“MIENTRAS SE AVANCE CON EL AGRONEGOCIO, EL MODELO CELULÓSICO FORESTAL Y LA SOJA TRANSGÉNICA, HABLAR DE MEDIO AMBIENTE ES UNA HIPOCRESÍA”
Contacto con el profesor Carlos Pérez (26 de Marzo-UP), 4 de julio de 2020

Desde San Carlos, Maldonado, el profesor Carlos Pérez, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Marzo (Unidad Popular), analizó el tema Áreas Protegidas que ha sido debatido dentro de la Ley de Urgente Consideración (LUC), y finalmente los artículos referidos a este tema fueron retirados al no obtenerse los votos necesarios para aprobarlos. “Está bien mejorar la recolección de residuos, mejorar la clasificación; pero como política ambiental hay que empezar por hacer una reforma agraria”, dijo el profesor Pérez y explicó que “no puedes decir que estás con el medio ambiente porque empiezas a juntar mejor la basura –que hay que hacerlo- si no modificas la tenencia de la tierra como la cuestión principal y después el uso del territorio”. Entonces – subrayó- “mientras se avance con el agronegocio, con el modelo celulósico forestal, con la soja transgénica, hablar de medio ambiente realmente es una hipocresía”. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-07-04-carlos-perez-maldonado

María de los Ángeles Balparda: Estamos en contacto con la ciudad de San Carlos en el departamento de Maldonado, con el profesor Carlos Pérez.
Buen día.

Carlos Pérez: Buen día Ángeles, buen día a la audiencia.

 

MAB: Habría muchos temas para conversar contigo, pero especialmente queríamos consultar porque se está hablando mucho en estos tiempos del tema Áreas Protegidas vinculada a la LUC y algunas innovaciones que aparecen allí.
¿De qué áreas estamos hablando, qué es lo que protegemos y de qué lo protegemos?

CP: Sí, hay cierto revuelo sobre todo en las redes sociales por el tema Áreas Protegidas, debido a que aparecieron en la Ley de Urgente Consideración dos artículos por allí de último momento, que no estaban fundamentados. Incluso que nadie asumía la paternidad, como se decía por allí en la LUC, y había algunas especulaciones. Capaz la hipótesis más firme era que la Sociedad Forestal en la cual hay muchos intereses -inclusive de los Lacalle, de los Pou en particular, que siempre han estado vinculados ahí- fruto de lo que sucedió en la Quebrada de los Cuervos, que se amplió esa zona y aparentemente perjudicaba a una forestal, aparentemente introdujo esos artículos.
En principio la idea era que para ampliar o para determinar un área protegida, tuviese que tener el consentimiento de los productores de la zona, porque el 95% de la tierra en el país es privada y las Áreas Protegidas son conservadas.

 

MAB: ¿En qué porcentaje?

CP: Más o menos el 95% de la tierra de Uruguay está en manos privadas, que no es común en el resto del mundo y en países de la región hay grandes zonas que son fiscales; si vas a Chile la Cordillera de los Andes, ese tipo de cosas así. Hay grandes extensiones de tierra fiscales que eso no sucede en Uruguay.
Aparentemente después esto se modifica que no tenga que tener el consentimiento de los productores de la zona y se incluye que haya que consultar a los gobiernos departamentales que eso está establecido en las leyes de Ordenamiento Territorial, aparentemente porque la Sociedad Forestal tenía mucho apoyo de la Intendencia de Cerro Largo -cosa que puede ser cierto porque allí tiene mucho peso el sector forestal- pero que en definitiva lo único que se incluye allí es que hay que consultar a los gobiernos departamentales. No es que haya que llegar a un acuerdo, que el poder departamental tenga poder de veto, así que en definitiva no se cambia nada.

 

MAB: No obliga a nada esa consulta.

