“ESTAS TRAGEDIAS QUE NOS HERMANAN Y LA ESPERANZA EN UN NUEVO MUNDO POSIBLE NOS DAN FUERZA Y CONFIANZA EN LA LUCHA”
Contacto con Nora Veiras desde Argentina, 24 de marzo de 2020.

 
Al conmemorarse un nuevo aniversario del golpe de Estado, en Argentina no hubo marcha pero sí memoria

En el marco de los 44 años del golpe de Estado en Argentina concretado en 1976, nos contactamos con la periodista Nora Veiras, editora del diario Página 12. “Es un 24 de marzo atípico en Argentina, porque las calles no están llenas de cientos de miles de argentinos que repudiamos año tras año el horror del terrorismo de Estado. Pero la solidaridad y la memoria están presentes en miles de pañuelos colgados en los balcones de las casas, videos y mensajes de audio que muestran la memoria y el reclamo de justicia que sigue siendo fundamental para la construcción de un país distinto”, afirmó. Además, Veiras refirió a la carta abierta a la Junta Militar que el periodista y escritor Rodolfo Walsh envió a las redacciones de los diarios argentinos y a corresponsales de medios extranjeros el 24 de marzo de 1977, a un año de instalada la Junta Militar; que reproducimos la final de la transcripción de la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/20200324noraveirasargentina

 

María de los Ángeles Balparda: Bueno, ahí están escuchando ustedes parte de lo que se gritó en las movilizaciones en todos estos años. Hay un trabajo que está presentado hoy por el Archivo Nacional de la Memoria, es un audio que recopila las cosas que se cantaron las marchas contra el golpe de Estado desde el primer momento contra la dictadura, contra el golpe de Estado.
Son los 44 años de este golpe, obviamente no hay movilización como decía allí este audio por las razones del coronavirus, allí es cuarentena obligatoria, pero de todas maneras la memoria no se detuvo, es la consigna además de esta fecha. Este año no hay concentración pro hay memoria y se lanza este registro sonoro de los cánticos entonados dese las primeras marchas contra el golpe que denominaron "Sonidos de la memoria".
Ya tenemos el contacto con Nora Veiras, editora responsable de Página 12, buen día Nora.

Nora Veiras: ¿Qué tal, cómo estás Ángeles?

 

MAB: Muy bien, aquí estamos con Hernán Salina, en este contacto que nos parecía muy importante en el día de hoy cuando no hay concentración pero hay memoria, como dicen las consignas que se están escuchando de allí.

NV: Exactamente, es un 24 de marzo atípico en la Argentina porque las calles no están llenas de cientos de miles de argentinos que repudiamos año tras año el horror del terrorismo de Estado.
Pero la solidaridad, la memoria está presente en miles y miles de pañuelos que están colgados de los balcones de las casas y mensajes y videos y audios y fotos que muestran que la memoria y el reclamo de justicia sigue siendo fundamental para poder construir un país distinto.

 

MAB: Claro.
Se supone que esto que vos decías, ese pañuelo colgado en un balcón se reproducirá en muchos lugares y de todo tipo, mucha creatividad como nos tienen acostumbrados.

NV: Y la verdad que los organismos defensores de los derechos humanos encabezados por las madres y las abuelas lo que han mostrado a lo largo de tantos años es cómo usaron su ingenio para hacerse escuchar, para hacerse ver en situaciones horrorosas.
El símbolo del pañuelo es una muestra insuperable creo de lo que ha sido la creatividad del reclamo de estas mujeres que cambiaron la historia de la Argentina y de los reclamos en el mundo.
Me parece que ese pañuelo, que hoy cualquiera que vea un pañuelo blanco sabe de lo que se está hablando, fue una síntesis perfecta que logró penetrar en la consciencia colectiva histórica de la Argentina, y no sólo de la Argentina.
Hoy nosotros en el diario, en Página 12 hicimos tapa con una historia terrible que es el testimonio de una detenida desaparecida, secuestrada que estuvo en el campo de concentración de La Perla en Córdoba, que fue el segundo campo de concentración más grande de la Argentina después del de la ESMA dependiente de la Armada en la Ciudad de Buenos Aires; y donde el Gral. Luciano Benjamín Menéndez era realmente el dueño de la vida y de la muerte de los prisioneros y se ufanaba recorriendo el campo de La Perla asiduamente. Cuando ella cuenta testimonios que se conocen, que fueron volcados a lo largo de tantos años de ser testigos en diferentes juicios, pero las atrocidades  las que sometieron a los detenidos desaparecidos en estos campos de concentración, la deuda histórica que tiene la civilización, la especie humana con estas víctimas, me parece que es fundamental seguir recordando. Y esta pandemia mundial en la que todos estamos condicionados, creo que hay un punto en el que terriblemente nos iguala a todos y al mismo tiempo hace imprescindible que la solidaridad sea el valor que nos permita respetarnos y respetar la vida del otro.
Me parece que un mundo diferente es imprescindible, la mayoría de los que fueron secuestrados, desaparecidos durante el terrorismo de Estado en toda América latina, luchaban por un mundo diferente. Uno puede cuestionar metodologías, puede horrorizarse mirando desde el presente cosas que sucedieron, pero por lo que luchaban no era por un mundo donde un 1% de la población mundial disfrutara de la mitad de la riqueza del planeta mientras el resto se muere de hambre.
Parece que la naturaleza o no sé qué hoy en día está poniendo en evidencia que no hay nada que pueda controlar el dinero, entonces, me parece que nos obliga a un replanteo como humanidad lo que está pasando.

