EX MILITARES CHILENOS CONDENADOS POR SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DE DOS URUGUAYOS
Contacto con el abogado chileno, Dr. Christian Cruz, 13 de febrero de 2021

Un Tribunal de Apelaciones aumentó la condena a los responsables de la desaparición de los militantes tupamaros Juan Ángel Cendán y Alberto Fontela, ocurrida en 1973 en Santiago de Chile. Así lo confirmó el abogado especialista en Derechos Humanos, Dr. Christian Cruz, en ‘Mañanas de Radio’, donde también explicó que los militares retirados del Ejército chileno Rafael Ahumada Valderrama y Jorge Tapia Castillo habían sido condenados a 5 años y un día de prisión como ‘cómplices’ del secuestro y desaparición de Cendán y Fontela. No obstante, el Tribunal de Apelaciones resolvió que existen elementos suficientes para señalarlos como autores del crimen, condena que espera ahora el fallo final de la Suprema Corte chilena. Transcribimos esta nota que puede volver a escuchar aquí:
https://archive.org/details/dr-cristian-cruz-chile-13feb-21

Hernán Salina: El contacto es con Chile el gusto de recibir una vez más a Christian Cruz abogado, activista por los derechos humanos en el hermano país.
Christian bienvenido una vez más Radio Centenario.

Christian Cruz: Muy buen día como siempre para ti Hernán, el resto de los integrantes de la radio y tus radioescuchas.

HS: Bueno queríamos actualizar información contigo que nos enviabas hace algunos días sobre una nueva resolución judicial que involucra a uruguayos desaparecidos en Chile.

CC: Si efectivamente la Corte de Apelaciones de Santiago con un fallo de Segunda Instancia y por lo tanto todavía queda lo que determine la Corte Suprema; resolvió o determinó que dos oficiales en retiro del Ejército de Chile -ambos integrantes del Regimiento Tacna, que es el regimiento que queda más cerca del Palacio de la Moneda, es decir del centro cívico de la capital- y estos dos oficiales eran a la vez del Servicio de Inteligencia, que en Primera Instancia fueron condenados a 5 años y un día de cárcel cada uno, como cómplices; ahora el Tribunal determinó que son autores. Que lo que nosotros estábamos solicitando como autores del secuestro calificado es decir la desaparición forzada de Alberto Fontela, Juan Cendán Almada, ambos ciudadanos uruguayos y también del ciudadano brasileño Tulio Quintiliano Cardoso.
Yo creo que es una resolución relevante porque ratifica, además de lo evidente, pone es su lugar cierto la verdad acompañada de la justicia. Y en definitiva nos acerca cada vez más al paso final que debiese implicar que estos dos oficiales entren a cumplir cárcel, prisión, por tan graves crímenes.

HS: Claro. ¿Esto fue una resolución -para entender las vueltas judiciales- de un Tribunal de Apelaciones que entendió que había elementos para asignarles más responsabilidad a estos militares involucrados en las desapariciones, Christian?

CC: Correcto.
Seguramente el Tribunal de Primera Instancia dijo que ninguno de ellos era el Comandante del Regimiento quizás por eso entendió que no eran los autores. Pero ellos ambos eran miembros de Inteligencia y en el expediente quedó bastante claro; y así lo dijeron incluso conscriptos y otros soldados que ellos eran los responsables de la custodia del ingreso, del interrogatorio y del destino de los detenidos. O sea, todo el camino, toda la vía crucis, que sufrían lo prisioneros al interior dependían de ellos. Actuasen o no por mano propia, pero incluso sabemos que actuaron por mano propia, que torturaron, hay descripciones no muy detalladas de algunos soldados que realmente -por más que uno lo sepa o lo suponga- no dejan de sobrecoger, lo que eran capaces seres humanos de hacerle a otros seres humanos solo por pensar distinto.
Y ahí estaban estos dos oficiales.
Señalar que uno de ellos, Rafael Ahumada -que quizás ustedes ya lo ubiquen al menos de nombre- es uno de los condenados en el caso Cóndor por la justicia italiana, donde hay víctimas, cierto principalmente de Uruguay y Argentina. Más allá que todos estos condenados entiendo, ninguno de ellos, está en Italia.
Bueno, Rafael Ahumada ya tenía esta condena en Italia por el caso Cóndor y a esto se suma Tapia Castillo. Jorge Tapia, que sabemos que tuvo responsabilidad en los crímenes perpetrados con las personas detenidas en la Moneda y en los edificios públicos cercanos a la Moneda y llevados al Tacna. Y que por esas cosas -que yo no puedo entender- hasta el momento no ha sido condenado ni procesado en ninguna salvo en esta causa de uruguayos y del brasileño.

