GAS SAYAGO, “UNA EMPRESA QUE NO TIENE ACTIVIDAD PAGA SUELDOS DE DOSCIENTOS MIL PESOS Y MÁS”
Entrevista al diputado Pablo Abdala (Partido Nacional); 7 de julio de 2017

Dip Pablo Abdala.jpg“En una empresa inactiva ¿es razonable que se estén pagando sueldos donde los gerentes ganen más de doscientos mil pesos?”, se preguntó el diputado Pablo Abdala al ser entrevistado en Radio Centenario en donde habló del documento recibido en la Comisión Investigadora sobre la planta regasificadora con los salarios que paga Gas Sayago. “Que un funcionario que no entró por concurso, que entró simplemente por la voluntad del gobierno de turno en una empresa que opera en las sombras” que no tiene control parlamentario “se estén cobrando salarios de esa magnitud yo creo que es irritante”, subrayó. “¿Qué función cumple el Director del  gasoducto? Un gasoducto que por supuesto no funciona,  no está para nada activo” y “hay dos cargos referidos al gasoducto, porque está el Director y está el Coordinador, y los dos ganan en el entorno de los doscientos mil pesos o más”, explicó. Transcribimos la entrevista que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/pabloabdala-7-7-2017-audios-mp3_rf_19682732_1.html

 

 

Efraín Chury Iribarne: Estamos recibiendo al diputado Pablo Abdala, del Partido Nacional,  que tiene datos realmente alarmantes en torno a la regasificadora.
Buen día, bienvenido.

Pablo Abdala: Buen día. Muchas gracias.

 

EChI: Parece que Uruguay es un país en el que se puede ganar muy buen salario en una empresa que no existe o que no llegó a instalarse. Así surgió ayer en una conferencia que usted brindaba.

PA: Si, realmente ayer fue una jornada importante en la Comisión Investigadora porque se revelaron algunas cifras, respecto a las cuales nosotros intuíamos que por ese lado iban los tiros –como se dice vulgarmente- y en algún sentido ayer tuvimos la confirmación porque vino la información oficial de Gas Sayago con la escala salarial, con la descripción de los cargos  y las retribuciones equivalentes.
Realmente son sueldos de privilegio. Creo que esa es la calificación que corresponde.
Salarios Gas Sayago 1.JPGSobre todo comparándolo con la media de los salarios que se pagan en Uruguay en el mercado de trabajo y también con la media de los salarios públicos, es decir en la Administración Pública. Aquí se da un poco ese artilugio de que es una empresa privada, pero en realidad es  de propiedad pública y maneja recursos públicos. Así que no hay mayor diferencia entre un gerente, un ingeniero o un operador de Gas Sayago, con un gerente, un ingeniero o un operador de Ute o de Ancap. Simplemente hay una diferencia en la naturaleza jurídica  de cada empresa.
Salarios Gas Sayago 2.JPGYo creo que los sueldos son irritantes. Que el gerente general de Gas Sayago gane $365 mil pesos, creo que habría que revisar si es legal, incluso, porque en este gobierno se aprobó una disposición  según la cual ningún sueldo público incluso los que se pagan en el ámbito de las empresas privadas que son propiedad del Estado, puede superar el 60% del salario del Presidente de la República. Todavía no tuve tiempo de actualizar los datos y sacar cuentas, pero creo que hasta pudiéramos estar en una situación de ilegalidad en el caso, al menos, del gerente general.
Ahora, qué sentido tiene que en una empresa que no tiene actividad, el proyecto de la planta regasificadora ha quedado sin efecto, hace dos años y medio que las obras están paradas y hace pocas semanas que la propia Gas Sayago le comunicó a las empresas constructoras que se habían presentado para la eventualidad o la posibilidad de retomar las obras y concluir la planta, que el proyecto por lo tanto, quedaba en suspenso. Y que se iban a estudiar otras alternativas. Alternativas que no existen, la que existe es la de Shell pero eso no es el proyecto de Gas Sayago, ese es el proyecto de Shell que veremos si el Estado lo autoriza y creo que deberíamos preocuparnos mucho de cuáles son las condiciones en lasque eventualmente ese proyecto pudiera desarrollarse.
Entonces, en una empresa inactiva ¿es razonable que se estén pagando sueldos donde los gerentes ganen más de doscientos mil pesos? Ganan más que los legisladores y los legisladores tenemos sueldos altos, que son sueldos de privilegio en el Estado, no tengo ninguna duda y eso podríamos discutirlo, pero es verdad que es el Poder Legislativo somos los legisladores elegidos por el pueblo; eso nos obliga a determinados renunciamientos y a determinados sacrificios, desde luego. Pero que un funcionario que nadie conoce, que no entró por concurso, que entró simplemente por la voluntad del gobierno de turno en una empresa que opera en las sombras, respecto a la cual no hay transparencia, no hay información porque no hay control parlamentario, no  hay control del Tribunal de Cuentas, con recursos de Ute y Ancap,  es decir con recursos de todos los uruguayos, se estén cobrando salarios de esa magnitud yo creo que es irritante.

