SALUD EN EEUU: “HAY UN PROBLEMA POLÍTICO, SOCIAL Y ECONÓMICO QUE IMPIDE QUE LO QUE SE TRATE DE HACER, SE HAGA BIEN”
Contacto con el Dr. Julio Gorga desde Estados Unidos, 3 de julio de 2020.

En el primer contacto con este uruguayo residente en Estados Unidos, que fuera dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay a fines de los ’60, actualmente médico pediatra que ejerció primero en Missouri y luego en Nueva York, donde reside y trabaja desde fines los ’80; hablamos del Dr. Julio Gorga, conversamos –vía telefónica- sobre la atención sanitaria en Estados Unidos. Tras describir los distintos sistemas de salud el Dr. Gorga aseveró que  hoy “lo que pasa es que con Trump nada es cierto”, porque “iba a mejorar cosas que no mejoraron, iba a quitar gastos que no quitó, terminó quitando apoyo a gente que tenía problemas económicos para mantenerse y recibían todo gratuito, los hizo desaparecer. Dejó afuera del sistema de atención como a 28 millones de niños”, subrayó. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-07-03-dr-julio-gorga-eeuu

Hernán Salina: Estamos recibiendo en esta soleada mañana invernal de la 36 a otro uruguayo de los que reside en este caso en Estados Unidos, en Nueva York, con mucho gusto le estamos dando la bienvenida al Dr. Julio Gorga, médico, cirujano. Pero también con muchas otras actividades, con un historial de vida que de alguna manera le vamos a pedir que nos resuma.
Bienvenido a Radio Centenario, Dr. Gorga.

Julio Gorga: Buenos días, encantado de estar con ustedes.

 

HS: ¿Usted está en Nueva York?

JG: En Nueva York, exacto.

 

HS: ¿Hace cuánto viviendo en el exterior el país y particularmente en Estados Unidos?

JG: Bueno, yo tuve que salir de Uruguay en mayo del año 1975. Exactamente el día de mi cumpleaños, el 12 de mayo. Iba a salir la semana anterior pero me detuvieron en el aeropuerto, no me dejaron salir y después por determinadas vueltas lo pude hacer.
Fui para Venezuela que era donde había conseguido la visa para ir en aquella época en que todo el mundo pedía visas desesperadamente en el Consulado de Venezuela, antes de que pasara lo de Elena Quinteros y todo eso. Y bueno, a partir de ahí estuve en Venezuela muchos años. Y en el año ‘80 vine a Estados Unidos donde pasé los exámenes, tuve que volver a Venezuela donde estuve 2 o 3 años más y después ya regresé en forma definitiva en el año ‘84.
Allá por el ‘85 me deportaron por un error de documentación, que se arregló la cosa con un abogado, pero tuve que ir a Uruguay para recibir la residencia ahí. Gracias a Dios fue después que había terminado ya la dictadura. Así que estoy aquí desde el año ’85.

 

HS: ¿Y acá tuvo actividad militante a nivel de la FEUU, por ejemplo?

JG: Sí, muchísima, todo el tiempo. Lo que pasa que yo formaba parte de la delegación de la FEUU ya en el año 1967 junto con Alberto Grille y Manuel González Lago.
Entonces, después vinieron todas aquellas cosas del ‘67, ‘68, aquellas tragedias tremendas. Y luego ya en el año ‘69 se pasó a funcionar a nivel de las asociaciones de estudiantes por grupos de base. Y al ser por grupo de base ya no había elecciones, era una época en la que yo era uno de los candidatos a ser Secretario General de Medicina en aquella época y todo se cortó por lo que pasó, con el cambio ya no era necesario tener ese tipo de cargos.
Y bueno, los que estábamos en la delegación de la FEUU seguimos por muchos años pero no se elegía a más nadie. Nos reuníamos en grupos de base, se tomaba una decisión, se reunía la FEUU, nos reuníamos a veces junto con la CNT, con toda la gente ahí, se tomaban las decisiones en la clandestinidad…
Bueno, esa fue la época.

 

HS: Y a nivel médico, como usted decía, tanto en Venezuela como Estados Unidos ha desarrollado también tareas docentes y tareas de orientación en distintas instituciones.

