CREACIÓN DE FUENTES DE TRABAJO: “LA UNIDAD POPULAR  APUESTA AL CAMINO DE LA DIGNIDAD, AL DESARROLLO NACIONAL CON RECURSOS PROPIOS”
Audición de Unidad Popular, a cargo del maestro Gonzalo Abella, 24 de abril de 2019

El candidato a la Presidencia de la República por la Unidad Popular, el maestro e historiador Gonzalo Abella, viene abordando en detalle el Programa de Gobierno que la izquierda propone al pueblo uruguayo de cara a las elecciones de 2019. En esta  oportunidad, se refirió al tema del trabajo que en el programa está directamente relacionado al salario. “El derecho al trabajo; parece una cosa tan simple, y el orgullo del muchacho que consigue un trabajo estable, el orgullo del trabajador con muchos años en una empresa, y el orgullo aún mucho mayor en la empresa estatal -y ojalá mañana en un frigorífico estatal, en una flota pesquera estatal, en un ferrocarril estatal arrasando con el maldito Tren de UPM- ¡vaya si ese orgullo es legítimo! Es el orgullo de las manos que trabajan, de las manos que producen; ¡vaya si será legítimo ese orgullo! Y vaya si será legítima la lucha reivindicativa que pueda pasar también por la ocupación siempre que sea justa, siempre que sea por la causa de los trabajadores”, indicó. Transcribimos la Audición de la Unidad Popular que puede volver a escuchar aquí:
https://www.ivoox.com/audicion-up-opina-gonzalo-abella-audios-mp3_rf_34982054_1.html

“El otoño llegó y se respira 1° de Mayo. Más allá de la dolorosa claudicación consecuente de la actual cúpula de la central, más allá de las divisiones, en el mundo se respira 1° de Mayo. Por eso pensaba estos días reflexionar sobre el trabajo.
No hay elemento más constitutivo de la humanidad que el trabajo, es realmente la institución constituyente; la necesidad de aquellas comunidades de comunicarse para el trabajo en común, para defenderse. Comunidades primitivas que no tenían garras, que no tenían alas, no tenían colmillos, que la necesidad del trabajo colectivo y la de la protección colectiva generó un lenguaje, un lenguaje articulado, un lenguaje especial que fue el soporte del pensamiento abstracto, de la capacidad de hablar con conceptos y elaborar juicios, eso todo surgió del trabajo en común.
La mano desarrolló la inteligencia; sin trabajo manual no se hubiera desarrollado la capacidad intelectual.
El trabajo, que era lo primero y lo más respetado en aquellas sociedades primitivas, se volvió trabajo oprimido en las sociedades de clases.
Desde la esclavitud hasta hoy, el ocio creador pasó a ser de los ricos y el trabajo esclavo pasó a ser de los de abajo.
En el capitalismo nosotros tenemos una clara definición de lo que son los trabajadores, los oprimidos, los pobres del mundo -como dice nuestro himno-; y entre los oprimidos distinguimos distintas características.
En primer lugar el obrero que integra el sistema capitalista, que no posee más que su fuerza de trabajo, que no aporta a la fábrica ni herramientas, ni ningún otro tipo de medio de producción -simplemente va desprovisto de todo- y al que se le extrae la plusvalía.
Por otro lado tenemos al campesino pobre y al campesino mediano. Nosotros le llamamos pequeños productores rurales a los campesinos; campesino es el que vive en el campo y trabaja en el campo. A diferencia del obrero, el pequeño campesino -que hasta a veces puede vivir peor que un obrero- se caracteriza por tener su herramienta, que pueden ser otrora los bueyes, hoy puede ser un tractor, una pequeña trilladora o una enfardadora artesanal, y a veces algunas o varias vacas-. Eso es la diferencia entre un campesino que trabaja con sus propios medios de producción aunque esté muerto por las deudas de Estado, aunque esté acosado por los grandes productores que los quieren echar, es un trabajador independiente. De alguna manera un campesino, un pequeño productor rural es un cuentapropista; es una persona que trabaja y se la juega por sí mismo.
¡Vaya si será diverso el panorama de los oprimidos! Tenemos obreros, tenemos campesinos, tenemos cuentapropistas urbanos, gente que trabaja en la economía informal y empleados. Empleados que en las nuevas tecnologías, “de punta”, van haciendo más confusa la división entre un empleado asalariado y un obrero que genera plusvalía, porque de alguna manera la ciencia se vuelve fuerza productiva directa.
Todo esto es el campo de los trabajadores, es nuestro campo, es el campo donde también vivimos. Y también los intelectuales y los profesionales que están del lado del pueblo y no al servicio del capital. Los docentes y los maestros en especial, que alguien nos definió como los intelectuales de la pobreza en América Latina.
Todos somos trabajadores, todos tenemos un rol que cumplir en esa gran columna que es el 1° de Mayo cada vez que nos convoca esta fecha sagrada para nosotros.
