“EN LA SEGUNDA QUINCENA DE DICIEMBRE SE GENERARON DISTINTOS EVENTOS DE LLUVIAS Y TORMENTAS, ALGUNOS FUERTES, QUE CONTINUARÁ UNA SEMANA MÁS”
Contacto telefónico con Néstor Santayana (Inumet), 9 de enero de 2019.

Néstor Santayana, Jefe de pronóstico del Instituto de Meteorología (Inumet) en contacto con Mañanas de Radio se refirió a lo que está ocurriendo con el tiempo en estos primeros días del año. Santayana señaló que  “por octubre- noviembre publicamos una tendencia climatológica trimestral, donde por efecto del calentamiento de lo parte tropical del Océano Pacífico se daba cuenta que se iba a desarrollar un niño durante nuestro verano, lo que ya está declarado, aportando un contenido más elevado de humedad que por distintas circulaciones genera mayor contenido de humedad comparado con otros años”. Indicó que la próxima semana no va a cambiar la situación meteorológica de lo que venimos sufriendo en enero, es una masa de aire húmedo que además inestabiliza, porque tenemos pequeñas perturbaciones que están sobre nosotros y “si tenemos un disparador o formador de tormenta y humedad lo único que nos puede ocurrir en que se desarrollen precipitaciones o tormentas con un lapsus de mejoría de 24 o 48 horas”. Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/nestor-santayana-9-1-2019-audios-mp3_rf_31332101_1.html

 

Diego Martínez: Recibimos con muchísimo gusto a Néstor Santayana, Jefe de Pronósticos del INUMET (Instituto Nacional de Meteorología).
Buen día, gracias por atendernos.

Néstor Santayana. Buenos días, un gusto.

 

DM: Teníamos intensiones de conversar con los predictores, en este caso el Jefe de Pronósticos sobre lo que ha ocurrido en estos primeros días del año, lo que ocurrió en diciembre, si es normal, si está fuera de los parámetros normales de lluvia.
Cuéntenos cómo se analiza por parte de Meteorología esto que viene ocurriendo.

NS: Allá por octubre y noviembre nosotros publicamos la tendencia climatológica trimestral -que la hacemos mensualmente y vamos avanzando, sobre todo en la temporada estival- donde fue un efecto sobre todo del calentamiento de la parte tropical del Océano Pacífico, daba cuenta y de lo que estamos hablando todos los meteorólogos que se iba a desarrollar un “Niño” durante nuestro verano. Y eso es así, ya está desplazado el “Niño” y esto lo que hace es aportarnos un contenido mucho más elevado de humedad que por distintas circulaciones eso se advecta (NdeR: advección: transporte de un fluido) hacia a nuestra región y genera que haya mayor contenido de humedad, comparado con otros años que no hay un “Niño” establecido.
De todas formas esto no es solamente efecto del “Niño”, tiene mucho que ver los patrones sinópticos, nosotros tenemos un sistema de alta presión que es muy permanente en el Atlántico a Sur, también está el sistema la alta boliviana, donde cualquier de ellos comiencen a cambiar la configuración o moverse levemente, generan anomalías.
En este caso lo que nos está generando son anomalías positivas de precipitaciones. Es decir hay una conexión húmeda entre el Amazonas y nosotros, donde toda esa humedad que se transporta a nuestras latitudes se estaciona sobre el norte, centro de Argentina y Uruguay, y no avanza justamente por estos sistemas que están estacionados ahí.
Es decir que sobre Uruguay tenemos mucha materia prima, la tuvimos sobre diciembre, lo tenemos ahora en los primeros diez días de enero, y lo vamos a tener la próxima semana; es decir que la próxima semana no va a cambiar la situación meteorológica de lo que venimos ya sufriendo en enero.

 

María de los Ángeles Balparda: ¿Es esa humedad que uno siente que lo rodea, que está pesado que todos decimos?

NS: Exacto. Es una masa de aire húmedo, muy húmedo, que además eso inestabiliza. Se inestabiliza porque tenemos pequeñas perturbaciones o sistema frontales que avanzan sobre Uruguay, y que no pueden seguir su avanzada hacia Brasil, se estacionan sobre nosotros. Entonces si tenemos un disparador, un formador de tormentas, y además tenemos la materia prima que es esta humedad, lo único que puede ocurrir es que se desarrollen precipitaciones y tormentas por un lapso de mejora temporaria de 24 a 48 horas, para que después vuelvan nuevamente las precipitaciones.

