“EL DESTINO, LOS DIOSES, LOS MITOS Y LOS FILÓSOFOS”
Conversaciones filosóficas con el profesor Luis Maseda, 4 de diciembre de 2020

En un nuevo encuentro con la audiencia de la Imprescindible, por demás participativa ante los temas que nos plantea, el profesor de Filosofía, Luis Maseda, propuso hablar de “El destino, los dioses, los mitos y los filósofos”, en ‘Mañanas de Radio’. Transcribimos esta nota que se puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/prof.-luis-maseda_202012

 

María de los Ángeles Balparda: Está con nosotros el profesor Luis Maseda. Bienvenido, buenos días.

Luis Maseda: Buenos días, buenos días a la audiencia.

 

MAB: Hoy políticamente correcto con la canción, muy clásico.

LM: Si, muy clásico porque la canción refiere muy directamente al tema que nos convoca.

 

MAB: Si, el tema es “El destino, los dioses, los mitos y los filósofos”.

LM: En esta hermosísima canción de Joan Manuel Serrat, que alguien dijo que era la mejor canción de habla hispana de todos los tiempos y yo coincido; se alude al destino porque en los versos finales se habla de ‘la parca’, dice “si un día para mí mal viene a buscarme la parca”, y sigue.
El autor supone que ahí hay un destino que está marcado antes de su nacimiento y la parca alude justamente al destino. En este caso la parca  no es otra cosa que la muerte,  y en lenguaje popular, cuando hablamos de la parca hablamos de la muerte.
Aunque originalmente las parcas son personajes mitológicos. Son deidades que tenían una función justamente vinculada con la vida –después lo vamos a ver con más tiempo- se llamaban -según la mitología latina-: Cloto, Láquesis y Átropos. La primera hilaba, la segunda devanaba y la tercera cortaba el hilo de la vida.

 

MAB: Esa era la más pesada.

LM: La más pesada, cortaba el hilo de la vida. Eran mujeres viejas que tenían esas funciones.
La que hilaba era la que unía las fibras para hacer los hilos bien fuertes.
La segunda, la que devanaba, yo fui a buscar al diccionario la palabra devanaba, me acordaba mucho de mi madre que usaba mucho esa expresión, devanar es hacer el ovillo.

 

MAB: ¿No te pusieron nunca con las manos sosteniendo la lana y del otro lado, tu madre en general, iba armando el ovillo?

Hernán Salina: y se usa ‘devanarse los sesos’.

LM: Exactamente.
Bueno no me daba con la definición y por eso lo busqué.
Y la tercera parca cortaba el hilo de la vida. De ahí quedó ese sentido usado popularmente de la parca como la muerte. Y lo interesante es que el destino, que estaba en manos de estas tres deidades, era superior a los dioses; o sea que los dioses griegos tenían que someterse al destino.

 

HS: ¿No lo podían modificar?

LM: No. En la Ilíada hay un pasaje en el cual Zeus había tenido un hijo mortal que iba a participar en una batalla entonces, se reúne con los otros dioses y pide que lo saquen de la batalla y le dicen ‘no, tiene que afrontar el destino’. O sea que Zeus que era el más poderoso de los dioses, también, tenía que hacer moldes.
El punto es entonces -y ya voy a tirar la pregunta, hoy me voy a adelantar- el punto que  vamos a discutir y que le pido a la audiencia que vaya pensando es si existe el destino o si existe el azar; o también si existe el destino o por el contrario todo depende de uno mismo, y la frase popular ‘cada uno es el arquitecto de su propio destino’ o de nosotros mismos si pienso en colectivo.
Porque seguramente va a haber visiones diferentes sobre esto. Uno muchas veces dice ‘era su destino, estaba marcado’ y entonces ahí supone que hay un destino que ya nos precede.

 

MAB: Y ahí hagas lo que hagas vos no lo vas a cambiar.

LM: Exactamente.
Vamos a la definición de lo que es el destino para ayudar un poco a resolver esta cuestión. En el diccionario de la Real Academia hay dos definiciones de destino, una dice que es ‘una fuerza desconocida que se cree que obra sobre los hombres y los sucesos’. O sea una fuerza que nos trasciende y que opera sobre nosotros. Primera visión.
Segunda visión: ‘encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal’. O sea las cosas están enrabadas de modo tal que no podemos escapar a eso. Esto tiene que ver o está más cercana a una concepción epidemiológica del siglo XIX, el determinismo; que todas las cosas tienen causas que las preceden a partir de las cuales se pueden explicar.
Entonces, ¿existe esa fuerza sobrenatural que se impone al a las personas y a los sucesos y que tiene un carácter desconocido para nosotros; y que además es inexorable porque el destino no se puede modificar? ¿O por el contrario las cosas son producto del azar y no existe el destino?

