FALLECIÓ JORGE BALPARDA:
“UN LUCHADOR DESDE QUE ENTENDIÓ SU CONDICIÓN DE CLASE, QUE ACOMPAÑÓ AL 26 DE PRINCIPIO A FIN”
Tenía 89 años, ex dirigente sindical de FOEB que lo homenajeó en 2003

En las últimas horas falleció en Buenos Aires, el padre de nuestras compañeras María de los Ángeles y Mayté Balparda, don Jorge Balparda ex trabajador de la bebida -trabajó en Coca Cola- y fue dirigente sindical. De esos sindicalistas que ya casi no se encuentran. Por ser un trabajador y dirigente sindical íntegro en el año 2003 al conmemorarse el Día del Trabajador de la Bebida, la Federación de Obreros y Empleados de la de la Bebida (FOEB) le realizó un merecido homenaje, motivo por el cual lo tuvimos por Uruguay y fue entrevistado por Efraín Chury Iribarne en Radio Centenario (ver: http://www.radio36.com.uy/entrevistas/2003/setiembre/110903_balparda.htm). En la oportunidad, recibió el saludo de varios oyentes, ex trabajadores y vecinos que lo conocieron en sus años de militancia y compartieron con él y la audiencia anécdotas y entrañables recuerdos. “A mí la rebeldía de ver las injusticias fue lo que me llevó y empujó un día a decir basta”, dijo en la entrevista, cuya transcripción compartimos más adelante.
“Mi padre fue un luchador desde que entendió su condición de clase” y “acompañó al 26 de principio a fin”, comentó María de los Ángeles desde Buenos Aires a donde viajó la semana pasada cuando empeoró su salud. “Hace dos días nos dijo que nos fuéramos, que teníamos responsabilidades en Uruguay”, agregó Ángeles recordando que sabía que se venían las elecciones y les reclamaba -a ella y a Mayté- que vinieran a Uruguay a votar.
También queremos compartir un mensaje que recibió la familia, tras conocerse su fallecimiento y que en pocas palabras dice mucho de Don Jorge:
“Para los que no me conocen me llamo Claudio, soy Teólogo de la Liberación.
Siempre dije que la vida es un partido de fútbol. Cuando alguien muere no se termina la vida, se va al descanso. Tengo la esperanza de un día despertar y jugar el segundo tiempo con mi viejo, mi abuelo y todos los grandes hombres que  marcaron mi vida.
Hoy, a los  89 años, se fue al silencio un hombre que marcó mi vida.
Un sindicalista que siempre habla en colectivo.
Un hombre que cuando le robaron la plata del sindicato la puso de su bolsillo. Alguien a quien, cada decisión política que tuve que tomar, le consulté.
Un hombre de ley: Don Jorge Balparda.
Te veo en el segundo tiempo.
Hasta la victoria siempre.”  

*Entrevista a don Jorge Balparda en CX36, septiembre de 2003:
 
“NO ME PREPARÉ EN EL QUEHACER POLÍTICO PARA SER SINDICALISTA, A MI LA REBELDÍA DE VER LAS INJUSTICIAS FUE LO QUE ME LLEVÓ Y EMPUJÓ UN DÍA A DECIR BASTA”
Entrevista al ex dirigente de FOEB, Jorge Balparda, 10 de septiembre 2003

En el día del trabajador de la bebida, la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida le realiza un merecido homenaje a un viejo dirigente sindical, ex trabajador de Coca Cola, Jorge Balparda. “no me preparé en el quehacer político para ser sindicalista, a mi la rebeldía de ver las injusticias fue lo que me llevó y empujó un día a decir basta”.

 

Efraín Churi Iribarne: Le damos las buenas tardes y la bienvenida a Jorge Balparda.

Jorge Balparda: Buenas tardes Churi, buenas tardes a todos los oyentes.

 

EChI: Estamos de homenaje Balparda.

