EN LOS GOBIERNOS DEL FA “AVANZAMOS MUY POCO” EN TEMAS “IMPORTANTES Y DE PRINCIPIOS DE IZQUIERDA”
Entrevista al diputado Gonzalo Civila (PS-FA), 18 de junio de 2020

Durante los quince años de gobiernos frenateamplistas “hubo avances muy sustantivos que transformaron la vida del país” pero “también hay capítulos en los que avanzamos muy poco”, dijo el diputado del Frente Amplio Gonzalo Civila, secretario general del Partido Socialista. “Creo que todos los temas vinculados a la impunidad, temas que son sumamente sensibles, importantes y de principio de una mirada de izquierda, son temas en los que estuvimos por debajo de las necesidades de la historia y del proceso del Uruguay”, subrayó. Además destacó que en la fuerza política hoy de oposición “hace falta una discusión colectiva. Después de 15 años de gobierno eso se hace imprescindible y una discusión donde podamos construir también posiciones comunes, posiciones consensuadas, lo más unitarias posibles o delimitar la diferencia y poder expresarlo también de una forma que fortalezca la unidad de la izquierda, la unidad de los trabajadores”. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-06-18-dip-gonzalo-civila-ps-fa

 

Diego Martínez: Estamos en contacto con el diputado Gonzalo Civila, secretario general del Partido Socialista, Frente Amplio.
Muchísimas gracias por atendernos. Buen día ¿qué tal?

Gonzalo GC: Buen día. Gracias a ustedes por llamar.

 
DM: Queremos conocer la posición del Partido Socialista, de la bancada del Frente Amplio, ante la Ley de Urgente Consideración (LUC). ¿Cómo llega a Diputados? ¿Qué análisis han hecho de este proyecto?

GC: Nosotros consideramos que este proyecto de Ley es un proyecto muy negativo para el país.
En primer lugar, está muy desconectado de las urgencias reales de los uruguayos hoy, nosotros somos conscientes de que esta realidad -de la crisis sanitaria, pero además la crisis social y económica que está viviendo el país y a raíz de la crisis sanitaria y también de otros problemas ha desencadenado un montón de urgencias reales- entonces cuando nosotros en la campaña y después de la campaña sosteníamos que intentar imponer un programa de gobierno, hablar de un programa de gobierno por la vía de la LUC era abusar de un mecanismo constitucional que estaba previsto era para eso. Y además estaba totalmente basado en las urgencias de la gente.
Hoy la verdad que eso se reafirma y se populiza porque las urgencias, siempre existieron urgencias obviamente en el país, pero las urgencias de hoy son urgencias cada vez más acuciantes, cada vez más complejas, más difíciles para muchos uruguayos y uruguayas. Y tienen que ver con el empleo, tienen que ver con las dificultades que genera la reducción de los ingresos para muchos uruguayos y uruguayas, tienen que ver con el empleo, tienen que ver con las dificultades que genera la reducción de los ingresos para muchos ciudadanos y ciudadanas con problemas vinculados a la salud mental, a la violencia de género, a la vivienda. Un montón de cuestiones que se han agudizado en esa situación que estamos viviendo ahora.
Todo eso lo que hace es profundizar esa brecha, entre la urgencia del gobierno a través del uso abusivo de un mecanismo constitucional que no está previsto para esto y las urgencias de la gente.
Entonces lo primero sería decir eso. Son urgencias ideológicas, son urgencias que tienen que ver con la mirada del mundo, del país, que tiene el elenco actual de gobierno. Ellos mismos reconocen en muchas de sus declaraciones, en sus planteos también en Cámara que en realidad no se trata de temas urgentes sino de un mecanismo urgente, se antepone la forma sobre el contenido y la realidad es que ahí, sí hay algunas cosas que son muy importantes para el proyecto de país, que quiere llevar adelante la coalición de gobierno.
Nosotros lo hemos caracterizado como un proyecto desestatizador, retira al Estado o pretende disminuir la incidencia del Estado en algunas áreas importantes, es un proyecto claramente represivo, porque hay una impronta punitivista muy marcada, pero además una serie de normas sobre el procedimiento policial y demás que van contra garantías básicas a los ciudadanos y ciudadanas. Además, lo represivo se expresa de forma muy marcada en lo que refiere a los derechos de los trabajadores, sobre todo los vinculados a la movilización, a la protesta.
Es un proyecto concentrador, porque en definitiva las medidas que están planteadas en el plano económico, pero no sólo en el campo económico, tienden a concentrar recursos y a concentrar poder. Hay un ejemplo claro en la Educación donde se retrocede en materia de participación social, donde se centraliza más la decisión y en definitiva la gestión del sistema educativo.
Y es un proyecto en definitiva antipopular, porque los intereses de las mayorías populares no sólo no están planteados en el centro del proyecto, sino que son afectados por varias de las medidas que se toman aquí.
También en el curso de este debate se hablado del carácter privatizador de este proyecto de ley, es cierto que en la discusión parlamentaria se le instó retirar algunos artículos que directamente abrían la puerta a la enajenación de activos públicos, pero también es cierto que hay una lógica privatizadora en muchos de los artículos que persisten en este proyecto. Los de Educación por ejemplo, donde hay claramente una intención de darle más incidencia al sector privado en relación al sector público, pero también algunas normas vinculadas a las empresas públicas, vinculadas a temas tales como la portabilidad numérica, etcétera; donde claramente hay una intención de beneficiar a algunos sectores privados muy concentrados.
En resumen es un proyecto que tiende a retirar el Estado o a disminuir la incidencia del Estado, en áreas donde es importante que el Estado esté para defender las necesidades y garantizar los derechos de la población. Y que a su vez incrementa el poder del Estado en sus tareas de gendarme digamos, en sus tareas represivas, en sus tareas de control.
Hay algunas normas complicadas también en torno al tema de la Inteligencia.
Es decir que es un combo realmente complejo, nosotros decimos que es una clara expresión del neoliberalismo autoritario, que es claramente el fin ideológico de esta coalición de gobierno que tiene expresiones distintas en su seno, pero que conjuga aspectos muy complicados de estas visiones, de estas miradas ideológicas del país y del mundo que derivan en eso.
En definitiva es un proyecto de clase que se viene a expresar a través de este proyecto de ley, pero que en realidad es un todo orgánico con el conjunto del programa de gobierno de la coalición.

