“LA LÓGICA DEL MERCADO ARRASA CON EL AMOR, Y VEMOS LA RELACIÓN DE PAREJA COMO ALGO LIGERO, FÁCIL DE LLEVAR, SIN ATADURAS”
Entrevista al profesor Luis Maseda, 18 de junio de 2020

El profesor de Filosofía Luis Maseda compartió la mañana con la audiencia de la 36 para hablar de “Felicidad, malestar y amor en la sociedad liquida”. Maseda comenzó citando a Freud con su obra "El malestar en la cultura" una de las obras sociales del padre del psicoanálisis de 1930. En esa obra dice que los poetas o los que escriben versos son capaces de intuir conceptos o temas que al intelectual le llevan años de reflexión. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-06-18-prof-luis-maseda

María de los Ángeles Balparda: Estamos dándole la bienvenida al profesor Luis Maseda, ¿Cómo estás, Luis?

Luis Maseda: Buenos días, Ángeles, buenos días a la audiencia.
Empezamos con el corazón contento. (NdeR: La entrevista comenzó con la emisión del tema ‘Corazón contento’ interpretado por Jairo).

 

MAB: Sí, a Jairo creo que todos reconocemos y que es un tremendo músico y cantante, y hombre de la cultura, y esta se podría una canción rescatada.

LM: Rescatada, claro.
Esta es una canción de amor de los años ‘60, un tema trivial, digamos, ligero, pegadizo, o pegajoso, decían, de Ramón Ortega, Palito

 

MAB: De Palito Ortega, quién se puede imaginar a Jairo cantando a Palito Ortega, y que la canción esté en un espacio de Filosofía.

LM: Exactamente. Porque esta canción dice algunas cosas que son bien interesantes para la charla de hoy, en la cual vamos a hablar de la felicidad, del malestar y del amor en la sociedad líquida. Y dice algunas cosas que nos vienen bien para esta charla, después la vamos a desgranar.
(Sigmund) Freud decía, en ‘El malestar en la cultura’ -que es un libro que vamos a tomar como punto de partida hoy y que en lo personal a mí me abrió la cabeza, es de esos libros que me iluminó y que a través del cual tomé conciencia de la dimensión de Freud no sólo como psicoanalista, sino como pensador, como intelectual, un libro que me abrió la cabeza-, es una de las obras sociales de Freud del año 1930, donde Freud no sólo habla del psiquismo en términos individuales, sino que habla de la sociedad. Es una reflexión sobre la sociedad, así como también lo fue ‘Psicología de las masas’, ‘Análisis del yo’, o ‘Tótem y tabú’. Esas son las llamadas “obras sociales” de Freud. Aunque Freud decía que toda psicología en sentido amplio es psicología social, porque toda psicología implica al otro. Bueno en esa obra, que vamos a tomar como referencia, Freud dice una cosa interesante, dice que los poetas y los que escriben versos, a veces, son capaces de intuir, de tener la intuición de conceptos o de temas que al intelectual, al filósofo, al psicoanalista, le llevan años de reflexión. Pero de repente alguien en un verso lo dice y después el intelectual se encuentra con eso, con esa vivencia.

 

MAB: Digo para ubicar a los oyentes, por el título que propones para hoy “Felicidad, malestar y amor en la modernidad líquida”. ¿Qué quiere decir esto de líquida?

