“ES NECESARIO UN DEBATE SOBRE CÓMO VAMOS A ORGANIZAR EL CUIDADO EN LAS PERSONAS MAYORES”
Contacto con el Dr. Juan Ceretta, 11 de diciembre de 2020.

El Director de la Clínica de Litigio Estratégico de la Facultad de Derecho, Dr. Juan Ceretta, en contacto con CX 36 se refirió al relevamiento realizado en los últimos días en Centros de Larga Estadía para Adultos Mayores. Ceretta explicó que es un tema en el que la Cínica viene trabajando hace un tiempo y luego de obtener información sobre los residenciales registrados frente a diferentes organismos del Estado, resolvieron intervenir en los que estaban en situación más crítica. El grupo que realizó el relevamiento estaba integrado por especialistas en diferentes materias, entre ellos Nutricionistas y Ciencias Sociales. Observaron varias problemáticas, destacó por ejemplo que “en ninguno de los lugares que fuimos había algún funcionario que tuviera el carné habilitante para la manipulación de alimentos ni que tuviera formación en eso”; y también encontraron “personas con signos de haber tenido golpes” y sin “certificación, justificación médica, que acreditara el origen de los mismos”. Transcribimos la nota que puede escuchar aquí:
https://archive.org/details/2020-12-11-dr.-juan-cereta

 

Hernán Salina: Estamos en contacto con el Dr. Juan Ceretta Director de la Clínica de Litigio Estratégico de la Facultad de Derecho, de la Universidad de la República.
Juan, buen día, gracias por estar en contacto con Radio Centenario.

Juan Ceretta: Buen día. ¿Cómo están?

 

HS: Queríamos actualizar -de todos los temas en los que estás, los que están con la Clínica, con los estudiantes en estos días- has estado informando respecto al capítulo de las situaciones de las personas mayores en residenciales que ya se había planteado a
mediados de julio, agosto en el marco de la pandemia.

JC: Si, nosotros este año uno de los temas que abordamos desde la Clínica de
Litigio Estratégico fue el tema de las personas mayores en los Centros de Larga Estadía -como denomina la Ley a los residenciales de ancianos-; y en el primer semestre nos dedicamos a obtener -mediante la Ley de Acceso a la Información Pública- a obtener información de los residenciales que están registrado en el MIDES (Ministerio de Desarrollo Social), a través de Inmayores (Instituto Nacional de las Personas Mayores) y en el Ministerio de Salud Pública. Y ahí ya obtuvimos esta información que tu decías que se hizo pública a mediados de año que daba cuenta de un montón de residenciales -37 en concreto- que estaban en una situación crítica. Calificados incluso rubro por rubro en la información que obtuvimos, lo que nos llevó a seguir ahondando en el tema y decidimos en esta segunda mitad del año, pedir -luego de diversas gestiones sociales que se nuclean en función de los derechos de las personas mayores, entre ellos REDAM (Red Nacional de Organizaciones de Adultos Mayores)- junto a la REDAM decidimos presentar un escrito en el Juzgado para hacer una inspección ocular con el Juez pero también fuimos acompañados por docentes de la Escuela de Nutrición, para hacer un relevamiento de la situación de los alimentos y también con docentes de Ciencias Sociales expertos en Vejez y en Envejecimiento, para tener una mirada más omnicomprensiva de la situación de los residenciales.

 

HS: ¿Cómo era el acceso, requerían una orden judicial?
JC: Si, nosotros nos presentamos en el Juzgado y le pedimos al Juez hacer una inspección ocular, asistidos de estos colegas de la Facultad sin noticia a los residenciales, íbamos a ir de sorpresa. Y elegimos para visitar los cuatro peor calificados en esa información que nos dio Inmayores. En dos de esos cuatro los encontramos ya cerrados, no sabemos qué paso con las personas que estaban ahí, pero los locales estaban cerrados.
En los otros dos si ingresamos, como siempre en estas diligencias cuesta un poco el ingreso pero la gestión del Juez y de los funcionarios judiciales hizo que pudiéramos ingresar a los dos. Ahí hicimos un relevamiento de la situación que encontramos que es lo que estamos procesando ahora.
Los compañeros de Nutrición están haciendo un informe sobre lo que encontramos. Nosotros grabamos toda la diligencia y estamos ahora desgrabando todos los audios de eso que pasó, de lo que relevamos. Y en el procesamiento de esa información tenemos previsto una reunión con la REDAM para informarlos sobre lo que encontramos, sobre las sensaciones que nos dejó la visita y por supuesto que también estamos preocupados por la situación de los residenciales irregulares que no son estos. Fijate que si la situación está mal en los regulares qué podemos esperar para los irregulares.

