“QUIEN NO QUIERA VER QUE HAY UNA SALUD PARA POBRES Y UNA SALUD PARA RICOS, ES CIEGO”
Contacto con Alejandro Álvarez trabajador de Salud Pública de Maldonado, 21 de marzo de 2020.

 
(Foto: Maldonado Noticias)

“No es tan distinta a la situación que teníamos con el gobierno anterior. Tú escuchás las conferencias de prensa de todas las noches del informativo y muchas veces los trabajadores nos preguntamos de qué país hablan. Porque ayer y antes de ayer escuché que compran material, que disponen recursos, que movilizan recursos, que hacen esto, que hacen aquello, que hacen lo otro, que paran planes de computadoras, y yo digo, ¡pero si no hay guantes! ¡Pero si no tenemos tapabocas para ponernos! ¡Pero si la gente está amontonada en la sala de espera! ¿En qué planeta viven? ¿De qué planes de computadoras y de teléfonos y app me hablan si no tenemos guantes ni tapabocas para ponernos, si no tenemos trajes de aislamiento? ¿Con qué vamos a atender a la gente, con los celulares?”, cuestionó Alejandro Álvarez, trabajador de Salud Pública en el Hospital de Maldonado, en contacto con CX36. Agregó que “con el gobierno anterior teníamos gravísimos problemas, hay una situación cronificada de demora en las salas de espera y no pasó nada” pero “nosotros no podemos parar el hospital, no podemos dejar de atender a los heridos, entonces la cosa sigue rodando” y “por lo que yo veo en el circuito interno de nuestra profesión, en otros hospitales del país -salvo en los hospitales estrella- la situación no es muy distinta”, sostuvo. Transcribimos la nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/20200321alejandroalvarezsaludpublicamaldonado

 

Hernán Salina: Nos vamos al departamento de Maldonado, allí tenemos a Alejandro Álvarez, trabajador de Salud Pública, es chofer en el hospital de Maldonado.
Buen día Alejandro, gracias por estar con Radio Centenario esta mañana.

Alejandro Álvarez: Buenos días, saludos para tu audiencia y para ustedes.

 

HS: Bueno, a través de este contacto contigo queremos aterrizar un poco la realidad, lo decíamos en el arranque hoy de Mañanas de Radio, que están viviendo los trabajadores de la salud, particularmente la salud pública, en medio de este panorama. Que ustedes además, muchos de ustedes se van contactando todos los días con nosotros planteándonos sus preocupaciones en medio de esta situación.
¿Cuál es la realidad que están viviendo en el hospital de Maldonado?

AA: Bueno, tenemos un hospital que ha sido noticia varias veces y acá en la ciudad de Maldonado es motivo de comentario siempre, es un hospital que se ha quedado pequeño ¿verdad? Se ha visto desbordado, se ha superado por el crecimiento demográfico de la ciudad de Maldonado y cuando hemos querido ver se quedó chiquito el hospital.
Eso se expresa en que está permanentemente desbordado, desbordado en las salas de internación, desbordado en la urgencia.

 

HS: ¿O sea, en situación normal, fuera de esto, ya vive desbordado digamos?

AA: El hospital en situación normal está desbordado, o sea, normalmente, fuera de una situación de máxima exigencia, tú tenés en la sala de espera 6, 7, 8 horas de espera para recibir atención de urgencia. Y normalmente está con las salas de internación permanentemente llenas y nosotros acá en la ciudad hemos normalizado eso. O sea, ya se sabe que el hospital está hasta el techo siempre, entonces, si tú tenés esa situación de arranque, imaginate qué será en una situación como esta que nadie conoce, una situación de máxima exigencia.
Ahora, el hospital está acondicionando una unidad de internación para pacientes con coronavirus, tiene 4 camas...

 

HS: ¿4?

AA: 4 camas, las llenamos en minutos en cualquier epidemia de diarrea infantil o en momentos de las enfermedades respiratorias de los niños o con las bronquitis del invierno. O sea, se llena en minutos...

