“ES UN PROBLEMA REALMENTE MUY GRAVE, MUNDIAL Y BRASIL LO ESTÁ ENFRENTANDO DE LA PEOR MANERA POSIBLE”
El informe de Plínio de Arruda Sampaio Jr., 17 de diciembre de 2020.

 

Desde San Pablo, en su contacto semanal con CX36, el profesor y economista Plínio de Arruda Sampaio Jr. se refirió a la posición del gobierno de Bolsonaro frente al coronavirus.
Dijo que el virus es el mismo para todos pero la manera en que impacta en las poblaciones es diferente, hay países como Vietnam con 35 muertos o el propio Uruguay, que tienen una política clara frente al coronavirus.
"En Brasil la política del Estado que tiene Bolsonaro, su versión más extrema es la de inmunización de rebaño, que la gente se contamine y cuando llegue a cierta proporción el virus pararía".
“La gente rica se protege y obtendrá la vacuna, la gente pobre se expone y se inmuniza con la enfermedad".
A continuación transcribimos el informe que usted podrá volver a escuchar aquí: https://archive.org/details/2020-12-17-plinio-de-arruda-sampaio-jr-brasil

 

 

Hernán Salina: Estamos recibiendo a nuestro queridísimo compañero desde el Estado de San Pablo, Plínio de Arruda Sampaio Jr. con el que estábamos conversando ya vía Zoom por interno con Diego. Bienvenido Plínio, buen día

Plínio de Arruda Sampaio Jr.: Buen día Hernán, buen día Diego, buen día a todos los oyentes de Radio Centenario, las charlas desde el jueves son siempre para mí muy buenas

Diego Martínez: Un abrazo

 

HS: Bueno, también para nosotros. Comencemos por el tema coronavirus, no tanto dando los datos que vemos en la prensa sino analizando la preocupación central de cómo el gobierno de Bolsonaro está a esta altura cuando Brasil ha reportado casi mil muertes, la mayor cifra desde setiembre por coronavirus. ¿Qué pasa con la política de Bolsonaro hacia esto? ¿Qué pasa con el tema de las vacunas que ya todos los gobiernos están barajando, no?

PASJ: Sí, Hernán, el coronavirus es un mismo virus para todo el mundo, pero la manera en que impacta a las sociedades es muy diferente. Por ejemplo, en Vietnam que tiene 100 millones de habitantes, tiene 35 muertos, mismo en Uruguay que tiene mucho menos gente pero tiene pocos muertos, porque tienen una política clara de defensa contra el coronavirus.
Entonces, entender la política de Estado en relación al coronavirus, esto es muy importante de hecho. La política aquí en Brasil no es exactamente una política de Bolsonaro, es una política del Estado brasileño que tiene en Bolsonaro una versión extremada. ¿Cuál es la política? Es de inmunización del rebaño como se dice aquí en Brasil, o sea que la gente se contamine y cuando esto llegue a una cierta proporción que parece que es más o menos del 70%, el virus pararía de circular.
Esta es la política de Bolsonaro, pero también la política de los gobernadores, consiste en  que la gente rica se protege y tendrá vacuna, la gente pobre se expone y será inmunizada con la enfermedad.
Parece muy bruto decirlo así de manera cruda pero esta es en esencia la política sanitaria del Estado brasileño.
La novedad aquí en Brasil es que Bolsonaro la semana pasada anunció por orden judicial un plan de vacunación de la población, y ahí la sociedad quedó sorprendida al descubrir que Brasil no tiene un plan de vacunación. Lo que es un escándalo porque Brasil tiene un sistema único de salud estructurado y una capacidad de vacunar a la gente muy, muy desarrollada pero el gobierno no tomó ninguna iniciativa para hacer un plan específico de vacunación contra el coronavirus. Esto vale para el gobierno federal que es el responsable legal de esto, pero vale también para los gobernadores estatales que dicen que tienen un plan pero no lo presentan y no tienen.
En resumen, no se hizo compra de vacunas, no se hizo compras de jeringas y agujas, no hay un cronograma, no hay una articulación política nacional, o sea, estamos prácticamente parados a cero y ahora, esto tuvo una repercusión fuerte en la sociedad y el gobierno empieza digamos a reaccionar.
Sólo para que el público entienda, lo que el gobierno presentó no es un plan, es la intención de vacunar al 25% de la población brasileña, las personas más vulnerables, los ancianos, las personas con comorbilidades, estos serán vacunados, pero el resto de la población no hay siquiera la intención. Mismo este 25%, el plan del gobierno es una mera intención porque de hecho práctico no hizo nada.
Entonces es en este pie que estamos, hoy día la prensa anuncia que el gobierno federal va a comprar la vacuna china, la CoronaVac que es producida aquí en Brasil, que es una novedad porque el gobierno hasta entonces decía que no iba a dar la vacuna china, que era peligrosa, pero es la única que tenemos alguna posibilidad de producir porque la producimos aquí internamente con agilidad.
Es más o menos esta la tragedia en que estamos

