A LOS INMIGRANTES LES DECIMOS BIENVENIDOS, “PERO NO CONSIGUEN TRABAJO NI DONDE VIVIR Y ES UN PAÍS CARÍSIMO”
Conversamos con el padre Mauricio Cabral de la parroquia San Francisco de Asís, 1 de junio de 2020

La Parroquia San Francisco de Asís está ubicada en Cerrito y Solís, debajo del templo principal está la cripta del Señor de la Paciencia que data de 1725; y fue fundado en 1840, sucediendo al antiguo convento franciscano; explicó en CX36 el padre Mauricio Cabral, que compartió ‘Mañanas de Radio’ para hablar del trabajo que realiza la parroquia con inmigrantes. Cabral explicó que es una zona de mucha población que va a trabajar y de casas de pensión, unas 20 o 22 la mayoría ocupada por migrantes. Además habló de las expectativas de los que llegan: “Hay dos cosas básicas: les llega la noticia que en Uruguay hay trabajo -de dónde viene esa noticia no sabemos- y que en Uruguay se está bien”, comentó el sacerdote que al hablar de la situación que encuentran al llegar destacó que “ingresan a un país, donde no consiguen trabajo, no tienen donde vivir, y que es carísimo”, subrayó. El padre Mauricio Cabral destacó que reciben donaciones para poder dar una mano a los inmigrantes, particularmente ropa de abrigo, frazadas, mantas y alimentos.  A continuación transcribimos la nota que puede escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-06-01-padre-mauricio-cabral

 

Hernán Salina: Tenemos el gusto de recibir -y agradecerle que esté esta mañana con nosotros- al padre Mauricio Cabral, de la parroquia San Francisco de Asís, que viene realizando una experiencia muy interesante, muy importante, con los inmigrantes en nuestro país, en Montevideo más concretamente.
Padre, bienvenido. Gracias por estar esta mañana.

Mauricio Cabral: Bien, el agradecido soy yo.
Muchas gracias por la invitación y poder compartirle a todos esta linda experiencia.

 

HS: ¿Dónde está esta parroquia? Que además tiene una historia muy importante para la Iglesia, estábamos conversando antes de salir al aire y preserva documentos muy importantes de la historia de la iglesia de nuestro país.

MC: Así es.
La parroquia San Francisco de Asís la podemos encontrar en la calle Cerrito esquina Solís, es muy conocida porque debajo del templo principal esta la cripta del Señor de la Paciencia. Allí hay dos imágenes, una cruz y la imagen del Señor de la Paciencia, que datan más o menos de 1725; varias de las imágenes del templo pertenecieron al convento franciscano de San Bernardino, donde estudió (José Gervasio) Artigas. Y la parroquia viene a suceder al convento.
Tiene una fundación del año 1840, aunque vamos a decir que la inauguración de la planta principal del templo fue cerca de 1870, pero viene suceder al antiguo convento franciscano.

 

HS: ¿Y en su caso desde cuanto hace que está trabajando allí?

MC: Es mi tercer año trabajando en la parroquia primero como vicario, es cura ayudante y ya hace un año y medio como párroco como responsable del lugar.

 

HS: ¿Cuál es la realidad del entorno digamos donde le toca desarrollar las actividades, la zona la característica?

MC: Bueno las características de la Ciudad Vieja son un tanto especiales, con algo de población residente sobre todo más cerca a lo que es la rambla portuaria; y sobre la calle Reconquista es una zona de mucha población que va a trabajar al lugar que ya a la tarde no se encuentra en ese espacio. Un lugar con unas cuantas casas de pensión, más o menos en Ciudad Vieja debe haber unas 20, 22 casas de pensión, y la mayoría ocupadas por personas migrantes.

HS: Precisamente eso les marco un poco iniciar actividades destinadas a ellos o de vínculos con ellos.

MC: Si ciertamente, si bien la cantidad de migración que ha venido al país a hecho que se extienda incluso a algunos barrios un poco mas periféricos pero básicamente hacia el barrio Palermo, hacia Arenal Grande hacia la Aguada sigue siendo este Ciudad Vieja un lugar donde hay mucha migración.

 

HS: ¿Cómo se dio ese vínculo, ese primer contacto, de las actividades de la parroquia con ellos?

