“LAS CONTRADICCIONES NO ANTAGÓNICAS APARECEN PARA OPACAR INTENCIONALMENTE LAS CONTRADICCIONES ANTAGÓNICAS”
Entrevista al maestro e historiador Gonzalo Abella, 4 de febrero de 2021

Recibimos en los estudios ‘Germán Araújo’ al maestro e historiador Gonzalo Abella, para reflexionar sobre el fascismo y el nazismo, y también sobre lo que está ocurriendo en el mundo con la pandemia del covid 19. “Todas las previsiones que se habían hecho sobre el siglo XXI un poco se sacuden con el tema de la pandemia, y con toda la información y toda la desinformación en torno a la pandemia, todas las dudas”, dijo; pero “las contradicciones fundamentales siguen, hay que encontrar caminos”, subrayó. Transcribimos esta nota que usted puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/gonzalo-abella-4-2

 

María de los Ángeles Balparda: Recibimos al querido compañero Gonzalo Abella. ¿Cómo anda, Abella?

Gonzalo Abella: Muy bien.

 

MAB: Abella, ¿cómo andamos con esta etapa? Saliendo de enero, porque no se puede decir que terminó el verano, no se puede decir que ya arrancó el año, pero seguimos con la pandemia, y dentro de un mes vamos a estar conmemorando un año de la pandemia.

GA: Sí, es un año extraño el 2021. Todas las previsiones que se habían hecho sobre el siglo XXI un poco se sacuden con el tema de la pandemia, y con toda la información y toda la desinformación en torno a la pandemia, todas las dudas.  Cómo se expresa de alguna manera la desconfianza profunda de la ciudadanía hacia todo lo que venga del poder, porque eso se está dando sobre todo en el descreimiento total de lo que se dice, pero eso significa que la gente desconfía.
Por otro lado esta exageración de los negacionistas totales, nos complica porque después cuando caigan en el ridículo que van a caer todos los que realmente denunciamos la manipulación de los laboratorios, todos los que denunciamos la manipulación genética, todos los que denunciamos los riesgos de manipulación sobre nuestras mentes, vamos a quedar en el mismo charco. Se enchastra todo el tema, y de alguna manera a veces invocar verdades en medio de falsedades, también desprestigia las verdades a largo plazo, entonces es un año complicado.
De todos modos las cosas esenciales del planeta no cambian.
La crisis ambiental sigue, hay que enterrar al capitalismo o nos entierra a nosotros, a todos los pueblos; las contradicciones fundamentales siguen, hay que encontrar caminos.

 

MAB: A eso quería ir porque vos mencionabas el otro día en tu espacio acá en la radio, que no son contradicciones principales, antagónicas, que me parece que está bueno eso explicarlo un poco, porque seguramente muchos puedan no saber a qué te referís con eso. ¿Qué quiere decir que no son antagónicas? El que unos dicen que no existe la pandemia y que es todo una mentira, y otros dicen hay que cuidarse y hay que tomar distancia.

GA: En el plano de las ciencias sociales, cuando se aplica la dialéctica a las ciencias sociales, a fines del siglo XIX, es interesante ver cómo el movimiento de la sociedad se expresa por contradicciones fundamentales, esas contradicciones fundamentales son ante todo contradicciones de clase. Es decir mientras haya opresores y oprimidos, siempre la contradicción fundamental va a ser entre la lucha de los pueblos por la emancipación y la lucha de los opresores por perpetuar su poder.
Sin embargo, esa dualidad que es la lucha que expresa la unidad y lucha de contrarios, que expresa la necesidad del salto en calidad, todo eso que explica la dialéctica, se cruza a veces con una maraña de otras contradicciones que a veces nos complican para ver lo esencial. Y esas contradicciones no antagónicas a veces son resaltadas y hasta publicitadas para que nosotros tengamos que decidir sobre temas que no son los esenciales y perder la brújula de hacia donde tenemos que ir. Porque en este siglo XXI la contradicción fundamental es o sobrevive el capitalismo y mata la humanidad o enterramos al capitalismo y salvamos a la humanidad. Y no hay otro siglo que el siglo XXI.
Esto es como decía proféticamente el himno de la internacional, “agrupémonos todos en la lucha final”.
Entonces en ese marco, muchas veces las contradicciones no antagónicas aparecen para opacar intencionalmente las contradicciones antagónicas. Por ejemplo, un sociólogo burgués contemporáneo no va a negar que haya pobres y ricos, pero que además hay diferencias en educación, pero que además hay pesimismos y no hay una actitud positiva, emprendedurista. Entonces, cómo hay que ver eso de que haya ricos y pobres en el marco de una serie de temas, hay que pensar en una educación que tenga en cuenta las tecnologías, olvídense del desempleo actual, como dice nuestra querida Intendenta, el futuro va a tener otros empleos y hay que prepararse para ellos, ahí está la cosa…

