“A TRAVÉS DEL PENSAMIENTO SI UNO LE PEGA AL QUE DETENTA EL PODER, ESO TIENE UN PRECIO”
Conversando y pensando con el profesor Luis Maseda, 25 de febrero de 2020

¿Vale la pena defender las ideas al punto que nos cueste la vida? Con esta pregunta se podría resumir la reflexión que nos propuso para pensar el profesor Luis Maseda al compartir  ‘Mañanas de Radio’ en CX36, partiendo de. “Está claro que desde el poder -y está claro que desde los medios que se manejan desde el poder- la propuesta es que la gente no piense, es decir todo está pensado ya. Están todas las respuestas, no hay preguntas, no hay cuestionamientos. Y la invitación es a que nos sumemos a la masa digamos, al conformismo generalizado, a remar, a perder la galera, que consumamos todo lo que podamos, que nos endeudemos bien y a que no pensemos. Entonces la urgencia de hoy es la urgencia de tener un pensamiento propio”, subrayó Maseda. Y destacó que esa opción “obviamente tiene un costo” porque “el pensar tampoco es gratis. Y cuando a través del pensamiento uno le pega al que detenta el poder, eso tiene un precio” y hay que pagarlo. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/profluismaseda

 

María de los Ángeles Balparda: Profesor Luis Maseda, bienvenido.

Luis Maseda: Muchas gracias, un saludo para ti, para la audiencia y un honor realmente esta invitación.

 

MAB: Siempre viene con una canción que hay que agradecer. Pero me pregunto para qué ‘se va a usar la canción’ porque nos propone hoy hablar de Giordano Bruno, la cebolla, la nave espacial y el universo infinito.
La cebolla está acá arriba de la mesa.

LM: La cebolla la trajimos, es un regalo para la directora de la radio, porque cuando nos invitó y yo le dije como se iba a llamar la charla de hoy, Sandra me dijo: ‘me quedo con la duda con esto de la cebolla’. Entonces la trajimos, como te decía hoy le hice una pequeña producción, la lavé anoche.
Pero además nos va a venir bien para la charla de hoy.

 

MAB: Giordano Bruno una figura que creo que antes todos manejábamos más, capaz que hoy hay que presentarlo. Si lo buscas en Internet te dicen que fue astrónomo, filósofo, teólogo, matemático y poeta. ¿Era raro que todo eso pudiera ser una persona en esa época?

LM: Estamos hablando de un momento importantísimo de una historia que es el renacimiento, no hay que pensar más que en la figura de Leonardo por ejemplo, que también tenía una multiplicidad de habilidades y de conocimientos, incluso conocimientos técnicos muy variados.
Giordano Bruno fue un luchador por sus ideas, como dice la canción alguien que defendió su libertad, como relata la canción también estuvo preso en condiciones durísimas  durante muchos años, fue perseguido además por el poder, se tuvo  que ir de Italia, tuvo una vida errante por toda Europa.

 

MAB: Vivió 52 años nada más.

LM: Nada más. Y estuvo 8 años preso a raíz de las acusaciones que pesaban sobre él por parte de la Inquisición.
Yo leía una frase de Giordano Bruno que realmente es impactante cuando lo condenan a muerte, él dice “tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla”, tiene el coraje de decirle eso a aquellos que lo habían condenado a la hoguera


MAB: Hablamos del año 1500 y pico.

LM: Del 1600. Cuando muere.
Él nace el 9 de febrero de 1548 y muere el 17 de febrero del 1600, o sea que hace 420 años.
Es una respuesta contundente y toda respuesta tiene que ver con el otro, porque el otro siempre nos interpela como dice un filósofo que se llama (Emmanuel) Levinas, exige de mí una respuesta el otro. Hay una cuestión que es profundamente ética, porque la ética tiene que ver justamente con la posibilidad de responder al otro y tiene que ver con la responsabilidad frente al otro o frente a los otros en este caso, frente a toda la humanidad.

