EL ARTISTA QUE NO ES CONTESTATARIO NO ES ARTISTA
Entrevista a Jorge Bonaldi, 24 de agosto de 2018.

El cantautor Jorge Bonaldi, compartió la mañana de la 36 con María de los Ángeles Balparda y Hernán Salina donde habló de situación de la cultura y la situación política.  Bonaldi se refirió a lo que denominó efecto narcótico de la canción cultural, de la canción de autor, y dijo que “hay una proliferación de cantautores nuevos que hacen las cosas muy bien, que se han constituido por voluntad propia en una especie de bibelots, de adornitos del sistema, que producen un efecto de simbiosis: tanto le sirven al sistema, como el sistema les sirve a ellos”. A continuación vuelva a escuchar a Jorge Bonaldi en Cx36.
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María de los Ángeles Balparda: Bueno, estamos recibiendo a Jorge Bonaldi aquí en el estudio.

Jorge Bonaldi: Lo cual siempre es un enorme placer y un privilegio.

 

MAB: La verdad que sí, para nosotros es así que estés acá.

JB: Para mí también.

 

MAB: Y que además venís de una hora antes por una canción para los armenios, que no es para los armenios, ahora vos explicarás, pero digo, que está bueno eso de que haya canciones que son necesarias y que vos las usás porque son necesarias.

JB: Cosas que recuerden siempre que siempre ha habido en cualquier parte del mundo gente que peleó por las libertades. Y peleó contra los fascismos, yo creo que eso es necesario, creo que es algo que se ha dejado un poco de lado si vos mirás el panorama actual, ese panorama que tiene la canción de autor uruguaya de silbar distraídamente mirando para otro lado.
Yo sinceramente hace 55 años que me subo a los escenarios para cantar, mayormente los materiales míos, he vivido así hasta ahora, he zafado al hambre y he llevado una vida bastante interesante creo yo.

 

MAB: Hay sobrevivientes ¿no?

JB: Sí, hay como hilitos, hilachitas que vienen del siglo pasado. Pero yo nunca había visto, en 55 años de trabajo una situación como la que se está viviendo en esta época, nunca había visto, en que la canción popular que es de lo que más entiendo, la canción de autor, está siendo tan utilizado como narcótico social. ¡Es impresionante! Realmente es brutal.
Que es una especie como de antídoto bloqueador de la realidad, inhibidor de la realidad para que los grandes consumidores del fenómeno canción popular no salgan de una cierta burbuja donde ven algo maravilloso, donde ven algo de mese mundo de la sala Adela Reta y del teatro Solís y de irse a veranear a Valizas y cosas por el estilo ¿no? Que hay como una predisposición a que la gente no salga de eso.
Yo hace unos cuantos años me leí casi toda la obra de Stanisław Lem, el polaco, y encontré un libro muy interesante que se llama "Congreso de Futurología". Un libro chiquito donde se plantea una sociedad, donde el conocimiento se suministra a través de pastillas y además hay pastillas para bloquear la realidad de una sociedad en ruinas. El tipo se toma la pastilla y se cree que vive en un mundo fenomenal de altas tecnologías, y en realidad está viviendo en una sociedad en ruinas.
Por ejemplo, me acuerdo un pasaje que el tipo cree que está subiendo en un ascensor muy moderno pero ese es el efecto de la pastillita que está tomando y en realidad lo que está haciendo el tipo es, por un hueco de piedra, está trepando con uñas y dientes, eso es lo que está pasando.
A mí me parece que en la canción popular está ocurriendo eso.

MAB: ¿Cuál es la canción popular ahora?

JB: En general se puede decir la canción de autor, no te estoy hablando de fabricaciones como Márama, Rombay, Lucas Sugo, todas esas cosas. Esas cosas son fabricaciones, negocios del momento que es otra cosa.

Hernán Salina: Y que en todo caso ellos nunca se adjudican la pretensión de compromiso.

JB: No, ellos simplemente están para tener mucho éxito, para hacer el negocio rápido, y bueno, chau, hasta luego.

 

HS: Hasta más honesto sería que otros casos.

JB: Claro.
Entonces tú ves una serie, una proliferación de cantautores nuevos que hacen las cosas muy bien, muy bien producidas, eso no se puede negar, que se han constituido por voluntad propia en una especie de bibelots del sistema.