MC: Estábamos retomando algunas actividades parroquiales y se acercaron laicos, católicos que trabajan en otro ámbito y ya tenían diálogos contra entidades cristianas para la atención a los migrantes y quisieron hacer un trabajo algo más práctico en la parroquia allí comenzamos bastante tímidamente diría yo pero se comenzó hacer el servicio a pensarlo y luego bueno fueron pasando algunas etapas estuvo una organización venezolana, trabajando un tiempo estuvo también una organización propiamente de la iglesia encomendada desde el vaticano hacia todas las iglesias de América Latina que se llama Puente de Solidaridad también trabajo tres meses en nuestra parroquia y finalmente continuamos con el equipo estable que teníamos entonces estas etapas hasta el día de hoy.

 

HS: ¿En la zona hay mucha población inmigrante? Incluso uno lo ve cuando atraviesa la Plaza Independencia que hay muchos de ellos sentados o están en las zonas donde acceden a wifi para comunicarse.

MC: Si, están en esas zonas, uno los puede ver fácilmente recorriendo tanto la peatonal Sarandí, en las plazas si uno sale a 18 de Julio; pero también aguardando en lugares –o puntos- en que uno puede ver sobre todo a los hombres, donde pueden pasar a recogerlos para trabajos concretos del día, lo que llamamos changas, descargar contenedores, hacer alguna mudanza, etc. Entonces en Ciudad Vieja en algunos lugares se lo puede ver que se reúnen en algunas esquinas pasan muchas horas allí.

 

HS: ¿Y cómo se dio que ellos llegaran a la Iglesia? ¿Los van a buscar a estas primeras organizaciones que empezaron a trabajar ellos o empezaron a acercarse?

MC: En realidad en estos servicios se va dando que las distintas organizaciones, que hay unas cuantas que atienden migrantes, algunas son eclesiales, otras son de otras iglesias, otras son totalmente laicas. Una de las más emblemáticas es ‘Idas y Vueltas’ que ya hace unos 15 años que trabaja con migrantes y a veces se da que quienes apoyan en un lugar, también trabajan en otro. Y se dio una suerte de conexión  donde algún servicio por ejemplo de Idas y Vueltas que da una inmensa cantidad de servicios muy buenos, como la entrega de ropa, la derivó espontáneamente -vamos a decir- hacia nuestra parroquia. Ellos igual lo siguen haciendo, pero eso hizo que tomáramos algún contacto y luego simplemente el dato de que entre ellos comparten información, nosotros les hacemos una pequeña ficha, donde tomamos algunos datos mínimos, y una de las preguntas es ‘cómo llegaste a la parroquia’, y siempre es por un amigo porque algún conocido me dijo. En una buena etapa en Idas y Vueltas siempre ya es una conexión, a través de otras instituciones y nosotros mismos derivamos a otros lugares, lo que no hacemos o lo que otros hacen mejor, lo derivamos.

 

HS: Tiene algo que ver de repente se nos ocurre de lugares de países que tienen una identidad bastante importante referido a la iglesia también muchos de ellos incluso más que nosotros los uruguayos ¿se ve eso también en ese vínculo?

MC: Si hay claramente por ejemplo, en el caso de venezolanos es clarísima la formación cristiana, en el caso de los dominicanos.
En el caso de ciudadanos cubanos si hay una vinculación pero quizás se parezca más en algún sentido podemos llamar el cristianismo popular en Uruguay que tiene vínculos con alguna devoción popular, demasiado popular quizás San Cono, San Expedito en el caso sobre todo de los ciudadanos provenientes de Cuba con la Virgen de la Caridad, la Virgen del Cobre. Algunos -muy pocos- sí han tenido algún contacto con la iglesia en Cuba que es una iglesia pequeña, una iglesia de algún modo un tanto reservada, podríamos decir.
Hay otras espiritualidades las diferencias con el uruguayo es que en general hay una carencia de espiritualidad religiosa general en diferencia con otros países, puede no haber una tradición cristiana fuerte pero siempre hay una religiosidad de espiritualidades, por ejemplo, de origen africano adaptadas al medio entonces hay un buen contacto.
Hace poco llegó un sacerdote de una religión -que lo relacionaríamos diríamos umbandista, no es umbandista pero es de origen africano también- y tuvimos una excelente charla, un precioso intercambio gente muy educada muy amable.

