TRAS UN AÑO DE LUCHA, EL DUEÑO DEL BARCO SE DIGNÓ A PAGAR PARTE DE LO ADEUDADO A LOS TRABAJADORES
Trabajadores del SUNTMA en CX36, 19 de noviembre de 2020

 

Washington Barrera, Roberto Cardozo y Alexis Pintos integrantes del Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) compartieron la mañana de la 36 para hablar de los avances en el conflicto que mantuvo un grupo de pescadores con el empresario Ignacio Arocena dedicado a la pesca de merluza negra. Además, contaron las gestiones que llevan adelante por un trabajador peruano que murió en el mar debido a la orden del capitán de no consultar médico porque si era Covid-19 no lo dejarían salir a pescar. Asimismo refirieron a la denuncia realizada por el Suntma contra el patrón de pesca del buque pesquero ‘Marianne’, Alberto Galeano, quien agredió a un trabajador y lo amenazó de muerte; actitud que no es primeriza, sino que es la constante en el buque contra todos los trabajadores. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/washington-barrera-y-roberto-cardozo-suntma

María de los Ángeles Balparda: Estamos recibiendo con mucho gusto a los trabajadores de la pesca, integrantes del Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines, el SUNTMA. Están Roberto Cardozo y Washington Barrera, y también está Alexis Pintos -que después va a entrar, con esto de los aforos pueden entrar dos invitados cada vez- y les damos la bienvenida a los tres.
Buen día, ¿cómo están?

Roberto Cardozo: Buen día, gracias por recibirnos.

Washington Barrera: Muchísimas gracias nuevamente por dejarnos participar acá en La 36, que tuvo muy buena difusión la vez anterior.

 

MAB: Vienen con una noticia, nosotros ya la dimos, pero queremos conocer bien los contenidos de que, ¿se puede decir que se cerró el conflicto?

RC: Después lo dejo a Barrera que desarrolle, yo voy a decir que no es alegría, no estamos contentos los trabajadores, porque se les debía entre 20, 30 y 35 mil dólares a cada trabajador, pero se tuvo que arreglar -en algunos casos- hasta por menos de la mitad por el contexto que había. Nos explicaban nuestros abogados del gremio y llevé a trabajadores para que la Abogada se los dijera tal cual, que si se llegaba a la instancia jurídica de 2 años -me acuerdo que Tabaré (Vázquez) había dicho que todo lo que sea laboral no puede pasar los 6 meses y ella nos explicó que sí pero que para la primera audiencia había tiempo de 6 meses y ahí puede fallar el juez a favor o en contra y después se apela, y se va otros 7 u 8 meses más, y en la sumatoria son 2 años-. Ahora los 2 años no es la garantía de que el juez fuera a fallar la plata total de la gente, entonces entendiendo eso, hicieron reuniones los compañeros y vieron que no queda otra que ir arreglando lo que la empresa daba y lo que pujaban los abogados nuestros. Y que se quedaba ahí en la mitad, poquito más, poquito menos, es la mitad.

MAB: Pero se aseguraba.

RC: Se aseguró, se arregló, se saldó. Aparte si nosotros íbamos a 2 años de juicio, había que estar permanentemente con la guardia en el barco para que no se escapara. Y eso es una cosa casi imposible porque la gente tiene que hacer changas para comer, tienen que trabajar obviamente.
Entonces dicho eso por la abogada, los compañeros vieron que tenían que ir arreglando, y al día de hoy creo que quedan 5 o 6 que eso después lo va a decir Barrera, los otros bien o mal fueron arreglando. Pero ahí vemos el empresariado cómo jugó, la plata siempre la tuvo, siempre la tuvo, lo único que él quería chicanear con la plata de la gente.

 

MAB: Y juegan con los plazos legales también y con todo eso.

RC: Juegan con la necesidad del trabajador.

 

MAB: Exacto. Les recordamos a los oyentes que estos trabajadores hicieron guardia en el barco y hacían guardia en una casa que encontraron que tenía el dueño del barco, que es el que les debía la plata por un trabajo que ya habían hecho, de pesca de merluza negra que es carísima -no podíamos creer el precio de la merluza negra- le descubrieron una casa en Punta Ballena, y allí mismo estuvieron unos cuantos días los trabajadores.

