SUELDOS DEL BANCO CENTRAL: 660 PERSONAS COBRAN 6 MILLONES DE DÓLARES POR MES
Conversamos con el contador Luis Freda, 26 de mayo de 2020

“Tenemos un Banco Central con 660 personas trabajando -o sea un disparate- y estamos hablando de que por mes gastamos unos 6 millones de dólares de sueldos en el Banco Central, son unos 75 millones al año. Entonces, el Banco Central me parece que es una institución que tiene demasiado poder dentro de Uruguay, nosotros hay cosas que no podemos decir porque tenemos acotado nuestro manejo, el efectivo, etcétera, y a mí me parece un poco que hay cosas que se hacen desde ahí que no sabemos”, dijo el contador Luis Freda en Radio Centenario. Comentó además que “revisando los balances del Banco Central, Uruguay hace aportes de capital a organismos como el Fondo Monetario, y por ejemplo en 2018 y 2019 en los dos años se invirtieron como 600 millones de dólares de aporte al Fondo Monetario, esas cosas no podemos no saberlas los uruguayos”. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-05-26-cr-luis-freda

 

Diego Martínez: Recibimos aquí en el estudio al contador Luis Freda, de las personas que la audiencia disfruta de escuchar en nuestros micrófonos.
Bienvenido, Luis. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Luis Freda: ¿Cómo andan? ¿Todo bien?

 

DM: Muy bien, con varios temas para conversar hoy de la actualidad, la economía parece haberse limitado solamente a lo salarial, a lo laboral, a la cantidad de puestos de trabajo que se han perdido, a la cantidad de personas en el seguro de paro; pero hay otros elementos también para conversar, como el tema de la recaudación, de la economía del país en general.

LF: Buenos días a todos. La verdad que está bueno estar de vuelta acá, porque por teléfono no es lo mismo y se conversa un poco más tranquilo estando presencialmente. Me parece que no hay que perder esto.
Y bueno, la idea un poco de conversar de economía hoy, pero empezar a ver de cosas que están sucediendo y para dónde puede llegar a ir la economía del país, porque la situación es mala o muy mala. Ya la podemos calificar así desde un inicio por los valores que vemos; -si fuera que estamos haciendo un tratamiento a alguna persona los médicos mirarán determinados valores para ver cómo evoluciona- y entonces en la economía hay que ver qué es lo que está pasando.
Entonces, primera cosa que tenemos es una inflación alta.
En Uruguay ya nos han querido convencer que tenemos la inflación baja, pero en realidad tenían la inflación controlada, porque un 7, un 8 o un 9%, tampoco es una inflación baja como tienen otros países, de un 2 o un 3%. Ese es un primer problema, estamos con la inflación alta.
Segundo, que esa inflación alta se da en un marco de desempleo, desempleo de todo y no sólo de personas, desempleo también de capacidades, debe haber un montón de fábricas instaladas o negocios por poderse concretar que no se concretan. Entonces tenemos alta inflación y desempleo.

 

DM: ¿Hay proyectos que por la situación general no terminan de concretarse?

LF: Por ejemplo la industria naval. Estoy seguro que los astilleros navales ahora deben estar con la gente en el seguro de paro, y perfectamente se podrían estar reparando barcos, construyendo barcazas, etcétera. Esa gente está en el seguro de paro cuando el dique funciona, las herramientas están, debe haber necesidades de reparaciones de buques pesqueros, o cualquier buque que ande en la vuelta necesita entrar a dique, porque entran cada equis período. Y todas esas cosas deben estar aplazadas.
O sea que tenés la capacidad instalada y no se están ejecutando las cosas. Entonces, hay un desempleo de lo invertido, por decir de alguna manera
Después por otro lado tenés que ver cómo viene la foto, y la foto viene no con un signo de más, sino viene con un signo de menos adelante. Cada vez hay menos empleo, cada vez los empleos que hay son de menor calidad, y todo eso se empieza a ver, cuando vos empezás a bajar la escalera cada vez los escalones son más profundos y no estamos viendo que hemos llegado hasta la parte de abajo como para decir cuál es la perspectiva para subir.
Tenemos ahí en ese escenario que empezar a ver dónde se empieza a materializar, qué hace la gente, qué hacen las empresas, qué hace todo el que anda en la economía. Muchas veces eso lo empezás a materializar en lo que pasa en el Estado, porque el Estado tampoco es un ser todo poderoso y menos en las condiciones financieras que estaba el Estado; el gobierno anterior no dejó el Estado en una situación adecuada. Y esto no es nada personal, dejó un Estado con un alto desempleo, dejó empresas públicas con problemas serios, había un proceso de reservas en caída. O sea, no dejó un buen punto de partida, cosa de decir mirá me agarro esta enfermedad pero estaba en un buen estado físico.