 

HS: ¿Cuándo fueron estas visitas?

JC: Estas visitas fueron el lunes 7 de diciembre.

 

HS: ¿Pudieron hablar con los trabajadores y con los residentes?

JC: Sí. En uno de los residenciales que ingresamos, los únicos que estaban y los únicos que atienden, son las dos personas que ofician como encargados o como dueños del residencial actualmente. Y en el otro caso había tres empleados con los que también dialogamos y también dialogamos con las personas mayores que están ahí.

 

HS: Que muchas veces también pueden darse situaciones de algunas patologías siquiátricas todo ese tipo de cosas, que es difícil también constatar cosas que te dicen.

JC: En algunos casos si, en otros también hablamos con otros residentes los que estaban perfectamente desde el punto de vista cognitivo y otros por supuesto que tienen otras patologías que hacen difícil entablar una conversación.

 

HS: ¿Qué cosas les preocuparon de esas visitas?

JC: Respecto a la información que teníamos de principio de año la verdad que la situación que encontramos no eran tan escalofriantes, como los datos que teníamos desde principio de año. Seguramente hubo cosas que se hicieron para mejorar en estos residenciales sobre todo desde el punto de vista del aspecto. Algunos se notaban que estaban pintados, incluso realizando en ese momento trabajos de pintura, de mejoramiento del aspecto. De todas maneras encontramos muchos puntos donde realmente esta situación deja mucho que desear por ejemplo todo lo que tiene que ver con el aspecto alimenticio deja mucho que desear, el tema de los edificios que muchas veces son casas antiguas que han sido acondicionados para esto, pero simplemente desde el punto de vista de lo que son la elaboración de los alimentos las cocinas siguen siendo las cocinas de una casa antigua, de una casa de familia.
No es posible mantener criterios razonables en el diseño de un plan de alimentación para 20, 25 personas que además tienen distintas patologías, distintos problemas, cocinando como lo puede hacer uno en su casa y sin contar con los elementos que sirvan para esto.

 

Diego Martínez: Y hasta distintas dietas ¿no?

JC: Por supuesto, pero te estoy hablando de cocinas que tienen una sola canilla, donde solo cuentan con agua fría, donde la higiene deja bastante que desear, donde se utilizan elementos y utensilios de naturaleza doméstica, no hay gente con capacitación para la elaboración de los alimentos.
En ninguno de los lugares que fuimos había algún funcionario que tuviera el carné habilitante para la manipulación de alimentos ni que tuviera formación en eso, tampoco desde el punto de vista bromatológico, de higiene y la forma de ordenar los alimentos dejaba mucho que desear. Sin perjuicio de que había buena reserva de carne, de vegetales y frutas.

 

HS: ¿Quién tiene que controlar estos residenciales, supongo que caben en distintas reparticiones del Estado en el marco de la pandemia, Salud Pública necesariamente; pero esto también está en la órbita del MIDES, las Intendencias, quiénes tienen que controlar?

JC: En principio hay un control cruzado de Inmayores que pertenece al MIDES y también del Ministerio de Salud Pública sin perjuicio de la pandemia;  igual Salud Pública tiene una labor de contralor y autorizaciones de estos residenciales que tienen que tener autorización del MSP. Así que ahí debería haber un control que tendría que hacerse por el MSP y también por parte del MIDES.
Desde el punto de vista de la Intendencia, lo bromatológico es competencias de la Intendencia, o sea Bromatología también tiene competencias en el control de ese aspecto.
Después, la sensación que me quedó -por lo menos a mí- de la visita, sin perjuicio que encontramos a dos personas con signos de haber tenido golpes, en los residenciales nos dijeron que había sido fruto de accidentes domésticos, pero no encontramos ninguna certificación, justificación médica que acreditara ese origen que también preocupa porque si bien puede haber sido producto de un accidente doméstico también pueden haber sido víctimas de malos tratos y eso también es lo que nos preocupa.
Cuando terminemos las desgrabaciones de toda la diligencia, hablaremos también con el
Juez para ver si esto merece dar cuentas a la Fiscalía Penal.
Pero la sensación en general por lo menos que a mí que quedó de la visita más allá de que seguramente han mejorado un poco las condiciones de lo que era al principio del año uno siente como que esos lugares se han transformado en depósito de personas, uno ahí no ve ningún proyecto de nada, ningún proyecto de vida para nadie.

