“LAS GUERRAS Y LAS EPIDEMIAS SON FANTÁSTICAS PARA EL SISTEMA, PORQUE LE PERMITEN CONTROLAR LA FUERZA DE TRABAJO”
Contacto con el profesor Alción Cheroni, 6 de agosto de 2020

“Normalmente el sistema capitalista es capaz de entender lo que debe hacer en situaciones críticas y puede hacer daño en la dimensión que fue este; como puede -por razones puramente de negocios- lograr algunos beneficios”, dijo el epistemólogo, docente e investigador, profesor Alción Cheroni (*) en contacto con ‘Mañanas de Radio’, al referirse al 75 aniversario del lanzamiento de Estados Unidos de bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En ese marco, Cheroni analizó la ‘nueva normalidad’ que emerge tras la pandemia “es la nueva modalidad que tiene el proceso de producción, el proceso de trabajo. Sacar al trabajador de la unidad de producción e incrementar el individualismo. Eso es lo que sucede en este tipo de situación”, sostuvo.
Además dijo que “cada vez que pasan estas cosas, viene un cambio real” y “el cambio real está en la fuerza de trabajo, es decir el capitalismo se reconstruye a partir de una epidemia; las guerras y las epidemias son fantásticas para el sistema, porque le permiten controlar la fuerza de trabajo, pagarles menos”, indicó. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-08-06-alcion-cheroni

Hernán Salina: Contentos de tener un reencuentro esta mañana -hacía mucho tiempo que no conversábamos con él- y cada tanto siempre queremos insistir en la medida que sus actividades lo permitan- una visión lúcida de la realidad, del conocimiento, porque de eso se trata también la ciencia a la que él se ha dedicado a nivel de docencia, de investigación en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República, de la Facultad de Humanidades, hablamos de la Epistemología.
Así que la bienvenida una vez más al profesor Alción Cheroni en la mañana de Radio Centenario.
Buen día, profesor, Cheroni.

Alción Cheroni: Buenos días, muy contento de poder estar con ustedes y con la audiencia, y saludarlos.


Diego Martínez: Para nosotros es un gusto realmente volver a escucharlo, seguro que la audiencia también, el otro día hacíamos mención porque usted saludaba a Faccio cuando estuvo por acá y él le retribuía con palabras realmente muy sentidas, se emocionó mucho también Faccio por recibir su mensaje.

ACH: Sí, bueno muchas gracias. Yo también me emocioné mucho hablar con Juan, porque somos conocidos de una época ya bastante lejana y de cosas que uno hacía cuando era joven.
Por supuesto que sí que estoy realmente contento, es decir, son las dificultades propias de las cosas que uno tiene que hacer y la situación actual y de la edad que uno tiene también.


DM: Hoy es una fecha particular, arrancábamos en el programa temprano hoy hablando de este aniversario de la bomba de Hiroshima, y queríamos tener una reflexión suya sobre cómo debería mirarse este hecho a 75 años; que parece mucho peor ha pasado poco tiempo, en el sentido de la superación de esa etapa por parte de la humanidad.

ACH: Es cierto lo que tú decís, pero el hecho yo lo simplificaría a este nivel: es la constante actitud que tiene el imperialismo frente a las situaciones de carácter, o sea de guerra, de guerras civiles. Es decir ahí no preocupó, fue una decisión política de tirar semejante artefacto que no se tenía mucha idea de lo que iba a suceder sobre una población civil.
Y acá también lo que ocurre en este caso -desde mi perspectiva- es que hay que ver también la actitud de los científicos en este proceso, porque la bomba atómica fue una experiencia de carácter científico, de crear una estructura científica importante.


DM: Descubrir cómo hacer más daño.

