“EN RADIO LO ÚNICO QUE ME FALTÓ FUE SER DUEÑO, DESPUÉS HICE DE TODO”
Entrevista a Néstor Giménez, 2 de noviembre de 2018

Néstor Giménez, con 59 años de trayectoria en la radiodifusión uruguaya compartió la mañana de la 36 con María de los Ángeles Balparda y Diego Martínez para hablar de su experiencia y de su programa 60 y pico que se emite todos los días a las 13:30 horas. Giménez dijo que 59 años perece mentira “pero el tiempo pasa y uno ha hecho de todo, en la radio lo único que me faltó fue ser dueño, después hice todo limpié, hice de sereno, de operador, de conductor”. Una de las primeras radios que comenzó a transmitir 24 horas fue radio Ariel, donde yo tenía un programa de 12 a 6 donde hacía de operador y locutor y por ejemplo a las 2 de la mañana yo decía que me había olvidado de llevar algo para el desayuno al rato estaban tocando el timbre con algo para comer, eran otras épocas”. Señaló además que “antes te pagaban por salir, ahora pagas y eso tiene el problema que cualquiera sale en radio, antes no llegabas si no tenías condiciones pero hoy las necesidades de los medios son otras, tienen que cubrir el presupuesto y eso a veces desmerece el trabajo”. Más adelante indicó que “una de las cosas que más me duele es el servilismo, duele decirlo porque es una profesión que uno ama que haya periodistas tan alcahuetes que van a levantar centros o hacer preguntas cantadas, cuando tienen la posibilidad de enfrentar a un entrevistado, eso no fue los que enseñaron”. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/nestor-gimenez-2-11-2018-audios-mp3_rf_29792874_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Con mucho gusto recibimos a un hombre de radio, que está celebrando -no sé cuántos podrán hacerlo- 59 años de trabajo en la radio.
Néstor Giménez, que está cada tarde una y media de la tarde junto a los oyentes, una propuesta que hay aquí en Radio Centenario hace unos meses y que se llama 60 y pico, que ha tenido mucho seguimiento de muchos oyentes.
Néstor Giménez, buen día y bienvenido.

Néstor Giménez: Buenos días y muchísimas gracias por la invitación, es una alegría y un placer estar en el programa, no quiero pecar de indiscreto, en el programa más escuchado de la Radio Centenario.


MAB: Giménez, ¿son 59 años?

NG: ¡59 años! Parece mentira, pero el tiempo pasa, uno ha hecho de todo, yo siempre digo y no me da vergüenza decirlo, en la radio lo único que me faltó fue ser dueño, sereno, limpiaba los baños, hacía extras, locutor, informativista, maestro de ceremonias, conductor de programas.


Diego Martínez: ¿Operador?

NG: También, sí.
Una de las primeras radios que comenzó a trasmitir las 24 horas, la primera fue radio Imparcial, pero después fue radio Ariel, yo tenía un programa interactivo que se llamaba ‘Usted no está solo’, que iba de 12 de la noche a 6 de la mañana y ahí hacía de locutor operador, no era muy complicado en aquella época. Siempre yo cuento a compañeros más jóvenes que yo decía por ejemplo a las 2 de la mañana, me olvidé de traer algo para desayunar, lo comentaba al aire y al rato sonaba el timbre y aparecía, del bar Caballero, venía una bandeja con milanesas, de tal lado venían bizcochos…
Era otra época, y ahora creo que nadie te trae nada.


MAB: Podés decir 10 veces me olvidé de algo para desayunar que... no sé, no sé, capaz que en un comercio no, pero sí un oyente por ahí se arrima. 59 años, habrás trabajado no sé en cuántas radios.

NG: En 9.
Pero aclaro una cosa, 9 radios, voy a hacer un poco de memoria, pero después del 90, cuando yo empecé el programa Calibre 22 en radio Universal, no como empleado, siempre como productor y contratando espacio, o sea lo que me permitió tener una independencia y una pluralidad que por eso yo digo siempre que me considero un periodista orejano, así me costó.

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MAB: Ahora eso de pasar a ser productor del programa es como que fue una corriente que hubo en las radios, antes era más el empleado de la radio, la radio producía.