 

MAB: ¿Qué es bibelots?

JB: Son adornitos, que pueden ser los adornitos que tenés adentro de una vitrina o encima de la mesa de luz, o sino adornitos de solapa. Que, bueno, eso produce un efecto de simbiosis, porque tanto le sirve al sistema como les sirves a ellos, porque también ellos gozan de las mercedes de los distintos gobiernos, entonces es un negocio a dos puntas.
¿Pero qué pasa con el consumidor? Que tiene capacidad de desembolso además, tiene capacidad de asistir a salas de mucho fuste, de gran tecnología y de muy buena exposición. ¿Qué pasa? Plantearle a esa gente, al espectador, que en realidad vos te equivocaste, que en realidad vos metiste la pata, que en realidad vos estás siendo cómplice de una sociedad, de la construcción de una sociedad donde uno puede salir por la calle y mirar gente que está durmiendo en la calle, que ya ni siquiera se recuestan contra las paredes, se ponen hasta en el medio de las veredas, ya es una cosa tremenda. Gente que está comiendo de la basura, gente que consume estupefacientes, bueno, ni qué hablar de la seguridad, una sociedad de semianalfabetos empezando por los políticos profesionales, que bueno, que tratan de adaptarse a las nuevas modas de reformar el idioma, el lenguaje, que no hay otra cosa que la demagogia detrás de eso.
Entonces, vos te acercás al pequeño burgués, al gran consumidor del fenómeno, y el tipo no te va a bancar, el tipo no te va a tolerar que vos le vengas a decir: nene, mirá que te equivocaste, mirá que la realidad es esto, esto y esto. Está fenómeno lo que estás haciendo y lo que estás consumiendo, pero además está esto otro. ¿Quién se encarga de esto otro, de lo otro, de lo que es la calle en una ciudad como Montevideo, por ejemplo?
Montevideo de los asentamientos, Montevideo donde la parte civilizada se restringe a un pequeño circuito nada más.
Entonces, en esas nos estamos manejando, yo nunca había visto una cosa igual, yo le llamo narcosis social. O sea, no ver, no querer ver, mirar para otro lado.
Porque es muy fácil, si vos vas por la calle y ves a un tipo que está durmiendo ahí atravesado en la vereda, vos agarrás y mirás para otro lado y entonces es como que ese tipo no existe. Y yo creo que eso es lo que está ocurriendo en esta época con la canción de esta época, con la canción de la sociedad planteada en estos términos económicos.
Esa es mi visión.

 

MAB: Está como desvinculado de una realidad.

JB: Claro, tanto te puedo hablar de la canción popular, de la canción de autor, que es de lo que más entiendo, como capaz que también del teatro.

 

HS: Bueno, todo este debate reciente ¿no?

JB: Yo le perdí, francamente yo dejé de ir al teatro, le perdí la confianza política. ¿Por qué no se puede contar la historia contemporánea en el teatro, por qué no se puede contar la historia contemporánea en el cine? Hay una cosa de tener el rabo entre las patas siempre, es una cosa tremenda.
Y el siempre incipiente cine, que no sé cuántos años lleva ya de ser incipiente, no ha sido capaz de generar películas que hablaran de la dictadura, hablaran a fondo, contando a fondo, pero sí producimos películas graciosonas, películas asociados con los porteños, que además creo que tienen más coraje que nosotros, o de fútbol

 

HS: Una tendencia capaz, Jorge, no sé si ves algo de eso pero a esa suerte de minimalismo, de las historias personales, de problemas o de pareja o de algo chico, cotidiano, incluso está en las letras de las murgas también, somos egoístas, no damos en el asiento en el ómnibus, "si no cambia yo no cambia nada", un poco esa corriente que aterriza por ese lado los conflictos.

JB: Sí.
Yo no sé realmente, en algún momento va a tener que haber una especie de reacción, yo lo adjudico a que en esta época no hay movimientos culturales, no hay movimientos, cosas de peso, que realmente puedan incidir. Bueno, nos juntamos entre unos cuantos y generamos esto, generamos otra cosa.
Porque está fenómeno, contar las vidas personales, puede ser todo muy emotivo, contar las pequeñas historias, mis hijos, mi novia, mi mujer que tanto quiero, etc., etc. Pero el artista que no es capaz de generar un cuestionamiento hacia lo establecido, yo no sé hasta qué punto se puede llamar artista, artista auténtico.

