“EMILIANO ZAPATA CUMPLIÓ A CABALIDAD CON EL PUEBLO, CUMPLIÓ CON SU TIEMPO”
Contacto con  Eduardo Victoria Baeza, 10 de abril de 2019.

Al cumplirse este miércoles 11 de abril el centenario del asesinato del general Emiliano Zapata, nuestro compañero corresponsal en México, Eduardo Victoria Baeza dedicó su espacio a rememorar aquellos hechos históricos y particularmente destacó el legado del revolucionario mexicano. “Emiliano Zapata cumplió a cabalidad con el pueblo, cumplió con su tiempo y llegó mucho más lejos de lo que muchos hubieran supuesto ante lo precipitado y adverso de las circunstancias en las que formó su Ejército Libertador del Sur. Zapata hizo trascender la lucha campesina más allá del espacio local a un escenario de disputa nacional. Hoy nos toca saludar su ejemplo y legado luchando sin descanso como él lo hizo contra los que como en 1910 han hecho fortunas arruinando a los campesinos y explotando a los trabajadores dañando nuestras montañas, ríos y valles”, dijo. Transcribimos esta nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/eduardo-victoria-baeza-10-4-2019-audios-mp3_rf_34327640_1.html

 

María de los Ángeles Balparda: Eduardo Victoria Baeza, buen día.

Eduardo Victoria Baeza: Buen día Ángeles, qué hermosa música, muchas gracias por este recibimiento zapatista.

 

MAB: Es muy linda canción, es del sanducero uruguayo Aníbal Sampayo, el compañero Aníbal Sampayo.

EVB: Pues muchas, muchas gracias por ese recibimiento zapatista.
Hoy en México, en América Latina, en el mundo recordamos, hoy 10 de abril se cumplen 100 años del asesinato a traición del general, del revolucionario Emiliano Zapata Salazar.
Y bueno, nuestro homenaje al general Emiliano Zapata, a nuestro general Emiliano Zapata. 
Hoy 10 de abril del 2019 se cumplen 100 años del asesinato a traición del revolucionario Emiliano Zapata Salazar.
Los periódicos de la ciudad de México publicaron eufóricos de alegría, el día 11 de abril de 1919, en sus primeras planas: “Murió Emiliano Zapata”, “El Zapatismo ha Muerto”. Nada más alejado de la realidad pues el zapatismo desde ese momento se convirtió en la ideología de los campesinos e indígenas mexicanos.
Durante nueve años, parece que fue mucho pero en realidad fue poco si lo comparamos con muchos movimientos actuales que se dicen revolucionarios o de izquierda que llevan años y años en el poder y no han hecho absolutamente nada.
Durante 9 años Emiliano Zapata al frente del Ejército Libertador del Sur luchó consecuentemente primero, contra los hacendados de Porfirio Díaz que despojaban de sus tierras a los indígenas y esclavizaban a los campesinos. Después contra la pseudo revolución de Francisco Madero que nunca quiso tocar a fondo los intereses porfiristas (pagó con su vida ese error).
Luego se levantó contra el sanguinario general golpista Victoriano Huerta, el que le dio el golpe de Estado a Madero, todos le decían a Madero que eso iba a suceder, no hizo caso y finalmente Victoriano Huerta le dio un golpe de Estado, lo asesinó, un general golpista y sanguinario Victoriano Huerta.
Bueno, Zapata también se levantó contra él y contra todos los intentos de Victoriano Huerta por desaparecer a los zapatistas, que fueron desde los asesinatos hasta los intentos de soborno. Huerta se les fue durísimo encima. No pudo Victoriano Huerta contra los zapatistas.
Por último fue asesinado por órdenes del jefe constitucionalista Venustiano Carranza, jefe del Ejército Constitucionalista, quien había aplicado una estrategia militar de tierra arrasada en el sur del país, matando de hambre a miles de pobladores en su afán de hacer desaparecer a Zapata y a su Ejército Libertador del Sur.
¿Pero por qué el imperio, la oligarquía, la burguesía, los liberales, los conservadores, los reformistas, los pequeños burgueses, las iglesias, los militares y los constitucionalistas odiaban tanto a Emiliano Zapata y a su Ejército Libertador del Sur? La respuesta es sencilla, porque Zapata, como Artigas, nunca se rindió, nunca claudicó, nunca se vendió.
Su reclamo era simple, implementar el Plan de Ayala y mientras pudo, mientras tuvo el poder lo llevó adelante. Cualquier movimiento político que quisiera hacer una alianza con los Zapatistas tenía que comprometerse a cumplir el Plan de Ayala en su totalidad.
El Plan de Ayala es, en pocas palabras, el resumen histórico de las reivindicaciones de los indígenas y los campesinos mexicanos. Básicamente el Plan de Ayala propone en sus artículos: Expropiar el latifundio (la hacienda), repartiendo la tierra, los montes y las aguas a las comunidades y pueblos para colectivizar el fruto de la riqueza producida. Dotar de una pequeña propiedad al campesino para que pueda auto sustentarse y vivir dignamente; expropiar las tierras que permanecen ociosas; expropiar los bienes de todos los que se opongan a la revolución directa o indirectamente y repartirlos entre las viudas y los huérfanos de los que cayeron luchando; fortalecer el gobierno local por encima del gobierno nacional y defender las conquistas del pueblo con las armas en la mano; ni más, ni menos.
¿Cómo la ven?

