“URUGUAY DESDE EL PUNTO DE VISTA ECOLÓGICO, ES EL EJEMPLO DEL PAÍS QUE NO DEBE SER”
Contacto con el demógrafo Guillermo Macció, 5 de mayo de 2020

Retomando su contacto de los días martes con la audiencia de la 36, el demógrafo Guillermo Macció reflexionó sobre la necesidad urgente de cambiar el vínculo ambiental. Macció dijo que intenta contribuir a ese ejercicio de reflexión que nos va a dar las bases argumentales para cambiar nuestra conducta en relación con el medio ambiente. “Si nosotros miramos el Uruguay desde el punto de vista ecológico, tenemos el ejemplo del país que no debe ser”, dijo y comentó que “vendimos primero la arena del Río de la Plata, la costa, la exportamos a Buenos Aires a 600 toneladas por día se van de las areneras del Río de la Plata a construcción en Buenos Aires cuya costa no tiene arena, 600 toneladas diarias de una arenera que conozco perfectamente” y “esa arena significa una mutilación dramática de la costa, desde toda la costa pasando ahí la zona de Libertad para adelante hasta prácticamente Conchillas, la arena se va en barcazas y la arenera que conozco carga 600 toneladas diarias todos los días”. Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-05-05-demografo-guillermo-maccio

 

Hernán Salina: Recibiendo a nuestro compañero demógrafo Guillermo Macció.
Guillermo, buen día.

Guillermo Macció: Buenos días. Un saludo para todos ustedes y la audiencia.

 

HS: Gracias por estar con nosotros esta mañana. ¿Estás en Colonia?

GM: No, estoy en una chacra en Ecilda Paullier, departamento de San José.

 

HS: Bien. Nos proponías y queríamos reflexionar hoy contigo Guillermo, en medio de este panorama que está viviendo el mundo, la necesidad urgente de cambiar la conducta ambiental, del vínculo con el ambiente del ser humano, de la humanidad.

GM: Yo lo que ahora después de llevar como ustedes todos estas semanas de cuarentena, he reflexionado mucho, y lo que puedo hacer humildemente es contribuir a ese ejercicio de reflexión que nos va a dar las bases argumentales para cambiar nuestra conducta en relación con el medioambiente. Pequeña tarea establecer una relación amistosa como la tiene uno con su perro o su gato, o su familia, amistosa con el mundo que nos rodea, el mundo natural. Y eso no es tarea fácil porque estamos muy colonizados por un patrón, por un prototipo de hombre - mujer, que es el hombre consumidor, se es feliz cuando se compra o se posee algo, y eso ha sido introducido tanto en la médula de los occidentales que nos creemos que es normal. Lo que resulta un error porque ser un consumidor compulsivo de cualquier artículo sin necesidad, es una patología, que es una patología que nos vendió el capitalismo que se sustenta en la acción de ser un consumidor, estar en el mercado, si uno no está en el mercado, no existe.
Entonces cómo hacemos para pensar en estos términos y establecer un nuevo prototipo de hombre mujer, de ser humano que tenga una relación amistosa con la naturaleza en montones de aspectos que ni siquiera nos damos cuenta, ese es mi propósito, más de ahí no me da la cabeza.


HS: En ese sentido han habido distintos pronunciamientos, Guillermo, que se plantean desde cómo ha cambiado por ejemplo la relación del ser humano con los animales, la propia ubicación geográfica de animales que antes podían permanecer más protegidos del hombre, y los riesgos muchas veces que se generan en este panorama de los virus de la interacción, por ejemplo entre ambos, en medio de estas condiciones.

GM: La interacción y la contaminación, porque nosotros nos olvidamos que con todo el sistema motriz que tenemos de desplazamiento, somos grandes contaminantes de combustible fósil, quemamos petróleo todo el tiempo, yo di las cifras, no las quiero repetir, en la audición pasada, sobre la cantidad de millones de personas que están en el aire volando permanentemente, justamente a una altura crítica para la sobrevivencia del oxígeno. Entonces tenemos que plantearnos ahora no un ecologismo teórico como el que muchas veces se ha utilizado para declararse amigo de las plantas, de la naturaleza, de los animales, del agua, sino cómo hacemos para materializar ese enunciado teórico en conductas cotidianas que se darán normales, los materiales que usamos, los desechos que generamos, hay ejemplos evidentísimos, cientos de hectáreas son ocupadas en el Mar Caribe por islas de bolsas y botellas de plástico, que quedan ahí flotando y que con mala suerte algún pez se la traga.

 

HS: En todos los océanos pasa esto.