 

MAB: Le toca a cualquiera.

LM: Recordaba la frase aquella de (Antonio) Machado, ‘caminante no hay camino se hace camino al andar’, o  sea el rumbo lo marca cada uno, no hay un destino. El camino lo hago yo. Es la negación del destino.

 

HS: O capaz que podría interpretarse de que cada uno se hace el camino pero el destino al que llega si ya está predeterminado.

LM: Bueno, pero eso no lo dice Machado.
Cuando murió Maradona la semana pasada, mandaron algunas fotografías, creo que en el partido con los ingleses en el momento que el Juez tira la moneda; entonces está la moneda en el aire, el jugador inglés mira la moneda y Maradona está mirando para otro lado, con actitud indiferente frente a lo que iba a pasar, al azar o al destino. Entonces tenía una leyenda: ‘cuando la suerte no te importa y el destino está en tus manos, no miras la moneda’.
Ahora bien, si el destino está en tus manos, no existe el destino. No hay destino si depende del hombre.  Es algo que los hombres podemos manejar, entonces no existe.
Me acordaba de una frase del final de ‘Las venas abiertas de América Latina’ –que no pude encontrar el libro en casa- que dice: ‘algunos piensan que el destino está en las rodillas de los dioses, pero trabaja incansablemente en la conciencia de los hombres’. Y ahí termina ‘Las venas abiertas de América Latina’. Más o menos esa es la idea.
Es la misma idea que está acá: el destino depende del hombre. Del hombre tomado individualmente o tomado en términos generales.
Ahora bien, esa es una negación del destino.
Si pensamos que el futuro depende de lo que nosotros hagamos sea individual o colectivamente, entonces estamos negando el destino.
O podemos ver otra opción que sería existe el azar; porque también hay cuestiones que son azarosas.
Voy a un ejemplo de hace unos días, cuando el camión aquel pasa por los accesos a Montevideo pecha un puente peatonal y se cayó. Cuando yo miro las fotografías, había una gran camioneta que no la vi muy deteriorada y un auto que estaba totalmente deteriorado. Ahora bien, allí hay cuestiones de las cuales podemos tener una explicación si se quiere racional; decimos bueno acá hubo negligencia, la empresa no cumplió con los requisitos y tendría que haber tenido dos vehículos que fueran adelante, tendrían que haber previsto la altura, etc., son pasibles de una sanción, etc.
Ahora, por qué en ese accidente muere una persona y las que iban en el auto de al lado se salvan, no le pasa nada.

 

HS: Y las dos que cayeron

LM: Claro, las dos que cayeron también.
Entonces decimos, pero por qué pasó eso, por qué le tocó a esta persona desgraciadamente, perder la vida y a los que iban al lado o iban 20 metros atrás no les pasó nada; en un lugar donde pasan miles de decenas de persona por día, por qué le tocó a esa persona pasar por esa circunstancia desgraciada. ¿Era su destino? ¿O fue el azar y el destino no existen? ¿Fue una cosa meramente azarosa?

 

MAB: “Las parcas en la mitología griega.
En la actualidad muchas veces nombramos a la muerte como la parca, además en muchas películas sobre la antigua Grecia se nombra a las parcas como referencia a las que rigen el destino. ¿Quiénes eran estos seres mitológicos? Las parcas eran tres diosas encargadas de regir la vida y el destino de los humanos e incluso de los dioses.
Según algunas versiones ellas ejecutaban las órdenes del dios del destino, hijo de Caos y Nix que contenía los destinos de los humanos en una urna que llevaba siempre con él”.

LM: El tema del destino fue planteado originalmente por los griegos y aparece en La Odisea y en La Ilíada, y aparecen los mitos griegos.
En general los filósofos griegos no le dieron bolilla al tema del destino, o sea no filosofaron sobre el destino salvo los Estoicos, fue la única escuela filosófica de la antigüedad que sí se preocupó del destino y tuvo una posición. El estoicismo –ya estamos hablando del siglo III AC- o sea que los primeros filósofos,  siglo VI, V, IV, no filosofaron sobre el destino, no le dieron bolilla.
Ahora bien, ¿de dónde partir con ese tema del destino?
Yo creo que a partir de las visiones más próximas a nosotros mismos que son las grandes religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo.
En general cuando ocurre un hecho desgraciado -decíamos lo del puente- en general uno oye decir que ‘dios lo quiso así’.