ACH: Exacto.
Normalmente -y esto simplemente hay que tomarlo de forma muy relativa- normalmente el sistema capitalista es capaz de entender lo que debe hacer en situaciones críticas y puede hacer daño en la dimensión que fue este; como puede -por razones puramente de negocios- lograr algunos beneficios. Acá estamos en una experiencia dañina, realmente dañina. Es decir, esto fue una discusión muy al interior del sistema científico que había creado la bomba, que no sólo trasladaba un largo proceso de investigación sobre la materia, la destrucción de la misma, el contenido energético a partir del proceso de descomposición del átomo, etcétera; sino que lo transforma, no en beneficio, sino en un instrumento de guerra.
Esto es importante tenerlo en cuenta porque hubo un compromiso por parte de los científicos en esto. Después, cuando se tira la bomba, se producen los dos procesos de Hiroshima y Nagasaki, mueren decenas de miles de personas, civiles que no tienen nada que ver, muchos científicos retroceden, se dan cuenta de la magnitud del problema.
Porque hubo una discusión previa. Antes de tirar la bomba en una ciudad, en este caso Hiroshima, se discutió dentro de los científicos porque el gobierno de turno les pide que digan qué efectos pueden suceder y dónde hay que tirar la bomba. Tirar la bomba atómica fue una experiencia de prueba, el sistema científico se basa también en pruebas: a ver hasta qué momento lo que hemos descubierto, es viable, es una verdad sobre el proceso natural, etcétera.
Y los científicos presentan tres opciones: una tirarla en un desierto que es una primera experiencia que se hace en Estados Unidos, ver qué efecto hace. Otra en una localidad donde no exista población civil. Y otra en la población civil, ese documento que de lo que se tiene son simplemente referencias.
Ese documento dice que la mejor prueba es tirar en una ciudad donde haya población civil, donde existan edificios, donde existan fábricas, etcétera, porque ahí se probaría totalmente la eficacia de la investigación científica.
Este es un caso muy interesante.
Posteriormente (Albert) Einstein que participó en el proceso de fabricación de la bomba, que fue uno de los que firmó la carta a (el entonces presidente de Estados Unidos, Franklin Delano) Roosevelt para que se hiciera la investigación y se promoviera la bomba. Einstein escribe una carta a un amigo diciéndole que después de esta experiencia, si la opción fuera para él actual en ese momento, de ser Físico o ser Plomero, él hubiera decidido ser plomero, donde no hubiera tenido ningún compromiso político de esta magnitud, es decir esa es una de las circunstancias interesantes de este proceso.


DM: Sí, en esto obviamente que se atraviesan varios temas, pero el valor de la vida

ACH: Eso no es objeto de este sistema, el valor de la vida tiene valor en función de explotar a la fuerza de trabajo.


DM: Claro, lo que me retribuye desde el punto de vista la explotación.

ACH: Exacto.
Es decir, (Karl) Marx decía una cosa cierta respondiéndole a otro economista, liberal, John Stuart Mill -quien decía que en el fondo el capitalismo no se propone que las máquinas y eso, den algún beneficio- y Marx le responde diciendo: No, no es eso que no se propone esto; precisamente no se propone nada de esto. Es decir, no tiene ningún objetivo que beneficie, el único objetivo que tiene es el beneficio propio del sistema dentro de la plusvalía, obtener ganancia, etcétera.
Y lo mismo sucede cuando hay epidemias, ya estas cosas han sido analizadas, nosotros estamos viviendo ahora esta pandemia…


María de los Ángeles Balparda: Justamente quería preguntarte eso, venimos escuchando hablar de la nueva normalidad, ¿qué ha cambiado en el relacionamiento, la comunicación, cómo lo has visto vos todo esto?

ACH: La otra vez cuando empezó todo esto, conversando con un amigo por teléfono, también me preguntó cómo veía esto. Y yo le digo, mirá esto no es sorprendente, no es sorpresivo, ni nada que lo que vaya a suceder es sorpresivo. Incluso yo le comentaba, que hace años leí un libro, el de (Thomas) Malthus sobre el principio de la población (Ensayo sobre el principio de la población) que es un libro famoso, un libro que impactó incluso a (Charles) Darwin sobre los efectos. Y Malthus dice cosas interesantes que se recuerdan, él hablaba en nombre del capitalismo, así que por lo tanto lo que decía era eso. Él dice que toda epidemia -se refería a las epidemias de la época, entre otras, la viruela-, tienen beneficios, tienen muchos beneficios, no son maldiciones que nos manda la Divina Providencia, hay que extraerle beneficios.
Y los beneficios los estamos viendo, inmediatamente los estamos viendo.
Es una regulación sobre la fuerza de trabajo, para Malthus desaparecían los que no tenían nada que hacer, los vagos, etcétera; todo ese tipo de persona improductiva -según el capitalismo-.
Entonces es el mismo efecto que tiene una guerra, mueren 20 millones, y no importa que fueran 20 millones, se va a reconstruir el sistema, va a adoptar otras propuestas.
Lo que nunca le va a suceder al sistema por lo menos mientras no exista una oposición fuerte y lo cambie, es que no le saque beneficios. Le saca beneficios con los fármacos, le saca beneficios con las actividades de higiene, vende todo lo que puede.