JB: Es un homenaje que pienso que es exagerado en mi persona sola, el sindicato lo componían -y lo tienen que componer- varios compañeros. Una sola persona, un solo hombre no hace un sindicato. Inclusive lo tienen que hacer los obreros, a través de los obreros, la suma de ellos buscando al hombre que los represente y a través de él formar esa gran filiación -como fue la FOEB (Federación Obrera de Empleados de la Bebida)- el orgullo.
Y pasé el domingo y me dio lástima, me dio pena.
Yo espero que a través de charlas que vamos a tener recapaciten, todos los compañeros recapaciten y vuelvan a hacer que ese edificio de la calle Abayubá lo que fue en su entonces. Yo no estoy en contra, me parece muy bien, que cada trabajador de cada empresa tenga su casita para ellos, pero la madre, la casa madre no se puede tirar, porque es el único lugar donde se pueden discutir las cosas, se pueden hablar con los compañeros y es el único lugar que se van a sentir protegidos.
Por ejemplo llegado acá a Montevideo me encuentro con que hay empresas, porque no es una son varias, que (los trabajadores) sus reuniones las hacen adentro de la empresa, el disparate más grande que se pueda concebir, jamás me imaginé que eso yo lo iba a escuchar alguna vez.
De una federación que eran cientos de delegados que era un orgullo, verla como la vi el otro día y enterarme que cuando tienen que usarla lo hacen dentro de la fábrica es como entregarse de pies y manos a la patronal, esa es la verdad de las cosas, lo que combatimos siempre.
Por eso pienso, creo y quiero que los compañeros recapaciten, a su delegado no hay que dejarlo solo, no hay que descuidarlo porque después nos quejamos cuando las cosas se hacen mal, si un delegado hace mal son los obreros los que tienen que sacar, como lo hicimos en su momento, lo que vimos mal sacarlo, por eso después tomó una firmeza. Mas le voy a decir, nosotros el sindicato de la FOEB fuimos también parte culpable de que no tuviera la fuerza en aquellos momentos porque los compañeros que habían de Coca Cola hablarle de sindicalismo era hablarle del “cuco”, todavía hoy en día usan las palabras esas, aunque cayó el muro igual lo mismo la usan.

 

EChI: No hemos cambiado tanto o no han cambiado tanto.

JB: Entonces en aquel momento costó mucho poder llegar a juntar a la gente y eso fue lo que dio la fuerza que necesitaba para que los compañeros de cervecería, los compañeros de Grimoldi, los de CRUSH, los de SALUS, faltaba algo para hacer la fuerza, patear hacia delante, pero esa fuerza consiguió que fue orgullo le digo de la masa trabajadora en general, las conquistas que se obtuvieron, que lamentablemente ahora me entero que ya se perdieron, no sé porqué se la dejaron sacar, porque no había fuerza.
Porque yo comprendo el obrero no habla, la familia empieza, su señora no te metas mirá lo que le pasó a fulano, mirá lo que le pasó a mengano, aunque se queden quietos los siguen sacando igual, los sigue echando y suspendiendo, se agrava.
Yo siempre me pregunto, y en conversaciones lo oigo, si antes la gente que acompañó a Artigas hubiera pensado así, no tendríamos patria, esa es la verdad.

 

EChI: Si, no es esa la forma de pensar, pero bueno “lindo haberlo vivido pa’ poderlo contar”, como dice el Sabalero.

JB: Fue una gran experiencia, la verdad que si, jamás en la vida, creo que había quedado así debido a la pérdida de una huelga de la gente de Coca Cola hace como veinte años atrás y eso que decir Coca Cola es como decir “cuco”, no se habla.

 

EChI: ¿Coca Cola llega acá en la década del ‘30 o del ’40?

JB: No, del ’40 o cuarenta y pico. Las versiones que había, los cuentos que había que cuando vendían un cajón por día traían tortas y masas, gran negocio, porque era el “cuco”.

 

EChI: Tenemos una comunicación telefónica vamos a escucharla.

Oyente: Habla el “cabeza”, decile a Balparda.

 

EChI: Está en diálogo con él.

JB: ¿Quién es?

 

Oyente: El “cabeza” ¿no te acordás viejo?

JB: No me acuerdo, dame algún dato más.

 

Oyente: Era el maquinista en Planta 2.

JB: Ahora sí.

 

Oyente: Era el delegado de fábrica en ese momento, que nos reuníamos en el boliche de San Martín a veces y Larrañaga, con Vizcaíno

JB: Me acuerdo, tomábamos la leche de CONAPROLE.

 

Oyente: Sí, el negro Gabo, que grande el negro.
Mirá cuando arrancaste a hablar pensas igual que yo, yo sigo pensando igual, ya estoy jubilado pero y eso que tu dijiste que la casa nuestra es la Federación yo lo discutí toda la vida y antes de jubilarme en el año ’98, vos no estabas acá, yo vine a conocer a tu hija en el barrio Bolívar un día que estuvo acá en un acto por el fallecimiento de Facal que se hizo un acto en la plaza y yo estuve con tu hija, y te mandé saludos, si ella iba para Buenos Aires que te mandara saludos.
¿Cuándo es que hacen la reunión esa contigo?

