“EL PUEBLO, EL EJÉRCITO Y EL GOBIERNO VENEZOLANO APLICARON UNA GRAN DERROTA A WASHINGTON Y SUS ALIADOS”
El análisis de James Petras en CX36, 25 de febrero de 2019


 

“Es evidentemente una gran derrota. Una derrota contra Washington con todo su equipo presidencial que estaban allá esperando que Venezuela se entregue, que el Ejército se divida y las fuerzas populares deserten del gobierno del presidente (Nicolás) Maduro. Nada de esto pasó”, afirmó el sociólogo norteamericano, profesor James Petras, en su columna de análisis de la coyuntura internacional de los lunes en CX36 (*). Comentó que en el “festival dicen con 200.000 asistentes, cuando no llegaron a 20.000 personas” o sea “esperaban que cruzaran millones de venezolanos la frontera para pasar los "alimentos" -según ellos- y no pasó nada. Algún paquete de galletas tal vez en la selva de Brasil, pero eso termina rápido.No tenían ningún respaldo interno. Nadie enfrenta al Ejército bolivariano y no consiguieron  deserciones. En otras palabras, toda la propaganda, todos los supuestos aliados en América Latina, nadie, pero nadie, se atreve a enfrentar al gobierno, al Ejército y al pueblo de Venezuela”, subrayó. “Sólo, podríamos decir, que hay un retroceso formal y definitivo en la política de la ofensiva imperialista en este momento”, afirmó. Además habló de las negociaciones chino.-estadounidenses y de la próxima cumbre entre los líderes de Corea del Norte  y EEUU. Transcribimos este análisis que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/james-petras-25-02-audios-mp3_rf_32822267_1.html

 

Hernán Salina: James Petras un gustazo saludarlo desde Radio Centenario de Montevideo, Uruguay.
Buen día.

James Petras: Buen día.
Estábamos esperando la hora para poder discutir hoy día, lo que pasó el fin de semana en Venezuela.

 

HS: Exactamente, y a  muy poco rato de que se reúna el Grupo de Lima con presencia fuerte de Estados Unidos.
Pero hablemos primero, como Usted nos planteaba de este fin de semana, ¿qué balance hacer de lo que pasó?

JP: Es evidentemente una gran derrota. Una derrota contra Washington con todo su equipo presidencial que estaban allá esperando que Venezuela se entregue, que el Ejército se divida y las fuerzas populares deserten del gobierno del presidente (Nicolás) Maduro. Nada de esto pasó.
El festival dicen con 200.000 asistentes, cuando no llegaron a 20.000 personas. Esperaban que cruzaran millones de venezolanos la frontera para pasar los "alimentos" -según ellos- y no pasó nada. Algún paquete de galletas tal vez en la selva de Brasil, pero eso termina rápido.
No tenían ningún respaldo interno. Nadie se atreve a enfrentar al Ejército bolivariano y no consiguieron deserciones. En otras palabras, toda la propaganda, todos los supuestos aliados en América Latina, nadie, pero nadie se atreve a enfrentar al gobierno, al Ejército y al pueblo de Venezuela.
Washington decía, con el vicepresidente (Michael) Pence que Venezuela está en sus últimos días, e incluso empezaron a fijar el día y la hora en que cae el gobierno. Nada pasa. Y ahora buscan otra fórmula para tratar otra vez, con consideraciones que van de lo militar a una invasión conjunta con otros países, pero todavía no hay ninguna indicación que aquí en EEUU se esté planeando un golpe; se habla más que nada de apretar las sanciones y el boicot.
Pero las amenazas de (Mike) Pompeo, de (John) Bolton, de (Elliot) Abrams, fracasaron, porque en Venezuela combinan el pueblo y el Ejército, con las organizaciones sociales, todos juntos. No es como en Chile donde el Ejército era el traidor; no están como otros países como Argentina y Brasil que permitieron fuerzas derechistas compartir el poder en el gobierno. Todos los errores del pasado se superaron en este caso, en esta derrota.,
Y no debemos excluir el hecho de que la derrota en Venezuela coinciden con la derrota en Afganistán, con la renegociación de la deuda con China, la conferencia con Corea del Norte.
Sólo, podríamos decir, que hay un retroceso formal y definitivo en la política de la ofensiva imperialista en este momento.

 

HS: ¿Ese retroceso de la apuesta al golpe o a que la gente tirara el gobierno de Maduro puede estar llevando a EEUU a una acción militar? ¿Hay riesgo en ese sentido?