 

EChI: ¿Se sabe cuándo apareció Shell en escena? Creo que fue incluso antes de que Martha Jara llegara a Ancap.

PA: Bueno, algunos datos, algunas pistas hay. Este es un tema que hemos conversado muchísimo con el diputado Eduardo Rubio (26 de Marzo, Unidad Popular) que aprovecho para decir, ha sido de un aporte sustantivo  a las tareas de investigación de esta Comisión y la apoyó desde el inicio. Y con el diputado Rubio nos hemos preocupado de la participación de Shell desde el inicio de toda esta historia y como es una historia que con Shell no ha terminado nos preocupa mucho también lo que pueda pasar con Shell de aquí en adelante.
Ahora, Shell siempre estuvo interesada en el negocio del gas natural en el Uruguay, primero como proveedor del gas; porque Shell está en las dos puntas, tiene materia prima es decir tiene gas licuado para ser regasificado y al mismo tiempo está en el negocio de la gasificación y de la distribución del gas natural, entonces le interesa  toda la cadena del negocio.
Cuando se suponía que estábamos en un proyecto –el proyecto anterior que ya feneció- de construir la terminal del Estado uruguayo, la terminal de Gas Sayago, de Ute y Ancap –que no va a prosperar- Shell estaba insistentemente deseosa de poder ser la proveedora de la materia prima. Tanto es así que en determinado momento, Ute llega a firmar con Shell un acuerdo de confidencialidad y el da así mismo, una instancia de exclusividad en la negociación que se desarrolló con distintos proveedores pero en determinado momento Ute resuelve negociar exclusivamente con Shell para determinar la posibilidad de que Shell proveyera la materia prima, el gas licuado, para la futura terminal regasificadora.
Cuando empezaron las dificultades  con GNLS (consorcio conformado por la japonesa Marubeni y GDF Suez), los incumplimientos de  OAS (contratada por el consorcio GNLS para el proyecto de la regasificadora), de estas empresas piratas –así las podemos denominar- que vinieron al país y que en forma absolutamente sospechosa obtuvieron la adjudicación de este proyecto de mil doscientos millones de dólares de inversión. Bueno, cuando las dificultades empezaron, allí Shell empezó a transmitir su deseo de hacerse cargo de la construcción de la planta. En determinado momento ofreció para viabilizarla, comprar todo el gas, los diez millones de metros cúbicos que se iban a producir en la planta. Y ahora, que todo esto se derrumbó y que quedó claramente demostrado que aquel proyecto original era absolutamente inviable, por eso fracasó y por eso no se va a hacer, Shell está proponiendo construir su propia terminal. No sabemos en qué términos porque esto se maneja  en un hermetismo absoluto. La falta de transparencia en este aspecto es total. Por la muy sencilla razón de que no hay información, como no hay información no hay transparencia, como pedimos información y no nos la dan, no hay transparencia. Hasta que no transparenten esto y digan en qué términos están negociando con Shell esa es la realidad.
Y a mí me preocupa mucho, como le preocupa al diputado Rubio y a los distintos partidos de la oposición, qué es lo que están conversando con Shell, qué es lo que van a arreglar con Shell, qué es lo que le van a entregar a Shell.
Shell va a venir a hacer la inversión que quiera, en las condiciones que sea y el Estado uruguayo le va a proporcionar gratuitamente determinadas infraestructuras, las obras conexas o la conexión del gasoducto que ya se construyó.
A mí me preocupa mucho esto porque tengo miedo que el gobierno quiera tapar un problema con otro. Es decir, como hoy tenemos un agujero grande con esto que pasó con Gas Sayago, me preocupa que el gobierno con tal de disimular este daño que ya se produjo, ahora nos quiera vender la ilusión de que viene una gran multinacional a hacer lo que antes no se pudo hacer y por lo tanto, para concretar eso, que ceda a las condiciones de Shell y firme cualquier contrato de concesión o cualquier autorización.
Y me preocupa que eso pase, entre otras cosas, por el silencio que gobierna todas estas negociaciones. ¿Por qué la Ministra no quiere hablar? ¿Por qué el gobierno no da detalles de lo que está conversando con Shell? Yo creo que es muy preocupante.

