“NO SABEMOS CON QUÉ FUMIGAN PERO NO PUEDEN PASAR FUMIGANDO ENCIMA DE LOS TRABAJADORES”
Contacto con Natalia Antelo, trabajadora fumigada 12 de febrero de 2021

Natalia Antelo -una trabajadora rural zafral que estaba desempeñándose en los viñedos de la empresa Bodega Rosés- fue rociada –literalmente-  junto a otros trabajadores, por el mosquito que fumigaba las plantas de vid, lo que le generó una reacción alérgica muy fuerte, tanto en las vías respiratorias como en la piel. La trabajadora denunció la situación a la Unión de Trabajadores Rurales y Afines del Uruguay (UTRAU) y posteriormente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.  Antelo relató lo padecido en Radio Centenario. Transcribimos la nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/2021-02-12-natalia-antelo-trabajadora-fumigada-de-roses

 

María de los Ángeles Balparda: Nos vamos rápidamente al contacto con Natalia Antelo, trabajadora rural, de lo que es la viña, un trabajo zafral para mucha gente, incluso muchas mujeres.
Buen día, Natalia.

Natalia Antelo: Buen día, Ángeles, ¿cómo estás?

 

MAB: Muy bien.
Para los oyentes que no hayan escuchado cuando nosotros informábamos de esto, contanos qué fue lo que pasó.

NA: Sí, Ángeles, estaba trabajando en la empresa Bodegas Rosé, y estaba trabajando junto a mis compañeros de trabajo, y de repente giro la cabeza y venía el mosquito fumigando. Obviamente tuvimos que salir corriendo de la fila porque se nos venía arriba literalmente. Da risa, pero es así. Tuvimos que salir corriendo.
Yo trabajo en yunta con mi marido, entonces se nos venía arriba literalmente, parecía cómico porque corriendo, nos hicimos a un lado, y el hombre pasó haciendo su trabajo, y a la vuelta también lo mismo, porque claro el viene por un surco, sigue derecho, y sigue para otros cuadros y da la vuelta. Y después a la hora del almuerzo estábamos descansando y pasó el mosquito.

 

MAB: ¿Mientras ustedes estaban comiendo?

NA: Mientras que estábamos comiendo, pasó y estaba prendido, porque obviamente que si viene el hombre manejando, está prendido el aparato, pero qué pasa, ellos pueden apagar la parte de la fumigación y seguir andando... Pero estábamos almorzando y pasó, y nos bañó.

 

MAB: ¿Ustedes tienen un lugar especial para comer o dónde comen?

NA: No, comemos abajo de la parra, o abajo de alguna sombra de algún árbol. No tenemos un lugar específico.

 

MAB: Claro, ¿no hay un lugar donde hay una mesa y sillas?

NA: No, nada, no hay baño tampoco.

 

MAB: ¿No hay baño?

NA: No, no hay baño, las mujeres que trabajamos en el campo de repente ya estamos acostumbradas, que de repente vamos, nos alejamos un poquitito y ta, pero hay otras compañeras que no están acostumbradas, que no se acostumbran, para el hombre es más fácil, se esconde ahí y bueno ta, pero para nosotras las mujeres es más complicado.

 

MAB: ¿Son muchos trabajadores allí?

NA: Para la empresa ellos son un montón, la cuadrilla depende de la cuadrillera la gente que tome para trabajar... Éramos 14 personas.

 

MAB: ¿En esa cuadrilla?

NA: En esta cuadrilla, había otra cuadrilla en otro cuadro, pero con la cual nosotros no teníamos contacto.

 

MAB: Claro, porque esto funciona con cuadrilleros que llevan sus trabajadores, ¿es así?

NA: Exactamente.

 

MAB: ¿El cuadrillero es el que arregla con la empresa?

NA: Claro, ellos arreglan con la empresa.

 

MAB: ¿Y puede haber varios cuadrilleros?

NA: Claro. O sea, dentro del mismo cuadro, o sea tú tenés el campo y está separado por varios cuadros, y dentro de cada cuadro, está su cuadrilla o tu cuadrillero, en el mismo campo puede haber 10...

 

MAB: Y los cuadrilleros los contactan a ustedes directamente, ¿cómo hacen para conectarse?

NA: Sí, en mi caso esta señora, la cuadrillera era compañera mía, es cuadrillera una vez al año, y esa ahí donde la señora de repente cambia un poquito, sino es una más. Cuando es una trabajadora rural a la par de uno, es espectacular, pero cuando le toca ser cuadrillera, que es una vez al año, le queda grande la camiseta aparte, se marea un poquito la señora.

 

MAB: Pasó este mosquito, los roció, no una vez, sino más de una vez, como decías, ¿y qué sintieron?, ¿ustedes sintieron algo?, ¿ustedes sabían que eso es peligroso?

