“PARA PODER ENTENDER LO QUE ES LA VIOLENCIA, ES FUNDAMENTAL PENSAR Y PARA PENSAR UNO TIENE QUE TOMAR DISTANCIA”
Entrevista al profesor Luis Maseda, 19 de febrero de 2019.

La charla de hoy va a ser sobre la violencia y la educación” dijo el profesor de Filosofía Luis Maseda, quien compartió la mañana de la 36 con Diego Martínez y María de los Ángeles Balparda.  “En principio nosotros vamos hablar de la relación que hay entre la violencia y la educación y tenemos que decir que son complejas”, sostuvo y señaló que “a lo largo de la historia estas dos esferas -la violencia y la educación- se han interceptado” por eso es necesario “ver cuál es la situación actual, qué pasa con la violencia, qué pasa con la educación”, indicó. Precisamente al desarrollo de este tema dedicó su participación en ‘Mañanas de radio’. Transcribimos la nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/luis-maceda-19-2-2019-audios-mp3_rf_32672935_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Estamos recibiendo al profesor Luis Maseda que nos ha acompañado muchas veces acá en la radio, con él la filosofía se abre espacio en la 36.
Buen día, bienvenido.

Luis Maseda: Buenos días Ángeles, mis saludos a la audiencia y una vez más muchas gracias por la invitación.

 

MAB: ¿Por qué esta canción para empezar?

LM: La charla de hoy va a ser sobre la violencia y la educación y el tema de la violencia está presente en esta vieja canción de León Gieco que todavía suena bien. Yo la escuchaba en casa el otro día y todavía se deja oír, donde aparece un héroe que en determinado momento rompe con la ley, rompe con las autoridades y con el orden social vigente, inicia una revuelta, una revolución y prontamente es reprimido, como dice la canción, cae el ejército lleno de indios muertos y en unos pocos días lo matan a John y vuelven a restaurar el orden establecido.
O sea que de alguna manera está presente la violencia revolucionaria de este héroe, de John el cowboy; y también la presencia represiva en esta historia breve, de estos pocos minutos.

 

Diego Martínez: Que a veces se entiende como lucha contra la violencia.

LM: Exactamente, es una de las paradojas de esta paz post moderna, donde el individuo por un lado afirma su libertad pero por otro lado reclama cada vez más seguridades, o sea más acciones represivas.
Es paradojal la situación.

 

MAB: Esto está muy presente hoy en el Uruguay.

LM: Y también hay una cosa interesante en esta canción y por eso se me ocurrió traerla hoy y es que en determinado momento del texto dice que este héroe no respetaba la ley, primero que usaba la violencia él y segundo que no respetaba la ley.
Y la ley, las normas, son aquello que adquirimos primariamente a través de la educación, que es nuestro tema. O sea que también de alguna manera, este héroe estaba contra la educación instituida.
Entonces tiene varias conexiones, por un lado con el tema de la violencia y por otro lado con el tema de la educación que es lo que nos convoca hoy a reflexionar.
Yo venía pensando que es una buena cosa que esta charla sea ahora en febrero, porque estamos lejos del inicio de los cursos y de las situaciones de violencia que habitan los espacios educativos, las instituciones educativas; y siempre es bueno tomar cierta distancia para poder pensar ciertas cosas.

 

MAB: Estamos lejos pero no tanto; y a la vez antes que empiecen las clases.

LM: Y antes exactamente.

 

MAB: Entonces está bueno hablar más calmadamente del asunto.
Luis trajo el disco original del que está tomada esta canción.

LM: Es una reliquia, porque junto estas reliquias, trae esta canción que es de 1974, es el segundo disco de León Gieco, lo trajimos porque hoy vamos hacer una encuesta, una participación entre los oyentes y luego lo sortearemos.  

 

MAB: Entre todos los que participen vamos a sortear el disco y va hacer entre los que se comuniquen con opinión, nos manden mensajes opinando sobre el tema que Luis después va a poner sobre la mesa. Si querés decir ahora me parece que sería bueno para darles tiempo a los oyentes, para participar durante esta hora.