 

Diego Martínez: Hay una cuestión también cómo la sociedad recibe una condena y cómo la recibe la persona, si a alguien lo sancionan por ejemplo con la cárcel o si él lo vive de esa manera es una cosa, si lo vive como una condena, como una pena si no cambia también el sentido de lo que la sociedad impone.

LM: Claro.
Yo estaba leyendo un libro de Jaime Barylko que es un pensador argentino  que yo sigo mucho -pese a que en los círculos filosóficos por lo menos en los nuestros no tienen mucha buena receptividad- y Barylko decía una cosa interesante “la vida no es sólo las ideas la vida es sumersión en compromisos y conductas”. O sea, es bañarse, sumergirse en los compromisos y conductas.
Nosotros acá tenemos un hombre que no solamente defendió determinadas ideas que las vamos a comentar hoy, que son muy importantes, sino que además tuvo un compromiso profundo, un compromiso existencial con esas ideas y mantuvo una conducta coherente porque lo vamos a ver.
Se le prometió el indulto o la posibilidad de no condenarlo a muerte, a cambio de que se retractara. Y yo estaba preparando la charla hoy y pensaba.
En los años ‘60 Ernesto Che Guevara fue presidente del Banco Central de Cuba  y fue Ministro de Economía si mal no recuerdo.  En esa época tuvo una fuerte discusión de ideas con los soviéticos, porque los soviéticos querían que Cuba siguiera produciendo el monocultivo, siguiera atado el azúcar. Y el Che Guevara defendía la necesidad de diversificar la matriz productiva y agregar valor a través de la industrialización, o sea quería industrializar a Cuba.
Esa discusión era una discusión de ideas.
Si el Che se hubiera quedado en esa discusión seguramente hoy pocos nos acordaríamos de él, porque lo que lo llevó a convertirse en un mito fue su compromiso y su conducta frente a sus ideas.
Entonces es bien interesante esto que dice Jaime Barylko, que la vida no es sólo las ideas. Hay muchos que tienen buenas ideas, pero que después, cuando llega la hora de la verdad y la hora del compromiso, de la sumersión como dice Barylko, no están.

 

MAB: En el caso de Giordano Bruno por esto de que hay que volver a explicar y hay que volver a informar sobre estas cosas que antes era más fácil encontrárselas, porque se leía más sobre historia que ahora. Giordano Bruno que era todo esto que decíamos recién, para estudiar el papel de la religión en esa época en que si querías estudiar pasabas por la religión, necesariamente.

LM: Sí, él era un domínico, era de la Orden de los Domínicos, se recibió de sacerdote, después de Doctor en Teología muy joven y a los pocos años tuvo que huir de la congregación.

 

MAB: Tuvo que renunciar.

LM: Claro, porque él no aceptaba tener imágenes de santos, sólo una luz en su habitación. Y parece que le recomendó a un condiscípulo leer sobre la vida de la virgen, leer otros textos más interesantes, lo que despertó la ira de las autoridades; y en 1576 tuvo que huir.
 

MAB: Este sí que iba contra la corriente y contra el pensamiento dominante.

LM: Sí. Le voy a pedir a Diego si se anima a leer esta semblanza que está escrita en el año 2000 por Jorge Lanata que salió publicada acá en la Revista 3.

 

DM: Si, dice:
“Es probable que la esclavitud desapareciera el día que un esclavo en las galeras de un barco se atrevió a preguntarse por qué remaba, el día que cualquiera tuvo la audacia de cruzar la raya amarilla y volvió para contarnos que había más allá. Hace 400 años que uno de esos desobedientes -el filósofo italiano Giordano Bruno- fue atado a una estaca, amordazado y quemado vivo en público en el centro de Campo de Fiori en Roma, no muy lejos del Vaticano. Tenía 52 años y era culpable de haber escrito que el universo es infinito, que la estructura del átomo es la misma en cualquier planeta y que todo estaba en constante cambio.
Bruno se había equivocado al calcular las fechas, faltaban 310 años para que el matemático Georg Cantor se animara a calcular el infinito y 390 para que el astrónomo Carl Sagan afirmara que  estamos hechos de la materia de las estrellas”.