 

HS: Eso sería una sala acondicionada normal, digamos, no hablamos de CTI. ¿Tiene CTI el hospital?

AA: No, no, sala de internación normal, CTI no

 

HS: ¿El hospital no cuenta con CTI?

AA: El hospital tiene CTI que está todo el año lleno, a reventar, como todos los CTI de ASSE, continuamente llenos y contratando CTI privado. Entonces, nosotros arrancamos así.
Por otro lado tenemos el tema de la falta de personal por lo cual hemos hablado con el Ejecutivo y con las autoridades en alguna oportunidad, siempre faltando gente. Normalizada también la falta de personal.
Bueno, de los salarios no vamos a hablar porque no es el momento.

 

HS: Lo del personal, hablemos. ¿En qué sector en particular falta o falta en todo?

AA: En enfermería falta mucha gente, por problemas estructurales que tiene la enfermería de salarios muy bajos y condiciones de trabajo espantosas, entonces, permanentemente está faltando personal. Faltan enfermeras, faltan médicos, falta personal administrativo, falta personal en todos lados. Y ahora tenemos la expectativa de que con el cambio de gobierno el tema este del personal y de las condiciones de trabajo van a retroceder incluso, así que estamos muy preocupados.
Bueno, y lo otro que te quería comentar es el tema de los materiales. Nosotros vivimos en términos de cierta normalidad la incertidumbre, porque la urgencia funciona así. En la urgencia tú no sabés cuándo te van a abrir la puerta y va a entrar corriendo una persona con un herido o algo así. O sea que hasta dentro de ciertos límites esa incertidumbre para nosotros es normal, pero cuando te dicen que no hay material para trabajar, que tú no tenés tapabocas para ponerte, te hablo de estos tapabocas de papel, normales, que valen no mucho más que un vaso descartable de plástico. O una jeringa, que son cosas que nosotros en el hospital gastamos mucho todos los días, jeringas, vasos descartables, no es algo caro, oneroso para el presupuesto del Estado.
Bueno, los tapabocas nos los dan con cuentagotas, de a uno y que te dure, y no para todo el mundo. Entonces nosotros estamos recogiendo la preocupación de los trabajadores, porque los trabajadores con los contratos de trabajo más frágiles, más vulnerables como son los vigilantes de seguridad y los auxiliares de servicio que son empresas privadas tercerizadas, no les dan. Están de cara al público, están entre el público, están en la sala de espera, están en los corredores, están en las salas de internación entre los acompañantes y los pacientes y para ellos no hay tapabocas.
O sea que si los trabajadores somos mano de obra barata y descartable, estos trabajadores de los que te hablo lo son aún más, porque están las pautas de ASSE que dicen que no se les debe dar tapabocas a estos trabajadores a pesar de que estén en el público, salvo que tengan público con síntomas. Lo cual a mí me llama la atención porque yo voy a comprar el pan a acá cerca de mi casa y la cajera tiene tapabocas.
O sea, cualquier trabajador lo puede tener pero los trabajadores que están en el hospital no.

 

HS: Claro, hay más insumos de la salud en una panadería que en un hospital.

AA: Y mirando la tele anoche veo que hay policías que se los compran, porque andan en la calle, porque están recogiendo gente que está tirada, porque se meten en cualquier lado, entonces ellos tienen tapabocas de su bolsillo.
Yo me pregunto, ¿los trabajadores del hospital tendremos que llegar a eso, a que nuestros compañeros que están dando la cara en la sala de espera tengamos que comprar tapabocas para ellos de nuestros bolsillos? Es una vergüenza, es una vergüenza, es una falta de respeto total y absoluta para la seguridad de los trabajadores del hospital por el simple hecho de que no son trabajadores nuestros sino que son trabajadores tercerizados.

