“HAY SEÑALES QUE INDICAN EL DESEQUILIBRIO IMPORTANTE QUE SE VIENE PRODUCIENDO EN EL PLANETA”
La columna del demógrafo Guillermo Macció en la 36, 28 de julio de 2020

En su habitual columna de los martes en Radio Centenario, el demógrafo Guillermo Macció reflexionó en esta oportunidad sobre “cuánta gente puede aguantar el planeta, tal como está” y trató de mostrar cómo las civilizaciones que nos precedieron, tenían un cuidado y una organización social de relación amistosa con la naturaleza, “como los pueblos que ocuparon lo que hoy es Bolivia y Perú”, señaló. Macció sostuvo que su intención era plasmar que la cultura es la que hace la relación entre el hombre y la naturaleza. Transcribimos la nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-07-28-guillermo-maccio

 

María de los Ángeles Balparda: Estamos recibiendo con mucho gusto al compañero Guillermo Macció, demógrafo, columnista de esta radio.
Buen día Guillermo ¿cómo estás?

Guillermo Macció: Buenos días. Muy bien. ¿Cómo están ustedes?

 

MAB: Y te digo que venís precedido de un mensaje que nos mandaba Ademar recién de Parque Rodó, que escuchó que te nombrábamos y dice: “Insistan con el robo de arena de Boca del Cufré, el planteo de Macció del robo de arena”.

GM: Sí, eso ya lo tratamos en otra audición.
Es un tema que da para mucho más, porque hay toda una cadena de connivencia, compromiso, corrupción de gran escala, entonces para meterle el tenedor hay que meterle varios tenedores y varios cuchillos. Porque hay mucha gente involucrada.

 
MAB: Pero hoy seguimos con un tema que ha estado presente ya en esta columna que es la población que hay en el planeta.

GM: Exactamente, pero lo voy a tratar en dos capítulos. Uno que es preguntarnos o contestar más o menos las interrogantes, sobre cuánta gente puede aguantar el planeta tal como está. Y la otra parte, es mostrar cómo civilizaciones que nos precedieron aquí en el continente americano tenían un cuidado y una organización social de relación amistosa con la naturaleza, cómo eran los pueblos que ocuparon lo que hoy es Bolivia y Perú.
Sobre estos dos puntos quería referirme hoy.

 

MAB: Muy bien. Te escuchamos.

GM: Para demostrar que la cultura es lo que hace a la relación entre el hombre y la naturaleza, que el hombre no puede vivir sin esa relación.
Una discusión que ahora se ha planteado en términos más “científicos”, es cuánta gente puede soportar el planeta tierra y lo que uno enseguida conteste depende qué gente y cómo viva. Entonces en el estado actual de la sociedad contemporánea la prueba la tenemos, el planeta tierra no aguanta la cantidad de habitantes que son más o menos 5.000 millones hoy, o cerca de esa cifra; para que la audiencia se haga una idea China e India tienen cada uno 1.650 millones de habitantes, entre los dos suman 3.250 millones de habitantes, tienen casi la mitad de población del planeta o un poco más. Cómo viven es como consumen, entonces lo que está demostrando esto es que no es teoría sino que la sociedad de consumo capitalista no es posible sostenerse en el planeta tierra por mucho tiempo y el planeta se quiebra, es lo que está pasando.
O cambiamos la sociedad o el planeta se encarga de ponernos en vereda en el comportamiento relación consumo/medio ambiente y el hombre.
El hombre va por un camino equivocado en su mayoría, que no resiste y para eso podemos comparar con poblaciones originarias de América como la cultura chicha (Perú) e inca, cómo consumían, cómo trabajaban la tierra y cómo era absolutamente sostenible, eso era lo que quería hacer como ejercicio.
  

MAB: Cuando vos analizas este tema estás hablando de un riesgo, ¿podemos estar en riesgo?

GM: Estamos en riesgo hace tiempo ya, lo que pasa que el riesgo se va acentuando, yo no sé, lamentablemente no soy adivino de cómo se manifiesta el riesgo. Pero, así como seguimos vamos mal y esto que pasa ahora son reacciones aparentemente periódicas, pero pueden convertirse en permanentes, el cambio climático, el calentamiento del agua, las tormentas extremas, los vientos con una intensidad no conocida, el deshielo de los polos, hay toda una serie de señales que aparecen sueltos, pero que son indicativo que algún desequilibrio importante se viene produciendo en el planeta.

 

MAB: El otro día se conocieron datos que publicaba la revista especializada en salud, la revista británica The Lancet, que estaba advirtiendo sobre una drástica baja de nacimientos y envejecimiento de la población del mundo y que hay un debate abierto sobre esto.