 

HS: Te iba a preguntar sobre eso porque leímos también que a nivel de San Pablo, si no me equivoco, estaban impulsando la fabricación en convenio con un laboratorio chino en el Instituto Butantan. Pero no sé si es sólo para San Pablo o eso va a ser para nivel nacional

PASJ: Sí, Butantan es un importante instituto de producción de vacunas aquí en San Pablo, está ligado al gobierno estatal de San Pablo y a la Universidad de San Pablo. Butantan tiene un convenio con los chinos para producir la CoronaVac. Tiene capacidad para producir un millón de vacunas por día, o sea que tiene una buena capacidad y puede ampliarla.
Pero esto es una fábrica de vacunas. Entre tener una fábrica de vacunas y un plan nacional de vacunación, hay un abismo. Entonces lo que hace el gobernador de San Pablo es vender vacunas, vender al gobierno federal que parece que logró, vender a los Estados que estaban muy desesperados por la vacuna, incluso vender para afuera, hay convenios con Argentina, con otros países. Entonces sí, Brasil tiene una situación que es muy contradictoria, porque tiene capacidad de producir vacunas pero no tiene ninguna capacidad mientras de inyectar las vacunas en su población, y esto por razones básicamente políticas.
Porque hacer un plan nacional de vacunación, esto implica un costo y esto implica una política sanitaria. Porque más o menos cuando llegan los bomberos es bueno, pero eso no quiere decir que la llegada del bombero ya haya terminado el fuego, el fuego continúa.
Entonces hay que tener una política de cuarentena y el gobierno no quiere eso. Por razones fiscales y por razones económicas el gobierno se resiste a hacer un plan nacional de vacunación

 

DM: Plínio, de acuerdo a lo que tú decís hay dos caras, por un lado la poca previsión y lo que tiene que ver con las intenciones que no se pueden concretar y por otro lado realmente una política en contra de la vacunación o mejor dicho a favor de que la gente se enferme porque de esa manera se inmuniza gratis, más barato digamos. ¿Es algo así, es entender que para el gobierno brasileño es bueno que la gente se inmunice sola aunque en el medio mueran tantos cientos de miles de brasileños?

PASJ: Mira Diego, para que veas la situación dramática en que estamos. Si la cosa persiste como está, la expectativa es que Brasil tenga 250 mil muertos más, acrecentados a los 180 que ya murieron, por ahí se ve la gravedad del problema.
¿Por qué esto? Porque hacer un plan de vacunación y de combate serio, humanitario al coronavirus, implican cambiar la política económica. Porque implica mantener a la gente cuarentenada, dar condiciones a los trabajadores estratégicos y hacer un gasto fuerte para que la gente pueda quedar cuarentenada y para financiar el plan de vacunación.
Esto coloca en riesgo la continuidad del régimen de austeridad fiscal, entonces la burguesía no quiere esto y no lo necesita, porque la burguesía se preocupa en protegerse ella misma. Y ella se va a proteger porque tendrá acceso a la vacunación privada.
Entonces, no hay voluntad política de hacer la vacunación, no por maldad, claro que esto implica una tremenda maldad, pero no es por maldad, es por interés económico, porque esto colocaría en riesgo la continuidad del neoliberalismo del régimen de austeridad fiscal.
Esto es lo que hay en el fondo de la cuestión, pero aparece en la superficie como una incompetencia de Bolsonaro. Lo que es verdad pero es una incompetencia funcional al capital

 