 

HS: ¿De dónde provino, de que país?

MC: Él es de República Dominicana.

 

HS: ¿Qué se refleja en ese vínculo primero a que actividades en concreto se acercan padre Cabral los inmigrantes en la parroquia?

MC: Bien, nosotros damos en principio un asesoramiento básico en cuanto pueden ser los trámites de ciudadanía y los trámites que vamos a decir llevan a la instalación del país, el carnet de salud, el carné de asistencia médica la renovación de títulos la incorporación a servicios educativos algunos muy específicos cuando no lo manejamos los derivamos alguna otra institución que también trabaja en esto.

 

HS: ¿Quién les da ese asesoramiento, hay gente especializada u obtienen la información?

MC: Bueno, no, hay algunos documentos de información ahí en las páginas de Presidencia de la República; la Universidad Católica había editado un librillo que lo va actualizando con todo el material se accede a ese material y se puede dar un asesoramiento siempre con responsabilidades si esto no lo manejamos conseguimos a donde enviar a la persona. Lo siguiente es el tema del abrigo nosotros hicimos una campaña de abrigo importante por el cual hemos podido entregar mucha ropa. El año pasado a lo largo de todo el año llegaron a pasar mil migrantes por la parroquia en un equipo muy pequeño de cinco personas y la mayoría llevaron un poco de abrigo y a veces cuando poseemos también alimentos como nos nutrimos nosotros es todo del punto de vista de la fe decimos providencia pero bueno providencia tiene manos humanas así que es toda gente que acerca cosas creyentes y no creyentes todas personas  que saben de la obra que estamos haciendo llaman a la puerta, llaman por teléfono y nos acercan una donación de ropa una donación de alimentos eso nosotros lo clasificamos lo ordenamos y lo vamos distribuyendo.

 

HS: ¿La mayoría son familias o son imigrantes solos, son hombres solos que vinieron a trabajar?

MC: En general no vienen en familias completas, se da últimamente algún caso de matrimonio joven, parejas jóvenes, que vienen con algún hijo; quizás del punto de vista de los migrantes venezolanos vengan mas en el entorno familiar pero quienes vienen de la República de Cuba o de la República Dominicana en general no vienen con sus hijos, son madres que dejan a sus hijos, son padres que dejan a sus hijos y esposa, y vienen a buscar el trabajo para poder enviarles el dinero necesario para que ellos vivan en su país. Algunos plantean que quizás en algún momento traigan a sus familias si pudieran solucionar su situación laboral. Pero bueno es desgarrador porque son hombres y mujeres que dejan a sus hijos a sus familias padres madres hermanos y están aquí solos con otros migrantes pero a la vez son desconocidos y bueno es una separación muy brusca y muy dolorosa pasa a veces un año y no consiguen trabajo solamente van consiguiendo changas para sobrevivir mal sobrevivir en Uruguay en el medio del frío muchas veces pasan necesidades y no consiguen el objetivo mínimo que es enviar a su familia una remesa que les ayude a sobrellevar la situación en sus países.

 

HS: En todo caso justificaría tanto sacrificio y tanto esfuerzo si por lo menos estoy cumpliendo con mi objetivo. Pero antes de contar eso incluso también hay que tener presente padre, que llegaron no es que tomaron un avión en su país y bajaron acá en Carrasco muchas veces llegaron después de un redotero del cual no tenemos idea.

MC: Si y no nos hacemos idea aún que nos cuenten que alguien nos cuente yo vine atravesando la selva no nos hacemos idea sin embargo cuando uno ve los rostros ve los llantos y el terror que se refleja de lo que le ha sucedido han pasado a veces han sido transportados por algunos sectores de la selva.

 

HS: Son víctimas de traficantes de gente también a veces.

MC: Yo creo que claramente tiene que haber algo bastante organizado y bueno allí los roban les sacan documentación, los extorsionan es decir cuando llegan al país no tienen absolutamente nada de aquel dinero que hicieron no por ahorro sino vendiendo cosas personales a veces vendiendo sus casas todo lo pierden en el camino son escasos los que hacen un puente aéreo y pueden venir de este modo.