JB: Este viernes

 

Oyente: Ahí me vas a ver, estoy igual, pelado fui toda la vida así que me vas a conocer enseguida.

JB: Algún año más me imagino que tendrás, algunas canitas

 

Oyente: Y el reuma.
Escuchame, la casa nuestra era esa, con el canario Almada nos encontramos a veces en la caja porque va a cobrar la jubilación también. ¿Te acordás de Arrúa?

JB: Arrúa falleció, me enteré que falleció.

 

Oyente: ¿Falleció?, que canario bárbaro ese, que dirigente, que fuerza que tenía en las asambleas.

 

JB: Oime, no se si has pasado últimamente por la Federación.

 

Oyente: Si estuve el año pasado, el 12 de setiembre cuando se hizo el día de la bebida y estábamos el armenio Adourián y algunos muchachos más viejos.

JB: Yo te decía porque allí en la federación estaba antiguamente Felipe, pero me encontré el otro día a Ramos, ese si que tenía fuerza.

 

Oyente: Si con el viejo Ramos discutimos siempre si tenemos cada lío bárbaro nosotros ahí adentro.

JB: Me alegro que lo visites, me alegro que vayas a visitarlo, te felicito

 

Oyente: Viejo, un beso grandote y el viernes te voy a dar un abrazo, chau.

JB: Gracias, chau.

 

EChI: Muy bien Jorge, los compañeros, los amigos, se va armando, si esto se arma en la radio fíjate lo que va a ser el homenaje.

JB: Yo ahora que habló este hombre, siempre tengo un recuerdo muy grande para todos esos compañeros que han fallecido, esos son los verdaderos luchadores.
En este momento nos van quedando dos, es el flaco Hernández y el loco Ramos, tiene una historia a ese hombre que si lo sienten hablar. Yo el otro día le decía podés escribir un libro de tres o cuatro tomos tipo libro de Petete porque tiene para hablar.

 

EChI: Con Jorge Balparda seguimos metidos tiempo adentro, ahí en la máquina del tiempo. Vamos a volver a lo de Coca Cola, pero yo quisiera recorrer un camino más atrás de eso, que es el que tiene que ver con los años de la vieja CONAPROLE, porque ahí hay un anecdotario muy importante.

JB: La vieja CONAPROLE tiene otra mas vieja que es la COLE.

 

EChI: ¿La COLE es antecesora a CONAPROLE?

JB: Claro, era leche cruda, luego la COLE y de ahí nació CONAPROLE, después los accionistas agrandaron la sociedad lo que sea y ahí estuve muchos años.

 

EChI: ¿Tu con cual arrancaste con COLE?

JB: Yo arranqué con la leche cruda, el medio litro 50 gramos de manteca, dejar la leche de mañana y de tarde a buscar las botellas que se precisaban para el otro día, lavarlas, los tarros de leche venían en tren, ahí es donde empezó la COLE, después mejoraron y luego vino CONAPROLE, que también tiene una historia muy grande, porque también eran los tiempos que parecía que mandaba el mandamás, no aceptaba opiniones aparte. Tal vez en esa época también sufrieron muchos tamberos chicos que perdieron sus tambos por las matufias que hubo en su época.

 

EChI: ¿Ya había en ese tiempo matufias grandes?

JB: Si habría, dios me libre. Una vez que un presidente no voy a decir el nombre, eso la historia lo debe tener, fue y compró un toro en el exterior para mejorar el ganado lechero acá, era para que todos los tamberos lo tuvieran pero ese toro fue para los tambos de él. Ese viejo señor empezó con dos vaquitas atadas abajo del trasparente, después fue presidente por varias veces elegido, luego tenía campos, tambos por todos lados donde venía la leche le decía su leche trajo pus así que no se le paga.  

EChI: Aprovechó bien el toro. Tenemos otra llamada:

Oyente: Habla Pombo de Barros Blancos para saludar al compañero Jorge que el sábado estuvo con Ángeles en el comité Germán Araújo que lo conocemos y ahora nos estamos enterando de más cosas porque no sabíamos mucho de las actividades suyas pero por la radio nos estamos enterando.

 

JB: Me alegro. ¿Cómo le respondió la gente con esa juntada de firmas?

