“HAY UNA SITUACIÓN TAN COMPLICADA EN BRASIL” QUE YA “NI LOS GENERALES HABLAN”
Contacto con Jair Krischke desde Brasil, 22 de junio de 2020.

El activista por los Derechos Humanos y fundador del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil, Jair Krischke  aseveró que el de Jair Bolsonaro “es un desgobierno, tenemos graves problemas con la salud pública y que de alguna manera involucra a militares. Seguimos sin Ministro de Salud, hay un tipo que es un General paracaidista que es un secretario general, que es quien manda ahí” y “con él llevó a 49 militares, con la justificación que conoce del tema de logística". Tampoco tenemos –añadió- ministro de Educación, que “fue un desastre, el peor ministro de Educación de todos los tiempos de la República de Brasil” y que estaba “encausado en dos procesos en la Justicia” brasileña por lo que se fue a Miami como Ministro y una vez allá deja de ser ministro “y el gobierno lo postula para el Banco Mundial". Es tan grave la situación que ni “los cuatro generales que tienen su despacho ahí en el Palacio de Gobierno, que están junto a Bolsonaro, que están callados, no dicen nada”. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí: https://archive.org/details/2020-06-22-jair-krischke-brasil

Diego Martínez: Estamos recibiendo con muchísimo gusto vía telefónica a Jair Krischke el Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil a quien le agradecemos mucho este contacto.
Buen día Jair.

Jair Krischke: Buen día, un gusto enorme hablar contigo y con nuestros oyentes.

 

DM: ¿Qué es lo que está ocurriendo en estos momentos en Brasil después de las renuncias del ministro de Educación, después de algunas idas hacia atrás que ha tenido el gobierno de Bolsonaro? ¿Qué fortalezas tiene el gobierno de Bolsonaro para permanecer a cargo del gobierno?

JK: Cada vez menos, cada día que pasa tiene menos fuerza. Porque en verdad es un desgobierno, nada más que esto. Porque mira, tenemos gravísimos problemas con la salud pública, el tema coronavirus, que de alguna manera involucra a militares. Bueno, podría decirte lo siguiente, seguimos sin ministro de Salud, hay un tipo que es el genera paracaidista que es el secretario general y que hace como de viceministro, acá en Brasil se llama secretario general. Que ascendió al puesto, está ahí, es el que manda en el Ministerio de Salud, con él llevó 49 militares, la gran mayoría coroneles, pero en total tenemos 3 mil militares en el Ministerio de Salud, es una intervención militar este Ministerio.
La justificación sería porque conoce bastante bien el tema de la logística y lo que había un problema grave porque no estaba llegando a los distintos puntos del país material médico, equipamientos, faltan médicos y gente de enfermería. Entonces, como son especialistas en logística, militares, pero no funciona.
Esto es grave, y después vuelvo a comentar el tema militar.
Bueno, tampoco tenemos ministro de Educación, que fue algo así ridículo, de cualquier manera que tú puedas examinarlo. El que era ministro de Educación, que fue un desastre, el peor ministro de Educación de todos los tiempos de la República de Brasil.
Bueno, este señor, encausado en dos procesos en la Justicia de Brasil, una muy grave por ofender a los ministros de la Suprema Corte, llamarlos de vagabundos y "yo los metería en cana" y cosas así, bueno, este tipo que estaba en una situación gravísima sale de Brasil aun como ministro de Educación y se va a Estados Unidos.
Bueno, en la condición de ministro de Estado pudo ingresar en Estados Unidos sin meterse en la cuarentena que el gobierno norteamericano impone a todos los brasileros. Entonces, utilizó esto.
Cuando llegó a Miami se comunicó con Bolsonaro, con la gente del gobierno de Bolsonaro e inmediatamente en una edición extraordinaria de un sábado el Diario Oficial deja de ser Ministro.
Entonces, tenía la condición de Ministro para ingresar en territorio norteamericano, y luego se publica su dimisión.
Vean qué tragedia este desgobierno de Bolsonaro.