HS: Cabe siempre tener la aclaración porque en nuestros países porque hay distintas variantes. ¿Están presos, están en cárceles estos militares?

CC: No. Por eso hacía la salvedad, que se necesita la palabra final de la Corte Suprema y una vez que la Corte Suprema dicte su palabra, sentencie, dicte su resolución, ahí recién se va a cumplir el fallo que ellos determinen.
Yo la verdad veo muy difícil, yo lo veo en el tema del texto o de los medios de prueba no veo posibilidad que ellos no sean condenados en calidad de autores. Por eso un Tribunal no es mi palabra, vamos a ver lo que ellos determinan y lamentablemente al presente llevamos un retraso de más menos tres años, es decir tenemos causas ingresadas en 2018 en la Corte Suprema y que todavía no se ven. Y esto es como un trencito la que va llegando se va acoplando al final.
Entiendo que a partir de marzo, abril, existirá mayor celeridad la demora que aparentemente vino dada tanto por el estallido social como principalmente por la pandemia.

HS: Por algunos datos de estos casos que ha manejado la prensa uruguaya -concretamente el periódico La Diaria- se habla de un detalle más de lo que pasó con estos uruguayos Cendán, Fontela y su pareja la ciudadana británica Anne Winifred; fueron detenidos por un contingente en la casa de Fontela en la Comuna de Las Condes en Santiago y luego trasladados junto a otros 20 extranjeros a la Escuela Militar donde fueron interrogados ahí sin ser torturados. En esas circunstancias Winifred recuerda que algunos cadetes clamaban para que asesinaran a los prisioneros y sobre la noche del 12 de setiembre Cendán, Fontela, Quintiliano y Winifred fueron trasladados a Tacna al Regimiento de Artillería Motorizada N° 1 que vos mencionabas. Fueron obligados a formar fila para ingresar mientras que Winifred que tenía 5 meses de embarazo fue trasladada al Cuartel de Blindados 2, Santa Rosa, y liberada al día siguiente.
Fontela tenía 26 años y dos hijos era empleado de un restaurant en Santiago había llegado en noviembre del ‘71 y Cendán tenía 22 años, una hija de 9 meses y trabajaba en un hotel de la capital chilena.
Y la versión de las Fuerzas Armadas y Carabineros dicen que los cuerpos fueron arrojados al mar en las costas de San Antonio; mientras que un testigo sobreviviente del Regimiento de Tacna asegura haber reconocido a los uruguayos siendo trasladados de ese lugar hacia el río Mapocho; que tiene ese río una historia siniestra Christian.

CC: Mire respecto de que habrían sido arrojados a las costas del Pacífico, esa versión la dio Manuel Contreras que era el Jefe de la Policía o del aparato represivo; se indagó sobre el particular y nunca se pudo ni confirmar ni descartar porque era sólo su palabra; él entregó un listado de cientos de víctimas, cientos; y algunos de los datos que él entregó se pudo corroborar que eran falsos.
Lo que él hizo fue causar un gran dolor -principalmente a las víctimas- en ese instante trabajábamos en el programa Derechos Humanos del Ministerio del Interior tuvo que ser más menos en el año 2008, 2007; eso generó gran revuelo, fuimos analizando todo el equipo caso por caso lo que él dijo.
A cada Abogado, por decir algo, nos pasaron 20 casos, yo por lo tanto recuerdo mis 20 casos y me quedó claro que algunos de lo que él decía no eran ciertos. Por ejemplo, decía tal persona fue arrojada al mar y eso contrastaba con la versión, porque la persona en realidad había sido encontrado su cuerpo en una fosa común.
Es muy probable que en un porcentaje importante haya dicho la verdad pero lo que él también quería, era sacarse la responsabilidad de encima, porque culpaba a funcionarios de Investigaciones de Carabineros tratando de exculpar a la Dina y tratando de exculparse a sí mismo de las responsabilidades por esos crímenes.
Sí sabemos que hubo dos uruguayos que fueron llevados a San Antonio, Tejas Verdes, y que estuvieron ahí; entonces tampoco tenemos la certeza que todos los uruguayos fueron trasladados a Tejas Verdes porque los otros dos -Julio César Fernández y Nelsa Gadea- fueron detenidos en general en Santiago eso es lo que pudimos determinar. Uno de ellos fue visto, Julio César en un regimiento en Colina más o menos a 30 kilómetros al norte de Santiago. Entonces no hay un camino único e inequívoco y además sabemos de decenas de uruguayos que llegaron al Estadio Nacional y que sus vidas fueron salvadas gracias a la labor, a la gestión principalmente del entonces embajador de Suecia en Chile, Harald Edelstam. Entonces, no había un único camino para los y las uruguayas detenidos, hayan sido tupamaros o de otro movimiento o partido político de izquierda en el Uruguay.
Eso fue muy doloroso, es un tema no cerrado, y esos dos oficiales del Tacna pudiendo decir qué pasó con desaparecidos que quizá eso les permitiría una rebaja de pena, no hablan.
En general ningún agente ha hablado respecto al tema no deja de impresionar, se mantienen en su mentira que la han transformado en su verdad, propia de los desaparecidos, los desaparecidos no existen, nosotros no somos culpables, cuando los medios de pruebas son claros e inequívocos no hay posibilidad de error en cuanto a esa responsabilidad.