 

MAB: Ahí te relativizan, digamos…

GA: Entonces claro, no niegan que haya ricos y pobres, no niegan en el fondo la opresión de clases, simplemente la dan como un factor más en un análisis multifactorial; que siempre hay que hacerlo, pero siempre hay que entender cuál es la contradicción fundamental.
Y en esto de la pandemia pasa lo mismo, el problema es que el sector de los laboratorios, el sector que maneja la transferencia de datos, se enriqueció con la pandemia. Los que elaboran por ejemplo juego online, tienen acumuladas riquezas fabulosas por la pandemia, pero los que producen automóviles, la industria aeronáutica civil, está desesperada porque no hay gente en la fábrica, por lo tanto no se produce plusvalía, por lo tanto están perdiendo poder. Entonces la gente como (Donald) Trump, como (Jair) Bolsonaro, que están más por la industria automotriz, por lo que llamamos la industria pesada, lo que el marxismo llamaba producción de medios de producción también, el sector A de los ciclos productivos capitalistas, ese sector que se basa en una plusvalía de la industria pesada, negó la crisis ambiental. Hay que recordar. Empiezan por negar, “no, es una conspiración contra la industria norteamericana”, “no nos dejan trabajar diciendo que hay que poner filtros”, “nos bajan la competitividad”, “esto es una conspiración mundial”, “es falsa”. Lo dijo Trump donde pudo, y Bolsonaro lo dijo donde pudo, y ahora dicen que es falsa la pandemia.
Porque muchachos, vuelvan a las fábricas a trabajar que nosotros necesitamos la plusvalía, pero el tema es que esto que enfrenta al sector industrial pesado con el sector de los laboratorios y los hardware, esta contradicción no es antagónica porque no son bobos, ya no estamos en tiempos que los estados capitalistas se peleaban a dentelladas en la primera y la segunda guerra mundial, no, ahora es otra época, todos necesitan del litio, de las mismas minas, todos necesitan de la misma explotación en las plantaciones, todos necesitan la miseria global, y entonces entre bueyes no hay cornadas.

 

MAB: Son contradicciones, pero no antagónicas que no los llevan a dividirse.

GA: Ni a una guerra.
Alguna gente pensó que con el escándalo que hacía Trump y toda su gente fanática, se venía una guerra civil en Estados Unidos. ¿Y quién la paró? Los republicanos. Lo dejaron solo a Trump, “pará, pará, hasta ahí no hay que llegar”.
Entonces, el concepto de contradicciones antagónicas y contradicciones no antagónicas en una sociedad, es importantísimo, y sobre todo en épocas de crisis y de retroceso, porque cuando hay un proceso revolucionario, la gente no necesita teorizar, alegremente sabe, estoy de acá o estoy de acá. Pero cuando hay un proceso donde realmente no tenés fuerte expresión ciudadana, donde se te cortan muchos espacios de comunicación, entonces el juego con las contradicciones no antagónicas, te crea falsas disyuntivas.
Por eso, en esas falsas disyuntivas, el PERI (Partido Ecologista Radical Intransigente) va al Parlamento, o mucha gente oye las fantochadas de (Gustavo) Salle, ¿por qué? Porque en última instancia se crean contradicciones que no son antagónicas y que pasan a serlo en el imaginario colectivo, es una manipulación de la prensa.

 

MAB: El otro día Jorge López Ave decía desde Europa, que el fascismo en Europa ha aprovechado esto y se ha metido, ha sacado gente a la calle, mechándose en medio de estas contradicciones no antagónicas.

GA: Y sobre todo usando el descreimiento de los jóvenes que pueden ir hacia una posición de cuestionamiento total, más anarquista, inconducente, pero pueden también ser presa de un fascismo demagógico. Porque yo creo que en estos momentos nosotros tenemos que trabajar mucho el concepto de fascismo, hasta preguntarnos sobre Cabildo Abierto, necesitamos manejar el concepto de fascismo.

 

MAB: Sí, porque muchas veces ha pasado con otras palabras, que se usan como un calificativo, pero vos tenés que tener el concepto cuál es, porque si no, le digo fascista a mi vecino porque no quiere que mi perro ladre.

