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DECLARACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO ANTE LA CRISIS POLÍTICA EN BRASIL

“No está todo dicho en Brasil, en cuanto a que va a pasar con Lula, si finalmente podrá o no presentarse a las elecciones, también esto hay que tenerlo en cuenta. La despedida de Lula y la misa a su esposa fallecida hace un año, se pareció demasiado a un acto de lanzamiento de la campaña electoral y hay también nuevas instancias judiciales planteadas para los próximos días. Esta crisis política, por el peso de Brasil en el continente, seguramente repercutirá de una forma importante en los países de la región, inclusive en el nuestro”, dice la Declaración emitida por el Partido Comunista Revolucionario, Unidad Popular, remitido a Radio Centenario, que compartimos íntegramente a continuación.

 

pcr.jpg1) La profunda crisis económica que se inició en Brasil en 1999 y se extendió a la región, llevó a que, en medio de grandes luchas, las masas votaran hacia la izquierda, así surgen los gobiernos del PT (2003), Kirchner (2003) y FA (2005). A la vez las clases dominantes usaron esas fuerzas oportunistas para apaciguar la lucha obrera y popular que se desarrollaba.
2) La década de altos precios internacionales de las materias primas sobre todo por el salto en las importaciones de China e India, y de grandes flujos de capital e inversiones posibilitaron que estos gobiernos llevaran adelante políticas al servicio del imperialismo y las oligarquías, políticas neo desarrollistas o neoliberales según el caso, al mismo tiempo de que se recuperaran el crecimiento de las economías, y en cierta medida la ocupación y los salarios. Desarrollaron el asistencialismo en gran escala, con los planes trabajar en Argentina, Fome 0 en Brasil, y los del Mides en nuestro país, bajo el mandato y la financiación del Banco Mundial.
3) Esta situación en la región llegó a un límite en el 2014 cuando cayeron, se “normalizaron”, los precios de las materias primas, disminuyeron las inversiones y Brasil y Argentina cayeron en recesión abierta y Uruguay, en una recesión en los sectores fundamentales de la economía (2015-16).
Esto llevó a las crisis políticas, en el 2015 pierde las elecciones el Kirchnerismo en Argentina y a través de una amplia mayoría parlamentaria de la derecha tradicional variopinta, es destituida Dilma, en el 2017, en Brasil, al perder el apoyo de sus aliados (parte de dicha derecha). En nuestro país el FA está también está muy golpeado por fenómenos parecidos, de desenmascaramiento y corrupción.
4) Las clases dominantes, en un mundo donde también se vienen agudizando las contradicciones interimperialistas cada día, y los monopolios buscan maximizar las ganancias, profundizando la explotación de la clase obrera y los pueblos oprimidos, ya no están para apoyar o dejar hacer a estos gobiernos oportunistas que además están muy desgastados y desenmascarados, porque después de varios períodos de gobierno no solo no llevaron adelante un verdadero programa antiimperialista y de Reforma Agraria, sino que también se corrompieron . Necesitan gobiernos estilo Macri, Piñera, Temer, que sin el contrapeso de algún compromiso con las organizaciones sindicales y sociales, lleven a fondo las reformas reaccionarias, previsionales y laborales (flexibilización, tercerizaciones, rebaja salarial) y avanzar sobre las empresas públicas, PPP, privatizaciones, lograr más ventajas para las inversiones, zonas francas y exenciones. Gobiernos más dispuestos a una mayor represión, e incluso, como hizo Temer, que militarizó la represión en las favelas de Río de Janeiro a la vez que les concedió a las FF.AA nuevas posiciones al frente de la seguridad estatal. Se vienen dando también asesinatos de líderes campesinos y sociales como el de la concejala Marielle Franco.
5) El imperialismo yanqui , con el fascista Trump al frente está jugando fuerte para frenar el avance de sus rivales imperialistas China y Rusia, en América Latina, y disputa también con el capital financiero brasilero, que avanzó mucho en estos años en el continente y en África. Brasil tiene la 5ª población, es la 9ª economía y la 17ª potencia militar, en el mundo actual.
En esa disputa los yanquis buscan instalar gobiernos afines a ellos en la región y no a sus rivales. A la vez trata de aislar a los gobiernos antimperialistas- antiyankis, como el de Venezuela, Bolivia y Cuba.
6) El Mensalao (por la mensualidad de los pagos del gobierno de Lula a los parlamentarios de otros partidos) el Lava Jato, donde se otorgaban grandes coimas al PT y a otros partidos, por parte de grandes empresas, para ganar la adjudicación de obras públicas, particularmente de Petrobras, o para la construcción de los estadios para el mundial del 2014 y los sobornos de Oderbrecht , que son parte de una corrupción en escala continental, muestran una de las bases del sistema capitalista-imperialista, la que le permite a los monopolios corromper a partidos y a funcionarios para manejar el estado. Este estado que es la organización de las clases dominantes para llevar adelante la explotación de la mayoría del pueblo y los recursos naturales, es corrupto por naturaleza.