LM: Cuando Giordano Bruno defiende estas ideas no hace ni más ni menos que enfrentarse con el poder dominante, que en ese momento estaba encarnado en las autoridades de la Iglesia y de otras religiones, fue ex comulgado por tres religiones: la católica, los calvinistas, los luteranos. Todos, hacían fila para pegarle al pobre Giordano.

 

MAB: Por materialista fue me parece.

LM: Tuvo más de 30 cargos en su contra o sea que estaba complicada la defensa y además el hombre se mantuvo en sus 13 y no se desdijo de sus condiciones, pese a que era profundamente religioso, porque en todo momento habla de Dios desde una visión personal digamos. Una visión ateísta pero en todo momento habla de Dios, habla de la inteligencia superior. Pero claro, se aparta de los dogmas y le pega en la línea de flotación a una visión del mundo dominante hasta ese momento que era el universo medieval.
Ese universo medieval estaba basado fundamentalmente en la visión que a través de Santo Tomás había llegado a la Cosmología de Aristóteles, qué planteaba esa cosmovisión, primero el geocentrismo  o sea la tierra estaba ubicada en el centro del universo.

 
DM: En este artículo de Jorge Lanata hay una biografía:
“Giordano Bruno nació en 1548, se ordenó sacerdote a los 24 años, supo al poco tiempo que en el monasterio de San Doménico Maggiore no estaba bien visto hacer preguntas. Cuatro años después de formalizar sus votos huyó al norte de Italia mientras el tribunal de la Santa Inquisición de Nápoles y el Santo Oficio de Roma le pisaban los talones, viajó a Suiza, Francia, Inglaterra, Alemania y Checoslovaquia sin afincarse en ningún lado. Bruno molestaba tanto a los religiosos como a los intelectuales de la época. Durante una breve temporada como profesor en Oxford publicó seis diálogos en italiano sobre ‘De la causa principio y uno’, ‘Sobre el infinito universo y los mundos’, ‘Sobre la cena del miércoles de ceniza’, ‘La cábala del caballo Pegaso’, ‘La expulsión de la bestia triunfante’ y ‘Delirios heroicos’.
Fue ex comulgado por tres iglesias, la luterana, la calvinista y la católica y condenado dos veces por la Santa Inquisición  de Venecia en 1592  y por la Santa Inquisición de Roma en 1593”.

 

MAB: ¿Y la cebolla que tenía que ver en todo esto?

LM: Estábamos hablando del Universo medieval, de la concepción predominante en el renacimiento que venía de la Edad Media. En primer lugar decíamos antes del corte es un universo geocéntrico, la tierra ocupa el centro del Universo.
En segundo lugar es un universo heterogéneo. Decía Aristóteles que el Universo estaba dividido en dos regiones el mundo sub-lunar y el mundo supra-lunar, en el mundo sub-lunar había cuatro elementos la tierra, el agua, el aire y el fuego, cada elemento tendía a ocupar su lugar natural. O sea que el movimiento era hacia su lugar natural.
Por ejemplo si nosotros tomamos una piedra y la soltamos la piedra es tierra, cae, por qué cae, porque va hacia su lugar natural que es el centro, el agua ocupa un lugar superior sobre la superficie de la tierra, el aire una capa superior por encima del agua y el fuego una capa que está todavía por encima en ese mundo sub-lunar. Cuando encendemos el fuego las llamas van hacia arriba porque van hacia su lugar natural.
En este mundo sub-lunar se da el cambio, se da la destrucción, se da el devenir, pero hay otro mundo que es mundo supra-lunar que es el mundo que está más allá de la luna, este mundo está constituido por una serie de esferas -acuérdense que la Tierra está en el centro- que a diferencia de lo que pasa en el mundo sub-lunar no buscan su lugar natural sino que tienen un movimiento perfecto, cuál es, el circular, o sea que la esfera de  la luna gira en torno a la tierra, la de los planetas Marte, Mercurio, el Sol.
Todas esas esferas que son siete en total, que giran concéntricamente a la Tierra, la última esfera es la de las estrellas fijas que son el límite final, más allá de eso no hay universo, no hay nada más, son el límite final del Universo.