WB: Tal cual. Estuvimos 41 días, y decidimos el sábado pasado levantar la carpa porque quedaban 4 o 5 compañeros, que en esta semana pienso yo que arreglan, quedarán 3 o 4. Hay 4 compañeros que se fueron a juicio y como dice el compañero Cardozo, jugó con la necesidad del trabajador, porque uno tiene cuentas, cada casa es un mundo, cada uno tiene sus cuentas, iban arreglando.
Y primero tanteó a 4 o 5 y los mató con la plata, que fueron los que se tiraron de cabeza, y él ahí ya se agrandó -el Abogado- porque entra a jugar con la gente, sacaba a 4 o 5 personas e iba arreglando, y los últimos le hicimos más fuerza, le sacamos un peso más, porque es lamentable todo esto, pero es así, ellos juegan con la necesidad del trabajador. Pero dejarle algo bien claro que tuvimos una linda experiencia de todo esto, porque si uno no lucha por lo de uno no hay logros.

 

MAB: A ustedes no les hubieran pagado si no hubieran hecho esto.

WB: Y algo histórico hicimos allá, fuimos y nos plantamos en la casa en Punta Ballena. Yo a lo primero estuve medio dudoso -más allá que tenía el respaldo de mi sindicato como corresponde, de la gente del barrio- porque es otra clase de gente ahí, y la verdad que no, me llevé una sorpresa muy linda. La verdad que toda la gente, los vecinos todos ahí muy agradecidos, muy amables, muy atentos los vecinos, y yo quería seguir más la lucha, pero no se podía estirar más la cuerda.
Se te viene todo arriba, porque capaz que peleo por unos pesos más y me estoy endeudando más, y así cada uno de los compañeros.

 

MAB: Ahora se vieron cosas, por los videos que ustedes nos mandaron tomados en los propios barcos también en el lugar en la casa, pero en un barco los trabajadores que estaban pescando y decían, acá va esto es para la olla de los compañeros que están acampando en Punta Ballena. Una fuerza muy grande trasmitía eso.

WB: Sí, es como le digo, hay que lucharla, hay que vivirla, y eso sirve de mucha experiencia. Y dejarle bien claro a todos los empresarios de la pesca, donde haya un problema con los compañeros, vamos y le vamos a plantar una carpa donde sea, al barrio que sea y donde sea, con orden, vamos a estar ahí siempre firme, porque hay que escrachar a esta gente, porque allá es muy conocido el señor Arocena, y para él es un cambio esto.

 

MAB: ¿Y el señor Arocena se quedó en Chile?

WB: Él tranquilo. Él quería que le sacáramos la carpa ahí porque viene ahora, viene de jodita para ahí -está bien que haga lo que quiera él con la plata de él, que haga fiestas- pero no puede ser que use a la gente, a los trabajadores que son los que le llenan el bolsillo.

RC: Y no es poca cosa que es muy amigo de (Enrique) Iglesias, el que era presidente del BID (Banco Interamericano de Desarrollo).

WB: Íntimo amigo, si.

 

MAB: Todos de la barra.
¿Y es estanciero él también, tiene estancia en Paysandú?

WB: Sí, tiene estancia en Paysandú.
Y caballos de polo, criadero de caballos de polo tiene, ganado tiene, el hombre tiene sus cosas. Es como le digo, al loco lo fuimos a escrachar, porque la verdad, yo lo fui a escrachar, no fui a mendigar nada, ni a un vecino, que estoy muy agradecido con los vecinos, yo fui a reclamar lo que es mío, y voy a ir a donde sea por lo que es mío.

 

MAB: Ustedes habían trabajado, cuando llegaron a tierra que era poquitos días antes de Navidad y de Año Nuevo, y no les paga ni tres vintenes.

WB: No estaba depositado el aguinaldo, ni el 80% de la pesca como corresponde, y no nos dieron ni para un boleto.

 

MAB: Y eso fue en diciembre pasado, pasó todo el año y el hombre no pagó. Y ahora pagó.

WB: Ahora no pagó lo que tenía que pagar, las cosas claras.

RC: Por eso la jugada le salió bien, no le salió tan de arriba como pensaba él, que me llevo el barco y lo primero que hicimos inteligentemente fue la ocupación del barco y no lo dejábamos ir porque era lo único en garantía que teníamos.

 

MAB: ¿Y ustedes tienen datos de otros lugares donde ha pasado así que no les pagan nada?

