“SE ESTÁ GASTANDO MUCHO EN SALUD MENTAL Y SE ESTÁ GASTANDO MAL EN EL URUGUAY”
Contacto con el médico psiquiatra Dr. Ricardo Acuña, 3 de junio de 2020

 

“Creo que el período pasado se inició con buen trabajo, todo lo que tuvo que ver con la ley y los coloca entre los mejores países en el mundo en cuanto a legislación y tenemos las condiciones para prestar una atención a la Salud Mental, de las mejores del mundo porque tenemos lo principal que son los recursos humanos”, dijo el Dr. Ricardo Acuña –Médico Psiquiatra, ex vicepresidente de la Comisión Honoraria del Patronato de Psicópata- en diálogo con CX36. El tema es que en el país “tenemos un problema en la distribución de los recursos humanos, pero contamos con un número suficiente y tenemos un sistema sanitario extendido en todo el país y esto no requiere alta tecnología ni procesos tan caros. Se está gastando mucho en Salud Mental y se está gastando mal en el Uruguay”, subrayó. Transcribimos esta nota que Usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-06-03-dr-ricardo-acuna-psiquiatra

Hernán Salina: Estamos agradeciendo que atienda a radio Centenario, al doctor Ricardo Acuña, que es Médico Siquiatra que estuvo hasta hace poco tiempo en la vicepresidencia de la Comisión Honoraria del Patronato de Psicópata de nuestro país. Hablaremos de Salud Mental y en realidad a la atención a  la Salud Mental que intentamos seguir desde Radio Centenario.
Doctor Acuña, buen día.

Dr. Ricardo Acuña: Buenos días, muchas gracias por la comunicación.

 

HS: Bueno un poco el detonante de comunicarnos con usted era para analizar una realidad que usted ha planteado en una carta que hizo pública hace algunas semanas empezando por la realidad de esta Comisión Honoraria que no mucha gente conoce.

RA: Si, es cierto, es una realidad no solo desconocida sino compleja de entender porque la Comisión Honoraria del Patronato de Psicópatas se crea en el año 48 para la defensa para las asistencias incluso a nivel social de personas  con enfermedad mental  y sus familias. La ley esa del año ‘48 decía que la comisión honoraria tenía que tener un centro de rehabilitación que se crea en el año ‘71 y que se mantiene hasta hoy con el nombre Centro ‘Martínez Visca’ allí las personas con enfermedad mental realizan trabajos de rehabilitación con vista a la inclusión social plena y a la defensa de sus derechos.

 

HS: ¿Dónde funciona eso?

RA: En la calle Cubo del Norte casi avenida Larrañaga, es el Centro Nacional de Rehabilitación Síquica que a partir del año 2011 toma el nombre de su fundador ‘Martínez Visca’, pero además de ser ese Centro de Rehabilitación en su seno y por normativas posteriores tiene lo que se llama el Registro de Retardo Mental y otro impedimentos que son digamos, ese registro que garantiza el seguimiento de las personas que tienen diferentes capacidades, se extiende desde ese registro, un certificado que permite el cobro de asignación familiar doble.
Esa es otra digamos organismos que tiene en su órbita la Comisión Honoraria y además tiene un convenio con Asse que le permite contratar rápidamente recursos humanos para trabajar en el Área de Salud Mental esas son como las tres grandes áreas.
Por ese convenio, la Comisión Honoraria recibe un porcentaje del monto total que tiene que ver con los costos de los contratos y de esa manera se financia el Centro de Rehabilitación junto con una partida que estipulaba la ley que quedó congelada hace muchos años y de esta manera se puede financiar el Centro de Rehabilitación.
Lo que pasa que claro esa organización ha quedado muy antigua, muy, que no se condice con lo que es la nueva Ley de Salud Mental.
Es decir, en el Uruguay la historia de la Salud Mental estuvo determinada fundamentalmente cuando se fundó el hospital Vilardebó en el siglo XIX, 1880, y luego las colonias -la Colonia Etchepare en 1912 y la Fermín Ferreira- y después vino la Ley de Psicópata.
Es decir primero la Salud Mental en Uruguay estuvo regida prácticamente por la solidaridad digamos y la necesidad de internar estos pacientes en estos lugares que era lo mejor en aquella época.
Luego la Ley de Psicópatas pretende reglamentar siempre con la perspectiva de defender y darle la atención que necesita, que necesitan las personas con enfermedad mental; y luego viene la ley de la creación de la Comisión Honoraria todo esto ha generado un modelo que se mantiene hasta hoy y que la nueva ley de Salud Mental pretende cambiar porque digamos los avances terapéuticos, todo lo que son las técnicas de rehabilitación y de inclusión social, el reivindicar los derechos de estas personas que si bien el objetivo original era bueno, era pensar en la protección, resultaba la vulneración de sus derechos. Entonces gracias a los nuevos tratamientos, gracias al acortamiento notable de lo que son las internaciones es posible que esas personas se puedan integrar en la sociedad y hacer uso de sus derechos. Es decir en su gran mayoría las personas con enfermedad grave pueden incluso trabajar, estudiar, y para eso es necesario un cambio incluso en la sociedad que sea capaz de recibir a estas personas y no estigmatizarlas, porque justamente el estigma de la propia sociedad aumenta las dificultades que puede provocar la propia enfermedad.