LM: Ese es un concepto con el cual define digamos a la época contemporánea, a lo que se llama la pos-modernidad, un autor muy importante que es Zygmunt Bauman, del cual vamos a hablar en la segunda parte de la charla, que es la modernidad que se caracteriza fundamentalmente por la fluidez, la ligereza, la flexibilidad, opuesta a la modernidad sólida que llega digamos hasta la primera mitad del Siglo XX, que era una época donde los parámetros eran otros, mucho más rígidos, mucho más permanentes, mucho más estandarizados.
La época actual es para Bauman una época caracterizada -vuelvo a decir- por el dinamismo, por la flexibilidad, por la ligereza, por la fluidez. Un líquido se adapta a la forma del recipiente que lo contiene, entonces por eso, eso de modernidad líquida, esa cuestión de adaptación de flexibilidad.
Esta obra de Freud, que es muy importante, una obra muy fundacional de su visión de la sociedad, comienza preguntándose acerca de las relaciones que unen al sujeto con el mundo que lo rodea y planteándose una gran pregunta de la filosofía: ¿cuál es el sentido de la vida?
Y ahí Freud dice que él no tiene respuestas para esa pregunta, que esa pregunta sí la responden por ejemplo las religiones, nos dicen que el sentido de la vida es tal y tal, y tiene que ver con el ser trascendente, pero Freud dice contestar esta pregunta está fuera de mi alcance, de mis posibilidades, entonces -dice Freud- vamos a sustituirla por una pregunta más acotada, más cercana, y que nosotros vamos a trasladar a la audiencia y es:¿Qué es lo que busca cada uno en la vida? O sea ¿qué pretendemos en la vida? ¿Cuáles son las metas? O ¿cuál es el objetivo para el que vivimos?
Es una pregunta que tiramos a la audiencia.

 

MAB: O sea que los oyentes están convocados, no todo el mundo lo tendrá claro tampoco, tal vez no se lo ha planteado.

LM: ¿Qué buscamos en la vida? ¿Cuál es el objetivo de la vida? ¿Para qué vivimos cada uno de nosotros, cada ser individual que nos toca ser habitantes de este planeta?

 

MAB: Estaba mirando que el libro de Freud que vos están mencionando, él presentó el manuscrito de este libro, una semana después del 29 de octubre de 1929, que fue el ‘martes negro’ cuando se hunde la bolsa de Nueva York y viene todo una debacle.
Qué momento para hoy retomarlo vos.
Y llegan mensajes de los oyentes. Gloria dice: “Hola, gente, buen día, la gran meta es ser feliz, aunque sea un instante diario y sentirme útil”.
Hugo Massi dice: “El objetivo mayor de mi vida es poder terminar más temprano que tarde con la explotación capitalista, ¿puede haber algo más definitivo? Gracias, compas”.
Y seguimos convocándolos con este tema: “Felicidad, malestar y amor en la modernidad líquida”.

LM: Freud dice que no es difícil acertar cuál es la respuesta, que ya la dieron los oyentes, que es alcanzar la dicha, conseguir la felicidad y mantener la felicidad. O sea ser dichosos en la vida.
Eso tiene dos aspectos, por un lado, la obtención de placer -obtener sensaciones placenteras- y por otro lado evitar el dolor, porque nadie que esté sano, quiere sufrir bajo ningún aspecto. Y esto -dice Freud- es atenerse básicamente a uno de los principios de la vida anímica que es el principio de placer. Freud dice que hay dos principios de la vida anímica: el principio de placer, la búsqueda de placer, y consecuentemente la evitación del dolor. Y por otro lado, el principio de realidad, que es lo que yo debo tener en cuenta para poder obtener placer y evitar el dolor, porque si no tengo en cuenta la realidad seguramente me va a ir muy mal.
Pero bueno, aquí en materia de felicidad, lo que rige dice Freud, es el principio, es el programa del principio de placer. Básicamente es eso.
Ahora bien, Freud es bastante escéptico porque nos dice que en general es muy difícil de realizar esto, de cumplir con este programa, la dicha es muy difícil, por eso era interesante el mensaje de la oyente que decía por lo menos alguna vez en algún momento del día, o hay quien dice, sonriamos alguna vez por día que ya con eso… Es muy difícil dice Freud, sin embargo es mucho más fácil ser desdichado.
Y dice Freud, la desdicha o el sufrimiento nos amenaza desde tres ámbitos: el primer ámbito es el debilitamiento y la destrucción del propio cuerpo, porque recién hablábamos en la tanda de los seres, de los otros animales y de los seres vivos, hay un proceso, un ciclo vital, y dentro de ese ciclo vital, nuestro cuerpo en determinado momento va a empezar a deteriorarse y se va a destruir, y eso nos provoca dolor.
El segundo aspecto es, dice Freud, la supremacía de la naturaleza, la naturaleza puede desplegar sobre el hombre fuerzas infinitamente superiores y lo puede destruir. Si vamos al hoy, el Covid-19 parece que tiene su origen en la naturaleza, en los animales, proviene de ahí, bueno ahí tenemos una fuerza, si aceptamos esa hipótesis -que puede haber otras- tenemos ahí un ejemplo de cómo la naturaleza puede desplegar sobre nosotros fuerzas destructivas, hablamos de tsunami, hablamos de volcanes, terremotos, o sea ¿qué puede hacer el hombre? Muy poco.

