“EL RIESGO ES MUY GRANDE PARA LOS FUNCIONARIOS Y PARA LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD”
Entrevista a integrantes del sindicato del Instituto Nacional de Rehabilitación, 17 de marzo de 2020.

 

Este martes 17 de marzo en ‘Mañanas de Radio’ recibimos a Juan Nolasco, Jonathan Perdomo y Graciela Coimbra, integrantes del sindicato de funcionarios del Instituto Nacional de Rehabilitación, que denuncian la situación que puede plantearse debido al coronavirus en las cárceles para los presos, los funcionarios y familiares. Al hablar de la situación carcelaria, indicaron que la situación es muy preocupante con una población carcelaria cercana a las 12 mil personas. Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/sindicatodelinr

 

Hernán Salina: Estamos recibiendo a trabajadores integrantes del sindicato de funcionarios del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), sindicato que pertenece a COFE, Juan Nolasco y Jonatan Perdomo están en la mañana de la 36. Bienvenidos los dos, gracias por estar esta mañana con nosotros.
Los invitábamos a partir de conocer una Declaración que emitieron ayer tras una reunión con integrantes del directorio, ustedes nos contarán cuál es la situación planteada con mucha preocupación por lo que significa parte de esta población que está recluida, andamos ya en los 12 mil presos más o menos en nuestro país ¿no?

Juan Nolasco: Sí, 11 mil y poco

 

HS: Buen día. Cuéntennos qué ha pasado

JN: Bueno, buenos días, gracias por la invitación, buenos días a toda la audiencia. En realidad, respecto a esta pandemia que estamos viviendo a nivel mundial, a nivel de la región obviamente que también, ha llegado a nuestro país y bueno, hay que empezar a tomar ciertas decisiones. A raíz de eso nosotros hicimos la consulta con el ministro mismo y con el director del INR que se invita al sindicato a participar de una reunión ayer. Una reunión donde estuvieron algunos directores de las unidades, el directorio completo del INR

 

HS: ¿Hablamos de las mismas autoridades que vienen de antes, no han cambiado todavía en este caso las autoridades?

JN: Han cambiado sí, el nuevo Director Nacional es el comisario general Luis Mendoza.

 

HS: Cierto.

JN: El que se mantiene de la gestión anterior es el Subdirector de Seguridad Juan Rosas, pero cambió la subdirección técnica y la subdirección administrativa. La subdirectora técnica es Milena Mas, antes estaba Diego Grau.
Bueno, estuvo todo el directorio, estuvo el Asesor del Ministro y el Director de Convivencia del Ministerio del Interior, estuvo el comisionado parlamentario, estuvo la Directora de SAI-PPL (Sistema de Atención Integral - Personas Privadas de Libertad), estuvo la Directora de Sanidad Policial ya que en los centros penitenciarios la atención de salud en algunos lugares es por ASSE y en otros por sanidad policial, y algunos Directores de zona metropolitana.
Bueno, en la reunión se plantearon algunas cosas, nosotros llevamos un documento donde planteamos cosas que a nosotros nos parecía, teniendo en cuenta el cuidado de las personas privadas de libertad, los funcionarios y la población en general. Entonces, estuvimos haciendo algunos planteos respecto a eso, algunos planteos muy parecidos al que hizo el mismo comisionado parlamentario, las compañeras de ASSE y de sanidad policial también. Respecto, por ejemplo, a la suspensión de las visitas, que para nosotros es algo que se debe tomar de otra manera más allá de que el INR presenta la posibilidad de la reducción de la visita a un máximo de una persona por cada privado de libertad, no deja de haber un trasiego importante de personas en todos los centros penitenciarios. Los ómnibus, capaz que no tan abarrotados como todos los días de visita pero igualmente van a ir ómnibus llenos. Hablando de unidades como el Comcar, por ejemplo, que más allá de que se habilite una persona por privado de libertad tenemos más de 3 mil privados de libertad en el Comcar. Y no se está teniendo en cuenta el riesgo, tenemos privados de libertad con HIV, con BK, problemas respiratorios, problemas cardíacos que obviamente, si el virus entra a alguno de los centros penitenciarios hay un riesgo enorme de contagio.

