“AMIGO  DE LULA DURANTE EL DÍA, ABOGADO DE HOMBRES
CON NEGOCIOS NEBULOSOS DE NOCHE”

CORRUPCIÓN: HACIENDO LO MISMO NO SE PUEDEN OBTENER RESULTADOS DIFERENTES

No es igual, pero es lo mismo. Lo que pasa hoy en Brasil no es tema nuevo, tampoco son nuevos sus responsables. Así lo constatamos gracias al oyente  Edgard Carné que generosamente acercó a Radio Centenario un ejemplar del viejo periódico El Diario de la noche, correspondiente al sábado 11 de febrero de 1995, en cuya página 9 se da cuenta de la corrupción en Brasil, detallando ya en esos años el alcance de los tentáculos de importantes empresas OAS, Odebretch, etc., entre los políticos de turno –gobernadores, congresistas etc.-. Por eso decíamos que no es nuevo lo que está pasando hoy con Lula, Dilma, Temer, etc., ya que son las mismas empresas, los mismos empresarios, que llevando adelante los mismos artilugios con los políticos de turno, lograron los mismos ‘negocios’, que obviamente siguieron embolsando millones de dólares a costa del mismo pueblo brasileño que esperaba “otra cosa” de un gobierno del Partido de los Trabajadores (PT). Compartimos la nota completa del hoy desaparecido diario El Diario de la noche:

 

SÁBADO 11/2/95 –EL DIARIO–INFORMACIÓN PAGINA 9

EN APENAS DIEZ AÑOS LA CONTRATISTA OAS YA FACTURABA MAS DE MIL MILLONES DE U$S
Merced a las excelentes "conexiones" políticas e influencias en los altos cargos

 

Fundada por tres ingenieros que salieron de la Odebrecht en 1976, la O (de DurvalOlivieri, ya desligado de la empresa), A (de Cesar Mata Pires), la S (de Carlos Seabra Suarez) nació pequeña, luchando por créditos para la construcción de inmuebles residenciales en Salvador. Los ingenieros trabajaron muy bien. Tanto que, en nueve años de actividad, facturaron 85 millones de dólares por año.

Pero consiguieron multiplicar esa cantidad varias veces -hoy facturan más de 1.000 millones de dólares cada año- después que pasaron a dedicarse a las obras públicas. De allí para acá, la OAS se diversificó y hoy, a través de diecisiete subsidiarias, actúa en áreas tan diversas como la investigación de gas en sociedad con la Petrobrás, la recolección de basura en San Pablo y Salvador, la plantación de frutas y la cría de camarones para exportación. También construyó shopping centers en sociedad con fondos de pensión estatales.
Su fuerte es el cemento oficial. La tercera contratista de obras más grande del país, detrás apenas de la Odebrecht y de la Andrade Gutiérrez, pero más adelante de colosos del pasado, como la Camargo Correa, la Mendes Júnior y, naturalmente, la C.R. Almeida, del "oficial de reserva André", la OAS acumuló obras tan grandes como ruidosas.

UNA AUTOPISTA A PRECIO DE SUBTERRÁNEO

Duranteel gobierno de Orestes Quércia, entró en la Carvalho Pinto, aquella carretera construida a un precio de subterráneo -17 millones de dólares por kilómetro-También tiene la medalla de quien cerró un hermoso negocio con la célebre Alfredo AlmeiddaJr. El Alfredinho de la Eletropaulo, de quien alquiló un edificio en el centro de San Pablo por un valor cuatro veces inferior al precio del mercado.

Es un valor tan vergonzoso que, la semana pasada enfrentando con la falta de fondos para pagar los salarios de losfuncionarios, el gobernador Mario Cóvas se  enteró del negocio y comenzó a buscar una manera de renegociar este contrato. “No consigo entender las circunstancias de esa negociación” dijo Cóvas. “Jamás haría un negocio de esos”.

