“ESTADOS UNIDOS ES EL PAÍS MÁS ATRASADO
SOCIALMENTE DEL MUNDO”
El análisis de James Petras en CX36, lunes 1 de mayo de 2017

 

james petras.jpg“Estados Unidos es el único país del mundo donde no hay ninguna movilización en este momento contra el capitalismo, el neoliberalismo y las violaciones a los derechos de los trabajadores. Es el país más atrasado socialmente del mundo”, dijo el sociólogo estadounidense, profesor James Petras en su columna por CX36 de este lunes 1° de Mayo. “Más allá de las protestas contra Trump, que tiene un doble contenido, un contenido positivo rechazando sus políticas  contra el clima, contra el medio ambiente, contra los derechos de los trabajadores, etc; pero también hay un oportunismo insertado en eso con los demócratas que no hicieron nada en su Presidencia y ahora se pretenden hacer los progresistas, los populistas, pero no son nada de eso, sólo quieren conseguir votos para derrotar a Trump en las próximas elecciones legislativas”, precisó. Además condenó lo que sucede en Colombia tras los acuerdos de paz porque –dijo- “el gobierno simplemente aprovechó para desarmar y debilitar al movimiento guerrillero”; habló de las elecciones en Francia, de la realidad en Venezuela y de las amenazas bélicas del imperialismo. Transcribimos este análisis que usted puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/james-petras-175-2017-audios-mp3_rf_18452023_1.html

 

Hernán Salina: Ahora el contacto es con el sociólogo norteamericano James Petras, desde Estados Unidos.
Un gusto recibirlo.

James Petras: Muchas gracias.
Felicitaciones por este 1 de Mayo, con un acto combativo contra el neoliberalismo del centro y de la derecha.

 

HS: Bien, queríamos tener su reflexión hoy también. Y si le parece comenzamos por qué está pasando en Estados Unidos en torno a los trabajadores en este día.

JP: Bueno, tenemos grandes movilizaciones aquí contra Donald Trump, más que nada, no tenemos manifestaciones obreras como tal. Hemos visto que las confederaciones han cancelado el 1 de Mayo como Día de los Trabajadores y vuelven a lo que llaman “el día del trabajo” que se celebra el 4 de setiembre.
Entonces, además de las movilizaciones contra Trump, que son multitudinarias,  no hay mucha cosa que decir. Incluso es un día que se trabaja aquí, casi ninguna persona tiene licencia para manifestarse y protestar a favor de la clase trabajadora.

 

HS: De todos modos en días como este cumplen un papel importante los inmigrantes.

JP: Si, los inmigrantes están movilizados contra las leyes de expulsiones casi todos los días, pero no hemos visto una movilización nacional vinculada con el Primero de Mayo. Son luchas fragmentadas o vinculadas a las movilizaciones contra Trump. En este caso hemos visto miles de trabajadores inmigrantes con las otras luchas que hemos visto por la justicia social.

 

HS: ¿Cómo se puede medir el nivel de movilización de los inmigrantes en los 100 días de Trump?

JP: Bueno, hay mucha queja, mucha protesta, mucha crítica porque la tasa de expulsiones está superando a la de Barack Obama. Es una constante aquí la expulsión de inmigrantes, no es simplemente un problema de Trump y los republicanos, están sobre los mismos pasos que los demócratas, los liberales y demás.
Hemos visto que hay casos de personas inmigrantes, que no han cometido ningún crimen ni delito, que son expulsados igual que a los que acusan de ser criminales. En realidad son una minoría los expulsados porque tenían alguna ficha (antecedente) policial, pero la mayoría son simplemente infracciones de tránsito.
Hay una campaña de expulsar a cinco millones, por eso creo que con el tiempo van a crecer las movilizaciones de inmigrantes en todo el país, particularmente donde hay inmigrantes, como Nueva York, San Francisco, Los Ángeles y otros lugares del sur y el este del país.

 

HS: Con respecto a la política belicista de Trump, ¿hay reacciones a nivel de los trabajadores organizados?