RC: Acá mismo hemos tenido.

WB: Acá hay barcos que se han ido también, de un día para el otro se van y se te van, ¿no se fue un barco brasilero ahora, custodiado por prefectura?

RC: Bueno, imagínese si está custodiado por gente común.

 

MAB: Aquí han quedado trabajadores de la pesca sin cobrar porque el barco se fue.

WB: No le quiero errar al año, pero no me acuerdo si fue en el ‘97 o ‘98 se nos escapó, le hicimos guardia gremial hasta las 7 de la tarde del 31 de diciembre, y claro los trabajadores se fueron con sus familias, y a la 1 de la mañana del año siguiente el barco ya no estaba. A la 1 de la mañana.

RC: Son piratas modernos.

 

MAB: Piratas con papeles.

WB: Porque la verdad que pueda manosear a la gente y que de un día para el otro te dejen así sin nada, y además que esto nos sorprendió a todos, porque nosotros veníamos pescando bien, buena relación con la empresa, todo bien, y llegar un 20 de diciembre, uno ya tiene sus cuentas, imagínense que uno, el trabajador siempre se mete en tarjeta, cuentas, y no había plata, y ahí empezamos con todos los problemas, y por eso mucha gente firmó por muy poco. Vamos a decir la mitad de la barcada firmó poco.
Después los que pudimos aguantar más, la aguantamos un poco más, que se cinchara un poco más la piola, no se la llevó de arriba el hombre.

 

MAB: Se salvó para ustedes y también queda como precedente para los demás trabajadores.

WB: Ahora llegó el barco que trae la empresa ‘Pesca azul’, llegó un barco de merluza negra, ya está acá, hasta ayer no había entrado porque no había muelle, entró, y justamente se demoró en ir a buscarlo y todo unos 40 días. En esos 40 días la empresa tenía que venir al sindicato a hablar del tema de hacer un convenio, y hablar del fondo de garantía, que es lo que queremos, un fondo de garantía, y llamó el abogado de nuestro sindicato y dijo, hoy voy a las 11 de la mañana… Y nunca vino.
Llamó y dijo, voy a las 4:30… Nunca vino.
Nos comunicamos con el gremio de los capitanes, a ver si ellos sabían algo porque ellos también tienen que participar, y que también les hizo lo mismo, ahora voy, mañana voy, nunca fue, el barco ya está acá, los noruegos no se han arrimado. El barco sin convenio no va a salir, hay que arreglar un convenio y hablar del fondo de garantías, ya sabemos que el Ministro de Ganadería ya nos dijo en una reunión, que eso era poner palo en la rueda de parte de los trabajadores; llámele palo, llámele columna a la rueda, pero si no hay fondo de garantía, no podemos dejar que pase esto.

 

MAB: Es un área de trabajo donde hay mucho abuso, el otro día cuando llegaba acá la información de este peruano que muere en un barco con todos los detalles que tiene la situación, es gravísimo.

WB: Es gravísimo, nosotros nos agarramos, claro, uno en primera instancia se calienta porque ve la injusticia total, nosotros nos ensañamos con Fiscalía, ahora después escuchando los argumentos de Fiscalía, bueno ‘ta no era tan así. Porque el casco, el barco es español, el capitán es español, el tripulante que muere es peruano, la bandera del barco es portuguesa y muere en aguas uruguayas.
Quiere decir que hay un combo de cosas ahí legales, pero bueno después está lo otro, que el capitán por más que haya todo este combo de cosas, el capitán no puede hacer una negligencia total como hizo, que nosotros en su momento dijimos esto es un homicidio culposo, y cómo Fiscalía le dijo: bueno andá y poné acá de buena fe que vas a volver de nuevo acá, y vamos a seguir tomando declaraciones, en cuanto el hombre no tenía que haber muerto esa persona.
No sé si le hago el desarrollo de cómo pasó.

 

MAB: Yo creo que sí, porque nosotros lo leímos acá al comunicado pero debe haber gente que no escuchó cuando hablamos del tema. Y en los grandes medios no se ve la información de estas cosas.