 

DM: ¿Puede haber algún cambio de la posición de los Diputados del Frente Amplio en relación a lo que fue la votación que tuvo la LUC en el Senado?

GC: Estamos en ese intercambio.
O sea, han aparecido en el curso del debate miradas sobre posibles cambios a algunas de las decisiones que se tomaron en el Senado, por esto de tener un segundo tiempo para analizar, para ver con más cuidado, para detectar por ahí cosas que no se habían detectado en la primera parte de la discusión. Pero todavía no tenemos definiciones tomadas al respecto, estamos recién conversando, intercambiando sobre esas alertas que de repente aparecen, sobre distintos artículos.
Es un proyecto muy largo, estamos hablando además de capítulos que en principio parecen no tener relación unos con otros, claramente la tienen en el marco de proyecto de país de la coalición de gobierno, pero desde el punto de vista legislativo es un trabajo muy engorroso porque es muy poco tiempo y un articulado muy largo que hace referencia a muchas normas anteriores.
El otro día contábamos alrededor de 60 leyes, hablando de leyes editadas, generadas en los últimos períodos de gobierno que se ven modificadas, se ven alteradas por el proyecto de ley.
Más un montón de disposiciones incluyendo códigos.
Entonces del punto de vista legislativo es un trabajo engorroso y el análisis tiene que ser un análisis muy cuidadoso, muy minucioso; nosotros más allá de las discusiones políticas que hemos tenido en forma bicameral, de las dos Cámaras y además a nivel de la fuerza política.
Estamos en otra etapa del tratamiento parlamentario del proyecto y eso puede significar sí algunas modificaciones, porque obviamente la segunda Cámara tiene que analizar con cuidado el texto y por ahí puede encontrar cosas distintas de las que se visualizaron en la primera parte del análisis.
Pero no tenemos ninguna definición tomada sobre eso.

 

DM: Bien, digo sobre todo por el mensaje hacia los propios militantes que obviamente en el primer momento había sido muy clara la posición, de enfrentar a la LUC por forma y contenido, y después algunos plantearon que había algunos espacios de negociación. Incluso se mencionó que había habido algunos logros por parte del FA en esa etapa del Senado, votando un número importante de artículos; pensando si se va a promover lo mismo, tratar de negociar o aumentar la cercanía con las posiciones que el FA tiene.