 

HS: Ustedes plantearon qué tipo de medidas, bueno, lo de la visita pueden decir que es un tema sensible que muchas veces genera protestas en los presos.

JN: Sí, claro.

 

HS: ¿Cómo se podría manejar eso?

JN: En realidad el corte de la visita es algo que también planteaban ellos como que nosotros no estábamos teniendo en cuenta la parte de seguridad, y no es así, al contrario. Nosotros sí estamos contemplando la parte de seguridad, quizás no de la misma forma que lo están contemplando ellos.
Nosotros contemplamos la parte de seguridad porque obviamente que si hay un contagio masivo en una unidad va a implicar que muchas de las personas que estén en riesgo sean trasladadas a un centro de salud. Un centro de salud que no se sabe cómo va a estar porque hay, como estadísticamente dicen que se puede contagiar hasta el 60% de la población entonces, ¿los centros hospitalarios están en condiciones de albergar toda esa cantidad de gente? Primero por ese lado.
Segundo, porque cada persona privada de libertad que vaya debe tener por turno 2 policías, o sea, va a reducir igualmente lo que es la seguridad en los centros penitenciarios. Aunque no haya un contagio a nivel de los funcionarios, lo cual va a ser difícil si entra el virus a una unidad, probablemente haya muchos funcionarios que también serán infectados.

 

HS: ¿En este panorama entonces qué medidas planteaban ustedes, además del tema de las visitas? Medidas que tienen que ver con los trabajadores...

JN: Sí, esperá que no terminé con el tema de la visita.
En realidad se plantea muchas veces, por alguna medida de sanción o alguna cosa, se terminan suspendiendo algunas visitas o en algunas fechas complicadas. Y se habla de un posible motín, a ver, son dos semanas, el riesgo mayor que tenemos que creo que las personas privadas de libertad no son ajenas a la realidad del país y no creo que quieran infectar a sus familiares, a sus hijos, a sus padres y que tampoco eso le termine afectando a ellos.
Creo que debería haber una buena explicación a los privados de libertad y no son personas que sean ajenas a la realidad, son personas que piensan. O sea, estamos hablando como que las personas no van a entender nada de esta realidad viniendo una postura de un INR donde se debería tener ese diálogo con las personas privadas de libertad.

 

HS: Pero eso no se aceptó tampoco...

JN: No, eso no fue aceptado, ninguna de este tipo de propuestas. Nosotros planteábamos que creíamos que a nivel del Poder Ejecutivo se decreta una emergencia sanitaria y se debería seguir la misma línea en los centros de rehabilitación ya que somos personas que trabajamos con personas de riesgo, sea por la alimentación, por los problemas de salud que antes mencionaba y por el hacinamiento que tenemos en todas las unidades. Estamos hablando que no podemos estar a menos de 3 m., hasta 3 m. está el contagio, y en algunos lugares tenemos personas a medio metro o menos.
Entonces, el riesgo es muy grande y creo que no se está sensibilizado con esta situación, tanto para los funcionarios como para las mismas personas privadas de libertad, la población en general y la visita.

 

María de los Ángeles Balparda: Es un tema que siempre pasa con las cárceles y las visitas, me acuerdo cuando la bacteria asesina y otros hechos que hay personal que trabaja en la cárcel pero también trabaja en el hospital, gente que va a la visita y después el mismo niño va a la escuela, se lleva todo esto, se va paseando por distintos lugares, que es un gran riesgo. Y obviamente por los presos también, funcionarios, los presos, las familias, los barrios.
Y por el otro lado esto de los motines que decía Hernán, hoy está como tema de Brasil la fuga de 1.350 presos en San Pablo.
¿Cómo valorar eso, cómo decir es preferible esto que esto otro? ¿De qué manera se podría ayudar para que una cosa de estas no tomara estos caminos que se están viendo, que se prevén? Ustedes que trabajan en cárceles seguramente manejan más