RC: Sobre ese tema mire, para que vea cómo es la cosa.
Cuando me avisa un compañero peruano que es de otro barco, me dice, mirá que pasó esto en un barco y yo anduve ahí. Y me empezó a contar de las cosas que pasaba con los indonesios y con los africanos, que no los dejaban desayunar en el comedor, que los hacía desayunar en la bañera donde se duchan, ahí en ese espacio medio grande lo hacía, no los dejaban ni a los indonesios ni a los africanos desayunar en la mesa los gallegos; porque no todos los gallegos son iguales, pero hay capitanes gallegos que son insoportables, yo navegué en barco gallego y son bastantes insoportables algunos. Entonces pasa esto con ese barco, sale de acá, los peruanos suben acá, eran 5 hermanos, entonces la agencia ‘Pedro Santana’ que hace los contratos -y yo leí los contratos son espantosos, porque habla de 600 dólares por todo concepto, 600 dólares, no hay sábado, no hay domingo, no hay feriado- y bien escrito, sin limitación de jornada, entonces cuando salen a pescar de acá, el hombre este se enferma, empieza a sentirse mal, le dan medicación, termina la marea, llegan acá a Montevideo, descargan el pescado. ‘Llamá a un médico, vamos a bajarlo’ y el capitán dice: ‘no, porque le duele el pecho y está mal, si llega a ser coronavirus, me llevan el barco para la boya y ahí nos vamos a perder de pescar por mucho tiempo por la cuarentena’. Y dice: ‘yo tengo medicación, él se va a mejorar’.
Y los hermanos -son bastantes culpables los hermanos, pero es la necesidad del trabajo,  yo no soy quién para juzgarlos- optan por salir de nuevo a la mar y también el afectado que murió también estaba de acuerdo en salir de nuevo.
O sea, no les dio opción a los hermanos y salieron con el hombre enfermo. Ahora la voluntad del pescador -porque nosotros no nos entregamos así nomas, o sea le damos hasta las últimas- pudo trabajar 10 días. Después de los 10 días ya se empezó a sentir horrible mal del pecho, a poder respirar poco y fue cuando fue a encuchetarse -como decimos nosotros, para la cucheta- y empezó a empeorar, les daban unas medicinas leves, paracetamol, unas cositas así. Hasta que el capitán hace una consulta a España -no la hizo acá la hizo a España- entonces le dan con la hija del dueño del barco que supuestamente -no sabemos- era doctora, entonces le hacen una videollamada, le muestra la cara del hombre como estaba, que si usted lo ve parecía pobrecito cuando está en las últimas de las enfermedades terminales, que el pecho, que la respiración, y diagnostica la doctora -una doctora que no sabemos si lo es- la hija del dueño del barco dice: ‘no, no hay problema, no hay que llevarlo para tierra, es asma’. Nunca había sufrido de asma el hombre. Dice: ‘dale un inhalador y seguí con el paracetamol’.
Ahora el hombre se murió del corazón. O sea que si le dio inhalador, todos sabemos que para el enfermo del corazón, el inhalador acelera mucho más.
Entonces uno de los hermanos que era el que más peleó, el que se quedó incluso acá a luchar todo el tema de justicia, iba a verlo al camarote y se preocupaba y el capitán le dijo: ‘te prohíbo que vayas a ver a tu hermano en el horario de trabajo’. He aquí que las horas que se trabajaban entre 18 o 20 horas. Dice: ‘porque es mejor que esté solo porque te va a ver a vos y se pone nervioso, nosotros lo tenemos bien cuidado’. Y se le murió en los brazos del hermano después, pidiendo un poquito de agua, ya no podía respirar bien. Fue cuando se decidió traerlo, porque vio que ya no daba para más, y el hombre no aguantó y se murió un día antes de llegar acá a puerto.
Que incluso podían haber llamado a La Paloma, a Punta del Este, lo podían haber evacuado en helicóptero, o una lancha de la prefectura, algo.
Prefirió llegar hasta las últimas, y el hombre murió antes de llegar acá.

 

MAB: ¿Y quedó como oficialmente que murió del corazón?

RC: Hasta el día de hoy nosotros no hemos accedido, ni los abogados a saber de qué se murió.

 

MAB: Porque cualquiera puede pensar hoy que es coronavirus lo que tuvo.