LM: En principio nosotros vamos hablar de la relación que hay entre la violencia y la educación y tenemos que decir que son complejas. Primero, porque hay que definir qué es la educación, cuáles son sus finalidades, yo mencionaba una pero obviamente no es la única, la educación como una operación cultural a través de las cuales el recién nació o el recién llegado a este mundo incorpora las pautas establecidas y los valores establecidos, esa puede ser una de las funciones de la educación, no es la única.
Y también el tema de la violencia que tiene diversas manifestaciones, está la violencia física la que tiene que ver con la destrucción de las cosas o de las personas, pero también hay otras formas de violencia y esa violencia a su vez tiene causalidades que son bastantes arduas.
Y ver cuál es la relación entre la violencia y la educación, porque a lo largo de la historia estas dos esferas -la violencia y la educación- se han interceptado y ver cuál es la situación actual, qué pasa con la violencia, qué pasa con la educación.
Y por último, creo que la idea más importante que a mí me gustaría trasmitir, sería que desde la filosofía se nos enseña a que uno debe tomar cierta distancia con respecto al tema de la violencia, y como dice Zizek (NdeR: Slavoj Žižek es un filósofo, sociólogo, psicoanalista y crítico cultural esloveno), hay que tener una mirada de soslayo, una mirada marginal acerca de la educación.

 

MAB: ¿Qué quiere decir eso? ¿La violencia se le incorpora a la persona, cuando están viviendo en comunidad, o se nace con violencia también? ¿Es una conducta la violencia?

LM: Si yo fuera un sicólogo conductista te diría que sí, te diría que hay estímulos que generan violencia y como respuesta  a esos estímulos desarrollamos conductas violentas. Pero esa es la visión de los conductistas, hay otras visiones sobre el tema de la violencia, es muy complejo lo que tú preguntas de cuáles son las causas  de la violencia.

 

MAB: Digo si hay que matar toda la violencia, si hay que arrasarla, que no quede nada, que la gente fuera mansa, manso como opuesto a violento.

LM: En el siglo XVIII había una visión bastante optimista, por ejemplo en la visión de Kant (NdeR: Immanuel Kant fue un filósofo prusiano de la Ilustración. Fue el primero y más importante representante del criticismo y precursor del idealismo alemán) respecto a la educación. Kant decía que el mal -él no hablaba de la violencia hablaba del mal- se debe a la ausencia de reglas, en la naturaleza humana solo hay semillas para  el bien, esto quiere decir que si nosotros educamos adecuadamente, si impartimos las reglas pertinentes, entonces podremos finalmente extirpar el mal y con él obviamente la violencia. Es una visión del siglo XVIII, la visión que tenían Kant que era un iluminista y alguien impregnado de ese espíritu, de progreso, de fe y de confianza en la ciencia y en el hombre. Kant diría eso que tú estabas planteando, de que se puede extirpar la violencia.
Un tiempo después este tema es abordado por Sigmund Freud (NdeR: Sigmund Freud​ fue un médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis), concretamente en 1915 en un trabajo que se llama “De Guerra y De Muerte” donde Freud dice exactamente lo contrario.
Dice que la violencia y la agresividad humana no se pueden extirpar, que forman parte de nuestra naturaleza. Y ahí tenemos una visión que es diametralmente opuesta a la visión que tenía Kant. O sea que ese estado de paz es imposible de lograr, en todo caso se puede atemperar y una de las herramientas  que colabora a eso es la educación.

 

DM: ¿El tema es la educación y la violencia, o la violencia en la educación?

LM: No, porque en principio la educación es un dispositivo que apela al diálogo y a la resolución pacífica de las diferencias y no a la violencia. Esto es perceptible en jardines de infantes, en las escuelas, cuando los niños se muerden, se pegan o se pelean, la maestra apela a decirles esto no se debe hacer, esto está mal, hay que ser amigos, hay que compartir, hay que hablar, etc. Entonces el diálogo es la herramienta fundamental, una educación que apele a la violencia es un contrasentido.
No obstante eso, en el siglo XXI en Inglaterra allá por el año 2010 se autorizó a los maestros el uso de castigos físicos moderados, eso pasó en Inglaterra, o sea el empleo de la violencia física moderada. Esto además tuvo el apoyo de los sindicatos y fue una medida del gobierno inglés que tuvo repercusiones a nivel mundial, porque de nuevo traía el tema de la violencia al ámbito de la escuela, del aula, práctica que se había radicado a lo largo del siglo XX. Aquí tenemos un contrasentido porque cómo es esto que se puede castigar moderadamente a los niños en el ámbito de la escuela, resulta ser entonces un contrasentido el tema de la violencia.