JN: Obviamente que acá hay que apostar a algo, tomar una decisión siempre implica ganar algo y perder algo. Yo creo que acá es priorizar el mal mayor, estamos hablando de que pueden haber motines, que en otros países pasó. Ayer nos planteaban mismo que en Italia hubo motines a raíz de esto, pero en Italia o en países de Europa no solamente se cortaron las visitas, se cortaron las transitorias, se cortaron las libertades, se cortó todo lo que tenían.
Entonces, obviamente que eso es otro tema. Acá nosotros de lo que estamos hablando es que por 15 días íbamos a ver la visita que creo que, hablando con las personas de Libertad, también se podían plantear medidas alternativas. Que por 15 días no van a tener pero capaz que después que pase este período podemos aumentar la visita por un tiempo, y obviamente que por parte del Estado un refuerzo a nivel de la comida, que muchas veces es lo fundamental que esperan las personas privadas de libertad, que sus familiares les lleven el complemento al tema alimentario

 

MAB: ¿Cada cuánto es que reciben visita los presos?

JN: Depende de las unidades pero en la mayoría se manejan 2 días a la semana. O sea, estamos hablando de que no recibirían 4 visitas

 

HS: ¿Qué otras medidas plantearon ustedes?

JN: En realidad nosotros planteamos una serie de medidas, bueno, como ya se están tomando en otros incisos en los entes públicos y demás, el cierre de las oficinas, que hay lugares que nosotros creemos que podemos cerrar e implementar un teletrabajo o un trabajo a distancia. Que no quiere decir que el trabajo se pare y poder hacer alguna guardia por algún trabajo que sí o sí tenga que ser presencial y que tenga que estar algún compañero en la unidad que eso puede ser rotativo de que vaya un compañero, o según la guardia que se pueda implementar.
Más teniendo en cuenta que nosotros tenemos 4 escalafones dentro del INR, el escalafón A licenciados y demás, que las tareas muchas se están cortando ahora. Los técnicos, profesores, maestros escalafón B, también la educación cortó, o sea, no tenés necesidad de tener a esos compañeros arriesgando algo ahí cuando no van a haber actividades.
Los escalafones administrativos, tanto dentro de las unidades como en las oficinas del INR, creemos que tampoco porque podíamos implementar ese trabajo que antes mencionábamos. Y el escalafón S que vendría a ser como un escalafón ejecutivo dentro de los civiles.
De los escalafones S también tenemos muchos compañeros trabajando en oficinas, que eso implicaría tener un resguardo de funcionarios para el momento que, si se necesita cubrir algún lugar porque hay compañeros afectados, poder contar con esos compañeros. O mismo, si se contemplara otra de las cosas que pedimos, que fue que las personas con riesgo, las personas con 60 años o más, que no se les permitiera ir al trabajo, con problemas respiratorios, cardíacos, diabéticos, embarazadas, obviamente que las personas que tienen niños a cargo también es un tema complejo porque siempre debemos pensar en los niños, y bueno, eso tampoco fue contemplado. Porque también, con el cierre de las oficinas nosotros podemos tener una inyección de personal para poder brindarle a estos compañeros esa cuarentena por el tema del riesgo.

 

HS: ¿Está el tema de la higiene también, o eso ya las autoridades anunciaron medidas que ustedes consideran suficientes?

JN: En realidad, si se concretaran las medidas que plantearon ayer, podrían hasta ser suficientes, el tema es que nosotros ayer plantearon como una medida que no entra una sola visita sin un termómetro láser como que fuera la solución para el problema, y en realidad la persona si tiene el virus va a llegar ahí, va a estar en contacto con funcionarios, por una fiebre alta lo van a derivar a otro lugar y después van a saber si la persona tiene o no la enfermedad, pero ya estuvo en contacto con los funcionarios por lo menos a la entrada, al ingreso.
Ese es uno de los planteos que hacen, que a nosotros nos parece un poco loco. Más allá de eso la compra de los termómetros llegaron ayer, van a empezar a repartir eso, a algunos lugares ya llegó, por ejemplo en el Comcar que una compañera ahora me decía que la temperatura más alta que había dado eran 30º, o sea que hay algo mal, hay un mal funcionamiento en eso.
Que obviamente eso se puede arreglar, pero más allá de eso, ya está ingresando gente hoy. Y si ese termómetro que dio mal dejó pasar personas que tenían el virus, obviamente que posiblemente tengamos algún contagio ahí.
Las otras medidas, que si ustedes han visitado alguna cárcel saben el tema de la higiene cómo es, los productos de higiene nunca son suficientes y acá se habla como de una compra muy grande para cubrir todos esos lugares que hasta ahora no lo hemos visto plasmado. Estamos hablando de que siguen pasando los días pero las soluciones siguen sin llegar.
Entonces, lo mismo los aparatos de fumigación, en ninguna unidad hay aparatos de fumigación. ¿Qué van a hacer, van a comprar aparatos de nuevo?
Cuando les planteás temas presupuestales, no tiene presupuesto. ¿Y entonces de dónde sale este presupuesto para esta compra de cosas?