 

MAB: Es muy importante eso porque, me acuerdo acá fue tema también hace unos cuantos años, el no sólo pedir verdad y justicia sino levantar las banderas por las que cayeron esos desaparecidos, esa gente que dio lo máximo que se puede dar que es la vida, que lo hacía por causas, que hoy están vigentes.

NV: Ese es el tema, el tema son las causas, los motivos, lo que movilizó a miles y miles de jóvenes a tratar de cambiar el mundo. Por eso decía, uno a veces se puede cuestionar metodologías, pero la verdad que defender los valores de este mundo en el que estamos, es muy complicado.

 

MAB: Sin duda.

NV: Y en estas situaciones límites es donde se ven los valores de algunos que tienen al egoísmo como único objetivo de vida.

 

MAB: Hoy temprano se pasaba acá en la Radio un audio de un periodista extranjero que cuando estaban en pleno Mundial de Fútbol (en 1978) va a la plaza y entrevista a las Madres. Es un audio impresionante, que pone sobre la mesa el papel que jugaron las Madres, que jugaron las Abuelas, que después jugaron los Hijos. O sea, ha habido muchas organizaciones a lo largo de todos estos años que han mantenido el tema muy vivo en Argentina, no como un tema del pasado, un tema que se ha nutrido permanentemente

NV: Creo que esa ha sido la gran inteligencia popular, primero de estas mujeres que salieron a la calle sin ningún tipo de experiencia, la mayoría de ellas movilizadas por el amor más instintivo, por sus hijos desaparecidos, pero han tenido la inteligencia de seguir en la lucha, no darse nunca por vencidas y hacer un trasvasamiento generacional, a los hijos y a los nietos que han seguido y que siguen esa lucha.
Y que en los últimos años ha pasado otro fenómeno que es realmente impresionante que son los hijos e hijas de represores que han salido a repudiar a sus padres, que se agruparon en los que se llama "Historias de vidas" y que realmente muestran cómo los hijos e hijas no tienen por qué ser identificados con las atrocidades de los padres.
Y estas hijas e hijos han denunciado también las barbaridades que sabían o que sospechaban de sus padres, y las atrocidades que han vivido ellos como hijos de estos seres humanos que pasan a poner en tela de juicio la condición humana.
Entonces me parece que la Argentina, realmente, en el tema de la lucha por la reivindicación de memoria, verdad y justicia, tiene el terrible orgullo de ser primera en el mundo. Y me parece que eso lo tenemos que reivindicar como sociedad, que después de haber pasado un gobierno como el de Mauricio Macri que dijo cuando recién estaba en campaña que había que terminar con el curro de los derechos humanos, me parece que la consciencia muestra que hay un sustrato social que han construido estas mujeres.
Y digo mujeres porque fueron madres y abuelas las que se movilizaron primero, hijas e hijos y hombres acompañando pero fueron las mujeres las que salieron a la calle.
Y me parece que esto hay que reivindicarlo porque en la Argentina también muchas veces somos muy proclives a la autoflagelación, a decir, esto nos pasa a nosotros, somos lo peor del mundo, cuando vemos el egoísmo extremo en algunos referentes que realmente es repudiable, pero creo que no nos podemos dejar ganar por esas minorías imperdonables.

 

MAB: Claro, hay que valorar.

NV: Que hay mucho que ha hecho la sociedad argentina y que hay que valorar y reivindicar la lucha de cientos de víctimas directas y de una sociedad que ha sido víctima directa.