 

DM: Claro, venía haciendo ejercicios, venía comiendo bien.

LF: Psicológicamente estoy bien, tengo medios económicos como para afrontar esa enfermedad, tengo una contención familiar. Pero no. Todo lo contrario.
Entonces te agarró el primer bichito y obviamente que te iba a hacer mella, porque esta situación sanitaria le hace mella a cualquiera, pero es distinto de la situación de partida en la que te encuentres, y obviamente que si la situación hubiera sido tan fuerte como se decía, y tan de espalda ancha, en un mes, dos meses, hubiéramos sobrevivido. Era cuestión de que nos iba a llevar más tiempo caer. Pero la caída fue brutal.
, a qué le llamo una caída brutal? que ya en abril la recaudación de la DGI neta en términos reales, sacando el efecto de los precios, cayó un 11,5% o sea en un mes, el mes de abril contra el mes de abril del año pasado, cayó un 11,5% o sea que se recaudó, sacando el efecto inflacionario, un 11,5% menos que en abril del año pasado, pero en abril del año pasado tampoco era la panacea porque en abril del año pasado también había caído la recaudación, también había caído cerca de un 12% o sea que también en la época del contador Astori también veníamos en un proceso de caída de recaudación.

 

DM: En abril del año pasado cayó una cifra parecida a lo que cayó este abril, ¿no habrá una cuestión también de la época del año, de la comparación con los meses anteriores que tienen otro tipo de actividad?

LF: Esa está buena.
Entonces ahí agarrás cuatro  meses por ejemplo -enero, febrero, marzo y abril- del año pasado y lo comparás con este y la caída es de un 2,1% en esos primeros 4 meses -un 2,1 con respecto a 2019- pero si hacés 2019 contra 2018, era un 3,2 la caída. O sea que obviamente venimos en caída.

 

DM: No teníamos pandemia e igual veníamos en caída.
Pero capaz que hay una cierta parte de la sociedad que tenía gastos superfluos -ir a la peluquería o a algún shopping a comprarse algo o algún restaurante- que ahora  no lo pudo hacer porque estaba prohibido y eso redujo el nivel de consumo también.

LF: Pero hay otros tipos de impuestos; tenemos impuesto al consumo, impuesto a la renta y el impuesto a la propiedad.
El impuesto a la renta cayó un 4,3%, pero ahí el que no cae sino al revés, sube, es el IRPF, la Categoría II del IRPF –el impuesto al trabajo- subió porque obviamente que los que siguen trabajando siguen aportando. Pero el impuesto a la propiedad -que ahí encontrás el impuesto al patrimonio, a las trasmisiones patrimoniales, el impuesto de Primaria- cayó un 28% porque esos impuestos generalmente son o de autoliquidación –en el impuesto al patrimonio, mucha gente tiene que hacer su Declaración Jurada y son impuestos que son de acuerdo a la capacidad contributiva que tiene esa gente, tiene más facilidad para buscar la vuelta para pagar menos impuestos-. Por ejemplo en el IVA no tenés forma, vas, comprás en un supermercado y vas a pagar el IVA, el impuesto ya está. Y esa empresa va a tener que volcar el IVA a la DGI, cuando vos tenés una propiedad y tenés formas de ponerlo a nombre de otro o con distintos nombres…

 

DM: ¿Cayó un 28%?