 

MAB: Sos chiquitito al lado de todo ese poder.

LM: Exactamente.
Y el tercer aspecto, tiene que ver con la segunda intervención de hoy, del oyente que hablaba de eliminar la explotación.
Dice Freud, el tercer aspecto que nos produce dolor, sufrimiento, son las relaciones con otros seres humanos, dentro de los cuales está -como dice el oyente- por ejemplo, las relaciones de explotación, o las relaciones de poder, o las relaciones familiares. Cuánto dolor, cuánto sufrimiento se acumula en las relaciones de pareja, en las relaciones entre los hermanos, entre los padres y los hijos, con los amigos, cuántas veces nos decepcionamos, nos alejamos, rompemos amistades, nos alejamos de los seres que queremos, y ¿cuánto dolor nos provoca eso?
Entonces esas causas -dice Freud- las dos primeras, la vinculada a la destrucción del propio cuerpo y a la fuerza de la naturaleza, son inevitables, no podemos hacer nada contra eso, lo que de alguna manera nos parece superfluo es el dolor que emana de las relaciones con los otros seres humanos. Porque -como decía el oyente- si se pudiera cambiar determinado marco social, el sufrimiento disminuiría.
Por eso dice Freud, tendemos a ver esa última causa, las relaciones con otros seres humanos como una causa superflua sobre la cual podríamos eventualmente actuar.

 

MAB: La segunda, la de la naturaleza, Freud lo plantea hace 100 años.

LM: 90.

 

MAB: ¡90 años!
Si él hubiera podido ver lo que pasó en estos últimos 90 años, en las relaciones entre el hombre y la naturaleza, tal vez pondría matices, digo por ejemplo en el caso del Covid-19 que es una de las teorías es que es por la forma de producción que estamos teniendo este la producción de este tipo de virus.

LM: O por los ataques que el hombre ha formulado sobre la naturaleza.

 

MAB: Exacto. Las sequías y las inundaciones tienen que ver con la acción del hombre, seguramente ahí, digo para adelantarnos a algo que va a llegar, seguramente de los oyentes.