 

DM: Además, amparándolo de alguna manera para la situación de la Justicia.

JK: Exactamente, la intensión mayor era esta, sacarlo de Brasil porque ahí todo se complica para los procedimientos judiciales.
Pero lo peor de todo, lo mandó como indicación para ser uno de los directores del Banco Mundial. El tipo ya fue dirigente de un banco privado acá en Brasil y lo llevó a la quiebra, entonces es un tipo que conoce bien cómo manejarse con los temas bancarios. Esto va a ser algo de vejamen, porque el tipo es un estúpido, un incompetente y para sacarlo de Brasil lo manda a Estados Unidos, va a cobrar una buenísima plata. Es una tragedia que vivimos nosotros.
Y justo hay un momento, yo antes hablaba, comentaba de militares, y es tanto disparate, tanto, que en este momento, con todos estos hechos, los cuatro generales que tienen su despacho ahí en el Palacio de Gobierno, están junto a Bolsonaro, que siempre que pasa algo se manifiestan, ahora hace casi una semana que no dicen nada, que están callados, no dicen nada.

 

DM: Lula ahora estaría a favor de debatir un juicio político. ¿Qué nos podés decir en torno a la actitud del PT hacia el gobierno de Bolsonaro?

JK: Una cosa es hablar del PT y otra cosa es hablar de Lula. Lula ya fue el PT, por muchísimos años Lula era el PT, pero parece que no es más así.

 

DM: ¿Por qué?

JK: Bueno, por varias cosas, porque el gran cerebro del PT, el creador de Lula se llama José Dirceu

 

Hernán Salina: Que estuvo preso.

JK: Exactamente. Este es el cerebro, el que piensa las cosas.
Y hace una semana él públicamente manifestó una indicación para participar de las elecciones del 2022 del actual gobernador de Bahía y no Lula.

 

HS: Recordanos quién es él.

JK: Rui Costa, es el gobernador del Estado de Bahía.
Entonces, la indicación de José Dirceu es Rui Costa para concurrir a la Presidencia, no habló de Lula para nada.

 

HS: Ahora, que siga siendo un hombre decisivo en las decisiones del PT alguien como José Dirceu con todo lo que pasó y lo que hizo, dice mucho de lo que es el PT ¿no?

JK: Sí señor, no tengas la menor duda, es un tipo que piensa y un tipo muy articulado dentro del PT.
En realidad el PT es un gran frente con una cantidad de grupos políticos, y José Dirceu pertenece al grupo político hegemónico del PT, entonces tiene una fuerza impresionante.
Y esta posición me llamó por demás la atención.
Lula salió de la prisión y salió mal, con un discurso absolutamente equivocado.

 

HS: ¿Por qué, Jair, qué es lo que tiene de equivocado?

JK: Dijo y la prensa publicó que por suerte vino el coronavirus y demostró que este gobierno no sabe gobernar.
¿Pero "por suerte"? ¡Por favor! ¡Mira el desastre!
Entonces, claro, con esto la gente salió, Lula pidió perdón públicamente dos o tres días después. Pero yo te digo así, el PT puso un gran esfuerzo con el tema "Lula libre", bueno, ahora Lula está libre y ellos no saben qué hacer con eso. Yo digo que escribir una novela y el capítulo 1 era "Lula libre" y el capítulo 2 aún no está escrito, no saben qué hacer. Lula está ahí.
Imaginen que este gobierno de Bolsonaro siga hasta el último día y se va sangrando, sangrando para cuando llegue el proceso electoral no tenga más nada que decir. Es una estrategia política, claro, lo respeto como estrategia política, pero para el pueblo brasilero es un desastre

 

DM: ¿Y el ex candidato Fernando Haddad qué papel cumple en este momento del PT con una aparición de José Dirceu como por encima de Lula definiendo el futuro de uno de los partidos también más importantes que tuvo la política latinoamericana?