 

MAB: Esa es la concepción del mundo.

LM: Esa es la concepción del mundo, un Universo.

 

DM: No hay infinito.

LM: No, un Universo que es finito, es el último límite.
En ese Universo, en esa región supra- lunar rigen otras leyes que no son las leyes que rigen en el mundo sub-lunar y además hay un quinto elemento que es el éter, el éter es una sustancia incolora y transparente similar a las capas de una cebolla. Por eso a través de una y otra esfera se podía ver la última de las esferas porque eran como las capitas de una cebolla, traslúcidas, blancuzcas a través de la cual se podía ver el límite final del Universo. Entonces la cebolla representa a ese Universo medieval, a ese Universo que venía de Aristóteles, es el elemento que didácticamente nos puede ilustrar cual era la visión del mundo de los poderosos en esa época.

 
MAB: Y había que compartir esa visión del mundo, no se podía pensar diferente o cuestionar, cuestionar siempre es mal visto.

LM: Preguntar es desobedecer.

 
MAB: Ahí está y ahí estamos vinculados a la religión de nuevo.

LM: De nuevo, a la religión y al poder terrenal porque los reyes también tenían un poder que era de origen divino, eso recién se va a terminar con la Revolución Francesa.
Pero el poder de los reyes venía de Dios también, había todo un conglomerado ahí de poderes terrenales y de otra súper estructura como era la religión que fogoneaban esta visión del mundo, este Universo -vuelvo a decir- geocéntrico, finito, porque tenía límites y además heterogéneo, esto es muy importante.

 

MAB: ¿Lo de heterogéneo?

LM: Es muy importante porque las leyes son distintas, unas leyes rigen en el mundo sub-lunar y otras en el mundo supra-lunar y vamos a ver por qué esto es relevante y vamos a pasar al segundo elemento de la charla.

 

DM: Durante los 8 años que estuvo sometido a dos procesos y a la cárcel pudo obtener la libertad y conservar la vida, pero Bruno se negó a retractarse de sus escritos incluidos en la lista de censura del Vaticano.

MAB: Lo de retractarse siempre ha sido para los  conquistadores, para los que dominan, para el poderoso siempre ha sido uno de los mayores trofeos, vos seguí pensando lo que quieras, haz lo que quieras pero retráctate públicamente. Hay muchos ejemplos de estos.
Por eso cuando sale uno bajándose de sus ideas, el sistema -en las distintas épocas de la historia de la humanidad- lo aplaude, porque está diciendo que no cree más.
¿Qué le pasó a Giordano Bruno? Con esa concepción que había del mundo que tenían todos y era obligatoria, salir a hablar de átomos y de que todo está compuesto por átomos es un salto gigantesco.

 