LM: Que va a llegar, pero digo, uno no deja de reconocer la dimensión y la profundidad del pensamiento de Freud, en definitiva no es sencillo ser feliz, experimentar placer y evitar el dolor, no es sencillo. Y dice Freud, que las escuelas de la sabiduría a través de los años nos han enseñado o han pretendido enseñarnos diversos caminos para ser feliz, y vamos a ver, Freud habla de varios caminos, pero vamos a ver algunos nada más, tres de los que enumera Freud, uno tiene que ver con los efectos que determinadas sustancias químicas producen sobre el organismo, la intoxicación, aquellos que buscan la felicidad o el placer a través del alcohol, o a través de las sustancias, sentirse bien, tomarse alguna sustancia, alguna bebidas espirituosas, o acudir a otros mecanismos que afectan la química del organismo, y que nos hacen ser, subir el umbral del placer, y bajar el umbral del dolor, del sufrimiento, dice Freud, aquí justamente está el peligro de esto, este es un método muy peligroso porque podemos terminar atentando contra nuestra propia existencia, contra nuestra propia vida, ese es uno de los métodos. Otro método es sofrenar los propios impulsos, esto de la búsqueda del placer, los placeres sexuales, o el placer de la comida, o los placeres vinculados a lo sensorial, entonces, actuar sobre los propios impulsos, sería otro camino, o sea, hacer que, sojuzgar nuestros impulsos, nuestra sexualidad, nuestro apetito, por ejemplo.
Y esto -dice Freud- es lo que nos enseña la sabiduría oriental, y el yoga por ejemplo, controlarse a uno mismo, tratar de bajar todo lo que son los apetitos, los impulsos, y de esa manera, sojuzgando los impulsos, podríamos encontrar la felicidad.
En occidente, los epicúreos hablaban de la ataraxia, que es la ausencia de toda perturbación, o sea el ideal del ser humano -decían los epicúreos- es no ser perturbado por los reclamos de los sentidos, tratar de sustraerse a los placeres sensuales.
¿Y cómo se logra la felicidad? Decían los epicúreos: bueno a través de los amigos, reforzando los vínculos con los amigos, con los afectos, de esa manera podríamos compensar esa renuncia a las perturbaciones derivadas de los sentidos, dos métodos.
Hay un tercer método que tiene que ver con algo que para todos nosotros es fundamental y que además está vinculado con la canción que es colocar al amor en el centro de nuestra existencia, dice Freud, me estoy refiriendo a esa orientación de la vida que coloca al amor en el punto central, que espera toda satisfacción del hecho de amar y ser amado, aquellos que dicen que el amor es lo más importante y que la felicidad se alcanza a través del amor, que colocan al amor como el centro a partir del cual uno puede ser feliz, si tiene amor es feliz, si no tiene amor renuncia a toda posibilidad de ser feliz. Y Freud lo valora sobre los demás, porque dice, tal vez sea el que más se acerque a la dicha en su aspecto positivo, porque a través del amor, y concretamente a través de lo que tiene que ver con la actividad sexual, el hombre obtiene la más alta dosis de placer entonces por ese lado este método que nos recomienda el amor tal vez sea el que más se acerque a esa cuestión de la felicidad.

 

MAB: Que es todo un asunto este, por momentos vos decís, ¿pero esto es psicología o es filosofía?

LM: Bueno ahí está, es un tema que está ahí.
Desde el punto de vista de la psicología hay una cosa interesante, cuando uno se enamora -y esto lo dice Freud también en ‘El Malestar en la Cultura’, se desvanecen los límites entre el yo y el objeto, fijate lo que dice la canción por ejemplo, dice la canción, tú eres lo más lindo de mi vida, o sea que ella forma parte de la vida, o sea, entre él y ella no hay diferencia, porque es la vida, dice, tú eres de mi vida la alegría, o sea la alegría, o sea mi alegría eres tú, cuál es la diferencia entre el yo y el tú, si no estás no tengo alegría, pero, tú eres de mi vida la alegría, o sea, que no hay una diferenciación entre el yo y el tú, hay una confusión, el yo y el tú se confunden, eso es lo que pasa cuando uno se enamora, que pasa a ver al mundo en esa comunidad con el otro, y se borran los límites, esa es una observación desde el punto de vista psicológico. Desde el punto de vista si querés más filosófico, cuando uno ama nunca es más vulnerable en la vida que cuando uno ama a alguien, porque cuando tú amás profundamente a alguien pasás a depender absolutamente de ese ser amado, entonces si por circunstancias de la vida.

 

MAB: Ahí te la pueden dar.