GC: Yo soy de la idea que en realidad eso es un trabajo de reducción de daños -como se le llamó- que se hizo en el Senado y que en la etapa de Diputados está orientada sobre todo a marcar con claridad la confrontación con lo que es el núcleo duro de este proyectode ley. Es algo que en el Senado se hizo, se planteó, se discutió, pero en el mensaje público esto que vos decías, aparte de los artículos que se votaron, que no se votaron, eso se ha planteado por parte de la coalición de una forma bastante entreverada y falaz, porque hay yo te diría que 20 o 30 artículos de este proyecto de ley que son el corazón del proyecto, que son los que lo definen con esta orientación que eso se daba en el inicio.
Después hay muchas cosas secundarias, hay cosas que son modificación de normas que resultan hasta intrascendentes, hay cosas que son modificaciones a partir de otras modificaciones que tiene el proyecto de adaptación o de armonización de normas con las nuevas normas, hay de todo en un proyecto de casi 500 artículos, hay de todo.
Lo que nos parece a nosotros es que en realidad sí se lograron cosas en el Senado que tienen que ver con la movilización del movimiento popular, con la posición del FA, pero además del PIT CNT, de las organizaciones de las intersocial, distintas organizaciones políticas y sociales más allá de la propia discusión parlamentaria, también con contradicciones de la propia coalición que fueron parte obviamente de ese proceso de idas y vueltas con algunas normas.
Yo creo que sin duda nadie puede negar que es positivo que se haya logrado sacar el artículo vinculado a la desmonopolización de los combustibles, por ejemplo. Por poner un solo caso. O los artículos referidos a ANTEL.
Lo que no quita que el gobierno vuelva a insistir con estos artículos o con esta decisión política a través de otros proyectos, porque lo que queda claro es que el proyecto como vino, como entró al Parlamento, es la expresión sobre todo de la visión del Herrerismo, de algunos otros sectores de la coalición, y de algunas contradicciones internas.
Y obviamente toda la discusión que más allá de las restricciones de la pandemia, de los pocos días que este proyecto tiene en el Parlamento se ha generado en el movimiento popular y han construido condiciones para que algunas cosas salgan del proyecto de ley. Nosotros somos de la idea que todo lo que se pueda evitar que perjudique a las mayorías sociales, a la clase trabajadora hay que evitarlo, pero no es en el talante de negociar votar cosas que no compartimos para poder lograr modificaciones. No fue ese el talante del Senado tampoco y creo que el trabajo este de reducción de daños, básicamente se hizo en la etapa de la primera Cámara.
Podrán aparecer sustitutivos o modificaciones para tratar de cambiar artículos, eso es algo habitual de la discusión parlamentaria, pero no es la centralidad del debate en esta etapa.

 

DM: Bien. Civila le paso a otro tema que también es de fuerte debate a nivel parlamentario, está en el Senado pero como secretario general del Partido Socialista nos importa conocer su posición.
Está en discusión el desafuero de Guido Manini Ríos, el FA tiene una posición tomada, lo ha expresado algún actor político claramente, también tiene alguna voz por lo menos la del senador José Mujica que se ha manifestado en contra. ¿Qué opinión tiene el Partido Socialista para apoyar un desafuero del senador Guido Manini Ríos?

GC: Nosotros no tenemos ninguna duda sobre ese tema.
Estamos hablando de investigaciones que tiene que ver con delitos de lesa humanidad, estamos hablando de acusaciones que pesan sobre Manini y su actuación referida a un proceso que desencadena también en denuncias que hacen a estas investigaciones, y en un tema de esas características, nos parece que no cabe otra consideración que la posibilidad de que la justicia actúe.
Lo que no nos parece es estar haciendo ningún tipo de cálculo táctico con un tema que es vinculado a cuestiones de derechos humanos, a delitos de lesa humanidad. Como te decía donde lo que tenemos que hacer es proceder para que la justicia pueda actuar.
El propio Manini dijo en su momento que él estaba dispuesto al desafuero, al parecer ahora no es la opinión de su fuerza política, parece no ser la opinión de ninguna fuerza política que integra el Parlamento. El Frente Amplio -a través de su bancada de Senadores- ha tomado una posición que nosotros no solo la compartimos, sino que la impulsamos y las posiciones que pueda haber particulares de algún compañero, de alguna compañera son eso, posiciones particulares, la decisión del FA es la de acompañar el desafuero.

 

DM: Bien. Hay una revisión también, de mirar hacia lo que fue los últimos años respecto a lo que fue la promoción de Manini Ríos en el escenario político, más allá que alguno podrá decir que no se esperaba que tomara este perfil. Pero hoy mirando hacia lo que fueron los diferentes pasos que dio Manini Ríos en política, hay una especie de mirada crítica de lo que fueron los diferentes movimientos que se hicieron desde los distintos gobiernos, tanto del de Mujica como el de Tabaré Vázquez.