NG: Antes te pagaban por hacer un programa, ahora tenés que pagar el espacio, sino no salís.Y eso genera un problema, que cualquiera sale en radio hoy, antes yo me acuerdo los referentes que uno tenía para tratar de ser un buen locutor, un buen periodista, un buen animador, un maestro de ceremonia, y no llegabas si no tenías condiciones, hoy vengo y digo yo tengo 3 avisadores y adentro.


MAB: Depende de eso nada más.

NG: Porque las necesidades son otras, los medios de difusión tienen otro tipo de necesidades que es cubrir el presupuesto, entonces se tienen que aferrar a lo que sea, y eso a veces desmerece, yo a veces prendo la radio y la apagó porque escucho cada cosa que digo si mis mayores, aquellos que me enseñaron, vivieran…


MAB: Hablabas de referentes, aquellos referentes ¿cuáles eran los valores que tenían, por qué valían en una radio aquellos?

NG: Yo recuerdo, te cuento la anécdota mía, cuando yo llegué a la radio Ariel había grandes locutores, lamentablemente han fallecido casi todos, y cuando estuve acá en la radio Centenario en la década del 70, la más grande locutora que yo conocí, que vive gracias a Dios, Lucia Arregui, eran los que más o menos te marcaban las pautas y que te decían cuál eran los valores que uno debía trasmitir. Porque hoy no se trasmiten valores por la radio, se trasmiten sí, pero muy pocos, entonces la gente se acostumbra a lo chabacano, se acostumbra a escuchar palabrotas, a mí a esta altura no me duele porque ahora el 22 de noviembre voy a cumplir 78 años. Y me preguntan te vas a jubilar, Giménez, no, al pie de este micrófono hasta que la vida me de la posibilidad y la posibilidad económica de poder arrendar un espacio.
Pero una de las cosas que a mí más me duele en el rubro periodismo es el servilismo que hay hoy en día, hoy en día duele decirlo porque es una profesión que uno ama, que quiere, que ha desarrollado a lo largo de toda su vida, y ha hecho un apostolado de periodismo, que haya periodistas tan alcahuetes y esto va por mi cuenta, que van a levantar centros, a hacer preguntas cantadas, que cuando tienen la posibilidad de embretar a un entrevistado con una pregunta, la obvian y me duele, porque eso no es lo que me enseñaron los referentes míos.


MAB: Hablemos de esa historia, nombraste radio Ariel y nombraste radio Centenario, dos radios de las que trabajaste, ¿en qué otras radios?

NG: Yo trabajé en radio Ariel, en radio Centenario, en radio Universal, en CX 24, te nombro los nombres de aquella época, La Voz del Aire, CX 28 radio Imparcial, CX32 radio Sur, que estaba en el diario El Día que era del grupo del diario El Día, que ahora creo que está de nuevo. En aquella época, mirá cómo cambiaron las cosas, para que la audiencia tenga idea de lo que uno pudo vivir y que con nostalgia lo recuerda, en aquella época, en la década del 60, había un señor que tenía una voz maravillosa que lo conocíamos por Taño Bermúdez, sabés lo que hacía Taño Bermúdez en la cabina, proyectaba una película y se la contaba a la gente, y ahora dice tal cosa, y ahora la muchacha se acercó y le dio un beso y él... Era increíble.


MAB: Le contaba la película.

NG: Sí, porque además no había la fluidez de, hoy te enterás de todo, en aquella época había gente que no tenía, bueno la televisión todavía no, un montón de cosas que vos decís cómo pasó el tiempo y cómo cambió todo.




DM: Él contaba la película en tiempo real, la estaba mirando y la estaba contando. Como si fuera un partido de fútbol.

NG: Como si fuera un partido, exactamente. La describía, y un paisaje, y el árbol, y se acerca a la casa, y en penumbras.


MAB: Eso habla además de un lenguaje, de un desarrollo para poder hacer eso.

NG: De una capacidad de palabras.


MAB: ¿Y no había tanda?

NG: Supongo que sí, yo no me acuerdo bien de eso, pero debía haber capítulos.


DM: Y ahí cuando la va a matar, perdonen pero vamos a hacer una pausa, ¿le ponía el suspenso también de la película?

NG: Sí, sí. Hay una historia muy interesante que es muy risueña, ¿oíste hablar alguna vez de Natanyun?


MAB: Sí, claro.