 

HS: La gente dice “cuando no está para vos, no está para vos”.

LM: O ‘dios se lo llevó’, o ‘sólo dios sabe por qué le tocó a ese pobre trabajador morir ahí’. Y también por el lado positivo de la cosa, porque a veces uno dice ‘se salvó de milagro’ o un bebito que aparece al lado de un contenedor en invierno y alguien que lo vio, lo rescata, o de un derrumbe, los terremotos, etc. ‘se salvó de milagro’.
Ese es el lado positivo, entonces.
Ahora, ¿quién gestiona el milagro?
Dios. ‘No era su hora’ porque estuvo la mano de dios.
O sea, se asume que dios no solamente es el creador del mundo -en estas grandes religiones monoteístas- sino que también dios interviene, es la providencia. Interviene y a veces mejora las cosas y llegamos a un resultado feliz o a veces no. Pero ‘dios sabe por qué lo hizo’, porque además dios es omnisapiente entonces no sólo es el todopoderoso, sino que además sabe mucho más que nosotros y por lo tanto tiene las respuestas de las cuales nosotros carecemos.
Entonces, tenemos alguien que asociamos al destino. O sea el destino no está por encima de dios; dios está por encima del destino. Eso en las concepciones de las grandes religiones monoteístas donde dios es el creador, además es omnipotente.

 

MAB: Es todopoderoso.

HS: A diferencia de los griegos.

LM: Exactamente. Si el destino estuviera por encima de dios, no sería dios porque no sería todopoderoso. Entonces, para las concepciones religiosas más próximas a nosotros el carácter inexorable del destino tiene una causa que es dios.
No siempre fue así.
Donde se ve mucho esta visión es en las letras de los tangos, donde aparece esta visión del destino y de dios como el que en definitiva resuelve, gestiona el destino.

 

MAB: No me acuerdo de la letra de ningún tango como ejemplo.

LM: ‘Contra el destino nadie da el talle’.
Hay un autor que se llama Néstor Luis Cordero, que tiene un libro que se llama ‘Veinte siglos no es nada’, donde habla de los tangos y el destino. Le pido a Ángeles que lo lea porque es muy interesante.

 

MAB: Lo leemos, esto que es de Néstor Luis Cordero.
“Contra el destino nadie la talla, porque el destino lo impone dios. Es dios el juez supremo, no hay quién se le resista, ya estoy acostumbrado su ley a respetar, y si el protagonista perdió a su amada es porque el señor celoso de sus encantos se la llevó”.

LM: Claro, esas son letras de tangos.

 

MAB: Si.
“Acabamos de encontrar entonces la causa de la inexorabilidad del destino entre nosotros que vivimos en una cultura judeo cristiana, pero la respuesta no vino de la filosofía que supone una argumentación racional, sino de la fe o si se quiere de la religión en sentido amplio. Nuestra tradición judeo cristiana sostiene la existencia de un dios único, creador, todopoderoso, trascendente a la creación, dotado de eso que se llama providencia, es decir visión anticipada de lo que va a ocurrir ya que él mismo es responsable del futuro. Y nosotros llamamos destino a ese designio divino que dios conoce y aplica frente al cual nadie la talla”.
Esto como decía Luis es de “Veinte siglos no es nada”, de Néstor Luis Cordero; es de 2011 este libro, bastante reciente.

 

LM: Si, es un filósofo argentino, radicado en París que además es especialista en tango, entonces une la filosofía con el tango.

