MOTTA: DECIR ‘NO LE HAGO CASO A LA INSTITUCIÓN DE DERECHOS HUMANOS’ NO ES “REPUBLICANO NI DEMOCRÁTICO”
Contacto con la Dra. Mariana Motta (INDDHH), 01 de octubre de 2020

Sobre el nuevo rol que comenzó a ejercer la Institución de Derechos Humanos como observador de manifestaciones y demostraciones públicas, conversamos en ‘Mañanas de radio’ con la doctora Mariana Motta, Directora de dicho organismo. Este rol si bien fue aprobado en marzo, se comenzó a ejercer en la Marcha de la Diversidad y se enmarca en un protocolo de actuación que se había probado junto a otras Instituciones de DDHH y Defensorías del Pueblo de América del Sur en base a directrices elaboradas por la Oficina Regional del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unidas. Esas directrices -explicó- pretenden tener un marco de actuación para que observadores de manifestaciones y protestas sociales puedan monitorear la protección de los derechos humanos que están en juego cuando se desarrollan manifestaciones. Además fue consultada por las opiniones vertidas por el actual Ministro del Interior, Jorge Larrañaga, sobre ese organismo. “La Institución fue aprobada por Ley, por unanimidad de votos de todos los partidos, de manera que inclusive el Ministro cuando fue legislador la votó”, señaló la Directora del INDDHH, por tanto “no es republicano ni democrático” decir ‘no le hago caso a la Institución’. Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-10-01-dra-mariana-mota-instituto-ddhh

 

María de los Ángeles Balparda: Nuestro contacto hoy es con la doctora Mariana Motta, que es abogada, integrante del Directorio de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH).
Buen día, Doctora. ¿Cómo le va?

Mariana Motta: Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están?

 

MAB: Muy bien, por supuesto que con muchos temas que uno se tienta para conversar por estas horas; pero la llamamos específicamente por algunos temas que están presentados para esta actualidad que estamos viviendo y un rol que la INDDHH está dispuesta y pronta para ejecutar que es el de ser observadora en algunas manifestaciones, en demostraciones públicas. ¿En qué marco se da esta decisión y cuál es la función que ustedes van a cumplir allí?

MM: Si bueno, la observación de manifestaciones y protestas que se inició por la Institución en la Marcha de la Diversidad del 25 pasado, se enmarca en un protocolo de actuación que había aprobado la Institución, junto con otras Defensoría del Pueblo e Instituciones de Derechos Humanos de América del Sur, en base a directrices que justamente había elaborado la Oficina Regional para América del Sur el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Ahí participaron además del Alto Comisionado, obviamente, de esta Oficina, la Institución Nacional de Derechos Humanos de Uruguay, de Chile, y después las Defensorías del Pueblo de Costa Rica, Perú, Panamá, Paraguay y Ecuador -creo que no me olvido de ninguna- y también el Consejo General de Derechos Humanos de Brasil
Estas directrices lo que pretenden es tener un marco de actuación, para que observadores desde de las manifestaciones y protestas sociales puedan justamente monitorear el cumplimiento, la protección mejor dicho, de derechos fundamentales que están en juego cuando se desarrollan este tipo de manifestaciones como puede ser el derecho a la opinión, a la libre expresión, el derecho a la protesta, el derecho a la asociación, de reunión; y obviamente también el derecho a la integridad física, el derecho a la libertad, entre otros derechos. Entonces lo que se propone es que estos observadores, que tienen que mantener un rol estrictamente de observación y no involucrarse con quienes se están manifestando; puedan verificar que el ejercicio de esos derechos pueda ser pleno, sin este sin restricciones; considerando de qué manera se desarrollan el ejercicio de esos derechos y también verificando cuál es la actuación de los cuerpos de seguridad, que eventualmente participen o actúen también en este tipo de manifestación.
Entonces ahí se verifica no solamente cómo actúa o cómo interviene por ejemplo la policía, sino también cómo pueden actuar otros grupos, pueden ser contramarchas u otros grupos que a veces participan en algunas expresiones de estas manifestaciones como forma también de obstaculizar.
La idea es visualizar de qué manera se desarrolla este tipo de actuación popular.

 

Diego Martínez: Y al no tener participación directa o al no estar asignado ese rol, la Institución ¿sería como una especie de denunciante o para respaldar si hubiera denuncias por actuaciones de la fuerzas del orden, por poner un ejemplo?

