“TENEMOS UN MOVIMIENTO SINDICAL QUE AL SALARIO LO HA DEJADO DE LADO, PERO HAY QUE EXIGIR SALARIO DIGNO Y NO QUE NOS EMPAREJEN PARA ABAJO”
Intervención de la diputada María de los Ángeles Balparda (26 de Marzo, UP) en la Cámara de Representantes, 8 de marzo de 2017.

 

El miércoles 8 de marzo, la Cámara de Representantes realizó una Sesión Especial en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, razón por la cual, ingresó la Diputada suplente del 26 de Marzo (Unidad Popular) María de los Ángeles Balparda a Cámara. Durante su intervención, recordó que el año pasado en la misma fecha denunció la situación de las limpiadoras del Palacio Legislativo que son trabajadoras de una empresa tercerizada y hoy, un año después, sigue sin solucionarse su situación. También habló de las trabajadoras de Paysandú y de las contradicciones de los discursos oficialistas sobre la mujer. “Es muy duro escuchar cuando se habla y se le pide valores a la gente, se le pide a las maestras que trasmitan valores, a las profesoras que trasmitan valores, pero los valores no se trasmiten con palabras, no se trasmiten con discursos, que además la mayoría de las veces no llegan y no los entiende nadie. Sino que se trasmiten con la experiencia con la que se vive y con la que se relaciona con los demás”, señaló. Transcribimos íntegramente las palabras de la diputada María de los Ángeles Balparda, que Usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/diputada-angeles-balparda-26m-up-sesion-dia-audios-mp3_rf_17433373_1.html

 

“Nnosotros no podemos concebir que como mujeres que estamos acá, y los hombres también hablan contra la violencia y estamos contra la violencia pero cuando llega la hora de decidir que hay que retirar las tropas de Haití, que también matan mujeres allá y las van a matar allá, cuando llega ese momento las manos para retirar ya a las tropas de Haití no están.
Y que se diga son 6 meses más, llevamos mucho tiempo ya que nos dicen que son 6 meses más. Hay que retirar las tropas ya, no hay ninguna excusa, no hay ninguna razón por la cual la Patria de Artigas tenga que estar matando gente en Haití, porque todos sabemos que ahí no hay nada de conservación de la paz ni mantenimiento de la paz.

 

 