MAB: Sin duda.
Lo otro que también me parece es muy destacable en Argentina que ha pasado, es que no sólo se ha señalado a los militares sino también a los civiles que fueron responsables de aquel golpe y de todo el proceso que se inició allí. Civiles que en algunos casos, bueno, hay muchas historias. Empresarios, de cómo prestaban las fábricas para torturar allí a sus trabajadores. O sea que la denuncia de los responsables globales de esta dictadura.

NV: Que fue un golpe cívico-militar con apoyo eclesiástico creo que es la gran clave de lo que fue el terrorismo de Estado, no sólo en la Argentina sino en toda América Latina.
El avance sobre la matriz cívico-militar, sobre la responsabilidad de grandes grupos empresarios en la puesta en marcha del horror de terrorismo de Estado, ya fue denunciado con una claridad insuperable por Rodolfo Walsh, escritor y periodista desparecido, en la famosa carta a la Junta Militar al año de la dictadura, el 24 de marzo de 1977 y en la madrugada del 25 fue cuando lo desaparecieron después de que él colocara su carta en un buzón en el centro de la ciudad de Buenos Aires.
Ahí es donde hablaba y explicaba, y la verdad es que invito a los oyentes que la busquen en internet porque es una pieza realmente histórica en el más cabal de los sentidos de esa palabra.
Él explicaba que el terrorismo de Estado, es decir la metodología del secuestro y la desaparición de quienes se revelaban ante el mundo que se estaba imponiendo, tenía como objetivo la imposición de un modelo económico de exclusión. Y esto es lo que ha pasado.
Digamos, si uno ve los números de la Argentina en 1975 y los números de la Argentina en 1983, el nivel de endeudamiento que sufrió la Argentina en esos años, el nivel de concentración de la riqueza en los grandes grupos económicos. Por poner sólo un ejemplo, el padre de Mauricio Macri, Franco Macri, cuando empezó la dictadura militar tenía 7 empresas, cuando terminó la dictadura militar tenía 41 empresas.
Entonces, acá hay una matriz económica que fue la que permitió la impunidad con la que se manejaron, una matriz en la cual los medios de comunicación dominantes fueron cómplices atroces de esa barbarie, porque sin el silenciamiento de la información ningún terrorismo de Estado es posible.
Entonces, avanzar sobre eso, se ha avanzado pero realmente los obstáculos que se han puesto y donde la Justicia y gran parte del Poder Judicial ha seguido siendo cómplice, ha hecho que no se haya podido avanzar todo lo necesario y todo lo que realmente hubiese implicado hacer justicia.

 

MAB: De la carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar hemos pasado un audio, la alocución que hace Alfredo Alcón de esa carta, varios años la hemos pasado, hoy la vamos a volver a pasar.
Pero una pregunta también que hay que hacer, ¿qué justicia se ha hecho? Acá todos los años decimos muchas veces por año que envidiamos el cómo ustedes sí avanzaron más, cuántos militares fueron procesados, fueron muertos, quedaron además frente a la opinión pública, frente a quien quiera oír y ver quedaron totalmente denunciados cosa que acá no pasó. Pero allí si hay que pasar ralla y decir qué pasó con la Justicia, ¿qué dicen ustedes?

NV: Yo creo que se avanzó muchísimo en la justicia, en la Argentina son cientos los militares que han sido condenados, que están presos por los delitos de lesa humanidad que han cometido.
En esto, por eso decía que somos ejemplo a pesar de los avances y retrocesos que ha habido a lo largo de estos 40 años.
¿Por qué avances y retrocesos? Porque estuvieron vigentes durante muchos años las leyes de punto final, obediencia debida y los indultos que mutilaron la Justicia hasta que recién en el 2005, cuando se anularon las leyes de impunidad, se reabrieron los juicios.
Ahora, aún con la vigencia de esas leyes, no tenemos que olvidarnos que aquellos militares acusados de la apropiación de niños sí habían sido procesados, sí estaban siendo juzgados. Ellos habían sido exceptuados de las leyes de impunidad.
Entonces, realmente en la Argentina nadie puede reivindicar a Videla por un medio de comunicación, nadie, ni aún los fascistas. Pensar que Videla se murió preso en una cárcel común y tuvieron que disimular el lugar donde lo iban a enterrar porque temían el repudio social que esto podía provocar, muestra a las claras las diferencias con Chile donde Augusto Pinochet fue enterrado y velado con honores de jefe de Estado.
Entonces, me parece que esto es una síntesis cabal de la diferencia y de lo que la Argentina ha avanzado en el castigo dentro de la ley de aquellos que arremetieron contra todo el pueblo argentino.