El problema del trabajo hoy se ha vuelto un tema acuciante. Caminando por el país, más aún que el tema de la seguridad la gente nos pide qué pensamos hacer como Unidad Popular con el tema del trabajo.
El trabajo sólo puede provenir de dos fuentes: o bien de la inversión extranjera salvaje que nos saquea, nos oprime, nos destruye como país, nos destruye el medio ambiente, se queda con toda la riqueza, no reinvierte pero nos da trabajo; o un desarrollo nacional con recursos propios. Son las dos opciones que tenemos para conseguir trabajo.
La UP desde luego apuesta al segundo camino, al de la dignidad, al camino que apunte hacia la liberación nacional, hacia rompernos las cadenas: un desarrollo nacional con recursos propios.
De todos modos lo interesante es que a veces en una fábrica que está tambaleando, por un momento los intereses de la patronal de sobrevivir y los intereses de los obreros de mantener su fuente de trabajo pueden parecer comunes; pero eso es siempre una fase, en realidad siempre a la larga se cierra la fábrica, el empresario queda bien parado, las deudas la tiene la fábrica y no el empresario, y los obreros luchan desesperadamente por mantener su fuente de trabajo buscando u otros inversores u otras formas de emprendimiento cooperativo.
Y el Estado nunca es neutral, ni en los Consejos de Salario ni en ningún lado. Cuando el Estado tiene un proyecto neoliberal, siempre está de parte de la patronal aunque no lo diga, y apenas intenta mitigar un poco el saqueo y la expoliación feroz a los trabajadores.
Cuando un Estado cambia en su correlación de fuerzas interna y apunta a hacia defender a los trabajadores, aunque todavía no sea socialista, aunque todavía no se socialicen los medios de producción, se ve claramente en la actitud de respeto y de impulso a los derechos de los trabajadores.
Yo quería referirme en este tema de los antagonismos y de la neutralidad o no neutralidad del Estado -el Estado nunca es neutral-, a una cosa muy curiosa: en momentos de cierre de empresas, en momentos de desactivación industrial, de desmantelamiento industrial, muchas veces el derecho de huelga se complementa con la ocupación de la empresa. Porque salvar la empresa ocupándola es controlar que no le retiren las máquinas, que siga viva, porque les va la vida a los trabajadores en eso.
Y es muy curioso que los legisladores del Partido Nacional -el Frente Amplio en eso es vacilante- pero el Partido Nacional condena las ocupaciones. Yo recuerdo -ellos tienen banderas con Aparicio Saravia-
Aparicio Saravia en su tercer gran levantamiento, el de 1904, habla de la necesidad de la lucha armada, de la insurrección armada. Y Aparicio Saravia dice que la lucha armada es el único recurso de los desposeídos. Y gente que tiene la bandera de Saravia en el club, la escarapela de Saravia, la calcomanía de Saravia en el termo, se horroriza porque los trabajadores que están a punto de perder su fuente de trabajo ocupan la fábrica para salvar su fuente de trabajo. ¡Un tema que tendrían que condecorarlos!, porque es salvar la producción nacional, salvar las empresas que están en nuestro suelo.
Entonces las contradicciones, la hipocresía… ni que hablar del viejo Batllismo que se dijo obrerista una vez, hoy los dirigentes del Partido Colorado -que son muy capaces intelectualmente- son esclavos del dogma neoliberal y ni se atreven a mencionarlo. La ocupación de empresas es un derecho mucho más fuerte aún que aquel que mencionaba Saravia en 1904.
Pero ante el fracaso, el desempleo, la desindustrialización, hay alguna candidata a presidente de la República que insinúa que bueno, se habrán cometido errores, habrá desempleo, pero como tenemos fibra óptica, tenemos capacidad de software y capacidad de nuevas tecnologías, la nueva tecnología mágicamente va a cambiar todo. Con tecnologías de punta -que el Uruguay está capacitado según ella para producir- se acaba la miseria, se acaba el desempleo; hay que pensar en futuro y no seguir mirando hacia el pasado.
Muy bien. Claro, una ingeniera puede vivir de cara al mundo o vivir encerrada en una torre de cristal; pero para hablar de nuevas tecnologías yo quiero hablar de un Estado grande, poderoso, que tiene tecnologías de punta, que tiene bombas atómicas, que tiene satélites que se llama India. La India tiene un software para toda la parte de funciones administrativas de empresas, de grandes superficies que es admirable, que es pionera en el mundo. La India desarrolla industria automotriz, pone satélites en órbita, miniaturiza las bombas nucleares a los efectos de poner un racimo en una ojiva nuclear que experimenta. La India tiene tecnología de punta y Universidades donde se experimenta con los últimos modelos de software; y se crea software, se produce software para la humanidad.
Ah bueno, pero la miseria en la India; la miseria más atroz del planeta, una parte importante la tiene la India.