LM: Te la pueden dar, y entonces la quedaste, es decir, nunca somos tan vulnerables como cuando amamos, y esta canción que es muy divertida y muy alegre dice en una de sus estrofas, en uno de sus versos, y le pido a Dios que no me faltes nunca, o sea que en medio de la alegría, del corazón contento, tira eso, de qué nos habla eso? de la dependencia que tiene ese sujeto con respecto a su objeto de amor, nos habla de la vulnerabilidad, de la fragilidad en la que nos coloca el amor.


MAB: Guillermo dice: “Qué pregunta la de Freud, hoy le digo que el propósito es trascender en mis nietos, algo así como perpetuar la especie, reconozco que muchos años atrás, mis propósitos no fueron tan espirituales, es decir de acuerdo al tiempo que pasa, nos acercamos al fin y vamos cambiando”.
Andrés de Sayago dice: “Hay una frase de Mark Twain, que puede servir para el tema, hay dos días importantes en tu vida, uno el día que nacés, dos el día que entendés para qué”.
Marga manda este mensaje que dice: “Busco en la vida alejar todo lo que me va produciendo daño, dolor, angustia, que no dependan las mismas de mi actuar, y a partir de allí superarme como ser en lo que se refiere a las conductas que no se deben repetir, el amor es la felicidad que más dolor provoca, a veces es mejor alejarlo, se ríe, gracias dice, muy bueno el programa”.
Cecilia dice: “Qué lujo desayunar con el profesor Maseda, gracias, esta sociedad líquida creo que se caracteriza por las relaciones superficiales, por el desapego, no el verdadero de una vida simple, más bien es por la inseguridad, el miedo que provoca esa realidad cambiante, inestable, en donde todo vale y triunfa el individualismo, el hacer lo que se te ocurre, sin importar cómo repercute en los demás, para mí la vida es ser feliz con las cosas sencillas, ser coherente con las ideas que uno tiene, y mejorar el entorno de nuestras acciones”.
Pregunta Héctor del Buceo “cómo se llama ese tan pedagógico profesor, un grande Freud, qué biografías con análisis de sus obras recomienda para público en general”, y agradece.
Luis Maseda, se llama el profesor que estamos escuchando.
Alberto de Sayago dice: “Gracias por la filosofía matinal, sin dudas un buen comienzo, ahora sólo falta la acción, gracias por recordámelo, ¿qué buscamos con la acción? tal vez mejorar nuestra existencia y vivir en armonía, creo que trascender e influir no, porque no hay hijo que de pelota a padre alguno”.
Karen de Paso Carrasco dice: “Amé el programa de hoy, amor, amor por todo lo que nos rodea, amor a cada ser vivo, abrazar amorosamente la adversidad, porque de la misma crecemos como personas buscando las herramientas para salir de la misma, la felicidad momentos, igual que la tristeza, son momentos, depende de cada ser que prefieras atesorar de esos momentos en tu vida, amor por cada gesto”.