NG: Natanyun fue un referente increíble, y él era actor de teatro, y una vez haciendo el sonidista la veía de figurilla para hacer los pasos y galopes, me acuerdo en la radio Ariel había todo un aparato que con arena entonces vos hacías así en la arena y eran los pasos y hacías así y era el galope, y las puertas que se cerraban, era una cosa increíble lo artesanal que era eso, entonces en una obra de teatro. Natanyun tenía que matar a alguien, entonces le dice, ha llegado tu fin, por ejemplo, morirás de dos balazos, toma, y en eso no sale nada, el efecto sonó.


MAB: Salen los dos balazos.

NG: Los dos balazos no salieron, entonces dice, me falló el revólver, pero igual te voy a pegar una puñalada, toma, y en eso salen los dos balazos, esa es una de las anécdotas que quedaron para la historia, un revólver que falló y un puñal que tiraba tiros.


MAB: La gente escuchando radio, todo el mundo escuchando radio.

NG: Sí, y las novelas, los radioteatros. O la comedia, como le decía la gente. Acá en esta radio Julio César Armi.
La comedia, y además había, y después recuerdo que la gente idealizaba a un personaje por la voz en el radio teatro y después cuando lo veía eran chiquitos, bajitos, feos.


MAB: Se llevaban unas desilusiones.

NG: Se llevaban unas desilusiones tremendas.


MAB: En este encuentro con Néstor Giménez, con un periodista de 59 años de trayectoria, que además hablar de esto es hablar del país también, de las cosas que pasaban, hoy por ejemplo él al pasar nos dijo fuera de micrófonos que de un programa que había en radio Ariel que era para llevarle la contra, o para hacerle la competencia a Chicotazo. A Chicotazo lo tenemos ubicadito, en la radio que estaba, el tipo de mensaje, pero la radio Ariel que era una radio del Partido Colorado, de los colorados.

NG: Sí, en aquella época ya había fallecido Don Luis Batlle Berres, después les voy a contar si da el tiempo alguna anécdota con él, habían puesto a la 1:15 de la tarde creo, Chicotazo hablaba de la 1 a la 1:15 en la radio Rural, entonces había que inventar a alguien del perfil de Chicotazo, porque Chicotazo era, entonces le dieron la tarea a Flores Mora, a Maneco Flores Mora, y se hicieron dos clásicos, la gente en aquella época la izquierda prácticamente era muy débil, los partidos eran Blanco y Colorado.


DM: Estaba polarizado.

NG: Sí, totalmente. Pero resulta que Jorge Batlle, por aquella época, yo siempre dije que era napoleónico y mesiánico, y se dio el lujo antes de las elecciones de 1966 que gano Gestido, de sacar de su sector a Riñon Perret, a Alba Roballo, a Vasconcellos, Michellini ya se había ido, andaba por ahí, y había que decirle a Flores Mora que no iba más el segmento de hora de lucha colorado, que lo iba a hacer Jorge Batlle. Entonces Jorge Batlle con quien, yo no digo que me unió una amistad, pero tuvimos muchas cosas juntos porque entre otras cosas, yo fui el responsable de la encuesta sobre la reforma naranja y él me la encomendó a mí y yo la hice, y me acuerdo que me dijo, cuando le di los resultados me dijo, ahora sí sé que sale la reforma y la planteó y salió.
Pero vino, grabó de mañana y yo estaba de turno y me dijo, gaucho cuando venga Maneco decile que no va más hora de lucha colorada por él, yo le digo, yo no, fijate que tenía 25, 26 años yo, además yo era de política, política nada, estaba en una radio política pero estaba para otra cosa, yo era maestro de ceremonia de Bonanza, no era un periodista embebido lo que era la política partidaria, cuando entró Maneco con todo su séquito, porque siempre venía con personas de todos lados, me acuerdo como si lo viera ahora, entró como una tromba por el corredor hacia el fondo, la radio tiene una cuadra de largo.


MAB: ¿Dónde es que está la radio Ariel?
NG: Acá, en Germán Barbato, entre Mercedes y Uruguay, empieza en Germán Barbato y el fondo da a Barrios Amorín, una cuadra de largo, con fonoplatea. Y le digo, mire Maneco que su programa no va más, cómo, si, Jorge Batlle dejó grabado y dio la orden de que usted no hiciera más el programa.
No quieras saber lo que fue, y yo canarito ahí.

 

MAB: Se lo mandó a decir, además.