CP: Se agrega la consulta de los gobiernos departamentales sin cambiar nada y se agrega crear fondos, establecer dinero allí, para el tema de estas áreas. O sea que los cambios que se hacen no son sustantivos, en realidad es una tormenta en un vaso de agua.
Lo que tenemos que hacer nosotros ahí es ver que esta política de las Áreas Protegidas viene del año 2000, que es un compromiso internacional de un Congreso que hubo en Japón, en la ciudad de Nagoya, donde se establecía el compromiso que para el año 2020 había que proteger el 17% del territorio. Esto fue en el año 2000. No estamos hablando de que había un gobierno de izquierda y ¿qué pasaba en el año 2000? El modelo forestal ya estaba establecido, venía del año ‘87 y en el año 2001 ingresa al país lo que le llamaban siembra directa, todo este modelo del agronegocio principalmente de la soja transgénica, que ha ocasionado unos cambios en la matriz productiva en el país extremadamente importantes.
Hay que recordar que en el año 2014 la exportación de soja superó a la de carne, todo lo que ha pasado con el incremento del precio de la tierra, en la expansión de esta frontera agrícola, la competencia con otras producciones, la expulsión de 12000 pequeños productores de menos de 100 hectáreas, la contaminación, todo el paquete, el glifosato, -que en estos días se supo que la compañía Bayer Monsanto tuvo que indemnizar a ciudadanos estadounidenses por casi 11.000 millones de dólares, porque se comprobó que se enfermaron de cáncer-; bueno eso fue en el año 2001.
¿Qué quiere decir esto? Que tú te comprometes a crear algunas burbujas de protección de algunas áreas por su valor, en relación a la biodiversidad, paisajístico y de otro tipo; y el resto del territorio se le entrega al agronegocio, a la minería de gran porte, lo que pasa en Uruguay.
Entonces tú no te puedes rasgar las vestiduras diciendo que sos un protector del medio ambiente, cuando en 15 años de gobierno del Frente Amplio en lo que se avanzó fue en proteger el 1%  del territorio, hay Áreas Protegidas pero es el 1% del territorio y el resto del territorio está para la forestación, para la celulosa, para el agronegocio, para la soja transgénica, se quiso introducir Aratirí.
Entonces, creemos nosotros que una política de izquierda no puede ser proteger una partecita del territorio para ir a ver los bichitos y al resto del territorio hacerlo pelota,. Nos parece a nosotros que no es una política de izquierda, ni siquiera es una política ambiental correcta. Hablar de Áreas Protegidas y tratar de ponerle una visión de izquierda cuando se arman estos revuelos nos parece bastante importante.

 
MAB: Vos decías Uruguay tiene un 1% de tierras protegidas actualmente. ¿Ha habido un compromiso en algún momento, el país se comprometió en algún porcentaje?