LF: Si, el 28% en términos reales en abril y un 10,9% en los primeros cuatro meses, o sea que obviamente eso está más que demostrado que ese tipo de impuestos son los que es más fácil evadir, quien tiene más capacidad contributiva, tiene más forma de buscar asesoramiento, buscar los huecos de la legislación para pagar menos.

 

DM: A veces tienen asesores que le permiten también encontrar esos huecos que el común de la gente no lo tiene.

LF: No lo tiene o el común de la gente lo único que tiene es un sueldo y no tiene vueltas. Y tiene la plata para ir a comprar todos los meses las cosas en el supermercado y obviamente ahí va a terminar pagando más ¿Entonces cuál es la idea? Que cuando nos digan, que pague más el que tiene más, y no, porque ahora en la caía de recaudación, los que tienen más están pagando muchísimo menos. Incluso en proporción de lo que venían pagando.
Entonces es un buen ejemplo para ver que no es que pague más el que tiene más, no es tan así. Y el IRPF al trabajo no es que pague más el que tiene más, querés incentivar el trabajo en este país y a alguien se le ocurrió ponerle un impuesto.
 A mí que me lo expliquen, pero si vos querés incentivar algo y le ponés un impuesto, es bravo…

 

DM: Estamos midiendo esto en pesos, pero el dólar…

LF: Obviamente está bueno medir los pesos, es lo que corresponde porque es la moneda nuestra. En economía muchos de nosotros pensamos y actuamos en pesos, en la parte importante; en la otra parte pensamos y actuamos en dólares.
Pero también hay que verlo en dólares porque estamos en un país que está endeudado. Uruguay tiene un tema de endeudamiento de hace varias décadas que no lo ha podido solucionar nunca de una manera adecuada, siempre tenemos remedios de corto plazo, pero al pasar de los años, al pasar los ciclos económicos, vuelve a aparecer la enfermedad de fondo. O sea solucionamos el síntoma, pero no sacamos nunca la enfermedad.
Entonces, Uruguay tiene deuda, hay deuda externa –y no sólo el gobierno, hay empresas endeudadas fuera, incluso las empresas públicas toman a veces algún crédito del exterior- y el 91% de la deuda externa del Uruguay está medida en dólares.
Esos son datos del Banco Central, de acuerdo a un informe que publica el Banco Central, hay un primer tabla que publica donde está la deuda externa bruta del Uruguay y en el siguiente la desagrega por tipo de monedas. De ahí surge que más del 90% de la deuda externa del país es en dólares y vos tenés que pagar esos créditos en dólares.
O sea que el pago va a ser en dólares pero lo que vos recaudás es en pesos. Por eso ya no solo la recaudación cae, sino que a su vez tu deuda crece porque el dólar sube.
Entonces lo que nos empieza a pasar es que tenemos un desajuste, porque tenés un problema estructural que guardás una moneda, pagás en otra que además sube.
Es como que vos te comprás una moto o un auto, lo compraste en dólares, y te empiezan a bajar el sueldo, y a su vez el tipo de cambio sube, y todos sabemos cómo termina eso, o vendo el auto o me consigo otro trabajo o le tengo que buscar la vuelta, pero va a llegar un momento que no voy a poder soportar esa situación.
El Estado obviamente tiene otros instrumentos que las personas no tienen, pero en el mediano plazo es insostenible.
Por otro lado de esa deuda también hay que ver el perfil, ver los vencimientos por decir de una manera porque si me decís que todo vence dentro de 20 años podemos…

 

DM: Capaz que ahí baja el dólar y podemos pagarlo más fácil.