LM: Sí, en realidad hay una bisagra ahí, que hablábamos en la pausa, que es la Revolución Copernicana que es uno de los ejes del pensamiento moderno.
En 1543 Copérnico publica un trabajo que se llama “Sobre la revolución de las orbes celestes” donde rompe con esta visión aristotélica. Primero en este libro se plantea el fin del geocentrismo porque coloca la Tierra en movimiento alrededor del Sol, o sea la Tierra deja de estar en el centro del Universo inmóvil, deja de ser una pelota inmóvil y pasa a ser uno de los planetas que gira en torno al Sol.
Una revolución imponente.
Segundo, el Universo se vuelve homogéneo, esto quiere decir que desde la visión de Copérnico las mismas leyes que rigen en la tierra rigen en el espacio, está claro.
O sea la física es una sola, los movimientos responden a las mismas leyes y por lo tanto pasa a ser teóricamente posible que una nave espacial salga de la tierra y cruce el espacio para llegar a la Luna o para llegar a Marte, como ahora están tratando de llegar. Porque las leyes son las mismas.
Entonces en el Universo medieval no solo era técnicamente imposible, era teóricamente imposible porque los tipos pensaban que el Universo estaba partido en dos, entonces ¿cómo ibas a hacer para que un elemento material pudiera atravesar el espacio? Era imposible. Teóricamente imposible que eso pasara.
Entonces Copérnico plantea que el Universo es homogéneo. Idea que va a ser retomada por Giordano Bruno, que también dice que el espacio en el tiempo es infinito y rigen  las mismas leyes igual que la idea del heliocentrismo, el hecho de que la tierra gira en torno al Sol.
Y en tercer lugar esta Revolución Copernicana implica la ruptura con la evidencia sensible, con los sentidos y el sentido común. Esto es muy importante.
Yo te recordaba que mi abuela que no había terminado la escuela era aristotélica, a fines de los años ‘60 cuando empezaron las primeras naves a la Luna una vez me dijo:
-Yo no sé por qué no se dejan de embromar con esto de ir a la Luna.
-¿Por qué abuela?, le digo
-Porque con tanto mandar cohetes, la Luna se va a caer, me dijo.
Eso es Aristóteles.
Esa es la visión de Aristóteles que está basada en la evidencia sensible. Porque ¿qué nos muestran  los sentidos? Que la Tierra está quieta.
 

DM: La ley de gravedad la haría caer para acá.

LM: Claro, que todo gira en torno a la Tierra.
Fíjense ustedes en estos gigantes del pensamiento si habrán tenido que luchar, porque si en el siglo XX teníamos estas respuestas imagínense en el siglo XVI. Copérnico yo no sé si porque era muy ordenado o porque la vio venir o no sé qué diablo publicó en este libro donde plantea su teoría el año de su muerte. O sea que a Copérnico no le pasó nada porque ya no estaba.
Seguramente, esta visión copernicana permite entonces que los hombres puedan  pensar navegar a través del Universo, este Universo que pasa a ser uno solo, que pasa a ser homogéneo.
Ahora bien, hay una limitación en la visión del mundo de Copérnico donde el centro del Universo era el Sol y el Universo seguía siendo finito. O sea, seguía siendo un Universo igual al de Aristóteles pero finito, simplemente cambiaba el centro, era poco pero cambiaba el centro, entonces aquí aparecen los aportes de este pensador que es Giordano Bruno, porque la primera idea que tira Giordano Bruno es que el Universo es infinito. O sea es una creación de Dios, que es un ser infinito y tiene que estar a la altura de Dios y por lo tanto el Universo no tiene límites, es infinito, con lo cual supera esa batalla o esa Revolución Copernicana abriendo el Universo en todo sentido en tiempo y en espacio.
El Universo pasa a ser infinito y era fundamental que incorpora este pensador.

 
DM: ¿Se entendía lo que era infinito en esa época? Porque ahora capaz que es más fácil entender.

LM: Yo creo que sí, por lo menos Giordano Bruno lo tenía claro porque él decía que no hay lugar privilegiado en el Universo, no hay un centro, porque es infinito.
Por lo menos Giordano Bruno lo tenía claro y lo tenía claro con respecto a Dios, la infinitud de Dios y por eso decíamos es una creación a la medida de Dios, un grande crea ese Universo a su medida.
Otra cosa interesante que plantea Giordano Bruno en esta época es que existe, fíjese que ahora estamos con el tema de Marte y la vida extraterrestre, existe una pluralidad de mundos. No pensemos que los hombres somos los únicos seres racionales, el único mundo, no. Existe una pluralidad de mundos así como existe la infinitud del Universo.
Otra idea interesantísima que plante Giordano Bruno es la pluralidad de mundos, hay infinitos mundos también y por lo general va a haber infinitas formas de vida, infinitos seres que no serán seres humanos, serán otros, racionales o no, pero eso también es una idea muy interesante de este pensador.
 