LM: Imponente.
Para el oyente que preguntaba qué biografía de Freud recomendamos, yo le recomendaría un libro del propio Freud, que se llama, Autobiografía, la autobiografía de Sigmund Freud donde él mismo cuenta su vida, sus orígenes, y hace una breve presentación de lo que es el psicoanálisis, una presentación a nivel de divulgación, así que se puede conseguir, Autobiografía, se consigue por digamos de segunda mano, se consigue en cualquier lugar, y ahí van a tener la palabra del propio Freud.
El amor, ¿qué tema, no?
Ahora bien, este libro de Freud fue escrito en 1930, es importante tenerlo en cuenta esto, porque Freud dice que en los seres humanos existen lo que el llama pulsiones o tendencias, unas son pulsiones eróticas, o pulsiones de vida que tienden a la unión y otras son pulsiones tanáticas o pulsiones destructivas que tienden a la destrucción, o sea que nosotros habitan impulsos a la perpetuación de la especie, de la que hablaban ahí, y otros a la destrucción, entonces qué es lo que hace la cultura, dice Freud, lo que hace la cultura es sofrenar a los impulsos destructivos a través de reglas de conductas que permiten que los hombres no se agredan abiertamente, no se destruya la sociedad, entonces la cultura tiene para Freud una función de conservación de la especie humana, porque según la visión de Freud la destrucción, los impulsos destructivos habitan en el sujeto, el hombre no es un ser racional, es un ser pulsional, y el peligro son las pulsiones destructivas que habitan en el propio ser humano, y este sofrenar, esas pulsiones produce cierto malestar en el sujeto, ahora yo remarco esto de la fecha, esto fue escrito en 1930, desde 1930 hasta ahora mucha agua y mucha cultura pasó bajo el puente, y hoy ya esa tesis de que la cultura une a los sujetos y que la sociedad nos protege es una tesis que hay que revisarla, esa visión debe ser revisada hoy día, porque la función digamos de la sociedad parece no apuntar precisamente, o de las sociedades, parece no apuntar precisamente en ese sentido, y aquí es donde nosotros vamos a tomar los aportes que hace Bauman sobre este tema que nos habla de qué pasa hoy con el amor en esta sociedad líquida, esta sociedad líquida es la sociedad del capitalismo globalizado, la sociedad donde se busca fundamentalmente el interés individual, el lucro, donde lo importante es competir frente al otro, ganarle al otro, ser más eficiente, y el hoy, entonces esa función que planteaba Freud, hoy ya no aplica en el marco de lo que es el capitalismo globalizado, yo te voy a pedir que leas un texto muy antiguo, un texto que tiene que ver con Demócrito, un filósofo de la Grecia clásica.

 

MAB: Leo, hay cartas atribuidas a Hipócrates en la que el celebre médico se ocupa de la supuesta locura de Demócrito:

Luis: Ahí está, Hipócrates es el fundador de la Medicina.

 

MAB: “Así a los ojos de Hipócrates, la aparente demencia de Demócrito se transformará en sabiduría, Demócrito responde con extrema claridad a las preguntas que le formula el ilustre médico, y aquí viene, pero yo solo me río del hombre lleno de estupidez, desprovisto de acciones rectas, que con ansias desmesuradas recorre la tierra hasta sus confines y penetra en sus inmensas cavidades, funde el oro y la plata, los acumula sin descanso, y se esfuerza por poseer cada vez más para ser cada vez menos, no se avergüenza de llamarse feliz porque excava las profundidades de la tierra por medio de hombres encadenados, entre ellos algunos mueren a causa de los derrumbes de tierra, otros sometidos a una largísima esclavitud, viven en esta prisión como en su patria, buscan oro y plata, hurgando entre polvo y deshechos, desplazan montones de arena, abren las venas de la tierra para enriquecerse despedazan la madre tierra”.
¿De cuándo es esto?

LM: Esto es del Siglo V antes de Cristo.

 

MAB: La riqueza autodestructiva también, las reflexiones de Demócrito no sólo impresionan a Hipócrates, sino que nos iluminan a siglos de distancia también a nosotros lectores del nuevo milenio, despedazar la madre tierra para extraer oro y plata, causar la muerte de seres humanos para acumular riquezas significa comprometer el futuro de la humanidad, significa destruir toda forma de dignitas o minis, significa quedar a merced de una peligrosa locura autodestructiva, la riqueza y el poder en definitiva, generan sobre todo falsas ilusiones. Esto está tomado de la Utilidad de lo inútil, de Lucho Nardone, que es un manifiesto de 2013 que está editado esto en Barcelona.

LM: Que cita esas palabras de Demócrito haciendo una crítica a este afán de riqueza, a la búsqueda de tesoros en las profundidades de la tierra, y a las consecuencias que tiene eso, y el autor con mucha lucidez lo llama, una locura autodestructiva, esta búsqueda sin límites de la riqueza.

 

MAB: Destruir toda forma de dignitas o minis, de la dignidad al hombre será.

LM: De la dignidad del hombre exactamente.