HS: Vos decías que en este caso entonces sobre estos militares falta una resolución final a nivel de la Suprema Corte chilena.

CC: Correcto. Sin lugar a dudas los condenados van a recurrir a la Corte Suprema por lo tanto esta va a conocer y mientras tanto, lo que ellos hacen, es firmar una vez al mes en el Tribunal. Esa es la única medida cautelar y además tienen prohibición de salir de país.
Ahora obviamente el señor Ahumada no va a salir porque si sale debiese ser extraditado por un tercer país con destino a Italia.

HS: Bien. Queda esta situación planteada entonces.
Esa versión que manejan los militares de que tiraron los cuerpos al mar se ha dicho acá. Muchos dijeron que a la salida de la dictadura se hizo una operación de remoción de restos de desaparecidos donde habían sido enterrados y tirados al mar y algunos se han ido encontrando y se sigue investigando, se mantiene la esperanza, de que aparezcan datos de efectivamente de donde estén esos restos. Parece una práctica similar en todos nuestros países esa versión que dan los militares.

CC: Correcto. Y también la misma versión que los archivos no existen, que se destruyeron totalmente, algo ha aparecido porque sabemos que el Ejército tiene -sin lugar a dudas- y el resto de las Fuerzas Armadas también. Bueno aquí en el año ‘78 espero no equivocarme, ’77 o ‘78 se realizó la denominada ‘Operación Retiro de Televisores’, ese fue el nombre textual de la operación que implicó una orden para que los asesinos concurriesen al lugar de los hechos donde habían enterrado e inhumado a las víctimas. Por eso era importante que los asesinos de mano propia concurriesen, también algunos conscriptos, que entendemos que fueron forzados a aquello.
Entonces ellos sabían o podían determinar el lugar exacto. Excavaron, mezclaron, hoy día se sabe, es una verdad dura. Pero hay que decirla: mezclaron no sé por qué, o eso dijeron algunos militares; mezclaron estos cuerpos con cuerpos de perro también y los arrojaron al mar, esa versión y lo que ha determinado el proceso.
Pero a pesar de eso, no todos los cuerpos fueron totalmente retirados, no todos los cuerpos fueron hallados, se han seguido encontrando en algunos lugares. Por ejemplo, en la zona norte nos encontramos con el caso de un cuerpo que está identificado como ‘señor desaparecido’; surgieron dudas durante la investigación, se hicieron las pericias y se  determinó que ese cuerpo no sólo no pertenecía a ese detenido desaparecido si no que pertenecía a dos personas. Y todavía no hemos podido saber a qué dos personas pertenecen. Ese es el nivel de maldad: llegar a mezclar cuerpos, mezclarlos con restos de animales, fue brutal y se denominó ‘Operación Retiro de Televisores’.

HS: Tremendo, tremendo. Vamos a seguir atentos a todo este camino también a la pelea judicial y a la lucha por verdad y justicia.
Christian gracias por estos minutos. Como siempre un abrazo para vos y todo el pueblo chileno.

CC: Muchas gracias. Un gran abrazo para ti y toda tu gente ahí en la radio y por supuesto hago extensivo ese saludo a sus radioescuchas.