¿Cómo vamos a pensar que la nueva tecnología va a resolver los problemas? Más aún, había dos potencias igualmente saqueadas y atrasadas a comienzo del Siglo XX: la India y China. Las dos tienen tecnologías hoy, hay quien dice que la tecnología de la India es superior a la de China, pero lo que tuvo China por algunas décadas fue planificación centralizada, el Estado asumió un papel protagónico. Olvidémonos de capitalismo y socialismo, decimos simplemente planificación central. ¿Y qué país es hoy una potencia, desde el punto de vista de la economía y de las finanzas mundiales? China, y no la India.
La relatividad de las nuevas tecnologías como salvadoras del trabajo, parece que se vienen a pique cuando las palabras, el canto de sirena de alguna candidata que dice que con las nuevas tecnologías lo vamos a resolver todo, no quedan probadas por la realidad.
Por eso vale la pena enunciar brevemente lo que plantea nuestro Programa, y en resumidas cuentas lo que reitera nuestra Plataforma Electoral. Básicamente el planteo de la Unidad Popular -claro, basado en un proyecto económico financiero, en gravar al privilegio hasta liquidarlo, la reforma agraria, todo lo que vimos antes-, el proyecto de trabajo es:
- Apostar a la industria nacional con recursos propios.
Eso no significa no recibir capitales extranjeros: de igual a igual y no de rodillas. No significa socialización de los medios de producción: el Estado controla y por un tiempo -desgraciadamente para nosotros pero por un tiempo será así- son inversores privados los que desarrollarán por lo menos una parte por lo menos de la industria nacional.
- Plan de obras públicas. Ahí sí, el Estado de lleno, como en el Plan Nacional de Vivienda Popular.
- Estabilidad y respeto al trabajador privado, lo mismo que los derechos del trabajador público.
- Apoyo a los plenos derechos laborales de la mujer y el joven.
- Respetar el fuero sindical. Esto es muy importante porque vienen momentos de represión, vienen tiempos muy duros; sea quien sea la cabeza del gobierno, el piloto automático está puesto y el modelo neoliberal va a generar confrontaciones sociales muy duras. Por lo tanto al fuero sindical su respeto.
- Condenar toda forma de tercerización, privatización y precarización del trabajo.
- Derecho a la medicina laboral. A la atención digna, inmediata y profunda del trabajador en los accidentes laborales.
- Y desde el punto de vista del trabajo, nuestra irrenunciable, inclaudicable solidaridad con los inmigrantes. Un inmigrante es un hermano; si viene de la Patria Grande es además un compatriota. Un inmigrante que viene porque hay problemas en su país, para buscar un mundo nuevo y de repente vive en una pensión y trabaja a veces en negro, es un hermano. Y hay que sacarlo del trabajo en negro, hay que buscar toda su regularización. Hay extranjeros acá, pero están en los Ministerios; los inmigrantes son nuestros compatriotas.
Por eso la Plataforma Electoral en Trabajo y Salario -que se agrupa- dice: ‘Crear puestos de trabajo y redistribuir el ingreso elevará directamente el nivel de vida de toda la población, pero ésta debe complementarse con otras medidas que refuercen los demás aspectos de la vida social. Las medidas propuestas, además de restablecer el poder adquisitivo de la totalidad de los trabajadores (agrego yo, poder adquisitivo que se puede complementar de forma indirecta eliminando el IVA a los artículos de primera necesidad o el IRPF) permitirá una reactivación económica con el aumento de la demanda interna y la puesta en marcha de toda la capacidad productiva, y se logrará en forma efectiva el derecho al trabajo’.
El derecho al trabajo; parece una cosa tan simple, y el orgullo del muchacho que consigue un trabajo estable, el orgullo del trabajador con muchos años en una empresa, y el orgullo aún mucho mayor en la empresa estatal -y ojalá mañana en un frigorífico estatal, en una flota pesquera estatal, en un ferrocarril estatal arrasando con el maldito Tren de UPM- ¡vaya si ese orgullo es legítimo! Es el orgullo de las manos que trabajan, de las manos que producen; ¡vaya si será legítimo ese orgullo! Y vaya si será legítima la lucha reivindicativa que pueda pasar también por la ocupación siempre que sea justa, siempre que sea por la causa de los trabajadores.
Vaya si es hermoso todo lo que representa el 1° de Mayo.
Y vaya si es dolorosa la cúpula actual, su claudicación y su puesta de rodillas ante un gobierno neoliberal y burgués; pero tenemos tanto que hacer, y tenemos la alegría de estar haciendo.
Por eso el trabajo, el desarrollo nacional genuino, la apuesta a los recursos propios, y en ese marco a la creciente inserción del Estado no sólo en el control de los procesos productivos sino el Estado en la entraña misma de la producción a través de empresas estatales y empresas de distribución y de control de precios estatales, es un proceso que nos va la vida. Y como nos va la vida, lo hacemos con alegría.
El 1° de Mayo en el fondo de nuestros corazones, hagamos la opción que hagamos en este país donde pasa lo que pasa, algo cantará en nuestro corazón.
Ya habrá pasado el 10° Congreso (de la UP) que va a ser el sábado que viene, y sabemos que estamos poniendo nuestro granito de arena como Unidad Popular para un mundo de los trabajadores”.