MAB: El autor este es Lucho Ordine.

LM: Lucho Ordine, es un autor italiano. Entonces las características del amor en el marco de esta sociedad, de este capitalismo globalizado, caracterizado por esa búsqueda de riqueza autodestructiva, cambia, qué pasa con el amor? primero el amor se convierte en algo muy ligero, el amor pasa a ser algo digamos light, algo que no nos debe atar, que no nos debe provocar ataduras, y dice Bauman, la definición del amor tradicional, amarnos hasta que la muerte nos separe, ya tiene fecha de vencimiento, está pasada de moda en esta sociedad, donde no se quieren vínculos demasiados profundos, vínculos que nos aten, sino algo ligero, algo light que nos permita ir y venir de acuerdo a nuestra conveniencia, pero sin lazos profundos, primera característica.

 

MAB: Dice Nelson desde El Tala: “Creo que lo más importante es el amor, existimos por el amor, querer es pedir, amar es dar, la unidad humana es dos, uno solo no es nada”.
Y el oyente que pregunto qué libro recomendaba para estudiar a Freud, y nos manda la foto del libro y dice que lo compró en el Correo Viejo, ya lo tiene.
Charles de Sayago dice: “Saludos al invitado, año 1930 iba en ascenso el nazismo hasta llegar al poder en 1933, Freud era austriaco, ¿tendrá que ver el texto que escribió con el contexto que se vivía en Europa?”

LM: Seguramente, hay alguna nota que agrega Freud al final del texto que tiene que ver con el ascenso del nazismo, en una corrección posterior del texto, ahora bien, sigamos con este otro pensador, Bauman, que dice cuáles son las características del amor, ese del que hablaba el oyente, en la sociedad líquida, primero el amor no nos debe atar, o sea el amor debe caracterizarse en primer lugar por su ligereza, en segundo lugar en el amor dice Bauman las ganas deben predominar sobre el deseo, el las relaciones de parejas, las ganas deben predominar sobre el deseo, y él dice, toma como referencia lo que pasa en los shopping, los shopping dice él están diseñados no para que la gente satisfaga su deseo, sino para que se saque las ganas, y las ganas deben durar desde que entra al local hasta que sale del shopping, es algo porque el deseo dice Bauman, es algo que nosotros cultivamos, que necesita un tiempo, necesita la espera, se va refinando, pero no, en este capitalismo dice Bauman, se apunta a las ganas, y las ganas están cuando yo entro al shopping me tienen que venir las ganas, y cuando me voy, me tengo que ir sin ganas de comprar más nada.
Lo quiero y me lo llevo, chau, entonces lo interesante es esto que anota Bauman, dice, esto aplica para las relaciones de pareja, no debe predominar el deseo, sino las ganas, en tercer lugar, qué pasa, nosotros decimos, vivimos en una sociedad consumista, y ¿por qué se define el consumismo? ¿por tener muchas cosas? No, dice Bauman, el consumismo se define por el placer y la pasión de descartar las cosas que tenemos, yo tengo este celular, entonces cuál es la pasión, que salga uno mejor, con más prestaciones, más memoria, más velocidad, entonces yo lo tengo, ¿y qué hago con esto? Lo tiro.
Entonces la pasión es descartar, no es conservar, porque nadie tiene, nadie cuando llega una visita, le dice, mirá, le abre el placard, y dice, mirá todos los celulares que compré hasta ahora, no, no, lo que hacemos es tirar los celulares y decirle, mirá tengo este que es el más, con más prestaciones, más rápido, más memoria, etcétera, y lo otro lo tiramos, entonces la pasión de nuestro tiempo es descartar, y dice Bauman, una observación muy aguda, dice, ¿acaso las relaciones de pareja, puedan ser una excepción a esta regla general?
No, dice, también predomina el consumismo a nivel de las relaciones de parejas, o sea, usar y descartar, si sale un modelo mejor, más nuevo, y con más prestaciones, nos desprendemos de lo que tenemos y descartamos, y sustituimos por algo mejor, tercera característica, cómo las relaciones de pareja, no escapan a la regla del consumismo.
Y la última característica, ver la relación de pareja como una inversión, dice Bauman, una relación de pareja es algo en lo cual uno invierte su tiempo, su esfuerzo, sus proyectos, entonces debemos obtener beneficios, así como cuando compramos acciones en la bolsa esperamos un rédito, bueno en las relaciones de parejas también, buscamos beneficios, y no pérdidas, entonces debemos manejarnos igual que cuando compramos acciones, debemos estar siempre atentos, y si vemos que va bajando el valor de eso, tratar de desprendernos y usar, sustituirlo por otra, invertir en otra cosa.