 

MAB: Hay mensajes de los oyentes.
Ramón dice: “Para mí no existe el destino. Es una creencia”.
Gabriel dice: “Buen día, una pregunta: si el destino está escrito o no, ¿va en el mismo sentido de cuando decimos hay causalidades y no casualidades?
Cecilia manda un audio: “Saludos al profesor Maseda, como siempre maravilloso el tema que propone. Creo que no está todo terminado, me parece que con cada decisión que tomamos -buena o mala- vamos forma formando nuestro destino, nuestro futuro. Se que hay cosas que están predeterminadas, que definen, por ejemplo el país donde naces, la situación social y económica en la que estás inmerso. Hay un montón de cosas que obviamente pueden contribuir. Hoy en día sé que los científicos dan al ADN por ejemplo un porcentaje menor de predeterminación, o sea por tu ADN tenés que tener tal o cual cosa. Hoy en día se sabe que influye mucho por ejemplo la alimentación y el medio ambiente, la contaminación de donde vivis, montones de cosas que determinan la calidad de vida y tu muerte también. Bueno, un  gran saludo”.
¿Está bien el planteo no?

LM: Si, está bien. En la medida que avanza el conocimiento científico, en la medida que tenemos más explicaciones, retroceden otros tipos de lógicas que involucran por ejemplo a dios.
Los autores de letras de tango, que por allí habíamos quedado, no son practicantes de ninguna religión, pero toman ideas que tienen que ver con las grandes religiones monoteístas. Eso de que contra el destino nadie la talla o que dio celoso de sus encantos se la llevó, nos remiten a dios como el que gestiona -en última instancia- el destino.
Ahora bien, el tema del destino es anterior al cristianismo y a estas religiones y nos remonta a los griegos. Los primeros libros escritos que dan testimonios de la cultura griega son La Ilíada y La Odisea, que aluden a la guerra de Troya que -según se comenta, se ha estudiado- se ubica en el año 1150 Antes de Cristo. Homero parece que recopiló todo esto en el siglo VIII y son los primeros testimonios escritos de la cultura. Allí aparecen los dioses griegos.
Ahora bien, los dioses griegos no son como el dios del cristianismo, del judaísmo o del islamismo; hay algunas diferencias que son muy importantes y que se vinculan al tema del destino.
Primera cosa, los dioses son como los hombres, pero inmortales.
En segundo lugar, es una religión politeísta, o sea que no hay un solo dios, sino muchos dioses.
En tercer lugar, los dioses son poderosos pero no lo pueden todo, pueden algunas cosas y otras no. Contra el destino no pueden.
En cuarto lugar, no son creadores del mundo. Los dioses no crearon el mundo, llegaron al mundo que ya estaban funcionando.
Y en quinto lugar, los dioses no son modelos a seguir, sino que tienen vicios y tienen defectos muy parecidos a los nuestros, son antropomórficos en ese sentido.
Entonces, ¿dónde aparece el tema del destino? Aparece mezclado con los dioses y aparece por ejemplo, en La Odisea, en La Ilíada y en los mitos.
Los mitos son explicaciones fantasiosas del mundo, son leyendas, son explicaciones que involucran a entidades sobrenaturales. No obstante eso, en los mitos el mundo mantiene una cierta unidad, también es un cosmos, tiene un cierto ordenamiento. En los mitos, el mundo se ve como un tejido, como una trama; si uno saca un hilo de esa trama, la trama cambia y puede desarmarse.  
Entonces, estas diosas o divinidades de las que hablábamos, estas hilanderas tienen que ver con el tejido de esa trama del mundo, que es el destino. Por eso es que estas tejedoras tejen el destino, porque en ese tejido está involucrado lo que el mundo es. O sea que no es casual que sean tejedoras y no es casual que digamos en nuestro lenguaje cotidiano ‘tiene un hilo de vida’ o ‘su vida pende de un hilo’, eso viene de los griegos.
Porque en los mitos el mundo era un tejido, era algo que estaba tejido.
Eso viene de los mitos griegos para los cuales el universo era un tejido, estaba tejido por hilos y estaban las grandes tejedoras, esas parcas que tenían entre otras funciones, la de cortar el hilo de la vida de cada uno de nosotros.

 

MAB: Destino y mitos entre ellos. ¿El destino es un mito?

LM: No. El destino está digamos integrado los mitos, es algo de los cual hablan los mitos. Los mitos son explicaciones a través de las cuales se da cuenta de la existencia del mundo.

 

MAB: De acuerdo a la opción que tomes, mucha gente que definitivamente dice ‘es el destino y nada más’ y hay gente que dice ‘no depende de mí’. Hay un dicho, por parte de personas reconocidas que tienen una posición social muy buena, muy desahogada, que le dicen al trabajador que si trabaja duro va a poder lograr mucho, como que vos forjas tu destino desde esa filosofía de vida.
¿Cuánto es cierto? Poruqe muchos pueden decir me mato trabajando, doy más de lo que tengo y no lo logro; no está en mis manos.

