“HAY UN TOTAL DESINTERÉS POR CUIDAR DE LA GENTE QUE ESTÁ EN SITUACIÓN MÁS VULNERABLE”
Contacto com Plínio de Arruda Sampaio Jr. desde Brasil, 5 de marzo de 2020.

 

Las catástrofes climáticas que se registraron en las zonas de Rio de Janeiro y San Pablo. “Son problemas que tienen que ver, sin duda, con el cambio climático, pero también con la urbanización caótica y subdesarrollada que se hace aquí en Brasil con ciudades absolutamente gigantescas y caóticas, y con la gestión displicente de las autoridades públicas en relación a la población más pobre. Es esta combinación que acaba generando estos desastres”, dijo desde San Pablo en su contacto semanal con CX36, el economista y profesor Plinio de Arruda Sampaio Jr. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/20200305pliniodearrudasampaiojrbrasil

 

Hernán Salina: Otra semana de contacto con nuestro hombre en San Pablo, Plínio de Arruda Sampaio Jr., estamos con Diego aquí en estudios. Bienvenido una semana más Plínio.

Plínio de Arruda Sampaio Jr.: Buenos días Hernán, buenos días Diego, gran gusto hablar con Radio Centenario.

 

HS: Plínio, primero, antes de ir a temas más directamente políticos, queríamos una mención contigo, algo que ya has vos comentado, que tiene que ver con el desastre que ha vivido Brasil en estas semanas con las tormentas, estos temporales que han dejado decenas de muertos en distintos Estados y donde hay también responsabilidades, por supuesto, tanto por la planificación territorial de dónde vive la gente y por cómo son atendidos después estos desastres atribuidos al cambio climático ¿no?

PASJ: Sí, bueno, esto está ocurriendo en las grandes ciudades brasileñas, de manera muy intensa en Belo Horizonte, ahora en San Pablo, en Santos que queda cerca aquí de San Pablo, una ciudad litoraleña muy grande y Río de Janeiro.
Bueno, es lo que yo llamo la venganza de la naturaleza. Son problemas que tienen que ver, sin duda, con el cambio climático, pero también con la urbanización caótica y subdesarrollada que se hace aquí en Brasil con ciudades absolutamente gigantescas y caóticas, y con la gestión displicente de las autoridades públicas en relación a la población más pobre.
Es esta combinación que acaba generando estos desastres que ya fueron más o menos naturalizados por la prensa brasileña, es más o menos como una mala pata, mala suerte, esto ocurre de repente.
Para que tengan una idea del nivel en que está la política brasileña, el alcalde de Río de Janeiro es un apoyante de Bolsonaro, dijo que la culpa de las muertes es de la propia población, que prefiere vivir en estas cuestas porque así queda más fácil desechar el residuo del baño de sus casas.
Es una cosa tan escandalosa que este señor fue ahí a una de las poblaciones y cuando llegó la gente lo sacó tirándole barro y no lo dejaban quedarse ahí.

HS: ¿Eso fue al alcalde de Río?

PASJ: Al alcalde de Río de Janeiro, que es un pastor evangélico.

HS: ¿Y hay algún tipo de iniciativa de responsabilidades sobre esto, de ayuda a la gente que se ha visto afectada, o esto depende de cada uno de los gobiernos estaduales, Plínio?

PASJ: No, esto en realidad queda a cargo de los alcaldes, del gobierno municipal. Todas las veces que ocurren estos desastres yo digo que se pone en escena lo que yo llamo de kit desastre. Entonces vienen las autoridades, repiten que todo lo que hicieron estaba cierto, que todos funcionaron muy bien, pero que se va a apurar si hubo alguna falla y que de ahora en adelante se van a tomar mayores precauciones.
Pero esto se dice, Hernán, a decenas de años. Esto es nada más una satisfacción a la opinión pública para simular que se está haciendo algo.
En realidad es un total desinterés por la situación del pueblo, no hay ninguna medida. Por ejemplo, este señor de Río de Janeiro, Crivella, responsabilizó a la gente por su propia muerte, pero no gastó un centavo con el presupuesto que existía para hacer prevenciones de limpieza, de drenaje, estas cosas menores pero que también son importantes.
O sea, en realidad hay un total desinterés por cuidar de la gente que está en situación más vulnerable.

HS: Bien, Plínio, te queríamos preguntar también puntualmente, vemos anuncios de un acuerdo militar sin precedentes entre Brasil y Estados Unidos que podría ayudar a la industria militar brasileña a abrir el mercado de defensa más grande del mundo. Se habla de una cifra de un fondo de 96.000 millones de dólares. Me imagino que esto está robustecido por toda una serie de compromisos de sociedad política entre Bolsonaro y Trump, que lo va a ir a visitar parece a Trump en los próximos días.