 

DM: Hay experiencias, a mí me las contaron yo no las viví, lo de la regla en los dedos, el maíz en el piso, ¿eso es real?

LM: Es real sí, incluso en el siglo XX se apelaba a ese tipo de castigos, acá.
Esto en Inglaterra pasó en el año 2010, o sea que estamos en pleno siglo XXI.
Los problemas de la violencia en nuestras aulas en nuestros países se han dado, se dan, y frente a eso ha habido una serie de respuestas del punto de vista de la sicología social, de la sicopedagogía, de la resolución de los conflictos. Y yo traigo aquí un caso que sucedió en la Argentina donde había serios problemas de violencia, en una escuela, un colegio como dicen ellos, del conurbano bonaerense, también hace unos años de esto y se aplicó una técnica de mediación que se llama la Mediación Escolar.
La Mediación Escolar consiste en involucrar a todos los actores educativos, o sea que participan los niños, los maestros, los padres, los directivos, el personal de servicio de la escuela, es decir toda la comunidad educativa. Y se trata de llegar por consenso a algunas soluciones.
Allí los problemas giraban en torno a las soluciones entre los alumnos, porque algunos alumnos ingresaban a la institución con armas de fuego y con armas blancas, con armas.
A partir de esto se generó una instancia de mediación para ver cómo se revertía esta situación y se llegó a una solución que vamos a exponer acá, porque realmente es muy interesante, le voy a pedir a Ángeles que la lea así no se aburren escuchándome a mí.

 

MAB: Leemos el caso práctico.
“Hace pocos años en un colegio del conurbano bonaerense se registraban importantes conflictos en las relaciones ínter personales y en el desarrollo del proceso de enseñanza. Los problemas centrales giraban en torno a la dispersión de los alumnos en clase por el uso de teléfonos celulares en forma continua y a la irrupción de episodios de violencia donde se puso de manifiesto que los alumnos ingresaban a la institución con armas.
Mediante el modelo de mediación sin mediadores se abordaron ambos conflictos, llegándose a establecer como norma del colegio que los alumnos debían dejar las armas y los celulares al ingresar a la institución y que debían recoger los mismos al retirarse.
Esta norma se elaboró con la participación de todos los actores institucionales, alumnos, docentes, padres, equipo de dirección, adscriptos, equipo de apoyo técnico, se elaboró por consenso, fue respetada por los alumnos, pudo sostenerse en el tiempo, tácitamente avaló el portar armas fuera de la institución”.

 

LM: Queda claro entonces que esta norma instituida mediante este procedimiento, que involucró a todos los actores institucionales, que implicó el diálogo, el consenso, el acuerdo, tuvieron que discutir, tuvieron que argumentar, consistía en eso. Los estudiantes de este contexto crítico –decimos nosotros- debían dejar las armas y los celulares al ingresar a la institución y recoger las mismas cuando se iban.
Entonces el espacio educativo, la institución educativa, estaba a salvo de la violencia o de episodios violentos generados por el uso de armas de fuego y además de las distracciones o las interrupciones al proceso educativo que generaban los celulares.
Y entonces, obviamente, como dice acá al final también esto que tiene su aspecto positivo, también implica un mensaje. Y ese mensaje es que las armas con las que los estudiantes asisten se pueden usar fuera de la institución, o sea que fuera de los muros de la escuela vale todo y eso es una señal que también está emitiendo la institución educativa.

 

DM: Resguarda al centro educativo pero no así a la violencia en general en la vida de los alumnos.

LM: Exactamente. Pero resguarda el centro educativo y los tiempos en los cuales se puede educar, además da determinadas condiciones mínimas para llevar adelante el proceso educativo, lo cual no es menor.
Entonces, la pregunta que nosotros queremos hacer es si los oyentes están a favor, si les parece correcta esta solución o si no les parece correcta; y brindar un fundamento o un argumento de por qué es este fallo a favor o en contra de esta norma que funcionó en el tiempo durante varios años en esta institución educativa.