Nosotros queremos empezar este tiempo que nos toca para hacernos presentes, yo quiero decirlo, es una cuestión personal que quiero decir, que yo soy suplente y estoy hoy aquí sentada sin ninguna culpa y sin ningún complejo porque considero que la política no es sólo el Parlamento.
Considero que la política se ejerce y se debe ejercer en todos los ámbitos de la sociedad sin desconocer la importancia que tiene el Parlamento y el poder que da estar sentado aquí en el Parlamento.
Pero lo digo para señalar que comenzamos también esta Sesión  Especial con la misma preocupación de todos los años, que es que no logramos acercar a la política partidaria de este país a la inmensa mayoría de las mujeres. Y que el esfuerzo que queremos hacer -y evidentemente ha sido muy poco porque no lo logramos- es sacar estos temas del grupo de mujeres que ya está concientizado, que ya está participando, que ya está sentado en estos asientos y en otro asientos que a veces son más encumbrados que estos que hay en el Parlamento.
Hasta que nosotros no logremos que esas mujeres, que son la inmensa mayoría -nosotros somos un puñadito- no sólo no vamos a lograr una mejor participación y una más potenciada participación sino que hay muchos problemas que no se van a encarar.
Ayer estuvimos en Paysandú participando en una actividad precisamente de las mujeres conmemorando esta fecha, y queremos saludarlas a ellas porque hicieron mucho esfuerzo y lograron una actividad muy buena.
Pero además nos pasó en Paysandú ahora lo que nos pasó el año pasado acá, que no es que yo traiga un discurso precioso que quiero leer, pero uno se prepara una determinada cosa para este día y después la realidad le golpea en la puerta. El año pasado nos golpeó acá en la puerta del Palacio Legislativo que nos encontramos con las funcionarias de la empresa de limpieza que estaban en conflicto, nos acercamos a preguntar por qué y nos enteramos de lo que se trataba. Ellas estaban trabajando para una empresa tercerizada, una empresa argentina, planteaban lo poco que cobraban, que no cobraban cuando era feriado, que les pagaban con una tarjeta que la plata le llegaba tarde, un montón de cosas que plantearon que eran...
Era terrible que pasara. Pero lo peor de todo era que pasara aquí, en el Palacio Legislativo, el lugar donde se supone que por lo menos acá tendría que estar funcionando de otra manera.
Lamentablemente pasó un año entero, se creó una Comisión, se trabajó sobre el tema, hubo propuestas, pero finalmente, ante una propuesta que nosotros hacíamos acá el 8 de marzo del año pasado y que después la transformamos en una propuesta concreta, queríamos que el Palacio Legislativo las tuviera como empleadas directas a estas trabajadoras, por las condiciones de trabajo y también por la función que realizan que es una función muy importante, las personas que entran a los despachos, que limpian, que controlan, que nadie se ha quejado de lo que hacen pero que sería bueno que se mantuvieran en esa tarea los funcionarios.
Estos trabajos de que te subo a una camioneta y te llevo de acá a la Torre de Antel nos parece que no son ni tendrían que ser de esta época.
Pero eso no ocurrió. Y yo quiero leer las palabras que decía el presidente de la Cámara de Diputados en esta Comisión, el diputado José Carlos Mahía que expresamente dijo que nadie lo había planteado pero que él quería que quedara en actas su postura.  Él decía: “No compartimos que mañana se pretenda llevar a la función pública a quienes hoy trabajan en esta empresa”. Y decía que no quería que trabajara para el Estado porque es contradictorio con la Rendición de Cuentas y el espíritu con el que se trabaja la Rendición de Cuentas.
Creo que fue lo más sincero de todo los expresado de por qué no se toma a estas trabajadoras.
Entiendo -decía el diputado- “que para muchos trabajadores sea su deseo por razones muy estrictamente humanitarias, las comprendo, de estabilidad, de asegurar su propio futuro personal. Pero vista desde la responsabilidad nuestra que es el interés general y las garantías para quienes no están trabajando acá hoy y mañana puedan hacerlo. Lo máximo a lo que podríamos llegar es a lo que personalmente acabo de señalar que es hacer un nuevo llamado, tener otra empresa y poner otras condiciones mejores que las que tiene la empresa actual”.
Nosotros seguimos pensando que lo mejor y lo que debería hacerse es que las trabajadoras pudieran seguir trabajando y contratadas directamente por el Poder Legislativo.
En el proyecto, aclaramos, no habría que poner un peso más para que eso se pudiera lograr.
Pero bueno, esta vez nos tocó que los golpeara Paysandú, porque estuvimos ayer. Y quiero decir que no es porque vivo en una burbuja y me entero de los problemas cuando entro al Palacio o cuando voy a Paysandú, por mi trabajo estoy en contacto todos los días con estas realidades.
Pero ayer un grupo de trabajadoras de un vivero de Paysandú -vivero que trabaja para UPM, son varias empresas tercerizadas en el mismo vivero-,  son 30 trabajadoras por empresa aproximadamente según ellas nos decían; y el primer reclamo, el de la mañana temprano era que precisaban que les pusieran una sombrilla porque el sol las partía al medio cuando trabajaban, que les repusieran la ropa cuando se les rompe y el calzado.
Hablaron del equipo de agua que necesitan porque trabajan cuando llueve, así como cuando está el sol. Y alguna dijo que no, que equipo de agua ya les dieron. Para que las otras le dijeran, “sí pero pasa el agua como si no tuvieras nada puesto”.
Aparenta ser un equipo de agua, como todo lo del Uruguay, aparenta ser pero no es.
Pero en la conversación, y me acordaba mucho cuando veía el video que mostraba las manos de las mujeres, vimos las manos y los brazos de ellas, están todas brotadas por los fertilizantes con los que trabajan. Todos los días trabajan con los fertilizantes.
Se brotan pero yo no sé porque no sé de medicina, qué otro efecto les trae el trabajo con estos fertilizantes.
Y además dicen, el agua con la que regamos es un agua roja, nos dijeron que es sana pero es roja y tiene un olor muy fuerte.
Yo les pregunté: -¿Bueno, eso es lo principal que ustedes reclaman?
-No, lo principal que reclamamos es salario.
Y es lógico que sea así, aunque en el Uruguay de hoy se habla muy poco del salario, se habla del trabajo pero no del salario, y se ha convertido como en una cosa válida decir, bueno, no exijas mucho porque te cierran el lugar de trabajo. Y el propio trabajador decir: y bueno, por lo menos tengo trabajo, no me alcanza para nada pero por lo menos tengo trabajo.