En Brasilia, la OAS  construyó un conjunto de seis edificios para el Tribunal Superior de Justicia cobrando 210 millones de dólares. El precio por metro cuadrado sería de 1.253 dólares como mínimo. Es 30% más alto que los precios por metro cuadrado de los predios más caros de Brasilia. Sorprendida por la presencia de la Policía Federal en el Aeropuerto de Guaruhos (San Pablo), la OAS todavía da pasos atolondrados para defenderse. Lo que no le faltaes una excelente banca de abogados. Saulo Ramos, tal vez el más brillante del país,actúa como consultor y traza la orientación general. En la línea del frente se encuentra Márcio Thomas Bastos, gran criminalista, petista y amigo  de Lula durante el día, abogado de hombres con negocios nebulosos de noche. Hasta ahora, la defensa de  la OAS varió de acuerdo a las circunstancias. En vísperas de Navidad, uno de los socios de la contratista de obras, Carlos Larangeira buscó a VEJA para aclarar algunos puntos. "Nuestra relación con este señor se limita al patrimonio personal de los directores de la OAS” afirmó con respecto a Gigante. "Él no tiene nada que ver con la empresa".

CUENTA SECRETA No. 9406771
EN UNION DE BANQUES SUISSES

Dos semanas después, VEJA hacía un nuevo contacto con  Larangeira. En ese momento, la Policía Federal descubrió por lo menos una cuenta secreta, la número 9406771, del Union Banques Suisses, de Luxemburgo, abierta en nombre de la empresa Tiel, una de las offshore del grupo. También era posible deducir que, con el tiempo para examinar los papeles del Aeropuerto la Policía ya tendríaevaluados los documentos traídos por Gigante, comenzando por los poderes que le permitían mover millones de dólares en empresas de fachada. Por esta razón en un segundo contacto con VEJA, Larangeira modificó su versión “de hecho, Gigante tenía poderes de algunas de nuestras empresas”admitió.
Se puede apostar que nuevas versiones irán apareciendo después que la  Policía Federal consiga penetrar oficialmente en la computadora Nec PC 412 que Gigante trajo con su equipaje. La  certeza de que existen preciosos secretos a ser desenredados de allí, fue dada por el propio ejecutivo. Gigante desembarcó en  Guarulhos diciendo que ni siquiera era funcionario de la OAS. Cuando quisieron saber por qué transportaba hasta las tarjetas  de crédito  bancario personales de los dirigentes de la contratista  de  obras alegó que siendo bahiano de Salvador tenía profundo lazos de amistad con los empresarios y las  traía en su equipaje como favor de amigo.

"ME OLVIDE” LA CLAVE DE LA
COMPUTADORA DIJO GIGANTE

Gigante fue recuperando la memoria a medida que el comisarioAbracos retiraba los documentos de su maleta negra. En una segunda declaración, ya en la sede de la Policía Federal, dijo tenía toda la intención de colaborar, pero fue reprobado en laprimera oportunidad concreta ofrecida. Colocado delante del NEC PC 412 se le pidió informar cuál era la clave que permitiría a la policía tener acceso a los archivos. "Me olvidé", dijo.

 

LOS DIRECTIVOS DE OAS ADMITEN ALGUNAS FALTAS PERO ECHAN LA CULPA DEL FRAUDE A SU GERENTE AHORA FUGADO.
Mientras tanto la Federal intenta ingresar al PC de Gigante  y sigue  analizando los documentos incriminatorios del famoso maletín negro.-

 

 

El 19 de enero, el socio Larangeira buscó a la Policía Federal. La policía tenía una curio­sidad especial por una empresa llamada Marnell. La contabilidad de Gigante informa que esa empresa llevó a cabo una versión refinada del mismo truco de leasing de los aviones. Depositó 100 millones de dólaresen el Unión Bancaire Privée, de Ginebra, y, al mismo tiempo, levantó un préstamo de 80 millones de dólares.