 

DM: Esto tiene un tiempo esperado para que vuelva a su estado no me animo a decir “normal”, o sea el clima se comporta normalmente con sus inestabilidades.

NS: Nosotros con los modelos que estuvimos analizando hoy a primera hora y en los últimos días, muestra como un cambio en esa configuración a partir del 20 al 23 ó 24 de este mes. El tema es que obviamente cuanto más nos extendemos en el tiempo, el margen de error o de que se cumpla lo que nos indican los modelos de predicción aumenta notoriamente. Es decir, la semana que viene si volvemos a comunicarnos, posiblemente se dé eso o cambie totalmente la situación. Pero en principio, por lo menos el período de 3 ó 4 días donde no se visualizan lluvias, es a partir del 20 de enero. Pero como dije, tenemos que esperar en el avance de los días cómo se comportan bien todos los distintos modelos de previsión.

 

DM: ¿Cómo fue diciembre? Nos contabas fuera de micrófono que faltan los elementos estadísticos que siempre ayudan mucho para tener un dato más certero. Pero en general, con una mirada general de lo que fue diciembre, ¿cómo se comportó en relación a otros años?  

N.S.: Fue muy anómalo, no fue un diciembre común, se salió de la climatología. Primero, los primeros diez días de diciembre con anomalía negativa muy importante; tuvimos en el entorno al 6 de diciembre la temperatura más baja -que es lo que estamos tratando ahora con el Departamento de Climatología de comparar con años anteriores-, tuvimos mínimas en el país de 5°, en Montevideo una mínima de 9°. Y eso todavía no hemos encontrado un mes de comparación, no podemos decir que fue el diciembre más frío, pero sí estamos buscando en el archivo de más de 30 años que tenemos, por lo menos la última climatología que tenemos.
Empezó muy frío, inclusive tuvo a un grado de pronosticar heladas agrometeorológicas en diciembre. Parecía una locura decir “heladas agrometeorológicas” en diciembre.

 

MAB: Eso no es por el “Niño”, ¿no?

NS: No. Esto tiene más que ver con lo que yo decía de la configuración sinóptica de la región. El “Niño” nos aporta una mayor cantidad de humedad en la región, pero también tenemos que evaluar la situación sinóptica propia nuestra, que puede llevar a generar que lo que produzca el “Niño” sea mucho más elevado.
Ejemplos: tuvimos un “Niño” hace algunos años en invierno y fue el invierno más seco, entonces no es siempre que hablamos de “Niño” pensemos en inundaciones o mucha humedad; tiene que ver mucho la configuración sinóptica también del continente.
Como les decía, diciembre arrancó con anomalía negativa en temperatura, e inclusive terminó el mes con anomalías negativas porque tampoco hubo grandes o elevadas temperaturas, salvo entre navidad y fin de año donde allí sí sentimos un poco el calor con temperaturas en todo el país máximas arriba de los 30°, pero ya entramos en la segunda quincena de diciembre con incrementos de la humedad donde se generaron distintos eventos de lluvias y tormentas, algunos fuertes, lo que continuó o continúa por lo menos en los primeros diez días de enero y que continuará una semana más.

 

MAB: Parece además bastante increíble que un país tan chico en territorio tenga tantas zonas diferenciadas, y se está hablando del centro del país como uno de los más afectados por el Río Yí, por el crecimiento de las aguas… ¿Esto es esta semana y por lo que estarías diciendo la semana que viene estaríamos más o menos en la misma?

NS: Sí. Nosotros hicimos un mapa ayer donde hicimos el acumulado de los primeros 7 u 8 días del mes de enero, y nos marcaba una franja muy notoria de lo que es Paysandú, Río Negro, sur de Tacuarembó, Durazno, con una pequeña inclinación hacia el este -Lavalleja y parte de Rocha- donde era la zona que más acumulado tiene de lluvia en lo que va del mes de enero.
El punto más lluvioso fue adentro del departamento de Paysandú con 300 milímetros en una semana, estamos hablando que es casi el doble de lo que debería llover según la climatología en el mes, llovió en una semana en ese departamento.
Si bien hoy se ven los efectos más notorios sobre Durazno porque tiene muchas corrientes de agua que llegan allí, el departamento que más ha llovido es en Paysandú.
Pero toda la franja centro - oeste está muy afectada, y ahora estos próximos eventos según los modelos de previsión indican que los valores más elevados van a ser en el norte del país. Pero no debemos descuidar las zonas que ya están anegadas o saturadas, porque los suelos ya están bastante saturados entonces no es necesario mucha lluvia para que vuelvan a saturarse.