 

HS: Claro.
Esto se da en medio, es muy oportuno este diálogo contigo, Alejandro, porque anoche, no sé si pudiste mirar algo. Se reunió esto que se ha denominado en Comité de Crisis donde participa el gobierno, Ministerio de Trabajo, Ministerio de Salud Pública, Pit-Cnt, los sindicatos de trabajadores de la salud (FUS y FFSP), el Sindicato Médico y la FEMI.
A la salida de la reunión, no se sabe mucho más en cuanto a si el gobierno salió con resoluciones nuevas de esa reunión pero los voceros, los dirigentes sindicales hablan de este panorama, de la falta de insumos, de que así no se va a poder enfrentar como se debe como sistema de salud.
¿Acá te parece que queda expuesto también la concepción de la estructura de la salud que se ha dado el país en los últimos años esto de este famoso sistema integrado entre públicos y privados que no está funcionando como debería?

AA: Se hace evidente, se hace evidente. Muchos trabajadores del hospital nos preguntamos cuando lleguen los casos sospechosos cómo vamos a hacer para hacer los diagnósticos.
Ante las demoras, las faltas de recursos de todo tipo, nos preguntamos cómo es que Pedro Bordaberry sacó el resultado y el tratamiento así, de un periquete. ¿Cómo es que la gente que va al Británico entra por una puerta y sale por la otra con todo resuelto y con todo aclarado? ¿Cómo es que hay que tener algún apellido ilustre para poder acceder a un tratamiento de calidad en esa patología? Y el que no lo quiera ver, que no lo vea, pero es evidente. Si tú querés salud en condiciones, bueno, pase por caja y la tendrá, sino vaya a la sala de espera y siéntese a esperar, en 8 o 10 horas se le atenderá como se pueda y con lo que haya. Quien no quiera ver que hay una salud para pobres y una salud para ricos, es ciego

 

HS: ¿Y qué hablan entre ustedes, Alejandro, en este panorama entre los trabajadores? ¿Qué iniciativa se  puede tomar? Porque claro, están en medio de una situación donde no pueden irse para la casa, digamos, en una huelga, pero de alguna manera ustedes precisan también una reacción de la sociedad ante este panorama

AA: Sí, en principio nosotros alentamos el permanecer en casa, mi familia está en casa, no sale, ni se asoma a la puerta, y la familia de mis compañeros lo mismo.
Nosotros tenemos este oficio y lo vamos a llevar adelante, sean cuales sean las consecuencias, es nuestro oficio, es nuestro lugar y no nos vamos a echar para atrás, ni qué hablar, por supuesto que no.
Pero la incertidumbre es mucha, nos gustaría poder tener la organización apropiada, tener los recursos apropiados porque es la forma correcta de hacer las cosas. Cuando tú recibís un herido por cualquier problema o lo que sea, tú tenés los materiales para trabajar y lo atendés como corresponde. ¿Y ahora, qué vamos a hacer? ¿Rociarlos con agua bendita cuando lleguen?

 

HS: Sí, nos quedamos en silencio escuchándote porque no hay mucho para agregar a lo que decís, la importancia de que los trabajadores salgan públicamente, como estás haciendo vos, a exponer con crudeza esa realidad concreta, fuera de las conferencias que está haciendo todas las noches el gobierno de las declaraciones ante las cámaras, que salgan a denunciar para ver si la sociedad presiona y se reacciona rápidamente. En un panorama donde está claro, no hablamos de que esto es algo que surgió el 1º de marzo cuando asumió el nuevo gobierno ¿no?

AA: Siendo distinta no es tan distinta a la situación que teníamos con el gobierno anterior. Tú escuchás las conferencias de prensa estas a las que hacés referencia de todas las noches del informativo que yo también las miro, o las reuniones que se hacían antes, o las declaraciones que se hacían antes, y muchas veces los trabajadores nos preguntamos de qué país hablan. ¿De qué país hablan? Porque ayer y antes de ayer escuché que compran material, que disponen recursos, que movilizan recursos, que hacen esto, que hacen aquello, que hacen lo otro, que paran planes de computadoras, y yo digo, ¡pero si no hay guantes! ¡Pero si no tenemos tapabocas para ponernos! ¡Pero si la gente está amontonada en la sala de espera! ¿En qué planeta viven? ¿De qué planes de computadoras y de teléfonos y app de Android me hablan si no tenemos guantes ni tapabocas para ponernos, si no tenemos trajes de aislamiento? ¿Con qué vamos a atender a la gente, con los celulares?
¡Nos toman el pelo! ¡Se burlan de nosotros!
Y te repito, sin hablar de lo que cobramos, si hablar de nuestro salario, sin hablar de las condiciones de trabajo de todo el año, te hablo de lo que tenemos ahora. ¿Con qué vamos a atender a la gente? ¿Con una sala de 4 m. con un baño de 1 x 1? ¡Se burlan de nosotros! Viven en otro país, en el país del Británico, en el país del British, ahí viven, en el país del Elbio Fernández

