RPDC ADVIERTE SOBRE PELIGROSAS MANIOBRAS MILITARES CAPACES DE PROVOCAR UNA CONFRONTACIÓN EN LA ZONA

 
Corea del Norte rechaza provocación militar de Surcorea

El portavoz del Ministerio de las Fuerzas Armadas Populares de la República Popular Democrática de Corea publicó una declaración que señala lo siguiente:
El pasado 6 de mayo, Surcorea hizo un ejercicio militar conjunto movilizando más de 20 aviones como "F-15K", "KF-16", "F-4E" y "FA-50" pertenecientes a la Comandancia del Combate Aéreo de la aviación y lanchas de carreras dependientes de la Segunda Flota de las Fuerzas Navales en los focos de tensión del Mar Oeste de Corea.
Esta locura de los belicistas militares surcoreanos es el clímax de enfrentamiento militar, ante el cual no podrá decir más nada ni su amo que repetía como voz automática de teléfono el paro, la gran lastima y otras palabras por el estilo insistiendo en que nuestra acción no conviene a los esfuerzos por relajar la tensión de la Península Coreana. Esto hace que la situación retorne al origen, antes de la Cumbre Norte-Sur de 2018.
El entrenamiento militar tuvo lugar en el aire y el mar de la zona más candente del Mar Oeste, escenario de anteriores choques militares entre ambas partes coreanas, simulando el supuesto "indicio anormal" y "provocación" de la RPDC.
Lo grave del caso es que el círculo militar surcoreano llevo a cabo la maniobra militar definiendo a la RPDC como "enemiga".
Este hecho constituye una provocación seria que no se puede pasar por alto de ninguna manera y nos obliga a tomar la reacción necesaria.
Se trata además de la acción intencional en busca de enfrentamiento que tampoco se puede excusar.
El círculo militar surcoreano no oculto siquiera que el objetivo del presente ejercicio militar estuvo en mejorar la capacidad de reacción a la supuesta "provocación" con fuego y de asalto del Norte, atacar el foco de "provocación del enemigo" y rechazar las fuerzas de apoyo.
Esta imprudente provocación constituye desafío total y traición abierta al Acuerdo Militar Norte-Sur en que ambas partes se comprometieron ante toda la nación a prohibir todas las formas de acción hostil a la contraparte en la tierra, el mar y el aire, en particular, hacer pacificas las aguas del Mar Oeste.
Igualmente, devino la oportunidad que volvió a darnos cuenta de que el enemigo sigue siendo lo mismo.
Ya que el enemigo anda con frenesí hablando públicamente de atacarnos, no podemos estar con brazos cruzados.