JP: No. Yo creo que al contrario, las derrotas debilitan la capacidad. Si toda la táctica y la estrategia de este fin de semana fracasaron, no tienen una base para lanzar una guerra. Ellos esperaban que las fuerzas crucen las fronteras, un levantamiento interno, divisiones en el Ejército, para entrar. Pero entrar después de una derrota de esa desmovilización es un mal cálculo. Creo que van a tratar de hacer otras cosas, presiones económicas, propaganda, política y otras tácticas.
Buscan primero debilitar a Venezuela para entrar con la fuerza militar, mientras tanto van a probar y van a vivir de sus mentiras.
Y creo que el desencanto entre la oposición es evidente, ahora todas las fuerzas que tenían en las fronteras se están retirando a casa. Incluso en Brasil, los militares dicen que los venezolanos tienen que retirarse de la frontera. En Colombia hablan mucho de frontera pero mandan sus propias tropas a la frontera con no más de 200 efectivos, para una invasión Colombia no está preparando fuerzas en las fronteras.
¿Y qué más hay? Washington está con las manos llenas tratando de negociar con China, tratando de negociar con Corea del Norte, tratando de encontrar algún aliado en Europa y sólo tienen a los cipayos, que buscan alguna forma de unificarlos para una invasión. Pero ¿qué pueden hacer Chile, Ecuador, a cientos de miles de kilómetros de la frontera? Los aviones norteamericanos se quedan en los aeropuertos de Colombia; y tienen un montón de cosas, paquetes, pero no se mueven, no tienen gente al frente para conseguir entrarlas.
En este sentido, creo que estamos en un momento muy negativo para Washington en este momento. No digo que no pueden invadir, es una posibilidad, no debemos excluir nada, pero hasta ahora, las condiciones que pensaban que eran favorables, son negativas.
Hay un gran escándalo en Washington ahora, diciendo que ellos hablan mucho pero no pudieron cumplir y Pompeo, Pence, Bolton, Abrams, hablan mucho sobre los "avances" y la "debilidad" del gobierno (venezolano) y no toman en cuenta que hay cientos de miles de venezolanos  estaban preparados para enfrentar una invasión. Despreciaron todo el apoyo que tiene el gobierno (de Maduro) en función de los supermercados, donde pueden conseguir y comprar comida barata, y podrían sobrevivvir con las casas que les entregaron, las Universidades  y escuelas nuevas construidas por Chávez y Maduro., entonces ¿cómo se puede esperar un levantamiento?
Ellos confundieron  la burguesía de una región de Caracas con las masas populares. Y es un mal cálculo, mal decisión y un gran fracaso frente a la realidad de un gobierno y un sistema social positivo. No digo que el pueblo no se queja o no critica o que espera más y mejor; pero ellos entienden que lo mejor se puede construir dentro del sistema actual y no volver hacia lo que existía antes de Chávez. no olvidemos que el 70% de la población vivía en la pobreza, sin acceso a la salud, sin acceso a los supermercados, sin nada. Entonces el contraste entre lo que propone la oposición y lo que vivía el pueblo con la oposición es un gran disparate.

 

María de los Ángeles Balparda: ¿Qué decir del papelón de los presidentes que estuvieron acompañando a Juan Guaidó? Como el presidente de Chile, el de Colombia, el de Paraguay, ¿también tendrán repercusiones?

JP: Espero que si. Pero hay que ver.
Creo que lo principal de un frente de antimperialismo, anticolonialismo, está en Venezuela. Hemos visto que en Argentina, en Brasil, en Paraguay, en Ecuador, en Chile, la izquierda no estuvo a la altura de conseguir el apoyo para derrotarlos, y ahora debemos ver cómo se van a relanzar.
Colombia es un caso especial con el gobierno de (Iván) Duque, el desarme de las FARC, la incapacidad de la izquierda de conseguir un bloque pro venezolano. Y eso, me parece, una debilidad, e incluso en Uruguay donde primero niegan el apoyo al golpe, pero siguen vacilando, diciendo que deben haber nuevas elecciones, cuando el pueblo ya decidió quién va a gobernar su país.  

 

MAB: No se si pudiste ver lo que está pasando en Paraguay con los indígenas, con los campesinos, a los que les están quitando tierras, en lo que parece muy coherente con la política paraguaya que se viene implementando, con la venta de toda la tierra al extranjero.

JP: Es la colonización, no hay nada más que decir.
Los grandes dueños de la tierra apoyan la presencia norteamericana y las finanzas de los militares. Hay una combinación de burguesía colonizada, un ejército todavía bajo control de los gerentes y no hay nada que esperar de los gobernantes. Los campesinos que yo conocí, estuve con ellos hace años atrás, y entiendo que hay una organización y una conciencia indígena, nacional, popular y quiere conseguir las tierras para cultivar y vivir en tranquilidad. Pero anticipando esto, están en plena guerra social, y van a marchar hacia la capital -Asunción- donde van a presentar un pliego para organizar y movilizar las fuerzas urbanas.
La lucha es urbana, rural y entre las clases oligárquicas y extranjeras. Está muy extranjerizado Paraguay, lo mismo que ha pasado en otras partes en estos el último período.
Pero no pasa en Venezuela. Y eso es una inspiración para que los procesos que están en pie de guerra van a lanzar un contracolonialismo, recuperar la nacionalidad que falta.   