JG: Bueno, sí. Había empezado la residencia de pediatría en Uruguay, mi idea era hacer neurocirujano, varios compañeros míos lo fueron y son neurocirujanos muy importantes incluso en el mundo.
Por lo que pasó, yo no pude seguir eso, iba a hacer ginecología y me pasó una desgracia familiar por la cual decidí hacer pediatría.
Empecé pediatría, ya llevaba un año y medio haciendo la residencia y me tuve que venir a Venezuela y ahí, en aquella época Venezuela tenía una población que el 70% eran menores de 18 años. Entonces, necesitaban pediatras en forma perentoria, por lo tanto a mí no me dejaron ni pensar en otra especialidad, me metieron en pediatría. Y ahí hubo que hacer una cantidad de situaciones, finalmente terminé la pediatría en Venezuela, después iba a hacer la especialidad de hematología - oncología en Barcelona, en Sitges, porque me habían aceptado ahí, me daban una beca.
Por diferentes motivos mi esposa quiso venir a Estados Unidos, y bueno, vine a Estados Unidos, como ya había hecho, tenía una cantidad de experiencia en este tipo de cosas, pasé los exámenes inmediatamente, vino aquel problema famoso de la deportación -que después se arregló- pero volví a Venezuela y allí trabajé en Acarigua como pediatra en el hospital general. Allí a la vez había un capítulo de la Universidad de los Llanos que quedaba en el Estado contiguo de Lara, me nombraron profesor de esa Universidad, fui profesor como un año y medio, una cosa así. Después vine de vuelta a Estados Unidos y aquí hice determinadas actividades para subsistir hasta que finalmente decidí regresar a la medicina. Y después que me gradué como pediatra, muy rápido fui a trabajar a Missouri y al poco tiempo de estar allí me nombraron Jefe del Departamento de Pediatría que era un hospital de la Universidad de Saint Louis, y ahí también tenía alumnos de pre y pos grado.
Después también por problemas familiares accidentalmente vine a Nueva York, me quedé aquí y acá he seguido desde aquella época. Trabajando en varios lados.

 

HS: Bien.
Nos salteamos un poco un capítulo que también se podría recorrer de actividades que usted ha hecho a nivel cultural, de teatro, incluso desde Uruguay de teatro, de cine, en lo deportivo.
Pero para enfocarnos en este primer contacto más en esa realidad en Estados Unidos por lo que se está viviendo ahora, primero, ayúdenos a actualizar un poco cómo es el tema de la atención de salud en Estados Unidos; sabemos siempre que puede haber os realidades, la federal, la nacional y los criterios en cada Estado de acuerdo a esa estructura federal que tiene Estados Unidos.
Pero tenemos esa visión de que es muy caro, incluso la otra vez me explicaban que para llamar a una emergencia -que para nosotros acá podría ser bastante común- hay lugares en los que eligen llamar a la emergencia de Bomberos porque un servicio común de emergencia médica sería muy caro. Por poner un ejemplo concreto. ¿Cómo es ese sistema de salud que tienen los estadounidenses?