MAB: Presentada la situación, ve cómo se beneficia.

ACH: Claro. Es un negocio.
Es decir, cualquier circunstancia de esta la burguesía siempre la ve como negocio, no la ve como algo beneficioso.


MAB: Es muy importante lo que estás diciendo porque también hay como un debate subyacente de si esto fue todo una conspiración mundial; pero es como una actitud frente a la realidad, ver cómo se aprovecha.

ACH: En esa discusión personalmente yo no entraría, pero es una cuestión personal porque estoy acá en mi casa y no quiero entrar en ella.
Pero sea o no sea una conspiración, el objetivo es ese.
Lo que pasa es que siempre el capitalismo saca beneficios de todo y gratuito en el fondo; de las fuerzas naturales, las aprovecha todas. Es un regalo que tiene, la naturaleza le da regalos.
Y es curioso -y quizás sea difícil de entender- que le saque el negocio en una pandemia, donde la gente muere, que le saque negocio a las muertes multitudinarias, y esto es un negocio, termina siendo un negocio. En una multiplicidad de cuestiones que a veces se nos pasan totalmente inadvertidas, el problema central es ese. Hay que verlo, es decir, al margen de que se haya producido artificialmente o no, eso es una discusión a la cual personalmente estoy ajeno porque uno no tiene ninguna información satisfactoria, solo las cosas que dice Donald Trump, que a veces hay que tenerlas muy entre paréntesis, en cuanto a su competencia con el otro gran factor de competencia internacional que es China. Entonces se intercambian regalos de este tipo, sos vos o soy yo; pero la terminación de todo esto, lo mismo pasó con la bomba atómica, lo mismo pasa con la investigación científica en todos los grados. Normalmente uno tiene la idea -y es una buena idea- que la ciencia nos proporciona cosas importantes, nos muestra cómo es la realidad, nos permite transformarla a la realidad, pero no sólo a nosotros nos permite transformar la realidad en un sentido positivo y humanista. Le permite transformar la realidad, cambiarla, también al capitalismo.
Entonces por lo tanto esa es la clave, a mi modo de ver esa es la clave.
Yo he escuchado mucho y cosas interesantes que en la radio han pasado con entrevistas muy interesantes de economistas, semiólogos, de antropólogos, etcétera, donde están explicando todo esto. Lo que pasa que los medios de comunicación no van a explicar nada de esto, son ellos también beneficiosos de este problema, sacan también sus propios beneficios.


DM: Hace pocas horas Estados Unidos decía que va a poner un precio pandemia a la vacuna cuando la saque para poder llegar a todos los países, o sea hasta se presenta como si fuera un producto comercial.

ACH: Y lo es. Me parece correctísimo lo que tú estás diciendo.
Pero además va a haber competencia entre las vacunas, entonces ese es otro negocio a nivel internacional, es decir van a aparecer otras investigaciones en otros países donde dicen, “nosotros tenemos una vacuna mejor”.
Es lo mismo que pasa también con la vacuna de la gripe, con la que nosotros se nos inyecta, es una competencia entre vacunas.


MAB: Ahora es muy interesante ver lo que vos señalabas de los medios, de cómo los medios eligen qué potencian y qué no; y pasa con el rol de los científicos uruguayos también que ahora hace unos meses se descubrió a los científicos uruguayos como que aparecieron de abajo de una piedra. Pero han hablado sobre la vacuna, y han dicho que no existe una vacuna que se haga en menos de un año, mientras ya se empieza con el precio, a ver a cuánto va a costar.

