“TENEMOS 13.100 PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD, LO QUE SUPERA AMPLIAMENTE LA CAPACIDAD OPERATIVA”
Contacto con el Dr. Juan Miguel Petit, Comisionado Parlamentario para Cárceles, 3 de diciembre de 2020

“Ya estamos en unas 13.100 personas privadas de libertad que supera ampliamente  la capacidad operativa de la institución y las posibilidades de cumplir la finalidad de la pena. O sea la cárcel, obligatoriamente, de acuerdo a la Ley y a los Tratados internacionales, existen para cumplir determinada finalidad, es la de tratamiento y la readaptación o educación y rehabilitación”, dijo el Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, Dr. Juan Miguel Petit en contacto con Radio Centenario. Al respecto dijo que “estamos ante un desafío muy grande, cómo repensar todo esto, cómo repensarlo de manera que pueda ser consensuado, que pueda ser aceptado y que pueda ser algo sólido y con perspectivas a mediano y largo plazo”. Transcribimos la nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-12-02-juan-manuel-petit-comisionado-de-carceles-desde-paysandu

 

Diego Martínez: Estamos en contacto telefónico desde Paysandú con el Comisionado Parlamentario para Cárceles, Dr. Juan Miguel Petit.

Juan Miguel Petit: Buenos días.

 

DM: ¿Está en Paysandú por una actividad que se está desarrollando en la cárcel departamental?

JMP: Sí, estamos trabajando en varios departamentos del interior, nosotros hacemos visitas regulares que este año fueron afectadas por el coronavirus y hacemos una visita anual más en profundidad, en la cual este año estamos tratando de tener por un lado, más contacto con la comunidad. Fuimos por ejemplo a visitar el local del Sindicato de Obreros de la Bebida que hacen un trabajo social muy interesante, tienen un planteo para hacer con personas liberadas, además trabaja en el barrio El Velódromo con niños de escuelas carenciadas; visitamos también a la oficina local del MIDES; y nos reunimos con jueces, fiscales, defensores; luego recorrimos la cárcel y en el día de hoy vamos a tener una Mesa de Diálogo, donde probablemente van asistir representantes de la Intendencia departamental, dos Diputados -el tercero departamental nos avisó que no podía estar pero se comunicó con nosotros-, va a venir gente de la Junta Nacional de Drogas, también del MIDES, algún empresario. La idea justamente es acercar la cárcel a la comunidad la comunidad a la cárcel y poder discutir estos temas entre todos.

 

DM: Por ahora a nivel carcelario no habido casos de Covid-19, se había anunciado uno que  al final luego se desmintió.

JMP: No, hubo un caso, una persona que fue al hospital por una cuestión médica, que no tenía síntomas y  cuando le hicieron el hisopado respectivo dio positivo. Pero salvo eso por ahora no habido otro caso.

 

DM: Bien. Petit, lo llamamos por algunos datos que han estado surgiendo en las últimas horas, que usted incluso los hacía públicos, de un crecimiento ‘radiactivo’ decía usted,  de personas privadas de libertad.

JMP: Sí, existen mecanismos para que así no sea y de hecho este año hay 13.000 personas que tienen una pena, una resolución penal que es con una medida alternativa, que no es con cárcel. Pero de todas maneras el sistema de privación de libertad sigue creciendo mucho, a un ritmo de 15% anual.
Ya estamos en unas 13.100 personas privadas de libertad que supera ampliamente  la capacidad operativa de la institución y las posibilidades de cumplir la finalidad de la pena. O sea la cárcel, obligatoriamente, de acuerdo a la Ley y a los Tratados internacionales, existen para cumplir determinada finalidad, es la de tratamiento y la readaptación o educación y rehabilitación. Incluso estamos ante un desafío muy grande, cómo repensar todo esto, cómo repensarlo de manera que pueda ser consensuado, que pueda ser aceptado y que pueda ser algo sólido y con perspectivas a mediano y largo plazo.
Nosotros desde  nuestra perspectiva podemos hacer aportes -con lo que podemos-, estamos trabajando no sólo con los reportes habituales, sino que estamos pensando generando espacios.
Vamos a ver ahora que pasa con el coronavirus, pero en principio el 10 de diciembre vamos a hacer una teleconferencia con criminólogos de Estados Unidos, que en los últimos 7 años Estados Unidos es el país con más tasa de (…) en el mundo, ha cambiado su política a partir de un acuerdo de los dos partidos históricos -el Republicano y el Demócrata- y hay muchas conclusiones para sacar de esa experiencia.

