EL DIPUTADO EDUARDO RUBIO DENUNCIÓ PROBLEMÁTICA HABITACIONAL EN PAYSANDÚ
Informe de Fabrizzio Acosta Machuca, 11 de abril de 2019.

El diputado Eduardo Rubio en la media hora previa hizo referencia a dos complejos que tienen que ver con la vivienda del departamento de Paysandú que visitó en estas giras que viene haciendo por el interior del país y denunció los problemas que vienen teniendo justamente aquellos que habitan el lugar. Ya sea por problemas edilicios en el primero como en el segundo vinculado ya a problemas de fallecimiento de quienes figuraban como titular y ahora querer hacerles pagar desde el inicio cuando ya ese lugar se ha pagado por parte de la familia en conjunto desde hace ya mucho tiempo, explicó Fabrizzio Acosta en su Informe Parlamentario en ‘Mañanas de Radio’, del jueves 11 de abril.  Transcribimos parte de este informe que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/informe-a-cargo-fabrizzio-acosta-11-4-2019-audios-mp3_rf_34358880_1.html

 

Fabrizzio Acosta: Vamos a escuchar lo que denunciaba el diputado Eduardo Rubio en la media hora previa de la Cámara de Diputados:

Eduardo Rubio: Gracias presidenta.
Hace unas semanas visitamos la ciudad de Paysandú y tuvimos reuniones con distintos grupos de vecinos. Una de ellas fue con vecinos que son adjudicatarios de viviendas en el edificio "Francisco Espínola", un proyecto de construcción de viviendas del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), ejecutado por la Agencia Nacional de Vivienda (ANV), destinado a personas de medianos ingresos, con menores a cargo. Y que entregado el 5 de diciembre de 2011 acarrea una serie de problemas de construcción, de servicios que ha hecho para estos vecinos realmente un problema casi cotidiano el resolver cosas elementales.
Nos contaban estos vecinos que al momento de entregarles la llave, o sea para entrar, al ir a conocer sus viviendas, ese día se rompió el ascensor. Muchos tuvieron que realizar la mudanza por la escalera, incluso hasta los pisos más altos. Es un edificio de diez pisos en el que viven cuarenta familias, hay un solo ascensor de dimensiones realmente pequeñas que en caso de alguna emergencia no admite camilla, no admite traslado más que de tres o cuatro personas paradas en un espacio muy reducido.
También nos dijeron que el servicio de ascensor ha estado interrumpido hasta por más de treinta días, y que muchas veces el service al que debe someterse no está incluido en el contrato, por lo que las familias deben hacerse cargo del gasto.
En el edificio también hay problemas por rotura de los pisos, paredes rajadas y en los apartamentos más altos, y lo vimos, hay filtración de agua.
Evidentemente, estos son problemas de construcción. Cuando los vecinos reclamaron ante la Agencia Nacional de Vivienda por esta situación, se encontraron con que aún estando en el plazo de diez años que habilita a reclamar por este tipo de problemas, deben pagar un timbre de $ 2.000 sólo para dar ingreso al reclamo y luego esperar, que en general es mucho tiempo, para que se atienda lo solicitado.
A la vez, ha habido un fuerte incremento de la cuota fijada en unidades reajustables (UR) y algunas condiciones de pago extra por dormitorio vacío, en el caso de que algún hijo decida irse de la casa.
Estos vecinos solicitaron ser recibidos por las autoridades del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y de la Agencia, pero no encuentran respuestas porque no hay quién se haga cargo de la situación.
A esto se agrega un hecho relacionado con lo municipal, pues la contribución inmobiliaria que pagan por ser un edificio céntrico es bastante más elevada que la que correspondería a un barrio de trabajadores. Ellos no eligieron el lugar en el que ubicar el edificio; había cuatro disponibles y les tocó ese. En la Junta Departamental y en la Intendencia intentaron reclamar por el cobro de este tributo, pero hasta ahora no tuvieron respuesta. Este es uno de los problemas que nos encontramos.
También mantuvimos una reunión con vecinos del barrio INVE 5, complejo habitacional entregado en 1977, es decir, hace más de cuarenta años.
Hace poco tiempo, la Agencia Nacional de Vivienda llamó a regularizar la situación de los habitantes de este complejo para escriturar a favor de los adjudicatarios; después de tanto tiempo, la mayoría de los titulares primarios han fallecido.
En síntesis, la situación que quiero plantear es que a los hijos de los adjudicatarios titulares, que viven en el complejo desde su inauguración y abonaron cada cuota, hoy se les propone hacer un nuevo contrato, a veinte años, para pagar la vivienda que ya está pagada, lo que nos parece tremendamente injusto.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, a la Agencia Nacional de Vivienda, a la Intendencia de Paysandú y a los medios de prensa de dicho departamento.