RC: Claro, no, pero se descartó, para dejar a la población tranquila, se descartó, en la primera autopsia se descartó que fuera coronavirus. Pero tampoco teníamos el dictamen médico de qué había fallecido, pero eso era para encubrir a la agencia ‘Pedro Santana’, que incluso leyendo el contrato de trabajo que es muy precario dice, que también el capitán en eso jugó también, dice así: ‘que el trabajador si se enferma y va a cualquier mutualista, a cualquier hospital de acá, todo el gasto ocasionado, corre por parte del propio empleado’. Entonces, si el hombre murió, pero si no hubiera muerto, el hombre estaba empeñado no sé cuántos viajes gratis tendría que hacerle a la empresa, si iba a un CTI más la operación, más la recuperación, todo por cuenta del empleado eso’.
Nosotros estuvimos en el Ministerio de Trabajo y claro el Ministerio no se quiere meter en estas cosas, porque muchas veces no podemos resolver ni lo nuestro, un brete como este es bravísimo.  

 

MAB: ¿Pero el barco se fue?

WB: Sí, el barco se fue, pero eso ahí es la Fiscalía, la Fiscalía le tomó nota al capitán, hizo unos descargos el capitán, supuestamente el barco va a volver, el capitán va a volver y van a tener que dar explicaciones, y parte de la tripulación también.
Uno murió, los otros tres se fueron para Perú y quedó uno acá, los otros tres no es que se fueron porque ellos querían quedarse acá con este otro, la agencia ‘Pedro Santana’ les dio los pasajes, les pagó lo que les debía de este viaje y les dijo, quietitos, porque si no, no entran más a Uruguay, no tienen más trabajo, acá no revuelvan nada. Y este hermano que se quedó acá, dijo: ‘no, yo quiero justicia por mi hermano’. Se arrimó a nuestro sindicato, y nosotros le abrimos las puertas.

 

MAB: ¿Eso está ahora con una investigación abierta?

WB: Sí, obviamente que está con una investigación abierta.

 

MAB: ¿A nivel de qué, dónde está abierta?

RC: Derechos Humanos, Comisión de Derechos Humanos, los abogados de (Juan) Ceretta que son de la Facultad (de Derecho), están dando tremenda mano, que va en contra de la agencia, porque el compañero peruano -el hermano del fallecido- nos dijo que la agencia ya había llamado a la familia, que tenía tres hijos el fallecido y la señora, llamó y les dijo que se quedaran tranquilos que la agencia les iba a mandar 15 mil euros. Pero ‘ta se cerraba ahí. Entonces ¿una vida con 15 mil euros? Acá vamos a hablar de una pensión de algo fijo para la familia y que no vuelva a pasar esto.
Y nosotros vamos a hacer hincapié, vamos a seguir con el Ministerio de Trabajo, la Inspección General de que estos contratos que hace Santana, más allá que sean extranjeros y todo, no pueden existir estos contratos tan precarios. Y estás hablando de 600 dólares, 25 mil pesos, sin limitación de la jornada, metido 3 o 4 meses en el agua, es algo miserable.

 

MAB: Barrera va a salir para que entre Alexis Pintos, así que le damos de acá las felicitaciones por todo lo que han hecho.

WB: Les agradecemos mucho por todo el esfuerzo, por darle la difusión, muy agradecido a toda la audiencia, porque gracias a esta radio se ha movido muchísimo, muchas gracias.

 

MAB: Y se incorpora entonces Alexis Pintos también que le damos la bienvenida ahora aquí en el estudio.

Alexis Pintos: Buenos días.

 

MAB: Manda Ángel de Paso Carrasco un mensaje: “Buenos días, anoche en C5N, un canal argentino, tremendo programa sobre pesca pirata con barcos peruanos, europeos, asiáticos, con la complicidad de Uruguay y Gran Bretaña, con las Malvinas incluidas”, dice, y manda felicidades a los trabajadores.
Tenemos que cerrar este episodio de lo que pasó con este barco y con la muerte de este trabajador peruano, ¿nos queda ahí?, ya está liquidado ese tema, queda la investigación abierta

RC: Sí, queda la investigación abierta, pero nosotros seguimos encausando sobre la agencia la responsabilidad por los magros contratos en el Ministerio, que se aclare el tema de contratos que hace, porque la agencia sí es uruguaya, más allá de que el capitán es extranjero, que la bandera es extrajera, porque acá en su momento Uruguay también fue bandera de conveniencia digámoslo así. Tenemos que acordarnos de un barco de merluza negra que allá por los años ‘96, también fue perseguido 21 días, y nuestra bandera quedó enchastrada por robo de pescado, y nuestros compañeros marineros sin tener nada que ver, porque nosotros estamos pescando, tuvieron que declararse después en juzgados de Australia, culpables. Sin tener nada que ver, declararse culpables para poder regresar al país.