 

MAB: Sí, escuchándote uno puede sacar claramente quiénes eran los enemigos de Zapata, quiénes fueron los enemigos.

EVB: Quiénes fueron los enemigos y quiénes siguen siendo los enemigos del zapatismo.

 

MAB: Sí, sí, porque México, si no hubiera existido Zapata, ¿qué hubiera pasado con México?
Y si hubiera triunfado Zapata, ¿qué hubiera pasado con México?

EVB: Imagínate, imagínate.
Entre 1912 y 1916 el Ejército Libertador del Sur y sus más de 30 mil soldados y soldaderas gobernaron Morelos, Puebla, Guerrero, Estado de México y buena parte de las zonas rurales de la Ciudad de México, el centro-sur del país.
Los hacendados habían huido del país y los poderosos ingenios azucareros de Morelos (orgullo del viejo porfirismo) por fin estaban en manos del pueblo. La tierra había vuelto a quien la trabajaba, el enorme potencial revolucionario del campesinado era una realidad.
En las regiones administradas por los zapatistas abundaba la comida y se vivía bien, ha sido la mejor época del campesinado mexicano, el gobierno de los campesinos funcionaba.
Antes de ser revolucionario, Zapata se ganaba la vida holgadamente como charro (gaucho) domando caballos. Le gustaba vestir bien y era hombre de pocas palabras. Ayer comentaba con compañeros y compañeras, fíjense, en el mundo indígena, en el mundo campesino el que manda lo hace porque dio el ejemplo y es el de pocas palabras. El charlatán, el que habla mucho, ese no es el bueno, en ese no hay que confiar, es el hombre o la mujer de pocas palabras que con el ejemplo se gana la confianza.
Bien diferente al mundo occidental...

 

MAB: Acá en nuestra historia reciente hay cosas que se asemejan, para conversar otro día.

