REABREN EL CENTRO TIBURCIO CACHÓN, QUE POR “UN CAPRICHO ILÓGICO” DE MARINA ARISMENDI LO INTENTARON TRASLADAR
El móvil de Radio Centenario en la actividad, lunes 15 de junio de 2020

 
 
 
 

 

El Programa Nacional de Discapacidad (Pronadis) anunció el inicio de la coordinación para retomar la rehabilitación de las personas con discapacidad visual en el centro de referencia Tiburcio Cachón, que había sido cerrado por la anterior administración frenteamplista por decisión de la ministra Marina Arismendi, secundada por Ana Olivera. El gobierno tuvo la sensibilidad o la astucia de escuchar el sentir y las necesidades de los protagonistas. El lunes 15 de junio se realizó una actividad oficial para presentar que se retomaba el trabajo en ese Centro de referencia, donde comparecieron autoridades del Mides y la senadora nacionalista Gloria Rodríguez, que diera junto al entonces diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio, una ardua lucha política contra la medida del Frente Amplio de cerrarlo. Allí estuvo el Móvil de CX36, que conversó con los usuarios quienes manifestaron su alegría de recuperar tan importante espacio. Transcribimos este informe que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-06-15-movil-desde-devolucion-instituto-cachon

 

Oficialmente, esta iniciativa se da en el marco de la estrategia de revinculación con la sociedad civil y las personas ciegas y de baja visión. La articulación y el intercambio resultan fundamentales, así como la necesidad de contar con un centro de rehabilitación de primer nivel. Atendiendo y entendiendo la importancia de este espacio para la comunidad ciega y de baja visión, es que se apuesta a generar un centro de referencia de nivel internacional, como indica la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
En la actividad realizada en la mañana del lunes 15 de junio, hicieron uso de la palabra el actual ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, y la Senadora nacionalista Gloria Rodríguez, que durante la anterior legislatura dio una importante lucha contra el cierre del Cachón a la par del diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio.
Durante su alocución, la legisladora destacó la emoción por estar anunciando una medida que es fruto de “un trabajo de equipo” con muchos actores políticos pero encabezado por las personas ciegas y de baja visión. “Yo conocí a muchísimos de los compañeros que están acá, muchos ya son amigos y siempre digo que lo que he aprendido de las personas ciegas nadie se puede imaginar”.
Recordó que los conoció en 2016 cuando acudieron al Parlamento los usuarios ciegos, los egresados y muchos funcionarios buscando apoyo ante el posible cierre del centro Cachón, que hoy tiene 58 años de antigüedad y fuera ejemplo a nivel de América Latina. “Venían de otros países a conocer el Cachón, por los métodos de rehabilitación”.
La parlamentaria, que desconocía el centro Cachón así como el Instituto Artigas al que serían trasladados los usuarios, dijo que a partir de ello se interiorizó y acompañó el trabajo y la resistencia de ese grupo que por más de 70 días ocuparon las instalaciones “con un principio de incendio y sin agua”, incluso cortando la calle para reclamar ser escuchados.
“Hoy puedo decir con muchísimo orgullo que en primera instancia antes de asumir el ministro Bartol me acerqué y le dije de la situación del Centro Cachón”, y ese mismo día le dijo que buscarían un lugar adecuado. “Buscó un lugar, pero la decisión fue sabia: volver al Centro Tiburcio Cachón”, medida que fue conocida a los 100 días de gestión.
Por su parte el ministro Bartol al hacer uso de la palabra, relató su impresión al ingresar a las instalaciones del Cachón por primera vez, donde a partir de vivencias, experiencias, historias, amores y sentido de pertenencia de usuarios y funcionarios encontró las respuestas a la curiosidad que le generó años atrás enterarse por qué años atrás habían llevado adelante una ocupación con todo en su contra.
“La instituciones no permanecen de por sí, por su nombre o su trayectoria, sino porque son capaces de generar esos vínculos de afecto muy profundos que hacen de correa de transmisión de una generación a otra de los que vienen por acá. La verdad que les agradezco inmensamente la posibilidad de participar de este arranque; de este nuevo arranque que esperemos que sean por 50 años más”, cerró su oratoria.

Conversamos  con algunos usuarios

Diego Martínez también conversó con usuarios presentes en la actividad, que en medio de la emoción por cumplirse esa larga reivindicación que tuvieron que desarrollar frente a la administración anterior del Mides durante el gobierno del Frente Amplio. Lo que contaban conmueve y ayuda a dimensionar lo que significa esto para la gente que lo necesita, lo que significó el cierre, el no ser escuchado por la administración que tenía el Frente en el MIDES, a Marina Arismendi, que me acuerdo que en su momento se marcaba que no bajó hablar con ellos en una de las concentraciones que se realizaron, cosa que después tuvo que corregir.