JP: Bueno, hay una opinión que quiere enfocarse en las necesidades sociales y económicas del país. Tenemos casi el 25% de la mano de obra que está sub empleada, en empleos mal pagados, incluso la cifra oficial del 25% es un engaño. Se da también una lucha subterránea que podría expresarse en cualquier lado, que son los  engañados por Obama que votaron por Trump y fueron nuevamente engañados; son los que muestran un desencanto de los políticos porque van constantemente hacia un partido o el otro y cada vez es peor porque no hay un partido de trabajadores que por lo menos defienda sus intereses básicos. Pero la burocracia sindical aquí que representa un 6% de la mano de obra privada y el 12% si incluimos el sector público. Está muy debilitado, muy corrupto y no representa ni es referencia para los obreros.
Podemos decir que el sector más combativo está esperando todavía que Trump cumpla con su promesa de mejorar la vida de los mineros de carbón y otros sectores como el del acero. Hay promesas pero incumplidas, entonces hay un desencanto ahora entre los sectores obreros que votaron por Trump.      
Pero quiero enfatizar que Estados Unidos es el único país del mundo donde no hay ninguna movilización en este momento contra el capitalismo, el neoliberalismo y las violaciones a los derechos de los trabajadores. Es el país más atrasado socialmente del mundo.
Más allá de las protestas contra Trump, que tiene un doble contenido, un contenido positivo rechazando sus políticas  contra el clima, contra el medio ambiente, contra los derechos de los trabajadores, etc; pero también hay un oportunismo insertado en eso con los demócratas que no hicieron nada en su Presidencia y ahora se pretenden hacer los progresistas, los populistas, pero no son nada de eso, sólo quieren conseguir votos para derrotar a Trump en las próximas elecciones legislativas.

 

María de los Ángeles Balparda: ¿Y sobre los peligros por las amenazas de guerra?

JP: Si, eso sí. Los sectores que están bien preparados entienden que estamos en un peligro real peor que en los años 50, con barcos de guerra introduciéndose en las costas de Corea del Norte hoy en día Japón que por primera vez acompaña con barcos de guerra a Estados Unidos, el Japón imperialista que  ocupara e invadiera Corea, ahora junto a estados Unidos está tratando de provocar algún incidente que podría desembocar en una guerra nuclear.
En ese sentido creo que es necesario reconstruir y revitalizar el movimiento pacifista y contra la guerra  en los Estados Unidos, pero todavía están absorbidos por el Partido Demócrata y paralizados, en parte porque el mismo Partido Demócrata liberal es el que está en la frontera norcoreana con Trump. Entonces ambos partidos son guerreristas, los sectores vinculados con el Partido Demócrata no se atreven a protestar porque no quieren molestar a los sectores dominantes en este país. Pero China está preocupada, toda Asia está preocupada, nadie quiere que Estados Unidos aumente las tensiones. Y eso es importante. Ningún país puede ser indiferente a una guerra nuclear, porque Corea tiene los misiles para alcanzar Japón, obviamente a los barcos norteamericanos y tiene misiles que pueden llegar a la costa del Pacífico de los Estados Unidos, que entonces no sería tan pacífico.

 

MAB: ¿Cuál es el papel de china y Rusia en este momento?

JP: Bueno, ambos países quieren negociar, intercambiar, debatir, y quieren que Estados Unidos deje de lado su postura bélica, que Trump conciba la idea de una negociación diplomático– política para ver si pueden desnuclearizar la península coreana –el norte y el sur-; quieren una amnistía de políticas, quieren firmar un acuerdo para terminar la guerra con Corea como hace cien años atrás. Están en condiciones de alcanzar un acuerdo así, porque Corea del Norte no es el demonio como la pintan, si amenazan con destruir su país obviamente va a sentir la necesidad de prepararse militarmente. Esa es la posición de Rusia y China, que tratan de presionar a Corea del Norte pero no tienen mucho éxito mientras Corea del Norte se sienta amenazada por los misiles estadounidenses.

 

MAB: Bien Petras, ¿hay algún tema más que quieras comentar?