ACH: Eso es lo primero, traducir en precio lo que van a sacar como beneficio.
Pero esto también compromete mucho a los científicos, es decir este descubrimiento que parece que se ha hecho ahora como decís tú y es cierto, que uno va a la televisión, a esa televisión frívola y de desinformación, aparecen nuestros científicos, nuestros científicos vienen trabajando hace mucho tiempo, realizando cosas. Fundamentalmente la Universidad –a pesar de todas las cosas que uno pueda observarle- todavía mantiene cierto grado de autonomía frente al proceso de producción de conocimiento. No está ligada a la empresa, aunque trabaje también para la empresa, pero no está ligada.
La Universidad no es una empresa.
Eso es lo que se ha querido hacer pero como no lo es, inventan otras que son empresas, entonces ahí se ha producido gran cantidad de conocimientos que muchas veces no ha sido aprobado por los industriales y empresarios uruguayos que dependen de la tecnología y del conocimiento científico extranjero. Por eso la UPM no sirve para nada, porque no provee de ningún tipo de desarrollo científico, aquel que puede de alguna manera incentivar desde el punto de vista financiero lo que interesa a la empresa y nada más.
Pero la Universidad ha hecho y ahora se descubrió, pero también yo estoy observando que al principio con mucho gran entusiasmo, el Presidente fue a visitar los laboratorios y después hay como un a callarse, porque en el fondo los científicos están jugando un riesgo muy grande, porque la opinión del científico si se aplica y falla, van a decir: “es lo que dijeron los científicos”.
Es un riesgo muy grande que tienen, es un riesgo que les da el político además, que le hace responsable de algo que no debe serlo, porque no hizo la investigación para esto, hizo la investigación para beneficiar.
Es decir, el sistema científico es un sistema dependiente del sistema, tiene algunas virtudes de autonomía que le permiten estas cosas. Les permite descubrir cosas que pueden ser beneficiosas en términos generales, pero que no son aplicadas en términos generales, que son selectivas -vuelvo a repetir- yo estoy acá bastante encerrado, por razones que ahora no voy a explicar que tienen que ver con mi salud, pero observo, escucho, entonces digo ¿por qué los primeros que tienen que salir, los primeros trabajadores, el primer grupo de fuerza de trabajo que tiene que salir es el Sunca? Porque eso le interesa a UPM.
Es decir, la selección incluso para ingresar en el proceso de trabajo, o en el proceso social, es selectiva también en función de los intereses de esas empresas.


MAB: Abrir las termas por ejemplo en vacaciones de julio.

ACH: Exacto.
Yo escuché a uno de estos tres científicos -que son valiosos los que tienen asesorando al gobierno- y uno de ellos dijo, no sé si fue uno de ellos u otro, dijo: “Yo lo de las termas lo hubiera pensado un poquito más”. Lo que pasa es que venían las vacaciones.


MAB: Sí, hay una presión de esos sectores muy importantes.

ACH: Y es lógico, pero yo lo veo en la lógica que le veo digamos, la lógica que uno entiende que debe de alguna manera de decir yo no lo critico porque es el trabajador que está desocupado, que está pasando a niveles de desocupación muy grande, y que tiene un futuro tan incierto que si no entra rápidamente en el proceso de trabajo, ese futuro se le hace peor. Entonces esto todo es un juego muy especial porque las relaciones de producción capitalista son relaciones sociales complejas en beneficio del beneficio de las empresas.


MAB: Sí, está muy claro. Estamos además como haciendo como un compendio de temas porque hace mucho que no hablamos contigo, pero nos podríamos quedar en cada uno de ellos, pero está bueno hacerlo general, me parece.

ACH: Sí, es cierto hay que tener una visión general. Y yo creo que la radio ha hecho mucho hincapié en esto: ‘Señores, el coronavirus es el capitalismo, no es otra cosa, analícenlo por ahí’, se van a dar cuenta de que una epidemia termina siendo un costo brutal a una sociedad, pero le da un beneficio brutal, casi gratuito a las empresas.


MAB: Claro, claro, lo que decías con respecto a los científicos ahora en los últimos minutos, que terminan cargando con toda la responsabilidad, hay que diferenciar bien las responsabilidades. Una son las responsabilidades desde el punto de vista científico, cómo se contagia, qué medidas recomiendan, pero después las decisiones las toma un gobierno.