 

DM: Usted decía que desde varios meses antes ya se podía prever que iba a ser lluvioso. Mucha gente escucha esto y dicen: sí, pero a veces hay un temporal fuerte y no lo logran pronosticar. Capaz que sirve que nos explique por qué algunos fenómenos no pueden preverse con anticipación y el marco sí, lo general sí.

NS: Son distintas escalas y distintos productos. Estamos hablando de un producto climatológico, de un producto trimestral, que en realidad  no te dice si va a llover 10 milímetros más o 10 milímetros menos sino que va decir que dentro de la climatología hay 30 a 40% de que pudiera llegar a ser más lluvioso. Tenemos que manejar los márgenes de errores. La perspectiva climatológica se maneja más a una escala global, con otro tipo de fenómenos, en este caso la oscilación del “Niño” tiene mucho que ver, pero no podemos pronosticar con esto que mañana va a caer granizo en Bella Unión.
Son fenómenos a distintas escalas; la tormenta es un fenómeno muy a microescala, inclusive podemos llegar a tener un área de tormentas que afecta a todo el país así de grande que se llaman sistemas convectivos mesoescalares, pero no va a ser el mismo impacto en todo el país.
Tenemos claros ejemplos de lo que pasó por ejemplo el día que cayó granizo sobre Montevideo bastante grande que se jugaba un partido de fútbol, donde en ese estadio y en el entorno cayó ese granizo gigante y en otros lugares ni siquiera llovió. Es una escala muy pequeña y eso es lo que genera justamente la dificultad en pronosticar; no solamente en Uruguay sino en cualquier otra parte del mundo esos fenómenos en microescalas como son las tormentas, los tornados, no son fáciles de pronosticar.
Se pueden llegar a pronosticar por ejemplo los tornados sí las condiciones para que se den tormentas fuertes que puedan llegar a generar tornados, eso sí lo podemos ver días antes.

 

MAB: Pero no es por falta de equipos, no es por falta de tecnología

NS: No. Pronosticar las condiciones para que se desarrollen tormentas no, porque inclusive nosotros tenemos un pronóstico que lo revisamos 4 veces al día donde hablan precipitaciones y tormentas -ustedes lo pueden ver en el sitio web o en la aplicación- y ahora lo que empezamos a partir de este año es empezar a emitir avisos a la población e informando -que también hay uno ahora en el sitio web- miren que entre el martes de noche en el norte y el miércoles y jueves en todo el país existen condiciones de inestabilidad para la formación de lluvias y tormentas, algunas fuertes. Lo mismo que dicen en el pronóstico, pero además le damos la ponderación para que la gente trate o intente estar informada justamente por eso, porque le estamos dando la condición pero a veces la gente no sabe, como está el pronóstico escrito pero no hay una alerta, se queda como que no va a pasar nada. Entonces fuimos un pasito más allá con el uso del pronóstico, también sacamos un aviso paralelo para que la gente se dé cuenta, ojo, estemos atentos que si vamos a ir a acampar o hacer una actividad al aire libre tomemos los recaudos necesarios.

 

MAB: Tampoco hay que exigirle a Meteorología que viva por nosotros. No pasa nada con la lluvia, convivimos con ella. El problema es cuando crece un río, se desborda, a la gente la hace salir de su casa, o si es una tormenta eléctrica que genera peligros, o un viento muy intenso. Pero es el clima con el que vivimos, hay que llevarlo.
Acá nos dicen que en el sur de Argentina, en la Patagonia se anunció hace un rato que entró un frío polar, que incluso lleva nevadas y demás. ¿Eso hay que tenerlo en cuenta acá, llega a influir, interactúa con algo?