GA: Claro, y entonces te pasa como el pastorcito mentiroso, tanto decir esto es fascismo, esto es fascismo, que cuando viene el fascismo de verdad, ¿quién te cree?

 

MAB: El concepto de fascismo en un tiempo que no es por revisar la historia, es hoy, donde todos los sábados nos habla López Ave del fascismo, de las bandas, la gente en la calle.

GA: Ahora en el intervalo me hablabas del chovinismo que está bastante vinculado. (Nicolás) Chauvin era un militar francés, heroico en la guerra, pero alcahuete de Napoleón al máximo, para él Napoleón era el Dios.
Cuando Napoleón empieza a desacreditarse después de sus últimas derrotas, cuando lo atacan en Santa Elena, cuando los 100 días, quedó como ridícula la posición de Chauvin, entonces los franceses crearon el termino chauvinism, que ahora es chovinismo, para hablar del excesivo patrioterismo, del patrioterismo exacerbado.
Chauvin era un hombre que defendía las conquistas de Egipto, el entrar a sangre y fuego en honor de Francia, o sea defendió el colonialismo. Entonces chovinismo es la exacerbada defensa del colonialismo en general.
Pero el término fascismo fue elaborado científicamente en la Tercera Internacional y en los trabajos de Gueorgui Dimitrov, un búlgaro que era el secretario general de la Tercera Internacional, pero quizá convenga hablar de la época para hablar de fascismo.
El término viene de Italia, porque uno de los primeros y más grandes fascistas que fue (Benito) Mussolini, crea los grupos de combate, los Fasci di Combattimento.
Los grupos de combate eran hordas de extrema derecha, lo que hoy podríamos decir el escuadrón de la muerte, que saqueaba a los sindicatos democráticos, pero el hombre además con una gran demagogia porque él venía del Partido Socialista Italiano, Benito Mussolini, entonces con un lenguaje muy populista, muy democrático, pero era brutal el odio ya que Italia estaba afectada por el comunismo, y ahí crea los Fasci di Combattimento.
Entonces pasa a llamarse fascista a todas estas estructuras que descargan su odio contra las organizaciones populares en aras del orden y de la seguridad y de la patria, del chovinismo.
Entonces eso es el comienzo.
Pero el gran debate en los años ‘30 era bueno, pero a qué responde el fascismo. El trotskismo por ejemplo, decía que el fascismo era un movimiento pequeño burgués que podía ir para cualquier lado. Y fue la reestructuración del pensamiento marxista con la tercera Internacional, que se llamaba la COM interna, de la abreviación de Comunista Internacional, la Tercera Internacional, la que le pide a Dimitrov un informe. Y Dimitrov da tres rasgos del fascismo que son fundamentales, el primero y esencial: el fascismo es la dictadura terrorista del capital financiero. Es decir, es el capital en dictadura, pero en dictadura abierta, con todos los métodos brutales de represión de la dictadura.
En segundo lugar el fascismo es la demagogia social, siempre tiene un componente popular.
En tercer lugar el fascismo es, a diferencia del neoliberalismo, una defensa de ciertas estructuras del Estado, en comunicaciones principalmente y en la industria, un capitalismo de Estado, a los efectos de hacer que ese Estado terrorista tenga fuerza real. Un ejemplo concreto, cuando Bolsonaro se pasó de neoliberal y dijo hay que privatizar todas las comunicaciones en Brasil, el sector fascista del ejército brasilero se le puso de punta.
Ojo, estos tres elementos del fascismo, el que aspire -no siempre lo dice, depende de la fuerza que tenga- el que aspire a una dictadura de orden vertical o añore una dictadura vertical, este es un componente del fascismo. El segundo lugar, si tiene demagogia social. En Italia era restaurar el antiguo Imperio Romano, en Alemania defender un socialismo obrero, pero solo para ellos, en Uruguay puede ser el artiguismo, demagogia social. Y el tercer componente, para ver si el grupo es fascista, es que trata de preservar para el Estado como capitalismo de Estado, algunos resortes fundamentales desde el punto de vista militar, para apoyar un auge capitalista en un Estado dictatorial.
Su esencia, el tema de la demagogia, del componente demagógico y el tema de cierto nacionalismo chovinista, sobre la base de un desarrollo capitalista, que es la base, esos son los tres rasgos para ver si un grupo hoy es fascista.
Ahora los nazis fueron la versión concreta alemana de eso.

 

MAB: Ahí entra Hitler.