LM: Claro, no está en mis manos si lo pensamos en términos individuales, quizás cuando Galeano decía que el destino trabaja incesantemente en la conciencia de los hombres, hablaba de la posibilidad de que a través del colectivo de los movimientos sociales y políticos, se puede forjar un destino diferente, un futuro diferente.

 

MAB: Esa dimensión que tenés que tener porque la definición desde hace muchísimos años es que el ser humano es un ser social.

LM: Es un ser social, entonces la construcción del destino ya no sería una tarea individual sino una tarea colectiva. Capaz que desde la visión, desde la ideología del capitalismo, cada uno es el arquitecto de su propio destino. O sea quesi te va mal, es un problema tuyo.
Pero es bastante más complejo, porque l psicoanálisis vino a descubrir qué más allá de las intenciones conscientes de los seres humanos y de los deseos conscientes, hay motivaciones inconscientes que nos determinan. Y que son la explicación de buena parte de nuestras conductas, de nuestras actitudes y de nuestros deseos. Y eso no lo tiene en cuenta los que dicen que todo depende de uno. O sea que es un poquitín más complejo el tema.

 

MAB: Venimos hablando del destino, los dioses, los mitos y llegamos a los filósofos.

LM: Exactamente. Yo decía que en general los filósofos griegos le daban poca bolilla al destino, salvo una escuela filosófica que fue la Escuela Estoica, que -como comentábamos anteriormente- fue fundada en Atenas por Zenón de Citio en el año -301 hasta el -261. También se la conoce como Estoa, que significa pórtico, Escuela del Pórtico; y de ahí -de estoa- viene el estoicismo.  
Los estoicos a diferencia del resto de los filósofos griegos se ocuparon del destino. Y lo que hacen es justificar filosóficamente al destino, para ellos la naturaleza es racional, hay una racionalidad en el cosmos; existe la materia, y existe un logos, una razón que lo atraviesa todo. Entonces, la materia y esa y esa razón que lo atraviesa todo, son eternos. Dios también ese eterno. Por lo tanto, la materia o la naturaleza, el logos y dios son lo mismo. De allí resulta una concepción panteísta.
Acá se ve también la influencia -porque el estoicismo es una Escuela que empieza el siglo IIIAC y termina con posterioridad a la Era Cristiana- entonces se ve la influencia del cristianismo. Entonces se unifica esta cuestión de la naturaleza, del cosmos, el logos y dios.
Para los estoicos todo sucede necesariamente. Y nadie ni nada puede escapar al destino, que procede de una fuente que es dios. De ahí la expresión ‘resistir estoicamente’, resistió con estoicismo, porque los estoicos planteaban que uno debía someterse al destino, a las condiciones adversas que se daban en la vida personal o en la sociedad. También debemos recordar que esta Escuela forma -junto con el epicureísmo y el escepticismo- pertenece al periodo helenístico, cuando ya la Polis griega había perecido y los griegos estaban sometidos al poder macedónico. No había libertades políticas y sólo se pensaba en la libertad interior del sujeto, en la libertad de cada uno; y en la imposibilidad de transformar la realidad por eso esta idea el destino es tan fuerte.
El estoicismo sobrevive al cristianismo y hay entre los estoicos una figura muy interesante que es la de Marco Aurelio, que viven el siglo II DC, fue emperador romano,  fue un hombre vinculado al poder, a los ejércitos, a la lucha, pero también fue filósofo.
Le voy a pedir a Ángeles que lea algunas de las reflexiones de Marco Aurelio, filósofo estoico.

 

MAB: Que vivió en el siglo II DC, del 121 al 180.
“Todas las cosas están ligadas entre sí, constituyendo un vínculo sagrado y quizá no haya ninguna extraña a las otras pues todas están coordinadas entre sí y concurre a formar un mismo mundo”, esto es lo que dice Marco Aurelio.
Y se agrega “por dos razones pues, debes amar todo lo que sobrevenga. Primero pues te concierne a ti, ha sido establecido para ti, se halla en relación contigo y está urdido conjuntamente con tu destino desde el comienzo de las causas más antiguas. Segundo porque también lo que sucede a cada individuo es causa de prosperidad, de perfección y de la misma subsistencia del que rige y ordena todo el universo. Y vive con los dioses aquel que muestra continuamente su alma satisfecha con lo que acontece”.