PASJ: Sí, salió esta noticia, en realidad yo traté de investigar lo que había de concreto en la noticia y hay muy poca información.
Lo que sí es seguro es, son dos elementos los principales yo creo. Primero, un alineamiento fuerte de Brasil con los Estados Unidos, y en la cuestión militar de manera particular. Esto empieza cuando Brasil gana el estatus de país aliado de la OTAN, lo que es muy importante porque como todo el público uruguayo sabe, Brasil está muy amenazado de ser invadido por China y por Rusia, entonces es importante hacer esta alianza con la OTAN.
Bueno, esto es un acercamiento muy grande. Ese acercamiento le permite a Brasil tener una participación más orgánica en el complejo militar americano.
Desde el punto de vista de los americanos le conviene porque se aproximan a Brasil, porque Brasil siempre tuvo una política de colaboración a distancia con los americanos. Esta es la diplomacia brasileña desde el Barón de Río Branco que es el fundador de la diplomacia brasileña.
Entonces, la política externa brasileña es, somos amigos de los americanos, no hacemos líos aquí en América del Sur, somos siempre un factor de equilibrio en América del Sur y de esta manera los americanos se quedan lejos. Y quedando lejos, mejor para nosotros.
Entonces, es una política extraña, pero es de colaboración para mantener un mínimo de autonomía. Bueno, esto es lo que está cambiando. Lo que dice Bolsonaro es, no, nosotros queremos una sumisión de manera integral y tutelada por los americanos. Esto es lo que este acuerdo simboliza.
Estos 96 millones, primero es dilatado en el tiempo y es una cosa que hay que ver lo que hay. Porque ahora en Brasil, y yo creo que en toda América Latina, siempre que se hace un gran negocio, una gran transacción, se dice, bueno, esto va a generar renta, esto va a generar ingreso y va a generar empleos.
Entonces, se agita con esta cosa buena para la gente que está buscando empleo. Pero cuando se viene el negocio, no pasa nada de lo que ellos habían prometido.
Este es un número que no hay cómo verificar lo que hay de concreto, es más un número de propaganda, la noticia que viene sobre este acuerdo en Brasil viene de manera muy preparada por los asesores de prensa para que parezca una cosa muy, muy positiva, hay que ver lo que hay de real en esto.
Pero de concreto es, la subordinación de Brasil a Estados Unidos cada vez mayor, la integración de la industria bélica brasileña a la industria bélica americana. Y el interés que tienen los Estados Unidos en subordinar todo el operativo militar brasileño a su interés estatal y al interés de sus grandes empresas comerciales.
Yo creo que esto es lo que hay de concreto en lo que se puede ver.

 

Diego Martínez: Plínio, fechas que se vienen como el 8 de marzo, cómo está enfocado, desde dónde, si hay multiplicidad de miradas con respecto al Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Conocer un poco también desde cómo se vive desde los ámbitos políticos en un Brasil que obviamente tiene un gobierno con una determinada mirada también sobre los temas de género...

PASJ: Sí, Diego, nosotros decimos aquí que vamos a tener una especie de jornada de marzo. Porque está el 8 de marzo ahora, la manifestación de las mujeres, el día 14 van a haber protestas contra el asesinato de Marielle y la impunidad de los asesinos y el día 18 de marzo habrá una huelga nacional por la educación y por los servicios públicos.
Entonces marzo empieza con varias manifestaciones marcadas.
Al mismo tiempo el gobierno convocó a manifestaciones de calle para el día 15 de marzo contra el Congreso Nacional y contra el Supremo Tribunal Federal.
Entonces, marzo empezará caliente y hay que ver quién pone más gente en la calle.
El día 8 es un día que hay mucha agitación, yo creo que será un día en que mucha gente irá a la calle. Desde el punto de vista político, no hay una consigna unificadora, entonces cada uno irá a la calle con su propia consigna, porque hay mucha dificultad para unificar la consigna. El problema concreto es qué hacer con Bolsonaro.
Entonces, la gente más a la izquierda cree que llegó el momento de meter el "¡Fuera Bolsonaro!" en la calle y poner esto a debate de la sociedad, pero el PT con el comando de Lula principalmente se rehúsa totalmente a aceptar esta consigna, porque Lula es de la política que no hay que proponer el "fuera Bolsonaro".

 

DM: Tolerancia

PASJ: En realidad él yo creo que hace parte un poco del acuerdo para su liberación, esto son cosas escondidas, oscuras, que uno no sabe exactamente por qué hace esto. Pero el hecho es que es tan fuerte su compromiso con el "se queda Bolsonaro" que hasta dentro del PT ya empieza a haber mucho descontento.
Entonces, el 8 de marzo yo creo que va a ser grande, va a ser fuerte, pero políticamente no estará muy unificado.

 

DM: Muy bien.
Plínio, nosotros por acá vamos dejando, no sé si hay algún otro tema que te parezca importante de la realidad brasileña en estos tiempos.

PASJ: Mira Diego, sólo para que los oyentes uruguayos tengan la información, ayer salió el resultado del PIB brasileño del 2019, el resultado fue un crecimiento del 1.1% lo que quiere decir que la renta per cápita fue negativa, es el séptimo año que tenemos renta per cápita negativa. Es el peor resultado de Brasil desde el gobierno Temer, de los últimos 3 años, el nivel de la producción brasileña ahora está en el mismo nivel que estaba en el 2012.
O sea, en resumen, la economía brasileña está estancada.

 

HS: ¿Pero van a bajar los combustibles?

PASJ: No lo creo, realmente no creo que baje el precio de los combustibles porque el dólar aquí en Brasil está subiendo muy, muy fuerte y tiene que ver con el impacto fuerte de la crisis internacional en la economía brasileña.
Entonces, nuestra economía, al contrario de lo que dice la gente, que se estaría recuperando y que con el gobierno y las reformas liberales la economía crecería y generaría empleos, la realidad objetiva es que la economía está estancada, la renta per cápita cae y la situación es de extrema vulnerabilidad.

DM: Muy bien Plínio, como siempre, te agradecemos muchísimo por la información, por el análisis, y bueno, mantendremos este contacto semanalmente.
El carnaval cerró con tranquilidad ¿no?

PASJ: El carnaval cerró y ahora empezó el año 2020 aquí en Brasil

HS: Un abrazo Plínio, hasta la próxima.

PASJ: Un abrazo para todos ahí, hasta la semana que viene.