 

MAB: Me imagino que el tema de cortar para la salida se debe haber transformado en algo durísimo, debe haber sido durísimo.
Pero también a la escuela, a la institución educativa, no se le va a pedir que se haga cargo de cortar la violencia en toda la sociedad, resguarda su espacio.
Así que, la audiencia, tiene que decir si está de acuerdo con este método o con esta forma de encarar el asunto, los ponemos después en una lista, hacemos el sorteo y el que salga sorteado se va a llevar este disco de León Gieco donde está esta canción que venimos escuchando desde el principio, que es tan particular, se llama “John el cowboy”.
Y están llegando mensajes de los oyentes.
"Buenos días. Muchas veces me pregunto qué hace la radio distinta a los demás medios, siempre concluyo que es que los temas los tratan por el tema en sí, no es una nota pagada, no es propaganda para un libro o evento, tampoco hay vedetismo de los expositores", dice Alberto y manda saludos.
Y dice, "Ahora, sobre el tema una pregunta o dos. ¿Cuánto tiene que ver la propiedad privada y la necesidad insatisfecha de posesión, ocio o goce? Tuve oportunidad de viajar y nunca me sentí en riesgo en aquellos países o lugares donde los conceptos anteriores no fueran parte importante de la cotidianidad".
Gerardo y Alicia dicen, "¿Profesor, puede explicar el concepto socio-económico de los alumnos y del colegio? Porque creemos que pueden influir mucho en el análisis".
"Me vino a la mente un viejo pegotín del 26, un niño le decía a su mamá "¿qué es violencia?" y estaba sentado en un basural harapiento y desnutrido", dice Fátima.
Daniel dice: "Los jesuitas y los indios decían las letras con sangre entran".

LM: Bueno, con respecto al primer mensaje que vinculaba la violencia a la propiedad, hay que recordar lo que decía Marx en "El Capital", que la violencia es la partera de toda sociedad vieja preñada de una nueva.
O sea que desde la visión del marxismo la violencia tiene que ver con las transformaciones sociales, la vieja consigna de que la violencia es la partera de la historia.
Y decía Marx además que ella misma es una potencia económica, la violencia. Y esto lo decía porque se estaba preguntando cómo era la acumulación originaria del capital. Y justamente, lo que plantea Marx es que es por la violencia como los burgueses incorporan o acumulan el capital originario. O sea que aquí contestamos un poco el planteo este de cómo hay una relación con el contexto socioeconómico en el cual vivimos. Y sí, tiene que ver con el tema de la propiedad privada y la estructura de clases de la sociedad.
Con respecto a las informaciones sobre este caso concreto, lo único que puedo aportar es que se trataba de un colegio del conurbano bonaerense donde el tema de la violencia, el tema de las armas, el tema de los robos, era algo cotidiano.

 

MAB: Nivel socioeconómico bajo.

LM: Bajo, bajo.
Incluso los alumnos en la discusión planteaban que ellos necesitaban las armas porque cuando salían de la escuela sino le robaban el calzado. Entonces, era un elemento de defensa para el mundo que estaba fuera de la escuela, o sea que eso fue un argumento que se manejó para defender esta solución que propuso o que se generó en la comunidad educativa, que los alumnos dejaran las armas y los celulares a la entrada del colegio, tuvieran sus clases, se educaran y luego, cuando salían, se iban, cada uno se llevaba su celular y su arma.
Y lo que nos contaba la expositora que nos transmitió este caso es que no hubo problemas, que cada uno se llevó su arma y su celular, no hubo conflictos por eso.

 

DM: Nadie quiso el arma del otro.

LM: No, no hubo ningún tipo de altercado por ese tema.
Pero bueno, obviamente que es un caso para pensar. Esa es un poco la idea de que problematicemos y no naturalicemos las realidades sociales y los dispositivos que en nuestra sociedad se dan para contrarrestar este tema tan importante y tan acuciante que es el tema de la violencia.

 

MAB: Que muchas veces, Luis, lo que se dice es que pongan policía en la puerta del liceo porque se arma lío y se pelean. Vos estás planteando, este caso es otro camino, no es el de poner un dispositivo que puede ser el policía sino conversar sobre el asunto y analizarlo.