Oyente: Muy bien, está marchando muy bien, mándele un saludo a la viejita Zuli que está escuchando la radio.

JB: Como no y los ricos pasteles que nos hizo.

Oyente: Saludos y me alegro de que todo ande bien

JB: Le agradezco y saludos a todos los compañeros de ahí.

 

EChI: Y así van llegando las llamadas y sindicalmente también actividad en esto de le lechería.

JB: No mire, empecé porque no me preparé en el quehacer político para ser sindicalista, a mí la rebeldía de ver las injusticias fue lo que me llevó y empujó a un día decir basta. Se compró eso en Suárez y se armó algo como la gente en el cual todos los empleados y obreros, incluido yo mismo pagábamos por mes una cuotita para que eso se comprara. Instalado eso así no servía para mas nada que para ir a jugar al billar, asado, garufita pero lo principal no se veía y yo tenía, ya a esa altura me habían llevado a Carrasco. Yo salía de mi casa tomaba el 2 en la plaza Colón una menos cuarto y llegaba a almorzar a las cuatro y media o cinco de la tarde, así que almorzaba y cenaba y a dormir y tuve como tres meses que no tenía ni un solo día libre porque en esos años no había ni primeros de mayo, ni Navidad, ni Año Nuevo había que darle todos los días.

 

EChI: ¿La jornada empezaba muy temprano?

JB: Yo llegaba a Vilardebó más o menos a la una y media y a veces no nos bajábamos del camión hasta que lo entregaba a las cuatro de la tarde, a las cinco a veces. Hasta que un día sin descanso, sin nada, pasó lo que tenía que pasar, después de cuatro o cinco meses me planché. Eso trajo aparejado que cuando se enteraron doscientas personas que según ellos no sabían nada, no sé porque no sabían pero eso es otra cosa, entonces yo me mudé para Carrasco para poder trabajar allá y se trabajaba duro, muy duro se trabajaba, la verdad que si. Entonces un día hice reclamo que me pareció justo y lógico que se buscara alguna forma de que no llevara la gente al extremo, máximo a usted le daban un camión y andá a ingeniártelas solo, las exigencias eran, empecé a ver que podíamos hacer en el sindicato, eso trajo aparejado la primera asamblea que se hace que yo voy, vi la mesa formada y no la acepté, pedí que se bajaran de la mesa ciertas personas porque no eran obreros eran jefes, entonces yo discutía sobre eso, se armó un lio descomunal se apagó la luz, se rompieron los billares, las sillas fue fuertísimo, no me mataron por un compañero, sino me matan esa noche.
Después de una hora volvimos y la cosa seguía igual y no la acepté tampoco entonces pedí que se retiraran y bueno, discutimos yo dándole argumentos de porque discutía y el asunto era que había que decidir si lo que yo planteaba era justo, y estaba el doctor Pitamiglio, era el abogado del sindicato, y dijo que si que tenía toda la razón y todo el derecho.

 

EChI: Y ahí se fueron

JB: Y si, si no se van no seguíamos al menos yo no seguía eso me trajo de todo aparejado una sanción tremenda por parte de la empresa y un hombre que me vio nacer que era el gerente de ventas. Tuve el problema pasaron los 15 días el Ministerio de Trabajo no se pronunciaba era la época que teníamos otro igual; no tenía las cejas pero era el pariente de él; era Sanguinetti de apellido hacía décadas que estaba como capo en el Ministerio de Trabajo no había soluciones, el finado Enrique Erro lo llevó a la Cámara, el problema ahí se dio por enterada la empresa dice que no sabía nada la Gerencia. Un día sábado me citó la Gerencia, fueron a citarme a mi casa, yo a esa altura ya tenía tres chicos, cuando reaccionaron un poco los muchachos me dijeron de ir a la huelga yo no la acepté les dije que no que yo me la había jugado solo no quería compromisos. Porque también CONAPROLE había tenido un conflicto Pedro Berro los había hechos bolsa entonces los muchachos estaban escamados en esa época, como a los veinte y pico de días logré que se me levantara toda la suspensión y cobrara todos los días suspendidos porque no tenía nada, yo no estaba en contra de nada, después la foja de servicio que tenía era impresionante, tuve ascensos uno lo perdí por un hombre que era cuñado de un político de turno muy alto en esa época, de los blancos era, salió de la cárcel de Miguelete y lo pusieron en el cargo del ascenso mío o sea que ya se cocinaban esas cosas.

