Recibimos y publicamos
“Ocurrió algo inaudito, que pareciera traído de la
época más oscura de la historia de nuestro país”

 

Art. 29 de la Constitución de la República:”Es enteramente libre en toda materia la comunicación de pensamientos por palabras, escritos privados o publicados en la prensa, o por cualquier otra forma de divulgación, sin necesidad de previa censura; quedando responsable el autor y, en su caso, el impresor o emisor, con arreglo a la ley por los abusos que cometieron.”
Art 1 Ley 16099: “Es enteramente libre en toda materia, la expresión y comunicación de pensamientos u opiniones y la difusión de informaciones mediante la palabra, el escrito o la imagen, por cualquier medio de comunicación, dentro de los límites consagrados por la Constitución de la República y la
ley.”
Desde hace nueve meses trabajo en el Hogar Estudiantil de FeNaPES como educador, con estudiantes universitarios provenientes del interior del país, contribuyendo activamente a su proceso de adaptación a la capital , a través de múltiples actividades culturales, diversos tipos de talleres, generando cotidianas instancias de comunicación e interacción.
El día 21 de Marzo, participo de forma totalmente independiente y personal de la movilización en repudio al desalojo del Centro Social La Solidaria, donde estuvieron presentes algunos estudiantes residentes en el Hogar de FeNaPES , también de forma totalmente independiente y personal, no habiéndose generado por mi parte ningún tipo de incentivo para con ellos a participar en dicha movilización.
En el día de ayer 3 de Abril, soy citado telefónicamente a una reunión urgente con parte de la Mesa Ejecutiva de FeNaPES, no informándoseme el motivo de reunión.
Al momento de presentarme, llevo gran sorpresa al informárseme que en la última reunión del secretariado se resuelve prescindir de mis servicios. Se manifiesta que el motivo de la resolución no es explícitamente haber participado, sino haber compartido la convocatoria al ya mencionado evento del día 21 de Marzo a través de mi cuenta personal de Facebook dentro del horario laboral.
Argumentándose falaciosamente que dicha acción virtual es una convocatoria para los integrantes del Hogar Estudiantil a participar del evento, convirtiéndome así en responsable por cualquier atentado que hubiera podido sufrir su integridad física, asegurando que quienes han emitido ‘’denuncia’’ son los padres de los estudiantes.
Ante la falsa acusación la respuesta, que no se hace esperar, enumera los siguientes puntos:
• Gozo del derecho individual de publicar en mi cuenta personal de Facebook, ya que es ésta una plataforma de libre expresión, no pudiendo tomarse de allí ningún contenido como convocatoria directa ni indirecta a los estudiantes del Hogar Estudiantil.
• Los estudiantes que participaron de la movilización lo hicieron como personas autónomas, mayores de edad y por su libre y espontánea voluntad.
• No fue utilizado ninguno de los recursos del Hogar Estudiantil como papeles, carteleras, etc. para realizar convocatorias ni difusión, así como tampoco conversaciones al respecto dentro de mi rol laboral.
• Al momento de la movilización soy conocedor de la no adhesión de Fenapes a la causa y en ninguna instancia utilicé mi posición institucional para hacer propaganda.
• El día de la movilización convoco a estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y parto con ellos desde la sede del mencionado centro de estudios hacia el evento, sin estar acompañado por ninguno de los estudiantes del Hogar ni habiendo pasado por allí previamente.
No reconociendo mi derecho a descargos, se manifiesta que constará como motivo de despido” incumplimiento de funciones’’.
Cabe preguntarse cómo se justifica supuesto incumplimiento y cuál es el motor que lleva a que no se expliciten documentalmente las causas reales de la decisión.
Cabe destacar la arbitrariedad con que el Ejecutivo de FeNaPES toma la decisión, sin consulta al órgano administrador del proyecto, la Comisión Hogar Estudiantil.
Ésta actitud merece el más amplio rechazo, vulnera las libertades individuales (amparadas por la Constitución y el Estado de derecho), criminaliza la protesta y dejan a un trabajador desempleado por injusta causa.
Exijo disculpas y la restitución a mi puesto de trabajo.

 

Rodrigo Pampin Longone.