MM: Sí, en realidad nosotros en las directrices –si quieren se las envío para que puedan leerlas porque son bien interesantes- lo que se pretende es ver cómo se desarrolla eventualmente si existe... Se recalca que tienen que tener el rol de observador y no intervenir, lo que busca es registrar de qué manera se desarrolla la manifestación, si hubiera incidentes registrarlos, para ser en definitiva actuar en el festival los primeros en recibirlo, en tomar conocimiento de eso, y eventualmente ahí desarrollar las actuaciones que sean necesarias. Si es una denuncia o incluso si no la hubiera, una recomendación a los organismos del Estado que pudieran estar actuando en forma desajustada a la protección de derechos.
En las directrices se prevé justamente una observación pre marcha durante y pos marcha; tomando en cuenta cuáles son los puntos que hay que visualizar y observar para después si, ir llevando un registro para informar eventualmente a la sociedad, a los organizadores, a los organismo del Estado, de qué manera transcurrió cuáles fueron las falencias que se vieron cuáles son las recomendaciones que se pueden dar; y todo esto en el marco justamente de una mejor protección de derechos reconocidos por la normativa internacional y nacional.

 
DM: ¿Cómo maneja la Institución de Derechos Humanos el tema del respeto al derecho a manifestarse por un lado y las restricciones sanitarias por la pandemia, por otro?

MM: Bueno justamente las restricciones que no ha impuesto la pandemia no deberían habilitar una restricción continua, indefinida y absoluta de otros derechos.
La protección del Derecho a la Salud propio y de otras personas, debería reclamar la adopción de medidas que, de todos modos, permitan el ejercicio de otros derechos. En otros casos, en otras manifestaciones, ha ocurrido que se procura por parte de los coordinadores mantener cierta distancia entre un manifestante y otro; bueno se recomienda el uso de tapabocas, de alguna manera mantener la higiene o evitar determinadas situaciones que puedan poner en riesgo la salud. En esta situación los países han actuado de forma diferente, en algunos lados se ha penalizado el no uso de tapaboca, en este país no ha sido así, se lo ha planteado como una recomendación y la libertad responsable -tomando un poco los términos que se han utilizado por las autoridades- que son recomendaciones que también puede tomar la Institución y también conversarlo con los coordinadores.
De hecho esta marcha, como también se pretende con otras manifestaciones, el poder conversar en forma previa con los coordinadores, con los que organizan la manifestación, para poder saber aspectos desde cómo se va a desarrollar la marcha, en que trayectos, durante qué horas si va a ver concentración a posterior, y cuáles son los elementos que vienen considerando las personas que están organizando eso. En ese sentido, en esta marcha también se planteó porque ese diálogo lo tuvimos con los coordinadores, justamente el cambio de escenario físico para poder tener una mayor distancia, la no existencia de un acto final con música, etc., que eso estaba incluido dentro de la marcha de manera de no llegar a una concentración y una permanencia de personas juntas en un lugar.
Bueno, si bien estas medidas se previeron finalmente lo que sí se pudo ver, es que el distanciamiento social fue muy difícil porque fue una marcha -y siempre lo es- es una marcha que históricamente es muy concurrida. Entonces, ocurrieron algunas dificultades en cuanto al tránsito, etcétera que podrían haber afectado, puede haber incrementado las dificultades de mantener la distancia. Y si bien se visualizó por parte de los observadores de la Institución que hubo personas que tenían tapabocas eso no fue una actitud que adoptarán todos de forma unánime, sino que después se vio en las imágenes que después no los estaban utilizando.
En realidad, en esto puede ser una recomendación que pueda hacer la Institución en relación a un derecho que es un derecho fundamental y que también interviene para todas las personas en este caso, de las concentraciones.
No está previsto en las directrices, que hacen referencia a otro tipo de derechos pero podría considerarse como una inclusión, dada la situación en particular, la cual estamos atravesando todos.
En realidad la Institución hizo foco en los derechos y en los protocolos que prevé las directrices y en las cuales no nos involucramos.
Me importa también decir que estas directrices si bien fueron aprobadas en el 2016 luego no se implementaron, no se llevan adelante por la INDDHH hasta marzo de este año, en donde hubo una petición ciudadana, de ésta que se formulan por redes que recogió más de 12000 firmas pidiendo que la Institución de Derechos Humanos desarrollara este tipo de observación. Fue así que se retomó este protocolo que estaba aprobado pero no estaba en uso; y se implementó, se aprobó en este momento, en marzo de este año, pero bueno luego la pandemia...

 

MAB: Claro, no hubo manifestaciones.