ACH: Sí, es lo mismo que tirar la bomba, es una decisión política.
Pero yo pienso -esto lo se por mi trabajo en Epistemología, por la historia además que nos da el desarrollo de la producción del conocimiento científico- que el científico tiene que también digamos adquirir convicción de dónde está trabajando y para quién está trabajando. Es decir, que el sistema científico adoptado, aceptado, el que impera en el mundo, es el sistema científico que creó la burguesía en la revolución industrial, es el mismo. Es un sistema de la misma estructura, tiene que ver con eso, se parece mucho a una fábrica, tiene división de trabajo interno, tiene todas las relaciones de estatutos adentro del sistema, el científico en estas condiciones ya no es dueño de los medios de producción, ya no tiene el laboratorio en su casa, lo tiene impuesto. Todo ese tipo de cosas también genera una ideología muy particular, que es la ideología de la neutralidad política del científico.
La investigación científica necesita esa neutralidad, pero la aplicación es terrible.
La aplicación no la da el científico, el científico no le dice a los gobiernos o a las empresas, miren hagan esto; les dan un panorama de lo que les resulta mejor o peor según el sistema científico, según los científicos, pero después la aplicación es otra.
Pero si uno toma la responsabilidad de ser la espalda del sistema, entonces se compromete. Es lo que le pasó a los físicos, químicos, biólogos, etcétera, que trabajaron en la fabricación de la bomba. Ellos dieron ideas.


MAB: Puede pasar, yo he visto a algunos de los científicos cuando le preguntan en los medios por ejemplo por qué empieza tal cosa en la Escuela, que ellos dicen ‘nosotros decimos lo que hay que hacer, pero después es la dirección de la Educación la que tiene que tomar las medidas’. Pero eso queda perdido porque los medios, los grandes medios no lo toman a eso.

ACH: Y además es muy difícil trasmitirlo cuando a uno le hacen preguntas o está en un medio de comunicación, porque eso requiere cierta explicación un poquito mayor. El científico no es culpable de que en la Escuela los baños no estén bien, que los techos no estén bien, que no haya provisión de los elementos de higiene, de eso no es culpable.


MAB: Claro, y está bien que diga, bueno hay que hacer esto o lo otro, después si se hace o no, no es culpa de él.

ACH: Terminan haciéndolos culpables, “yo hice lo que los científicos me dijeron que hiciera”, dicen.

DM: Una pregunta más con respecto a cómo se ha planteado el tema del Covid en nuestro país, con esta situación en las Escuelas, con primero clases a distancia, el retorno paulatino de los niños en determinados horarios, cuando por ejemplo otras actividades económicas, han logrado establecerse prácticamente de manera normal, como el transporte.

ACH: Sí, esto tiene bastante complejidad, porque yo vuelvo a repetir, no soy entendido de muchas de estas cosas, así que por lo tanto no hablo de ellos en cuanto a decir algo que pueda ser como claro.
Pero lo que digo es esto: los niños tienen necesidad de la comunicación, el niño aislado en el hogar horas y horas es un espanto. Y el niño aislado en el hogar es un espanto que -por favor yo lo que estoy diciendo está todo en cuestión, para mí es asi-, el niño aislado en el hogar es un espanto que se segregue por la computadora, es un niño aislado, es un niño que además adquiere el convencimiento de que a través del instrumento aprende, y a través del instrumento vaya a saber lo que aprende. Porque aprende lo que se le metió adentro del instrumento, entonces esto es un problema para los maestros.
Yo he escuchado a maestras conversando la secretaria de Ademu Montevideo diciendo estas cosas, trasmitiendo este problema que tiene el trabajador frente a esta situación, porque al trabajador se le hace pasar como que no tiene que ir a trabajar y le pagan, yo qué sé cosas de este tipo uno escucha a veces, y la he escuchado de un Presidente de la República. Así que por lo tanto cuidado con estas cosas.
Ahora, ¿qué pasa con esto?, ¿hay un cambio en el proceso de formación? Y puede ser. Pero, este cambio en el proceso de formación ¿cómo está determinado? ¿a través de qué?
Ayer escuché en la radio, creo que alguien hablaba de Brasil, este compañero que habla de Brasil, que nos da información muy interesante, que decía, “en el Uruguay está el plan Ceibal”.

 

HS: Sí, Jair Krischke.