GC: Yo creo que cabe una mirada crítica.
Ustedes saben, por la actuación de estos años también me conocen, que esa mirada crítica no es una mirada que se me ocurra que hay que plantearla ahora que están gobernando otras fuerzas políticas. Yo he sido siempre partidario de una revisión crítica y autocrítica de nuestra acción, compartiendo muchas cosas que hicimos en el gobierno, discrepando con muchas cosas que planteamos en los ámbitos internos y a veces también de forma pública.
En lo que respecta a los temas de Defensa yo creo que hubo avances relevantes, sobre todo en los últimos años con temas tales como la ley marco de Defensa. Ahora el Ministro de Defensa Nacional vuelve a sacar a relucir el famoso tema de la obediencia debida, nosotros tenemos una Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, estamos hablando de otra iniciativa reciente en la era del Uruguay que usaban los gobiernos del FA que suprime ese concepto y deja muy en claro que no se trata en ningún caso de obedecer órdenes que vulneren los derechos humanos.
Eso es parte de una discusión mayor sobre el tema de la Defensa y sobre el tema de las fuerzas militares que es un tema específico y muy profundo, que sí requiere una revisión crítica y autocrítica con miradas diversas, que se tienen que poner en diálogo y con decisiones que se han tomado que algunas han sido acertadas y otras han sido equivocadas. Obviamente no es fácil elegir, designar a los mandos de las fuerzas cuando esas fuerzas han consolidado muchas veces tendencias, conductas, orientaciones que no tienen nada que ver con la concepción política de las fuerzas armadas que nosotros tenemos. Y podemos hacer una revisión por este tema que impliquen muchos temas más, no solamente en la designación de mandos, sino un conjunto de discusiones que el FA tiene que profundizar.
Desde el Partido Socialista nosotros hemos lanzado un ciclo de autocríticas que le pusimos el nombre Guillermo Chifflet, justamente por ser Guillermo ejemplo de militante, con una mirada crítica y autocrítica muy fuerte, que nos hace comprender momentos difíciles y a veces muy en solitario. Hace poquito Guillermo nos dejaba, pero queda ese legado y para nosotros fue una inspiración interesante para empezar hacer ese proceso de autocrítica. Más allá que el Frente en su conjunto ya ha decidido sistematizar ese proceso más adelante después que termine el ciclo electoral. Pero nosotros no podemos dejar apara el tiempo y estamos analizando distintos capítulos, que después van a tener que profundizar sobre una mirada más programática de lo hecho y lo no hecho, si se luchó bien o se luchó mal, pero que tiene unos ejes que van un poco más allá de lo programático, temas vinculados a la ética, a la famosa ‘cultura de gobierno’ de la que se hablado muchas veces, si existe efectivamente eso, si se puede hablar de una cultura de gobierno y una cultura de oposición, una distinción que históricamente los socialistas hemos rechazado.
El propio Guillermo Chifflet lo planteaba con mucha claridad allá por el año 2005.
Los temas de la relación con la sociedad, con las fuerzas sociales, con las organizaciones sociales, con la ciudadanía en general.
El tema de relación del gobierno y la fuerza política. El papel de la militancia en la toma de decisiones. Es decir, hay una serie de ejes que son transversales que tienen que ver con los modos de hacer política en los que sin duda necesitamos profundizar una mirada autocrítica que tiene que llevarse también a cada uno de los capítulos del programa del Frente Amplio, en donde hubo en algunos, avances muy sustantivos que transformaron la vida del país.
De hecho basta mirar este proyecto de la LUC para ver como la derecha reacciona frente a alguna de las cosas que se conquistaron en estos años.
No es casualidad que vengan por la derogación o la modificación de un montón de normas y que esa orientación sea una orientación claramente antipopular. Es porque efectivamente muchas de esas normas y transformaciones que pudimos desarrollar afectaron intereses y generaron además condiciones para construir una sociedad más justa.
También hay capítulos en los que avanzamos muy poco, yo creoque todos los temas vinculados a la impunidad, temas que son sumamente sensibles, importantes y de principio de una mirada de izquierda, son temas en los que estuvimos por debajo de las necesidades de la historia y del proceso del Uruguay.
Creo que son temas que hay que revisar, el tema de las Fuerzas Armadas, los temas de la seguridad; hay que revisar dentro del capítulo económico cada uno de los temas vinculados a la política productiva, a la política comercial, a los temas distributivos, así con las políticas sociales, con cada uno de los capítulos de la vida del país.
Obviamente que para poder resumir en una posición o en una definición o en algunos de estos análisis, hace falta una discusión colectiva. Después de 15 años de gobierno eso se hace imprescindible y una discusión donde podamos construir también posiciones comunes, posiciones consensuadas, lo más unitarias posibles o delimitar la diferencia y poder expresarlo también de una forma que fortalezca la unidad de la izquierda, la unidad de los trabajadores. Es una condición para que cualquier proyecto de cambio pueda avanzar.