 

HS: Y dónde se atenderá su familia, las familias de quienes hacen esas declaraciones.

AA: Bueno, es lo que tenemos Hernán, lo siento.

 

HS: Sí, pero hay que reaccionar Alejandro, esto no depende sólo de ustedes, ustedes tienen que cumplir esa tarea de mostrar esa realidad, porque es una realidad donde  además no ingresan las cámaras de televisión. Vos imaginate los canales que hicieran móviles en directo, que pudieran ingresar a esos hospitales, la fuerza que eso tendría, donde los trabajadores mostraran cómo trabajan, lo que tienen y lo que no tienen y la necesidad que con eso se presionara sobre el gobierno y se respondiera. Porque estamos hablando de la salud acá, no estamos hablando de pintar una casa o de regar plantas, estamos hablando de lo más crudo que es responsabilidad del sistema desde hace mucho tiempo y que la sociedad tiene que reaccionar, no quedarse encerrado lamentándose, mirando la televisión

AA: Sí, personalmente yo cuento con que los medios de comunicación, como lo dijo Correa en su momento, muchas veces son medios de desinformación, lamentablemente no podemos creer todo lo que vemos ni podemos contar con los grandes medios de difusión masiva, de televisión, esto a lo que tú hacés referencia. Apenas un poco de difusión local y no mucha cosa más, es lo que tenemos. Son los recursos que tenemos.
Con el gobierno anterior teníamos tremendos problemas, gravísimos problemas, hay una situación cronificada de demora en las salas de espera y no pasó nada. Nosotros no podemos parar el hospital, no podemos sacar a la gente a la calle, no podemos dejar de atender a los heridos, entonces la cosa sigue rodando.
Y por lo que yo veo en el circuito interno de nuestra profesión, en otros hospitales del país, salvo en los hospitales estrella, la situación no es muy distinta. Unos compañeros llevaron ayer a un herido sospechoso al hospital Maciel y estuvieron como 4 horas parados en la puerta con la ambulancia porque no los recibían

 

HS: 4 horas...

AA: 4 horas con una ambulancia especializada que vale un fangote de dinero, 4 horas porque no los recibían en el Maciel.
Y bueno, es todo así, la semana que viene o en 10 días cuando empiecen a aparecer los síntomas, no sé lo que vamos a hacer, haremos lo que podamos como siempre

 

HS: Claro, claro.
Bueno, Alejandro, has sido muy claro y contundente, no hay otra cosa que agregar que dejar esto planteado que nos interpele día a día en medio de esta realidad. Porque si no respondemos a esto, todo lo demás es poesía, como vos decías, las aplicaciones, todo lo que se dice, ese latiguillo que se repite "el sistema está preparado, el sistema funciona" ustedes los trabajadores, como siempre, como pasa en las sociedades humanas, son los que tienen la realidad concreta, la que duele y la que nos interpela a cada uno.
Nosotros te agradecemos mucho que hayas tenido además la intención de comunicarte para denunciar esto, y lo demás queda a cuenta de todos los que hemos escuchado lo que nos has contado. Te mandamos un abrazo, el apoyo seguramente estamos transmitiendo de la audiencia que te está escuchando y seguimos en contacto, a la orden cuando quieran comunicarse ustedes.

AA: El agradecido soy yo, Hernán, un abrazo grande.