GA: Ahí entra Hitler.
Entonces el nazismo de alguna manera fue una caricatura del fascismo, fue el fascismo pero en un momento donde un estado alterado de conciencia del pueblo alemán por todas las humillaciones que había sufrido, por la miseria que estaba pasando, por el recuerdo de su antiguo esplendor, -sobre todo en la época del sector prusiano, antes de la unificación de Alemania- entonces ahí Hitler puede exacerbar el odio, primero hacia los comunistas, después hacia los judíos y después hacia los gitanos, y hacia ‘las razas inferiores’ como dice él.
¿Qué pasa? Una cosa interesantísima, cuando se asocia al fascismo solo con el nazismo, uno dice ‘ah los fascistas persiguen a los judíos’, Bolsonaro es amigo de Israel, por lo tanto no es fascista… No, no. Lo que Bolsonaro no es, es nazi, y me muerdo la lengua para decir de alguna gente de acá que no es nazi pero es fascista. Pero después podemos analizarlo si nos queda tiempo.

 

MAB: Esa parte es importante, muchas veces me doy cuenta que llegan mensajes que trasuntan esto, bueno pero si es amigo de Israel, entonces... ¿cómo lo ubicás?

GA: Claro, y eso nos metió el contrabando ideológico del sionismo, no, no, no, ellos son aliados los sionistas, en su estrategia global son aliados de muchos fascistas, no son de los neonazis, por eso presionaron y cuando Cabildo Abierto se les metió un grupo neonazi, lo sacaron del jopo, no es su fascismo, y esto es importante.
Entonces lo interesante es que el primer acto de los gobiernos fascistas, Mussolini sube en el 22, Hitler en el 33, es aliarse con el emperador Hirohito, brutal genocida en China y en el Manchukuo, como dicen ellos a la Manchuria, y en Corea, y la primera cosa que hacen los estados fascistas, es el Pacto Anti-Komintern, anti comunista, o sea la Kominter era la Tercera Internacional. No hablan contra el socialismo, no hablan contra la democracia, en primer lugar no hablan contra los judíos, en la práctica ya los estaban reprimiendo. No, la esencia del fascismo es el Pacto Anti-Komintern.
Y además acá hay que entender que los países que más embanderados el fascismo eran los que habían perdido en el reparto de colonias, ni Inglaterra ni Estados Unidos ni Francia que tenían tremendo sistema colonial -Estados Unidos estaba haciendo la digestión de medio México- no les interesaba una política de dictadura agresiva, preferían la fachada democrático burguesa. Ahora Italia se había reunificado tarde, Alemania, Prusia logra unificar a los demás condados alemanes a fines del siglo XIX, llegaron tarde al reparto. Por lo tanto la política fascista de Italia se expresa en la invasión a Abisinia lo que es hoy Etiopía. Y en ese momento la sociedad de naciones tuvo el sentido común de entender que a pesar de que Abisnia estaba dirigida por un emperador cruel, Haile Selassie I; el ataque de la Italia fascista a Etiopía, era el comienzo de un buscar sacudir el reparto existente y cambiarlo por un nuevo orden.
Entonces eso surge el fascismo. Pero hay que entender que en Estado Unidos hubo un poderoso partido fascista, metido en el Partido Republicano, que cuando la segunda guerra son aislacionistas, “¿para qué vamos a luchar con Hitler?, vamos a venderle a los dos bandos, nosotros estamos aislados”. Y hubo un partido fascista muy fuerte en Francia, es más, cuando Hitler toma Francia, le entrega a los fascistas franceses el gobierno de Vichy, al mariscal (Philippe) Pétain -un héroe de la primera guerra- pasa a ser Presidente de un mini Estado francés, autorizado por Hitler. O sea el fascismo no puede ubicarse solo en el pacto Anti-Kominter.
Y en América Latina mucha gente, leyendo mal el mensaje nacionalista de Hitler, el mensaje chovinista de Hitler, lo ubica como un aliado en la lucha antiyankee. Un sector del peronismo para ser más claro, ¿por qué le dicen fascista?, tiene metodología fascista, pero ante todo es un sector que ve la agresión yankee, el saqueo yankee, el saqueo inglés y por lo tanto dice, “bueno a nosotros nos sirve que exista este loco por allá”.
Eso en relación al fascismo.

 

MAB: Pero está bueno lo de fascismo y nazismo no es lo mismo, vos decías, la caricatura el nazismo sobre el fascismo. Muchas veces se escucha hablar, acá pregunta alguien sobre el neofascismo y el neonazismo, ¿eso qué quiere decir? ¿Es lo mismo que vuelve a aparecer o es otra cosa?

