EL DERECHO A LA VIVIENDA: “SE CRIMINALIZA LA POBREZA MEDIANTE LA FIGURA DE USURPACIÓN”
Contacto con Valeria España del  CDH, 6 de abril de 2019

 

Veintitrés familias fueron desalojadas en la Ciudad Vieja de un edificio en la calle 25 de Mayo. Valeria España, integrante del Centro de Promoción y Defensa de Derechos Humanos (CDH) en contacto con ‘Mañanas de Radio’ relató el hecho y señaló que esto es una nueva herida en la memoria de la ciudad, no es un hecho extraordinario y no es excepcional. “Es una regla y nos preocupa el grado de vulnerabilidad en el que quedan muchas personas por una acción de un privado y una omisión del Estado al no haber una política de contención”. A continuación transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/valeria-espana-desalojo-ciudad-vieja-6-4-2019-audios-mp3_rf_34188030_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Nos vamos a un barrio de Montevideo que cada vez parece que se lo quiere dejar menos barrio que es la Ciudad Vieja. Es que allí, un conjunto de organizaciones alertó hace 48 horas sobre un desalojo que dejó en la calle a un conjunto de familias que no tiene otro lugar -por eso estaba viviendo donde estaba viviendo- son 23 familias y hablamos de un edificio en la calle 25 de Mayo al lado de la Corte Electoral. Para hablar de esto estamos en contacto en estos momentos con Valeria España, ella es del Centro de Promoción y Defensa de Derechos Humanos (CDH), un Centro que junto a la Comisión Plaza Uno y a la Comisión Derecho a la Ciudad alertaban sobre esto que había pasado.
Buen día, Valeria.

Valeria España: Hola, buen día. ¿Cómo están?

 

MAB: Bien.
Contanos sobre esto que como pasa con muchas cosas ocurren sin ningún tipo de cobertura, la mayoría de la gente no se entera que sucedió. ¿Cómo se conectan ustedes con el tema y cómo es que ocurre?

VE: Nosotros nos conectamos todos los días, nuestra organización con parte de la comunidad que vive ahí, algunas de las personas que vivían ahí son originarias de Perú pero llevan en Uruguay muchos años, algunas personas más de 15 años. Y por otro lado, la Comisión de Ciudad Vieja que estás trabajando constantemente en el territorio y desarrollando actividades, justamente revalorización de los espacios públicos y también de poder acceder al derecho de permanecer en el barrio.

 

MAB: ¿Estas 23 familias ya fueron desalojadas? ¿Era una vivienda ruinosa, cuál es la idea?

VE: Era un inmueble abandonado que en algún momento se desarrolló la venta de llaves, que eso es muy conocido y no reglamentado. Porque ahí nosotros también hablamos de la posible existencia de una inmobiliaria de la pobreza, que se aprovecha muchas veces de personas que no encuentran un lugar donde poder estar y se inició este proceso de desalojo en el 2016, con un proceso monitorio que es un proceso muy particular que se habilita en nuestro país, en el cual los plazos son cortos y por lo tanto si las personas demandadas no ponen excepciones la sentencia queda firme. En este caso obviamente, lo que vemos es que si no hay igualdad de armas para defenderse, se traduce para un abogado. Bueno claramente ahí es un proceso bastante desigual.
Por otro lado también decía -que eso me parece fundamental- que nosotros tuvimos conocimiento, que la Corte Electoral en algún momento quiso contactarse con los posibles dueños del edificio porque tenía un problema de filtraciones y humedad, para esa instancia no había un solo propietario que se responsabilizara de eso pero sí para iniciar este proceso aparecieron diferentes posibles dueños, pero eso no lo pudimos constatar porque como no hubo excepciones, no hubo digamos la posibilidad de defenderse por parte de los vecinos que vivían ahí.

 

Diego Martínez: ¿Se sabe quién es el dueño?

VE: Lo que sabemos es por los nombres y la investigación que pudimos hacer pero no por ver el documento, digamos, que acreditara la propiedad. Por eso decimos que no se acreditó. Lo que sabemos es que hay una sociedad anónima y de esta sociedad anónima quien tiene el poder general es (el contador Rubén) Weiszman que fue el contador en la ‘Operación Campanita’, una operación sobre el lavado de activos y narcotráfico; y el abogado también estuvo en este día acompañando y cerciorándose que se vaciara el lugar. Después hay otras personas que también promovieron el desalojo y también había abogados ahí.
Acá el tema es que claramente hay una intencionalidad que el inmueble quede vacío, pero no hay un plano, una propuesta de reacondicionamiento y eso también es lo queremos debatir, porque en definitiva el desalojo se realizó un día donde había alerta naranja, en contraposición con las directrices internacionales en materia de desalojos nunca se debe hacer un desalojo, en términos generales se considera que lesiona derechos pero si se va a desarrollar que no sea un día de mal tiempo. Eso se hizo.

 

DM: Decían que se habían perdido pertenencias justamente por esto.

