“LO QUE VA A GARANTIZAR LA CONTINUIDAD DEL ESTADO DE DERECHO ES LA PRESENCIA DEL PUEBLO EN LAS CALLES”
El informe semanal de Plínio de Arruda Sampaio Jr., 7 de enero de 2021.

 

Desde San Pablo, en su columna semanal en CX36, el profesor y economista Plínio de Arruda Sampaio Jr. Se refirió a las declaraciones de Jair Bolsonaro que señaló que Brasil está quebrado.
En ese sentido indicó que esas son declaraciones de un fundamentalista neoliberal que niega en todos los aspectos el papel del Estado en toda la economía, “en cierto sentido es algo que tiene mucho de verdad y mucho de cinismo también”.
A continuación transcribimos el informe semanal que usted podrá volver a escuchar aquí: https://archive.org/details/2021-01-07-plinio-arruda-sampayo-jr

 

 

Diego Martínez: Estamos recibiendo con María de los Ángeles Balparda a Plínio de Arruda Sampaio Jr. a quien le agradecemos mucho este contacto como siempre. Plínio, buen día

Plínio de Arruda Sampaio Jr.: Buen día Diego, buen día a todos los amigos de Radio Centenario, un gran gusto charlar con ustedes

 

DM: Bien, nosotros comentábamos antes de salir al aire, Plínio, que estas declaraciones de Bolsonaro de la última semana donde dice que el país está quebrado y que él no puede hacer nada. Como que el hecho de ser presidente es un hecho menor a la hora de hablar de las políticas en torno a cómo salir de una crisis o cómo salir de una situación. Bueno, él es uno más del Estado y no puede hacer mucho, digamos, el país está quebrado y va a seguir así

PASJ: Mira, Diego, es una declaración típica de un fundamentalista neoliberal que niega en todos los aspectos el papel del Estado en la economía.
Entonces, en cierto sentido es una declaración que tiene algo de verdad, mucha verdad y mucho también igualmente de cinismo. La verdad es que la economía brasileña, dentro de las estructuras que están dadas, tiene pocos instrumentos para combatir la crisis económica y por lo tanto la crisis fiscal, la crisis sanitaria, todo lo que transcurre de esto.
Porque en realidad, como toda la política está regida por el gran capital y sobre todo por el gran capital rentista, no le sobra mucho espacio para hacer nada.
En esto él tiene razón, claro que hay un cinismo enorme porque su papel cuál es, es el papel de administrar la barbarie. Y él lo hace, en realidad lo que sobra, si el Estado no tiene ninguna función económica y está completamente fallido, sobra la represión.
Entonces, es una declaración, aunque sea chocante, es una declaración que tiene una cierta realidad en ella. Claro que estos líderes neoliberales como Trump, por ejemplo, son muy cínicos y tienen como un rasgo de su actuación la irresponsabilidad por sus acciones.
Entonces, son autoridades que cuando viene el problema dicen "no, no es conmigo, no tengo nada qué hacer". Refleja mucho lo que es el neoliberalismo en su fase extrema

 

DM: Es clarísimo esto Plínio y uno comete el atrevimiento de reflexionar contigo, que claramente cuando uno pone en un lugar como es el del presidente, piensa que es alguien responsable y con capacidad como para conducir en una situación de crisis. En una situación de bonanza y donde todo fluye uno sentir que puede ser casi que cualquiera.
Ahora, en una situación de crisis tiene que haber una persona apta para poder tomar las medidas necesarias y ayudar a que esa crisis no repercuta sobre todo en los sectores más débiles.
Acá Bolsonaro no asume esa responsabilidad y dice "yo no puedo hacer nada", y eso muestra también cómo se visualiza la política desde él

PASJ: Sí, pero hay que dejar bien claro que cuando él dice "yo no puedo hacer nada" él quiere decir que él no puede hacer políticas públicas. Y esto es verdad, porque el neoliberalismo prohíbe la política pública.
Pero hay que dejar bien claro que él hace mucho, pero realmente mucho, por los bancos, por el gran capital, por el agronegocio, por el capital internacional, en esto hay que sacarse el sombrero con el gobierno porque es impecable. Entonces, es una cosa contradictoria, si haces todo por el capital no sobra nada para el trabajo.
Y esta sinceridad de Bolsonaro que a veces verbaliza de manera muy directa la política neoliberal. Es chocante y es tramposa pero de cierta manera describe lo que está pasando

 

María de los Ángeles Balparda: Plínio, de todas maneras una cosa que escuchábamos ahora que Bolsonaro dijo que no, que fue una confusión lo de ayer. Dijo, "¿vieron la confusión de ayer que yo dije que Brasil estaba quebrado? No, Brasil está bien, está una maravilla, esa prensa sinvergüenza provocó una ola terrible con ese asunto", por ahí la agarró ¿no? Pero venía de decir concretamente que él quería modificar la tabla del impuesto a la renta pero no pudo porque Brasil estaba quebrado