MAB: Nosotros obviamente, incluso ya había pasado anteriormente lejos de nosotros, y nosotros comentábamos cómo puede ser posible, qué horrible, entre compañeros. Cuando lo vimos que estaba cerca de nosotros, fuimos y dijimos: -“Che Rosa esto no se puede hacer, ¿vos sabés no?”. Uno de los muchachos que no recuerdo el nombre, dijo, -“Rosa yo soy alérgico al sulfato de cobre”.
Ella lo miró, dio vuelta la cara y siguió, cuando tuvimos que salir de la fila, enseguidita subimos y le dijimos: “Rosa, no se puede esto, estamos trabajando, cómo van a pasar tirando remedio estando nosotros ahí”.
-No, no, bueno ta, salgan.
Pero después que ya nos rociaron... A ver, uno por más que de repente el mosquito venga un poco lejos, hay viento y el viento lo lleva al remedio, porque eso queda en el aire.

 

MAB: ¿Y qué sintieron ustedes?, ¿qué efectos les causó?, si es que les causó

NA: Sí, a un compañero de trabajo al otro día tuvo dolor de estómago, dolor de cabeza, náuseas, y a los dos días, cayó mi esposo todo brotado, cuello, frente y espalda, hasta los pies.
Ángeles, yo te puedo decir que hasta entre medio de los dedos de las manos.
Y después caí yo.

 

MAB: ¿Con lo mismo?

NA: Exactamente, yo hasta el día de hoy, ahora yo estoy hablando contigo y es cómico, me estoy rascando, es desde el cuello hacia los pies, frente y espalda. Y tengo, que ahora estoy mejor, una laceración en el ojo izquierdo, con unas gotitas que o tenía me fui poniendo, porque un vecino me auxilió con unas gotitas, él es soldador, entonces me dijo: - Tomá Nati, esto te va a servir pila, por lo menos te va a calmar el dolor.
Y la verdad que me sirvió, pero es impresionante.

 

MAB: ¿Ustedes denunciaron que estaban así?, ¿tuvieron asistencia médica en el lugar?, ¿cómo fue?

NA: No, en el lugar ninguno, se habló. Para nosotros el punto de acceso con la empresa, es Rosa, o sea es la cuadrillera, nosotros si teníamos alguna duda, lo que fuese, era hablar con ella, y de lo contrario esperar que viniera el encargado general, esperar a que viniera, porque venía una o dos veces al día, esperar a que él llegara e ir a tratar el punto. Porque si no muchas veces teníamos dudas y ella no sabía cómo evacuarnos las dudas, entonces esperábamos que él llegara.

 

MAB: Ustedes están agrupados en un sindicato.

NA: No, nosotros no estamos.

 

MAB: Pero denunciaron sí en el sindicato que hay de los rurales.

NA: Claro, a mí me pasó esto y yo busqué ayuda, busqué apoyo, y un compañero, me pasó un contacto y ahí empecé. Lo llamé, me atendió y ahí me fue derivando hacia personas, y así fue que yo fui buscando ayuda, me pasó esto, me pasó lo otro.
Pero yo no estoy afiliada a ningún sindicato, yo busqué ayuda.

 

MAB: Buscaron ayuda y encontraron a este sindicato de los rurales, ¿ellos dijeron que se van a ocupar del tema?

NA: Sí, aparentemente están en eso, hacía días que yo no tenía ninguna comunicación, y ayer me llamaron, siguen ahí.

 

MAB: Nosotros queríamos presentar el tema contigo hoy, por supuesto que nos gustaría, si no hay problema, darle seguimiento, saber qué respuestas van a tener ustedes, y también los problemas de salud que se les generó a partir de esto, para acá adelante. Esto es en el departamento de Canelones son estos viñedos, para el lado de Sauce.

NA: Exactamente.

 

MAB: La ruta sería la Ruta 6, por ese lado

NA: Sí

 

MAB: Natalia, yo no sé si vos querés decir algo más

NA: Sí, me encantaría, realmente a mí lo económico no me importa, porque a mí con tener la plata para poder pagar el alquiler para el techo de mis hijas y comer, y tener la comida para mis perros y mis gatos -es cómico pero es verdad- estoy contenta.
Lo que sí a lo que quiero llegar con todo esto es que los demás compañeros que estén trabajando o que vayan a trabajar, sea cual sea el lugar, que no sufran por lo mismo, sea cual sea el episodio, hoy me tocó a mí ser fumigada, mañana puede ser otra persona, porque otros compañeros están trabajando en una escalera, se cae de la escalera y de repente y no sabés la caída de una escalera qué te puede generar. Yo quiero que no tengan miedo, que hablen, que defiendan sus derechos, que no piensen que... No importa el qué dirán, porque a mí con todo este tema, me dicen “ah lo que buscás es plata” y digo la verdad, que no.

 

MAB: ¿Vos estás trabajando ahora?

NA: No, ahora no, es más, mirá, Ángeles, te voy a contar una anécdota que me pasó, ayer:
Ayer me llamó una compañera de trabajo para avisarme por un trabajo, genial le digo, sí, sí, voy. Era para cosechar uvas, resulta que la encargada que yo tenía, obviamente que está muy enojada conmigo, no sé por qué porque no tendría que enojarse por todo lo que pasó. Y le dijo a mi compañera, me imagino que no irás a llevar a Natalia Antelo y a su marido, porque si van, yo no los dejo subir a la camioneta.

 

MAB: Así que si buscaras plata no está mal, porque es tu derecho, esto te pasó en el trabajo. Natalia, quedamos ¿te parece en esto de volver a conversar dentro de unos días para ver qué cambió?

NA: Sí, Ángeles. Muchas gracias, saludos para todos.