MM: Y ahora, al retomar esta forma de actividad popular se entendió que era interesante cumplir con lo que se había pedido por este contingente de personas y además porque la Institución ya la tenía dentro de sus directivas,

 

MAB: Doctora, la experiencia en otros países donde se haga esto, ¿qué resultados arroja? ¿Cuánto sirve? ¿Qué cosas hay que trabajar?

MM: Bueno, interesa porque son organismos -en este caso las Instituciones de Derechos Humanos o las Defensorías del Pueblo- son organismos que están abocados específicamente a esto, a la protección, promoción y defensa de los derechos humanos, y recogen de de forma directa, incidencias que pueden estar ocurriendo en este tipo de de expresiones sociales y en donde intervienen fuerzas de seguridad para poder considerar en el mismo momento en que ocurren, de qué manera de estas se desarrollan.
Ustedes han podido saber que después existen versiones absolutamente disímiles entre una y otra parte que participara en un tipo de incidente de este tipo. Y es interesante que estos organismos que adoptan este rol de observación ajena y objetiva, puedan visualizar y poder tomar los elementos que sean necesarios para analizar las situaciones que se puedan dar.
De manera que es importante porque también permite contribuir eventualmente a una investigación que se puede desarrollar, tanto sea por la justicia o por otros organismos de Derechos Humanos, que puedan tomar cartas en el asunto.

 

MAB: ¿Las experiencias que se analizan son las de los firmantes de estas directrices o hay de otros países?

MM: Nosotros en realidad no focalizamos en cómo actuaron otros países porque después también es como adecúa cada país en cuanto a la fortaleza de sus organismos de  protección de derechos humanos y en cuanto a las circunstancias de hecho que se dan en cada país, en la forma de cómo se desarrollan las manifestaciones y protestas.
Hemos visto porque es de público conocimiento, lo que ha ocurrido en Chile con situaciones de graves vulneraciones. Y ahí está un poco en realidad el marco de las directrices, trata de abarcar las diferentes posiciones o las diferentes situaciones que puedan considerarse dejando poco a criterio de cada Institución o Defensoría del Pueblo de qué manera los aplica. Pero establece directrices generales dentro de las cuales se entiende que debe manejarse.
En ese sentido, bueno, cómo observarlo en forma previa, qué es lo que hay que observar; cómo mantener la distancia tanto física como de no intervención de la situación para poder reservar y proteger esta calidad de observador que realmente se destaque en este sentido.
Entonces en realidad, nosotros tratamos en esta primera marcha y en las sucesivas que podamos participar, de cumplir este tipo de protocolos. Eventualmente hay circunstancias por ejemplo la que nos compete a nosotros es que somos una Institución pequeña, entonces en una marcha como de más de10 cuadras -cómo fue la pasada- nuestros funcionarios no logran tener una dimensión total porque no tenemos tanta gente.

 

MAB: Y los que van de observadores a esto un tema….

MM: Claro, de todos modos no se intenta ser un cuerpo de seguridad, son funcionarios de la Institución. Lo que en varias organizaciones sociales que desarrollan este tipo de eventos tienen sus propios sistemas de seguridad, de hecho es que esta marcha los tuvo. Entonces, lo interesante justamente es poder coordinar en forma previa de qué manera van a desarrollar y desplegar estos sistemas de seguridad y coordinar la comunicación con los observadores, de forma que si ellos visualizan o si existe alguna situación que los observadores no pudieran llegar a ver por la ubicación geográfica en la cual está en este momento, puedan ser comunicados y tomamos nosotros intervenciones en lo que es la observación y poder tomar la denuncia.

 

MAB: Debe ser muy difícil saber hasta dónde llega el sólo observar y no intervenir como es el papel que ustedes definen.