PASJ: Buen día Ángeles, gran gusto hablar contigo.
Sí, pero este es un patrón de comportamiento de Bolsonaro, y Trump también hace lo mismo, hace una declaración y al día siguiente la niega, esto lo ha repetido innumerables veces. Pero en realidad él hizo la declaración, esto revé un poco su frustración porque desde el gobierno toda la plata es para los banqueros, a él le gustaría hacer algo, de clientelismo, de alguna cosa y no tiene espacio para hacer nada. Dio la declaración, ahí recibió un reto público del ministro de Economía que viene, lo agarra y le dice, no puede ser esto, nuestra economía está muy buena, porque el ministro de Economía insiste en que estamos bien en la economía, aunque hace 7 años que la economía está estancada, que el PIB, el producto por habitante retrocedió al nivel de 13 años atrás, pero ellos creen que la economía va bien.
Entonces ahora él rectifica la declaración pero en realidad la primera es la que vale, porque en realidad lo que él dice es que no hay espacio para que el Estado brasileño haga política pública, esto es verdad.
¿Dónde está el cinismo? El cinismo es que él vino exactamente para desestructurar todas las políticas públicas, y lo está haciendo. Entonces, es una especie de disculpa para engañar a la gente

 

DM: Hay mucha gente que en estas horas le está pidiendo la renuncia, un poco por esto y un poco por lo otro las redes sociales han tratado de difundir un "fuera Bolsonaro". Y la pregunta que nos hacemos siempre, Plínio, que la has contestado también en algún momento es, ¿fuera Bolsonaro y viene quién? ¿Fuera Bolsonaro para que asuma quién?
Y realmente uno se pregunta en Uruguay pero también se lo pregunta en Brasil, ¿cuál sería la alternativa actual hoy, si se fuera Bolsonaro, si realmente asumiera que no puede gobernar Brasil, qué quedaría?

PASJ: Mira, si sale Bolsonaro viene Mourao que es un general truculento más neoliberal que Bolsonaro, mucho más, mucho más ideológico que Bolsonaro. Entonces sería una especie de un Bolsonaro edulcorado, pulido, esta sería la respuesta.
Y si salen Bolsonaro y Mourao lo que vendría sería más o menos la misma cosa, un poquito más amena. Porque la verdad, ya lo discutimos aquí mucho, es que no hay un proyecto alternativo al que está puesto. ¿Cuál es el proyecto que está en la mesa? El neoliberalismo extremo, esto significa la reversión neocolonial, la desorganización completa del Estado nacional.
Bueno, contra esto no hay un proyecto político que diga, no, no queremos el neoliberalismo, queremos una revolución democrática, resolver los problemas, priorizar la resolución de los problemas brasileños de 500 años. Bueno, no hay este proyecto alternativo, no hay ningún proyecto de reforma, y por lo tanto lo que se discute es la dosis del remedio.
La dosis máxima es con Bolsonaro, la mínima sería con el PT pero estamos todos en el mismo remedio

 

DM: Bien.
Plínio, nosotros queríamos aprovechar también este contacto de los jueves contigo para preguntarte por un hecho que ocurrió ayer pero que claramente ha repercutido por su importancia, por las características que tuvo, en todo el mundo. Y todo el mundo estuvo observando, hoy lo comparaba un compañero de Estados Unidos como el hecho de las Torres Gemelas, de un impacto a nivel mediático y de repercusión similar, más allá de obviamente que no se trató de una situación con aviones, explosiones y muchos muertos y en este caso hubo muertos sin duda pero lo más trascendente estuvo puesto en el golpe de Estado. Que por más que no fue victorioso se dio un hecho de golpe en Estados Unidos.
Desde tu óptica, ¿qué es lo que sucedió? ¿Qué importancia hay que darle? ¿En qué marco se da? ¿Cómo leer lo que ocurrió ayer en el Capitolio?

