BRASIL: “CRISIS SANITARIA DESCONTROLADA, ECONOMÍA EN CAÍDA Y GRAVE  SITUACIÓN POLÍTICA”
Contacto con Plínio de Arruda Sampaio Jr. desde Brasil, 21 de mayo de 2020.

 

“Para hacer una metáfora, estamos en un circo romano, todos esperan para ver si el emperador va a poner el dedo pulgar para arriba o para abajo. Bueno, el emperador es la burguesía brasileña, y mientras la burguesía no da ni luz verde para el golpe de Bolsonaro ni tampoco para que lo echen, entonces la agonía se arrastra. Esto tiene una lógica, la burguesía sabe que van a morir centenas de millares de gente” y la cuenta “va a caer en Bolsonaro. Si resulta que Bolsonaro logra dar el golpe, bueno, aprovecha esta violencia sanitaria para hacer su violencia política. Y si resulta que no le sale bien, la burguesía brasileña va a meter el pulgar para abajo y ahí va a haber algún tipo de solución, que puede ser institucional por el Parlamento o puede ser una junta militar por fuera. La verdad para finalizar es que, si los trabajadores no salen en las calles y si la burguesía no tiene miedo de los trabajadores, caminamos para una solución muy mala aquí en Brasil”, señaló nuestro corresponsal en Sao Paulo, el economista y analista político brasileño, Plinio de Arruda Sampaio Jr. en contacto con Radio Centenario. Transcribimos este informe que puede escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-05-21-plinio-de-arruda-sampaio-jr-brasil

 

Diego Martínez: El contacto es con Brasil, con nuestro compañero Plínio de Arruda Sampaio Jr. a quien le agradecemos como siempre su participación en CX36.
Plínio, bienvenido, buen día

Plinio de Arruda Sampaio Jr.: Buen día Diego, siempre un gusto hablar con Radio Centenario.

 

DM: Bueno, Brasil ya desde el punto de vista del coronavirus, pasó a ser potencia mundial. "O mais grande do mundo" parece que quiere competir con las grandes potencias por estar dentro de los países que peor ha tratado la situación sanitaria en este caso.

PASJ: Sin duda alguna, Brasil es el epicentro de la pandemia en América Latina y en el momento es el país que tiene la mayor tasa de diseminación del virus.
Esto es el reflejo de problemas históricos brasileños, la desigualdad, sobre todo en las grandes ciudades, las favelas, subdesarrollo completo, entonces el primitivismo del país décadas de neoliberalismo que va chupando las políticas públicas, y claro, la política de Bolsonaro de exponer a la gente pobre al virus con la intención de hacer inmunización  por rebaño.
Todo esto resultó en un desastre sanitario de grandes proporciones, y Brasil camina para centenas de millares de muertos en las próximas 4 semanas.
Entonces el número de infectados reales tiene que ser multiplicados, según los estudios que hay aquí en Brasil, de 12 a 15. Y el número de muertos tiene que ser multiplicado más o menos entre 2 y 5.
Entonces, esta es la situación en el momento de la pandemia aquí, es una situación bien preocupante y la verdad es que Bolsonaro hace una apuesta en la virulencia sanitaria como una manera de preparar la virulencia política.
El plan de Bolsonaro, y eso él nunca lo escondió, es caminar para el golpe. Todo se mezcla, la crisis sanitaria, la crisis económica aquí es total, las últimas perspectivas de las consultorías económicas son que la economía brasileña va a caer un 10% en el 2020, y eso yo creo que es un número más realista de lo que venían diciendo. Entonces caminamos para más de 10%
Entonces, lo que aquí estamos viviendo es una crisis sanitaria descontrolada, entonces el virus tiende a tener la evolución que tendría en una colonia de ratones, una crisis económica profunda porque la política económica de Bolsonaro profundiza la recesión y el riesgo de un golpe militar.
Entonces, es una situación realmente difícil, previsible porque como ya habíamos discutido aquí en Radio Centenario por años, la crisis se viene profundizando y esto es todo el reflejo de este proceso.

 

DM: Lo del golpe militar ¿en qué situación está? Digo porque lo hemos conversado contigo desde hace muchos años, incluso creo que durante el gobierno de Dilma, saber qué actitud estaba tomando Itamaraty, qué actitud estaban tomado los militares con respecto a la situación política de Brasil. En estos momentos donde se habla tanto de esta invocación que hace Bolsonaro a los militares pidiéndoles el respaldo, ¿en qué situación está hoy, Plínio?

PASJ: Mira, esta es una incógnita Diego, en realidad es muy difícil saber lo que pasa en el medio militar. Bolsonaro dice que los militares están con él, pero esto no es seguro.
En mi opinión lo decisivo aquí es el movimiento de la burguesía, los militares brasileños hoy en día actúan como perros de guardia de la burguesía, de manera más o menos directa, casi que sin muchas mediaciones.
La burguesía mientras no ha abandonado a Bolsonaro, con todo lo que hace Bolsonaro la burguesía racionaliza que la crisis política no afecta los negocios. No es verdad, en verdad la crisis política está profundizando la crisis económica.
De cualquier manera Bolsonaro sigue con el apoyo de la burguesía, la semana pasada hizo una reunión con 500 empresarios de peso, los grandes bancos, los grandes grupos de agronegocio.
Entonces, mientras la burguesía sancione los movimientos de Bolsonaro yo creo que la situación política quedará más o menos como está. No sé si la burguesía sancione al golpe de Bolsonaro, pero tampoco sanciona el impeachment de Bolsonaro y entonces quedamos en este impasse

 

DM: Bien. ¿Públicamente ha salido algún militar de alto rango con ascendencia a señalar la posibilidad de un apoyo a un golpe ya sea por disolución de Cámaras o por salir incluso del propio Poder Ejecutivo?