GM: En todos los océanos, inmensidades de agua sucias por la acción cotidiana del hombre hecho en forma totalmente desaprensiva, hay que recorrer cualquier playa, cualquier monte, la tala de bosques, la interrupción por los implantes de árboles como ha hecho, el Uruguay si nosotros miramos el Uruguay desde el punto de vista ecológico, tenemos el ejemplo del país que no debe ser. Nosotros vendimos primero la arena del Río de la Plata, la costa, la exportamos a Buenos Aires a 600 toneladas por día se van de las areneras del Río de la Plata a construcción en Buenos Aires cuya costa no tiene arena, 600 toneladas diarias de una arenera que conozco perfectamente, y esa arena significa una mutilación dramática de la costa, desde toda la costa pasando ahí la zona de Libertad para adelante hasta prácticamente Conchillas, la arena se va en barcazas y la arenera que conozco carga 600 toneladas diarias todos los días. Y bueno esa arena no se repone, hay una alteración profundísima de la costa, los muelles que se construyeron a mediados de los años 70 cerca de Colonia, ahora están a 200 metros, 250 metros del agua, porque le sacamos la arena y el agua se corrió y el muelle no tiene acceso al agua, se dan cuenta la barbaridad, muelles secos, tenemos como media docena en el departamento de Colonia, apenas cuando uno sale de la ciudad de Colonia, eso es naturaleza que se vendió y que nosotros perdimos. Fuimos tradicionales exportadores de granito negro, el granito más cotizado en el mundo para construir palacetes y mansiones de lujo en Europa, mi padre era transportista de bloques de 6 mil, 7 mil kilos, en una empresa de camiones que tenía, que cargaba en las sierras de Florida bloques de piedra, hablo de, un camión cargaba un bloque, y se transportaba para Alemania en barco, para construir en Alemania grandes edificios que se estaban modernizando.
Eso se sigue haciendo en menor escala porque se va agotando las canteras, que son agujeros profundos que le hicimos a la piel de la tierra por un negocio, simplemente, entonces todo ese proceso se es, ese proceso es acumulativo, el daño que le hago un día, otro, otro, otro, si alguno de ustedes, alguno de los oyentes va a Colonia, los invito a recorrer las canteras abandonadas con 15 o 20 metros de profundidad donde se sacó la piedra para exportar al exterior, y bueno eso en la pequeña escala del Uruguay.

 

HS: Te iba a decir Guillermo porque además cuando nos planteamos esto de la necesidad de cambiar la conducta ambiental, por supuesto que no sólo hablamos de clasificar la basura en nuestras casas, esto pasa por cambiar un modelo a escala planetaria y cómo se produce, cómo se alimenta, cómo se organiza el hábitat del ser humano.

GM: Pero además cómo se trata por ejemplo todo el subsuelo en los minerales, en la explotación del cobre, en la explotación del hierro, hay que ver lo que son las canteras a cielo abierto en el norte de Chile para sacar el cobre, son profundidad de 50, 60 metros que usan camiones que cargan 40,50 toneladas con doble freno de motor para que los oyentes se imaginen el tamaño que tienen esos camiones, trabajan noche y día, entonces, eso es un permanente proceso de extracción de tipo capitalista, es el capitalismo puro que va erosionando el planeta, las industrias como las papeleras, los millones de litros de agua dulce que captan en el Río Uruguay y ahora con la papelera en Paso de los Toros van a liquidar el Río Negro.
Los ríos los podemos imaginar como las arterias del planeta por ahí circula la vida, y la estamos quemando, las estamos contaminando sin ningún control de parte del Estado, porque los estados que tenemos son muy débiles, entonces todo ese daño fue acumulándose y acumularse produce ciertos efectos que nosotros no conocemos su dinámica y ocasiona lo que estamos sufriendo ahora, que nos tiene conmovidos porque nos tocó de cerca, sino no hubiera pasado nada.

 

HS: Exacto, pero para cambiar todo ese sistema de producción también va a implicar una necesidad de protagonismo y de organización de la gente, de la sociedades para exigir a quienes toman las decisiones y a quienes instrumentan estos sistemas de producción, Guillermo.

GM: Claro, pero esa es la lección que nos tiene que quedar porque antes se moría un productor porque había inhalado agrotóxico como pasó en el departamento de San José el año pasado, pero se murió uno, pero ahora el daño tiene una dimensión tal, un desequilibrio inimaginable que afectó a toda la población del planeta, entonces si la población del planeta ocupado por el homo sapiens, el hombre sabio, que sabe, qué hacemos, seguimos en este camino y otra reacción e la naturaleza acaba con la mitad de la población, entonces tenemos una luz amarilla muy importante que entender, al hombre más humilde de la ciudad de Montevideo que no sabe un pito de lo que pasa en el resto del planeta. Lo afecta igual que al hombre más rico que maneja los negocios, es decir la reacción de la naturaleza es absolutamente a mi juicio democrática porque afecta a todos, no hay cómo salvarse, no hay hoteles protegidos para cuidar a los ricos y dejar que se mueran los pobres.