 

HS: Bien, queremos tener una primer lectura de la jornada de votación de ayer en torno a la reforma de la Constitución en Cuba.

JP: El proceso de la Constitución es muy importante, p´roque en todo el país tuvioeron asambleas, debates, discusiones, revisiones de los artículos, un proceso profundamente democrático.
Creo que las modificaciones y los debates ya crearon la base para el voto constitucional. No es como dicen los opositores de que es falso, que está manipulado o que está bajo control del gobierno. Fue un proceso muy avanzado y han creado una Constitución que refleja a la mayoría.
No se exactamente cuántos votaron, pero con las anticipaciones que hemos visto, podemos decir que una gran mayoría van a aprobar la reforma constitucional, que no es la misma que presentó el gobierno inicialmente. Los debates, las discusiones, las diferencias, las modificaciones que se realizaron creo que generaron el entusiasmo, la participación y el voto. Creo que primero, hubo una gran participación porque se sienten identificados con lo que votaban; y en segundo lugar, creo que el apoyo es mayoritario a la reforma, porque fue democráticamente decidida.

 

MAB: Nos vamos a Haití donde siguen las protestas y la represión.

JP: Aquí hay dos fuerzas en juego: están los EEUU y los gobernantes coloniales, y del otro lado están la inmensa mayoría de los haitianos.
El gobierno de (Donald) Trump y sus cipayos del Caribe, están con los dictadores que gobiernan el país; pero el pueblo no tiene nada que perder, viven en la pobreza, viven con un 80% de desocupación, así que van a seguir la lucha hasta que puedan desplazar a los gobernantes actuales.
El gran miedo en los EEUU es una libre elección, que sería una victoria para las fuerzas populares, no se atreven a permitir un proceso democrático. Entonces, la lucha va a continuar, las fuerzas colonialistas van a seguir matando, y el pueblo va a seguir avanzando, tomando el control de distritos populares en las ciudades y en el campo.
No creo que vaya a terminar este conflicto.

 

HS: ¿Hay otros temas que quiera mencionar en este análisis?

JP: Podríamos decir varias cosas.
Primero debemos reconocer que China no se entregó, hizo algunas concesiones sobre las compras de mercancías norteamericanas, pero no se atreven los norteamericanos a imponer un proceso de recolonización: Quieren que China deje de producir, que no haga más  descubrimientos científicos, ni avance en procesos de avanzar la tecnología, los nuevos mecanismos de inteligencia artificial, etc. Y Washington quiere decir que ellos no deben participar en esos procesos, quieren marginarlos y crear una nueva dependencia y van a imponer condiciones que no son aceptables.
Es posible que Washington quiera decir que fue una victoria, que la compra de más mercancía norteamericana es una gran victoria, son concesiones moderadas que podrían satisfacer a algunos sectores agro exportadores norteamericanos, pero China va a seguir como una fuerza dominante en las áreas de punta, Es decir los sectores más importantes en el crecimiento y modernización del país..  
Mientras China negocia, también se está preparando para modificar y modernizar su ejército, en otras palabras, están dispuestos a negociar, llegar a acuerdos de reconciliación pero no van a bajar la defensa.
Finalmente quiero mencionar lo de Corea del Norte.
Aquí se habla mucho del ejemplo de Vietnam, que es un país que ha sufrido mucho pero los nuevos líderes han aceptado el capitalismo y la presencia de capitales extranjeros. Corea del Norte no tiene un modelo en Vietnam, tiene su propio sistema político -, económico, y quiere tener relaciones comerciales con todos; quieren inversiones pero bajo control del Estado. Es posible que Washington pueda conseguir algunas concesiones sobre la producción nuclear, pero no el desarme.Podrían negociar términos favorables para ambos lados, pero Washington no quiere dar concesiones sobre las condiciones de amenazas. Entonces creo que algo puede pasar en estas negociaciones, relaciones diplomáticas, acuerdos sobre las nuevas tecnologías militares, pero no el desarme ni el desmantelamiento de las fuerzas de seguridad norcoreanas.
Esperamos muchos abrazos, muchos complementos, pero no una soclución definitiva sobre la situación.

 

HS: Petras, muchas gracias. Hasta el lunes. Un abrazo.

JP: Espero que puedan tomar un buen vino uruguayo para celebrar las victorias de este fin de semana en Venezuela.