EVB: Para conversar otro día sí.
Bueno, Zapata desde adolescente tuvo problemas con la policía porfirista seguramente por su temperamento rebelde. Hay algunos prontuarios ahí que acusan de todo al joven Zapata, incluso tuvo que estar escondido en Puebla durante su adolescencia.
En 1909, por el voto de su comunidad, fue electo calpuleque, dirigente comunal indígena cuya misión era defender la tierra y cuidar los documentos que avalaban la propiedad comunal de la misma. Sin embargo, entre 1909 y 1911 los acontecimientos políticos locales y nacionales, la influencia ideológica magonista, eso es bien importante, el periódico Regeneración de los Flores Magón. La influencia ideológica magonista, el levantamiento anti reeleccionista de Madero y los acontecimientos políticos locales y nacionales convirtieron a Emiliano Zapata en el líder de la Revolución del Sur.
Tanto como guerrillero y posteriormente como general del Ejército Libertador del Sur, Zapata fue un combatiente brillante. Tomó y sitió ciudades, planeó emboscadas y asaltos, terminó con delincuentes y paramilitares, con las guardias rurales que eran los paramilitares de los hacendados, de los porfiristas. Organizó retaguardias y avanzadas y a pesar de este inmenso poder siempre rechazó servirse o servir a los suyos del mismo.
Contrario a la leyenda negra que lo calificaba como el Atila del sur y a su ejército como una “pandilla Azteca”, Zapata y el Ejército Libertador del Sur eran excesivamente severos y disciplinados, los desmanes de la tropa contra civiles eran castigados con pena de muerte.
Zapata no tomaba alcohol ni toleraba que tomaran alcohol mientras él estaba presente.
Eran muy disciplinados, excesivamente disciplinados y severos.
Sobra decir que Zapata fusiló a cuanto emisario gubernamental, diplomático o empresarial, nacional o extranjero, intentó sobornarlo. "La tierra es nuestra madre y nuestra madre no tiene precio, ¿usted vendería a su madre?"
Zapata era incorruptible.

 

MAB: Qué bárbaro, qué sencillez.

EVB: Entre 1916 y 1919 con la derrota del villismo en el norte, la burguesía se recompuso en el constitucionalismo. Los viejos porfiristas del régimen moribundo rejuvenecieron  y apoyados decididamente por los Estados Unidos redujeron (en una cruenta guerra) a cenizas el sur del país. El general Emiliano Zapata y su ejército fueron cercados y sin embargo durante 3 años, replegados en las montañas, resistieron con fiereza. 
Finalmente, cerca de las 2 de la tarde del 10 de abril de 1919, a la entrada de la hacienda de Chinameca en Morelos, Zapata y sus escoltas fueron emboscados por un sujeto despreciable, el coronel Jesús Guajardo, quien bajo las órdenes del general constitucionalista Pablo González había fingido una rendición al zapatismo entregándole armas, municiones y prisioneros.
Emiliano era un hombre astuto y consciente de las traiciones y los engaños, sin embargo corrió el riesgo de asistir a la cita con Guajardo porque su situación militar era más que desesperada, ya no había balas, había que tomar este tipo de riesgos y Zapata lo tomó.
Zapata estaba resuelto a morir peleando, jamás se iba a rendir, jamás iba a caer capturado.
Como a las 9 de la noche en una calle de Cuautla de Morelos su cuerpo destruido por las balas fue tirado y expuesto a los curiosos y a los fotógrafos, el gobierno de Venustiano Carranza quería dar un escarmiento a los campesinos pero el general Emiliano Zapata le ganó su última batalla, se le convirtió en leyenda, una leyenda que 100 años después renace mil veces en su legado y su obra.
Emiliano Zapata cumplió a cabalidad con el pueblo, cumplió con su tiempo y llegó mucho más lejos de lo que muchos hubieran supuesto ante lo precipitado y adverso de las circunstancias en las que formó su Ejército Libertador del Sur.
Zapata hizo trascender la lucha campesina más allá del espacio local a un escenario de disputa nacional. Hoy nos toca saludar su ejemplo y legado luchando sin descanso como él lo hizo contra los que como en 1910 han hecho fortunas arruinando a los campesinos y explotando a los trabajadores dañando nuestras montañas, ríos y valles.
Voy a concluir con la frase con la que concluían el Plan de Ayala, "Reforma, Libertad, Justicia y Ley".
¡Viva el Ejército Libertador del Sur! ¡Viva el Plan de Ayala! ¡Viva el general Emiliano Zapata!

 

MAB: No sé si estamos todos de acuerdo, yo creo que no habría que agregar más nada y que podríamos coronar esta columna de Eduardo con la canción. Este texto es muy importante para que se escuche no sólo aquí sino que en toda América Latina, en el mundo pero en toda América Latina, que lo escuchen los pueblos en este tiempo.
Eduardo, agradeciéndote muchísimo además por la profundidad de esa columna ¿no?

EVB: Gracias a ustedes y estamos comunicándonos la próxima semana.
¡Viva el general Emiliano Zapata!