 

MAB: Esto abarca a todo el país

JN: Sí.

Jonatan Perdomo: Me gustaría agregar algo a lo que está hablando Juan.
No sólo eso sino también que en estas medidas que plantea la administración, nos manifiestan que tenemos que lavar nuestro uniforme con agua caliente diariamente. Lo cual es prácticamente imposible porque tenemos, una gran mayoría de compañeros que tienen tan sólo un uniforme para poder trabajar. Entonces, están hablando de que el virus en la ropa queda durante determinado tiempo, el virus es trasladado también a nuestras casas con lo cual no tenemos ninguna garantía como al otro día poder concurrir con otro uniforme distinto porque tenemos uno solo

 

MAB: Tendría que lavarse en el mismo lugar de trabajo ¿no? El uniforme tendría que quedar ahí

JN: Puede ser una alternativa o que por lo menos estuviese, obviamente que el uniforme, más allá de que en principio era un uniforme de uso interno, tampoco estaban las condiciones dadas para que realmente fuera de uso interno. Hay algunos lugares en que hay lockers, hay vestuario y demás, en la mayoría de las unidades no hay porque no hay ni baño y muchas veces hay que compartir baño con las mismas personas privadas de libertad. Entonces, es imposible...

 

HS: Tienen que compartir baño con los presos...

JN: Sí. Hay varios lugares, más allá de que se ha avanzado en algunas cosas, hay varios lugares, Rivera es un caso, los compañeros en una guardia tienen que compartir con las personas privadas de libertad, pedirles permiso para entrar al baño del celdario. En muchos lugares es así.
Y donde hay lugares, hay algunos lugares en que hay baño en algunas oficinas, que mientras esté abierta lo tienen y cuando cierra la oficina ya no hay.
Entonces, es un lugar muy complejo para el tema del trabajo y creo que estos resguardos que están tratando de tener, no son los suficientes
Nosotros planteábamos también el tema del transporte, lo planteó el mismo Petit ayer en la reunión, que pudieran implementar de parte del INR, de reducir el personal obviamente y al reducir el personal tenés más espacio vamos a decir, de que los móviles policiales u ómnibus de parte de la institución pudieran trasladar a los funcionarios que van a ahí, tanto policías como operadores, que en realidad eso reduciría también el riesgo de contagio ¿no?
Hablando de que cancelamos la visita, no viajar en el transporte público, pero tampoco es tomada esa medida.
Entonces nosotros creemos que fue muy negativa la respuesta que nos dieron ayer y en realidad la percepción que te daba era, los escuchamos, el protocolo ya lo tenemos armado, los vamos a escuchar porque queda lindo desde la participación de todos, pero en realidad después cuando vas a los hechos no tenés nada

 

HS: Incluso plantearon esta situación de que al no haber clases hay gente que no sabe qué hacer con los gurises.

JN: Sí, claro, por eso te decía, uno de los planteos es ese, obviamente que si se corta el tema de las clases, también pensando en los niños, por desaglomeración y sabemos que los niños son asintomáticos, que pueden ya tener el virus y no sabemos que lo tienen. Bueno, pensando en esas cosas mismo, está bien, pensamos en el resguardo de los niños está bien, pero al padre o a la madre los mandamos a un centro penitenciario a que agarre el virus y se lo traslade a los niños.
Más allá de que se dice que los niños no tienen riesgo...