PASJ: Mira, primero creo, ¿cuál es el marco? Es el marco de la crisis estructural de la democracia burguesa liberal. Estados Unidos se vanagloria de ser la cuna de la democracia burguesa moderna. Bueno, esta democracia está en una crisis profunda, y la crisis no es Trump, Trump es un producto de la crisis. La crisis es la absoluta incapacidad del capitalismo de hacer políticas públicas.
Volvemos a lo que estamos discutiendo, porque también esto pasa en el centro, claro que la diferencia es notoria entre centro y periferia, pero también está allá la misma crisis que nosotros vivimos aquí.
Yo creo que lo que pasó ayer es gravísimo porque es un salto de calidad en la osadía de los grupos de ultra derecha en el asalto al Estado.
Y volvemos a la misma discusión, Diego, porque en realidad es un problema del capitalismo que tiene caras distintas según la región geográfica, pero es el mismo problema, es una crisis profunda, no hay proyecto alternativo.
Entonces Trump se presenta como una derecha contra el orden, yo soy contra todo esto; pero es contra no para mejorar, es contra para profundizar lo que está ahí.
Entonces, la misma pregunta que me hacías, ¿qué pasa si no está Trump? Bueno, viene uno que es un poco mejor pero no cambian las cosas, necesitamos de un proyecto alternativo que cambie las estructuras de la sociedad.
Entonces, la consigna de Rosa Luxemburgo, "socialismo o barbarie", es más presente que nunca. O sea, o se pone una alternativa estructural distinta o caminaremos para un capitalismo totalitario fuerte.
Ayer me fui a dormir muy tarde porque me quedé acompañando la televisión americana y quedé muy espantado y muy impresionado con la débil reacción de los congresistas. Porque los congresistas decían, bueno, esto fue un episodio lamentable e imputaban todo a Trump cuando en realidad no ven que es un problema estructural, que Trump es un granito de arena en esta crisis brutal de la democracia liberal que es un aspecto de la crisis del capitalismo

 

MAB: Sí, y Plínio, una cosa que sin duda vos verás, Estados Unidos a lo largo de toda su historia moderna ha sido muy especialista en meterse en la vida de todos los países, en decirles lo que tienen que hacer sobre todo. Pero hacia adentro de Estados Unidos fue muy hábil en nunca dejar que nadie se metiera, tener una población poco informada o totalmente desinformada sobre la política, con cuentos, no historia, haciéndole cuentos a la gente sobre lo que pasaba tanto dentro como fuera del país. Esto sacude a Estados Unidos en ese sentido ¿no?

PASJ: Sí, seguro que sí Ángeles, sin duda alguna. Lo que pasa es que Estados Unidos empieza a tener comportamientos que él mismo condena. Por ejemplo, ellos inventaron a Guaidó que es un auto proclamado presidente, bueno, a Trump le quedó gustando porque se auto proclamó presidente elegido contra todo y contra toda la realidad y vitalicio porque ahí se puso.
O sea, esto demuestra la gravedad de la degeneración política de Estados Unidos y la necesidad...
Otra cosa que yo creo que es importante, que es lo que tenía para decir,  es que cuando hay una crisis de las instituciones, la política se traslada para las calles, y esto la extrema derecha ya lo sabe, por eso fue a la calle e hizo un acto político. La izquierda tiene que estar en la calle, y tiene que estar en las calles con proyecto político. Yo creo que esta es la lección que se saca de lo que ocurrió ayer.
Lo que va a garantizar la continuidad del estado de derecho es la presencia del pueblo en las calles. Si el movimiento, por ejemplo, negro americano hubiera convocado a la gente a la calle de manera masiva, yo estoy seguro que esto no ocurriría.
Pero no estoy condenando al movimiento negro americano porque ellos no tienen ninguna razón para convocar a la gente para defender este Congreso que es un Congreso vergonzoso, pero sí irán a las calles si van a defender su proyecto.
Esto pasó un poco en Brasil a comienzos del año pasado cuando los fascistas fueron a las calles y sólo pararon porque las hinchadas de los clubes de fútbol, junto con los grupos más a la izquierda aunque con número pequeño pero muy decididos, fueron a las calles, los intimidaron y salieron ellos de las calles. O sea, la política ahora está en las calles

 

MAB: Muy bien, Plínio, para terminar con un poco de humor, una oyente, Cecilia, nos está mandando una imagen que dice "esto se aplica a Bolsonaro y a varios países del continente" y es el reconocido y querido Cantinflas que frente a dos micrófonos, vestido como un gran señor con las banderas atrás, dice, "estamos peor pero estamos mejor, porque antes estábamos bien pero era mentira, no como ahora que estamos mal pero es verdad"

PASJ: ¡Muy bien!

 

MAB: Sí, va para Bolsonaro

PASJ: Y ya que estamos en los chistes les sugiero a los oyentes de Radio Centenario que busquen en Youtube "I don't wanna go" con Trump, creo que fue hecho por argentinos

 

MAB: Bien, lo vamos a buscar.
Muy bien, Plínio...

DM: Un abrazo grande, como siempre, estamos en contacto todos los jueves

PASJ: Muy bien, un abrazo para ustedes y buen año a todos los oyentes de Radio Centenario, que tengamos un año de mucha lucha pero de mucha esperanza también.