GA: En general podemos decir del neofascismo lo que podemos decir del neoliberalismo. Es la resurrección de una doctrina clásica en un contexto diferente.
Por ejemplo, en el siglo XIX los estados capitalistas -aún antes de entrar a la fase imperialista, pero también después-, los estados capitalistas decían que el mercado regía todo. Cuando empiezan las crisis, cuando empieza a mostrar la Unión Soviética con los planes quinquenales que se puede trabajar de otra manera, los propios capitalistas dicen, “pará un poquito, de repente el Estado tiene que meterse en algunas cosas”. Maynard Keynes, toda su teoría del capitalismo de Estado, toda la teoría de que bueno para que haya una próspera fábrica de autos, el Estado tiene que invertir en carreteras, porque si no nadie va a querer comprar autos. Entonces ese capitalismo de Estado que usa mucho Maynard Keynes, es una corrección del capitalismo que la aplica tanto Hitler como Mussolini, como Estados Unidos, como Inglaterra, Francia no tanto. Keynes pasa a ser el Dios del nuevo capitalismo controlado.
Sin embargo, después de la derrota del campo socialista, dice ‘bueno muchachos al diablo con Keynes, ahora volvemos al liberalismo salvaje, y ahora se llama neoliberalismo’.
Lo mismo pasa con el neofascismo, actúa en condiciones donde no pueden generar todavía un asalto al poder, se presentan a elecciones como Hitler se presentó en su momento cuando era débil, hacen movilizaciones, y tratan de sintonizar con el descontento sobre todo de los desempleados y de los jóvenes, encontrando consignas ambiguas de fuego al capital, ahí están los fascistas, no solo honestos anarquistas que lo plantean, fuego al capital, es decir ahí también hay fascistas. ¿Por qué? Porque ellos hablan de la plutocracia, hablan de la injusticia, hablan de las conspiraciones, del Banco Mundial. Es decir ellos son en esencia, su sistema es capitalista, pero sobre la base de un autoritarismo que cuestiona algunos mecanismos del actual sistema capitalista.

 

MAB: Y para mucha gente resulta confuso y de repente quedan alineados porque hablan contra el capital y todo esto que vos nombrabas ahora.

GA: Y además fijate una cosa, fuego al capital. Eso lo plantean los fascistas en Europa, acá lo plantean muchos grupos anarquistas que están en las ollas populares, que están trabajando bien, entonces es tan complicado el tema de cómo ver la esencia de los procesos. En ese sentido yo creo que la Tercera Internacional en los años ‘30 trabajó con documentos valiosísimos, y además Dimitrov no era cualquier revolucionario, Dimitrov había sido un integrante de la Tercera Internacional, había estado preso en los primeros años de Hitler, Hitler creyó que haciendo un juicio lo acusaron de incendiar el Parlamento, Dimitrov no sólo se defendió él mismo, sino que hizo un alegato a favor de la revolución en los tribunales, que los nazis por error habían convocado al personal diplomático internacional, y no pueden probar que él incendió el Reichstag, porque además no había sido, había sido un grupo de provocadores. Y realmente él vuelve con una experiencia de haber visto, como diría Martí, el monstruo por dentro. Cuando él es electo secretario general de la Tercera Internacional, hace un trabajo formidable y un componente muy importante de la visión de Dimitrov sobre el fascismo es que él empieza a descubrir que ya se acabó la época de las grandes revoluciones socialistas, queda suspendido momentáneamente, que no va a haber otra Unión Soviética, ojo, es un momento de avance del fascismo, y el fascismo es usado hasta por los que no son fascistas, como punta de lanza contra los movimientos comunistas y revolucionarios. Entonces Dimitrov dice que frente al fascismo, olvidémonos de una inmediata revolución socialista y planteemos los frentes populares.