 

MAB: No mejorar esa, no arreglarla.

LM: No, no, sino digamos buscar otra inversión.
Entonces con qué nos encontramos en definitiva, si repasamos estas características, con que la lógica del mercado arrasa con el amor, repetimos, la relación de pareja como algo ligero fácil de llevar, sin ataduras, la relación de pareja basada en las ganas y no en los deseos, la relación de pareja como algo descartable, y finalmente la relación de pareja como una inversión, algo de lo cual debemos obtener beneficios.

 

MAB: ¿Y las relaciones con las demás personas que no son la pareja?

LM: Y las relaciones con las demás personas también deben apoyarse en este modelo de la utilidad, de la búsqueda del beneficio, esto se ve potenciado, no es nuevo en la historia, pero se ve potenciado en esta sociedad, y para eso hay una anécdota de Euclides, el famoso geómetras que lo vamos a leer un poquito, dice

 

MAB: Pensemos por ejemplo en lo que Estobeo nos cuenta sobre Euclides, para responder a la interrogante de un alumno suyo que apenas hubo aprendido un primer teorema, le preguntó, pero qué ganancia obtendré con esto, el famoso matemático hizo venir a un esclavo y le ordenó dar una moneda al estudiante, ya que este necesita sacar algún beneficio de lo que aprende.
Ahora, esa pregunta está mucho en estos tiempos, si vos hacés algo que no es tu trabajo y vos qué ganás, para qué te metés, ¿qué ganás vos con eso?

LM: Entonces en este capitalismo globalizado todo está al servicio del lucro, del beneficio económico, impera el mercado, y esa lógica del mercado también se ha impuesto al amor, a las relaciones amorosas.

 

MAB: No se acepta el conocimiento inútil, no aplicado, no rentable.

LM: Exactamente.
Ahora bien, nuestra visión es que el afán de lucro, la búsqueda de la riqueza, la ganancia de dinero como ese alumno, verdad, que a él no le interesaban los teoremas, sino a ver qué podía obtener por eso, son caminos errados para llegar a la felicidad, lejos de la felicidad nos sumen en el sufrimiento, en la incertidumbre, en la soledad, nos vemos conducidos finalmente a la soledad, entonces en este tema tan complejo de la dicha, de la felicidad humana, nosotros pensamos que los caminos deben ser otros, no deben ser los que nos propone el capitalismo globalizado, y pensamos además que estos caminos no son individuales, sino que deben ser colectivos.

 

MAB: Tenemos que ir terminando, nos pregunta Guillermo si se puede repetir dónde encontrar lo escrito por Demócrito.

LM: En el libro de Lucho Ordiné, ahí está la cita, que se llama La utilidad de lo inútil, de editorial Acantilado, ese libro está en las librerías, y lo pueden conseguir. Lucho Ordiné, La utilidad de lo inútil.

 

MAB: Luis, terminamos acá, la verdad que ha sido muy interesante, y los oyentes dan prueba de eso. Llega un último mensaje, Luis Gabriel de La Aguada dice “hay que hacer por los hombres algo más que amarlos. Paco Espínola. Saludos al invitado”.

LM: Muchas gracias.