 

HS: Hay Guillermo una atención que debe centrarse también en la salud humana por esto que decíamos de esa interrelación que se ha ido modificando con el paso del tiempo con los animales, con ciertos animales que no están en la cotidianeidad con los seres humanos, y también con como son criados los animales que utilizamos como alimentos después. Quedamos muy preocupados con el panorama que nos planteaba la investigadora uruguaya Silvia Riveiro, días atrás desde México, sobre esos aspectos, por ejemplo sobre esas opciones de la cría de ganado por ejemplo en forma intensiva y la rebaja del sistema inmunológico del ser humano para enfrentar a estos virus, por ejemplo.

GM: Claro, exactamente, sí, sí, incluso la intervención del hombre en la naturaleza para su beneficio entre comillas, es que incluso le ha cambiado el modo de alimentarse a los animales que cría para su alimento, el feedlot, cualquiera lo reconoce, es cría de ganado en confinamiento, uno sabe que es de mala calidad, pero como el consumo es masivo, se bajan los costos a cualquier precio a cualquier sacrificio, cambiando la calidad del alimento que se produce. Todo lo que son los transgénicos, los transgénicos son manipulaciones de los genes para crear alimentos, pasturas más rápido y en mayor densidad, toda la concepción transgénica de la alimentación, pollos transgénicos con huevos que no fecundan. Bueno todo esos son inventos de modificación de la naturaleza altamente nocivos para ella misma la naturaleza, pero para el hombre también, uno cuando compra una gallina cosa elemental, cuando es criada a campo, como se dice, tiene un sabor una textura, una tersura de la carne, absolutamente diferente que la que compran en la pollería que parece de plástico, bueno esa degradación de las especies que sirven al hombre para su nutrición, su alimentación, repercute también en el hombre, porque el hombre es consecuencia un poco de lo que come, entonces hemos alterado, por ejemplo, mirada en sistema planetario, los ríos y los arroyos son las arterias y los vasos capilares del planeta tierra, y la mitad de los ríos y los arroyos están contaminados. Es como si un ser humano se inyectara cada día un poco de veneno en la sangre, es demencial lo que hace con el agua dulce el hombre, no se cuida, y es un elemento escaso, bueno, ese es otro motivo, entonces exige para salir de la crisis una reflexión profundísima y cambios profundos que el poder político donde existe de verdad el poder político donde existe de verdad tiene que ponerse sus pantalones y poner a cambiar el sistema, nosotros tenemos ecologistas que practican el ecologismo, que hacen su huerta natural, en muchos países hay, pero es una ínfima minoría que produce para sí, no para un mercado, entonces ahí nos topamos con un poder económico impresionante cuyo símbolo es el supermercado, que son grande trasnacionales de la alimentación chatarra, comemos chatarra, y es muy difícil esquivar eso, porque de los pocos restaurantes, poco el ejemplo de Montevideo porque la gente lo vive, los pocos restaurantes de comida de alta calidad, son inalcanzables para el 80% de la población de Montevideo, y eso no es sólo exclusivo en el Uruguay, eso se da en todo el mundo occidental.

 

HS: Correcto, Guillermo, algo que quieras decir para redondear esta columna de hoy.

GM: Yo lo que quiero decir es, la pregunta que tengo es esta, qué vamos a hacer, qué vamos a proponer cuando pase esto para cambiar nosotros, porque si no cambiamos nosotros, estamos dependiendo de que cambien los otros, y los otros son una cantidad de gente que tiene mucho poder, es decir, tiene que venir un movimiento de, yo no dudo que toda la audiencia que tiene la Centenario, es gente que piensa parecido a mí, y que está -y me consta, tenemos compañeras que hacen huerta orgánica, que cuidan las plantas de una manera especial, que producen alimentos-, todo eso tenemos que pregonarlo desde cualquier tribuna que tengamos para introducir un sistema modificado con un gobierno que si es sensible, cree una política, defina una política para establecer una relación amistosa con la naturaleza, que en esas palabras se sintetiza el cambio de conducta del consumidor de hoy, si el consumidor de hoy no cambia, la naturaleza lo va a cambiar a la fuerza.

 

HS: Muy bien, Guillermo, te agradecemos este contacto y te mandamos un abrazo como siempre.

GM: Igualmente para ustedes, que pasen muy bien.