 

MAB: Leo mensajes.
“Buen día, una pregunta para Abella: ¿Estos grupúsculos que quería alinear el pastor Márquez en grupos de autodefensa y ataque, no tendrá una relación con los Fasci di Combattimento con otra fachada?, o puedo estar malinterpretando” y manda saludos, Víctor.
Y Gustavo de Paysandú dice: “Desde pueblo Porvenir en Paysandú, un gran abrazo para Abella, no tengo los medios para hacer lo que él pidió sobre el barrio, arriba los que luchan, Gustavo”.
Emiliano dice: “Me parecería interesante que Gonzalo pudiera dar algún elemento ante el discurso de que comunismo y fascismo son iguales, sé que es un tema largo, pero al menos se pueden dar algunos puntos antagónicos entre esos movimientos. Un abrazo al equipo de la radio”.
Néstor de La Paz dice: “Buen día, compas, saludo a Abella, que no se preocupe en separar la opinión de fuego al sistema con lo que se define al movimiento anarquista con lo que los fascistas dicen sobre el mismo tema, la gente sabe diferenciar esas posiciones, estamos ninguneando a la sociedad de a pie, como si no tuvieran capacidad de diferenciar esas posiciones”.
Y Alberto nos manda esto, nos reenvía mensajes que él recibió y dice: “Excelente, extrañaba al profe desde que no lo escucho en radios públicas” y dice Alberto de Sayago, “lo recibí de una joven a quien le reenvío vuestros audios, siempre se puede, saludos”; dice Alberto, me parece muy interesante.

GA: Muy interesante todo lo que llega, realmente no da para todo, pero de alguna manera que la opinión pública no se puede subestimar la capacidad de comprensión de la gente, es verdad. Pero el problema no es cuando las cosas te las presentan en blanco y negro, sino cuando hacen como el virus, te copian el ADN. Porque muchas veces el fascismo, toma consignas que no son propias por su segundo atributo que es la demagogia social, entonces muchas veces la gente que desconfía de todo lo que sea político, siente una voz que sintoniza con la propia bronca, por eso hay tantos jóvenes en Europa que votan fascismo, que votan extrema derecha, como dice López Ave.
Es decir no porque sean fascistas ideológicamente, sino que ven como una expresión de bronca que no logran identificar, les pasa como con ‘Médicos por la verdad’, que mezclan cosas reales de la siniestra acción de los laboratorios, del riesgo de que nos manipulen genéticamente, de las experiencias de los conejillos de india que hacen sobre los pueblos humildes, todo eso que es verdad, lo mezclan con falsedades; y entonces tú al entender que esas son verdades, te comés toda la torta.
Entonces, por eso lo de las contradicciones antagónicas y no antagónicas es tan importante, una contradicción antagónica de clase puede pasar por el seno de un sindicato.
Pero la otra cosa que nunca hay que subestimar a la gente de a pie, por favor, y saben distinguir consignas, eso no hay duda…

 

MAB: Dejame dudar a mí, yo creo que cualquiera de nosotros, hay gente que no tiene idea de lo que estás hablando muchas veces, si vos decís que el fascismo, ¿sabe lo que es el fascismo?, ¿o fascismo es sinónimo de malo, de hijo de su madre?

GA: Ahora ¿por qué fascismo y comunismo a veces tendenciosamente se los mezcla? Por una sencilla razón: los partidos comunistas de la vieja época, los que realmente eran revolucionarios, planteaban la necesidad de la lucha de confrontación total contra el capital, generalmente en Estados opresores, eso se expresaba por la lucha armada. La democracia burguesa que cree que la democracia tiene que ser una cosa formal, el derecho de todo el mundo a expresarse, el derecho a todo el mundo a disfrutar su propiedad, si sos rico a disfrutar tus riquezas, si sos pobre aguántate y votá; entonces a la democracia burguesa le molesta el fascismo, el fascismo es como una caricatura de su propia violencia, la forma explícita de una violencia que la democracia burguesa quiere trabajar de una forma sórdida y solapada. Porque es terrible violencia lo que pasa con nuestros niños, es terrible violencia lo que pasa en las minas, en las maquilas, en las plantaciones, ‘ah pero, que voten’. Entonces como dice Engels, el pueblo tiene el derecho cada 4 años de elegir a quien se va a burlar de él en los próximos 4.
Ahí hay que meterse también.
Pero entonces el paralelismo entre comunismo y fascismo se hace por una cosa absolutamente formal, sin contenido, y soslaya por supuesto el contenido de clase, antagónico, de ambos.
Pero ahí había otras cosas que a mí me hubiera gustado contestar, lo del barrio. Yo largué de mi audición aquí que cada cual cuente de su barrio, y mucha gente me dice, ‘pah yo escribiría, pero no es para mí escribir’, y yo digo ‘hermanito, escribí lo que te…’

 

MAB: Gustavo de Paysandú de Pueblo Porvenir que dice no tengo los medios.