 

HS: A la vez hay un discurso fundamentado también de decir, bueno, hoy las cosas se dicen así, como antes era muy acartonado, no quiero llegar a decir panfletario que también se dice y que se rechaza en general, pero como que ahora es otra forma de decir las cosas, que antes era muy directo y que eso rebajaba el contenido artístico y todo ese tipo de cosas.

JB: No, los que hablan de cosas panfletarias generalmente no tienen la más mínima idea de lo que es un panfleto, la verdad. Porque bueno, podríamos hablar de jingles políticos, cosa que la gente consume a raudales en las campañas políticas. Eso, esas son canciones panfletarias, los jingles políticos.
En lo cual algunos individuos muy inteligentes, que tienen la posibilidad de hacer canciones, hacen su agosto porque van y le venden esto al político y el político dice: bueno, vamo' arriba con esto, dame mil menciones, dale.
Y bueno, vivimos como en eso, una sociedad hedonista, una sociedad que no quiere mirar hacia el costado, que necesita el placer, necesita siempre el placer, ser reafirmados, ser palmeados en el hombro por el sistema y quedate tranquilo, quedate quietito así y después te vas para tu casa y te dejás de joder; ni pienses en cuestionar nada.
Entonces ahí es donde me parece que está faltando en estos tiempos que corren la figura del artista que sea capaz de abarcar todas las realidades, las personales y las colectivas, está como rengo el asunto, yo nunca había visto una cosa igual, o sea, fue empeorando a partir quizás de los años 90.
Y bueno, qué sé yo. Yo hace 55 años que estoy cantando, he visto de todo, últimamente estoy muy volcado casi exclusivamente al trabajo con niños, que me parece que es donde yo puedo llegar a ser útil, porque realmente es una especie de privilegio.

 

MAB: Que hace que, no lo tomás ahora, porque ahora hay un montón que se han puesto a cantar para niños en julio, cantan para niños en vacaciones.

JB: Bueno, sí.

 

MAB: Pero digo, gente muy conocida

JB: Claro, gente que a final de cuentas, porque son muchos los impedimentos que hay para ganar plata en este país, busca a los niños como forma de ampliar su radio de facturación.

 

MAB: Poner un quiosquito más, dejate de embromar, demasiado obvio.

JB: Sí, por eso yo en vacaciones de julio ni me muestro, me voy para mi casa.

 

MAB: Pero si vos te mostraras, está bien, porque vos hace muchos años que trabajás, tenés una línea todo el año de trabajo con los niños.

JB: Sí, pero no me interesa andar a los codazos en esa semana de vacaciones de julio, andar a los codazos para conseguir 3 minutos de televisión o para sobre ponerme a los 50 o 60 espectáculos que hay que no existen en el resto del año, esa es una cosa que me cansa mucho, me cansó ya.

 

MAB: Tenemos acá discos, yo tengo estos dos, ¿son los que tengo que tener, no?

JB: Yo tengo más, en mi casa.

 

MAB: "El candidato", "Resistencia"

JB: Y te falta "Los rinocerontes", se ve que ya los vendieron todos.

 

MAB: Ah, capaz que no queda más, acá tenemos estos dos.
Que este "Resistencia" me parece para los que quieren tener más obra completa, está muy interesante, porque tiene del ‘81 al’ 83, canciones muy conocidas como "Te quiero", "Por qué cantamos", "De la ciudad", "A la ciudad de Montevideo" que justo estás hablando, "Balada en invierno", "Los paraísos de la calle Ibicuy".

JB: Ese disco lo hice casi a la salida de la dictadura, cuando estaba ingresando Sanguinetti me parece; y mayormente compuse las canciones en Madrid.

 

MAB: Sabés que llegó un mensaje, de un muchacho joven que dice: "Soy gran admirador de Bonaldi desde mi regalo cuando niño con "Los versos de la tía Paca" hasta la actualidad", y manda un saludo fraterno. "Referente como artista", dice Anael que es artista también.