NG: Sí, sí. Se fue y ahí fue cuando Jorge Batlle perdió la oportunidad de ser presidente del Uruguay, porque abrió el panorama de otra manera, él se creía que podía haber llegado, pero hizo mal las cosas, la soberbia lo mató, por decirlo de alguna manera, y ganó Gestido con Pacheco, que Michellini no quiso agarrar, en el 66.

 

MAB: Y muy ligados a la radio los políticos, ¿no?

NG: Sí, yo vi nacer a Julio María Sanguinetti en esa radio también.
Paz Aguirre, jugaba al ajedrez con Amilcar Vasconsellos que venía de tarde, un genio para mí. Después en esa radio fui cronista parlamentario por un tiempo, era muy difícil porque cuando hacías algo desde el Palacio tenías que saber qué pensaba Jorge Batlle y qué pensaba el Partido Colorado para recién después poder pasar sí o sí una noticia. Y de esa corta actividad en el Parlamento, tengo dos imborrables recuerdos y dos notas que perdí, una a Zelmar Michellini y otra a Enrique Erro.

 

MAB: Qué lástima que esas cosas se pierdan. Se perdían porque eran cintas

NG: Seguro, había unos aparatitos, unos grabadores que te lo colgabas en el hombro, pero esas cintas se resecaban con el paso del tiempo, no había cómo archivarla porque la única manera de archivarla es pasarla a otra cinta de igual material, en aquellos grabadores que eran como un armario de grande.

 

DM: Hay algunos mensajes que han llegado de la audiencia, Luis Gabriel recuerda cuando CX 36 estaba en la calle Olimar y mencionó varios programas.
“Chicotazo hablaba de 11:30 a 12:00 en radio Rural”, dice Colombo.
Adolfo del Cerro pregunta: ¿Cuál fue el motivo por el que CX 34, radio Artigas, CX 48 radio Femenina no trasmitieron más? y además agrega, con tantos años de radio él debe saber.

NG: Las radios que se cerraron fueron, la primera radio que yo vi que se cerró fue la radio Artigas, CX 34, esa que estaba en la calle Millán, cerca del Vilardebó. Era una radio casera, por decirlo de alguna manera, yo fui a pedir trabajo ahí, cuando recién vine a Montevideo, el hombre reparaba radios, de aquellas radios a lámparas que había en aquella época. No sé qué pasó con las ondas, pero sí sé que no tenían el presupuesto, no podían cubrir el presupuesto, entonces, en aquella época las radios no, bueno ahora se han desvalorizado también, radios que valían, o pedían 3, 4 millones de dólares en el 2000, ahora por 300 mil dólares capaz que te la tiran por la cabeza.

 

MAB: No sé qué radio fue que dijeron ayer que por 20 mil dólares la estaban vendiendo, porque venden las instalaciones, no es otro valor el que tiene.

NG: La radio de aire no va a morir nunca, ha sufrido 20 mil embates y los ha superado a todos, el hecho es el siguiente, las ondas son del Estado, los dueños entre comillas son permisarios, entonces lo que vale de la radio acá son los micrófonos, las computadoras, todo lo que hay, si a vos te pasa algo como le pasó a radio El Pueblo, ustedes no tienen idea.

 

MAB: No, ¿cuál era radio El Pueblo?

NG: Radio El Pueblo, yo trabajé ahí muy poquitito tiempo, que no la nombro porque es la misma que CX 42 emisora Ciudad de Montevideo, radio El Pueblo trasmitía desde el Stella de Italia.

 

MAB: Que fue radio Vanguardia también.

NG: Radio Vanguardia y después en la época de la dictadura la clausuraron, el personal que no cobró absolutamente nada, cuando se cerró la radio, cuando vino la democracia, el gobierno de Sanguinetti se le devolvió la onda, a los que están en la CX 42 Ciudad de Montevideo.

 

MAB: Acá un oyente, Eduardo de Shangrilá, dice: “Buen día, el señor Giménez con sus comentarios me hizo acordar al radioteatro de Julio César Armi, tengo 52 años y aún lo recuerdo clarito, y manda un abrazo, desea buena jornada”. Es cierto, Julio César Armi muy conocido.

NG: Pero tenía acá en radio Centenario
Pero Carve tenía radioteatro, la Voz del Aire tenía radioteatro, el Sodre tenía hasta hace poco, hasta que vino el Frente Amplio el Sodre tenía radioteatro, y qué señor radioteatro, y después…

 

DM: Al no haber televisión, era una forma de comunicar cosas que la gente aprovechaba.