 

HS: ¿Es casi un patrón que la mayoría ha sido víctima de estas personas que les cobran mucha plata?

MC: Totalmente y a quienes no le robaron en Guyana o al comienzo del tránsito en Brasil, los roban cerca de la frontera uruguaya. Y algunos han hecho otro camino por Perú, se han introducido a veces a Chile, han vuelto a salir, llegan por otro camino porque bueno tenían otro destino que no resultó, no fueron quizás, pero todo esto son meses, son meses de estar no es que atraviesan un país se quedan a tratar de trabajar hacer algo luego seguir camino luego vuelven atrás ven hacia dónde ir.

 

HS: ¿Los que vienen cuentan por qué eligieron a Uruguay?

MC: Bueno esa es una parte que a veces preguntamos haber nosotros recibimos y no ponemos muchas condiciones para la ayuda ciertamente hacemos algunas preguntas no queremos hacer un cuestionario investigativo, yo supongo que alguien que atraviesa muchas fronteras tiene que estar ya cansado de muchas preguntas y creo que agrava la situación de cualquier modo tratamos de tener algún dato básico si se da la conversación y vemos que se da una amabilidad y no lo vea a mal. Y preguntamos sobre esto y muchos lo que dicen es: “Uruguay da papeles”.
Hay dos cosas básicas les llega la noticia que en Uruguay hay trabajo, de dónde viene esa noticia no sabemos, pero tanto ciudadanos cubanos, como a ciudadanos dominicanos llega la noticia que Uruguay tiene trabajo, que en Uruguay se está bien. Y ante la pregunta de dónde viene esa noticia, siempre es una amistad alguien que le dijo a veces una amistad que está aquí que les dijo y que después no los recibe esto es bastante común. Rara la situación pero es una respuesta común.
 

HS: Podría pensarse también eso que esa imagen que ellos reciben -especulando un poco con esto- que también puede haber un interés vinculado a ese negocio de traer gente de la plata que le cobran.

MC: Es difícil. Yo no me animaría a afirmarlo, pero también he pensado en eso entre otras opciones. Es decir de dónde surge la información que Uruguay está bien para generar justamente un tránsito; que no es tan importante el tránsito que viene para Uruguay si comparamos con el que va otro países.
Uruguay está recibiendo entorno a de los 15 mil migrantes por lo menos hasta el año pasado; es un entono bastante menor para lo que es la migración si tomamos  en cuenta que hay entre tres millones de venezolanos que emigraron de su país. A nivel de Cuba es más difícil de saber, quizás haya un millón más. Uno no tiene idea de la cantidad de gente que se mueve aunque el venezolano -por lo menos el que llega a nuestro país- viene por medios más adecuados, en general no todos. Y lo otro es esta facilidad que dicen, “Uruguay te da papeles”. Es decir un ciudadano extranjero que comienza su residencia en Uruguay en tres meses tiene su cédula si entra por Mercosur en un mes pero más o menos en tres meses y obtiene su cédula con una residencia transitoria y algunos posiblemente -yo no estoy tan seguro- que sea tan fácil, pero algunos dicen obtener una visa pasados dos o tres años una visa uruguaya para poder ir a otro país.

 

HS: ¿La visa uruguaya le sirve para otro país?

MC: Al menos eso es lo que dicen, no se si sucede o está en su imaginación, en su impronta, esta eso.

 

HS: ¿Y qué plantean entonces como necesidades? Usted decía que lo ayudan con abrigo que claro muchos vienen de países que no están acostumbrados al invierno nuestro. ¿Alimentos también? ¿Cuáles son los casos más crudos les toca recibir a ustedes?