GA: Pero va a visitar a un pariente joven que tiene internet, y cuenta 4 cosas sobre su barrio. Es decir, porque lo lindo es que él al meterse en esa red, yo le devuelvo todo lo que sea contado de otros barrios, y es maravilloso.

 

MAB: Porque sería que él no tiene medios para mandarlo, pero capaz que puede mandarlo así como manda este mensaje, por WhatsApp

GA: Claro, y entonces, incluso lo puede mandar acá, me lo reenvían y yo de inmediato le reenvío los 8 o 9 barrios preciosos que llegaron. Ayer me cansé y dije no, Gerardo Gordano, ese queridísimo compañero me prometía, me prometía... me fui a la casa y le hice una entrevista, pasamos bárbaro.

 

MAB: Y dejó Emiliano planteado, yo no sé si da para lo de fascismo y comunismo que dicen que es lo mismo

GA: Yo traté de contestarle, es decir, la democracia burguesa fundamentalmente no quiere ver que el fascismo siempre es su plan B, entonces lo trata de tapar, entonces el fascismo es violento, nosotros no, nosotros somos democráticos, el comunismo es tan violento como el fascismo.

 

MAB: Sí, a cuánto mató cada uno, ese tipo de cosas que hacen siempre.

GA: Y sobre todo se lanzan contra el laboratorio social más interesante que fue la Unión Soviética de los años ‘30. Y ese es otro tema sobre el cual tendríamos que hablar, en sus luces y sombras, porque es un tema fascinante y para no descubrir la pólvora todos los años, tendríamos que ver qué cosas formidables lograron los soviéticos en los años ‘30.

 

MAB: Edinson dice: “El fascismo es la extrema derecha como expresión ideológica, política y bélica o marcial. En cualquier caso o sea en todos, siempre estará aliada a la facción extrema conservadora de la religión dominante en el lugar de los hechos, para explicar el concepto derecha había que remontarse a sus orígenes feudales, con sus monarcas, rey de comarcas, sus asociaciones corporativo sanguíneas, oligarquía dinástica, luego el surgimiento de la gran burguesía y la unión corporativa dinástica entre ambas, gran burguesía, oligarquía feudal, para formar la aristocracia en tiempos de democracia, siempre tuteladas por la derecha de la religión dominante en el lugar. Esto junto con la base de la clase medio pequeño burguesa, es la derecha, la ultra derecha es la expresión de élite ideológica y militar de la aristocracia oligárquica, y finalmente eso es el fascismo”, dice Edinson que manda saludos.

GA: Sí, a veces surgen problemas. Por ejemplo, Hitler tenía un problema porque Jesús era de origen judío, entonces a veces la relación con la religión es un poco complicada. Hitler prefería el esoterismo oriental, pero de todos modos es así.
Siempre hay un componente fascista religioso, hoy son las sectas pentecostales, hoy es Beraca, es decir que son fascistas, pero ¿por qué son fascistas?, no son nazis, no persiguen judíos, simplemente alinean con las peores fuerzas, con los Trump, con los Bolsonaro, los financian, y tratan de generar sobre todo a través del pentecostalismo, toda esa línea de lotería de milagros. Es decir, yo soy pobre y entonces yo no puedo esperar a que un cura progresista me organice una teología de la liberación, y una comunidad eclesial de base, yo necesito el milagro hoy. Entonces ellos fabrican milagros, dicen, a mí vecino le funcionó, dio testimonio en el altar de que él tenía cáncer, la mujer lo había dejado, había perdido el empleo, vino a la campaña de los 7 pañuelitos milagrosos, le volvió la mujer, consiguió empleo y ya no tiene el tumor, si a mí vecino le funcionó, yo apuesto ahí, pago el diezmo.
Y esa lotería de milagros no es solo una trampa económica, necesita una manipulación política, y un fanatismo religioso que va para la ultra derecha. O sea que el nexo con determinados sectores de la religión es esencialmente correcto.
No siempre la religión dominante es la religión que le sirve más al fascismo, eso también. Por ejemplo, dentro de los sectores de ultra derecha de la iglesia, ellos tienen un odio profundo hacia umbanda, los odian, porque más allá de que en umbanda también hay muchos picaros, en quimbanda también, pero de alguna manera es la expresión de la memoria de la resistencia de los esclavos, en última instancia poner...

 

MAB: Es la cruz de España.