ACH: Ahí está.
Y yo le hubiera respondido: ‘lo que estaba diciendo tenía razón, pero cuidado también con el plan Ceibal’, ¿qué es lo que contiene’ ¿Qué es lo que le trasmiten a los niños? ¿Cómo se maneja el maestro a partir de esta imposición de instrumento que él no puede digamos modificar?
La información que está allí no se puede modificar, se debe aceptar, y este es otro problema que tienen todos estos nuevos sistemas de comunicación que se emplean en la enseñanza, por tanto los maestros siempre han defendido un aspecto importante que es la comunicación directa con el niño y la comunicación directa con el niño tiene que ver con que el maestro trasmite, el niño a veces recibe y a veces pone cara fea y todo ese tipo de cosas. A través de estas cosas no sucede eso, no hay intervenciones posibles, y esto está sucediendo también a nivel de la Enseñanza Media y de la Enseñanza Superior.
Yo estoy en contacto con compañeros de la Facultad, ellos tienen que trabajar a través de estos medios, cosa que dificulta, ¿cuál es la nueva modalidad de Enseñanza?
Y para mí la nueva modalidad de Enseñanza es la nueva modalidad que tiene el proceso de producción, el proceso de trabajo. Sacar al trabajador de la unidad de producción -es decir, de la fábrica, de donde sea- incomunicarlo, transformarlo, individualizarlo una vez más, incrementar el individualismo. Eso es lo que sucede en este tipo de situación.
Vuelvo a decir que yo le estoy trasmitiendo a ustedes en forma muy rápida cosas que son necesarias investigar, discutir, porque se viene un cambio real, cada vez que pasan estas cosas, viene un cambio real.
Y el cambio real está en la fuerza de trabajo, es decir el capitalismo se reconstruye a partir de una epidemia; esas crisis que tiene las reconstruyen, las guerras y las epidemias son fantásticas para el sistema, porque le permiten controlar la fuerza de trabajo, pagarles menos: -Bueno ahora estamos en la pandemia qué te vamos a aumentar el sueldo, por favor.
Es eso, es decir, todo lo que pasa por ahí es lo que tiene un sustento teórico, esto está sustentado, los economistas liberales, etcétera, son los que le dan el sustento teórico a todo lo que está pasando prácticamente. Te mandan al seguro de paro y después no te contrato más, y libero fuerza de trabajo, el ejército de reserva se incrementa, bajan los salarios porque la gente tiene que ir a trabajar y agarra cualquier cosa.
Todo este tipo de situación es lo que pasa después de una cosa como esta y después de una guerra. Hay que reconstruir el país, ahora qué vamos a hacer, y nosotros no tenemos capacidad de reconstruirlo así que tenemos que invertir en inversiones exteriores como se está haciendo hace 40 o 50 años, entonces por lo tanto ahora que incrementamos un poquito más y punto, y a eso le damos el beneficio, etcétera.

 

MAB: A mí ya se me ocurre el título del próximo encuentro contigo, Alción, lucha de clases en tiempo de pandemia, daría para hacer todo el rato.
Y la lucha por el conocimiento en tiempos de pandemia también.

ACH: Es una batalla tremenda, y por apropiarse de conocimiento.

 

MAB: Dice, un saludo afectuoso de Rama de la época del archivo general.

ACH: Sí, por favor, Rama, es gratificante saber que Rama anda por ahí, hace añares de esto.

 

MAB: Bueno, Alción, vamos dejando por acá por esta vez y nos comprometemos para que pronto podamos conversar de nuevo.

ACH: Y dentro de un tiempito, pasado una semana, un mes, nos volvemos a ver, pero quería terminar con una sola cosa, con una cita de Carlos Marx, si me permiten, podía citar a (Henry) Engeles que ayer fue el aniversario de su fallecimiento, pero vamos a citar al otro compañero.
Marx decía: Al capitalismo, las fuerzas naturales no le cuestan nada, son gratuitas, y el conocimiento no le cuesta nada, es gratuito, y con eso obtiene beneficios.
Eso me parece que es importante para analizarlo en este contexto que estamos viviendo.

 

DM: Alción, muchísimas gracias por este reencuentro.

ACH: A ustedes, un gran abrazo, y a ustedes hay que agradecerles por este gran combate que están llevando a cabo, que es muy difícil además.

 

DM: Es más fácil teniéndolo a usted ahí.
Un abrazo y saludos a la compañera.

ACH: Hasta la vuelta.
Muchísimas gracias, ella también les manda un saludo.

 

(*) El profesor Alción Cheroni fue responsable, entre otras, de asignaturas como Epistemología y Ciencia, Tecnología y Sociedad en la Universidad de la República. Ha ejercido como Director del Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia, Instituto de Filosofía Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. También fue Jefe del Departamento de Inserción Social del Ingeniero, Facultad de Ingeniería. Es autor, entre otras muchas publicaciones, de La Revolución cultural burguesa (1972), El pensamiento conservador en el Uruguay (1986) y La ciencia enmascarada (1994).