 

EChI: En uno de los viajes que hizo el Presidente a Europa dijo que la única opción que quedaba era la de Shell.

PA: Y el Presidente con eso dio algunas pistas, esto fue a fines del año pasado. El Presidente –uno puede estar de acuerdo o no, yo tengo enormes discrepancias con él- pero reconozco que es un hombre que no derrocha palabras. Cuando dice algo es porque lo pensó muy bien. Y a fin de año fue muy elocuente cuando dijo que este proyecto que estaba en marcha –él lo dijo en términos diplomáticos o en lenguaje presidencial- no estaba entre las prioridades del gobierno. Era una forma de decir que el proyecto no existía más. Después lo corroboraron los hechos. Y al mismo tiempo reconoció que la alternativa era que Shell  que tenía mucho interés, viniera a hacerse cargo del negocio o construyera su propia planta. Pero hasta ahí llegó el Presidente.
Y lo que sabemos es que con Shell se está negociando y que se van prorrogando los plazos en forma permanente. Primero fue el mes de abril, que se suponía que en abril iba a haber una definición y no la hubo; después fue junio y tampoco hubo definición; y ahora nos dicen que la definición va a ser más adelante.
A mí no me preocupa mucho si Shell viene a hacer una inversión que sea conveniente para el país, pero francamente tengo enormes dudas de que así sea. Porque además en lo que no creo –y no lo digo desde un punto de vista ideológico, no tengo miedo que las multinacionales puedan venir al país-; me preocupa que el país tiene que reivindicar su soberanía, tiene que poner los límites, las condiciones y negociar cualquier solución con las multinacionales en términos que le den aseguramiento y salvaguardas al Uruguay, porque las multinacionales son muy fuertes y no son altruistas ni generosas, vienen a maximizar sus ganancias. Todos lo sabemos, es una regla del capitalismo.
Entonces, lo que a mí me preocupa es eso.

 

EChI: ¿Este era un buen negocio para el Estado o surgió porque alguien se lo planteó al gobierno?

