“ESTA CRISIS YA NO ES ECONÓMICA, ES POLÍTICA, PORQUE EL PRESIDENTE PERDIÓ CREDIBILIDAD Y EL PUEBLO SE SIGUE MOVILIZANDO”
Contacto con Hugo Yasky desde Argentina, 31 de agosto de 2018.

 

“Para ellos la crisis sea más dramática, porque si solamente estuviera en juego el hambre y el padecimiento de la gente común, no tendrían demasiados problemas. El problema es que lo que no tiene claro es que puedan sobrevivir a esta crisis que ya no es económica, es política, porque el presidente perdió credibilidad y en Argentina el pueblo se sigue movilizando”, dijo el secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y Diputado Nacional además por Unidad Ciudadana, Hugo Yasky. Transcribimos esta nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/hugo-yasky-31-8-audios-mp3_rf_28239894_1.html

 

Diego Martínez: Bueno, y el contacto es con Argentina, con Hugo Yasky, secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y Diputado Nacional además por Unidad Ciudadana.
¿Yasky, qué tal? Bienvenido a los micrófonos de Radio Centenario, buen día.

Hugo Yasky: Buen día, un gusto.

 

DM: ¿Bueno, cómo se podría calificar el estado de situación en Argentina a nivel económico, político y social?

HY: Y en términos de lo que sería la economía doméstica, la economía productiva del país, estamos en una situación de un infarto masivo. Prácticamente hoy no hay posibilidad de que una pequeña empresa o un pequeño comercio subsista con tasas del 60% que triplican, por ejemplo, los valores de las tasas en Venezuela, y lo menciono porque el presidente Mauricio Macri hizo estigmatización de ese país, uno de sus caballitos de batalla, de sus banderas.
Pero la realidad es que más allá de lo que todavía reflejan las pizarras de las casas de cambio, el valor del dólar, todavía no llegó a la economía real la brutalidad del desastre que estamos viviendo. Y hoy la gente aun así ya está padeciendo los primeros coletazos en términos de que tenemos 1.700.000 argentinos con hambre. Estamos hablando en la mayoría de niños y ancianos, con hambre, es decir, ya no es gente debajo de la línea de pobreza. Hoy debajo de la línea de pobreza están la mayoría de los trabajadores, porque la canasta básica se ubica por encima de los 20.600 pesos en este momento.
Con el corrimiento del dólar de ayer el precio de los insumos básicos se va a volver a elevar, de manera que estamos en una suerte de naufragio en el que todavía el buque no hizo campana pero estamos en el momento en el que las consecuencias para los que menos tienen se empiezan a sentir muy fuerte y cabría agregar que para los que tienen sus cuentas en dólares en los paraísos fiscales que son muy pocos en este país -muchos de ellos en el gabinete del gobierno de Mauricio Macri incluido el propio presidente-, para esos pocos la situación es de absoluto privilegio porque, bueno, están ganando cada vez que el dólar salta en las pizarras y a la gente le golpea en los bolsillos, ellos tienen un nuevo incremento de sus ganancias.

 

Hernán Salina: Yasky, más o menos los datos económicos, los pasos diarios, el tema FMI, lo que va pasando con el valor del dólar, lo vamos siguiendo por los medios, pero nos interesa también esta oportunidad de hablar directamente con usted como integrante de un espectro político alternativo a lo que está pasando en Argentina para ver su valoración de qué puede pasar en lo político al futuro. Porque leemos también hipótesis de que esto podría arrastrar una caída del gobierno o renovación de figuras al frente del mismo, adelanto de elecciones, incluso de las Paso para aprovechar una debilidad de la oposición que está golpeada. O sea, que se diera un lavado de cara del poder, digamos, para que siguieran los mismos controlando en definitiva aprovechando una debilidad de alternativas a la realidad.
¿Puede haber algo de esto en los próximos meses?

HY: Sí, esa es una operación que está en curso, hay el intento de, por supuesto, los grandes grupos económicos pertenecientes a los sectores dominantes de Argentina tratan de imaginar un plan B que les permita tener una red, después del fracaso, de este invento maquiavélico que hicieron, el señor Macri y todo su gabinete de deseos de multinacionales, lo que supuestamente era el mejor equipo de los últimos 50 años.
Hasta hace poquito eso, decían la prensa y los sectores de los grupos dominantes en los multimedios, y hoy están pensando en un plan alternativo efectivamente, están pensando en una parte del peronismo que ellos le llaman el peronismo blanco o el peronismo "civilizado", están tratando de construir una serie de alternativas entre las que no se descarta el adelantamiento de las elecciones, el reemplazo del actual jefe de Estado por algún elemento vinculado al partido y a su propio partido. Creo que son todas hipótesis para tratar de conseguir la continuidad del plan de ajustes, porque es verdad que presencia del FMI, y si hay un nuevo acuerdo, la dureza del recorte que se pretendía imponer, tiene para todos ellos un gran signo de interrogación que es el hecho de que en Argentina la figura opositora que más voluntad concita cuando se hacen testeos de opinión, es la de la ex presidenta Cristina Kirchner. Eso hace que para ellos la crisis sea más dramática, porque si solamente estuviera en juego el hambre y el padecimiento de la gente común, no tendrían demasiados problemas.
El problema es que lo que no tiene claro es que puedan sobrevivir a esta crisis que ya no es económica, es política, porque el presidente perdió credibilidad y en Argentina el pueblo se sigue movilizando. Ayer hubo una masiva marcha debajo de una lluvia inclemente y hubo marchas muy grandes en otras provincias del país. Creo que ese es un componente que les genera más inestabilidad y nerviosismo a los grupos del poder, el pueblo argentino sigue en las calles, no se deja domesticar, no se deja atropellar por esta política brutal con que el gobierno trata de imponer su ajuste y los respiros que están tratando de hacer en el Estado, los recortes en la educación, los recortes a las provincias. Y esto es un elemento que evidentemente juega a favor de los que queremos impedir que saltemos de la sartén para caer en la hornalla.
Así que bueno, habrá que ver cómo evoluciona esto, nosotros hemos hecho desde la central, junto con la otra CTA la convocatoria el día 24 a un paro con movilización en todo el país, el 25 sería un paro general con la CGT y pensamos que en lo que media entre el día lunes cuando sepamos qué es lo que va a anunciar el gobierno y el 24, no descartamos de ningún modo nuevas convocatorias porque creemos que el pueblo va a estar movilizado como lo mostró ayer la enorme marcha de los universitarios