 

MAB: Claro que sí.
Y coas, me acuerdo la época en que andaba Astiz en la vuelta, no podía ir a comer a ningún lado porque lo señalaban. O sea, no se dejó pasar y no fue una actividad o una responsabilidad que tomaron 3 o 4, fue mucha gente que participó y fue creando consciencia.

NV: Fue esa creación de consciencia, y además otro dato que es fundamental, no hubo violencia, nadie hizo justicia por mano propia, nadie. Entonces, la verdad que esa es otra de las reivindicaciones que me parece que los organismos defensores de derechos humanos y las Madres y Abuelas en primer lugar, han tenido claro que la verdad es difícil comprender cuando uno sabe las tragedias que han tenido que superar mujeres las que les han desaparecido más de un hijo, les han robado nietos, algunas de las cuales siguen buscando a esos nietos que todavía no aparecen, que ya son hombres y mujeres de más de 40 años.

 

MAB: Sí, esa gran conquista de los nietos recuperados, de la cantidad de nietos recuperados.

NV: Bueno, tener en cuenta, solamente tener en cuenta que por la lucha de las Abuelas se avanzó en la identificación de ADN.

 

MAB: Claro, un avance científico.

NV: Un avance científico que cambia la humanidad, y no tenemos en cuenta que eso surgió a partir de un antropólogo que se conectó con las Abuelas y las Abuelas que empezaron a ver cómo se podía hacer para identificar a sus nietos desaparecidos a partir del ADN de los familiares de los padres.
Entonces, la verdad que son cosas que creo que uno no termina de dimensionar la magnitud, el impacto de lo que ha sido la lucha de los organismos de derechos humanos y que sigue siendo, porque no quedan en esa reivindicación del pasado sino que miran hacia el futuro.
Recién escuchaba a Hebe de Bonafini entrevistada por Víctor Hugo Morales en la radio, y Hebe decía, "yo estoy viendo un mundo nuevo". Y la verdad que siguen enseñando, porque vos decís, bueno, sin rencor, y eso es lo que a mí me sigue maravillando, la verdad.

 

MAB: Nora, bueno, vamos amir dejando por acá pero, si vos querés decir algo más por supuesto podés decirlo, pero nosotros también le damos un carácter a esta fecha latinoamericano y en particular del cono sur, muchos uruguayos son detenidos desaparecidos todavía hoy, desaparecieron en Argentina. Muchos militares uruguayos cruzaron frontera y junto con los argentinos secuestraba, traían clandestinamente a Uruguay en vuelos de la muerte, de todo pasó. Hay todo un relato muy interesante en la zona del río Uruguay cuando tiraban cadáveres desde el cielo, que la otra vez el director de Radio Máxima nos explicaba y nos mandó un libro que hizo sobre el asunto.
Es una causa más que nos hermana a los dos pueblos.

NV: Indudablemente, bueno, fuimos víctimas del Plan Cóndor, esta lógica siniestra ideada desde el Departamento de Estado de los Estados Unidos con la que disciplinaron a toda América Latina y pusieron en práctica un modelo económico común cuyas consecuencias estamos viendo y seguimos padeciendo a lo largo de 40 años.

 

MAB: Muy cierto.
Bueno, Nora, muchas gracias, un abrazo grande, nuestro saludo al pueblo argentino que lucha.

NV: Muchísimas gracias a ustedes y gracias por la oportunidad de hablar sobre estas tragedias que nos hermanan. Y también la esperanza sobre un nuevo mundo posible.

 

MAB: Da fuerza y confianza en la lucha ¿verdad?

NV: Exactamente, gracias.

 

A CONTINUACIÓN COMPARTIMOS LA CARTA ABIERTA A LA JUNTA MILITAR DE RODOLFO WALSH
“Una pieza realmente histórica en el más cabal de los sentidos de esa palabra”, dijo Nora Veiras

 

"Carta abierta a la Junta Militar.

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.  
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.

Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.

Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.

De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aun en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.

La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.

Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y en horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.

Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.

Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.

Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de «cuenta-cadáveres» que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.

El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 o 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.

Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y a los partidos de que aun los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.

Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.

El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Mason, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.

Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.

Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.

Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.

En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.

La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Bolivia y Uruguay.

La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. GardenerHathaway, StationChief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de Prensa Libre Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.

A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar 11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.

Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.

Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".

El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aun si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles".

Rodolfo Walsh.
C.I. 2845022

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977”.