HS: Bien. ¿Algo más de este tema del coronavirus en sí?
Vos nos estabas diciendo antes de salir al aire que todo este panorama, con estas consecuencias se va a extender, recién se lograría estabilizar todo esto Plínio en el 2022

PASJ: Al final sí, hay muchas estimativas de cuánto tiempo se va a demorar para resolver el problema del coronavirus, la pandemia nacional. Hay consultorías británicas que hicieron cálculos de cuándo los países van a tener la inmunidad del 70%. En el caso brasileño, si seguimos como estamos, la expectativa es que sería en noviembre del 2022.
Mismo los cálculos de los epidemiologistas aquí brasileños, ellos dicen mira tendremos todavía dos años más en esto, 21 y 22.
Entonces, digamos, es un problema realmente muy grave, mundial y Brasil lo está enfrentando de la peor manera posible

 

HS: Bien, sacándote un poco de este tema, queríamos preguntarte por un personaje que ha sido mencionado esta semana vinculado a Brasil que es Joseph Safra, los medios lo identifican como el hombre más rico de Brasil que murió a los 82 años, no de coronavirus. Yo no lo conocía, no recuerdo que lo sintiera nombrar, dicen que era de perfil bajo y no era de nacimiento brasileño ¿no?

PASJ: No, no era de nacimiento brasileño pero era nacionalizado brasileño. Se presentaba como brasileño, la familia es dueña de uno de los mayores bancos brasileños, el banco Safra.
Es un personaje que dedicó su vida a ganar plata y que fue bien exitoso en esto.
De brasileño sólo tiene el pasaporte porque en realidad no dio nada a Brasil, al contrario, retiró de Brasil. Y su banco multiplicó el capital en la época de la dictadura militar a quien sirvieron con mucha dedicación.
Entonces, es un personaje antisocial, los últimos 20 años vivía en Suiza, fuera de Brasil, pero aun así mantenía una casa aquí en el país que para que tengan una idea tenía más de 1.000 m2 de construcción, era una especie de castillo.
Es un personaje realmente que encarna toda la pobreza humana del capitalismo

 

HS: Bien.
¿Algo más Diego?

DM: No, me parece que fue un informe completo que, como nos pasa acá Hernán, le contamos a Plínio que ayer hubo conferencias de prensa importantes por parte del grupo de científicos que asesora al gobierno y por parte del presidente de la República, en estos días el coronavirus ha captado la atención tanto a nivel político como a nivel de medios de comunicación y suponemos que en Brasil con los datos que estábamos dando y con todas las decisiones también que "se están tomando", ocupa también gran parte del debate que se está dando en la escena política

 

HS: Sí, cómo será la cosa Plínio que leo un titular del "Folha de Sao Paulo" que dice que la OCDE (Organización de Cooperación para el Desarrollo) que reúne a los poderosos también, recomienda que el gobierno brasileño amplíe el programa "Bolsa Familia"

PASJ: Sin duda alguna, Hernán, ya discutimos esto aquí, la recesión en Brasil fue fuerte, Brasil cae más o menos un 5% del PIB este año, pero caería mucho más si no fuera por la política de auxilio de emergencia que ahora se agotó, termina ahora en diciembre.
Entonces, Brasil, si no se (...) va a juntar a la pandemia (...) y esto ya está. Nosotros hablamos con los compañeros que viven en las callampas, en las poblaciones, ellos nos dicen que ya hay problemas de hambre y ya hay ollas comunes, plantación de hortofrutícolas comunes para enfrentar el problema del hambre.
Entonces, esta preocupación de los países ricos es una preocupación real. Y además, cuando uno lee los informes de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), que es el organismo de la ONU dedicado al problema del hambre, en esto ellos alertan a las autoridades de los gobiernos centrales para que tengan preparados los planes de emergencia de auxilio a crisis de hambre en el mundo entero. Porque esto es lo que viene con esta crisis grande del capitalismo.
Y en Brasil, si no se hace algo, tendremos problemas muy fuertes de hambre

 

HS: Plínio, un abrazo, el agradecimiento como siempre que te tomes este tiempo cada semana para conversar con nosotros

PASJ: No, Hernán, siempre un gusto, es una charla buena e inteligente que hacemos y que me gusta mucho.
Un fuerte abrazo para todos

DM: Un abrazo grande

 

HS: Hasta pronto, un abrazo para todos los compañeros por allá.