 

HS: Sí, es el menor porcentaje

JN: Exacto, pero en las últimas horas falleció un niño también por el mismo virus

 

HS: Bueno, se suma en este tiempo que nos queda Graciela Coímbra. Bienvenida Graciela, gracias por estar esta mañana. No lo dijimos, nos contaban ahora que en al caso de Juan está en un centro en Artigas, Jonatan en Punta de Rieles la cárcel vieja, y Graciela en la nueva, en esta modalidad de público-privado que ha inaugurado ya el gobierno anterior. Nos quedamos con las ganas de desarrollar las realidades de cada uno de estos lugares, a cuenta de que lo haremos en futuros encuentros.
¿Cómo sigue esta situación después de estas reivindicaciones y de esta respuesta que recibieron, qué van a hacer ustedes, Graciela? ¿Qué están viendo?

Graciela Coímbra: Bueno, primero buenos días ahora que me sumo y muchas gracias por el espacio que nos brindan.
En un principio estamos en comunicación telefónica con los compañeros por esto de respetar también lo que se pide desde las autoridades que es no aglomerarse y reunir mucha gente.
Apelamos y seguimos el sentido común de las autoridades del INR, que se tomen en cuenta algunos de los puntos que nosotros planteamos que creemos que son importantísimos como lo desarrollemos allí por el contexto en el que estamos trabajando. Y en el caso, estamos seguros que va a ser positiva la respuesta es en este momento, en el caso contrario estamos viendo en un principio trabajar con lo que son las guardias gremiales y atender los servicios básicos para no seguir exponiendo a las personas privadas de libertad y a los trabajadores

 

HS: Quizás la gente no tiene claro cómo es el nivel de contacto cotidiano, ¿los funcionarios no policiales son los que están más en contacto directo en general con las personas privadas de libertad?

JP: Sí, en realidad, bueno, una de las cosas que planteó Mendoza en la primera reunión que tuvimos, de hacer un protocolo único de trabajo para todas las unidades porque en realidad hay tanto protocolo como unidades hay en el país hoy, todas las unidades se manejan diferente. Pero, por ejemplo, en el caso de las unidades del interior, el contacto directo con las personas privadas de libertad, es solamente de civiles, lo que hace la policía es la custodia perimetral o externa y la parte de seguridad.
En algunos lugares de zona metropolitana se da igual, en el caso de la Unidad nº 1 por ejemplo, más allá de que después del ingreso de la Republicana el control de las consolas, una pieza cerrada en la que están solamente manejando cámaras y puertas, también. En la Unidad nº 5 también son todos operadores, el contacto directo

 

HS: ¿Cuáles son? Porque nosotros por el número no nos damos cuenta cuáles serían

JP: Bueno, la Unidad nº 1 es la público-privada, la que hablábamos hoy

 

HS: De Punta de Rieles

JP: Seguro. La Unidad nº 5 es la de cárcel de mujeres en el barrio Colón allá, donde todavía hay más trabajo directo con las personas privadas de libertad, en el Comcar por ejemplo, parte del Penal que ahora hubo un ingreso mayor de operadores pero todavía sigue habiendo un poco más de contacto directo de la policía con el privado de libertad. Pero obviamente que el civil es el que está en contacto directo que fue la función para la que nos contrataron también ¿no?

 

HS: Claro.
Ahora se habla en particular del coronavirus pero ya convengamos que vienen denuncias desde hace tiempo de las situaciones sanitarias de los presos y de los funcionarios. Me imagino, de la presencia de ratas, el otro día circulaba un video que se hacía comer una rata a un preso supuestamente, no sé, creo que era en el Comcar, son foco permanente de situaciones de salud muy delicadas. Por lo menos algunas de ellas