EChI: Estamos haciendo un raconto lindo, interesante de lo que fueron tiempos que fueron muy duros y muy difíciles y donde se estaban construyendo adoquín por adoquín, ladrillo a ladrillo, los derechos de los trabajadores.

JB: Exactamente, usted fíjese que lo último que se llegó a conseguir que fue orgullo para todos los gremios y después salieron a buscarlo los demás gremios el seguro de salud, el salario vacacional, el reconocimiento de categorías de acuerdo a sus tareas. Esa es otra de las partes cuando nosotros entramos estaban los Consejos de Salarios y el Consejo de Salario de la bebida era uno de los más bravos y siempre por la parte patronal venía un hombre que llevaba varios Consejos de Salarios, los dirigía él. Y cuando lo empezamos la nueva Directiva del sindicato lo tomó en broma y un compañero que ahora a mí se me viene a la mente, Carlitos García me acuerdo que les dijo “mire que esto no es lo mismo que antes”, capaz que me está escuchando porque se que está en un taxi. Y así fue, entonces fue cuando primero pusieron los convenios después no le sirvieron los convenios y fue cuando nos mandaron la COPRIN, con aquel famoso petiso muy amigo de Pacheco Areco y tampoco pudieron o sea la Federación iba subiendo escalones y escalones.
Solucionó problemas uno de ellos el de LICORAL que era una subsidiaria de GANCIA que tenían un conflicto tremendo que se iba a cerrar la fábrica y sin embargo la rescatamos.

 

EChI: Jorge hay otra llamada telefónica ¿quién está hablando? Buenas tardes.

Oyente: Pedro Abalos.
Un abrazo fuerte a Balparda de parte mía y de mi señora yo fui delegado de CIRA del Uruguay, aquel conflicto que duró cuatro meses en Cancela Hermanos. Yo soy amigo de Angeles y lucho junto a la línea de ella.

JB: Muy bien no pierda la línea aunque yo no esté, acuérdense de mí.

 

PA: Aquello fue una escuela Balparda que me marcó para toda la vida. Un abrazo Balparda.

JB: Un abrazo para usted y su señora te espero el viernes

 

EChI: Aquí la línea creo que se perdió menos que las vías del Ferrocarril. Seguramente una década muy particular en lo que fueron las luchas de toda naturaleza, sin duda que fueron los años ’60.

JB: Esto que decía este hombre es cierto lo de CIPORAL y ellos fue la lucha más grande que tuvimos nos encontramos con patronal que las empleadas mujeres tenían que obedecer a su patrón y podía elegir la visita que fuera allí a lo mejor que él quisiera tremendo era no bravo tremendo. Ellos nunca habían estado afiliados sin embargo la Federación fue y los defendió inclusive durante esos 4 meses la federación les pagó el agua, para que no tuvieran el problema en su casa de la luz el agua que era lo principal lo que mas se necesitaba y comían y todo en la federación. Por eso hoy a mi me da lástima verla y por eso digo miro y pienso que hablando ahora la juventud de hoy, la muchachada de ahora salga otra vez al encuentro porque es lo único que le queda o sea fíjese lo que está pasando pobre mujer porque dice una palabra no dice a quien se la está diciendo y sin embargo tienen una conciencia tan sucia que ya hasta se dan vuelta y contesta y lo mandan preso porque vamos hablar de lo que es la Constitución y de los que son los derechos han pasado tres años y todavía no hemos podido cambiar el Tribunal de Cuentas que es un gran peligro, tenemos el otro que es peor porque ahora se vienen las elecciones, con la Corte Electoral. Entonces de que democracia estamos hablando, de democracia a medias y si el pueblo no la pelea, se la van a sacar. Hay que pelearla, no queda otra que pelearla.

 

EChI: No queda otra porque sino la democracia siempre es de los dueños del poder y de la economía.

JB: Es una democracia disfrazada esa es la verdad de la milanesa.

 

EChI: Dice aquí Ernesto que el primero que sacó el salario vacacional fue el de la Química y luego ya el de la bebida los dos primeros salarios.

JB: Puede ser, ahí está, no me acuerdo de todo.

 

EChI: Todos los días uno aprende cosas nuevas y eso es lo bueno que tiene este tipo de cosas.

JB: Como no. Aparte han pasado ya 30 años.

 

EChI: A uno le parece mentira pero los tiene arriba.