NG: Pero yo recuerdo a mis abuelos cuando yo tenía 12 años, 13 años, llegaba la hora del radioteatro a la 1 de la tarde y me acuerdo que ponían, las dos cosas que más recuerdo yo de mi abuelo son, sentarnos alrededor de una radio que servía de estufa porque tenía lámparas que calentaban, era reunirnos a escuchar a Amalia de la Vega.
Eran eléctricas. Y los trasmisores de las radios también, tenían unas válvulas increíbles, ahora no sé porque hace mucho tiempo, pero supongo que la tecnología debe haber superado todo eso. Era la hora del radioteatro y la hora de escuchar a Amalia de la Vega, eran las dos horas sagradas allá en mi pueblo Carmelo.
Y yo te voy a decir una cosa, tal vez alguno se acuerde, yo hacía un aviso que decía, “aceite El Torero, de los buenos, el primero”, en una época la voz mía era mucho más cristalina.

 

MAB: Néstor Giménez, nuestro entrevistado de hoy, estamos hablando de la radio, estamos hablando de lo que él vivió siendo periodista durante tantos años, trabajando en 9 radios a lo largo de su trayectoria.

NG: Te diría televisión también, y también fui cronista de espectáculos en el suplemento Platea de La Mañana y El Diario, hice muchos unipersonales para la televisión y un programa que marcó una época que duró, en esta radio duraba 8 horas, iba de 10 de la mañana a 6 de la tarde, se llamaba La rueda deportiva, que la hacíamos con Isidro Alberto Sacara y después hacíamos un programa en el canal 5 que duraba 5 horas también los domingos. Eran otras épocas, había que lucharla, pero sabés una cosa, nosotros salíamos a buscar avisos y los pateábamos por ser poco académicos los avisos, venían de todos lados, hoy para conseguir un aviso, ni se sabe.


MAB: Antes de entrar a los presidentes, a las anécdotas con Luis Batlle, nos decías ahora que también trabajaste también con Zitarrosa.

NG: Sí, Alfredo era locutor en la radio Ariel, y tengo una anécdota, de Alfredo tengo muchísimas, el primero que le hizo una nota a Alfredo Zitarrosa cuando estrenó Milonga para una niña, fui yo, en un altillo de la calle Yaguarón y tengo un testigo, porque mientras yo lo entrevistaba Yamandú Palacios le ponía fondo con la guitarra, esas notas las perdí también, eran increíbles, pero Alfredo iba a trabajar de alpargatas a la radio, entonces María Térpico, la secretaria de Luis Batlle, cuando Alfredo cobró su primer sueldo le dijo, bueno Alfredo espero que venga usted en forma más decorosa, estamos en una radio, cómprese un par de zapatos. ¿Sabés lo que compró Alfredo?, dos libros, y siguió yendo de alpargatas.
Para mí uno de los más grandes locutores de toda la historia de la radiotelefonía, claro que después él se dedicó a lo suyo.

 

DM: Un par de mensajes que han llegado de la audiencia: “Radioteatros de un capítulo, domingos a la noche en radio Ariel, se llamaban ‘Un violín en la noche’ el espacio”.
Otro dice: “CX 26 radio del Sodre, radioteatros de un capítulo como Mi hijo el doctor”, manda esto el Boyero.
 
NG: Estoy tratando de hacer memoria porque en la radio Ariel se grababa mucho radioteatro, Huber Salcedo y Violeta Amoreti, esos estaban en la radio Ariel con un montón de actores que después trabajaron en la Comedia Nacional, me falla la memoria porque son muchísimos años, pero ahí es donde hacíamos los efectos sonoros que te decía, el galope, caminar en la arena.
Ivanovich, era el director de teatro en el Sodre, que después cuando vino esa depuración siniestra que hizo el Frente Amplio con el señor Sacomani al frente de la Dirección Nacional de Radio, que sacó un montón de programas y el mío y lo repito y lo digo, y a Nelly le pasó lo mismo, cuando asumió el señor Sacomani la dirección de las radios oficiales, nosotros teníamos un programa que duraba 5 horas, iba de 7 de la mañana a 12, con 31 panelistas de alto nivel, médicos, psicólogos, especialistas en accidentes de tránsito, era un programa modesto, y cuando asumió este señor vino y nos dijo, de aquí en más al Presidente de la República hay que darle para adelante. Y yo le contesté, no me lo pidió ni Sanguinetti, ni Lacalle, ni Jorge Batlle, así que si lo tengo que aplaudir lo voy a aplaudir, y si lo tengo que criticar, lo voy a criticar.
Eso fue un primero de agosto de 2005, el 15 de agosto de 2005 estábamos los 31 en la calle, nos habían echado a todos, y no sólo a mí. Después hubo un movimiento en el Parlamento que no podía ser que hicieran eso, pero quedó en aguas de borraja.