 

DM: Esto se ha convertido obviamente en negocios, oportunidades de negocios y debería tener otro enfoque ¿hay alguna propuesta de referencia de cómo debería funcionar o cuáles deberían ser los objetivos que deberían cumplir servicios para ancianos que permita tener una mirada distinta?  

JC: Nosotros nos planteamos como objetivo, como propósito, durante este año en principio simplemente intentar poner este tema en el debate público, porque creemos que es necesario un debate sobre cómo vamos a organizar el cuidado en las personas mayores, si va a ser una responsabilidad de las familias, si va a ser una responsabilidad del Estado, si cuando las familias no pueden o no desean hacerse cargo, esa obligación va a ser asumida definitivamente por el Estado y en qué medida va a ser asumida, en qué condiciones. Eso está pendiente de discusión. Nosotros vemos desde la Facultad que cuando ocurre una tragedia nos escandalizamos pero después damos vuelta la página y todo sigue igual.
Creemos que es hora de debatir seriamente qué sistema de cuidados merecen nuestros adultos mayores y cuál es el que le estamos dando.

 

HS: ¿Cómo sigue el tema de la actividad de la Clínica de Litigio?

JC: Nosotros ahora estamos abocados a intentar obtener más información de los residenciales irregulares, para eso también estamos recibiendo denuncias en el Consultorio y tomando también otras medidas para acceder a la información a través de otros organismos públicos porque también nos proponemos inspeccionar con la Justicia, con participación de la Justicia, estos residenciales irregulares donde presumimos que las condiciones pueden ser aún mucho peores.
Y luego de evaluar y recibir los informes de los compañeros de Nutrición y compañeros de Sociales, también veremos qué otras medidas a nivel judicial podemos seguir tomando.

 

HS: Ahora está siendo una acción donde se está ejerciendo la extensión universitaria, pero cuando esto podría ser también una actividad donde colaboraran los estudiantes universitarios en esas áreas Nutrición, de Salud Mental, de actividades con los residentes, de tantas formas que también se podría apelar cuando a veces se dice que no hay recursos para personal, se podría apelar como parte integral de la formación universitaria.

JC: Si, totalmente. Yo estoy convencido que es una parte fundamental de la formación universitaria por eso insistimos tanto en realizar estas actividades de Derecho. Pero también nos consta que también hay predisposición de muchos actores universitarios de otros Servicios también en colaborar. A la prueba esta que nos alcanzó a nosotros levantar un teléfono para pedir colaboración de Nutrición y Sociales y ya hubo docentes dispuestos a colaborar. Por razonas sanitarias no fue posible hacer esta diligencia con gran participación de estudiantes de los distintos servicios porque no se puede ingresar con mucha gente a estos lugares, pero hubiera sido ideal.
Participaron dos estudiantes de Abogacía pero no fue posible incluir estudiantes de Nutrición ni de Ciencias Sociales, que hubiera sido una experiencia más rica.

 

HS: Pensando en las carreras de animación para niños y cuánta alegría es para nuestros viejos, nuestros abuelos, cuando sienten el cariño de estar rodeados y de jóvenes mucho más; de cosas que hay que atender por supuesto desde lo material, de las condiciones en las que están, la alimentación; pero también por qué no apoyar desde lo universitario este tipo de actividades que signifiquen estímulos para ellos, que el Estado asuma eso como obligación.

JC: Exactamente. Yo como te decía uno no ve en estos lugares proyectos de vida, me refería justamente a eso, a cosas que a uno lo motiven a seguir haciendo cosas en la vida. Ese tipo de actividades son las que hacen falta.

 

HS: Dr. Juan Ceretta muchas gracias por estos minutos. Veremos si de acá a fin de año podemos hacer una evaluación del año del trabajo de la Clínica que siempre es bueno destacar.

JC: Si, como no, gracias a ustedes por la disposición a conversar de estas cosas y difundir el trabajo que hacemos.