LM: Entonces, por un lado hay una actitud muy optimista porque nos dice que todo es causa de prosperidad. Y por otro lado, también hay una visión resignada. Porque uno debe aceptar: “vive con los dioses aquel que muestra continuamente su alma satisfecha con lo que acontece”, o sea me cae un piano en la cabeza y yp tengo que estar loco de la vida.

 

MAB: Tenés que ser agradecido.

LM: Claro. Entonces esa  es la consecuencia de esta exaltación del destino que hace esta filosofía estoica, que termina en la resignación y en la pasividad.
Si tuviéramos que finalizar nuestra charla sobre esta cuestión que es espinosa, pensando en esto, yo podría decir que hablamos del destino cuando la razón pierde pie. Cuando yo puedo explicar a través de teorías científicas o a través de una serie racional por qué suceden determinados eventos, me olvido del destino.
Pero cuando la razón se agota y yo no puedo explicar por qué sucedió tal accidente, por ejemplo; cuando falla la razón, por qué lamentablemente la razón no lo puede explicar todo ni la ciencia lo puede explicar todo; porque la ciencia no explica por qué cuando pasan 500 autos bajo un puente y el puente se cae muere uno y no los otros 499.
Entonces, cuando la razón pierde pie aparece esta concepción del destino.
Para resumir esta charla se podría decir que el destino es el comodín de la razón fallida. Cuando la razón falla aparece un comodín que le llamamos destino.
Pero esto es desde una visión que no es la visión religiosa, quizás un cristiano dice que para él el destino depende de dios, que es respetable también, es otra visión sobre el tema.

 

MAB: Nair de El Pinar dice: “Sobre lo que está diciendo el profesor pienso igual, el destino para aquél que tiene una capacitación, que se forma profesionalmente, tiene posibilidades -como dicen- forjando su destino, y si es en comunidad mejor. Las cosas pasan por causalidad” y manda saludos.
Y Gerardo y Alicia dicen: “Fraternales y agradecidos saludos al profe. No existe la religión judeo cristiana desde que a Jesús lo mandaron a matar los rabinos fariseos, sacerdotes judíos cuya religión sigue igual, aferrados sólo al Viejo Testamento, pero Jesús y Mahoma revolucionaron el antiguo monoteísmo cananeo y semita, como el judío que siguen igual y adorando aval, el oro y el poder. Ambas religiones predican otra teología de liberación. El Nuevo Testamento nos muestra que dios nos dio el libre albedrio para optar entre el bien y el mal en cada acción y hecho. Y seamos creyentes o no, nos obliga a ser responsables de nuestras acciones y en especial con nuestros semejantes y todo tipo de vida del único planeta. El destino no existe y cómo Machado se hace camino al andar. Y si podría haber una alta probabilidad de que siempre nos puede regresar el doble de consecuencias de lo que hagamos. La ciencia aún no ha podido crear vida en un laboratorio mediante sopas probióticas”.

LM: Está bien, es correcto y respetable. Pero si decimos que nos puede venir el doble de lo que hagamos, estamos hablando del destino.
Es un tema espinoso.

 

MAB: Y Américo de La Floresta dice: “Felicitaciones al entrevistado y a los compañeros de la radio 36. Una idea que se me ocurre con respecto al tema planteado todo tiene causa y efecto. Hay causas previstas o no como hay efectos previstos o no previstos. La respuesta de si existe el azar está en el conocimiento previo de lo que va a suceder, situación que no siempre se puede prever, por esto se plantean plan b, plan c etcétera. Saludos y gracias”.

LM: Yo agradezco las felicitaciones pero creo que todos nos tenemos que felicitar porque este es un espacio interactivo y realmente, yo estoy muy agradecido de estar acá y de la participación de la audiencia, que con estas intervenciones, estos aportes, enriquecen este diálogo. Porque en realidad es un diálogo filosófico.

 

MAB: Pero es importante porque en un tiempo en que muchas veces lo que va a través de los medios apuesta a bajar y la gente se da cuenta cuando le das cosas de calidad y  cuando le das basura. La gente siente que vale si le planteas cosas para levantar el nivel, que te obligan a pensar, a estudiar, a revisar. Apostamos a eso y en este caso con la participación del profesor Luis Maseda.
Luis, muchas gracias por haber venido.

LM: Muchas gracias a ustedes.