 

Diego Martínez: ¿Qué significa para ustedes, el retorno al Cachón?

Marta Gallardo: Realmente es algo que no se puede describir, la alegría que sentís en el alma es algo increíble, al fin pude pisar nuevamente mi casa.
  

DM: Cuéntenos que es importante para usted del retorno al Cachón.

MG: Es importante para los que vienen porque yo ya me rehabilité, pero hay jóvenes que no se rehabilitaron y era muy importante tener esto, para que ellos asumieran y pudieran absorber todo lo que nos enseñan a nosotros. Porque con lo que te enseñan acá tú salís como una persona que ve, aparte con la posibilidad de acceder a un empleo, a tener una mejor calidad de vida, no sé, es otra cosa, mucha gente está aislada en sus casas y el venir acá era algo sencillamente maravilloso.

 

DM: ¿Tienen recuerdos?

MG: Sí, mira estaba acordándome que me dijeron que ya no están las anillas ni nada de cuando acá hacíamos gimnasia, yo me le escapaba a la profesora por la puerta que está allí, que está abierta yo ya vi, me le escapaba a fumar y hay un camino, que no sé si todavía está el camino, había un caminito ahí afuera.

 

DM: Un camino de tierra.

MG: Si. En ese camino ahí corría yo cuando hacía gimnasia; después había una señora que fue la primera asistente social de este centro, la señora Mabel González, que cuando yo vine acá por primera vez entré con miedo, pero cuando pasé al escritorio de esa señora estaba esperándome con una sonrisa y una ternura maravillosa, eso no lo puedo olvidar, la alegría que nos daban todos para seguir viviendo. Nos enseñaron que éramos iguales a las otras personas, que lo único que no teníamos era la vista.

  
DM: Fueron muchos meses de lucha también, me supongo que eso también ustedes recordarán en esta jornada, ahora anecdótica por lograr esto.

MG: Sí, hace años que estábamos con este problema, la alegría inmensa que yo sentí cuando mi compañero el señor Raúl Maneiro me avisó, yo salí corriendo, empecé a llamar a mi familia porque ellos todos vivieron mi problema, entonces yo sinceramente estoy feliz.

A continuación también transcribimos algunos breves testimonios de lo que hablaba Diego con Glicina y Alejandra, dos usuarias e integrantes de la Unión Nacional de Ciegos del Uruguay, en el centro Tiburcio Cachón.

 

Glicina: Es una posibilidad que se le vuelve a dar las personas que están quedándose ciegas, de tener un lugar accesible, esto tiene 58 años de creado, Homero de Gregorio fue a Estados Unidos a capacitarse y la Unión Nacional de Ciegos fue la que hizo el aporte para que él pudiera estar allá, la Unión Nacional de Ciegos tuvo mucho que ver en todo esto.

 
DM: Ustedes desarrollaron una larga lucha para permanecer, finalmente fueron trasladados y hoy retornan. ¿Es una especie de victoria esta lo que sienten en relación a la recuperación del Centro?

Glicina: Justicia.

Alejandra: Se hizo justicia, es un lugar del que nunca tendríamos que haber salido.

 

DM: ¿Y en el momento que entraron nuevamente que sintieron?

Alejandra: Yo creo que todos nosotros, los que participamos en distintas épocas, esto fue el puntapié inicial para que nosotros nos pudiéramos defender en la sociedad y perder la imagen del ciego pobrecito. Acá nos rehabilitamos, acá recibimos la capacitación y salimos a peleara la sociedad y demostrar que, no solamente porque seamos ciegos merecemos la lástima, no, nosotros somos personas ciegas que nos rehabilitamos y que vamos a ofrecerle a la sociedad todo lo que nosotros podemos.

 

DM: Muchos hablan de la importancia de la recuperación de este centro también pensando en el futuro y en los ciegos más jóvenes que necesitan del tratamiento.

Glicina: Sí sin duda, la rehabilitación

Alejandra: Tampoco es un tema de lo emocional, porque más allá de lo emocional, que a muchas personas les pasa eso, también era un tema que no tenía sentido este traslado, porque lugar idóneo con las cuatro avenidas principales alrededor como para que puedan llegar hasta acá… O sea que era algo totalmente ilógico y creo que en un momento llegó a parecer que era un capricho, que se quisiera trasladar un lugar que era totalmente inaccesible e inapropiado, que era el Instituto Artigas.