“EL ESTADO URUGUAYO ESTÁ JUGANDO A FAVOR DE LOS REPRESORES, ES FUNCIONAL A LA IMPUNIDAD”
Contacto con el Dr. Pablo Chargonia, Jueves 1º de junio de 2017.

 

pablo chargoñia.jpgEl Dr. Pablo Chargoñia, abogado vinculado a los derechos humanos desde hace muchos años, e integrante del Observatorio Luz Ibarburu del Pit Cnt, calificó la ausencia del Gobierno uruguayo en la CIDH, como “Insólita, Extraordinaria, Agraviante, Ofensiva y Escandalosa” pero además –dijo- es un claro “reconocimiento” a las afirmaciones y acusaciones que le hacen al Gobierno, las diversas Organizaciones defensoras de los DDHH en el país. “Reprochamos al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, a la Asamblea General, al Poder Legislativo porque este es un Estado que está jugando a favor de los represores en la medida en que toda la displicencia, las negligencias, estas omisiones del Estado uruguayo son funcionales a la impunidad que buscan los propios genocidas”, dijo. Transcribimos la nota con Puesta Al Día Primera Edición este jueves 1 de junio de 2017, que puede volver a escuchar aquí:
http://www.ivoox.com/dr-pablo-chargonia-1-6-2017-audios-mp3_rf_19020259_1.html

 

José Luis Vázquez: Les veníamos hablando de las repercusiones de la ausencia del Estado uruguayo en las sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Varias organizaciones manifiestan su malestar por esa ausencia y estamos en contacto con el Dr. Pablo Chargoñia, abogado vinculado a los derechos humanos desde hace muchos años, e integrante del Observatorio Luz Ibarburu del Pit Cnt.
Pablo, buen día.

Pablo Chargoñia: ¿Qué tal? Buen día.

 

JLV: ¿Por dónde pasa el malestar de las organizaciones que participaron en la Comisión Interamericana?

PCh: Pasa porque la actitud del Estado, a través de los funcionarios del gobierno, adoptó una posición insólita, extraordinaria, agraviante, ofensiva y escandalosa en la materia. Aclaremos que el sistema interamericano de protección de derechos humanos es eso, es un sistema de fiscalización del cumplimiento de los Estados de las garantías y promoción de los derechos humanos. Tiene una trascendencia muy importante.
Todos los Estados hemisféricos, salvo EE.UU., suscribieron a un tratado internacional de cumplimiento de los derechos humanos, y uno de los mecanismos de control de ese cumplimiento son las audiencias en la Comisión Interamericana.
No hay antecedentes de que Uruguay no haya concurrido a la Comisión Interamericana, y no concurrir constituye una ofensa al propio sistema en la medida en que este tiene uno de los instrumentos que consiste en una audiencia, donde de un lado se sientan las víctimas o las organizaciones populares y del otro lado se sientan los representantes del Estado y la Comisión intenta arbitrar unos mecanismos de diálogo, de conversación, de que por lo menos sea escuchado el planteo.
Por lo tanto la omisión, la inasistencia, conspira contra el propio sistema de protección de los derechos humanos. Y como tuvimos oportunidad de decirlo, también tiene un valor simbólico significativo, porque nos da la razón a lo que fuimos a plantear.
Y nosotros fuimos a plantear que había amenazas de un presunto comando (...), amenazas de muerte cuyos autores son desconocidos; que hubo un robo en la oficina de antropólogos en el GIAF de la Facultad de Humanidades dedicada a la búsqueda de detenidos desaparecidos cuyos autores son desconocidos. Todo esto se enmarca un aparato militar de espionaje ilícito que sospechamos que funciona hasta el día de hoy respecto de que sí hay pruebas pero instalada una comisión parlamentaria que está en proceso de investigación. Y que en ese contexto advertimos que no hay ninguna investigación compleja del asunto y que el Estado uruguayo, a través del gobierno, no manifestó ni siquiera preocupación por el problema.
Y eso además vinculado con las enormes dificultades para avanzar en las causas vinculadas a las graves violaciones a los derechos humanos.
Entonces reprochábamos al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, a la Asamblea General, al Poder Legislativo porque este es un Estado que está jugando a favor de los represores en la medida en que toda la displicencia, las negligencias, estas omisiones del Estado uruguayo son funcionales a la impunidad que buscan los propios genocidas.
Entonces, era un tema muy, muy pesado, y la inasistencia del Estado uruguayo le da la razón al planteo que las organizaciones hacen. De ahí que exista este malestar que se ha expresado últimamente en algún comunicado que incluye a todas las organizaciones populares reprochándole al Estado uruguayo.

 

JLV: ¿Pablo, el gobierno por lo menos ha ensayado algún tipo de explicación o algo por esta no presencia allí?

PCh: La ha ensayado con muy mala fortuna, "no aclare que oscurece" suele decirse o "es peor la enmienda que el soneto". Yo he escuchado tres explicaciones que son tres pretextos además contradictorios entre sí.
Al embajador uruguayo en Buenos Aires, al Dr. Héctor Lescano que sostuvo que era una decisión soberana del gobierno nacional no asistir, lo que es un reconocimiento de una actitud muy negativa.
La pretendida explicación del Dr. Felipe Michelini, coordinador del grupo de trabajo creado por el presidente Vázquez que dice: soy asesor del presidente y a mí nadie me dijo nada de si tenía que asistir o no asistir.
Y ayer el canciller dijo otra cosa distinta dijo, "no recibimos la invitación de la Comisión Interamericana", que es falso, esa es una mentira absurda, por supuesto que recibieron la invitación de la Comisión Interamericana.
De hecho, cuando presentan una nota por escrito, es una nota de respuesta a la invitación precisamente. Y digo, porque como estuve en la Comisión y vi directamente la actitud de los integrantes de la Comisión Interamericana, de los comisionados, están francamente molestos por esa nota que finalmente dice que el Estado no puede concurrir. Ni siquiera ensaya por escrito en ese momento y ante la Comisión, un pretexto, una excusa, una explicación de por qué no puede ir, qué es lo que lo dificulta.
Entonces la Comisión dice, bueno, esperamos que el Estado uruguayo nos informe por qué no quiere o por qué no puede ir a dos de las tres audiencias a las que estaba invitado.
Porque además hay que evaluar por qué razón sí asistió a la audiencia en la que se planteaba la reglamentación de la ley de medios, y en cambio, cuando se trata de la Justicia en materia de lo que refiere a los derechos humanos no asiste, o cuando se trata del tema de transparencia en los procesos de la selección de los ministros de la Suprema Corte de Justicia decide no aceptar; porque eso tampoco tiene una explicación consistente.
Es decir, la omisión es gravísima pero las explicaciones presuntas o los pretextos que estamos escuchando en estos días son francamente escandalosos.

 

JLV: Pablo Chargoñia, muchísimas gracias por este tiempo.

PCh: No, gracias a vos José Luis, un abrazo.