 
DM: Llama la atención la cifra, no porque no sepamos que la situación es muy complicada, pero que suba tanto en un año la cantidad de presos habla de que hay una situación realmente endémica ahí también.

JMP: Sí, yo creo que habla de que estamos haciendo mal algunas cosas mal; que tenemos algunas carencias, que creo que hay que mirarlas en perspectiva no usarlas solamente como -porque solamente no es el resultado de una administración, es un acumulado histórico del país- entonces creo que mirar en perspectiva y para eso hay un artículo de la Ley de Urgente Consideración, que el país, el Estado, tiene que hacer una estrategia en la parte penitenciaria.
Nosotros abogamos, es lo que podamos hacer, y asesoramos al Parlamento y a las instituciones públicas para que eso se haga. Para que exista un debate, una estrategia nacional penitenciaria en el corto, mediano y largo plazo en donde se puedan equilibrar todos los elementos y definir justamente, como es el sistema que queremos, que no sea un acumulado como de capas geológicas; y que en la legislación muchas veces que se va tomando, en la presión que da, en la angustia que provoca el delito; que es algo muy feo, algo muy malo, los daños que provoca, las demandas de la opinión pública son muy fuertes, es natural que sea así, hay que comprender esa parte. Pero hay que pensar en alternativas y ver las diferentes buenas prácticas que hay en el mundo para  enfrentar esto.
Muchas veces condenamos gente con cárcel a muchas personas que pueden tener una pena  alternativa. Es como la cirugía, si todas las enfermedades van a cirugía obviamente ese no es un principio de buena salud. Entonces, una cantidad de cosas que se pueden resolver con medidas alternativas, o sin siquiera sustituir la cárcel pero agregando algún tipo de experiencia alternativa, diferente, permitiendo a aquella persona que está cumpliendo la pena, que está haciendo un régimen progresivo, que ha ido evolucionando en su situación, pueda pasar a una medida alternativa con más facilidad.
Y en la medida alternativa hay mucho para trabajar.
Las que tenemos son muy débiles, con muy poco proyecto técnico, con muy poco seguimiento, las vuelve poco creíbles, entonces eso nos hace mucho mal, porque si nadie cree en las alternativas, las medidas alternativas fracasan como alternativas sólidas.
Hay unas 13.000 personas, son unos 20 técnicos los que trabajan en el seguimiento y obviamente esos recursos no alcanzan.
En Estados Unidos, como en el caso de Texas que llegó a la vanguardia en esto, ellos tenían un enorme crecimiento poblacional, habían estimado que tenían que construir en los próximos 5 años 13 cárceles, y luego de un largo debate dijeron, ‘bueno en realidad gastar esta millonada de plata en cárceles como se va a gastar vamos a gastar 10 veces menos, pero armemos un sistema de medidas alternativas y programas de rehabilitación’. El efecto fue brutal, porque bajó la población penitenciaria en un 40%, bajó la tasa de delitos en un 35% y se ahorraron una cantidad de plata y de dolores.

 
DM: Petit, ¿a nivel etario también se mantiene eso de que es cada vez más el porcentaje de jóvenes que ingresa al sistema penitenciario?