CP: Sí, en el año 2000 en este Congreso internacional se asumió en Nagoya, en Japón, el compromiso era proteger el 17% del territorio. Allí se decía -cuando se estudiaba en comisión la LUC- que a (el ex presidente Jorge) Batlle no se le podía pedir más por la crisis y que en 15 años de gobiernos progresista se llegó a proteger el 1% del territorio. Por supuesto que allí hay conflictos, hay contradicciones, cuando se empieza con las Áreas Protegidas la visión prácticamente era que allí no se podía hacer nada, nosotros estuvimos en la Quebrada de los Cuervos y el guardaparques nos decía: Acá cometimos un error porque antes acá había ganadería, se prohibió la ganadería y hoy cambió todo el paisaje; porque había unos arbustos de unos 2 metros que cuando había ganadería no estaban esos arbustos que prácticamente eran exóticos, que lo controlaba el ganado, porque tenía cientos de años que ese paisaje se mantenía con determinado equilibrio, fruto de que allí también había ganadería.
Hoy te dicen que la visión moderna de las Áreas Protegidas es que lo que tienen que hacer allí es una producción “ecológica y sustentable” y es verdad. Pero lo único que se prohíbe en las Áreas Protegidas es la forestación y la minería, entonces ¿de qué te están hablando? De que es la política que tienes que tener en todo el territorio nacional. Entonces, no puede ser que protejas esa mínima parte, que te propongas que solamente en esa parte haya una producción sustentable y en el resto del territorio no. Lo estás dejando a texto expreso.
Hoy esos conflictos con los productores de la zona, sobre todo los pequeños, porque nosotros lo que queremos es a la forestación con fines celulósicos erradicarla, pero con los pequeños productores de las Áreas Protegidas, evidentemente se necesitan recursos; ya que había un fondo que no se utilizó, tú lo que necesitas en todo el país aparte de una política ambiental, tiene que tener una reforma agraria profunda, después avanzar hacia la producción sana de alimentos de calidad y  para eso lo que tienes que orientar son ciertos recursos para ese tipo de producciones, hacerlas viables, hacerlas sustentables. Pero no solamente las Áreas Protegidas, el tema es que aquí no se invirtieron recursos, no se generaron estímulos impositivos como se hace con las multinacionales y en el caso que ya tenía las potestades, porque en el Presupuesto del 2005 ya se establecía que el gobierno tenía la potestad de expropiar a los productores privados, con fines de proteger esa área. O sea si un productor no estaba interesado en producir lo que se promovía en esa Área Protegida, que prácticamente lo liquida económicamente a ese productor, tú tenías la potestad de comprarle la tierra. Ya estaba establecido; el tema es que nunca se pusieron recursos para ese tipo de cosas.
Evidentemente allí hay un conflicto, si hay un productor que tenía una forma de vida, una producción, tú le dices eso no lo puedes hacer más, tienes que tener una política para ese pequeño productor, que de repente eso fue lo que se hizo mal. De ahí también la necesidad de invertir en esa zona. Porque cuando se dice se crea un fondo de inversión, que allí han salido especulaciones, disparates, que se van hacer obras, bueno, creo yo que el sentido no debe ser ese, sino de favorecer allí determinado uso del territorio, que esté acorde a esa zona protegida y para eso hay que poner recursos. Todo eso no se hizo y hoy se rasgan las vestiduras con una política que fue en las Áreas Protegidas -yo creo- bastante incorrecta.

 

MAB: Lo que queda claro Carlos entonces es que no se puede separar este tema del tema de la tierra, como tema eje en nuestro país.

CP: Ah por supuesto.
Nosotros en la campaña de octubre fuimos invitados por unos jóvenes que venían de este movimiento “Fridays For Future”, de esta chiquilina Greta Thunberg, interesados por el medio ambiente y fue la única actividad que juntó a casi la totalidad de candidatos a Diputados en Maldonado. Y lo que promovía ese grupo era la recolección de residuos de otra manera, la clasificación, cosas que son buenas en realidad. Pero el tema es que son absolutamente insuficientes. Es como en este caso, allí nos venían echando a todos a la bolsa ‘que bueno que estamos todos los candidatos a diputados de acuerdo’. Y cuando nos toca a nosotros hablar dijimos que sí, que hay que mejorar la recolección de residuos, que hay que mejorar la clasificación estamos de acuerdo; pero como política ambiental hay que empezar por hacer una reforma agraria, porque no puedes decir que estás con el medio ambiente porque empiezas a juntar mejor la basura –que hay que hacerlo- si tú después no modificas la tenencia de la tierra como la cuestión principal y después el uso del territorio.
Entonces, mientras se avance con el agronegocio, con el modelo celulósico forestal, con la soja transgénica, hablar de medio ambiente realmente es una hipocresía.
Sin duda que el tema de la tierra, el uso de la tierra y sobre todo la tierra rural sigue siendo un eje central de la vida del país. Y sobre todo lo que se identifica desde Artigas hasta acá, el cáncer que es para el país el latifundio y sobre todo en las manos que está.
Entonces sigue siendo un tema central y cuando salta este tema de Áreas Protegidas repetimos no es una política, es del año 2000, tiene determinados intereses y si bien es verdad que es un avance que se proteja alguna parte del territorio, no es una política que resuelva de fondo ninguno de los problemas que tenemos hoy en el país.

 

MAB: Clarísimo, muy bien.
Profesor Carlos Pérez muchas gracias.

CP: No por favor a las órdenes.