MAB: Y todavía hasta hoy se sigue hablando, como que no avanzamos mucho en el conocimiento de eso.

LM: Exactamente.
Y su visión del mundo es una visión panteísta. Él dice Dios es todo y todo es Dios, Dios está en todas partes, en todas las cosas materiales, en todos los elementos, en todos los átomos se expresa el alma del mundo que es Dios. Y el Universo también es un ser animado, esto es una idea que viene de los estoicos también, es una idea con mucha historia en la filosofía: el mundo está animado y Dios es un alma inseparable del mundo, dice que el Universo es un animal santo, sagrado y venerable.
Esto del Universo como un animal, como un ser animado -vuelvo a decir- es una idea muy vieja que viene de los estoicos y que se vincula también con esto que decíamos antes con el panteísmo, Dios y el mundo son una misma cosa, además como es un  pensador muy ecléctico también plantea que Dios es la sustancia de la sustancia o que es la mónada de las mónadas. O es el ser de lo que existe, que quiere decir esto, que los individuos nos debemos de alguna manera a una unidad superior que es el ser divino, esa inteligencia superior que es Dios.
  

DM: El 8 de febrero de 1600 fue llevado desde la cárcel del Santo Oficio al Palacio del cardenal Madrucci en la Plaza Navona, allí se leyó públicamente la sentencia mientras Bruno permanecía arrodillado. Se le imputaron más de 30 cargos y se lo declaró culpable de vida herética, de sostener la pluralidad de los mundos, de dudar sobre la virginidad de María y de cuestionar el alma humana, sus libros fueron quemados en la Plaza San Pedro y luego lo trasladaron a la cárcel.