GM: Sí, para la demografía la primera pregunta es si el envejecimiento de la población es un bien o un cinismo. ¿Es un bien que la gente viva muchos más años en las condiciones que se vive la vejez para la inmensa mayoría de la población, eso es natural, eso está en la naturaleza? ¿O es la acción de la tecnología médica y los medicamentos sobre la especie humana específicamente? Porque si no también podríamos hacer lo mismo con otras especies muy valiosas, es una pregunta.

 

MAB: Claro.

GM: Si es un bien en sí mismo para la sociedad que haya cada vez más esperanza de vida para la gente mayor, que antes se moría en promedio a los 50 años, después a los 60, ahora estamos en los 72. ¿Es saludable para la humanidad, para el colectivo humano que la gente viva hasta los 110, 115 años? Esa es la pregunta.

 

MAB: Eso no es parejo en el mundo, hay zonas donde se vive hasta los 80 años, pero zonas donde se vive mucho menos.

GM: Por supuesto que sí. Eso en este momento es un indicador de la enorme desigualdad que hay en la especie humana en el planeta, lejos de ser más igualitaria la población humana en el planeta cada vez es más desigual. Una historia es contar como se vive en África o en partes de Asia y otra como se vive en Europa.
Hay diferencia no sólo en la edad sino en el acceso a los servicios de salud, de vivienda, de alimentación, en vez de buscar emparejar en un promedio más alto lo que pasa que ahora los extremos cada vez se alejan más. Es decir, la desigualdad crece a medida que crece el bienestar para unos pocos. ¿Es equitativo que haya automóviles que cuestan 70 mil dólares y que otros no puedan andar ni en alpargatas?
Entonces ¿cuál es el objetivo? ¿Cuál es el rumbo? ¿Cuál es el paradigma que la humanidad busca? Ese punto es clave porque todo esto se está haciendo a costa de la desigualdad creciente entre los seres humanos de la misma especie. Pasa como con los caballos de carrera, el caballo de campo trabaja y trabaja y se muere en 15 años y el caballo de carrera que cuesta decena de miles de dólares vive unos pocos años y gana miles de dólares en premio en las carreras. Es exactamente lo mismo. ¿O diferenciamos cada vez más a la especie dentro de los ejemplares o tratamos de hacerlo más democrático, simplemente una cosa de ese tipo es?

 

MAB: Y en la otra punta, ¿la baja de la natalidad cómo se explica? Me imagino que tampoco es parejo, que habrá lugares donde sí ha bajado la natalidad y lugares donde no.

GM: Exactamente, la natalidad tiene altos y bajos que repercuten y dependen muchísimo de las situaciones externas, de los horizontes que cada persona tiene en su mundo subjetivo. El ejemplo clarísimo fue que cuando la Segunda Guerra Mundial la natalidad bajó en el mundo de manera estrepitosa, no bien terminó la guerra se produjo un fenómeno que se llamó ‘bebé boom’, explosión de bebé, porque había una esperanza mayor para un bienestar, una paz, se abría un horizonte menos oscuro entonces las mujeres se pusieron a reproducir. Creció y a partir de eso viene una reacción en contra porque amenazaba el equilibrio y vino toda la estrategia de planificación familiar, organizada básicamente por los ingleses y los norteamericanos que inventaron todo lo que fueron los anticonceptivos orales, químicos, médicos, esterilizaciones, etcétera, hasta que bajó la natalidad como pasó en China.
En China bajó la natalidad por la ley del hijo único, sancionada en 1974, coincidiendo con la primera conferencia mundial de población para tratar el problema del crecimiento peligroso de la población en el planeta. ¿Y ahora qué pasa en China?
En China faltan 40 millones de mujeres que están buscando de dónde importarlas, porque en tren de elegir un hijo los chinos preferían a un varón, entonces cuando detectaban que era una mujer la que estaba gestándose se practicaban un aborto y esa práctica llevó a que haya un déficit de mujeres actual en este año, de 40 millones de mujeres; y los chinos andan buscando dónde encontrarla con una raza compatible.
Los chinos son muy racistas en esa materia y no encuentran países, porque los países serían compatibles con la cultura y la etnia china no quieren vender mujeres, así de simple y como lo digo es.

 

MAB: Sí, cuando se habla de que va a bajar la población, se dice va haber tantos millones menos y demás, con cuánto tiempo se puede predecir eso, cómo se proyectan.

GM: Y nosotros hablamos para proyectar el movimiento demográfico a largo plazo por generaciones, una generación más o menos se calcula calculando la edad media de las madres con la edad media de las hijas, entonces esa relación da en occidente unos 27 años. Así que una generación demográfica es un lapso de 27 años, que es la distancia que hay entre el promedio de la edad de las madres con el promedio de la edad de las hijas, matemáticamente hablando.

 

MAB: Ahora, hay países como España e Italia que dicen que ya el año pasado asustaba ver las cifras, como habían bajado las cifras de nacimiento, se puede hablar que este es un problema del Primer Mundo.