 

MAB: La cantidad de entrevistas destacadas a lo largo de todos esos años que nos decías no se me escapó ningún presidente, y las anécdotas con Luis Batlle, que concentrémonos en esas dos cosas, anécdotas de Luis Batlle, ¿lo veías en la radio? ¿Cómo era?

NG: Sí, sí, de Luis Batlle te puedo contar una personal y otra, por lo general yo dentro de la radio Ariel en esa época era comodín, si faltaba alguien en el teléfono, explico, porque yo tenía hambre de trabajo, a mí no me dolían prenda de presentar en la platea a Daniel Viglietti como lo presenté, que después te voy a contar una anécdota porque voy y le digo a Daniel, Daniel todo bien, pero nunca, yo tenía un programa que se llamaba Sendas abiertas, que era uno de los más escuchados en el dial, eran 3, el de Alejandro Artagaveytia, el de Susana Mayol y el mío, que se llamaba Sendas abiertas, pero yo hacía fonoplatea en vivo, porque en aquella época la televisión no estaba, entonces le digo Daniel yo quiero tener como recuerdo que este tema se estrenó en Sendas abiertas de la fonoplatea, ah vos querés un tema, y estaba Jorge Batlle, me acuerdo como si fuera ahora, la radio tiene, arriba en grabaciones, un vidrio que se ve toda la fonoplatea, y sabés qué estrenó, Libertad o muerte, en la radio Ariel en aquella época.
Era Jorge Batlle, Luis ya había fallecido.
De Luis tengo dos anécdotas, una, yo en aquella época por ascendencia familiar era blanco, en aquella época estaba Daniel Armand Ugón, que era el yerno de Luis Batlle, que era de Colonia y que sabía quién era yo, como a mí me tenían para cualquier mandado, aparte de hacer locución, si había que limpiar los baños, iba y limpiaba los baños, no tenía problema, le llevo un mensaje, no me acuerdo, un diario o algo y cuando me voy yendo, dice, che gaucho y vos de qué pelo sos, y ahí qué le digo a este tipo
Porque yo sabía que si yo mentía Armand Ugón era de Juan Lacase, entonces yo agarro, apreto los dientes y le digo, yo don Luis soy blanco, entonces él me mira y me dice, bueno, andá, errores de juventud son errores, nunca me voy a olvidar de eso, y yo tenía 21.

DM: ¿En qué año fue eso?

NG: En el 61. Y después la otra que fue tenebrosa, voy otro día a llevarle no sé qué, siempre estaba llevando cosas, me mandaban a llevarles cosas, y había, no voy a decir lo que era porque si no, había un rectángulo, tipo los borradores de los pizarrones de antes, un rectángulo ahí arriba, y me dice, che gaucho, sabés lo que es eso, lo miré yo y digo no tengo la menor idea, dalo vuelta, lo doy vuelta, ¿saben lo que decía del otro lado?, se van a querer morir, Industrias del tercer reich, era un jabón hecho con lo que hacían con los judíos, y en uno de los viajes esos, él se lo había traído, esa sí que fue fuerte, saber que ahí había rastros de gente.

 

DM: “Giménez fue quien me enseñó a comer pescado, un saludo enorme”, manda Edgar del Pinar, porque dice que tuvo un restaurante, ¿puede ser?