JB: "Los versos de la tía Paca" fue mi primer disco de música para niños y data de 1985, si no me equivoco, yo todavía estaba en Canciones para no dormir la siesta, pero empecé a perfilarme como autor de otro concepto en música para niños, distinto del que estaba manejando Canciones.
Los arreglos están inspirados en el primer disco de los Beatles, las sustituciones tímbricas, el interés auditivo que pueda tener.
Y ese disco, "Canciones dibujadas en los vidrios" y "La cajita de Mainumbé" son los 3 primeros discos que tenían un mismo sesgo de inspiración. Es decir, a través de generar distintos fenómenos auditivos y de hacer una descarga de los estereotipos adultos, que me parece fundamental si uno quiere hacer música para niños, sacarle los estereotipos, una cosa difícil, está inspirado justamente en llamar la atención de una manera prolija del oído de los niños, al oído de los niños.
Son tres discos de los cuales estoy muy orgulloso, algunos alcanzaron ventas muy grandes. Es decir, cuando estaba en Palacio de la Música, cuando estaba en Bizarro, alcanzaron cuotas muy altas de venta.

 

MAB: Hay un mensaje también de Aidé, dice, "A ver si con un poco de suerte logro que me lean al aire por lo menos este tercer mensaje, un poco en serio, otro en broma. Abrazo al compañero Bonaldi que vivimos en el mismo barrio, además de ser compañeros de ideología".

JB: Con Aidé siempre nos vemos en el almacén, tenemos un supermercado en el barrio que en realidad es un almacén encubierto.

 

MAB: Otro dice, "Sorprende el nivel musical y los equipos de los nuevos músicos y la banalidad en los textos de la canción, creo que también es parte del poco espíritu crítico que campea en todo" -esto lo dice Clapton, que manda un abrazo.
Daniel dice, "Les aterrizan aplicaciones a los jóvenes con material sucio y mala música y si los dopan, hay que zafar".
Y Lidia Salomón dice, "Buen día para todos. Reconfortante alegría es disfrutar a Bonaldi en nuestra querida Radio. Abrazo y salud"
Margot desde Tacuarembó dice, "Grandioso Bonaldi, a ustedes gente linda de Mañanas de Radio que tanto trabajan para acercarnos a estos tantos conocimientos. Un abrazo desde Tacuarembó".
Están con todo los oyentes.

HS: Hay un movimiento de mensajes que no es frecuente así que vengan tantos juntos.

 

MAB: Sí, y coincidiendo con esto del análisis sobre qué está pasando en la cultura, en la música, la sociedad, que está todo junto.
Luis Lage, el actor, dice, "Un fuerte abrazo a Jorge Bonaldi por su coherencia y su lucha de muchos años a través del arte".

JB: Muchas gracias, muchas gracias.

 

MAB: Y otro mensaje, "Abrazo a ese genial cantautor de parte de Mario Limusin y todo el Buceo".

JB: ¿Todo el Buceo está conmigo? Pero entonces voy a armar una lista electoral.

 

MAB: "Un elemento más que engrandece la presencia de Bonaldi hoy en la Imprescindible, nostalgiar a cantores populares, no a empleados de la industria del espectáculo" -dice Gabriel

JB: Bueno, hay un problema serio en el Uruguay que es justamente que los uruguayos parecen vivir en un verdadero charco de nostalgia, les cuesta mucho mirar hacia el presente como lo que veníamos hablando recién, y sobre todo tratar de proyectarse un poco hacia el futuro más inmediato, ese es un gran problema.
Entonces vos decís "canción popular", Los Olimareños, Zitarrosa, que volvieron del exilio haciendo más o menos lo mismo que venían haciendo antes de irse, Viglietti, todos unos tipos geniales pero hubo un momento en que se cortó eso, la producción y la creación y ya después como que eso quedó como la canción popular uruguaya, y eso tampoco sirve porque forma parte de la gran inundación de nostalgia que tiene el país, y la gente acepta eso. Por aquello de más vale malo conocido que bueno por conocer, ese tipo de cosas de conservadurismo.

 

HS: Ese panorama que vos describías desde la canción, pero también mencionaste el teatro, y bueno, miramos menos hacia la literatura pero uno sospecha que no es muy diferente la cosa, esa dependencia de que me quedo en el molde porque sino pierdo escenarios, no me contratan, pierdo visibilidad, todo eso, ¿no está también unido a un estado general de la sociedad? ¿Si hubiera más lucha desde lo social, desde lo político, eso no repercutiría en todas las expresiones artísticas, Jorge?