En teoría, ese dinero, del cual ya fue retirada una primera parte, de 30 millones, se destinaba al pago de deudas de afiliadas brasileras de la OAS. En la práctica, es la forma más fácil de traer para el Brasil, sin sospechas, el dinero que está en el exterior. La fase siguiente es que la OAS manda el dinero de vuelta, pagando el préstamo al banco suizo, con la misma naturalidad de cualquier empresa que resol­vió abrir una línea de crédito en el exterior y honra su compromiso.

 

"TENEMOS TANTAS EMPRESAS QUE NO PUEDO SABER EL NOMBRE DE TODAS”

Con esto, el dinero vuelve para la Marnell. Pregun­tado sobre las relaciones entre la Marnell y la OAS, Larangeira fue elusivo. "No sé, es preciso verificar", dijo a la policía. A VEJA, el socio de la contratista de obras dio una explicación displicente: "Tenemos tantas empresas, creo que aproximadamente cin­cuenta, que no puedo saber el nombre de todas. Sólo puedo garantizarque todas son legales". No es ilegal mantener empresas en el exterior, ni siquiera una offshore.
Hasta las propias estatales, como Petrobras y el Banco do Brasil, las utilizan para celebrar contratos en el exterior. La diferencia entre lo legal y lo ilegal es el hecho de que su balance ha sido declarado o no a la impositiva. Todos los papeles en poder de la policía indican que la Marnell pertenece a la OAS. No solamente es administrada por el propio Gigante, sino que además envía y recibe dinero de otras empresas de la contratista de obras.
Para el comisario Abracos, conocido por su tena­cidad desde el momento en que descifró los secre­tos de la computadora de PC Farías, la detención en la madrugada en el Aeropuerto de Guarulhos es un triunfo.

Siempre cauteloso en las evaluaciones, Abracos considera que está frente a "fuertes indicios" del crimen descrito en el artículo 22, párrafo único de la Ley 7492/86, la llamada Ley de Collar Blanco, que pena con dos a seis años de prisión las operaciones de cambio con el fin de promover la evasión de divisas del país.

GIGANTE TENÍA TODO PRONTO PARA DEJAR LONDRES E INSTALARSE EN EE.UU.

Esa ley también encuadra a quien mantiene en el exterior depósitos no declarados, cometiendo el crimen de fraude. La pena prevista es de dos a cincoaños de prisión. Los dueños de la OAS todavía pueden ser acusados por el artículo 288 del código penal, que trata sobre la formación de bandas de malhechores.
Gigante estaba en Brasil solamente de paso. Salió del avión con planes de rendir cuentas a los ejecu­tivos de la OAS y luego mudarse de Londres.
Ya tenía pronto un inmueble para vivir en Stanford, en el estado de Connecticut, Estados Unidos a donde iría a operar a partir de 1995. Antes de embarcarse en el vuelo a San Pablo ya había vendido los dos autos, el apartamento en Londres y había comenzado la mudanza para los Estados Unidos.

GIGANTE DESDE LONDRES LLAMO A VEJA Y DIJO "NO SOY UN FUJITIVO"

En el último de sus seis viajes a Suiza, a finales de noviembre, vació el cofre de Ginebra -y por esarazón traía tantos documentos en su maleta negra. La semana pasada, en un esfuerzo para salvar lo posible del naufragio, los abogados de la OAS hacían circular una nueva versión.
La idea es intentar convencer a la policía de que, además de prestar servicios a la contratista de obras, Gigante también trabajaba por cuenta propia.
Por esa razón, hacía negocios de los cuales sus patrones nada sabían. Como parte de esa estrate­gia, de repente Gigante huyó del país.
Había marcado una nueva fecha para declarar ante la Policía Federal, pero en la fecha convenida, 16 de enero, llamó por teléfono diciendo que fue obligado a viajar con urgencia a Londres.
Desde allí fue que Gigante entró en contacto con VEJA. Garantizó que más adelante volvería a Brasil "No soy un fugitivo", afirmó.