JP: Si, hay varios.
Lo primero que debemos anotar es que las FARC ahora exigen que se ponga en marcha el acuerdo de paz y todavía no han recibido una respuesta conforme con los acuerdos. Hemos visto a pacifistas, militantes de derechos humanos, campesinos, asesinados por los escuadrones de la muerte vinculados al Ejército colombiano. Incluso a los dirigentes que participaron en las negociaciones, que deberían ingresar al Congreso –dos asientos- se les niega por parte del gobierno de Juan Manuel Santos. Entonces, debemos decir que todo ese acuerdo de paz no tiene ningún valor. En todo caso, las FARC aceptó condiciones que son violadas a cada momento y creo que todo el mundo va a reconocer que el acuerdo no tiene ningún sentido, porque el gobierno simplemente aprovechó para desarmar y debilitar al movimiento guerrillero y a los apoyantes del progreso y la paz en Colombia.
Otro punto que quiero comentar, son las movilizaciones en Venezuela, donde los trabajadores están apoyando al gobierno y enfrentando a la derecha cada vez más violenta y golpista, que está provocando confrontaciones y que necesita algunos muertos como bandera para pedir la intervención imperialista. En ese sentido, (el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis) Almagro destruyó la unidad en América Latina y entonces, Venezuela decidió no participar más en la organización de colonias americanas. En ese sentido, hay mucha amargura en América Latina por la política de Almagro sobre Venezuela que sirve únicamente a los intereses norteamericanos, como todo el mundo reconoce.
Por otro lado, quiero mencionar que en Francia los sindicatos están apoyando la ultraderecha de Emmanuel Macron, y no se atreven a apoyar al frente nacional que tiene un programa pro obrero, antiimperialista y a favor de todos los sectores afectados por la política de austeridad. Es curioso que los cinco sindicatos de Francia dicen que no van a votar al Frente Nacional y eso significa que están apoyando al ultraderechista de Macron, el Bordaberry de París. Y eso es trágico porque si bien no es nuestra alternativa pero en todo caso es un alternativa  anti neoliberal, anti confrontaciones y guerras en países del Tercer Mundo, y eso debemos tomarlo en cuenta.
Finalmente quiero anotar que en los últimos meses hemos visto varias huelgas que no necesariamente están hoy en día, pero empezamos a anotar que en África del Sur están formando una nueva Confederación Socialista de Trabajadores, que incluye al 40% de los sindicatos contra el partido gubernamental, el Congreso Nacional Africano, y los sindicatos que lo apoyan junto con los oportunistas del Partido Comunista.
Entonces, nuevos sindicatos muy combativos en África del Sur; vemos la vuelta a la huelga general después de 25 años en Brasil; lucha de clases en las calles de Venezuela en favor del chavismo y la profundización; podríamos decir que incluso en Inglaterra hay movilizaciones hoy, en Francia hay movilizaciones independientes de la burocracia sindical; hay una lucha constante en Argentina contra (el presidente Mauricio) Macri. Entonces podemos decir que mientras los gobernantes son de la derecha, la clase obrera se va radicalizando y creciendo en fuerzas, por lo que podríamos ver en fin de ano o antes, un gran levantamiento en varios países constantemente hostigados por los regímenes ultraderechistas vinculados con Washington.

 

MAB: La huelga en Brasil fue tremenda.

JP: Y podemos decir que fue la primera pero no la última porque los sindicatos independientes se juntaron para esa lucha y no hay término porque el gobierno va a seguir atacando los derechos laborales, los derechos de jubilación y otras medidas más para castigar el empleo público y privado.

 

MAB: Bien Petras, te agradecemos mucho todos estos aportes y desde acá el saludo para vos en este Primero de Mayo y el reconocimiento al papel que jugas de apoyo a la lucha de los trabajadores en el pensamiento y que conduce a la acción.
                                                                                                           
JP: Muchas gracias. Estoy allá en espíritu, porque creo que es una de las cosas más importantes para detonar un nuevo movimiento en Uruguay.
Viva el Primero de Mayo en todo el país!