 

HS: Si en ese sentido yo le quiero plantear algunas preguntas concretas por cuestiones del tiempo porque estamos hablando de un tema muy profundo que hay que tratarlo con respeto por el cuidado que implica. Pero se habla de la desmanicomialización de cerrar lo que popularmente se conocía como manicomios y de ir hacia otro modelo. Hace poco nosotros dimos la palabra a los integrantes del sindicato del hospital Vilardebó que plantean discrepancias con una serie de denuncias que se han hecho sobre la atención, pero también abren una alerta discrepante con esa idea. Dicen que detrás de esa idea de cerrar lo que se conocía como manicomio, hay un cierre de puestos de trabajo de lugares que son efectivos. ¿Usted que visión tiene sobre ese tema?

RA: No, la primera cosa es que nadie va a perder el trabajo. Va a haber una transformación, tiene que haber una readecuación de los recursos y en eso tiene que ver la capacitación de los recursos humanos para la atención del nuevo modelo. Es decir desde el año 1990 de la declaración de Caracas, la declaración de Caracas una conferencia para la reformulación de los servicios de Salud Mental se tiene como referencia. La declaración de Caracas del año ‘90 que justamente este año se cumplen los 30 años; lo que se dice es correr el modelo de atención que está basado en el hospital siquiátrico, llevar el tema a la comunidad; pero además en el día de hoy los hospitales que se llaman monovalentes en el mundo están dejando de tener preeminencia.
Es decir y más en el caso del hospital del Vilardebó, más que se justifica por varias razones.
El ingreso al hospital Vilardebó de por si ya es estigmatizante, digamos, tenemos el eje que   tiene que ver con el estigma. Otro eje que las personas que son ingresadas en un hospital como el Vilardebó o como una clínica siquiátrica no tiene los recursos técnicos que puede requerir y que si tienen las personas que son ingresadas en un hospital o sanatorio en general. Y además hoy, la internación en el hospital Vilardebó es más cara que internar en los sanatorios privados. Si hoy Asse cierra al Vilardebó e interna a sus pacientes en sanatorios privados le sale más barato.
Es decir la planta física es totalmente inadecuada ya no es posible adaptar esa planta física  a lo que son los requerimientos modernos de asistencia nadie puede pensar a esta altura estar en una sala de 15, 20 personas compartiendo un baño por ejemplo.

 

HS: Con distintas patologías, además, esas personas.