NS: No, acá no va a llegar. Si bien va a bajar la temperatura después de que culmine este evento, tampoco va a ser un descenso brusco. En este momento rigen dos alertas; uno para lo que es Artigas, Rivera y Salto, que es un sistema de tormentas que afectó la madrugada, se desplazó de Artigas hacia Cerro Largo y ya está sobre el Océano, y ahora volvió a activarse otro sistema de tormentas bastante fuertes que está afectando a esos 3 departamentos, y que rige un alerta para esa zona.
También en paralelo hay un sistema de tormentas que afectó a primeras horas de la mañana en Buenos Aires, con rachas incluso en la ciudad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre 60 y 80 km/h de lluvias que se desplazó hacia el Uruguay, y que tenemos en este momento también un alerta en el suroeste que abarca prácticamente la mitad de Soriano, la localidad de Colonia y San José, que es lo que estamos esperando que llegue antes del mediodía a Montevideo.

 

MAB: Nos preguntan sobre el fenómeno del “Niño”, ¿se presenta cuando quiere, o tiene una regularidad que pueda anticiparse?

NS: Antiguamente cuando habían estudios pero no eran tan avanzados, se hablaba que había un patrón de 4 años; el “Niño” 4 años, fase neutra 1 año, “Niña” fase neutra y “Niño” de vuelta.
Pero ha cambiado también la categorización del sistema meteorológico de Estados Unidos para categorizar cuándo es “Niño”, cuando es fase neutra y cuando “Niña”, y eso cambió un poco ese promedio o esa estadística que venía. O sea que si nos vamos a esa nueva climatología, estamos hablando que en los últimos 18 años hubo 10 años ó 12 de “Niño”, cambió notoriamente. Pero fue más por el cambio de categorización, que lo hizo el servicio meteorológico de EEUU, que es por la frecuencia. Obviamente que estamos recaudando datos año a año y podemos hablar dentro de 10 ó 20 años si fue así o no fue así, esto va cambiando.
Pero sí que para categorizar como “Niño” estamos hablando que las anomalías de temperaturas en el Pacífico, en la parte tropical, en la parte ecuatorial desde Asia hasta Sudamérica, si está por debajo de los 0,5° anomalías negativas durante al menos 3 meses consecutivos se habla de “Niña”, estamos hablando de las costas sudamericanas. Cuando hablamos de anomalías positivas de 0,5° hacia arriba, estamos hablando de “Niño”, y entre 0,5° negativos a 0,5° positivo es fase neutra.
Nosotros tuvimos durante todo el otoño, invierno y parte de la primavera tuvimos fase neutra, que de cierta forma fue lo que tal vez nos llevó a que tuviéramos un invierno como los de antes, porque este invierno sí se sintió y fue el invierno más largo, estamos hablado que llegaron a estar las temperaturas bajas a fines de noviembre y principio de diciembre. Hace años que no teníamos un invierno de esos.

 

MAB: No hubo primavera.

NS: Claro, incluso hace cinco años que no recuerdo que hayamos sacado registro de emisión de ola de frío, y este año sacamos una ola de frío. Eso también habla de que volvió la estación, pero no teníamos ni la “Niña” ni el “Niño” que pudiera afectar la estación, y se comportó como una estación normal nuestra, un invierno bastante largo y frío.

 

DM: A la hora de la comunicación de los fenómenos, ¿manejan ustedes también esta cuestión de la expectativa de la gente, de ser advertida con mucha anticipación? Digo pensando en las probabilidades que ocurran. ¿O en realidad ustedes tienen un elemento científico donde cuando se cumplen determinados criterios, determinados valores se emiten las alertas o se admiten los avisos a la población y antes que ocurran ellos no? ¿Cómo funciona también la comunicación con la población que ha estado en controversia en los últimos 2 ó 3 años, o quizás un poco más?

NS: Cuando allá por el 2010 se trajo este sistema de colores de Europa, en toda Europa se usa ese sistema, para nosotros los meteorólogos -por lo menos para acá en el servicio- creemos que quien invitó este sistema no era meteorólogo, porque es una maldad hacia nosotros. Porque no solamente tenés que pronosticar -en el caso de tormentas-, tenés que pronosticar si la tormenta está dentro de un amarillo, de un naranja, de un rojo, de un verde… La tormenta es una tormenta, podrá llegar a pronosticar condiciones donde la tormenta puede ser más severa o menos severa; pero categorizar una tormenta si es verde, amarilla, naranja o roja es algo… por eso nosotros pensamos que fue el enemigo que nos hizo esto.