LM: Claro, y llegar a consensos, que me imagino yo que no debe haber sido fácil, porque si yo me pongo como docente con todo mi bagaje conceptual y mi ideología, me hubiera opuesto a esa solución por una cuestión de principios, pero hay otros actores involucrados y todo el mundo tiene la posibilidad de interactuar y de dar sus argumentos.
Este tema de la violencia en la educación, yo decía hoy, es complejo y muchas veces han interactuado.
Nosotros hablábamos cuando veníamos con el profesor (Arturo) Garcé, de algunas ideas importantes que estaban ya presentes en la antigüedad, por ejemplo lo que decía Platón (NdeR: Platón​​​ fue un filósofo griego seguidor de Sócrates​ y maestro de Aristóteles) en ‘La República’ sobre el tema de la violencia. Platón decía que había que educar a través del juego, lo cual es algo absolutamente revolucionario en su época. No emplees la fuerza, la violencia, con los niños -decía- has que aprendan jugando.
O sea, el juego como elemento pedagógico.

 

MAB: ¿Ya Platón lo planteaba esto?

LM: Platón en La República, hace 2.400 años.
Un adelantado, porque en la época de Platón no estaba ni el psicoanálisis, ni Piaget (NdeR: Jean Piaget -1896/1980- fue un epistemólogo, psicólogo y biólogo suizo, considerado el padre de la epistemología genética, reconocido por sus aportes al estudio de la infancia y por su teoría constructivista del desarrollo de habilidades y la inteligencia, a partir de una propuesta evolutiva de interacción entre genes y ambiente) ni la psicología cognitiva, no había nada.
El tipo tuvo esa intuición.
Obviamente, después la historia lo pasó por arriba, los maestros y los instructores emplearon la violencia ampliamente a lo largo de miles de años hasta... Bueno, si en el siglo XX se vuelve a autorizar el uso de castigo físico moderado...
Pero Platón decía eso.
Ahora bien, también, como hay que contar toda la historia, a continuación dice Platón que también se debe educar a los niños para la guerra.
Entonces, dice, cuando hay un combate, porque para Platón la guerra era connatural al desarrollo de los Estados, cuando hay un combate -decía Platón- hay que llevar a los niños cerca de la lucha para que se familiaricen con el dolor y con la sangre. O sea que también el tema de la violencia, de la agresividad y del dolor, formaban parte de la educación.
O sea, por un lado el juego, no emplear la coacción, pero por otro lado el acercamiento al dolor, a la sangre para que se familiarizaran. Para que después, cuando fueran grandes, no se asustaran ante una situación de conflicto físico.

 

MAB: Y en esta época, Luis, el pueblo palestino, sus niños están en esa situación también, persiste en el tiempo el pueblo palestino porque las nuevas generaciones están educadas en ese ambiente donde la violencia permanentemente es un componente.

LM: No obstante el uso de la violencia en la educación -voy a apelar a la erudición y a la pasión de mi colega Arturo Garcé-, que reivindica a otro pedagogo romano que se llamaba Quintiliano (NdeR: Marco Fabio Quintiliano, c. 35 –c. 95, fue un retórico y pedagogo hispanorromano), que fue el primero que se opuso radicalmente, ferozmente al uso de los castigos físicos.
Él le daba una gran importancia al educador, decía que el educador tenía en sus manos un pequeño Alejandro, así como a Alejandro Magno le habían dado como preceptor a Aristóteles, el mejor preceptor. Bueno, decía, nosotros los educadores tenemos en nuestras manos a un pequeño Alejandro. O sea, cada niño es un pequeño Alejandro, es un grande digamos.
Y se opuso radicalmente a la crueldad a nivel de la educación. Esto lo trae Garcé -que es un gran defensor de Quintiliano- y que nos plantea el valor que tiene este pensador que fue el que lo planteó más radicalmente que Platón incluso, la oposición total a cualquier tipo de castigo físico, educar por otros medios y no usando la violencia. Que, como vemos a lo largo de la historia, reaparece una y otra vez.

 

DM: Siempre hablamos de violencia en torno a lo físico, en este caso, digo pensando en la adaptación a lo que el sistema propone a través de la educación, esa prédica que desde la escolarización o desde la socialización es impuesta. El sistema tiene una norma o una forma de ver la realidad y hay que asumirla y adaptarla así.