LF: Ahí va. Pero no. Hay un montón de deuda que vence en el corto plazo, igualmente de la deuda externa de todo el Uruguay donde hay cosas públicas y privadas, cerca de un 15% tiene un vencimiento menor a un año, o sea que un 15% no es algo chico cuando estamos hablando de una deuda bruta de 42 mil millones de dólares, 15% es un número grande, y se hace más grande cuando vos tenés un funcionamiento pequeño, o tu funcionamiento de la economía bajó y la perspectiva es que siga bajando.

 

DM: Estamos hablando de 6 mil millones de dólares.

LF: 6 mil millones de dólares más o menos sí es esa plata lo que se vence en el corto plazo. La mayor parte del gobierno trae también deudas de empresas, pero las empresas están en la misma que el gobierno, y si las empresas les va mal, le va a ir mal a la gente.

 

DM: Dejó un paquetito importante para cubrir.

LF: Entonces eso es lo que pasa también, que por otro lado tenemos que ir viendo qué es lo que vos disponés, si estás administrando y decís bueno mirá me cayó la recaudación, bueno la deuda me viene creciendo, o sea que en un momento yo no me puedo endeudar mucho más porque cada vez que la deuda crece, vos tomás el primer préstamo, te van a cobrar una tasa, el segundo préstamos otra tasa, pero a medida que vos tengas cada vez tú deuda sea más grande respecto a tu nivel de actividad, vas a tener más riesgo para quien te presta. Y ahí es donde entra todos los que empiezan a hablar del Grado de Inversor, las Calificadoras de Riesgo, las notas, que en algún momento van a empezar a no ser buenas. Y vamos a empezar como en un círculo vicioso, no vamos a tener una buena calificación, nos van a querer cobrar cada vez más intereses, vamos a precisar la plata porque tenemos un déficit, y vamos a entrar en un círculo que quienes tenemos algunas canas en la cabecita y tenemos años, sabemos cómo es eso.

 

DM: Va a haber que hacerle algún regalito a la maestra, va a haber que entregar alguna empresa pública.

LF: O vamos a tener que empezar a hacer ajustes.
Ese es el escenario como viene pintando. Acá no es el tema de asustar a nadie, es el tema de saber para dónde va la cosa y por ese lado yo la veo complicada en el tema económico.
Tenés baja recaudación, déficit cada vez más grande -porque ya no hablamos del 3, del 4, estamos hablando del 5- y en algún momento vamos a hablar del 7 o del 8% de déficit fiscal. Lo vamos a ver a eso, yo no es por decir: “lo dijimos”. Pero hace tiempo que venimos diciendo que lo del tema del déficit no se frena, y que ahora no es el momento de frenarlo, porque si ahora empezás a hacer recortes, capaz que tenés que hacer recorte en algunos lados donde hay que hacer recorte, yo después te tiro algún lugar donde podemos hacer algún recorte.

 

DM: ¿Los acreedores deben decir, “este año no cobro nada” o en realidad se están frotando las manos porque le van a arrancar la cabeza a todos los países, sobre todo a los más débiles?

LF: No, yo lo que pienso primero que nada es que ahora vos tenés que tratar de buscar cómo viabilizar la economía. Porque la idea de la economía es tratar de que esto opere y no genere un desajuste total, creo que las situaciones necesitan que el Estado intervenga más que nunca, porque esto no lo va a solucionar un mercado. Entonces el Estado tiene que intervenir y tiene que destinar recursos. Uruguay nunca, nunca se anima a utilizar sus reservas para cubrir necesidades.

 

DM: Porque dice que después el endeudamiento es más caro si no tenés reservas.