 

HS: Ahora, en este panorama, además de las movilizaciones, de la estrategia de respuesta más inmediata desde los sindicatos, etc., usted también como referente en los ámbitos políticos en los que trabajan, cuál puede ser la estrategia que se trabaje ante ese panorama.
¿Es sólo, que no digo que sea poca cosa, pero de resistencia a la medida, de reclamo ante el hambre que usted mencionaba o también hay que plantearse un objetivo de cambio de alternativa de gobierno de tirar este gobierno o el cambio que haya como ha pasado en la historia no muy lejana de la Argentina cree usted?

HY: Y creo que hay que tratar de pensar en una vía de salida de la crisis que no sea profundizar la política de hambre, que es lo que proponen los grandes grupos del poder económico en la Argentina en este momento.
Saben que Macri es un cadáver político y tienen que garantizar no obstante la continuidad de un plan que la única proyección que tiene de sobrevida es poder terminar de cuajo con las conquistas del movimiento social de la clase trabajadora, me refiero a las leyes laborales, a la educación pública, me refiero a conquistas que tienen que ver con derechos de los jubilados, todo eso estaría en el paquete del ajuste más allá de Vaca Muerta que se ha convertido en la joya de la abuela del siglo XXI y alguna creencia más.
Ellos vienen por eso y nosotros estamos planteándonos construir una suerte de frente de unidad o un frente patriótico de unidad con distintos sectores para tratar de sostener una salida democrática que permita realmente un recambio para volver a poner el mercado interno, la producción nacional y la generación de un país con distribución del ingreso como meta

 

DM: Yasky, uno desde acá ve que los tiempos se aceleran mucho cuando se dan estos golpes a la economía, como el que sucedió en esta última semana, y que también seguramente los procesos a nivel social y político se aceleran también. ¿Están pensando en el 2019, en octubre del 2019 o ya desde lo social y desde lo político hay que establecer esos contactos, esos acuerdos para que esos tiempos se aceleren también? Pensando en una Argentina que tampoco tiene mucho margen por el nivel de endeudamiento que está adquiriendo

HY: No, nosotros creemos que hay que tener también, prepararse para distintos escenarios. Escenarios los que puede ser que el recambio político dada la profundidad de la crisis y el descreimiento que genera la palabra del presidente, se dé en términos apresurados y prepararse también para un escenario en el que tengamos que luchar en un terreno electoral.
Lo cierto es que nosotros tenemos en este momento también un escenario en el que enfrentamos una embestida judicial contra Cristina Kirchner como en Brasil lo han hecho con Lula y sabemos que ese es la otra arma, la proscripción política, la otra arma que los sectores de poder intentan manejar.
Es cierto que en este momento en el que se les desfondó el piso y caen, producto de las propias políticas que ellos han generado, todo se contamina. Pero bueno, este es el escenario complejo en el que estamos

DM: Bien, sobre la posibilidad concreta de la unidad de las CTA, ¿hay algo que se haya avanzado? Nosotros hemos hablado con usted en algún momento de que esto era una posibilidad cierta pensada para este año...

HY: Sí, eso sigue su curso, hoy ellos acaban de hacer una elección, nosotros tenemos que hacer la nuestra y la idea es seguir sosteniendo el objetivo de la unidad. De hecho, seguimos en este momento juntos en las convocatorias, y hay dentro de la CGT la posibilidad de una divisoria de aguas que nos permite tener cierta esperanza en un nuevo reagrupamiento del movimiento sindical en Argentina con gremios como camioneros, bancarios y otros que hoy están en una actitud confrontativa tratando de terminar con la conducción que en la CGT se proclama los garantes de la continuidad del gobierno de Macri

DM: Muy bien, Hugo Yasky, le agradecemos mucho por este contacto, por la información y el análisis y seguramente lo estemos convocando nuevamente la próxima semana.

HY: Cómo no, hasta luego.