JB: Lucha no veo por ningún lado yo, me parece que cada uno trata de salvarse como le es posible. En la mayoría de los casos adosándose al sistema y no molestando, yo me voy a portar bien, ofrezco un producto lindo, lo extradito, apetecible y entonces ahí el sistema empieza a darte respuestas favorables con lo difícil, dificilísimo que es en este país vivir, pagar las cuentas a costa de los materiales que vos sos capaz de producir.
Entonces, o hacés play ball -como dicen los americanos- o jugás a la pelotita con ellos o se viene la noche, estás marginado.
Entonces, quizás en base a una cierta inteligencia y en base al no tener miedo a lo que te pueda pasar el día de mañana, cosa que yo aprendí...

 

HS: No tener miedo

JB: No tener miedo, claro, entonces vos podés llegar a expresar lo que realmente querés expresar.
Yo con estos discos que finalmente aparecieron aquí en la Radio CX36, logré, ni siquiera en la época de Los que iban cantando, con lo cual estoy diciendo mucho, logré por fin decir lo que yo realmente pensaba, y por supuesto pagué las consecuencias, porque son puertas que se te cierran y son espaldas que se te vuelven, no hay tu tía.
O vas a una radio y que te digan, che, ojo con lo que decís, mirá que yo no quiero perder mi trabajo. Eso me lo han dicho

 

HS: ¿Te lo han dicho?

JB: Sí, sin duda, "ojo, no me comprometas".
Y entonces, yo qué sé, es una forma muy extraña de entender la democracia. Capaz que cuando estaban los colorados no era tan acentuado el problema, pero después se empezó a complicar, se empezaron a complicar las cosas. Y bueno, yo he sufrido cosas, por ejemplo, en el canal de televisión donde nosotros estábamos trabajando, que me digan: no, no, esto no, dejate de joder, no hables de Panamá, de la invasión de Panamá, no digas nada. Hacé cosas para niños, quedate tranquilito, no hables de las invasiones, no jodas...

 

MAB: Así conservamos este espacio, también esa es otra excusa que se usa.

JB: Sí, eso ha ocurrido.

 

HS: ¿Cómo se revierte eso? ¿Cuál sería el camino para reconstruir? ¿Juntarse, ir hacia la gente, a los barrios, a los ámbitos que haya colectivos?

JB: Lo que pasa que los artistas se juntan en base a sus perspectivas de supervivencia, es decir, sus posibilidades de sobrevivir en este entorno, ahí es cuando se juntan un poco pero nada más.
O sea, los cantores nunca estuvieron juntos, por ejemplo, desde que se armó...

 

HS: Toda aquella experiencia de Adempu, ¿te acordás?

JB: Claro, Adempu. ¿Pero Adempu qué paso? Puso la carreta delante de los bueyes, puso primero el tema político que el tema de defensa de las fuentes laborales.
¿Entonces qué sindicato es ese? ¡Por dios, basta!
Y después enviaban a tipos al exterior que no tenían ningún tipo de figuración, pero eran afiliados a, entonces los mandaban al exterior a representar a Uruguay, yo qué sé, en los países importante de Primer Mundo y al final dio en lo que tenía que dar, en nada, todo ese movimiento dio en nada.
Fue la vez que más o menos se juntaron que fue en la salida de la dictadura, ahí medio que se juntaron los cantautores. Pero no sirvió para nada porque las cosas se hicieron mal, se hicieron al revés, porque se sabía que iba a haber problemas al terminar la dictadura que los cantantes populares iban a tener problemas de subsistencia, porque se venía el rock and roll, porque venían otros géneros que son más afines al sistema.
¿Y qué hacemos? Nada, nos afiliamos a tal partido. Bueno, así no es, así no es la cosa.
Pero bueno,  lo estamos viviendo hoy a otros niveles.

 

MAB: Yamandú dice, "Buen día, nuestra sociedad es bipolar, elabora una personalidad abstracta ideal que convive con el animal primitivo dependiente de instinto básicos tales como placeres varios impulsados desde el mercado, narcosociedad. Un abrazo"

JB: Narcosociedad es correcto, sí.