LF: Sí, pero se usan las reservas con fines financieros y a mí me parece que hay una cuestión de soberanía, hay una cuestión de importancia, hay una cuestión de que la economía real es la que soluciona los problemas.
Le llamo economía real a que la gente tenga trabajo, produzca, compremos, vendamos, intercambiemos bienes. Entonces eso se necesita, la economía, el sector financiero acá tiene un poder desmedido dentro de Uruguay, entonces tenemos una estructura financiera donde parece que no se puede llegar a hacer cambios estructurales y hay que hacerlos; entre ellos las reservas son del Estado, del gobierno, de los ciudadanos, de los pobladores, no son del Banco Central.
El Banco Central tiene la facultad de administrarla, pero la soberanía radica en quienes ponemos el hombro para que esto funcione, entonces a mí me parece que es momento de echar mano a las reservas. De hecho se están echando mano a las reservas porque desde el primer semestre de 2018 las reservas eran de libre disposición 7200 millones y hoy estamos en activo de reserva de 5200 millones. O sea que en 2 años perdimos casi 2 mil millones de dólares de reservas.

 

DM: ¿2 mil millones de dólares de reserva en cuánto?

LF: En 2 años


DM: Son mil millones de dólares de reserva al año y no se generaron por reservas ningún proyecto de vivienda, ningún proyecto de educación.

LF: No, ni ningún tipo de política de creación de empleo fuerte.-
Entonces es momento de hacer ese tipo de cosas. Estamos convencidos, nos dicen que eso no se puede tocar porque viene el cuco, pero lo tocan para mantener el dólar, para generar algún tipo de pago de intereses, para llevar adelante el tema de la estabilidad de precios, que no es tal porque si es por estabilidad de precios les está saliendo mal la receta. Se les está yendo la inflación de las manos.
Parece que quienes cumplen esas funciones no son sometidos a un análisis, o se no hacen una evaluación, parece que son gente que le damos el atributo de administrar determinadas cosas y cuando las cosas no funcionan, no podemos llamarlos y decirles, rendime cuentas, y si hay que hacer algún  cambio, se haga.

 

DM: Todo lo que dijeron después no ocurrió, por qué se sigue insistiendo y el nuevo gobierno planteo lo mismo, darle incentivo a las empresas privadas y multinacionales para que generen puestos de trabajo, y en realidad es hacer ajustes en tarifas, hacer ajustes en lo salarial. ¿Por qué se insiste si es algo que ya no ha dado resultado?

LF: Y porque para mí es un discurso muy bueno para determinados sectores que gozan de privilegios en la sociedad.


DM: Pero ¿en la Facultad no se cuestiona cuál es la fórmula para gobernar un país? Te pregunto en serio porque se supone que de ahí salen los economistas que después administran el Ministerio de Economía, la OPP, el Banco Central, las diferentes parte de la administración, señores si hacemos esto, nos pasa esto.

LF: Todas estas cosas de economía tienen un sustento ideológico, tienen una parte ideológica detrás.
Los modelos neoliberales se basan en que todos los agentes tienen el mismo poder de intervención del mercado. Y eso es una gran mentira. O que todo el mundo tiene el mismo acceso a la información, que es otra gran mentira.

Yo no entiendo que para estudiar sea bueno que vos puedas desarrollar un modelo, basado en algo que yo sé que no es cierto. Eso me llevó a entender cierto funcionamiento, pero el mundo no corre así.
Entonces muchas veces capaz que a alguien le puede pasar que se olvida de esas cosas, o capaz que donde están no sale mucho a tener contacto con lo que es el país, porque hay mucha gente acá que se sorprende de la pobreza en otro lado pero que nunca fue a un asentamiento, o nunca entró a una cárcel. Entonces ahí capaz que entendés que capaz que lo que ves por la tele no es tan distinto a lo que hay por acá.
Yo creo -sin irme de tema- que muchas veces pasa que esas situaciones no se entienden y también el discurso, hay una forma ‘normalizada’ de pensar,  es más fácil sumarte a lo normalizado y actuar en consecuencia. Que aparte ahí están todos los caminos abiertos y vos entrás en esa normalización, tenés una carrera para hacer.
Pero si vos sos un poco cuestionador -en el buen sentido-, si vos planteás algo distinto capaz que no entrás en esa carretera donde hay cierta carrera o proyección. Y va en cada uno también, yo respeto a mucha gente que opine distinto y que tenga otras cosas, pero lo bueno es plantearle que hay gente que opinamos distinto.