 

MAB: Qué alegría que nos da escuchar esta opinión. ¿No se puede cambiar eso, quién lo tendría que cambiar?    

NS: Es que ya se han hecho tantos protocolos y la gente creo que ya lo tiene bastante asumido, y si es funcional de cierta forma, en Europa se sigue utilizando, la idea ahora el servicio meteorológico argentino porque fuimos los primeros en la región en el continente en aplicarlo, Brasil lo empezó a aplicar, de otro modo pero el servicio argentino quiere emigrar a un sistema de colores similar al nuestro. Es complicado, al usar colores, tenés que tener umbrales y esa es la complicación: porque vos muchas veces pronosticabas una tormenta amarilla con vientos de 80 km/h, y hubo un reporte de 81, y todo el mundo decía ah, pero era naranja… por un kilómetro en la hora. Claro, la atmósfera no se rige con esos umbrales, y hay que adaptarlos a la climatología. De cierta forma ahora lo que estamos haciendo es una cosa híbrida, de que sí tenemos umbrales internos, que los estamos adaptando a nuestra climatología, no a la climatología de Europa que se manejó ese umbral en un principio, pero también tenemos en cuenta la probabilidad de fenómeno y la zona de impacto.
Es decir por ejemplo, si yo tengo medio país anegado yo no puedo esperar que me llueva 100 milímetros para hacer una alerta, de repente tengo que considerar que esa zona ya tiene cierto impacto, y eso también lo debo meter en la balanza para ponderar si emito o no un alerta.

 

MAB: Un oyente pregunta; ¿cuál es la diferencia entre el fenómeno del “Niño” y de la “Niña”?

NS: Justamente eso. En principio era “El Niño” y esto tiene una historia: porque en las costas de Perú vivían mucho de la pesca, inclusive ahora la economía ahora está muy basada en la pesca… Hay una corriente muy fría, la corriente Humboldt, que sale del sur del continente y florece sobre las costas de Perú. Aquellos que tuvimos la experiencia de andar por ahí, en esa zona se ve el agua muy fría. Eso tiene alimento y entonces claro, los peces ahí están en abundancia. Pero cerca de las fiestas, en la Navidad algunos pescadores veían que desaparecían los peces y que el agua empezaba a calentarse. Y como se daba cerca de la Navidad le pusieron “El Niño”, por el niño Jesús, o sea que tiene connotaciones religiosas el nombre. Obviamente que lo cambió EEUU porque no tienen la “ñ” y le puso Enzo que es la filiación de El Niño y… no me acuerdo la otra.
Entonces se monitoreaba eso, cuándo se calentaba la costa Sudamericana en esas latitudes, estamos hablando de la Línea Ecuatorial más o menos, cuando el agua se calentaba y desparecía la corriente de Humboldt, desaparecían los peces, entonces era el famoso “Niño” que se da cada 4 años.
Después estudios más avanzados llevaron a que eso es cíclico, es decir cuando se calienta la costa Sudamericana se enfría el área del sudeste asiático, entonces para contrarrestar era “El Niño” cuando se calentaba el agua y “La Niña” cuando se enfriaba el agua.
Cuando nosotros tenemos “La Niña”, es decir temperaturas por debajo de lo normal en esa zona en áreas superficiales, en el Sudeste Asiático tienen “El Niño”. Y eso llevó a que categorizaran el Océano Pacifico en Niño 1, 1.2, 3, 3.4 y 4.
A nosotros nos interesa saber qué es lo que está pasando en el Niño 3.4, y eso es lo que según nuestros pronósticos el Niño 3.4 se está desarrollando en este momento y va a seguir durante el verano y principio otoño, que es el que nos impacta a nosotros. El Niño 1.2 impacta solo a la costa peruana y ecuatoriana, y el niño 4 impactaría más lo que es Asia.

 

MAB: La verdad que hemos tenido flor de clase hoy, un día de estos lo invitamos para que nos acompañe acá en el estudio. Le agradecemos mucho.

NS: Para eso estamos. Muchas gracias.
Es un gusto para mí y supongo que también para la institución. No debemos cerrarnos a la comunicación hacia la prensa, que de cierta forma son los que maximizan un poco y ayudan en esto de colaborar en el tema de los pronósticos y las alertas oficiales.