JK: Sin duda, sin duda ninguna.
Ahora, mira, Fernando Haddad fue candidato a la Presidencia pero fue en el ultísimo momento cuando Lula y el PT se dieron cuenta que Lula no podría concurrir por la condena, pero fue en el ultísimo momento que hicieran a Fernando Haddad el candidato. Y que logró 43 millones de votos, son muchos votos.
Entonces, en mi concepción, Haddad salió electo el dirigente máximo de la oposición, pero como nadie puede ser mayor que Lula, al otro día Lula lo hizo callar, que se quedara quietito, que no dijera más nada. Y fue lo que pasó, Haddad desapareció del escenario político.
Ahora una y otra vez aparece pero siempre en el caudal de Lula, como una parte de Lula, del apoyo a Lula

 

DM: Con el permiso de Lula.

JK: Exactamente, para apoyar a Lula.

 

HS: Jair, hay un jugador en esta realidad de Brasil que cobra cada vez más importancia que es el equivalente a nuestra Suprema Corte de Justicia, el Supremo Tribunal Federal. ¿En qué medida se ha transformado en un poder que puede sacar o poner gobiernos? Porque actuó contra Lula, contra Dilma, ahora parece encaminarse a enfrentar a Bolsonaro. ¿En qué medida ese Supremo Tribunal se ha transformado en un poder que puede decidir el rumbo de Brasil?

JK: Constitucionalmente la Suprema Corte de nuestros países es un poder, el Poder Judicial.
Pero acá en Brasil, especialmente el PT fue creando un hábito de llevar cuestiones políticas a la Corte. Empezaron a judicializar la política, y esto es una equivocación gravísima. Los temas políticos se resuelven en el ámbito político, pero el PT creó este mal hábito, y ahí claro, la Suprema Corte fue creciendo y creciendo.
No tiene nada que ver con Lula, tampoco con Dilma, porque son 11 ministros que componen la Suprema Corte, de estos 11 solamente 3 no están ahí llevados por la mano de Lula o de Dilma. ¿Te das cuenta?

 

HS: Claro

JK: ¡Es impresionante!
El actual presidente de la Suprema Corte fue por larguísimos años el abogado del PT. Lo que vive una situación muy complicada también, porque mira, ahora, hace 2 años de repente hay un general que está al lado del presidente de la Suprema Corte, un general como asesor. Un colega tuyo de la prensa brasilera me entrevistó, me preguntó mi opinión, y le dije, sí, claro, si la Suprema Corte va a declarar guerra, no sé ni a quién pero va a declarar guerra. ¿Para qué sirve un general? Y ahí está el general al lado del presidente de la Suprema Corte.
No sería para reírse, fue tan trágico para llorar ¿no?

 

DM: Bien.
Jair, para los próximos tiempos entonces se espera un debilitamiento aún mayor de Bolsonaro y el juicio político parece ser el camino casi definido, digamos, desde el punto de vista de cómo se va a resolver este enfrentamiento.

JK: Bueno, atención, mañana martes en el Tribunal Superior Electoral van a empezar a juzgar un tema de las elecciones.

 

DM: De la fórmula de Bolsonaro.

JK: Exactamente, porque Bolsonaro y el general Morao como vicepresidente.
Una de las acusaciones es abuso del poder económico, eso refiere a la utilización de las redes sociales donde disparaban una cantidad de mensajes.

 

DM: Falsos sí.

JK: Yo no conozco cómo funciona esto pero acá en Brasil se llama un robot, es un robot que dispara no sé cuántos miles de mensajes.
Quien pagaba esto, quien ponía la plata fue un grupo de empresarios, y la legislación electoral brasilera prohíbe que empresarios pongan plata en el proceso electoral.
Pero como era algo muy novedoso, la utilización de las redes sociales, esto pasó, hasta que hubo una denuncia y ahora hay investigación sobre esto. Incluso hay una causa en la Suprema Corte que trata de fake news y en esto está la campaña de Bolsonaro.
Pero, la Corte Electoral mañana empieza a juzgar, cómo va a pasar esto. Bueno, si deciden condenar a Bolsonaro y su vicepresidente, vamos a tener que llamar a nuevas elecciones. Si la decisión de esta Corte Electoral es que se expida el fallo antes del 31 de diciembre, según la Constitución brasilera, se tiene que convocar a nuevas elecciones.