PASJ: Mira Diego, los militares hacen una política oportunista. Entonces, están de un lado con Bolsonaro, si Bolsonaro logra fuerzas para dar el golpe ellos son uno de los pilares del golpe.
Si la burguesía cambia de opinión y vamos para un impeachment, esto también pasa por el aval, por la luz verde de los militares.
Y si no resulta ni una ni otra, los militares siempre juegan la carta de "vuelo solo", o sea, vamos nosotros a dar el golpe, se hace una junta para dar el golpe. Entonces, los militares en realidad tienen una política muy ambigua, pero juegan siempre la carta del poder, se acercaron al poder, el calorcito del poder les quedó gustando y yo creo que quedarán en los palacios por algún rato, sea tutelando a los civiles, sea tutelando a Bolsonaro o sea en vuelo propio.

 

DM: Bien.
A Bolsonaro se le han ido algunos respaldos, él jugó una carta muy fuerte cuando incluyó a Moro, Moro se fue, tuvo debates vinculados a lo sanitario y se le han ido ya dos Ministros de Salud. ¿Qué queda de ese proyecto de Bolsonaro de tener a toda la derecha reunida y cómo se visualiza un gobierno de una persona que tiene esta debilidad por hablar, esta necesidad de hacer chistes inoportunos todo el tiempo, ahora se le menciona también algún chiste vinculado al tema del coronavirus, esas cosas de mal gusto que parecen tener popularidad pero no sé hasta qué punto sostienen un gobierno?

PASJ: Entonces, yo creo que no es difícil para el público uruguayo entender que el primitivismo de Bolsonaro es tan grande que la única manera que él tiene de sostenerse en el poder es en un Estado totalitario. Fuera de un Estado totalitario es imposible que Bolsonaro dure mucho tiempo, porque él es muy primitivo, muy antidemocrático, y él sabe de eso, entonces él juega esta carta.
En el momento la situación política brasileña es, digamos, de crisis aguda, porque el establishment político y jurídico está apretando a Bolsonaro como una anaconda aprieta a su víctima. Pero Bolsonaro mientras resiste y los militares no lo abandonaron y no lo abandonarán mientras la burguesía no lo abandone.
Entonces, para hacer una metáfora, estamos en un circo romano, todos esperan para ver si el emperador va a poner el dedo pulgar para arriba o para abajo.
Bueno, el emperador es la burguesía brasileña, y por mientras la burguesía no da ni luz verde para el golpe de Bolsonaro ni tampoco para que lo echen, entonces la agonía se arrastra.
Esto tiene una lógica, la burguesía sabe que van a morir centenas de millares de gente, el boleto va a caer en Bolsonaro. Si resulta que Bolsonaro logra dar el golpe, bueno, aprovecha esta violencia sanitaria para hacer su violencia política.
Y si resulta que no le sale bien, la burguesía brasileña va a meter el pulgar para abajo y ahí va a haber algún tipo de solución, que puede ser institucional por el Parlamento o puede ser una junta militar por fuera.
La verdad para finalizar es que, si los trabajadores no salen en las calles y si la burguesía no tiene miedo de los trabajadores, caminamos para una solución muy mala aquí en Brasil.

 

DM: Bien, con respecto a eso, todos sabemos de la cercanía de la dirección de las organizaciones sindicales mayoritarias con el PT. ¿Qué pasa a nivel sindical, hay movimientos, se ve algo desde el punto de vista de los trabajadores deberían tener con respecto a un gobierno de este tipo como el que estás describiendo, Plínio?

PASJ: Mira, recién tuvimos el 1º de Mayo, entonces es bueno ver lo que pasó en el 1º de Mayo para responder a tu pregunta. En el 1º de mayo las grandes centrales, incluyendo la CUT (Central Única de Trabajadores) que es la central asociada al PT, hicieron una manifestación amplia donde invitaron a Rodrigo Maia, que es el presidente de la Cámara de Diputados y el comandante de las reformas liberales.
La posición del sindicalismo brasileño es buscar una solución por adentro del orden a revoque, a la cola de la burguesía liberal, de los agentes políticos más liberales de la política brasileña. Y esto implica un inmovilismo total de los sindicatos y de los trabajadores.

 

DM: Bien, Plínio, no sé si quedará algo más. Nos preguntan acá si se adelantaron los aguinaldos, o una parte al menos en Brasil, si esto fue alguna medida justamente para paliar la situación a raíz de la pandemia o si es en algunas zonas de Brasil.

PASJ: La política de Bolsonaro al respecto es de retrasar al máximo todas las transferencias. Entonces, hay una serie de transferencias que fueron determinadas, pero cuando uno va a las estadísticas del tesoro nacional uno ve que la plata que estaba determinada no fue liberada o son muy poco liberadas y eso hace parte de la estrategia de Bolsonaro, dejar a la gente con hambre para que la gente tenga que salir a trabajar cueste lo que cueste.
Entonces sí hay algunas transferencias con colas inmensas pero están todas muy retrasadas, esto no es un problema de incompetencia, es un problema, es una decisión política. Bolsonaro hace lo mismo con los gobernadores, el sistema tributario brasileño es muy complejo, perseverante y hay transferencias del gobierno federal a los Estados y Municipios.
Bolsonaro retrasa esto, no suelta la plata para que los alcaldes, los gobernadores queden desesperados y se acaben alineando con su política contra la cuarentena.

 

DM: Plínio, como siempre, te agradecemos mucho el contacto.
Un saludo y gracias.

PASJ: Soy yo el que agradezco mucho, Diego, buena suerte para ustedes ahí.

 

DM: Hasta luego.