La derecha tradicional que siempre ha sido corrupta, y que le ha enseñado como hacer las cosas a los oportunistas, ahora levanta esa bandera para sacarse de arriba estos gobiernos. Es lo que pasa en Brasil y también en la región.
7) Nosotros estamos contra la corrupción gigantesca de los gobiernos del PT, Dilma y Lula, y estamos contra ellos sobre todo como oportunistas y embaucadores demagógicos de la clase obrera y el pueblo brasilero y latinoamericano. Estamos contra ellos porque también bajo sus gobiernos hubo represión y crímenes contra los campesinos pobres y militantes sociales. Estamos contra ellos porque llevaron adelante una política de gran penetración del capital financiero brasilero en nuestro país y la región, y hoy son arte y parte de las clases dominantes.
Ellos mismos levantaron a Temer, con la alianza PT-PMDB, a los jueces y a los jefes militares que ahora se vuelven en su contra, y seguramente ya están negociando con ellos, y a espaldas del pueblo, una salida favorable al sistema y a ellos mismos.
8) Los oportunistas en Brasil y en nuestro país quieren poner a nuestra clase obrera y a los pueblos atrás de estos siniestros personajes, que se han salvado de la cárcel hasta ahora porque el sistema jurídico en estos estados oligáquico-burgueses los favorecen y tienen planteles de abogados de primera línea a su disposición que los defienden.
Que quede claro no defendemos a Lula, no es compañero, como no los son quienes están al frente del gobierno del FA, ni los dirigentes de la mayoría del Pit-Cnt, son oportunistas que actúan al servicio del gran capital.
9) La derecha tradicional y sectores fascistas, en Brasil, están trabajando activamente, política y militarmente, y avanzando enancados en el desprestigio de “los políticos”. En ese marco, también quieren evitar la candidatura de Lula, que aparentemente cuenta con un respaldo de masas todavía, pero esa derecha cuenta, como ha contado hasta ahora, también con Lula, el PT y sus aliados, para frenar la lucha obrera y popular que les pueda cerrar el paso.
10) Los de arriba ya no pueden vivir como antes y hay una crisis política nacional en Brasil. El PT que es hoy el principal instrumento, aunque desgastado ya, de contención de las masas populares está duramente golpeado y se viene desenmascarando cada día más. La derecha reaccionaria que seguramente tomará más medidas antipopulares inevitablemente va a tener la oposición de las masas en la calle y en lucha. Se abre un período donde el partido revolucionario del proletariado y las fuerzas clasistas y combativas van a tener condiciones objetivas y también subjetivas, más favorables para desarrollarse, van a ser herramientas imprescindibles para resistir e intentar una salida popular en serio.
11) En Argentina ya se viene dando que en el frente de lucha anti Macri están los kirchneristas, eso se dará en Brasil, con las bases del PT, en la lucha contra las políticas de los gobiernos de la derecha tradicional, pero eso no debe llevarnos ahora a defender a Lula, como si este no fuera responsable por la corrupción de los gobiernos al servicio del capital financiero y el latifundio, que dirigió. Decía Lenin que los mencheviques en el gobierno planteaban “nosotros o las centurias negras”, como si no hubiera una opción revolucionaria, y que los bolcheviques abrirían un camino revolucionario al socialismo. Por eso, confiando en la historia y en las masas apoyamos una salida independiente de la clase obrera, los campesinos pobres y el pueblo hermano del Brasil. Esta lucha será larga y seguramente tarde o temprano abrirá una nueva perspectiva revolucionaria.
12) No está todo dicho en Brasil, en cuanto a que va a pasar con Lula, si finalmente podrá o no presentarse a las elecciones, también esto hay que tenerlo en cuenta. La despedida de Lula y la misa a su esposa fallecida hace un año, se pareció demasiado a un acto de lanzamiento de la campaña electoral y hay también nuevas instancias judiciales planteadas para los próximos días.
Esta crisis política, por el peso de Brasil en el continente, seguramente repercutirá de una forma importante en los países de la región, inclusive en el nuestro.

Como bien nos enseñó Lenin, “no se puede luchar contra el imperialismo sin luchar consecuentemente contra el oportunismo”.
¡Convocamos a la mayor solidaridad, no con Lula o el PT, sino con la lucha combativa de la clase obrera, los campesinos pobres y el hermano pueblo brasilero!
PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DEL URUGUAY
10 de abril de 2018