“CHILE SE HA DESARROLLADO CON UN MODELO NEOLIBERAL Y ESO INDUDABLEMENTE HA AGRAVADO LAS DIFERENCIAS SOCIALES”
Contacto con Jacques Chonchol Chait desde Chile, 2 de noviembre de 2019.


 

“Para todo el mundo fue una sorpresa porque había muchos reclamos en muchos sectores; pero de repente con motivo del alza de los transportes salieron a la palestra toda una serie de reivindicaciones que desde hace muchos años se venían planteando en Chile”, dijo el ex Ministro chileno Jacques Chonchol Chait (*) en contacto desde Santiago de Chile con CX36. Al respecto, el ex Secretario de Estado bajo la presidencia de Salvador Allende, destacó que hoy por hoy no hay un interlocutor válido para negociar con el gobierno porque “todo el sistema político tiene mucho desprestigio” al igual que las “organizaciones sociales tradicionales” como la CUT, por lo que sin una participación importante del movimiento popular “esto no se va a poder resolver”. Transcribimos la nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/20191102jacqueschoncholchaitchile

 

Hernán Salina: En estas semanas donde estamos siguiendo lo que está ocurriendo en Chile, tenemos el gusto de recibir –vía telefónica- en Radio Centenario a Jacques Chonchol, desde Santiago de Chile. Él es agrónomo y tuvo que ver con la historia de las transformaciones que comenzó Salvador Allende -nada más y nada menos- en el gobierno chileno, en el gobierno socialista de Allende.
Jacques, un gusto recibirlo en CX36, desde Montevideo.

Jacques Chonchol: Bueno, muchas gracias y encantado de escucharlos.

HS: Cuéntele primero a la audiencia de Radio Centenario, por lo menos brevemente -la verdad que todo su camino de actividad sería para hablar toda la mañana y no faltará oportunidad para hacerlo- pero ¿qué tareas le tocó asumir durante el gobierno de Salvador Allende?

JCh: Bueno, yo fui Ministro de Agricultura los primeros años hasta que me hicieron una acusación constitucional, lo mismo que contra otros ministros y Allende tuvo que aceptar porque no tenía mayoría en el Parlamento.
Pero desde antes venía trabajando en los problemas agrarios y en la reforma agraria que ya se había iniciado en el gobierno anterior de Eduardo Frei. Y ahí también me tocó trabajar a través de un Instituto de Desarrollo Agrario, que se llamaba el INDAP.
Realmente el trabajo fue organización de sindicatos campesinos que hasta ese momento no existían, se replicaron de una manera muy importante, consolidar la reforma agraria que había comenzado ya en el gobierno anterior y que se profundizó en el gobierno de Allende. Y al mismo tiempo, tratar de resolver el problema indígena. Los Mapuches, los indígenas que ocupaban el centro - sur de Chile (Biobío, Cautín y Malleco) habían sido privados en gran parte de sus tierras, inclusive de las que el Estado chileno les había dado y entonces había una serie de reivindicaciones para recuperar esas tierras.
Entonces trasladamos el Ministerio de Agricultura a Temuco (al sur de Chile), establecimos una serie de fundos por otras causales porque en la Ley de Reforma Agraria no decía nada sobre los Mapuches, y les restituimos más o menos 50 mil hectáreas a la comunidad indígena. Y al mismo tiempo aceleramos la organización sindical.
Todo eso se frustró con el golpe de Estado que hubo un enorme retroceso en todos esos aspectos.
Bueno, yo tuve que salir al exilio donde estuve 20 años en el sitio.

HS: O sea que en el gobierno de Allende, junto con iniciar el reparto de tierras o sea la reforma agraria, ¿también se ocuparon de organizar sindicalmente a los trabajadores campesinos?

JCh: Claro, eso ya había comenzado en el gobierno de Frei anteriormente. En el ‘67 se votaron la Ley de Reforma Agraria y la Ley de Sindicalización Campesina que antes no existía. Y con eso se había comenzado, todo eso se aceleró y se profundizó con el gobierno de Allende.

HS: ¿Y fue uno de los temas centrales, se puede decir, para que un gobierno se defina, realmente se aplique como socialista, el tema de la tierra siempre ha sido y sigue siendo un tema central?

JCh: Bueno, es un problema fundamental, lo que pasaba que había un viejo sistema agrario en Chile de enormes latifundios y la mayor parte de los trabajadores estaban ligados a la tierra, donde estaban a veces por generaciones, no eran ni siquiera remunerados en dinero sino que cobraban en regalías, en especie, con el derecho a cultivar un pedazo de tierra. No tenían organización sindical, no tenían ninguna posibilidad de mejorar y entonces había una enorme apelación a que por un lado se redistribuyera la tierra y por otro lado se organizaran los sindicatos campesinos.

HS: ¿Es cierto que de alguna manera su lema o la concepción para hacer la Reforma Agraria era hacerla “rápida, drástica y masiva”?