JB: Pero qué lindo que era, existía otro sindicato que peleaba y hoy parece que les cuesta.
Me quedé muy contento con gremio de la Salud, la unión, con todo lo que había sentido y los encuentro que están tan unidos tan apretados entre ellos y por mas que le pusieron por delante lo que le pusieron a prepo, los tipos no trabajaron. Esa es la fuerza, ese tendría que ser ejemplo para todos los demás, porque si hacemos la del avestruz estamos fritos.

 

EChI: Voy a repetir el dato porque como el texto que estaba saliendo tenía otra fecha quiero aclararlo muy bien, que este reconocimiento, este homenaje que se le va a brindar a Jorge Balparda es este viernes a las cinco y media de la tarde en Joaquín Suárez 2778.
Jorge, tenemos otra llamada por allí, ¿quién habla?

Oyente: Rocha de Colón, es para preguntarle a Balparda si tuvo algo que ver con el Club Olimpia.

JB: Si fui sub capitán general.

 

Oyente: Acá habla el petiso Rocha yo jugaba en menores en aquellos tiempos.

JB: El petiso Rocha, como no me voy a acordar.
Ayer estuve por Colón y el viernes tengo que ir otra vez.

 

Oyente: Capaz que nos vemos

JB: ¿Vos conoces a mi hermana?

 

Oyente: La conozco solo por la radio

JB: No, esa es mi hija mi hermana vive en Matogroso yo voy para ahí

 

Oyente: Bueno voy a ver si te veo

JB: Bueno fue una alegría bárbara

 

EChI: ¿Cómo anda Kirchner por allá por Buenos Aires?

JB: Con muchas esperanzas estamos Nuestro temor es que pase lo peor en el sentido de la vida de él, se está arriesgando mucho se expone públicamente el hombre y nuestro miedo si en Ucrania le pasó lo que le pasó y sabemos que atrás está la mafia dando vueltas porque ahora hasta sindicalmente se ha visto porque acá hay hasta políticos que tienen su patota atrás. Allá los dirigentes sindicales tienen patota atrás le digo de acá porque yo me acuerdo que cuando bajamos del barco para la última elección me acuerdo de un político que rayaba los autos, insultaba a la gente porque quería que lo pelearan prácticamente y después me entero, quien el señora el que ando presa a esta mujer, era el mismo muchacho y si tendrá la colita sucia que sin nombrarlo ya saben quién es. Pero ya le digo el sindicalismo allá es malo, el sindicalista es como el patrón de estancia, usted lo va a ver en televisión y no lo va a ver un sindicalista de acá allá hay casas de setecientos mil dólares casas en Punta del Este, coches últimos modelo con vidrios polarizados la culpa no es de ellos le voy aclarar, la culpa es del obrero que lo deja hacer ahora se agarran la cabeza, son parte del poder, una buena parte del poder por lo menos le hubiese negociado lo que a Irak le costó una guerra, los pozos de petróleo sin embargo los regaló.

 

EChI: Ahora Kirchner ha entrado con mano firme y se ha animado a cosas realmente sorprendentes.

JB: Y muy bien acompañado políticamente por la señora porque usted vio que ella no se nota no se sabe.

 

EChI: Pero ya venía precedida como Senadora de haber hecho investigaciones muy importantes en Argentina los escándalos del Senado y todo aquello y por otra parte Kirchner viene precedido de gobernaciones muy correctas en Santa Cruz.

JB: Ella se enfrentó con la patota en Catamarca, no se si lo vieron acá que le tiraron huevazos y sin embargo los enfrentó logró bajarlos, es una mujer de carácter muy firme y a él le sirve porque no es como hubieron que siempre estuvieron alrededor de él ella ocupa su lugar y lo suyo.

 

EChI: Jorge Balparda más allá del viernes ¿Nos va a acompañar algunos días más por aquí?

JB: Hasta el domingo porque tengo que estar el 16 allá en Buenos Aires porque allá me esperan compañeros y muchachada nueva vamos a ver que pasa, allá el 14 hay elecciones de intendentes, concejales.

 

EChI: Jorge Balparda ha sido una satisfacción enorme.

JB: Yo les agradezco mucho la atención que han tenido conmigo es un placer hablar con todos no sé si algún oyente no le gustó lo que dije pero es mi opinión lo que pienso.

 

EChI: Muchas gracias y no dudo que va a ser una fiesta lindisima el reencuentro con amigos compañeros.

JB: No solo para mí sino para esos compañeros que todavía viven hoy del homenaje por los que no están espero que acompañen los que están porque es para ellos también.