 

DM: ¿Y en ese escenario de nuevas elecciones, qué se espera que ocurra? ¿Hay posibilidades, hay fuerza desde las organizaciones populares, desde la izquierda para generar un proyecto que pueda ser acompañado por el pueblo brasileño, o en realidad lo que se hace es generar una nueva expectativa en un nuevo escenario del PT como gobierno o de posiciones más de derecha aún que las de Bolsonaro? ¿Cuál es, de acuerdo a tu mirada, lo más posible que ocurra?

JK: Yo creo que no va a pasar esto, que no van a convocar a elecciones. Te digo así muy sencillamente, tengo informaciones que a los militares los preocupa mucho en un momento en que la economía brasilera está muy, muy mal, convocar a elecciones con los debates y todo lo que una elección involucra, sería un momento pésimo para la economía.
Entonces yo creo que la Suprema Corte y esta Corte Electoral, van a llevar porque a partir del 1º de enero de 2021, si deciden condenar esta fórmula Bolsonaro - Morao, es el Congreso Nacional el que elige al Presidente.

 

DM: O sea, hay que esperar un poquito más para que sea el Congreso y no una elección popular.

JK: Exactamente, porque la Constitución de Brasil dice esto, en los dos primeros años si pasa algo con el Presidente, muere o cualquier otra cosa, asciende el vice. Ahora, como es la fórmula que está con problemas, se tiene que convocar a nuevas elecciones. Pasados dos años es el Congreso Nacional que elige un Presidente para cumplir los dos años restantes del mandato.
Yo creo que, si esto marcha, si esto prospera, va a salir por esta puerta, por preocupación de los militares. Pero los militares en este momento también, según informaciones que tengo, están muy preocupados por lograr una fórmula para salir del gobierno.

 

DM: ¿Y tienen candidato los militares?

JK: No, al revés, no quiere saber. Porque fíjense, los militares brasileros llevaron 30 y pico de años para lavar la cara de todas las barbaridades de los tiempos de la dictadura, entonces ahora se metieron en un desgaste inútil. El desgaste es tan grande, yo te cuento esto porque para mí fue muy significativo: sábado a la noche en la televisión brasilera, en todos los canales, mostraron un hecho que ocurrió en Roraima, plena Amazonia, donde está el problema del coronavirus, el hospital estaba tomado de gente, había enfermos en los pasillos, y ahí hay un hospital militar. ¿Viste esos hospitales que montan bajo una carpa, esta cosa así de emergencia?

 

HS: Si, de campaña, decimos nosotros.

JK: De campaña, exactamente.
Entonces, el general que manda en esto fue al hospital para sacar a 6 enfermos y llevar para este hospital de campaña. Se armó un despelote donde enfermeros y médicos le decían al general: ‘¿Qué te pensás vos? ¿Quién te pensás que sos? ¡Acá usted no manda nada!’
Fue una cosa así, yo mirando no puedo creer, si un general, un tipo ya veterano escuchara estas cosas... ‘Acá no mandás nada. ¿Qué te pensás? ¿Ahora vas a elegir a qué paciente te vas a llevar? No, no podés.’
Entonces, el descrédito de los militares está creciendo en Brasil a una velocidad espantosa.
Por eso cuando empezamos a hablar  te dije, me llama mucho la atención que los cuatro generales que están al lado de Bolsonaro en el Palacio de Gobierno hace 4 o 5 días que no abren la boca.
Entonces, hay una situación muy, muy complicada en Brasil.

 

DM: Bueno, Jair, quedamos atentos a toda la realidad brasileña.
Un fuerte abrazo y muchísimas gracias.

JK: Soy yo el que agradezco, un gusto como siempre hablar contigo y con nuestros oyentes. Un abrazo.