Lamentablemente tenemos un movimiento sindical que al salario lo ha dejado de lado, pero hay que exigir salario, las mujeres tienen que exigir salario igual que los hombres y no aceptar esto de que ahora va decreciendo esa diferencia, esa brecha salarial que le pagan más a un hombre que a una mujer por hacer la misma tarea, que eso va desapareciendo porque lo que va pasando es que está bajando el salario de todo el mercado laboral y entonces las mujeres quedan equiparadas para abajo.
Las mujeres también allí están pidiendo que se les reconozca antigüedad, presentismo. O sea, todos temas que tienen que ver con lo laboral.
Nos llegaban también reclamos que hacen algunas de las políticas que nosotros escuchamos todos los días y nos alegra que se promueva la salud y la prevención en la salud. Pero nos dicen en Paysandú, y hay que ver cómo lo plantea uno porque está prohibido que los funcionarios públicos hablen y presenten las denuncias, no pueden hablar y se los recordaron hace muy poquito, entonces hay que ver cómo uno plantea estas cosas.
Pero cuando nos dicen que no están llegando a las policlínicas los anticonceptivos, no es que no llega ninguno, llega el que llega. Y esto no es una cuestión de que tomo Aspirina o tomo Perifar, esto es otra cosa, son otros sistemas. Son sistemas en realidad.
Y si una mujer está usando un tipo de contracepción no puede cambiarse de un mes para el otro como quiere sino que tiene que haber un seguimiento de las cosas. Incluso nos decían, si a nosotros nos avisaran antes, miren que tan cosa no va a llegar, nosotros trabajaríamos con las pacientes y estaríamos prontos para hacer un cambio si es necesario. Teniendo en cuenta que los médicos no pueden obligar a la mujer a usar un método u otro método.
Pero no hay, no sé por qué no llegan esos anticonceptivos.
Y además, y fue lo que más nos preocupó, nos dicen que no se están haciendo los Papanicolau en Paysandú en las policlínicas de ASSE porque el contrato en el laboratorio, el contrato de los funcionarios cayó y entonces no funciona el laboratorio.
Preguntamos si hacía mucho tiempo o poco tiempo, capaz que era una cuestión de firmar un nuevo acuerdo y firmar los contratos, pero nos dicen que normalmente se trabaja normal hasta diciembre, enero es un mes en que tienen licencia y por lo tanto no se hacen los Papanicolau, pero en febrero se retoman. El asunto es que ya es 8 de marzo y no han llegado las condiciones para que se haga Papanicolau.
Y recordemos, porque después hablamos mucho del cáncer, que el Papaniolau es para tomar los casos lo más a tiempo posible para poder actuar.
Ojalá que tenga utilidad el que digamos esto el 8 de marzo donde podríamos estar hablando de otras cosas que las hay y muchas y no da el tiempo para tanta cosa.
Hay un tiempo que este año tiñe todo que es el tema de la violencia doméstica, que nosotros nos sumamos a las voces, por supuesto, que repudian, que rechazan la violencia en todas sus formas contra la mujer y en particular la violencia doméstica.
Nosotros entendemos y respetamos todas las formas que se han dado en este mes de marzo para conmemorar esta fecha y para reclamar, las respetamos aunque muchas cosas no las compartamos. Pero hay una recomendación que nos atrevemos a hacer, al tomar las actas de procesamiento de los jueces que intervienen en estos casos. Y en particular, porque yo por lo menos pude ver lo de este año, no he visto otras, para descubrir la problemática profundamente social en la que nacen, crecen y viven los uruguayos, la inmensa mayoría de los uruguayos, el país real, ese que muchas veces no conocemos.
Van a ver cómo leyendo renglón por renglón, porque además, a lo que hemos tenido acceso es a párrafos de esas actas, cómo llevan apareciendo todos los temas. Va apareciendo el tema de la vivienda (todo el tema hacinamiento). Los deberes que se tienen en los hogares de alimentar a los hijos, de ponerles ropa que les quede bien, que no les quede apretada, los zapatos, comprarles las cosas de la escuela, los climas de violencia que se van generando adentro de los hogares. Porque cualquiera podría repetir acá alguno de esos diálogos; yo te dije..., lo que pasa es que vos..., y eso va subiendo. ¿Y quién va a contener eso?
Eso no hay psicólogo que lo arregle, no hay trabajador social que lo arregle, hay que atacar las causas profundas. Y no estoy diciendo que hay violencia doméstica porque la gente gana poco o porque no tiene trabajo, no digo que la violencia doméstica es por eso, es por eso también y es una de las raíces principales. Porque nadie va a negar toda la causal ideológica y de la ética que está en esto cuando un hombre decide pegarle o matar a una mujer o ningunearla o maltratarla. Pero sin una base sobre la que se pueda desarrollar la vida con dignidad es imposible.
Si las mujeres, y para todos los planos, si las mujeres no crecen, no tienen aprecio de sí mismas, no tienen planes para ellas para adelante, lo que puedo ser, nunca se van a defender. "Me lo merezco", aunque no lo digan y aunque no lo hagan consciente, "esto soy yo, esto es lo que me tocó a mí y va para adelante". En algunos casos termina en que la matan y en otros casos no.
Pero en ese mismo ambiente está creciendo la hija de ella y el hijo de ella, y dentro de 10 años son ellos los protagonistas de estas cosas.
Entonces, es muy duro escuchar cuando se habla y que se le pide valores a la gente, se le pide a las maestras que trasmitan valores, a las profesoras que trasmitan valores, pero los valores no se trasmiten con palabras, no se trasmiten con discursos, que además la mayoría de las veces no llegan y no los entiende nadie. Sino que se trasmiten con la experiencia con la que se vive y con la que se relaciona con los demás.
Y por último, un llamado, porque es un día internacional, nosotros no podemos concebir que como mujeres que estamos acá, y los hombres también hablan contra la violencia y estamos contra la violencia pero cuando llega la hora de decidir que hay que retirar las tropas de Haití, que también matan mujeres allá y las van a matar allá, cuando llega ese momento las manos para retirar ya a las tropas de Haití no están.
Y que se diga son 6 meses más, llevamos mucho tiempo ya que nos dicen que son 6 meses más. Hay que retirar las tropas ya, no hay ninguna excusa, no hay ninguna razón por la cual la Patria de Artigas tenga que estar matando gente en Haití, porque todos sabemos que ahí no hay nada de conservación de la paz ni mantenimiento de la paz.