RA: No, las distintas patologías pueden tenerla pero hay condiciones de privacidad que son básicas, que tienen que ver con la dignidad de la persona, por ejemplo, en esa entrevista se decía por parte del señor Pablo Silva que es un hospital de referencia. En realidad no es así.
Los hospitales de referencia, hoy tenemos una ley de Centros de Referencia la 19.676, no sólo el hospital Vilardebó no inicio los trámites, digamos, para llevar adelante y constituirse en Centro de Referencia; sino que no tiene las condiciones de calidad -de lo que llamamos la hotelería hospitalaria- como para transformarse en Centro de Referencia. Es decir si tenemos ratas en forma endémica, si tenemos 20 personas compartiendo un baño, no estoy hablando acá por la calidad de la atención que brindan los funcionarios, es otra cosa; pero además para ser Centros de Referencia de acuerdo a la ley determinada complejidad técnica los recursos humanos que tienen que tener una determinada capacitación en fin hay una serie de requisitos que el hospital de Vilardebó no cumple.
Digamos, lo que se hace en el Vilardebó hay muchos lugares en el interior que se hacen de la misma manera o sea que eso no es así. Había otras cosas que dijo por ejemplo en esa entrevista; que en las mutualistas hay 30 días de internación. Eso no es así la nueva ley elimina el límite de internación en Clínicas Siquiátricas por parte de las mutualistas.
Se dijo por ejemplo que los trabajadores no habían participado, los trabajadores, la Federación de Funcionarios (de Salud Pública, FFSP) y la Comisión Interna del hospital Vilardebó no participó porque no quiso participar, porque fueron invitados, incluso le digo más...

 

HS: ¿No participo en la discusión de la ley de Salud Mental?

RA: No opinaron eso en la ley de Salud Mental y en la discusión del plan, que también salió sobre finales del año pasado.
Pero además hubieron organizaciones que no fueron invitadas y que se enteraron que estaban estas reuniones para llevar adelante esta nueva ley de Salud Mental, pidieron para participar y fueron incorporadas, entonces para nada es cierto eso que no tuvieron el espacio no lo quisieron tomar que es otra cosa.

 

HS: Le tengo que hacer algunas preguntas y mensajes de la audiencia que nos queda como mucho 5 minutos. Usted también desmiente en esa carta alguna valoración, digo porque nos llega algún mensaje de la audiencia en ese sentido, de que a nivel del Patronato o de otros cargos, hay sueldos muy altos.

RA: Eso es totalmente falso. No hay ningún sueldo de 200 mil pesos como dijo la Federación de Funcionarios.
Es más, la Comisión Honoraria es honoraria. Nosotros no cobrábamos ni un solo peso ni siquiera viáticos cobrábamos. Estábamos ahí por el interés que nos genera el tema, pero eso puede ser (comprobado), hay documentos que lo acreditan.
Es algo totalmente absurdo hacer ese tipo de afirmaciones.

 

HS: ¿La Comisión como tal tiene incidencia en lo que se hace por ejemplo, en el hospital Vilardebó?

RA: No, no, ninguna.
Es decir, si bien podría interesarse pero justamente la Comisión Honoraria del Patronato está integrada entre otros por el Director del hospital Vilardebó, digamos hasta la propia  conformación es anacrónica debería incorporarse por ejemplo los prestadores privados habría que cambiar toda esa cultura.

 

HS: Bien nos llega algún mensaje que cuestiona incluso dice hasta el nombre en si habría que cambiar en esa referencia al sicópata, ¿está de acuerdo?

RA: Si, totalmente.
Lo que pasa que la nueva ley el artículo 11 de la nueva ley de Salud Mental 19.529 establece la interinstitucionalidad allí la reglamentación de ese artículo dejó para el gabinete social, el ámbito de la formulación diseño e implementación de políticas sociales, no solo sanitarias, de apoyo social, y hay un par  de comisiones, la Comisión Honoraria en cuanto a lo que son los posibles apoyos a nivel social, incluso podría desaparecer en la medida que estas Comisiones en el ámbito de gabinetes sociales empezarán  a funcionar a coordinar y a diseñar políticas.

 

HS: ¿Por qué renunció usted al cargo de Vicepresidente?

RA: Lo que pasa es que desde el Ministerio de Salud Pública, justamente porque estábamos llevando algunas medidas de recambio institucional que no fueron del agrado del Ministerio, relevó a los tres integrantes de la comunidad, son otros tres integrantes de la Comisión a propuesta de la comunidad. Lo increíble de este asunto es que el Ministerio coloca dos funcionarios del Ministerio -un tesorero, un abogada- es decir que no que vengan de la comunidad, son funcionarios del Ministerio no representan a la comunidad.
En los cargos anteriores, dos de ellos que estaban integrados por representantes de la  organización ‘Caminantes’ de familiares de personas con enfermedad mental. Bueno, la sustitución de esta persona fue por funcionarios del Ministerio o sea vista esa situación porque además fuimos presionados los días previos y demás.