PA: Yo creo que estamos frente a una buena idea muy mal realizada, muy mal implementada y que después incluso derivó en decisiones y en procedimientos absolutamente cuestionables y polémicos que condujeron a una adjudicación caprichosa por parte del gobierno del presidente José Mujica. Ese podría ser un resumen.
La idea es buena porque todos coincidimos en la importancia de introducir el gas natural a la matriz energética, diversificarla, poder sustituir el uso de combustibles líquidos por gas natural tanto para el consumo directo como para la generación de energía eléctrica. En eso todos estamos de acuerdo. Tanto que todos los partidos políticos –menos la Unidad Popular que aún no estaba en el Parlamento- suscribimos un acuerdo energético en la transición entre el primer gobierno de Tabaré Vázquez y el del presidente José Mujica, que incluía la construcción de una terminal de regasificación. El instrumento no es malo, después fue pésima la resolución del instrumento. Y creo que a partir de allí se concibió un negocio, muy mal concebido, porque lo que en principio iba a ser una obra binacional con la República Argentina –ayer estuvimos hablando de esto con el Intendente de Montevideo, Daniel Martínez, que concurrió a la Investigadora- y se pensó en una escala de diez millones de metros cúbicos de producción diaria, porque Argentina es altamente demandante de gas natural, tenía un problema energético muy serio planteado en ese momento, y anunciaba o aseguraba que iba a consumir el 60% de ese gas. Y nosotros, que tenemos un mercado muy chiquito, que por ahora se mide en cientos de miles no en millones de metros cúbicos, con el tiempo iríamos incrementando nuestro mercado y nos tendríamos que hacer cargo de los cuatro millones de metros cúbicos restantes.
Nada de eso ocurrió porque al poco tiempo de empezar a andar Argentina se bajó y lo razonable era haber puesto una pausa, porque ese proyecto en esas condiciones no podía seguir y haberlo reformulado, replanteado. Y sin embargo, el gobierno del presidente Mujica, en un acto de arrojo y de valentía pero que nos ha costado muy caro hasta ahora –y mucho me temo que nos cueste más caro todavía- resolvió seguir adelante y construir  la obra a como diera lugar, a partir del esfuerzo exclusivo de los uruguayos.
¿Y nosotros que hacemos después con diez millones de metros cúbicos? Claro, ahí estaba la tesis de que el proyecto Aratirí –que era negativo por otras razones- si hubiera prosperado hubiera sido altamente demandante de gas natural, y que el desarrollo del mercado de gas natural nos permitiría tanto a través del uso vehicular, como a través de la sustitución de fueloil y gasoil en la planta de ciclo combinado, que con eso las cuentas iban acerrar y era muy conveniente para la Ute.
Los hechos después se encargaron de demostrar que eso no era así. 
Y concomitantemente como yo le decía antes, se desencadenó un proceso de selección de un socio que se iría a hacer cargo de la construcción de la planta, de la administración de la planta y de la provisión de gas natural al Uruguay durante 15 años, para que después esas infraestructuras quedaran incorporadas al patrimonio público. Pero ese socio vino a especular –por decir lo menos-, vino a robar la plata como se dice vulgarmente, trajimos empresas de pésima reputación. Porque por un lado vino OAS la empresa constructora que es notorio está involucrada en los escándalos mayúsculos de corrupción que se dan en Brasil. Pero también vino GNLS, que muchas veces nos confundimos porque cuando preguntamos quién es GNLS se nos dice es Gaz de France, la empresa belga. Y bueno, el país ya tuvo una experiencia complicada con Gaz de France, en tiempos de los partidos tradicionales, digámoslo porque las cosas son como son.
Ahora, sin embargo la que vino al Uruguay ni siquiera fue la empresa madre. La que vino a Uruguay no fue Gaz de France la empresa de Bélgica. No. La que vino fue la filial de Brasil. Es decir, una empresa brasileña que actúa con el nombre de Gaz de France que también está vinculada a casos de corrupción en el Brasil porque fue involucrada por el señor Odebretch –la otra empresa constructora que también está vinculada a las coimas de todo tipo y color  con el sistema político brasilero- por la construcción de una usina en el Estado de Rondonia, tema que llega hasta el entrono de la propia presidenta Dilma Rousseff, etc.
Esas son las empresas que vinieron, y que fueron seleccionadas, repito, de manera antojadiza, incumpliendo con todos los procedimientos objetivos de selección de un proveedor en el ámbito del Estado. Le llamaron licitación a algo que no lo era, que fue una adjudicación política, que pasó por encima de los informes técnicos,  pasó por encima de las propias salvedades que formulaba la Gerencia Jurídica de la Ute, de los informes de las consultoras que la misma Gas Sayago contrataba para reforzar su decisión y que le decían “no contrate, tenga cuidado, pida más información, la oferta no cumple con las especificidades del pliego”. Pero sin embargo, resolvieron seguir adelante y no sólo lo hicieron sino que además después firmaron con esa empresa un contrato absolutamente leonino que modificó dramáticamente las Bases que habían regulado el llamado a licitación –llamémosle así- y que derivaron en condiciones, o en términos o en cláusulas que fueron notoriamente favorecedoras de estas empresas privadas y notoriamente perjudiciales para el Estado uruguayo.