JCh: Eso es un planteamiento que yo he tenido hace muchos años porque creo que como la reforma agraria, si se hace en profundidad con cambios muy sustanciales en la estructura agraria, mientras más rápido se haga y mientras más se estabilice la situación, más se vuelve a una normalidad en otro contexto y entonces evita una serie de problemas.
Entonces yo siempre he pensado que la reforma tiene que ser rápida, drástica y masiva.

María de los Ángeles Balparda: Un salto pegamos a estos tiempos por lo que está sucediendo en Chile hoy, que se dice que sorprendió a muchos. ¿A ustedes los sorprendió lo que está pasando en Chile, esta salida masiva a la calle del pueblo chileno?

JCh: Bueno, la verdad es que para todo el mundo fue una sorpresa porque había muchos reclamos en muchos sectores. Pero de repente con motivo del alza de los transportes, que siempre ha sido en Chile un reclamo de la clase popular muy importante, salieron a la palestra toda una serie de reivindicaciones que desde hace muchos años se venían planteando en Chile por distintos sectores sociales.
Entonces, todo se juntó y en dos semanas Chile se ha movilizado pidiendo una serie de cambios que hasta ese momento no se pensaban hacer.

 

MAB: Ya van varios días de movilizaciones, son muy grandes, se han logrado dicen las más grandes de la historia, y pareciera como que Piñera quiere un diálogo. ¿Hay un interlocutor para Piñera? ¿Quién sería?

JCh: Bueno, en este momento el interlocutor están siendo los partidos políticos de oposición, pero la verdad es que este movimiento popular desborda de muy lejos a los partidos políticos.
Todo el sistema político tiene mucho desprestigio hoy día en Chile. O sea, si hay sólo un acuerdo entre partidos políticos y no hay al mismo tiempo una participación importante de las organizaciones sociales, esto no se va a poder resolver.

 

MAB: ¿O sea que todos los partidos políticos tienen desprestigio?

JCh: Enorme. Porque ha habido, por un lado, la gente les atribuye que los parlamentarios ganan unos sueldos como nunca, uno de los más altos en el sistema parlamentario de cualquier parte del mundo. Al mismo tiempo tienen una serie de privilegios que no tiene el resto de la población, cuando han habido una serie de negociados por financiamiento de la política por grandes empresas, prácticamente ninguno ha sido condenado.
Entonces, hay hoy día un desprestigio muy grande del sistema político chileno.

 

MAB: ¿Y las organizaciones sociales -que por lo que usted dice tienen relevancia allí- cuáles serían las más importantes?

JCh: Bueno, están las tradicionales: la Central Única de Trabajadores, los Colegios de Profesores y otros más, pero en este momento, el movimiento popular desborda por todos lados.
Hoy un elemento muy importante de diálogo son los Alcaldes, porque los Alcaldes de las distintas Comunas son los que están más cerca de la gente.

 

HS: Además de ese descontento con el sistema político que usted marcaba, ¿qué razones de fondo tiene la situación de Chile que ha llevado a la gente a este grado de protesta? Porque usted sabrá que el modelo chileno muchas veces es puesto de ejemplo, incluso nos ha tocado aquí desde Uruguay por parte de integrantes del partido de gobierno, el Frente Amplio, el ministro de Economía y otros que lo han puesto en su momento como ejemplo a Chile. ¿Qué fallas, cuál es la verdad de ese modelo que no siempre se ve y que ha llevado a la gente a la calle?

JCh: Bueno, mire, lo que pasa es que después del término de la dictadura los partidos -hoy los partidos democráticos- terminaron con la violación de los derechos humanos, volvieron a una cierta democracia, pero no fueron capaces de resolver una serie de problemas de fondo que se han venido agravando poco a poco.
Por ejemplo, uno de ellos es el costo del transporte.
El transporte público siempre ha sido una preocupación muy grande de los chilenos porque, a pesar de que ha mejorado mucho, la mayor parte de los sectores populares, por ejemplo en Santiago, tienen que trasladarse durante dos o más horas para llegar desde los lugares donde viven al trabajo y en la tarde volver. O sea, tienen que levantarse antes de las 6:00 de la mañana para poder tomar la locomoción y llegar a las 8:00 a los lugares de trabajo.
Entonces, toda alza en el costo del transporte significa un peso muy grande para muchos sectores populares, y no sólo para ellos, para los estudiantes y muchos más.
Esta fue la clave del estallido actual.
Pero además se juntan muchas otras cosas. Chile tiene un sistema de Salud en que el 80% de la población está en un sistema público que es absolutamente insuficiente y el 20% privilegiado está en un sistema privado que cuesta plata pero que hay una diferencia de tratamiento entre uno y otro enorme.
Además, dentro del sistema de salud tenemos el problema de los remedios. Chile es el país más caro de América Latina en materia de remedios, y todo esto ha sido monopolizado por tres cadenas de farmacias que controlan prácticamente el 90% de los remedios. Y esto es un peso muy grande en la mayoría de los hogares, especialmente en la gente vieja que necesita más recurrir a los remedios.
Después tenemos el problema de las pensiones. Hoy día se privatizó en la dictadura y no se modificó después el sistema de pensiones de organismos que se llaman las AFP y prácticamente una buena parte de los chilenos está recibiendo una pensión mínima, después de imponer durante muchos años que no les alcanza para vivir. Inferior incluso en muchos aspectos al sueldo vital (sueldo mínimo) y están además los privilegios que van a unos pocos que hoy día tienen altos beneficios.
Entonces, es un país que se ha desarrollado con un modelo neoliberal, con un modelo capitalista, con mínima intervención del Estado porque se ha mantenido eso que prácticamente el mercado es el que va a resolver todos los problemas y eso indudablemente ha agravado las diferencias sociales en un país que siempre ha sido muy desigual.