JG: Bueno, es muy complicado, porque acuérdense que cuando era presidente Bill Clinton él dijo -con mucha razón- que se llevan dos por el precio de uno, porque Hillary Clinton en aquel momento era una persona muy capacitada, más capacitada que Bill por supuesto. Y entonces ahí ella largó el hacer la reforma de la salud.
Hillary Clinton hizo un plan muy bueno, pero inmediatamente contó con el odio prácticamente de toda la parte médica, de las farmacias, todo eso porque les rompía el negocio. Por esa razón Hillary Clinton quedó liquidada para hacer una política exitosa o que llegara a las posiciones que buscaba porque hubo gente que siempre se opuso totalmente y no le perdonó aquella situación.
Después cuando vino (Barack) Obama quiso hacer lo mismo y lo logró, hizo una reforma que le llaman "Obamacare".
¿Qué pasa? Es complicado lo que les voy a decir, lo que hizo Clinton cuando era presiente Bill, allá por el año 2000, al final de su Presidencia, adoptó algo que proponían los republicanos que era terminar con la gente que recibía subsidios para vivir, gente que tenía problemas económicos. Pero claro, lo que pasa que usaban eso para sobrevivir sin trabajar, lo usaban a veces para comprar drogas o quien sabe qué.  Entonces, Clinton quitó eso con lo cual la deuda externa de Estados Unidos que era de billones de billones, quedó en cero.
Entonces, lo que hizo fue quitar también la tremenda carga que tenía la Medicina. Les pongo un ejemplo, donde yo trabajaba, por cada paciente que veíamos el Estado le daba a la clínica 44 dólares, de los cuales el dueño de la clínica se quedaba con 22 dólares  y al médico le daba otros 22. O sea que si usted veía 50 o 70 pacientes por día se ganaba un dineral.
Lo que hizo Clinton fue quitar, que se le pagaba a la gente por todos los pacientes, si tenían 5 mil por todo el año 8 dólares por mes por cada uno y con eso había que manejarse. Con lo cual los dueños de las clínicas hacían exactamente lo mismo que los dueños de los bancos cuando les dan un subsidio, reciben 5 millones, 2 millones y medio para el bolsillo de ellos y con 2 millones y medio tratan de arreglar a los empleados, la clínica, todos los gastos. Todos los bancos hacen lo mismo con eso, les ofrecen porque han perdido dinero 500 millones de dólares, se gastan 250 y los otros 250 los usan en el objetivo que tenían. Esa es una práctica que creo que en todo el mundo se hace exactamente lo mismo.
Entonces, eso hizo que la medicina atendiera a toda la gente, los médicos tuvieran que en vez de ver a dos pacientes por hora empezaron a ver 3, 4 y a lo último 5 o 6 pacientes por hora, era impresionante. Y por lo menos si se escribía uno iba rápido pero después había que entrar a computadoras y ya no se aceptó más nada que no fuera por computadora, llevaba un tiempo brutal.
La explotación de los médicos fue tremenda y la ganancia de los dueños de clínicas privadas fue enorme.
Pero a su vez, a la gente que gana por debajo de determinada cantidad, que tiene lo que se llama "Medicaid", o sea ayuda médica, esa gente no paga nada. Con lo cual el usuario pobre médicamente porque no paga nada por nada, ni medicamentos, ni hospital, nada, absolutamente nada, cero, es un 25% de la población.
El otro porcentaje de la población, pongamos que es el siguiente 50%, esos son los que corren con el gasto de todos, porque tiene que tener un seguro médico que es muy caro. Es decir, si uno trabaja en un lugar como la gente, tiene un seguro bueno en el cual le cubren casi todo.
Hay dos tipos de atención médica -aparte de la que tiene más o menos el 25% de la población que es totalmente gratuita- que son HMO y PPO.
HMO establece que tiene que tener un médico de cabecera, ir a ese médico y ese médico es el que lo va a derivar a dónde usted va, tiene ciertas ventajas como que es más barato pero también puede ser rechazado por los médicos. Y además los médicos cargan mucho dinero porque les pagan un porcentaje. Por ejemplo, un médico cobra 700 dólares y le pagan 23.
Si usted es una persona mayor de 65 años tiene una cosa que se llama Medicare, el Medicare le corresponde a todo el mundo después de los 65 años, ahora creo que subió a 67 años o algo así, el Medicare paga el 80% de todo lo que usted gaste, o sea, usted tiene que pagar un 20%. Y ahí es donde entra el HMO que recibe dinero del gobierno y que de ese 20% le paga un 18% o 19%, o sea que usted termina pagando 50 o 60 dólares por algo que capaz que salió 20 mil dólares.
El otro sistema que se llama PPO, es pago por atención, ese es como el seguro de salud de la elite, lo tiene la gente que trabaja en buenos lugares, que paga seguro médico, etc. Y entonces ahí usted elige el médico al que quiere ir, si quiere un especialista no tiene ni que pasar por otro médico, usted va y simplemente hace la consulta, usted pide lo que quiere que le hagan y el PPO le paga al médico.
Por ejemplo, si usted va a una consulta y tiene que pagar un ticket de 50 dólares -nadie le cobra menos de eso en el PPO- pero eso no es nada comparado con los gastos que usted tiene porque el especialista le cobra una consulta 1.600 dólares.

 

HS: ¡1.600 dólares!