 

MAB: ¿Y Uruguay después ya no fue más?

RC: A partir de ese momento, Uruguay con todo eso, porque eso fue una movida muy grande, retiró, ya pasamos a ser no bandera de conveniencia, ahora por lo que pasó ya vemos que Portugal sí, que Senegal, Panamá, hay muchas banderas de conveniencia, y justo los compañeros peruanos ahora les tocó con el tema de bandera portuguesa. Nosotros también tenemos un debe de ir al consulado de Portugal, porque ellos también tienen que ver con este tema, porque el compañero -como yo decía en principio- el compañero es peruano, es extranjero, no es uruguayo, el capitán es gallego, y la bandera es portuguesa, y fallece en aguas uruguayas, por eso todo lo complejo del tema.
Pero que hubo una injusticia, hubo. Y la familia en esto por lo menos tiene que salir bien parada.

 

MAB: Queríamos también una palabra de ustedes, hacer algo cortito aunque sea por este comunicado que habíamos recibido del pesquero Marianne, donde lo leímos acá, la audiencia no podía creer lo que estábamos diciendo, de un patrón de pesca que le pasó grasa en la cara  a un trabajador en el barco.

AP: Sí, el patrón de pesca se llama Alberto Galeano, la empresa es Saperil que es propiedad de Ricardo Piñeiro, empresario uruguayo obviamente.
Acá lo que tenemos esto es una de tantas, esta fue la última. Venimos ya desde principio de año, esta creo que es la tercer o cuarta denuncia que tiene en la Inspección General de Trabajo. Primero empezó por un acoso laboral, una cuestión de relacionamiento de trabajo en el cual usaba insultos, gritarle a los muchachos, a los tripulantes, a los marineros, el abuso verbal continúa, viene del 2019 cuando nosotros -que sufrimos la jornada ilimitada en cierto tipo de buque- logramos que mediante convenio colectivo, que hubieran 6 horas de descanso, de las 24 horas poder dormir 6 horas efectivamente. Eso no le cayó mucho en gracia por el tema de que él era un tipo que se golpeaba el pecho y decía, acá van a dormir cuando yo quiera. Y no exageramos nada en las palabras que decimos, eso fue generando malestares, porque ya al no poder hacer lo que quieren, les molesta.
Se empezaron a dar situaciones a principios de año donde hubieron ciertos conflictos, se los llevó, se habló con la empresa, se habló en el Ministerio, en los ámbito de negociación, en ese momento se dio que parte de la tripulación que tuvo que bajar porque no encontraban el acomodo necesario, una situación de estrés total en la cual no querían seguir trabajando con ellos. Luego de eso se da la característica, nosotros hablamos que acá hay un patrón de conducta del hombre, porque inclusive el empresario ayer en el Ministerio de Trabajo lo reconoció, estamos dos o tres viajes bien, y volvemos a lo mismo.
Ya por mitad de año ahí comenzó a fijar la mira en un contramaestre, hizo todo lo posible hasta que lo agotó, psicológicamente lo agota, ya la pesca es un trabajo estresante, una situación de estrés donde uno está lejos de la familia, no tiene a donde ir, está en una cárcel flotante, es una cárcel.

 

MAB: No tiene chance de irse a ningún lado ahí.

