“URGE PENSAR EN ESE 6% + 1 CONSIDERANDO, YA NO HAY UN RECLAMO POR SUELDOS, HAY UN RECLAMO POR INFRAESTRUCTURA”
Nota a Raquel Lambiasse, 29 de julio de 2018.

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Nota realizada en el programa “La 36 por los Barrios”, en esta oportunidad fuimos al barrio La Teja, desde el Centro Comunitario Mercado Victoria en Carlos María Ramírez esquina Rivera Indarte.

 

 

Diego Martínez: Estamos con la profesora Raquel Lambiasse del Liceo 61. Primero que nada bienvenida, buenos días, gracias por estar con nosotros…

Raquel Lambiasse: Buenos días

 

DM: Contanos un poco, venías con una especie de recuento de la cantidad de liceos que hay en la zona, la importancia que tiene también la distribución de los mismos aquí…

RL: Exactamente, cuando se dice liceos del Zonal Oeste, al barrer se describen ciertas características similares, pero es importante mencionar al menos los números de esos liceos para especificar en qué esquinas concretas de nuestro barrio tejano y en qué esquinas concretas del Cerro, puntualmente desde lo que conozco, son los liceos que nos preocupan.
Del punto de vista del presupuesto, luego de escuchar a Carlos, realmente me quedo como, no sé si llamarlo desencanto o malestar, pero hay una realidad que es la exigencia del 6 + 1%, 6 para la ANEP y el 1% para investigación. Esa exigencia no es una exigencia caprichosa, acabamos de escuchar que la lucha obrera si no se dio no se conquistaban ciertos derechos que ahora los asumimos como establecidos. Y, bueno, yo también estoy hablando como hija de obrero de la imprenta, me siento obrera y profesional de la enseñanza y creo, coincido plenamente con las palabras de Carlos porque en esta breve historia del barrio como que se evidencia aún más a qué se debe nuestro carácter para muchos agresivo, para muchos incómodo, para muchos como insistentemente falto de sentido. Y quería decir simplemente desde otro lugar, es decir no solamente como integrante del núcleo sindical del Liceo 61 indicando que nuevamente hacemos público las necesidades urgentes, imperiosas de estos liceos de la zona y nuevamente hacemos público el desinterés de las autoridades presentes, pero es un desinterés muy viejo. Muy viejo

 

DM: Raquel, contame la realidad de los liceos de la zona, más o menos sintéticamente y descriptivamente para que la gente conozca un poco la realidad de la educación en esta zona, que si bien la podemos trasladar a otras partes de Montevideo, tiene una situación particular…

RL: Sí, concretamente los liceos que más conozco son el 22 y el 61. El 22 que es el que está frente al Macro, en estos momentos se ha venido desalojando, están en contendores y en lugares que sustituyen el edificio original, simplemente porque hubo negligencia a la hora de mantener y evidentemente cuidar el edificio donde han de llegar hijos de trabajadores. Es decir, si hay una tónica muy pero muy definida en estos liceos de la zona oeste, es que la mayoría de los estudiantes y la mayoría de los profesores somos hijos de obreros.
Quiere decir que, más allá de que se pueda indicar técnicamente que tenemos conciencia de nuestra clase, la clase a la que pertenecemos, en estos momentos urge pensar en ese 6% + 1 considerando, ya no hay un reclamo por sueldos, hay un reclamo por infraestructura.
En el Liceo 61 nos acabamos de enterar hace muy poquito, el jueves, habíamos elevado un expediente acompañando la solicitud de la directora, en ese momento, 2015 estoy diciendo. Resulta que ese expediente se archivó, vuelve a la luz mágicamente ahora en el año 2018, ¡qué casualidad no! En ese expediente original se solicitaban tres salones y un salón multiuso. ¿Por qué? Porque los grupos estaban superpoblados, siempre hemos dicho que no hay educación de calidad si estamos frente a 40, 50 estudiantes. Es imposible, imposible. Una porque ni siquiera podemos pasar por entre los bancos de tan estrecho que es el lugar.
Y otra porque, de hecho otra vez, nuevamente quedamos postergados los que somos hijos de trabajadores, de obreros, comprometidos. Otra vez postergados los que somos de algún modo defensores de la educación pública. Cada uno de nosotros es producto de la educación pública, y como lo acaba de decir Carlos, esa educación pública que quizás uno no logre establecer históricamente cuándo empezó a deteriorarse, es evidente que la dictadura hizo sus estragos necesarios, pero más allá de eso lo que quiero expresar es el tema de la infraestructura, el tema de la desconsideración, de la falta de compromiso. Hay una desidia y una actitud más bien burócrata que nos conmueve a todos

 

DM: Raquel, aprovechando que estás por acá, quizás dejando para otra oportunidad la descripción, nos podemos volver a contactar para que nos cuentes esto, un elemento importante es que los docentes son muchas veces el primer lugar de acceso que tiene un joven con problemas. En el caso del liceo son adolescentes, son jóvenes, en el caso de la escuela son niños, pero que ustedes están en contacto directo, muchas veces son la contención primaria que tiene el joven de los problemas que tienen en su casa.
¿Eso ha ido cambiado, en tus años de docente has visto algún cambio en este sentido?

RL: Sí, en cuanto a nuestra relación afectiva con los estudiantes, somos muy afortunados, porque realmente todo estudiante no importa que sea hijo de obrero o hijo en otras condiciones, todo estudiante que ve un profesor comprometido, un profesor que trabaja y trabaja y roba horas de su sueño, de su fin de semana, todo estudiante, digamos como uno lo trasmite y nos trasmite sólo contenidos sino posturas ante de la vida, evidentemente que esos estudiantes están siempre agradecidos de diferente manera a esa actitud de respeto hacia ellos

 

DM: Bien, Raquel, nosotros te queremos agradecer el que hayas estado por acá, obviamente que el tema de la educación y de la educación zonal además aquí en esta zona de Montevideo tan especial, con los orígenes que decía Carlos Pilo y tú de barrios obreros, ameritan que le podamos dedicar un espacio más amplio…

RL: Yo pienso que sí, lamento haberme extendido más de la cuenta, terminé agregando opiniones propias, yo vine como representante de nuestro núcleo sindical y como estamos cansados de expedientes y de reclamos, hasta incluso de pintar pasacalles tratando de movilizar a todos, evidentemente padres de estudiantes del Liceo 61 están movilizados, así que hay mucho para decir. Pero no hay duda que para las leyes del mercado no interesa para nada la educación del ciudadano.

 

DM: Raquel, muchas gracias.