DM: Claro, pero yo iba al contraste con la realidad. Nadie dice ‘le erramos’ o ‘con la formula que aplicamos no logramos los resultados’. Siempre se le echa la culpa a los factores externos, ahora se le va a echar la culpa a la pandemia, la pandemia va a ser la responsable de todo.

LF: Antes era la ‘herencia maldita’ y antes eran los ‘malos de los argentinos’; el ‘efecto tequila’, en la época Brasil del ‘98, y siempre la culpa es de otro.
Por eso, para mí se trata de hacer qué es lo que vos podés hacer para andar mejor, porque no podés esperar que los demás hagan por vos y yo creo que nosotros lo que tenemos que cuestionarnos es que no estábamos bien parados para afrontar esto.
Pero tampoco -y hay que ser sincero- podemos agarrar a una persona o un grupo económico que arrancó hace dos meses y echarle toda la culpa de esto.

 

DM: No, lo raro es que plantean la misma fórmula que lo que se venía.

LF: Es claro que va a plantear la misma fórmula, pero eso lo sabes desde el momento que los vas a votar, si ya sabés que hay gente que ha compartido equipo económico con el anterior gobierno, de hecho por ejemplo, la gente que estaba en el Banco Central era la que en el período pasado estaba en Ancap. Nada más que cambiaron de sillas.
El que está de Presidente era director de Ancap, el que está de director en el Banco Central era director en Ancap, o sea 2 más 2 es 4. Hay algo ahí, algún tipo de arreglo que no sabemos cómo funciona porque no participamos de él, pero no puede ser que las mismas personas se repitan en dos organismos públicos de un período a otro.


DM: Hay varios mensajes de la audiencia.
Gerardo y Alicia mandan un mensaje que dice: “Fraternal y agradecido saludo al profesor Luis Freda, y a los compañeros de La 36, ¿puede ser posible aplicar en nuestros países un plan de emergencia keynesiano, similar al que aplicaron los yankis después de 1930 o ya es tarde y está tan podrido el sistema capitalista aquí y a nivel mundial que ya es tarde, gracias”.
Escuchamos a Javier de Florida: “Buenos días, habla Javier de Florida, quería hacer una pregunta al contador Luis Freda, ¿cuando se dice que la planta de UPM va a invertir 2500 millones de dólares para la concreción de la planta, eso quiere decir que la planta va a volcar 2500 millones de dólares en la economía uruguaya? Porque no son la misma cosa, porque yo no me imagino a la planta ir a comprar yo qué sé una bomba que mueva un  millón de litro de agua por hora, una ferretería de la esquina, yo me imagino que la mayoría de las cosas para la planta, para el armado físico de la planta, se trae desde el exterior, ni siquiera pagan IVA, yo creo que la inversión lo que va a volcar en la economía uruguaya es mucho menos plata y desde todo punto de vista, no nos vamos a poner a discutir de comparado con el agro que da muchísimo menos trabajo, no es beneficioso de ningún punto de vista la concreción de esta planta en Uruguay, muchísimas gracias, chau”.
Hugo Masi, trabajador de la salud dice: “Buenos días, Luis, te habla Hugo Masi, pero entonces cómo se entiende esto de que dice el presidente Lacalle que no le cobró impuesto a los que tienen mucho dinero porque son los que van a salvar la economía, si son los que pagan menos, no lo entiendo, si podés explicármelo, gracias”.
Y escuchamos el mensaje de Carlos Amir. “Si yo no entendí mal, Freda plantea algo así como que se puede evadir en el impuesto al patrimonio, y anda por el 28% si no entendí mal, repito, porque el patrimonio no es una cosa que es inmodificable, entonces cómo podría plantearse esta cuestión, gracias”.
Bueno por ahí van los mensajes.