GA: Claro, entonces poner una flor a Iemanja, es no olvidar a los tíos que no soportaron la travesía y que fueron arrojados a su vientre líquido, que además es el cordón umbilical con la madre patria, porque también para nosotros África es nuestra madre patria. Entonces el tema de la religión es un tema muy interesante, y nosotros tenemos que tener en cuenta que el pueblo uruguayo, en el 90% cree en algo, aún el que te dice no creo en nada, como me dijo una vez un paisano en Rocha, dice, yo no creo en nada, nunca he viso un lobizón, nunca he visto, pero claro, dice mire que se lo dice un hombre de campo que conoce todas las oraciones para curar la tormenta. Entonces todo el mundo tiene, bueno, antes del partido yo me pongo la camiseta, yo pongo una cinta roja en mi auto recién comprado porque es contra la envidia, pero yo no creo en nada.
Y hay una característica de los uruguayos, esa religiosidad es una religiosidad crítica, vos no vas a ver esa pasión por un dogma que se ve en otros países de América Latina, las manifestaciones religiosas, que se azotan, cargan cruces. Pero en el fondo, nosotros tenemos que entender que dentro de la religiosidad popular juega la lucha de clases, hay una visión de opresión y sometimiento y resignación, y hay una visión de rebeldía, de solidaridad y de panes compartidos, porque en última instancia en la Última Cena lo que hizo Jesús al decir este pan compartido es mi carne, cuando había hecho solo aparentemente milagros para los pobres, es también un mensaje muy fuerte. Por eso la religión católica no le sirve a la extrema derecha, no le sirve porque a pesar de que ha tenido obispo terriblemente represores y fascistas, sin embargo tiene en su concepto de teología, sobre todo después del Concilio Vaticano II y del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) es decir todo una línea que puede converger perfectamente con la revolución a condición de que la conozcamos, que no la espantemos con sectarismos.

 

MAB: César de Pando dice: “Muy buena la audición del compañero Gonzalo Abella, es un deleite escuchar sus explicaciones” y manda abrazos

GA: Porque me deleito en hacerlas.

 

MAB: Claro, y eso se trasunta también. Ahora, qué importante que es que podamos hablar de estas cosas, de estos términos, digo porque también muchas veces vos escuchás de compañeros mismos, no pero la gente no entiende nada, la gente cómo van a votar  a fulano, cómo van a votar a mengano, digo porque también hemos pasado por épocas en que hay gente que dice, yo voto a fulano porque ese les dice de todo en la radio, en la televisión, anda vestido como una persona pobre, no anda de traje y corbata, como que son cosas que determina que eso es ser bueno.
El otro día  a raíz de lo que pasó ahora con declaraciones en Artigas, del dirigente sindical de UTAA, nos decía un sindicalista -no lo voy a nombrar porque no me dio ningún permiso- bueno pero eso no tiene nada raro que diga eso, lo hemos visto en Canelones, gente que era hincha, esto sí tengo que decirlo, que era hincha de Mujica, se pasó con todo para Manini, entonces tenés que tener conceptos políticos, para no ir por según cómo se te presenten cada uno, cómo hablan, qué gaucho es.

GA: Y ahí aparece una cosa muy interesante, estábamos en Bella Unión con Gustavo López y veíamos en los alambrados de los rancheríos nuevos, miserables, las banderas de Manini, en UTAA, que para todos nosotros representa una cosa impresionante.
Pero hay una cosa que a mí me enseñó, yo sobreviví en la clandestinidad todo el año ‘74 y ‘75, es decir, dentro de una organización del Partido Comunista, en la cual yo integraba. Y aprendí una cosa: la gente más reaccionaria de mis vecinos, que siguió pensando, fue miliquera, -podría contar anécdotas, quizá algún día valga la pena contarlas- tuvieron actos de extraordinaria solidaridad y de extraordinario valor con la gente que ellos querían aunque no pensaran igual. Y otra gente que era bla, bla bla revolucionario, para decirlo en criollo, se cagó hasta el pelo.
Entonces yo creo que todos somos burros para algo, y la burrés es disimular que sabés lo que no sabés. Si a mí me obligaran a votar por una elección obligatoria cuál es el mejor tractor, posiblemente mi voto caería en la propaganda, y hay gente que sabe mucho de tractores y sabe mucho de mecánica rural y que me podría dar tremenda lección y de repente vota a Manini, y es un flor de tipo.
Entonces vos sabés que eso de que la gente no entiende nada, todos no entendemos nada de algo, y todos, hay que encontrarle la vuelta, somos sabios en algo.

 

MAB: Gonzalo Abella, muchas gracias por haber venido, y lo dejamos ir que sabemos que ya tiene varias cosas en línea.

GA: Gracias.