LM: Durante los 8 años de cárcel que no fueron fáciles no le dejaron tener ni un lápiz ni un papel ni un libro. O sea que fue muy duro y pese a todo eso siguió manteniendo su coherencia y su compromiso con esas ideas.
Yo me imagino que debe haber jóvenes que nos están escuchando, debe haber gente de variadas edades, ojalá que haya jóvenes escuchándonos porque uno dice pero toda esta historia, la heroicidad de este hombre, el compromiso que tiene que ver con el presente, con el hoy, con lo que se llama la aldea global, la aldea planetaria, Net Word, las redes, Internet, porque hoy estamos en otra realidad, esto parece tan lejano, tan allá del renacimiento… Bueno lo primero que tenemos que decir es que la aldea global nos propone hoy la indiferencia, la apatía y el conformismo a través de los medios masivos de comunicación nos están proponiendo eso, la indiferencia, la apatía y el conformismo. O sea nada de eso debe ser, nada de comprometerse, nada de sentirse involucrado,  entonces uno se puede hacer esta pregunta y la hago pensando en los jóvenes: ¿Esta historia de rebelión y de lucha contra el poder instituido continúa hoy bajo otras modalidades? ¿Puede establecerse hoy algún paralelismo entre este hombre y lo que pasa hoy entre los que luchan contra los centros de poder mundial, entre los que desafían el nuevo orden mundial?
Me estoy refiriendo a los intelectuales, a los pensadores que tienen el coraje de enfrentarse. ¿Puede establecerse algún paralelismo?
Estas dos preguntas tienen una respuesta desde mi humildísimo punto de vista.
A la primera pregunta, la respuesta es que la historia esta continua hoy, se sigue dando en este mundo. Y en segundo lugar existe un paralelismo muy claro con una figura del presente que seguramente los jóvenes conocen.
Ayer miraba una noticia que decía que el 24 de febrero comienza el juicio para la extradición  de Julian Assange, el fundador de Wikileaks, que fue perseguido, después estuvo refugiado desde el 2012 en la embajada de Ecuador en Londres, con el cambio de gobierno fue echado de la embajada y está preso en el Reino Unido.
Se abre este juicio de extradición y existe la posibilidad de que sea extraditado y allí lo esperan con 18 cargos en contra.
Giordano Bruno tenía 30, este tiene 18.
Y no lo van a quemar, pero maneja una condena de 170 años de cárcel.
Un hombre que se ha vuelto sumamente peligroso porque lo que hizo fue crear un sitio –Wikileaks- donde brindó algunas informaciones que tenían que ver por ejemplo con la guerra de Irak, difundió algunas informaciones vinculadas a la guerra; por ejemplo que desde el 2003 en Irak solo murieron 109.000 personas y el 63% de esas personas eran niños, las responsabilidades están claras  acerca de esa guerra, de quien inició esa guerra y cuáles fueron los motivos.
Hay otra cosa muy significativa que yo leía en las noticias.
En los días previos al juicio, un abogado de la defensa aseguró que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció  al fundador de Wikileaks un indulto si afirmaba que Rusia no estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata.
Lo mismo que le pidieron a Giordano Bruno: que se retracte.
Entonces yo aventuro esta hipótesis que todavía no sabemos porque el futuro no lo tenemos acá y es: ¿este hombre será el Giordano Bruno del siglo XXI? Tendrá esa fuerza o quizás no.
Pero vean que hay un montón de cuestiones que coinciden.
Ambos fueron perseguidos por el poder dominante: la iglesia, los reyes, en la época de Giordano Bruno; hoy por el imperio, por la mayor potencia mundial en el caso de este hombre.
Ambos fueron aislados del mundo, ambos fueron encarcelados, ambos fueron acusados -uno con 30 cargos otro con 18 cargos-, a uno lo mataron, a otro le proponen 170 años de cárcel con lo cual  mucha chance de salir con vida no va a tener.
A ambos se les ha ofrecido que se retracten, con todo lo que implica del punto de vista simbólico retractarse.
Entonces yo me hago esta pregunta, la dejo abierta porque no sé, no conozco tanto a Assange, no sé qué va a pasar, no sé si lo van a extraditar o no, pero yo pregunto: ¿Assange se convertirá en el Giordano Bruno del siglo XXI, en el Giordano Bruno de la era digital?

 

MAB: Adolfo del Cerro dice: “Es como hoy porque en la actualidad las ideas no valen nada si no se aplican. Un ejemplo fue Mandela que quisieron liberarlo si se retractaba y prefirió cumplir la pena”.
Se puede plantear un tema para reflexionar: ¿Vale la pena defender las ideas a este punto, a este riesgo?
Vamos a pensar porque eso es una elección, Giordano Bruno en su momento lo tuvo que elegir no es que lo obligaron, al contrario, él eligió defender sus ideas y pagar esa defensa hasta con su vida. Hoy nosotros también tenemos esa posibilidad de definir, defendemos o no.

LM: Está claro que desde el poder -y está claro que desde los medios que se manejan desde el poder- la propuesta es que la gente no piense, es decir todo está pensado ya. Están todas las respuestas, no hay preguntas, no hay cuestionamientos.
Y la invitación es a que nos sumemos a la masa digamos, al conformismo generalizado, a remar, a perder la galera, que consumamos todo lo que podamos, que nos endeudemos bien y a que no pensemos.
Entonces la urgencia de hoy es la urgencia de tener un pensamiento propio. Obviamente tiene un costo. Hay un dicho de los boxeadores que me comentaba un compañero, dice: ‘las piñas no son gratis’.
Y bueno, el pensar tampoco es gratis. Y cuando a través del pensamiento uno le pega al que detenta el poder, eso tiene un precio.

 

MAB: Sin duda. Y hay que pagarlo.
Gracias por haber venido Maseda, como siempre por movernos la neurona.

LM: Gracias a ustedes.