LF: Bueno, arrancamos por el final.
Nosotros tenemos que muchas veces la forma en que razonamos cada uno de nosotros, no es la que razona otra, gente, el impuesto al patrimonio, todo el mundo tiene un patrimonio, así sea muy pequeño o grande. Entonces el impuesto al patrimonio funciona con un mínimo no imponible, por ejemplo vos tenés una casa que vale equis plata, seguramente no pagues impuesto al patrimonio;  yo tengo muchas casas y me dedicó a alquilar muchísimos apartamentos, y puedo agarrar y esas casas no tenerla a nombre de Freda, las puedo llegar a tener a nombre de Tal Sociedad Anónima, Peteco SRL, y así sucesivamente, y de esa forma yo diluyo el patrimonio en un montón de personas físicas y jurídicas.
Y puede ser que todas ellas o estén por debajo del mínimo no imponible o que paguen una tasa mínima de impuesto al patrimonio, o si soy más refinado puede ser que algunos bienes de acá estén a nombre de sociedades panameñas por lo que sos un agente no residente y ya no pago impuesto al patrimonio; capaz que pago otro tipo de impuestos, no voy a entrar en una discusión de impositiva, pero hay formas, eso es lo que les quiero mostrar.

 

DM: Claro, hay escapes.

LF: Hay escapes y muchos. Y cuanto más plata tengas, mejor.
Por ejemplo yo soy uruguayo y en vez de tener algún dinero acá o en algunas cosas lo tengo en algún otro país, hay muchos uruguayos que tienen dinero fuera del país, más o menos debe haber como unos 5 mil millones de dólares de gente uruguaya depositado en otro país.
Después, Javier me hablaba de los 2500 millones de dólares de la inversión de UPM, en esas cosas generalmente las personas nos preguntan a quienes andamos en estos temas, cómo llegás a ese número. Yo no llegué a ningún número de eso, entonces estaría bueno cuando los políticos, frente a una inversión tan importante y sería -si fuéramos algo serios- tendrían que decir los 2500 millones de dólares corresponden a esto, esto, y esto.
Entonces como es un número tan grande y en algún momento yo trabajé haciendo estimación de este tipo dentro del Estado, te puedo decir que hay altas chances de que deben estar consideradas cosas que no se adquieren aquí pero que vienen y cuentan como capacidad instalada a futuro; y que le permitan al país un potencial de producción de tanto, entonces por eso hay que considerarla, etcétera.

 

DM: Un valor agregado que no agrega valor al país.

LF: Pero vos decís que te potencia. Entonces eso te va a generar tanta plata, tanta renta por año, etcétera, debe estar metido todo, desde el primer tornillo finlandés hasta la mano de obra, todas esas cosas. Entonces obviamente debe ser así, pero lo correcto sería que todos nos tenemos que enterar cuando alguien presenta un número tan grande, sería bueno presentar un estudio atrás de cómo se compone.
Después el otro el tema del ajuste keynesiano, yo creo que la pregunta venía por el lado de si la salida pasa por aplicar un plan basado en la obra pública, que sirva como motor para que se desarrolle el país. Para mí es la forma como se tendría que proceder y más en un país que tiene un montón de cosas sin cubrir, falta saneamiento, necesidades básicas insatisfechas, falta vivienda, es por ahí.
¿Qué vamos a seguir esperando? ¿El derrame, que las cosas crezcan y la gente gane más y se pueda comprar su casa y a su vez eso lleve a que pague más impuesto y después que pague más impuesto poderle llevar el saneamiento?
Me parece que va por el otro lado el camino, tenés que darle trabajo, tenés que dar esos servicios, el Estado tiene que promover eso y de ahí en más, promover una buena educación de forma de tener un valor agregado realmente que es lo que importa ahora. Ya no importa el valor agregado en la industria, etcétera, por ejemplo en esta época los que se deben haber enriquecido en este momento son los de Zoom, la plataforma esa en la que todo el mundo se reúne ¿Y qué hicieron? Aplicaron conocimiento y detectaron que eso iba a funcionar y encontraron una solución a un problema.
Me parece que va más por ese lado, y aplicar conocimiento a la parte agrícola, a la parte pesquera, a los cueros, aplicar a otro tipo de cosas. Y también meternos más en la parte de informática. Ahora parece que nos acordamos de los científicos, entonces vamos a invertir en serio, si ganan mil ¿vamos a darles dos mil? No, porque mil y dos mil siguen siendo muy poco.