NG: Tuve, sí. Yo tuve un restaurante en El Pinar que se llamó La Terraza, que combinaba las dos tareas, ahí tuve el placer de presentar nada menos que a Los Fronterizos, entre otros, Alberto Castillo, Yamandú Palacio, todos los veranos hacíamos espectáculos en vivo, tenía 100 mesas el restaurante, 16 mozos.
Era en El Pinar, en la Parada 13, hoy por hoy hay dos supermercados muy grandes, uno se llama, no me acuerdo ahora cómo se llaman, pero marcó una época ese restaurante porque hacíamos espectáculos todos los sábados, Canciones para no dormir la siesta, me acuerdo como si fuera ahora, Los del Suquía, un montón de gente que marcó una época y era lindo, porque además no había necesidad de tener guardias.

 

MAB: Y eran épocas donde no vivía tanta gente en ese lugar

NG: No, no, por supuesto.
Eran más balnearios que barrios, estoy hablando del 70. La gente iba a veranear ahí.

 

DM: “Tiempos inolvidables, toda la familia reunida alrededor del aparato”, manda Elena.
Hay otro acá que dice: “Cuando era chico mi madre y hermana escuchaban radioteatros por las tardes y tardecitas, y 9, 10 de la noche algunos artistas que recuerdo, Aníbal Pardeiro, Huber Salcedo, Julia y Violeta Amoretti, y el humorista que no recuerdo que hacía Cerro Mocho, era Roberto Barry”.
“Y los viernes de noche de terror con Narciso Ibáñez Menta, pah, dice, qué recuerdos”, mandan Gerardo y Alicia.

NG: Roberto Barry, el comisario de Cerro Mocho.
Otra de las épocas de esta radio, antes que vayas a la tanda, fue el número 1 de la radiotelefonía en su momento, La cinta de oro, que duró muchos años también.
Bueno y Radio Imparcial era la primera radio en trasmitir las 24 horas, y tenía una audiencia tremenda, ¿se imaginan dónde no?


MAB: ¿Dónde?

NG: En todas las casas citas de Montevideo, la única radio que había.
Y es que en aquella época que todavía recién empezaba Canal 10, casi diríamos de 10 radios, 8 tenían radioteatros, y había unos elencos increíbles.


MAB: Los presidentes, ¿a qué presidentes entrevistaste?

NG: Sanguinetti, Jorge Batlle, Tabaré Vázquez, te cuento una anécdota de Tabaré Vázquez, porque la gente tiene que saber.
Yo le digo el pastor evangélico y lo voy a seguir diciendo toda la vida porque tienen una pose de ‘perdonalo todo’ y no perdona nada, porque no perdona nada, fue el único que me mandó con un secretario a que le mandara escrito lo que le iba a preguntar, ¿y sabe lo que yo le contesté? No sé. Igual vino. Pero así es facilísimo, si yo sé lo que vos me vas a preguntar, me armo la mejor posición y a esta la respondo de tal manera.

 

MAB: ¿Y presidentes de antes de esta etapa? antes del 80 y pico, ¿algún presidente te tocó entrevistar?

NG: Tengo la anécdota de (Oscar) Gestido, cuando Gestido ganó la Presidencia de la República, yo tenía aquellos aparatitos acá colgado que te decía.
Entonces me dice Francisco González Hernández que era el jefe de informativos de radio Ariel: ‘allá está el presidente, vaya y recoja unas palabras’
- ¿yo?, le digo
-Sí, sí, usted.
Porque aclaro una cosa, yo era locutor y un día viene Francisco González y me dijo, mirá que la vida de los locutores en radio tiene poca duración porque aparece toda la tecnología, venite a trabajar conmigo a prensa y ahí te vas a perpetuar porque noticias siempre va a haber.
Entonces miro a donde estaba Gestido, muy uniformado él, donde está el David no, en frente, o sea en la otra punta, había miles de personas, y empiezo yo codazo para acá, empujón para allá, para pasar, y no llegaba nunca, al final llegué, cuando llegué allá le dije, señor presidente una, yo iba con el haz en la mano, radio Ariel la radio del Partido Colorado, digo, señor presidente, unas palabras para radio Ariel, en este momento no hablo, me dice… ¡Qué decepción!
Llego para atrás y me dicen, bueno Segovia va a entrar a la Intendencia por el túnel, vaya y hágale una nota a Segovia, voy, una lucha tremenda, llego allá, justo cuando llegaba Segovia, me pongo en primera línea, le digo, intendente unas palabritas para radio Ariel, sí mijo, cómo no, y cuando veo se me había desenchufado el micrófono, no tenía nada…

 

MAB: ¿Y qué le dijiste al que te había mandado?