 

EChI: No había previsión, ningún plan B.

PA: Exacto. Y cuando el plan A fracasa y no hay plan B, lo razonable es meter violín en bolsa.

 

EChI: Y esto se terminó, no fue viable.

PA: Pensemos que el gobierno estaba a tiempo de hacerlo, estábamos en el 2011, estaba recién promediando o ni tanto, el gobierno del presidente Mujica. Bueno, pero todos sabemos cómo fue el estilo del gobierno del presidente Mujica… La improvisación evidentemente fue la característica, el voluntarismo más absoluto.
La regasificadora es un ejemplo notorio pero hay otros. ¿Qué pasó con el puerto de aguas profundas? ¿Qué pasó con la reconstrucción de las vías férreas y la reconstrucción del ferrocarril? Que fue puntal en la campaña electoral de Mujica y mire como estamos. Siete años estamos viendo si logramos satisfacer las demandas de UPM para traer la celulosa del Río Negro.
Todo estuvo impregnado de un enorme determinismo y una gran improvisación.

 

EChI: Para refrendar lo que estaba diciendo el Diputado, respecto a este documento con los salarios que se pagan en Gas Sayago, les leo: Hay dos Gerentes que perciben alrededor de $200.000 mensuales; la persona que ocupa el cargo de Coordinador del gasoducto, cobra $231.000 al mes; el Director de Obra  del gasoducto –que no funciona- percibe $199.000 mensuales; un cargo de Especialista en Comunicación, cobra $102.000; el Jefe de Operaciones Marítimas, cobra $199.000; la Contadora técnica, $231.000 y el Gerente de Finanzas y Servicios, percibe $209.00 mensuales.
¿En qué trabaja en una empresa inactiva toda esta gente? ¿Por qué el Estado sigue gastando en esto?

PA: Absolutamente.
Y eso se lo vamos a preguntar a las autoridades de Gas Sayago cuando vuelvan a la Comisión. Yo creo que es una pregunta sin respuestas, pero vamos a formularla.
El Directorio de Gas Sayago ya estuvo en la Comisión hace un par de meses, cuando todavía no conocíamos este detalle, lo único que se sabía es que la gerente general ganaba un sueldo muy abultado, pero no teníamos toda la escala salarial. Ahora la tenemos.
El cargo de Director de gasoducto. ¿De qué gasoducto? Lo que hubo fue una obra conexa, la conexión,  se hizo una obra para conectar el gasoducto Cruz del Sur -que ya existe y que une a Argentina con Uruguay- con la futura Terminal que se iba construir y no se construyó. O sea es una obra totalmente inútil, es dinero enterrado en la bahía de Montevideo. De todas maneras esa obra está más que concluida, fue entregada en el año 2015.
¿Qué función cumple ese Director del  gasoducto? Un gasoducto que por supuesto no funciona,  no está para nada activo. Hay dos cargos referidos al gasoducto, porque está el Director y está el Coordinador, y los dos ganan en el entorno de los doscientos mil pesos o más.
No importa si esto es mucho o poco en la suma del gasto público. Seguramente es una gota en el océano, pero es irritante igual.
¿Cómo le explicamos a los ciudadanos, que son los quince mil pesistas que denuncian tanto las organizaciones sindicales? O a los funcionarios públicos, que cumplen sus 8 horas en una oficina pública y de pronto ganan $20.000, $30.000 o menos. Me parece que la irritación surge de allí, creo que son señales que desde el gobierno se tienen que evitar, no se deben dar. Porque en todo caso, deterioran la propia ética pública, que es algo que todos estamos obligados a cuidar y preservar; si es  que este país es heredero de esa tradición republicana y austera que caracterizó tanto a los uruguayos.