JMP: Sí, esa tendencia se mantiene. Se mantiene. Básicamente son una población muy joven, una población que por lo tanto no está trabajando, no está aportando a la seguridad social, muchas veces su propia familia quedan bloqueadas también a nivel laboral y allí es un problema en el cual hay que intervenir, con mucha gente, con seguridad por supuesto, pero como manda la Constitución, asegurar a las personas privadas de libertad con un criterio técnico, una mirada multidisciplinaria y conectando el antes -o sea la redimensión previa a las políticas sociales- y lo que pase después, la liberación. Ahí hay un círculo y ese círculo se cierra positivamente en el territorio cuando en los barrios, en los territorios, tenemos políticas que llegan a lugares de mayor exclusión.
Uruguay logró bajar la pobreza y la exclusión social muchísimo, pero nos queda un núcleo duro. A este núcleo duro le falta atacar una política –yo diría- puerta a puerta, lo que vemos con el virus, el rastreo epidemiológico, el caso a caso. Bueno, acá las grandes políticas macro en Uruguay están instaladas, son muy buenas y son parte de nuestra historia, es lo mejor de nuestra historia, las políticas sociales, el Estado del bienestar uruguayo que viene de los principios de tiempos pasados, de los inicios del siglo XX, educación, salud, seguridad social, trabajo, cultura, todo eso forma parte de la matriz. Pero hay cantidad de gente que no llega a las políticas generales y allí como rastreo epidemiológico: casa por casa, cuerpo a cuerpo, esquina por esquina, en una dimensión de políticas sociales en las cuales hay muchas cosas planteadas, mucha cosa que se hace, porque hay mucho despliegue en los territorios tanto del Estado como de instituciones privadas, y quizás nos falta dar un salto más para afinar la puntería allí.

 

DM: Por último Petit, fue un año muy particular y nosotros hemos hablado con usted de la importancia de la visita para los presos, obviamente el contacto con sus familiares, con su gente más cercana es importante, vital, este año ha sido muy complicado en ese sentido y además se vienen fechas que también despiertan angustia. ¿Cómo se viene trabajando en ese sentido, usted cree que hay conciencia de que son momentos donde hay que mirar estos temas?

JMP: Está muy bien lo que planteas. Yo creo que hay que destacar con relación a la pandemia la reacción que tuvo la población de privados de libertad, también la muy buena actitud que tuvieron los funcionarios que trabajan con ellos.
Hubo al principio mucho temor porque se veía lo que pasaba en otros países donde hubo enfrentamientos, tensiones, en Uruguay yo creo que el sistema reaccionó en el manejo de la emergencia en el sistema penitenciario y de rehabilitación lo manejó muy bien, abrió las puertas a la colaboración privada, yo fui testigo y participé, y ayudé en algunos casos, ayudamos desde nuestra Oficina a que sindicatos por ejemplo y empresas hicieran donaciones de canastas, insumo de materiales. Y eso a mucha gente le dio otra perspectiva, a mucha gente le permitió ver otras posibilidades dentro de la cárcel.
Los privados de libertad reaccionaron muy positivamente a todo esto, comprendieron que no podían recibir visitas, en muchos casos se suspendieron hasta las visitas conyugales y vemos en otros sectores de población, que con menos problemas a cuestas y que de pronto no reaccionaron adecuadamente en distintos ámbitos; creo que vale la pena señalarlo. Las dos áreas los privados de libertad, los funcionarios, y la respuesta a la emergencia.
Esto es un día a día, y obviamente este mes es un mes te diría de observación, de mucha tensión, nosotros estamos tratando también de trabajar en ‘modo coronavirus’, tratando de favorecer donaciones, acercamiento a instituciones.
En parte nuestra visita acá en Paysandú, empezamos un nuevo tipo de visitas en el interior tratando justamente de que nuestro muy pequeño aporte, porque somos una Oficina chica, tratar de generar lazos, silenciosamente, con discreción, pero que con unidad sindicatos, empresas, emprendedores locales, programas educativos, vayan incorporando a la cárcel con ese gran paraguas que hemos establecido con nuestra gestión: que la cárcel es un barrio más, que se llene de oportunidades y que en el barrio también haya muchas oportunidades.

  
DM: Petit le agradecemos mucho estos minutos.

JMP: Sí, yo sé que a ustedes les interesa mucho, valoro mucho el interés de ustedes, es muy positivo. Ahora estamos saliendo con mi equipo, estamos yendo a la cárcel chacra de Paysandú y luego tenemos diálogo con autoridades, nos reunimos ayer con todos los delegados internos, una reunión larga como de 2 horas en la tardecita donde plantearon una cantidad de ideas, problemas, cosas que están bien, cosas que están mal. Y bueno, es nuestra tarea, la hacemos con mucho entusiasmo y siempre es muy bueno tener la ventana de ustedes para dialogar con el público.
Muchísimas gracias.

 

DM: Un fuerte abrazo, que pase bien.

JMP: Hasta luego, chau.