RC: No hay chance de ir a ningún lado, donde tenés la convivencia forzada, y es algo que el compañero, volvimos a hacer otra denuncia por las mismas cosas, abuso verbal donde siempre tiró una cuestión de seguridad por unas medias arriba de un radiador, algo ridículo.
Hablamos bipartitamente con el empresario donde se comprometió nuevamente a hablar con el hombre, usó la frase que se la repetimos en el Ministerio que fue que lleva el caballo al río, pero había que tomar agua, era otra cuestión que él hablaba... Siempre poniendo por delante la plusvalía, o sea que el hombre pesca y eso es lo que nos beneficia a todos, puede ser muy buen pescador y no está en nosotros juzgarlo, pero el ámbito de trabajo lo tiene que garantizar la empresa, el ámbito sano de trabajo.
Ahí es donde sale un compromiso que también fue a medias, que el contramaestre fuera a otro barco, está un poco todavía en el aire eso, sabíamos y le advertimos la vez anterior que esto iba a volver a pasar.
Ahora lo que se suscita ya fue un poquito más allá de una cuestión de trabajo, hay una amenaza de muerte donde se genera un incendio en la cocina que es algo que puede pasar, nosotros estamos capacitados porque tenemos curso de bombero, de supervivencia, tenemos varios, que lo lógico es lo que hizo el cocinero: se prendió fuego, agarró el extintor lo apagó, ya está.
Eso generó la molestia de Galeano, lo insulta, lo denigra como persona y ahí lo amenaza que lo va ‘a limpiar’ o ‘lo va a mandar a limpiar’. A todo eso pasa los dedos por la campana -una grasera digamos, la campana de la cocina que junta grasa evidentemente- y se lo pasa por el rostro. El compañero es un hombre que tiene muchos años en esto y no reacciona porque entiende que siempre el perjudicado es el trabajador.

 

MAB: Porque además donde reaccione puede pasar cualquier cosa.

AP: Y un poco eso, si.
Ayer nos reunimos en el Ministerio porque esto está llevando dos líneas, la línea que es con el empresario, el trabajo, el sindical, el ámbito de negociación del ministerio. Y la otra es la penal, donde el hombre que con todo derecho hizo una denuncia penal que está en Fiscalía, está siguiendo su curso, en el cual ayer con el empresario fue justamente para eso, para decirle, bueno otra vez, qué van a hacer.
Entendemos que acá no es, podés cambiar la tripulación 10 veces, cambió 8 cocineros en un año, no son los tripulantes, tenés un problema.
Nuevamente pone la ganancia por encima del humano o del resto de la tripulación donde siempre el caballito de batalla es decir, bueno pero si el hombre pesca, viene más rápido el barco, pero en qué condiciones

 

MAB: El que queda atrás siempre es el trabajador.

RC: Acá lo que nosotros dijimos, ¿qué vas a hacer?

RC: Eso en cuanto al Ministerio.
Ahora en cuanto a Prefectura Nacional Naval, siguen diciendo que el capitán es poco más que un Dios, o sea que lo que dice el capitán está todo bien y lo que hace el capitán es todo bien y nosotros somos subordinados. Y si el capitán dirige una orden tiene que ser cumplida y nosotros no somos militares, ahora cuando se equivoca mal el capitán, nosotros decimos hay que juzgarlo como nos juzgan a nosotros.
Porque es sabido que nosotros cuando tenemos un exabrupto con el capitán de faltarle el respeto o hacer algo que no le gustó, el capitán pone en el libro de navegación, fulano de tal, tripulante... hizo tal y cual cosa. Inmediatamente usted ya es juzgado a los tres días por una Comisión de Disciplina donde se compone con cinco Capitanes de Fragata, y ahí dicen, usted cometió esto y esto, y ahí su Libreta de Navegación puede estar en riesgo de seis meses a un año de suspensión. Y un deficiente -como se le pone a los gurises de la escuela- después es un calificativo para otros barcos, miran un deficiente y va a tener pocas oportunidades de trabajo.
Ahora cuando el capitán pasa de estas cosas, nosotros ya hicimos notas de que queremos que se le haga un Consejo de Disciplina para que lo llamen al orden, que los Capitanes de Fragata digan, ‘mirá el capitán no actúa así’, se actúa con respeto hacia la tripulación. Pero nunca tiene asidero todas las denuncias que hemos hecho, para la Prefectura no tienen asidero, entonces consideramos de que si el capitán por parte de Prefectura es poco más que un Dios…

 

MAB: Bien, muchas gracias por este rato y toda la información.

RC: Dejame mandarle un saludo a Raúl, a toda la barra de Sofrica Canelones, que también están dando una lucha ejemplarizante para todo el movimiento sindical allá por Canelones.

AP: Arriba a los muchachos, a no bajar los brazos, estamos con ellos hasta las últimas, y vamos arriba por la reapertura de ese frigorífico, y porque la ciudad de Canelones vuelva a vivir.

 

MAB: Seguimos conversando pronto otra vez. Muchas gracias por haber venido, les agradecemos, Alexis Pintos, a Roberto Cardozo y a Washington Barrera, que han estado con nosotros este rato.

RC: Muchísimas gracias.

AP: Gracias.