 

DM: Luis, nos quedan pocos minutos, no sé si da para desarrollar algunos de los otros temas que proponías.

LF: Yo lo único que quería en algún momento es hablar sobre el Banco Central, uno de los lugares intocables. El sector financiero de este país tiene que plantearse de otra manera, porque  es para atender a determinado perfil y no para un sector financiero basado en la parte productiva. Este sector financiero al país no le sirve.
Tenemos un Banco Central con 660 personas trabajando -o sea un disparate- y estamos hablando de que por mes gastamos unos 6 millones de dólares de sueldos en el Banco Central, son unos 75 millones al año.
Entonces, el Banco Central me parece que es una institución que tiene demasiado poder dentro de Uruguay, nosotros hay cosas que no podemos decir porque tenemos acotado nuestro manejo, el efectivo, etcétera, y a mí me parece un poco que hay cosas que se hacen desde ahí que no sabemos.
Por ejemplo revisando los balances del Banco Central, Uruguay hace aportes de capital a organismos como el Fondo Monetario, y por ejemplo en 2018 y 2019 en los dos años se invirtieron como 600 millones de dólares de aporte al Fondo Monetario, esas cosas no podemos no saberlas los uruguayos.

 

DM: ¿Dijiste 6 millones de dólares de salarios para 600 personas?

LF: Sí, estamos hablando de más o menos 10 mil dólares por mes promedio cada una. En todo el tipo de retribuciones, ahí deben estar contratos, debe estar todo, pero ese número no se puede llevar a más de eso, en el balance del Banco Central no puede llegar a más de eso.
Con leyes sociales, con todo, estamos hablando de casi 10 mil dólares por mes promedio.

 

DM: ¿Son más o menos 400 mil pesos?

LF: Si, unos 300 mil pesos más o menos. Eso es lo que reflejan los balances, que aparte e el balance está firmado por un ex director del Banco República, que lo audita. Es todo una cosa tan rara dentro de esos organismos, que estaría bueno empezar a decir -ya que vamos a hacer ajuste- blanqueemos toda esta situación y empecemos a ver realmente qué pasa.

 

DM: Porque además ahí estoy seguro que trabaja gente que cobra mucho menos que eso.

LF: Yo tengo los números, tenés: 135 gerencias, 347 analistas -quiere decir personas con formación académica-, tendríamos que tener análisis de todo con 347 analistas; hay 127 administrativos y 4 de servicios. Así a simple vista, parece un organismo totalmente sobredimensionado, por cada 3 analistas tenés un gerente, no sé en qué empresa del mundo encontrás algo así.

 

DM: Tienen la pirámide al revés, más cargos altos que cargos bajos.

LF: Pero esas cosas son las que nunca nos sentamos a discutir y ahí estamos hablando de un montón de dinero y no sabemos realmente los uruguayos para qué nos está sirviendo el Banco Central, capaz que sirve para un montón y no tenemos conocimiento. Pero te traje un dato para dejarte re picando.

 

DM: Pero pedían 8 millones de dólares por año para el Clínicas, para la refacción del Clínicas y en el Banco Central se nos van 75 millones de dólares porque tenemos 135 gerentes.

LF: Y era “complicadísimo” dijeron darle eso al Clínicas, pero mantenemos los 135 gerentes.

 

DM: Gracias, Luis.

LF: Dale, vamos arriba.