LA 36 POR LOS BARRIOS, CURVA DE MAROÑAS.
Entrevista a Abayubá Benavidez, 30 de junio de 2018.

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El pasado sábado 30, desde las 8 a las 11 de la mañana, se realizó la tercer entrega de la 36 por los barrios, esta vez desde la Curva de Maroñas, más concretamente desde la esquina de Vicenza y Juan Jacobo Rousseau.
A continuación transcribimos la entrevista realizada a Abayubá Benavidez, vecino y comerciante de la zona.

 

 

 

Hernán Salina: Bueno, la bienvenida a este programa de Radio centenario, porque además nos han apoyado también desde su actividad comercial, Abayubá Benavidez, que nos quiere hablar de la realidad del comercio, de la industria del calzado, que están en la zapatería Paso a Paso.
Abayubá, bienvenido a este programa de Por los Barrios, buen día, gracias por estar...

Abayubá Benavidez: Mucho gusto, realmente es un placer estar al lado de ustedes. Hace muchísimos años que los vengo siguiendo, disculpen que estoy un poco emocionado porque hace muchos años que sigo a la Radio.

 

HS: ¿Cuánto hace que están con el trabajo del calzado, con el cuero en realidad?

AB: Desde que mi hermano me enseñó a usar una herramienta que fue a los 6 años. A los 6 años estaba en la Escuela Primaria, a los 12 años ya era oficial competente. Dentro de la industria, estábamos en plena dictadura, mi hermano ejercía de policía en ese momento y nos criaba a nosotros.
A los 12 años fui a la primera fábrica a trabajar, para hacerlo bien resumido, a la fábrica de Bagnulo que estaba en Comercio y allí empecé a trabajar. Fue con el primer capitalista que empecé a trabajar, increíblemente

 

HS: Así que más o menos siempre en el barrio Maroñas, Unión digamos

AB: Siempre en la zona del barrio Maroñas y Unión.
Y bueno, me independicé a los 16 años con mi primer taller en Domingo Aramburú y Joaquín Requena, teniendo apenas 16 años, siendo menor de edad, por allí me confió un zapatero de 84 años que ya no podía trabajar más y me cedió su taller.
Increíblemente me pasó de esas cosas lindas que le pueden suceder a cualquier joven. Pero era porque él vio el valor que yo tenía en mi pensamiento de joven sobre el tema de la industria y las responsabilidades

 

HS: O sea que te tocó conocer distintas etapas. Una etapa, podríamos decir buena, floreciente de la industria, y hoy pelearla contra todo lo importado

AB: Sí, en realidad, les digo algo, pasé por etapas muy difíciles dentro de la industria, muy difíciles. Acuérdense que pasamos la crisis del año 80 cuando el dólar estaba a apenas 12 pesos y se fue a 43 pesos. Estas cosas de los cucos y de los miedos de la economía, los cambios de valor del dólar, que hoy todavía existen, este dólar de 30 pesos mentiroso, ficticio, que no existe, más bien es como un volante, no tiene respaldo. Si ustedes se fijan en el dólar tiene una pequeña letrita de diferencia, cuando hicieron el convenio allá con los árabes, Estados Unidos para crear el petrodólar, no es el mismo dólar, muy poca gente sabe esto, y entonces se empezó a imprimir y a imprimir.
Tan es así que ahora en Argentina se prestaron más de 30.000 millones de dólares al presidente actual, que lamentablemente está vendiendo su país por intereses, lo cual jamás van a pagar. Una deuda externa cada vez más grande.
Y bueno, nosotros caímos en todas esas trampas, distintos tipos de gobierno, quizás no tengan la culpa porque esto es como cuando yo estaba aprendiendo el oficio. Al principio mi hermano me enseñaba a usar una pinza, un alicate y todo lo demás, pero a la misma vez lo grande que tuvo mi hermano era que me enseñaba lo que era la negociación de mi propio trabajo, para que yo me pudiera desarrollar en él y desarrollar la industria a la misma vez.
Que quizás los equipos de gobierno no hayan aprendido eso desde las raíces, quizás hayan sido muy buenos militantes políticos, y no importa eso de qué bandera fuese, blancas, coloradas, frenteamplistas, hoy en día lo que administra este país. Pero lamentablemente fue un tema cultural, porque estos conocimientos industriales que hoy no están, desarrollo industrial que alguna vez tuvimos, aquella fantasía que tenemos de la época del país de las vacas gordas, no la tenemos más. Hace muchísimos años, si retrocedemos en el tiempo allá por los 60, el salario mínimo nacional era de 3 mil dólares ante el dólar estadounidense. Eso todo fue una fantasía, melancolía del uruguayo y que hoy todavía la tiene.
Por eso vamos a cualquier lado del mundo o vienen a acá y nos dicen que los uruguayos son fantásticos, son muy humanos, son seres que ayudan a los demás, con sentimientos y solidarios.
Pero quizás eso en esta época, ahora, es lo que nos está afectando muchísimo, porque lamentablemente los sistemas van contra el prójimo.
Entonces, la industria, ahí fue desarrollando, pero creyó en esos sistemas, se endeudó toda la industria. Cambió el dólar en el año 80, vino esa corrida bancaria y terminamos sin un mango, se llevaron todo el mango del país y los industriales tuvieron que vender sus máquinas por el valor de lo que en aquella época decían (...)
Sus máquinas que habían traído en 60, 70 mil dólares en el año 80, valiendo 12 pesos el dólar, valía lo que valía la llave que tenía para prender y apagar. Y así terminaron los industriales, pero un poco culpa de los mismos industriales que se llevan el 50%, y de los gobiernos que estaban en ese momento

 

HS: ¿Ustedes cómo trabajan? Ayudanos a conocer la realidad actual de la industria del calzado del cuero. ¿Ustedes compran la materia prima, cómo es?