 

MAB: Vos entraste con ese concepto además, hablaste de narcosociedad también.

JB: Sí, es decir una sociedad donde los elementos artísticos se utilizan como narcótico social, como aguantar a la gente, que la gente no piense en que pueda existir otro tipo de realidad más que la que tiene en la cabeza, que no puede existir una sociedad donde se vean claramente las cosas que ocurren en la calle, gente revolviendo la basura, que nunca había pasado eso.
Bueno, gente durmiendo. ¿Cuántos años hace que tempranito en la mañana en la entrada de la sala Nelly Goitiño hay gente durmiendo? Después levantan la persiana, y bueno, los sacan a los tipos.
¿Pero qué es esto? Yo qué sé, no entiendo nada

 

MAB: Tenemos que ir terminando, Jorge, a lo que hacía tiempo que no conversábamos picoteamos en varias cosas, pero aunque sea una opinión sobre esto que pasó con Franklin Rodríguez hace poco que hubo como un sacudón ¿no?
Y además habla de otras cosas de la cultura, si está bien que digan lo que piensan los actores, los músicos, los cantantes, si está bien que digan lo que piensan. Cómo es esto de que hay que pensar todos de una manera y sino atenete a las consecuencias

JB: Y bueno, la intolerancia hacia la libertad de expresión o la libertad de acción o la libertad de pensamiento, es una de las cosas que ha sobrevenido en estos últimos decenios, cada vez más intolerancia, todos tenemos que afiliarnos al pensamiento único que ya era un concepto que se venía manejando hace unos cuantos años aquí.
Y bueno, todo el mundo a portarse bien porque si encontramos gente que pueda convertirse en rebelde, capaz que no sé, perdemos algún tipo de inversión o algún tipo.

 

HS: Adjudicaciones de fondos y esas cosas.

JB: Claro, o relaciones con países que abran empresas aquí.
Entonces, todos esos miedos fueron generando esta sociedad donde prácticamente no está bien visto, porque realmente no está bien visto el cuestionamiento, que es una de las patas básicas que tiene que tener un artista, cuestionar, cuestionar la realidad. Y además si querés hablar de tu mamita, bueno, hablá de tu mamita, fenómeno, a todos se nos van a caer las lágrimas.
Es decir, está toda esa faceta que ha quedado renga, ha hecho que la canción popular, la canción de autor haya quedado renga de conceptos.

 

MAB: Bueno, Jorge, vas a tener que venir más seguido me parece.
Viste la reacción de la gente, los mensajes

JB: Bueno, pero yo no tengo mucho más que decir, más bien, yo no puedo convertir un hecho audiovisual o auditivo en un hecho literario.
De las canciones no se habla, las canciones hay que escucharlas, de los espectáculos no se debe hablar, hay que verlos.

 

MAB: Pero hay que opinar, hay que opinar sobre la realidad.

JB: Sí, yo me dedico a opinar y me han llovido cascotes de todos lados.

 

MAB: Mirá, hoy comentamos fuera de micrófonos de una película que vimos "Ciudadano ilustre" donde el protagonista, que es un hombre, un escritor que recibe el Premio Nobel, muy premiado en Europa y no sé cuánto, vuelve a su pueblo y le pasan un montón de cosas. Pero que en un momento se ve impulsado a dar un discurso y dice, "la mejor política cultural es la que no existe".
¿Eso sería para opinar, no? ahora no podemos pero en otra tenés que venir a hablar a ver si es verdad eso, si es así.

JB: Yo creo que tienen que mirar esa película.

 

MAB: Es argentina, Óscar Martínez es el actor

JB: En la feria de Tristán Narvaja consíganla, se consigue fácil.

 

MAB: Sí, debe estar en Youtube, en Netflix y todo eso está

JB: Te muestra lo que hay detrás de un cholulo, por ejemplo, del tipo que te admira o que dice  admirarte, pero en realidad está esperando que tengas el más mínimo tropiezo para cortarte en rodajas.

 

MAB: Tienen que verla.
Bueno, gracias por venir Jorge Bonaldi.

JB: No, gracias a ustedes, siempre es un privilegio estar aquí.