NG: Y qué voy a decir. La verdad. Porque en el forcejeo alguien me tironeó y era un plush chiquitito y me pasó sabés con quién también, con Adela Reta cuando era Ministro de Educación y Cultura. Le hice una nota hermosa, 20 minutos, cuando la voy a pasar, no estaba, no sé, no salió, y sabés lo más grande de eso, la llamo a ella y le digo, doctora, me pasó esto y esto, bueno venga mijo que la vamos a hacer de nuevo, y la hicimos de nuevo.
Insisto, más allá de que no le busques la quinta pata al gato, porque no la tiene, el presidente más informado, más dúctil, más que sabía de todo que yo entrevisté, Jorge Batlle, un estadista, porque hoy yo miro las propuestas y por favor no me hagan decir.

 

MAB: Una cosa que no tiene que ver con los presidentes de acá por lo menos, pero nos contaste hoy que Stroessner se perdió en Punta del Este una vez

NG: Es cierto, no se perdió, era una reunión de presidentes de la OEA, y fuimos a cubrir, éramos varios, y de repente los custodias empezaron a buscar, no estaba por ningún lado, y eran épocas muy difíciles, antes del 70 fue. Y el hombre se había camuflado, había pedido una caña de pescar y solito se fue a pescar, y quién iba a pensar que ese era el dictador Stroessner.

 

MAB: Nada más y nada menos.
Giménez, nosotros te agradecemos muchísimo que hayas estado acá compartiendo esto que podríamos estar horas hablando de toda esta historia, te felicitamos, y además yo creo que hay que decirlo así también, agradecemos que estés aquí en radio Centenario nuevamente. Y que cumpla los 60 años de periodismo acá en esta radio.

NG: Ojalá que sí.
Yo lo que quiero decir, un minuto nada más, hay gente que me dice, “ah Giménez está con el 26 de Marzo”. Y a mi no me duelen prendas en decir muchas cosas, pero nunca dije cuál es mi inclinación partidaria, y no porque tenga miedo, sino porque como soy un periodista que hablo, critico y opino, si digo cuáles son mis inclinaciones partidarias, en seguida van a decir, este dice esto porque es de acá, porque es de allá o es de lo otro. Yo hoy, y esto sí lo digo con responsabilidad plena, hoy yo que me emocioné hasta las lágrimas en el ‘71 cuando el Frente Amplio hizo su acto final que estaba yo alcancé a estar en la Plaza del Entrevero y el escenario estaba en el Palacio Legislativo, me emocioné hasta las lágrimas, hoy cuando me pongo a pensar en aquellos referentes y veo los referentes que tiene hoy el Frente Amplio, me dan ganas de llorar, me dan ganas de llorar, nada que ver lo que fue la idea, la intensión, las ganas de cambiar con lo que es ahora porque si ahora tengo que hacerme un análisis, un chequeo médico para ver si a los 80 y pico de años sigo haciendo burradas.
Otra cosita, quiero agradecer a Sandra Barón y a la dirección de la radio y quiero que la gente lo sepa, que lo sepa bien clarito: Cuando yo viene a la radio no me preguntaron si era blanco, colorado, comunista, frenteamplista o lo que fuera. Y me dijeron esto que para mí fue lo que me inclinó a venirme a la radio Centenario: “Giménez, usted puede acá hablar de lo que quiera, y si nos tiene que criticar a nosotros, también critíquenos”.
Y eso para mí tiene un valor tremendo, claro que yo me enseñaron de muy chico a no salivar en el piso de la casa donde me invitan, pero quiero agradecer la confianza que me han dado. En ningún momento, ya llevo 10 meses acá creo, hemos dicho algunas cosas, otras que pueden haber molestado o no, o que estén en la antítesis de los pensamientos de la inclinación de la radio, pero nunca me hicieron ninguna observación, y eso para mí es motivo no solamente de agradecimiento, sino de satisfacción saber que estoy en una radio donde puedo seguir siendo pluralista independiente y orejano, diciendo lo que pienso, más allá de que por supuesto tengo mi corazoncito y mi inclinación partidaria que no se las voy a decir porque además, finalizo, jamás me vieron militar en ningún partido político, en ninguno, y por supuesto que siempre tuve inclinaciones partidarias.
Gracias a los dos, y gracias a Adriana que siempre le estoy cambiando el apellido, por eso ahora le digo Adriana nomás.