 

DM: Por último, en las últimas horas se ha conocido la decisión de retirar a la gente que vive en la calle. ¿Cómo toma esta postura de retiro compulsivo por parte de la policía de las personas en situación de calle?

GC: Es un tema muy sensible, yo diría que es de las expresiones más delicadas de la vulneración de derechos del descarte social. Es algo a lo que las ciudades modernas se han acostumbrado lamentablemente y muchas veces pasan desapercibidas, incluso para los ciudadanos en la circulación por el espacio público, una situación que sin duda tenemos que atender.
Yo comparto absolutamente la idea que no existe el delito a morirse de frío en la calle, lo que existe es el derecho a la vivienda, el derecho a una vida digna, soy consciente que además este es un tema que, en el Uruguay, en el mundo, no ha tenido resolución completa; que habido abordajes que no han logrado resolver el tema en su integralidad, que hay cosas hechas también que es importante valorar y mirar, porque hay mucha experiencia acumulada, no hay  solamente instituciones gubernamentales sino también de gente que trabaja en forma voluntaria en un campo que requiere mucha dedicación, mucha personalización del abordaje y mucho conocimiento de campo.
Entonces con todo eso arriba de la mesa, lo que creo es que este anuncio del gobierno de priorizar el abordaje policial sobre el abordaje social, es un anuncio muy preocupante. Yo decía me aterra esto porque la verdad es que conozco situaciones y ahora en estas horas se están conociendo algunas más,de personas que están en situación de calle son abordadas por funcionarios policiales, que en más de una ocasión las tratan de una forma humillante, de una forma violenta, las obligan a deshacerse de sus bienes. Teníamos recientemente una situación en La Blanqueada que ha sido denunciada, de una persona que vive en calle, un cuidacoches, que no solamente fue abordado y maltratado por el personal policial, según el testimonio que él brinda y que brindan los vecinos, sino que además le mataron a su perro delante de él. En una situación del punto de vista del valor afectivo de esa persona, de su vida cotidiana, es realmente terrible y la verdad que los funcionarios policiales más allá que no todos incurran en estos abusos -uno no está generalizando- no están preparados para el abordaje social del problema.
Entonces, que la voz cantante de este tema sea el Ministro del Interior la verdad que es un indicio muy negativo.
Que se diga los vamos a retirar y después los vamos a derivar al MIDES para que según su disponibilidad, proceda, me parece que es poner la carreta delante de los bueyes.
Porque la verdad que uno aspiraría a que después de tanto ruido además con este tema se pudiera anunciar algo un poquito más integral, donde el abordaje social estuviera incluido, bueno sacamos la gente de ahí y después vemos lo que pasa y que el MIDES resuelva.
Se ha dicho que no hay un protocolo establecido y que esa coordinación establecida por ahora no tiene contenido. Pero sí hay una decisión de actuar con la policía, de hecho, ya se está hablando con la policía y a nosotros nos parece por los antecedentes -que no son exclusivamente del 1° de marzo para acá- que las actuaciones policiales sobre personas en situación de calle son complicadas, siempre han sido complicadas.
Hay que seguir con mucha atención este tema, pero la verdad que nos preocupa que se anteponga la intervención policial a la intervención social, en un tema que tiene muchas puntas, intervienen padecimientos mentales, intervienen problemas de adicciones, personas que egresan de instituciones penitenciarias y no encuentran una red de vínculos que los pueda contener y terminan en la calle, reforzadas con otros de estos factores que yo mencionaba, temas obviamente también de pobreza y de exclusión.
En definitiva un combo que no se aborda con una cuestión sola, con una dimensión sola, que requiere -estoy convencido- de dispositivos más pequeños, de más cercanía, que atiendan la dimensión socio educativa, más comunitaria, de una forma adecuada y creo que colocar el abordaje policial como primera razón o como primer elemento es en realidad una muestra de impotencia frente a un problema que como es complejo y se observa que no se puede resolver de manera sencilla, se opta por abordarlo a la fuerza.

 

DM: Gonzalo Civila, muchísimas gracias por estos minutos.

GC: Gracias a ustedes.