VE: Claro, se perdieron pertenencias, eso las personas lo saben, pero lo que tenían es justamente sus pertenencias, los bienes muebles que le llaman. Eso es lo que tienen, es su patrimonio, es lo que van formando, heladerita, el televisor, el colchón, un sillón, eso es lo que tienen.
Eso estaba en la calle, algunas cosas se rompieron en el proceso de mudanza, personas que no podían pagar un flete o no tenían donde ir, todas las pertenencias van a un depósito a la Intendencia y claramente no hay ningún tipo de mecanismo para responsabilizarse si se daña algo. Lo que entendemos acá es que esto es una nueva herida en la memoria de la ciudad, no es nada extraordinario, es extraordinario en el sentido que afecta a las personas. Pero lo decía en el sentido de que no es algo excepcional que pasa a veces, que es una regla, lo que nos preocupa no es solo que se dé la situación como se dio sino también el grado de vulnerabilidad que quedan muchas personas por la acción de un privado y por otro lado por una omisión del Estado al no haber una política de contención en estos casos.

 

DM: Valeria, ¿se les dio alguna ruta a seguir? Me refiero al tema vivienda principalmente y al tema en general de sostenerse, ellos estaban viviendo en un lugar, se los saca en medio de la lluvia, exponiéndolos a todo absolutamente y ¿con qué destino? ¿A alguien le preocupó esto cuando les dan el desalojo?

VE: No.
Nosotros alertamos a las autoridades, nosotros estábamos ahí, queríamos hacer una especie de seguimiento para ver qué podemos hacer, pero por el mismo caos del clima, del momento era bastante difícil. Pero las personas fueron resolviendo como podían y se iban, también por el horario, muchos de los niños estaban en la escuela en ese horario pero igual había niños ahí, las familias tomaban decisiones, por un lado dónde iban a quedar los niños, al cuidado de quién iban a quedar las pertenencias esa noche. Entonces la resolución va a ser día a día, nosotros alertamos al MIDES, en teoría se iban a contactar con el Ministerio de Vivienda para ver qué se puede hacer, pero lo que nosotros vemos con preocupación más allá de la voluntad política que se da cuando se queman las papas, porque en realidad el proceso de desalojo ya se conocía, o sea se pueden hacer acciones preventivas para acompañar los procesos de las personas, incluso quiero mencionar otro caso que sucedió el mismo día.
También hoy en Ciudad Vieja una familia está viviendo un momento muy complejo, porque hay desalojos que se pueden hacer por la vía civil cuando pasan los 30 días, pero si no pasan los 30 días la denuncia es penal, a qué voy con esto, a que se criminaliza la pobreza mediante la figura de usurpación. Y una persona puede ser procesada personalmente por esto.
En este caso lo que vemos es que una familia en el marco de un abandono y un deterioro de viviendas accede a un lugar que está en un proceso para poder acceder a una vivienda definitiva integrando una cooperativa y aún así  corre el riesgo de ser procesada. Nos preocupa que exista esa posibilidad porque en definitiva no protege lo que en teoría está protegiendo que es el bien jurídico de la propiedad.

 

MAB: Está claro.
Además la Ciudad Vieja va quedando como un lugar que no puede vivir gente, digo ni siquiera pobres, no puede vivir gente que no tenga mucha plata porque están sacando a toda la gente, no se ven planes de vivienda para la zona.

VE: Hay una apuesta que los compañeros y compañeras de Plaza Uno están bastante vinculados, que es precisamente un convenio que se firmó con la Intendencia para poder impulsar cooperativas en la zona, el tema es que eso es un desafío también muy importante porque si es un modelo a través del cual se expulsa para poder revitalizar el barrio, en nombre de eso es que se hace este tipo de acciones, lo que termina pasando es eso que las personas que no tienen poder adquisitivo tienen que buscar otro lugar y hay un desarraigo profundo en su interés, en su cotidianidad y hay una afectación también en el derecho a la ciudad. Porque en definitiva con este juego de relocalización se terminan tomando decisiones urbanas inteligentes, porque las personas se van a las zonas donde no hay servicios, donde al estado mismo le cuesta más llevar infraestructura por lo tanto es fundamental poder y más en una ciudad como Montevideo donde hay tantas fincas abandonadas.
Nosotros decimos hay gente sin casas, casas sin gente y ese es un profundo error que se tiene que mejorar en la medida que también se regule la regla del mercado.

 

MAB: Sí. No sé si queda algo por decir que no te hayamos preguntado como para no sé si decir cerrar esta situación, porque no se cierra.

VE: Simplemente decir que hay un Derecho a la vivienda que está reconocido en la Constitución, nosotros desde nuestra organización creemos que los derechos sociales no son una lista de buenos deseos, sino que los derechos conquistados son los derechos que se viven, que se tejen efectivamente y por lo tanto creemos que en Uruguay hay condiciones para que ninguna persona tenga que pasar por esta inseguridad jurídica en el lugar donde vive. Esa es una verdadera impunidad que determina muchas otras discusiones que hoy estamos viviendo y por lo tanto tenemos que sensibilizar la importancia que tiene garantizar su derecho como comunidad.

 

MAB: Bien. Muchas gracias Valeria España.

VE: Muchas gracias ustedes.