MM: Si e incluso la directrices -como les digo- recalca esa condición y solamente habilita la intervención en situaciones extremas, como puede ser la situación de una persona herida para poder habilitar ayudar a que alguien lo vaya a atender, pero después volver al rol de observación. O sea de manera de no intervenir con su función que pueda tener cierta manera modificar ese rol
En el caso también que hubiera personas detenidas, se daría intervención a otros  funcionarios de la Institución que son los que intervienen en el Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura y tienen directa competencia de monitoreo de la situación de las personas privadas de libertad. De esa manera la Institución buscaba y creo que logró en esta primera marcha, cumplir con las directrices atendiendo sus propias competencias y la debilidad en cuanto a la cantidad de funcionarios.
Se establecieron tres duplas, o sea parejas de personas, a lo largo de la marcha -al inicio, más o menos a media marcha y al final de la marcha- que pudieran estar observando con una comunicación continua, con otro funcionario que fuera coordinador y también estuviera en comunicación continua y se estableció un lugar fijo, con un lugar físico, otros integrantes de la Institución que pudieran  recibir denuncias; de manera que si los observadores recibían alguna queja o denuncia se los derivaba directamente a este lugar físico fijo, para que pudiera formular la denuncia y que no se distrajera a los observadores en recabar una denuncia mientras estaba transcurriendo la marcha.
De alguna manera arbitramos la forma en que pudiera desarrollarse esta tarea de  observación atendiendo la masividad de la marcha pero también atendiendo las directrices previstas.
La Institución en las directrices plantea las marchas espontáneas y las convocadas. En este inicio la Institución decidió trabajar solamente con las marchas convocadas, o sea las que se programan, por ejemplo en la semana tal va a haber una marcha por tal cosa.  Y que se le comunicara a la Institución por esa idea de poder coordinar de forma previa de qué manera se va a desarrollar, poder hacer sinergia entre las actividades que van a desarrollar los convocantes y la tarea de la Institución; entonces de esa forma poder potenciar mejor el trabajo.
Las espontáneas no nos permiten esta actuación y nos resultaba un poco más difícil.
A  esto le agregó también que toda esta actividad la difundió la Institución por parte de sus páginas web y en sus redes; y también se le informó al Ministerio del Interior que se iba a desarrollar esta actuación porque así lo prevén las directrices. Incluso se pretende en las directrices que las fuerzas de seguridad informe cuáles son las medidas que pueden llegar a adoptar, en el sentido de si hay persona detenidas, a qué lugar se van a llevar. No tuvimos una respuesta del Ministerio del Interior pero bueno era un paso que debíamos dar y lo dimos. Obviamente le enviamos una copia de las directrices.

 

MAB: Pregunta Alberto, un oyente, si “la comisión puede pedir el uso de un helicóptero a alguna institución para poder tener una óptica general”.

MM: Nosotros no... El uso de helicópteros, vamos a lo que es la actuación del Ministerio del Interior y lo ha hecho, hay quienes lo usan, o incluso los drones que se usan. La Institución por ahora no tiene estos elementos, lo que se pretende es que sea la Institución la que desarrolle su logística y la controle. Entonces, si nosotros pedimos que otros utilicen otros elementos no lo podríamos estar verificando nosotros. Esa era la idea.

 

DM: El ministro Jorge Larrañaga hizo declaraciones muy fuertes en contra de los integrantes de la Institución y además dijo que no iba a seguir las recomendaciones de la INDDHH. ¿Cómo es la protección institucional que tiene la Institución para poder actuar?

MM: La Institución es un organismo del Estado, como puede ser cualquier otro organismo el Estado que estemos acostumbrados a conocer y con los cuales estamos acostumbrados y tenemos incorporados que forma parte del Estado. La Institución forma parte del Estado es un organismo relativamente nuevo en relación a todos los demás organismos que constituyen el Estado, pero es parte del Estado.
Por tanto, decir “no voy a cumplir con lo que dice un organismo del Estado”, tiene esa gravedad de decir “no voy a hacer caso a parte del Estado”. Eso por un lado.
La Institución fue aprobada por Ley, por unanimidad de votos de todos los partidos, de manera que inclusive el Ministro cuando fue legislador la votó.
Entonces, poder considerar que la actuación de la Institución se desvía de la actuación de lo que dice la Ley, debería probarse de alguna manera,  en realidad nosotros somos muy cuidadosos en desarrollar nuestras competencias dentro de lo que dice la Ley. La Institución tiene esa función no solamente porque lo dice una Ley aprobada por el Parlamento uruguayo, sino que es una actuación que desarrollan más de 120 instituciones de la misma característica que esta, que existen en otros países.
Hay más de 120 países que tienen Instituciones de Derechos Humanos y estas están basadas en principios de Paris, que son los que han generado la creación de estas instituciones y todo ello en función a una resolución adoptada por la Naciones Unidas en el entendido que además de los organismos internacionales que protegen y controlan o miran, ven, cómo hacen los Estados para proteger internamente los derechos humanos, entendieron en esa resolución de Naciones Unidas, que era interesante que cada Estado tuviera dentro de sí, un organismo que fuera autónomo y que pudiera ver en la forma, en lo interno de cada Estado, cómo se protegen los derechos humanos por parte de sus órganos.
De manera que la función de la Institución es una función qué tiene ese aval de  organismos internacionales, que actuó dentro un protocolo de actuación que es muy similar al de todos los otros organismos. Si uno mirara tanto la resolución de Naciones Unidas, como los principios del país; y la Ley uruguaya es realmente casi de un apego muy directo a esas recomendaciones. Y la debilidad –en el sentido que cuando no se cumple no se puede hacer nada- entonces más que debilidad es una característica, en el tema de los derechos humanos, que son recomendaciones que formula en este caso la Institución y que está en los organismos del Estado cumplirlas o no.