MC: Si miramos estos últimos dos meses con toda la pandemia por ejemplo los que llegaron hasta fines de febrero tienen todos sus trámites trancados, recién se está rehabilitando, se están dando turnos nuevos.
Es decir esa gente no tiene cédula y sin cédula no lo toman en ningún trabajo, más allá que si están habilitado para trabajar con pasaporte ninguna empresa los toma sin cédula; por lo tanto, lo que pueden hacer sin tener cédula son trabajos diarios, changas, algún trabajo así.
Pero muchos han quedado sin trabajo porque estaban en negro o estaban en período de prueba o no llegaban a los 6 meses y no tienen seguro. Hay una gran cantidad que se están yendo en este momento que estaban en esa situación; entonces vemos que se produce una aglomeración de personas migrantes algunos con documentos y otros con documentos todos sin trabajo.
¿A dónde va toda esa masa laboral? Por ejemplo en el caso de los hombres van a realizar trabajos justamente diarios, changas, descargas, etc. Y las mujeres si consiguen cuidar algún enfermo, hacer alguna limpieza, pero como la reactivación lleva su tiempo a muchos de los que si estaban trabajando recién los están llamando a trabajar.

 

HS: ¿Creció el número de gente que va en este último par de meses en medio de esta situación?

MC: Si ha crecido. Y con gente que ya estaba digamos más o menos estableciéndose; hay una realidad y no podemos atender a todos los pedidos, se van retrasando las atenciones.

 

HS: También hay que decir que ustedes lo hacen desde una tarea de solidaridad de aplicación de valores, pero hay un papel acá que tiene que jugar el Estado en responder a todo eso sin duda. ¿Qué dicen de cómo los recibimos, cómo los trata la gente?

MC: En general los comentarios son buenos. Muchos están en una situación vamos a llamarle de temor y a veces hasta cierto shock.
Imaginemos a alguien que viene, que hace tres o cuatro meses que está, que dejó todas sus raíces, sus familias, que viene detrás de una promesa; ingresa a un país, donde no  consigue trabajo, no tiene donde vivir, que es carísimo -Uruguay es carísimo- donde conocen el frío por primera vez; que están pensando qué como hoy, dónde duermo hoy, con quién me vinculo.
Entonces en medio de todo eso ¿qué es lo urgente? Sobrevivir.
Y, hay algunas situaciones que quizás les llama la atención de Uruguay.
A algunos de ellos les llama la atención algunos episodios de violencia, otros nos dicen justamente lo contrario, Uruguay es un país muy tranquilo para vivir. Dicen que los recibimos bien pero el problema es que no hay trabajo y entonces que en Uruguay hay alimentos, hay todo lo que necesitas, pero no hay trabajo hay gente que nos ha dicho por ejemplo una persona una vez nos dijo: En mi país es imposible esto.  Es imposible que alguien te de algo a cambio de nada, no existe esto.
Creo que se sienten bienvenidos.
Hubo alguien que una vez me dijo -cruzó varias fronteras, hizo un camino muy largo, muy doloroso- “Uruguay fue el único país en donde me dijeron, cuando crucé la frontera, me dijeron bienvenido”.
Pero bueno, creo que tenemos que tomar en cuenta también toda esta realidad para no caer en la situación fácil de decir ‘estos nos vienen a sacar el trabajo’;  ‘estos escuchan la música fuerte’. Yo sé que es verdad que hacen a veces ruido, pero hay una situación muy dolorosa también, interior.

 

HS: Es interesante lo que usted decía de las distintas interpretaciones que hacen de nuestra realidad cuando hemos dialogado con ellos a veces  taxistas o trabajadores en algún lado, hemos encontrado mucho en los carritos de hamburguesa acá en el Centro. Muchas veces a los cubanos les impacta mucho ver niños revolviendo la basura o gente viviendo en la calle, comiendo en la calle, cosa que ellos no están acostumbrados a ver en Cuba, pese a ser un país pobre. Y las situaciones de violencia a ellos les llama la atención también extrema. Por otro lado como usted decía, hay otros que vienen de países que hay mayor violencia y les parece tranquilo esto. Se da esa dualidad.