 

EChI: Quedan pocos minutos, pero quería saber cómo viene la Rendición de Cuentas.

PA: La Rendición de Cuentas creo que es un tema preocupante para el país porque es una Rendición con un abultadísimo déficit fiscal, de 3.4 del Producto Bruto –estos son 1.800 millones de dólares- de diferencia entre ingresos y egresos.
Hay un gran deterioro de las cuentas públicas, producto de  lo que yo considero un muy mal diseño presupuestal. Eso es acumulativo, no empieza ahora, empieza en el año 2005 cuando el Frente Amplio se hace cargo y define un determinado esquema de gastos e ingresos, actúa a mi juicio con una gran irresponsabilidad porque lleva el gasto público improductivo -no me estoy refiriendo al fasto social ni al gasto en inversión pública- me estoy refiriendo al gasto político, al gasto burocrático.
Bueno, el conjunto del gasto a partir de estos componentes llega prácticamente hasta los límites de la recaudación.
Y cuando la economía cambia, cuando pasamos de una fase de crecimiento holgado como tuvimos los años anteriores, a una suerte de crecimiento mínimo como el que tenemos ahora, que se explica fundamentalmente por UPM y por la refinería, y por la generación de energía, pero no por el sector real de la Economía, porque cae la producción industrial  y cae por lo tanto, la producción genuina de bienes y servicios; se producen estas situaciones y estos desfasajes.
Esto conduce a que el gobierno tenga enormes dificultades para mantener el gasto social, para cumplir con sus compromisos pre electorales, para llegar –que no va a llegar ya- a la asignación de recursos que le prometió a la Educación del 6% del Producto; para desarrollar –como le prometió también a la población- el Sistema de cuidados, porque evidentemente en esta asignación presupuestal debió merecer –por los anuncios que se hicieron y por la programación que se anunció- un refuerzo adicional al que efectivamente va a tener, lo que va a tener ahora es nada más que 40 millones que vienen del incremento del año pasado que quedaron suspendidos o postergados para este año.
Y entonces, esa es la realidad que tenemos y para sostener esto, el gobierno no tiene más remedio que apelar a nuevos impuestos, y nosotros no estamos de acuerdo con que se establezcan nuevos impuestos del tenor que sean. Particularmente este de la Tasa Consular, que se puede exhibir o presentar como un impuesto a la ganancia empresarial, pero no lo es, porque el empresario ya sabemos que después traslada ese sobre costo al consumidor y lo terminamos pagando todos los uruguayos. Entonces, muy bien gravamos las importaciones, ahora  se va a seguir importando igual, y el importador en todo caso en el mercado interno comercializará ese producto que importó a un precio mayor, y nosotros pagaremos sin darnos cuenta  o dándonos cuenta, a la hora del presupuesto familiar, porque todo esto contribuye a que los ingresos de los uruguayos se constriñan cada vez más y que por lo tanto, los trabajadores, los asalariados y los pasivos fundamentalmente, pierdan poder de compra en forma sostenida.
Sin perjuicio de las dificultades que esto nos está generando en el marco de la región y del mundo, porque en un tiempo donde se supone que el país tiene que apostar a la inserción internacional, a la apertura a nuevos mercados, cuando tomamos estas medidas después vienen las represalias comerciales, injustas o justas, no lo sé, pero que terminan siendo muy dañinas para el país.

 

EChI: Diputado Pablo Abdala le agradecemos mucho el habernos visitado.

PA: Ha sido un placer. Muchas gracias.