JN: Sí, claro, obviamente, lo que exponía en el bloque anterior también, el tema de los baños, obviamente que es un tema complejo. El tema de la sarna que hay en varios lugares. El otro día hablaba con la directora de Salto y aparentemente estaban con el tema de la sarna también.
Por eso decía, nos plantean como una solución mágica la llegada de cloro a las unidades para que puedan darle desinfección. Hasta ahora no ha llegado, no llega nunca.
Entonces, ¿va a llegar realmente eso? ¿Va a haber esa desinfección?
Lo otro, para que haya una desinfección, o sea, es una limpieza sanitaria lo que tiene que haber, armar una cuadrilla con personas privadas de libertad, que muchas veces no saben los mecanismos de limpieza. O sea, ¿se va a capacitar a esa gente? El virus ya está.
¿Tenemos tiempo de capacitar a los privados de libertad en este proceso corto que hay para una limpieza correcta y que se eliminen o minimicen los riesgos?
Yo creo que no. Entonces, no es la solución, la solución debería ser otra. Y las autoridades están mirando a un costado pensando en otras cosas.
Está perfecto, ahora, ¿queremos ser nosotros como actores de este instituto y las autoridades del INR, queremos estar a cargo de uno de los peores contagios de la sociedad? ¿O queremos estar a cargo de que se muera algún compañero mañana por este virus porque no se está contemplando a las personas con alto riesgo? ¿Queremos ser nosotros los causantes de que pueda haber personas privadas de libertad que pierdan su vida a raíz de este contagio? Yo creo que eso es lo que no se está pensando y sí se está pensando en que puede haber un motín, y que en ese motín puede pasar alguna cosa de que puede haber alguna muerte. Si este virus entra a las unidades seguramente haya mucho más muertes que en un motín

 

MAB: Para dejar claro lo de los elementos que el propio Ministerio del Interior, mirando acá el comunicado de este ministerio sobre las cárceles, dice que a cada interno se le entregará un jabón de lavar neutro. ¿Eso está funcionando?

JN: En realidad no es ni un jabón, porque ayer ya hablaban del corte de un jabón. Sabemos que con el tema de este virus se aconseja que al menos una vez por hora se esté lavando las manos. ¿Cuánto les va a durar el jabón, o cada cuánto van a mandar esta mitad de jabones a las personas privadas de libertad?

 

MAB: ¿Todavía no hay jabón ahí?

JN: Todavía no han llegado, se habla de soluciones pero siguen pasando los días, siguen pasando las horas

 

MAB: "El hipoclorito, la máxima cantidad de hipoclorito posible, debiéndose limpiar todo lugar donde haya actividades de PPL o visitas", ¿esto está?

JN: Claro, el tema es cuándo llega eso, porque va a llegar después de los 14 días, va a llegar para el mes que viene, ¿para cuándo llega?

 

MAB: No está.
Las cuadrillas de limpieza que ustedes decían hoy y las zonas de aislamiento que dice que las unidades dispondrán de zonas de aislamiento para aquellas personas que contraigan el virus pero no requieran internación

JN: Es otra de las cosas que por lo menos es cuestionable. Ellos plantean, como en la Unidad nº 1 pueden tener algún lugar de aislamiento, en la Unidad nº 6, en la Unidad nº 5 no, en la Unidad nº 4 puede haber algún lugar de aislamiento. O sea, bien, buenísimo, ¿pero y en el resto del país? Hay unidades que tienen un hacinamiento impresionante, Salto, Artigas, están todas con superpoblación

 

HS: ¿Todas? Porque uno piensa en el Comcar nomás, es de lo que más hablan

JN: La cárcel de Artigas es para 120 y está en más de 180 personas privadas de libertad. O sea, ya hay una superpoblación.
La cárcel de Salto es para 170 y tiene cerca de 400. O sea, estamos hablando que es más del doble. ¿En qué lugar piensan ellos que pueda haber un aislamiento en esa unidad? O sea, es usar un poco la lógica, que muchas veces es lo que se usa menos pero es usar un poco la lógica. Tenemos superpoblación, más allá de que en las unidades, sobre todo en zona metropolitana cuando empieza a funcionar la Unidad 1 se bajaron un poco los niveles porque se trasladaron muchos internos a la Unidad 1, en el interior sigue pasando lo mismo.
O sea, ayer hablábamos con una compañera de Treinta y Tres, lo mismo, la cárcel es para 80 y tienen 180

 

HS: ¿Eso quiere decir que en una celda puede haber cuántos, 6 personas?