 

HS: Esto no tuvo mayores cambios entre las administraciones de la derecha más tradicional –como Piñera- y los gobiernos de la Concertación que incluyen al Partido Socialista donde ha estado la presidenta Michelle Bachelet, no ha habido grandes diferencias.

JCh: Se ha acentuado con el gobierno de Piñera. En el gobierno de Bachelet se trataron de hacer algunas reformas importantes; se planteó, por ejemplo, una reforma de la Constitución, todavía tenemos la Constitución que viene de la época de Pinochet. Se hicieron algunos esfuerzos pero eso quedó parado al término de su gobierno.
También en el gobierno de Bachelet se trató de facilitar el costo de las Universidades, se hizo que el Estado se hiciera cargo de los sectores más desprotegidos de las Universidades, que el costo fuera cero, pero prácticamente están las Universidades privadas con los mejores recursos, y donde los estudiantes tienen las mejores posibilidades de formarse.
La gente que tiene que ir al sector público, que no logra que el sector público le financie sus estudios, prácticamente tiene que endeudarse, y después cuando salen de profesionales pasan muchos años endeudados pagándole al estado los créditos que le ha dado.
Entonces, hay una serie de desigualdades que se vienen dando, inclusive con los gobiernos de la Concertación, que son los que en este momento están estallando por todos lados.

 

HS: Y el tema que lo ha ocupado a usted, el tema de la tierra que es estratégico, ¿qué pasa en Chile en este sentido?

JCh: En ese sentido ha habido algunos avances.
Chile se ha especializado en un sector de exportación que indudablemente para lo cual tiene condiciones porque es una especie de California del hemisferio sur, está en un clima de verano cuando muchos de los mercados de consumidores están en el hemisferio norte, lo que le permite exportar muchos productos. Pero al mismo tiempo el movimiento sindical, que había avanzado mucho, se ha debilitado enormemente. Hoy día inclusive, en muchas de las empresas agrícolas, están ocupando trabajadores migrantes, haitianos o de otras nacionalidades que no tienen todavía su situación arreglada para pagarles menos. Y no hay una ley sindical que les dé verdadero poder a los sindicatos.
Entonces, todo esto se ha venido comprometiendo de una manera muy importante, hay avances productivos por un lado pero no hay avance social por el otro.

 

HS: Bien, Jacques, déjeme contarle a la audiencia que usted tiene 93 años, ¿digo bien?

JCh: Así es.

 

MAB: ¡Qué maravilla! ¡Qué envidia!

HS: La verdad que la gente se estará admirando, los uruguayos que lo están escuchando.
Le queremos agradecer estos minutos y comprometerlo al aire a cuenta de conversar en otras oportunidades, porque nos quedamos con ganas de conversar más también de esa experiencia en el gobierno de Salvador Allende como se imaginará, que nos parece que es importante transmitir a nuevas generaciones de latinoamericanos.
Hay que agradecerle también a Plínio de Arruda Sampaio Jr. que nos facilitó este contacto, así que también agradecerle a él que es columnista de esta Radio.

JCh: Bueno, con mucho gusto.
Fui muy amigo durante muchos años del padre de Plínio que también se llamaba Plínio y que fue un hombre muy importante en la política del Brasil, que inclusive estuvo exiliado muchos años en Chile, momento en que nos hicimos muy amigos.

 

MAB: Muchas gracias, Jacques.
Un abrazo desde Montevideo y hasta pronto.

JCh: Bueno, encantado y muchos saludos, gracias.

 

(*) Jacques Chonchol Chait, fue Director del Departamento de Economía Agraria-Ministerio de Agricultura de Chile (1953-1954), Ministro de Agricultura del ex presidente Salvador Allende (1970 y 1972), Director del Ceren (Centro de Estudios de la Realidad Nacional de la Universidad Católica), y Director del Instituto de Altos Estudios de América Latina, de la Universidad de París.