JG: Sí, si es un especialista catalogado sí, sino le cobra 400, 500 o 600.
Pero claro, les pagan menos, no les pagan esa cantidad. Entonces a usted le dicen, esto se lo pagó tal, se lo pagó a tal, si usted tiene Medicare (más de 65 años) esto lo pagó Medicare y usted paga 50 dólares. A veces le dicen, tiene que pagar 37 dólares o 50 dólares por alguna otra cosa.
Después viene la parte de los medicamentos.
Por ejemplo, en Florida, donde vivo, tengo HMO por mi edad y Medicare, por medicamentos no pago nada, cero. Yo voy a la farmacia y me dan todo. En Nueva York que tengo PPO porque trabajo en una clínica que paga el seguro, ahí me cobran un porcentaje. Yo tomo unos medicamentos que uno me sale 2 mil dólares por mes, otro sale como 2.400 y otro como 2.800, por mes, es imposible sobrevivir. Entonces hay tickets donde uno consigue ciertos descuentos, por ejemplo, por ese que sale 2.200 yo ahora pago 5 dólares con el PPO. Es una locura.
Entonces yo a veces digo, ¿cómo hace la gente que no consigue eso?
Si son mayores sí porque les paga el Medicare y si son pobres sí porque no pagan nada. El problema viene en la parte media de la edad que tienen que cubrir un gasto médico enorme.
Que es lo mismo que pasó ahí en Uruguay, en todo el mundo pasa, lo mismo que pasó acá, esa fue una de las razones principales por las que ganó Donald Trump, porque la gente entre 20 y 40 años, cuando la gente está sana, dicen que no quieren mantener a los que se enferman.
No se dan cuenta que después de los 40 años cuando empiezan todas las enfermedades y después de los 50 todos estamos enfermos, ahí van a tener que desembolsar gran cantidad de dinero. Ese es el problema de las generaciones y de las edades que todavía no han madurado y no se dan cuenta de ese tipo solidario que tienen que verlo. Y cómo las compañías farmacéuticas y médicas son negocios -yo lamento decirlo, soy médico- conozco muchos médicos acá maravillosos, por supuesto, que no quieren eso, pero en el fondo todo es un gran negocio.
Entonces ahí es donde viene la controversia de cómo resulta ser la medicina.
Lo que pasa es que con Trump, todo lo que prometió Trump, nada es cierto.
O sea que iba a mejorar cosas que no mejoraron, iba a quitar gastos que no quitó, terminó quitando a gente que entraba dentro de esa gente que tenía problemas económicos para mantenerse y recibían todo gratuito, los hizo desaparecer, dejó afuera de este tipo de atención como a 28 millones de niños, y por supuesto la gente que no tiene documentos no reciben absolutamente nada, y es un problema enorme.
Es un problema enorme porque, si bien la medicina es muy buena a nivel tecnológico y a nivel profesional, hay cosas que no lo son como en cualquier otro país, es una cosa mundial.
De cualquier manera hay un problema político, social y económico que impide que lo que se trate de hacer bien, no se haga bien.
Por ejemplo, recuerdo cuando fue la controversia entre Hillary Clinton y Trump, y Trump hablaba del Obamacare que había que terminarlo, que era una porquería y Clinton dijo algo muy inteligente, dijo yo no lo cambiaría, lo arreglaría, que era lo correcto.
Nadie lo entendió, ese fue el problema, la gente se maneja por otros principios.

 

HS: Claro.
Bueno, este sería un primer contacto, doctor Gorga, le agradecemos que nos explicara, es un esquema muy complejo del tema de la atención a la salud con esos distintos programas, sistemas, realidades que usted nos detallaba. Quedamos pendientes de seguir conversando a partir de este cuadro general sobre la realidad que está viviendo Estados Unidos con el crecimiento de la pandemia, sobre cosas que usted describe en distintas columnas que nos ha enviado, que hemos publicado en nuestras redes sociales y quedamos con el compromiso de hablar en futuros encuentros precisamente de esos otros aspectos de la realidad en Estados Unidos que usted además como médico conoce y analiza en profundidad.
Nosotros le queremos agradecer este primer contacto a cuenta de futuros diálogos que seguiremos manteniendo

JG: Cómo no, encantado, me dicen nomás.

 

HS: Le mandamos un abrazo desde Uruguay, hasta pronto.

JG: Un abrazo, saludos a la audiencia, encantado de charlar con ustedes. Que tengan buen día.