GM: Se habla sí del Primer Mundo, pero más bien de envejecimiento de la población, la población del Primer Mundo tiene una esperanza de vida más alta, ese es uno de los indicadores principales para entrar o no en el Primer Mundo.
La esperanza de vida es el promedio de años que se espera viva una persona, entonces si la esperanza de vida está cercana a los 70 años en Europa mientras que en los países de África no pasa de los 45, 50; hay una diferencia enorme que hace que la población del mundo envejezca y los costos de los envejecimientos lo pagan las generaciones jóvenes. Entonces hay ahí un problema de distribuciones y de organización social, si es saludablemente bueno para el colectivo humano que haya muchos más viejos que antes. Antes la gente se moría alrededor de los 70 años, hoy cualquiera aspira llegar a los 80, 90 y eso tiene un costo que se llama seguridad social o que se cobra cuando es joven o lo paga la generación joven. Hay todo un problema económico detrás de eso.

 
MAB: ¿Qué se puede predecir para el futuro?

GM: ¡Qué pregunta! Yo puedo intentar darte pedacitos de respuesta.
El conflicto es quién paga la seguridad social de los viejos, quién la paga, y hay dos teorías que están confrontadas y que nosotros la estamos padeciendo en el Uruguay. Si los que están jóvenes en actividad ahora pagan la de los viejos, lo que le quitan porque cuando ellos sean viejos habrá otros jóvenes que pagarán la de ellos, eso se llama la financiación por generaciones. Y lo otro es el sistema que aplicaron en Chile y que quebró, que es que uno ahorra, pone plata en los fondos de previsión la jubilación privada y yo ahorro de mis ingresos. La generación joven ahorra de sus ingresos, lo deposita, invierte y con esa plata que tiene acumulada financia para el futuro, pero si hay un quebranto financiero se mueren de hambre, que es lo que está pasando en Chile. A Chile nosotros en Uruguay lo tomamos como modelo, se llama el sistema de capitalización, a mí me retiran de lo que yo gano y pongo en una cuenta y un sistema bancario inescrupuloso invierte y yo tengo un capital acumulado para cuando me jubile. Pero si hay desfalco, estafa, malas inversiones, caída de la bolsa, depresión económica ese fondo que el propio hombre o mujer ahorró, se le evaporó y la jubilación que tienen ahora los chilenos que ahorraron cuando el peso chileno estaba fuerte, ahora son miseria. Entonces uno es solidario: los que trabajan hoy financian a los que no trabajan, a los que están jubilados; el otro es egoísta: yo guardo mi plata y con lo que ahorro pago mi jubilación pero tengo esos riesgos.
Uno es un sistema netamente capitalista y otro es más solidario, en eso se debate el mundo hoy, con el financiamiento de la vejez.
En el Uruguay todavía tenemos un sistema solidario en algunas partes, en otra como la caja bancaria es un tema no solidario, los bancarios ahorran para ellos mismos, ¿me explico?

 

MAB: Sí clarísimo.
Lo que asusta es pensar si el hecho de que peligre -donde todavía queda- el sistema solidario de seguridad social; y por otro lado, la gente que lo puede resolver así trata de no tener muchos hijos porque prioriza otras cosas. Y si se dan las dos cosas…

GM: Claro, porque al no tener muchos hijos se acelera el proceso de envejecimiento entonces los aportantes son menos.
El proceso de envejecimiento parece inexorable porque la esperanza de vida que se espera viva una persona, por mejor alimentación, salud, la vivienda, se ha ido extendiendo, pensemos que allá por los años ‘40 más o menos la esperanza de vida no pasaba de los 55 años y ahora está en 70. Hay una diferencia y esa diferencia es pasiva no es que sigue trabajando hasta el final, ha habido muchas propuestas porque cuanto más vive después de retirado del trabajo el costo pasivo para la masa de la ciudadanía es mayor. Salvo que hayas ahorrado muchísimo, que el ahorro hoy es casi imposible, la oferta de mercancía no tienta al ahorro y la inestabilidad monetaria tampoco.
Es el sistema capitalista que se va corrompiendo por sus propios méritos y sus propios defectos, el sistema capitalista desapareció como el sistema feudal, cuando llegó la estructura social lo cambio y se acabó porque no da, va a costar mucho todavía, pero una devaluación del dólar del 5% en el mundo significaría hoy una hecatombe económica mundial, por ejemplo. Por eso hay una cantidad de países poderosos como China que se han apartado del dólar, ¿cuál es la razón? Alejarse de una situación que es riesgosa.

 
MAB: Si nosotros miramos al Uruguay, es como una señal de identidad decir que somos 3 millones y pico, es muy bajo el crecimiento de la población. Pero ¿cómo se puede analizar esto?