LM: Bueno, hay un pensador muy interesante que analizó el tema de la violencia que se llama Zizek que es un pensador contemporáneo que tiene un libro que se llama "Sobre la violencia: Seis reflexiones marginales", que es un libro muy interesante, y él plantea que hay un triunvirato de la violencia. Y uno de los aspectos de la violencia tiene que ver con la violencia simbólica o discursiva.
Y en ese planteo él dice que la violencia simbólica o discursiva, no sólo abarca a lo que es un discurso agresivo o un insulto o una degradación del otro, sino que también el lenguaje como imposición de un sentido es una forma de violencia. Yendo un poco a lo que tu decías esto de imponer, la cultura que se impone.
Bueno Zizek decía eso, que el lenguaje como imposición del sentido implica una de las formas de la violencia. Entonces, es bien interesante este tema porque ¿a qué estamos llegando? A que la violencia tiene varias dimensiones, hay una dimensión que es la dimensión visible de la violencia, que Zizek le llama la violencia subjetiva, pero hay otras dimensiones.

 

MAB: Tenemos un mensaje de Cecilia que dice: "Buen día. ¡Qué agradable sorpresa el invitado! Hay educación directamente violenta como la victoriana, hay violencia que no agrede sólo por castigo físico, muy corriente hoy día la pobreza, la psicológica, el consumo que marca diferencias dolorosas, etc. Creo que la sociedad interactúa con la educación y viceversa, y actualmente los educadores tienen que lidiar con situaciones que no generan ellos pero que las reciben porque el Estado y padres en muchos casos están ausentes en sus responsabilidades".
Y Fátima dice: "Con 5 años entré a un selecto colegio de monjas, en Tacuarembó había un colegio de monjas femenino y otro de curas masculino. A los 2 meses mi padre me fue a buscar y yo tenía todas marcadas las rodillas porque me habían puesto arrodillada en maíz. Me sacaron y no hice jardinera -así se llamaba- no era obligatoria, el argumento del colegio era que no era castigo ni violencia, era correctivo.
¿Qué se considera violencia? ¿Qué es la violencia?”
Bueno, acá entra un caso que plantea Alberto: "No es necesario irse a Buenos Aires, acá en Montevideo frecuentaba mi casa un jovencito amigo de mis hijos que vivía pasando la Gruta de Lourdes, llevaba siempre consigo un cuchillo u otro implemento para defender su mochila. Concurría todos los días al Liceo IBO, siempre fue pacífico y buen estudiante, una mañana él en el liceo y su mamá trabajando, violan a su hermana, nada de esto los destruyó como personas ni como familia".
Es un caso muy fuerte.
Carmen dice: "La mediación está buena ya que es un espacio de intercambio entre la escuela y la familia. La educación es muy importante en la prevención de la violencia, pero junto a la justicia social, la valoración del ser humano como tal en cuanto a sentirse útil y valorado, valorando a su vez al otro y al medio ambiente. La sociedad genera violencia por acción o por omisión, y es física, psicológica o emocional. Es un tema muy importante y difícil.
¡Muy bueno el programa, felicitaciones!"
Gerardo dice: "Aquí, profesor, cada vez hay más cantegriles o eufemísticamente barrios de contexto crítico donde los niños y adolescentes ya desnutridos y marcados de sus primeros años, las miserias y los violentos y peligrosos entornos familiares los van programando con instintos más animales y violentos. Muy difíciles sino imposibles de modificar y corregir".