JN: Depende de la modalidad, y sigue habiendo gente durmiendo en el piso.
El otro día hablaba con la directora de Salto por estos mismos temas y algunos problemas con algunos compañeros de allá, y me planteaba que había tenido que armar cuchetas hasta de a 4 para tratar de no tener gente durmiendo en el piso pero que igualmente tenía.
¿Entonces, cómo carajo hacés para tener a una persona aislada?

JP: Tenemos una particularidad dentro del sistema penitenciario que tenemos unas cárceles que tienen madres con hijos también. Y tenemos que ver qué vamos a hacer con eso, no solamente la Unidad 9 que está acá en Montevideo sino también en el interior tenemos algunos lugares donde hay madres con hijos dentro de las unidades penitenciarias, que también tenemos que ver cómo abordar ese tema

 

HS: ¿De cuántos funcionarios en total estamos hablando?

JN: Aproximadamente unos 1.500, sumando todos los escalafones que anteriormente te mencionaba

 

MAB: 1.500 para casi 12 mil presos

JN: Sí, en los papeles, para las autoridades es suficiente. Para las autoridades anteriores también lo era y ahora están hablando como que estamos bien de funcionarios, con esto podemos hacer y yo creo que es un número bastante irrisorio. Y nosotros hace un montón de tiempo, ya con las autoridades anteriores, el gobierno anterior, también ya veníamos pidiendo que tendría que haber un ingreso masivo de compañeros.
Tenemos el caso de Treinta y Tres, hay 3 operadores trabajando, con la superpoblación que hay que complejiza muchísimo más el trabajo.
¿Estamos bien de número real? Porque aparte después, cuando vas al tema de tareas, en esos 1.500 tenés administrativos, tenés profesionales y tenés técnicos que se dedican a otra tarea. Cuando vas al contacto directo con las personas privadas de libertad, el número se reduce a unos 1.200.
De esos 1.200 tenés que restarle los escalafones S, el ejecutivo, que también cumplen tareas administrativas porque los administrativos que hay no dan, porque los profesionales que hay no dan y hay operadores que tienen sus estudios afuera que son profesionales o técnicos y que terminan cumpliendo esa función porque no hay la cantidad de técnicos profesionales suficientes. Te reduce aún más las personas que hay con contacto directo

 

HS: Un país que va a tener que elegir si opta por el camino de que más gente esté al servicio, de que se humanice más la condición de los que están presos, o se hace caso a la oleada esa de afuera que hay que meter más gente presa todavía en estas condiciones que ustedes describen

JN: Exactamente. Bueno, con la reforma constitucional que te planteaba antes que por suerte no salió, pero sí, igualmente en el borrador de la ley de urgencias se plantean algunas cosas que también van en ese camino, a superpoblar aún más, y bueno, pensando en que ingreso por ahora no hay.
Entonces, si la ley de urgencia empieza a funcionar mañana, porque cuando se apruebe en el Parlamento ya empieza a funcionar, y esto empieza, tenemos que esperar el próximo presupuesto para que haya ingreso de personal. ¿Y mientras eso qué hacemos?

 

HS: Claro.
Bueno, quedamos con ganas de hablar muchas cosas más, de esta experiencia de la cárcel público-privada también, pero bueno, a cuenta de cuando lo podamos combinar con ustedes, seguirlo hablando

MAB: Sí, y cualquier cosa que se precise en esta etapa, nos pegan el grito

 

HS: Estamos a la orden

JN: Bueno, muchísimas gracias, agradecemos siempre el espacio, la amabilidad que tienen ustedes, bueno, un saludo a toda la audiencia y que sepan entender desde ya cuál es la postura del sindicato porque en realidad en esto estamos pensando más que nada en la población, en los familiares y demás. Esto no es un ataque hacia las personas privadas de libertad ni hacia sus familiares sino que en realidad lo que queremos hacer con estas posturas que estamos marcando es cuidarlos y cuidar la salud de todos

 

MAB: Gracias.