AB: Nosotros compramos la materia prima de las curtiembres nacionales, nuestras curtiembres, con los cueros de nuestros campos. Clasificamos los cueros y trabajamos. Tratamos de adaptarnos a la tecnología actual y al brillo del pensamiento actual del consumidor.
No es el mismo consumidor de hace 30 años atrás, ha cambiado muchísimo, los jóvenes han cambiado muchísimo, inclusive todos aquellos que vinieron después de la dictadura hace 35 años atrás, tomaron un impacto de la nueva tecnología, la sociedad no estaba preparada, y entonces lamentablemente también cambió. Esos son los jóvenes de esos educadores que hoy en día tenemos.
A veces dicen que los jóvenes están cambiados; no, cambiamos las personas que en el año 82 con el libre comercio no supimos educarlos.

 

HS: Ustedes están desarrollando además de calzado...

AB: Todo lo que es bolsos, carteras, mochilas, todo eso pertenece a la industria de la marroquinería, algo desaparecido prácticamente en su totalidad en el país. Algo que pertenecía a un 3.7% del PBI, eso fue en el período entre los años 80 y los años 89 - 90.
En total entre las 3 industrias que pertenecen, dentro están todas enrabadas, que es la industria textil, la industria del cuero y la industria de la marroquinería pertenecíamos a un 18.7% del PBI del país. Y me hablan de una planta de celulosa por la cual el gobierno se tiene que bajar los pantalones para que sigan trabajando.
Y si se baja el gobierno los pantalones como lo está haciendo, y los gobiernos que tuvieron que aceptar que el primer negociador fue Jorge Batlle, nos estamos bajando los pantalones el pueblo.
Entonces, el problema que tenemos más grave en la industria es que no hay una política de gobierno, ni de los blancos, ni la de los colorados ortodoxa porque no se adaptó al desarrollo de la tecnología mundial y a la velocidad que teníamos que desarrollar en el ámbito de negocios empresariales. Totalmente ortodoxa la de los colorados.
La de los blancos muy ficticia y la del Frente Amplio ignorante, totalmente ignorante.

 

HS: Abayubá, cosas que querías redondear de realidades de la industria...

AB: Una realidad que muchísima gente de La Unión, que pertenece y que vive actualmente, calculo que hoy por hoy los empleados de lo que era Funsa, y con todo respeto y con todo perdón a todos los trabajadores de Funsa, pero lo siento en el corazón, para mí es parte de la industria también, en su época. Es ridículo, y con todo respeto a los actuales equipos de gobierno, es ridícula la negociación que hicieron con Funsa, haber vendido parte privado en 1.800.000 dólares y fantasear con una cooperativa, que esa cooperativa no domina nada, es totalmente irreal.
Con todo respeto y que se sienten conmigo cuando quieran y se los demuestro, como capacidad industrial.
Esta empresa junto con la Ildu, que estaba en La Curva también, ocupaban 7.000 puestos de trabajo, sólo estas dos empresas. Lamentablemente no se comprende, esto llevaría mucho tiempo, ojalá los gobiernos tomaran en cuenta el tiempo de las radiotrasmisoras, no hay tiempo, las cosas hay que hacerlas porque no hay tiempo. En nuestra civilización las cosas van demasiado rápidas, y hoy en día estamos viendo un mundo cambiar demasiado ligero. Para eso tenemos que ser muy abiertos y darles oportunidades a jóvenes. No pagarles con escuela laica a los jóvenes, tanto de la facultad y todo para que se vayan del país, sigue sucediendo y eso está en silencio totalmente. Sigue sucediendo tal cual sucedía en el 2000 y tal cual estaba sucediendo en el 92.
Eso es lo que nosotros esperamos, como industria nacional no necesitamos ningún respaldo económico de nada para darle la ocupación a las personas. Un país sin industria no funciona, no es un país pensante, los individuos deben ser seres pensantes. Un país con servicios es un país autómata en lo cual funcionan como aquellos viejos macaquitos, para los más veteranos, con la cuerdita atrás. Tanto en el puesto aquel como en una tienda como vendedor que tiene que girar y ni siquiera sabe lo que está vendiendo.
Entonces, las industrias son las que hacen funcionar y desarrollar a los países en todas partes del mundo. Y mi industria, que es la industria del cuero que pertenece a las curtiembres, a las textiles que enraba también, es una industria que hay que mirar con muchos ojos porque los países que están superpoblados como la India, China, son las industrias que ellos negocian para venderle a los países del Tercer Mundo, porque necesitan vender esa manufacturación.
¿A cambio de qué? De una tecnología que muy pocos precisamos. Entonces, nos cambian por comida y por esa manufacturación, que la ven los gobiernos muy barata pero que destruye la industria y todos sus derivados que pertenecen a la movilización de tales industrias

 

HS: Muy bien, temas muy importantes que nos tienen que dejar pensando. Acá hay un caso concreto, cuando se habla a veces en abstracto de la industria, la ocupación de la producción, vos nos dejás un panorama concreto que nos tiene que preocupar a todos.
Te queremos agradecer, disculpas porque daría para seguir pero habrá invitaciones para conversar en la Radio

MAB: Para ir a la Radio sí, nos gustaría para hablar del tema de la industria en la Radio porque además es una de las industrias más importantes que tuvo el país y ahora está como vos describías

AB: Son los pozos petroleros del país

 

MAB: Exactamente

AB: Bueno, muchísimas gracias

 

MAB: Gracias a vos.

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