GM: Sí, es de muy bajo crecimiento porque confluyen varios valores, primero que no tiene una población originaria, aborigen, es toda importada, todo vino de afuera, exterminamos a las poblaciones originarias. Entonces, la población trajo estándares de gente que vivió una gran crisis, los que vinieron a Uruguay no vinieron porque era una gran promesa sino porque donde estaban no tenían que comer. Vinieron de España y de Italia básicamente, los migrantes bajaban con paquetes de galletas, con la azada y las herramientas para trabajar, tal era el estado de pobreza. Entonces se produjo una práctica de tener pocos hijos y como eso es una conducta cultural se estableció un patrón estándar de baja reproducción, comparado con los pueblos que nos rodean.

 

MAB: Saluda Diego de Salto y dice: “En Uruguay hay departamentos hoy donde hay más fallecimientos que nacimientos”.

GM: Sí claro. Eso es indicación que estamos en una fase -como dije antes- de población decreciente, empezamos a decrecer porque primero, el área rural está cada vez más despoblada porque el latifundio ha crecido enormemente, la tecnología de alta inversión de mucho dinero para el campo ha desplazado al campesinado, nosotros no tenemos -salvo en el departamento de Canelones y un poco en Florida- no tenemos  campesinos, tenemos estancieros y en la estancia hay 5 o 6 personas, 10 a lo sumo. Porque lo que se cultiva es ganado y el ganado es otra historia entonces no hay gente.

 

MAB: Exactamente.
Hay otro mensaje acá que dice: “Atenta y sacando apuntes, arriba don Macció, es maravillosa siempre su charla”, es Gloria Pino.

GM: Bueno, muchos saludos para ella.

 

MAB: ¿Cómo redondeamos este tema hoy Macció?

GM: Lo redondeamos con compararnos con los pueblos originarios. Es decir el camino que nosotros tenemos en la humanidad occidental y en la oriental también, India y China; en un momento va a haber un parate -el parate lo hace el ser humano por toma de conciencia- y cambie su política reproductiva, o empiezan a aparecer fenómenos como los que están ocurriendo ahora que son reacciones de la naturaleza, grandes sequías.
La cultura de una parte de los pueblos mayas se desapareció porque hubo 5 años seguidos de sequía, se murieron porque cultivaban papas nada más, se secó la papa, no había qué comer y se murieron. Está probado hoy por geólogos con imágenes astronómicas desde satélites que habían encontrado capas de cultivos sobrepuestas y nunca fructificaron. Se murieron de hambre porque se acabó el abastecimiento alimenticio, entonces o controlamos nosotros el manejo de la naturaleza, básicamente del agua, del suelo, del aire, todo lo que no estamos haciendo o reducimos el crecimiento demográfico drásticamente.
Hay propuestas que han sido planteadas por teóricos para manejar el control de la natalidad o prohibir los nacimientos, hay una cantidad de teorías.
Si uno lee de las prácticas para controlar la natalidad asustan, porque son todas coercitivas, es decir, el hombre poseería la capacidad natural de reproducirse simplemente. Lo otro es como lo que está pasando en China ahora que tienen escasez de mujeres, faltan 40 millones de mujeres en China, ellos están dispuestos a comprarlas, pero con una raza que sea compatible con la raza china. Entonces ahora del hijo único va bajando porque no hay mujeres, entonces las generaciones de hijo único eran preferiblemente varones, porque la pareja prefería el varón para asegurar el trabajo y se quedó sin mujer. O sea va a la soltería y no se reproduce. Se les fue la mano a los chinos y también están preocupados por lo que está pasando, tanto que China e India tienen la misma población en este momento.

 

MAB: Está claro.
Macció, por acá te mandaban más mensajes: “Saludos a Macció, el planeta está hecho para 6000 millones, estamos en 6500 millones, imposible aguantar, cuanto más podrá aguantar, saludos”, dice Alfredo de Cerrillos.
Otro oyente dice: “Buen día a todos, abrazo a Macció. En el ’70 trabajábamos tres por uno, ahora no llegan a dos”.

GM: Exactamente. Y bueno, habrá que colonizar otro planeta.

 
MAB: ¿Lo decís en serio?

GM: Lo digo en serio. Habrá que colonizar otro planeta o prepararse para una catástrofe demográfica como esta que tenemos, esta es la puntita del iceberg de lo que puede pasar en una crisis demográfica, hay que estar atentos, una crisis del agua o del aire se lleva en un año 2 o 3 millones de personas y una crisis del agua o del aire en el planeta como estamos viviendo, no es una cosa que esté muy lejana.

 

MAB: Bueno Macció, nos vamos a reencontrar pronto.

GM: Sí. Un abrazo y un saludo a la audiencia como siempre tan atenta y un abrazo para ustedes.