MC: Si, se da esa dualidad. Yo creo que la mirada proviene de la experiencia que se está teniendo y el contraste con la esperanza que se traía. Entonces quien ya va encontrando un trabajo para quedarse porque es un buen lugar para vivir, viene de un lugar de altísima escasez como es el caso de la sociedad cubana, donde prácticamente no hay alimentos entonces les sorprende absolutamente. Alguien cuando veía una carnicería no lo podía creer. Entonces se da mientras no se tiene el trabajo no se tiene el ingreso Uruguay se transforma en una trampa, vamos a decir, mientras no se sale de la situación están realmente atrapados.
Hay gente que la ha pasado tan mal; porque algunos inmediatamente enganchan un trabajo, hacen buenas relaciones quizás por cuestiones del azar, a otros les cuesta mucho más y manifiestan querer volverse a sus países, porque dicen para pasar mal en Uruguay paso mal con mi familia en mi país. Y no pueden volver porque no tienen tampoco los medios.
Bueno, todo esto es el entorno de esta inmigración.
Nosotros también tratamos, porque todo servicio tiene que ser pedagógico en el fondo, que aprendan a confiar en quienes les ayudamos, a confiar en la sociedad, yo creo que el Estado uruguayo responde bien en la medida de lo posible, responde bien y hace tiempo que responde bien, pero Uruguay tiene límites en recursos y en servicios, quizás se ha visto sorprendido por toda esta inmigración que ya tiene fuerte unos 10 años, pero creo que Uruguay responde bien; quizás no es suficiente y hay situaciones sociales hay uruguayos pobres. Es decir, pero lo que tratamos es que entre ellos se generen dos cosas que no siempre hay -o en algunos hay y en otros no- que es una solidaridad interna, que el que se comienza a establecer ayude a otro que recién llega. Eso es importantísimo. Y también la integración con el entorno de los nacionales, de los uruguayos.
Una de las cosas que también vemos en algunos, es que les cuesta mucho con nosotros y tienen que integrarse más en el sentido que haber de salir de una situación un tanto depresiva, lo cual es estar en una pensión, en muy mal estado, húmeda, fría, oscura, donde hay un baño para 40 personas, donde le dan un colchón pero no tienen ni siquiera una frazada, donde son 20, o 30 para cocinar y a veces se tienen que prestar las ollas. Porque imaginemos toda esa situación, sin trabajo, con frío, todo el tiempo hablando que no tienen trabajo, que está mal, que extrañan la familia, todo el tiempo hablando con las mismas personas, de las mismas cosas…

 

HS: Retroalimentándose de esos dramas.

MC: Entonces el modo es salir, relacionarse con otros y bueno lo invitamos un poco a esto también.
Hay sí, situaciones -pocas pero hay- situaciones de depresión profunda.

 

HS: Que también hay que atender.
Bueno, padre, contactos o vías de que puedan colaborar contactarse con ustedes que quieran dar una mano conocer la experiencia que usted quiera dejarnos para la gente que está escuchando.

MC: Bien, nosotros -como le decía- damos especialmente abrigo, alimentos cuando tenemos y esto sería la idea. Si nos quieren acercar alimentos y abrigos a la parroquia ya sea por la entrada de la calle Solís, de martes a sábados de 10 a 14 horas o también por la calle Solís 1469 que es la entrada a Secretaría; o por la entrada al templo que es por la calle Cerrito; va a ser bienvenido especialmente lo que es ropa de abrigo, frazadas, mantas, de repente alguien quiere comprar unos metros de tela polar y hacer una mantas, etc. Y bueno, algún alimento, eso sería lo más importante.
Nosotros también digo como cristianos, nosotros no damos una atención para que vengan a misa claramente no es la intención, pero tratamos -y respetando absolutamente la autonomía personal- de acompañar las situaciones de dar una contención, una contención espiritual a la situación por lo menos con unas palabras.

 

HS: Claro, escuchándolos, en fin, que ya es muy importante.
Martes a sábado de 10 a 14 horas entonces por esta entrada que nos decía quiere darnos algún teléfono.

MC: Si, el teléfono de la Parroquia nos pueden mandar un mensaje de texto, o de whatsapp al 094 066 800.
Y ahí podemos coordinar también la recepción.

 

HS: Le agradecemos que haya estado esta mañana con nosotros que nos ayude a reflexionar, a tener presente esta realidad también, y por supuesto la tarea que realizan que refleja un pocos los valores que a nivel del cristianismo, por supuesto están incluidos, pero bueno es bueno cuando uno lo ve reflejado en acciones concretas también.
Gracias, padre Mauricio Cabral, por acompañarnos esta mañana.

MC: Gracias a ustedes por las invitación y un gran saludo a toda la audiencia.