LM: Bueno, qué interesante todo lo que aportan los oyentes porque es realmente muy enriquecedor.
Allí el último oyente habla de los instintos. Esto me recuerda una de las concepciones que hay sobre el tema de la violencia que es la del psicoanálisis, que yo decía hoy más temprano, lo que hace Freud es tirar por debajo la visión optimista que tenían los iluministas y plantear que en el hombre hay pulsiones agresivas que forman parte de su naturaleza, de su ser, que no se pueden radicar. Que en todo caso podrán reformarse pero no se pueden erradicar. Entonces, allí tenemos un planteo que de alguna forma reniega del poder de la educación como ese instrumento a través del cual se puede pacificar.
Es una visión, si ustedes quieren, bastante dura, amarga del ser humano. Y Freud plantea que en los hombres existe la tendencia innata -dice él- de agredirse mutuamente, hay todo un texto muy interesante que se lama "El malestar en la cultura" donde Freud plantea que en realidad el mandato bíblico de ama a tu prójimo como a ti mismo, trata de encubrir una realidad innegable que es la tendencia innata, por eso lo que decía el oyente, instintiva de hombre de agredirse mutuamente.
Ahora, esta es una visión acerca de la violencia y de la función, en ese caso de la no función que tiene la educación con respecto a la violencia.
Ahora, a mí me gustaría, para ir cerrando esto, retomar una idea nada más de Zizek, dice que esta violencia subjetiva de la cual estamos hablando y de la cual trata el caso este que tiene que ver con el uso de armas, con las agresiones, los robos, las violaciones.
Dice él, es un señuelo fascinante, es algo que atrapa, o sea que cuando uno empieza a poner énfasis, a poner foco en esa violencia subjetiva, que tiene que ver con sujetos concretos, de alguna forma esa violencia nos atrapa y no nos deja pensar. Entonces, lo que hay que hacer -dice Zizek- es aprender a distanciarnos del señuelo fascinante de la violencia subjetiva. O sea, tomar distancia de esa violencia subjetiva que nos muestran todos los días los medios a través de las pantallas, a través de los informativos de radio, a través de las cadenas sociales, esas imágenes, esos discursos son un señuelo atrapante.
Entonces, la primera tarea para poder pensar la educación es distanciarse de ese señuelo atrapante.
Él cuenta una anécdota muy cómica, para distender un poco, él cuenta una anécdota de un obrero que se había corrido el rumor de que estaba robando en la fábrica donde trabajaba. Entonces, cuando salía de la fábrica le revisaban la carretilla que llevaba. Entonces el tipo destapaba la carretilla y no llevaba nada, lo dejaban salir. Eso pasó una vez, dos veces, tres veces, diez veces. ¿Pero cómo es esto, este tipo no roba nada? bueno, en realidad estaba robando las carretillas.
¿Qué quiere decir esto? Que el tema del robo operaba como un señuelo, como algo que distraía acerca del verdadero motivo. Entonces, cuando uno empieza a discutir acerca de los tiros, de los robos y de la inseguridad se distrae de otro tema que es el tema central en torno a la violencia.
Entonces, es interesante esto, que uno pueda tomar distancia del señuelo, de eso que nos atrapa que es la violencia subjetiva, esa que nos muestran y donde uno termina involucrándose, con la persona robada, con el comerciante asesinado, con el niño o la joven violada. Y entonces, cuando uno se involucra afectivamente en esta violencia subjetiva, no puede pensar. Y lo primero que hay que hacer para tratar de entender la violencia es pensar.

 

MAB: Claro, porque en general a lo que se apuesta es a tocar las emociones.

LM: Exactamente
Yo voy a contar una experiencia muy personal, cuando yo escucho todas estas cosas de repente me encuentro con que me aparece el facho que tengo adentro y digo, bueno, en realidad lo que hay que hacer es salir y reprimir...
Y digo, pah, pero...
Entonces, el facho que me despiertan tiene que ver con este asunto del señuelo fascinante de la violencia subjetiva. Porque claro, uno se involucra afectivamente y no piensa.
Y para poder entender tanto lo que es la educación como lo que es la violencia, es fundamental pensar. Y para pensar uno tiene que tomar distancia, no se puede involucrar afectivamente porque entonces no piensa.

 

MAB: Un oyente plantea ahora que hay que mecharle deportes, que eso ayuda, que eso muchas veces todos lo decimos, pero es como decir, vamos a distraerlos o hacer que gasten energía física en esto. No sé si la violencia tiene que ver con eso, con distraerse o porque te cansaste.
Porque eso lo decimos, y uno sigue pensando, si hubiera más lugares donde hacer ejercicio en los barrios, pero en un lugar donde vos tenés que dejar las armas en la puerta de la escuela, no sé por dónde va la ingenuidad nuestra también.

LM: Es muy fuerte.

 

MAB: Pero bueno, Luis, yo creo que es lo mejor que dejan estos encuentros, dejar a la gente pensando, en esta época eso es una gran cosa.
Gracias por haber estado acá, nos reencontramos pronto.

LM: Gracias a ustedes.