 

DM: ¿No hay sanciones que la INDDHH pueda determinar?

MM: No. No hay sanciones, como tampoco la Corte Interamericana cuando dicta una sentencia de condena puede sancionar al Estado cuando no la cumple, más allá de una sanción moral o bueno, una situación de verificar que hay un Estado que no está protegiendo en debida forma los derechos humanos o directamente los está violando.
En ese mismo sentido, considerar que parte de un organismo del Estado o un jerarca de un organismo del Estado -porque yo no lo plantearía como organismo Ministerio del Interior, sino como el jerarca y algunos integrantes de ese organismo- deciden y verbalizan esa decisión, es una debilidad en el sentido de que en un Estado democrático es muy bueno que además de decirlo, se exprese y se verifique a través de sus actuaciones y el apego a la protección de los derechos humanos.
Si hay otro organismo -como es esta Institución- que tienes ese rol específico de proteger los derechos humanos, de señalar al Estado cuando esa protección es débil o no está adecuadamente desarrollada; es bueno escucharlo y corregirlo para también después decir que el Ministerio del Interior por ejemplo, protege los derechos humanos, ha seguido la recomendación a de la Institución de los Derechos Humanos y por lo tanto su actuación es adecuada a la Ley y a la normativa internacional.
Eso sería mucho más lindo que decir ‘no tengo ganas de hacerle caso a la Institución’,  no sólo es más lindo, es además republicano y democrático.

 

DM: También está el tema de quién lo dice, nada menos que uno de los Ministros que tiene que estar siempre cuidando que su personal, la policía, respete los derechos humanos porque son gente que tiene armas que el Estado le proporciona.

MM: Exactamente. Es el Estado y la sociedad toda en definitiva, que le ha confiado el uso de la fuerza y en función de esa confianza tiene que responder de qué manera se utiliza.
No debemos olvidar que todos los funcionarios somos y estamos en función al cumplimiento de una función para la cual nos hemos comprometido a cumplirla de acuerdo a la Ley y a la normativa internacional también. De manera que en la medida que no lo estamos haciendo, no estamos actuando adecuadamente como funcionarios públicos que somos y que nos ha designado la ciudadanía y a la cual nos debemos siempre.

 

DM: Queríamos preguntarle sobre algunos anuncios que se han hecho desde el Ministerio de Defensa en el sentido de confiarle a la Institución nuevos datos o nuevos elementos e incluso la preparación de un terreno dentro del Batallón 13 para continuar con la búsqueda de detenidos desaparecidos.

MM: Bueno el Ministerio de Defensa ha tenido una colaboración activa, durante todo este tiempo de esta nueva Dirección del Ministerio. En ese sentido hemos tenido diálogo con el Ministerio de Defensa en relación a los predios que se han cautelado, a la custodia de estos predios, al acceso y al poder trabajar en ellos de acuerdo a la normativa que nos que nos rige y que la Institución está compitiendo que es el de la búsqueda de detenidos desaparecidos.
Ha aportado un concretamente si un dato que ha permitido desarrollar una línea de investigación. Los datos que se reciben que no solamente son del Ministerio de Defensa,  sino también desde otros lados y otros datos que se venían trabajando anteriormente a que la Institución asumiera esta competencia; se trabaja desde el punto de vista de una investigación para ver la adecuación, la veracidad de esos datos, poder comprobar si estas afirmaciones coinciden con la época. En fin hay toda una serie de investigaciones que desarrolla un Equipo de Investigación que tiene la Institución para estos fines y lo lleva a cabo. De manera que esa primera información que presentó y que nos acercó el Ministro de Defensa, la Institución la ha venido trabajando de la misma manera que ha estado trabajando y que está trabajando otras informaciones, algunas de las cuales derivan en nuevas cautelas para seguir trabajando la búsqueda de detenidos desparecidos.
El otro dato que informa, en realidad es un dato muy incipiente que todavía no ha permitido iniciar algún la línea de investigación.

 

MAB: ¿Cuándo empezaría esa búsqueda?

MM: En el caso del Batallón 13, ya se han iniciado los trabajos.

 

MAB: Muy bien Doctora, le agradecemos mucho por este tiempo, un saludo y muchas gracias por este tiempo.
MM: Buena un saludo, gracias a ustedes.