 

HS: ¿Presionados en qué sentido doctor?

RA: Presionados por parte del Ministerio directamente a cambiar, vinculado a la necesidad de enviar transitoriamente parte del personal al seguro de paro, porque entre otras cosas el Patronato va a tener problemas de financiamiento, entonces la situación es complicada estábamos buscando soluciones, las cosas fueron así, en solidaridad termino renunciando con los otros integrantes de la comunidad.

 

HS: Hay mucho para profundizar en todo ese panorama y una preocupación instalada sobre el futuro de la aplicación de esa ley de Salud Mental en lo concreto de nuestro país. Pero por lo menos en el final queremos aprovechar que estamos hablando con un médico siquiatra para tener una valoración, se habla mucho en este proceso de confinamiento que hemos vivido. A veces se habla menos de situaciones extremas que se han dado con personas que han decidido autoeliminarse por ejemplo se habla incluso que el recrudecimiento de ciertas expresiones de violencia tiene que ver con esto que hemos vivido estos meses. ¿Qué le gustaría decir entorno a estos temas la realidad de nuestro país en ese sentido en el final?

RA: Que realmente es una situación muy difícil, muy difícil, porque el confinamiento yo creo que hay que pensarlo desde la perspectiva del aumento del stress. Evidentemente el stress como disparador de síntomas del área mental digamos, hay una relación directa entre esos aspectos, el tema de la ansiedad, el tema de la depresión, que son las patologías hoy más prevalentes; aumentan en condiciones de stress y esta es una condición de stress.
Esto hace que a las personas que ya tienen problemas se les haga más difícil transitar esta situación, entonces es necesario a veces modificar los tratamientos y demás. Hay una serie de consejos, de medidas, que están circulando en video yo creo que son todas muy adecuadas. Lo que a veces parecen que fueran muy teóricas, muy desde el discurso, pero después en la práctica son difíciles, de llevar adelante realmente es una situación compleja y además esta agravado está restringida o está acotada ahora la posibilidad de consultar entonces eso hace las cosas un poco más difíciles.

 

HS: Bueno quedamos a cuenta apenas un titular de temas que queremos profundizar y trataremos de combinar una charla con más tiempo, doctor Acuña.

RA: Eso sería fantástico, porque en ese ahora está en saber si ese gobierno se compromete con el cumplimiento de la ley y si la Salud Mental va a pasar a ser política de Estado. De eso se trata.
Yo creo que el período pasado se inició con buen trabajo, todo lo que tuvo que ver con la ley y los coloca entre los mejores países en el mundo en cuanto a legislación y tenemos las condiciones para prestar una atención a la Salud Mental. Yo creo que de las mejores del mundo porque tenemos lo principal que son los recursos humanos. Tenemos un problema en la distribución de los recursos humanos pero contamos con un número suficiente y tenemos un sistema sanitario extendido en todo el país y esto no requiere alta tecnología ni procesos tan caros. Se está gastando mucho en Salud Mental y se está gastando mal en el Uruguay.
Entonces si nosotros logramos gastar mejor, empezamos gradualmente a empezar con los cambios porque esto del cierre del Vilardebó no pretende que sea de la noche para la mañana sino que el comunicado de la Institución de Derechos Humanos y la Comisión de Contralor exhortaba que la demanda que no iba a poder satisfacer el hospital Vilardebó porque estaba cerrada se canalizará hacia los otros hospitales, se reforzarán los servicios en los otros hospitales que después de ese reforzamiento de los servicios no fuera para atrás sino que quedará en el camino hacia el cierre del hospital Vilardebó, un poco más adelante lo tenemos marcada el cierre para el año 2025.

 

HS: Bien doctor Ricardo Acuña ha sido muy amable por este rato y sabemos que quedamos con la obligación de profundizar en estos temas. Hasta pronto.

RA: A las órdenes y muchísimas gracias, el agradecido soy yo.